Pregúntale al sacerdote: ¿Cuál es el origen del Domingo de Ramos en la Iglesia?


Querido hermano en Cristo, el Domingo de Ramos es una festividad muy importante en la Iglesia Católica que marca el inicio de la Semana Santa. Este día conmemoramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, poco antes de su crucifixión y resurrección.

La celebración del Domingo de Ramos se remonta a los primeros siglos del cristianismo, cuando los fieles acostumbraban a recibir al obispo con ramos de olivo o palmas en la procesión de entrada a la iglesia. Con el tiempo, esta costumbre evolucionó hasta convertirse en una celebración litúrgica en la que se recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.

Según la Biblia, en el Evangelio de Mateo (21, 1-11), Jesús y sus discípulos llegaron a Jerusalén para celebrar la Pascua judía. En cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento (Zacarías 9, 9), Jesús envió a dos de sus discípulos a buscar un asno y su cría para montarlo y entrar en la ciudad. La multitud que estaba allí lo recibió con ramas de palma y lo aclamó como rey con el grito de "¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!".

Este evento es muy significativo porque marca el comienzo de la Pasión de Cristo. A pesar de que la multitud lo aclamó como rey, Jesús sabía que su destino era la cruz. De hecho, la misma multitud que lo recibió con palmas y aclamaciones, más tarde lo condenaría a muerte. Por eso, la celebración del Domingo de Ramos es un llamado a la reflexión y la conversión, a seguir a Jesús en su camino de entrega y sacrificio.

En la Iglesia Católica, la celebración del Domingo de Ramos incluye una procesión en la que los fieles llevan palmas o ramas de olivo en señal de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Estas ramas son bendecidas durante la misa y los fieles las conservan en sus hogares como una señal de su fe. También se lee el relato bíblico de la entrada de Jesús a Jerusalén y se realiza una bendición de las palmas o ramas de olivo.

Querido, en este Domingo de Ramos te invito a unirte a la Iglesia Católica en la celebración de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Que este día sea una oportunidad para renovar nuestra fe en Cristo y para comprometernos a seguirlo en su camino de amor y entrega hasta la cruz y la resurrección. Que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ti y te acompañe en tu camino de fe. Amén.

AUTOR: Padre Ignacio Andrade.

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