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miércoles, 9 de octubre de 2019

¡Cómo orar cuando alguien te hace sufrir?


¿CÓMO ORAR CUANDO ALGUIEN TE HACE SUFRIR?
Por: P. Evaristo Sada, L.C. | Fuente: https://la-oracion.com

El reto es orar por quien te ha hecho daño

Hay personas que nos hacen sufrir. Sabiéndolo o no, queriéndolo o no, pero nos hacen pasar malos ratos. Nos duelen sus palabras hirientes, sus actitudes humillantes, sus tratos despóticos, su falta de responsabilidad, sus infidelidades, sus prontos temperamentales, sus olvidos y negligencias…

Ante personas así podemos reaccionar siendo con ellos de la misma manera que son ellos con nosotros: “para que se enteren”, “para que vean lo que se siente”. O bien podemos enfrentarlos, decirles sus verdades y ponerles un alto. O incluso evadir el problema ignorándolo y dejándolo a su suerte. Pero sabemos que estos recursos pocas veces funcionan.

Sin embargo, podemos también buscar el momento y las palabras más adecuadas para hacerle ver lo que está sucediendo. Podemos poner amor: “Donde no hay amor, pon amor y encontrarás amor” (San Juan de la Cruz). Y por fin, orar por ellos.

El reto es orar por quien te ha hecho daño

Orar por una persona querida es fácil, pero orar por una persona que te hace daño es difícil. Apenas lo traes a la memoria en la oración y se te retuerce el estómago. Y si llegas a formular una oración, lo más probable es que ésta sea para pedirle a Dios que lo parta un rayo, que le dé una buena lección o que lo cree de nuevo. Aún si te salen estos sentimientos, intenta de nuevo. Verás que la oración irá ablandando tu corazón, pues en la oración se hace presente el Espíritu de Dios que es amor, y Él, el Amor en persona, irá renovando tu corazón.

Y te dirás: “pero de lo que se trataba era de que el otro cambiara”. Sí, pero al orar por quien te hace sufrir te darás cuenta de que el primero que comienza a cambiar eres tú mismo.

Al rezar por quienes te hacen sufrir

– Te das la oportunidad de desahogarte y de hacerlo con quien es todopoderoso y puede remediar las cosas. Desahogarse con Dios sana y libera. Poner en manos de Dios aquello que no puedes controlar ni remediar es de personas sensatas.

– Dios te hace ver que el rencor, la venganza, la falta de perdón, el resentimiento, el odio, no son virtudes cristianas, y que más bien debes aprender a ser como es Dios con nosotros: rico en misericordia, dispuesto a perdonarme siempre (aunque no lo merezca), tolerante, paciente, compasivo. “Perdónales, Padre, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34) “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”. (Lc 23, 43)

– Rezas con coherencia y sinceridad el padrenuestro y le das a tu Padre celestial excusa suficiente para perdonarte. “Perdónanos nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

– El Espíritu Santo comienza a modelar tu corazón conforme al Suyo. Verás que todo ese rencor que llevas dentro es veneno que intoxica, vinagre que amarga la vida, y que a medida que te purificas de él y lo suples con la miel de la caridad cristiana, la vida se te hace mucho más llevadera. Ya bastante mal te lo pasas con el sufrimiento que el otro te impone como para que lo amplifiques con el reflujo de tu propia amargura.

– Y no te quede la menor duda de que si rezas con fe y caridad por quienes te hacen sufrir, Dios actuará. No esperes resultados inmediatos, simplemente espera con absoluta confianza en que Dios obrará en el momento y de la manera que considere oportunas.

Oración de intercesión y sanación

Tal vez te pueda servir esta oración de intercesión y sanación del P. Emiliano Tardif:

Padre de bondad, Padre de amor, te bendigo, te alabo y te doy gracias porque por amor nos diste a Jesús.
Gracias Padre porque a la luz de tu Espíritu comprendemos que él es la luz, la verdad y el buen pastor, que ha venido para que tengamos vida y la tengamos en abundancia.

Hoy, Padre, quiero presentarte a este hijo(a). Tú lo(a) conoces por su nombre. Te lo(a) presento, Señor, para que Tú pongas tus ojos de Padre amoroso en su vida.
Tú conoces su corazón y conoces las heridas de su historia.
Tú conoces todo lo que él ha querido hacer y no ha hecho.
Conoces también lo que hizo o le hicieron lastimándolo.
Tú conoces sus limitaciones, errores y su pecado.

Conoces los traumas y complejos de su vida.
Hoy, Padre, te pedimos que por el amor que le tienes a tu Hijo, Jesucristo,derrames tu Santo Espíritu sobre este hermano(a) para que el calor de tu amor sanador, penetre en lo más íntimo de su corazón.
Tú que sanas los corazones destrozados y vendas las heridas, sana a este hermano, Padre.
Entra en ese corazón, Señor Jesús, como entraste en aquella casa donde estaban tus discípulos llenos de miedo. Tú te apareciste en medio de ellos y les dijiste: “paz a vosotros”. Entra en este corazón y dale tu paz. Llénalo de amor.
Sabemos que el amor echa fuera el temor.
Pasa por su vida y sana su corazón.
Sabemos, Señor, que Tú lo haces siempre que te lo pedimos, y te lo estamos pidiendo con María, nuestra madre, la que estaba en las bodas de Caná cuando no había vino y Tú respondiste a su deseo, transformando el agua en vino.
Cambia su corazón y dale un corazón generoso, un corazón afable, un corazón bondadoso, dale un corazón nuevo.
Haz brotar, Señor, en este hermano(a) los frutos de tu presencia. Dale el fruto de tu Espíritu que es el amor, la paz y la alegría. Haz que venga sobre él el Espíritu de las bienaventuranzas, para que él pueda saborear y buscar a Dios cada día viviendo sin complejos ni traumas junto a su esposo(a), junto a su familia, junto a sus hermanos.
Te doy gracias, Padre, por lo que estás haciendo hoy en su vida.
Te damos gracias de todo corazón porque Tú nos sanas, porque tu nos liberas, porque Tú rompes las cadenas y nos das la libertad.
Gracias, Señor, porque somos templos de tu Espíritu y ese templo no se puede destruir porque es la Casa de Dios. Te damos gracias, Señor, por la fe. Gracias por el amor que has puesto en nuestros corazones.
¡Qué grande eres Señor!
Bendito y alabado seas, Señor.

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domingo, 6 de octubre de 2019

Oración a la Santa Virgen María de Guadalupe para casos difíciles


ORACIÓN A LA SANTA VIRGEN MARÍA DE GUADALUPE PARA CASOS DIFÍCILES

Hermano(a) te invitamos a realizar esta poderosa oración con mucha Fe dirigida a Nuestra Santa Madre, la Virgen María para que interceda por nuestros casos difíciles, ella es Nuestra Madre y te escuchará atentamente, Confía en ella.

Dulce y amada Virgen María, tú que eres una gran defensora de todas las personas desamparadas, deseo hoy que tu luz hermosa descienda sobre mí vida y me envuelvas con tu fiel protección y me dejes sentir tu incondicional Amor.

Amada Madre, Santa Virgen María, socorro de los afligidos, defensor de los indefensos, libérame y sálvame del mal que me acecha, de cualquier enfermedad. Por favor Intercede por mi ante tu Santo y Amado hijo, Nuestro Señor Jesús.

Confío madre en que me guiarás y cuidaras en cada paso que dé, y me animarás a orar a Dios y a alejarme de las tentaciones de pecar.

Dulce Madre, te suplico que cuides de mi amada familia, te pido que los guardes de los peligros del cuerpo y del alma, que Tu con tu santo manto los cubras de la enfermedad, de la injusticia, del egoísmo y de cualquier sentimiento malo que les haga daño. Te lo pido por tu Santo hijo, Nuestro señor Jesús.

Intercede ante Jesús, tu hijo para que nos llene de buena salud y sane las heridas del alma a cada miembro de mi familia.

Te pido Virgen María que alejes de mi toda piedra de tropiezo en mi camino diario, libérame de todo aquello que me puede hacer daño y no me doy cuenta.

En tus benditas y santas manos coloco todo lo que me aflige y me quita el sueño, para que intercedas por un milagro en mi vida.

(Pronuncia con fe lo que deseas obtener)

“Dulce Madre, no te alejes,
tu vista de mí no apartes,
ven conmigo a todas partes
y solo nunca me dejes.

Ya que me proteges tanto
como verdadera Madre,
haz que me bendigan el Padre,

el Hijo y el Espíritu Santo.”

Amén


Si te gusto esta hermosa oración comparte con tus seres amados, Dios te Bendiga

Amén

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lunes, 30 de septiembre de 2019

Oración de exorcismo a San Miguel Arcángel


ORACIÓN DE EXORCISMO A SAN MIGUEL ARCÁNGEL 

San Miguel Arcángel no es solo el protector de la Iglesia, sino de cada alma fiel y devota. Oración de exorcismo a San Miguel Arcángel 

Entre los Santos Arcángeles, tres son particularmente distinguidos en las Sagradas Escrituras - San Michael, San Gabriel y San Raphael. San Miguel Arcángel, a quien la Iglesia honra este día, fue el príncipe de los ángeles fieles que se opusieron a Lucifer y a sus asociados en su revuelta contra Dios. 

San Miguel Arcángel, en hebreo, significa, "¿Quién como Dios?" esto era como si fuera, su lema, que por humildad reprimió el orgullo de ese ángel apóstata y estableció el estandarte contra él. Él continúa protegiendo a los santos de sus ataques. 

Este Santo Arcángel es honrado por la Iglesia Católica, bajo el mismo título de guardián de Dios, y como el protector de los fieles. 

A San Miguel Arcángel, se le menciona en la persecución del Anticristo, se levantará poderosamente en su defensa: 

"En ese momento se levantará Miguel, el gran príncipe, que está a favor de los niños de tu pueblo". 

San Miguel Arcángel no es solo el protector de la Iglesia, sino de cada alma fiel y devota de Nuestro Señor. San Miguel Arcángel derrotó al demonio por la humildad. Sus armas fueron la humildad y el ardiente amor a Dios; y éstas mismas deben ser nuestras armas. 

Oración de exorcismo a San Miguel Arcángel 

En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Glorioso Príncipe de la corte Celestial, San Miguel Arcángel, defiéndenos en el conflicto que tenemos que sostener contra los principados y potestades, contra los gobernantes del mundo de esta oscuridad, contra los espíritus de maldad en los lugares altos (Efesios 6,12). 

Ven al rescate de los hombres que Dios ha creado a su imagen y semejanza, y a quienes ha redimido a un alto precio de la tiranía del demonio. 

San Miguel Arcángel, eres tú a quien la Santa Iglesia venera como su guardia y protecto; a quien el Señor ha encargado llevar al cielo a las almas redimidas. Ora, por lo tanto, al Dios de la Paz para someter al demonio bajo nuestros pies, para que ya no retenga a los hombres cautivos ni lesione a la Iglesia. 

Glorioso príncipe celestia, presenta nuestras oraciones al Altísimo, para que sin demora pueda derramar Su misericordia sobre nosotros. Agarra al dragón, a la serpiente antigua, que es el demonio y Satanás, atalo y échalo al abismo sin fondo, para que ya no seduzca a las naciones (Apocalipsis 20.2-3). 

Por Jesucristo Nuestro Señor. 

Amén. 

Exorcismo 

En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, fortalecido por la intercesión de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, del bendito San Miguel Arcángel, de los Bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo, y todos los Santos, [y poderoso en la santa autoridad de nuestro ministerio]*, nos comprometemos confiadamente a repeler los ataques y los engaños del demonio (los laicos omiten el texto marcado en asterisco) 

Salmo 67 

¡Se alza el Señor! Sus enemigos se dispersan y sus adversarios huyen delante de Él. Tú los disipas como se disipa el humo; como se derrite la cera ante el fuego, así desaparecen los impíos delante del Señor. 

V. ¡Mira la cruz del Señor! Huye, bandas de enemigos.
R. El León de la tribu de Judá, el linaje de David, ha vencido.
V. Que tu misericordia descienda sobre nosotros.
R. Tan grande como nuestra esperanza en Ti. 

Recitario 

Las cruces (†) indican una bendición que debe darse si un sacerdote recita el exorcismo. Si un laico la recita, indica que la señal de la cruz se hará por esa persona. 

Aléjense de nosotros, sean quienes sean, espíritus inmundos, poderes satánicos, invasores infernales, legiones malvadas, asambleas y sectas. En el nombre y por la virtud de Nuestro Señor Jesucristo (†). Que seas arrebatado y expulsado de la Iglesia de Dios y de las almas redimidas por la Preciosa Sangre del Divino Cordero (†). 

Cesa de tu audacia, astuta serpiente, para engañar a la raza humana, para perseguir a la Iglesia, para atormentar a los elegidos de Dios, y tamizarlos como trigo (†). 

Este es el mandato que te ha hecho el Dios Altísimo (†), con Quien en tu arrogante insolencia todavía pretendes ser igual (†). El Dios que tendrá a todos los hombres para ser salvos, y para llegar al conocimiento de la verdad (I Timoteo 2.4). 

Dios Padre te ordena (†). Dios Hijo te ordena (†). Dios Espíritu Santo te lo manda (†). 

Cristo, la Palabra Eterna de Dios hecha carne, te lo ordena (†). Aquel quién salvó nuestra raza, superó tu malicia, se humilló a Sí mismo, llegando a ser obediente hasta la muerte (Filipenses 2.8). 

Aquel que ha construido su iglesia sobre la roca firme y ha declarado que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella, porque Él mora con ella todos los días, incluso hasta la consumación del mundo (Mateo 28.20). 

La virtud oculta de la Cruz, lo requiere de ti, al igual que el poder de los misterios de la Fe Cristiana (†). 

La gloriosa Madre de Dios, la Virgen María, te lo ordena (†). Ella que por su humildad y desde el primer momento de su Inmaculada Concepción aplastó tu orgullosa cabeza. 

La fe de los santos apóstoles Pedro y Pablo y de los demás apóstoles te lo ordenan (†). La sangre de los Mártires y la intercesión piadosa de todos los santos te lo ordenan (†). 

Así, dragón maldito, y tú, legiones malvadas, te conjuramos por el Dios vivo (†), por el Dios verdadero (†), por el Dios santo (†), por el Dios que tanto amó al mundo, y entregó a su Hijo unigénito para que todo aquel que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna (San Juan 3,16). 

Deja de engañar a las criaturas humanas y derramarles el veneno de la perdición eterna. Deja de dañar a la Iglesia y obstaculiza su libertad. 

Retírate, Satanás, inventor y maestro de todo engaño, enemigo de la salvación del hombre. Cede el lugar a Cristo en quien no has encontrado ninguna de tus obras. Cede el lugar a la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica instaurada por Cristo a precio de Su Sangre. Arrodílate debajo de la todopoderosa Mano de Dios. Tiembla y huye ante la evocación del Santo nombre de Jesús; este Nombre que hace temblar el infierno mismo; este Nombre al cual las Virtudes, los Poderes y las Dominaciones del Cielo son humildemente sumisas; este Nombre que los Querubines y los Serafines alaban incesantemente, repitiendo: 

"Santo, Santo, Santo es el Señor, el Dios de los Ejércitos". 

V. Oh Señor escucha mi oración.
R. Y deja que mi clamor venga a ti.
V. Que el Señor esté contigo.
R. Y con tu espíritu. 

Oremos 

Dios de los Cielos, Dios de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios de las Vírgenes, Dios que tiene poder para dar vida después de la muerte y Descanso después del trabajo, porque no hay otro Dios y no puede haber otro, porque Tú eres el Creador de todas las cosas, visibles e invisibles, de cuyo Reino no habrá fin. Humildemente nos postramos ante Tu gloriosa Majestad y te suplicamos que nos liberes de toda la tiranía de los espíritus infernales, de sus trampas, sus mentiras y su furiosa maldad. 

Dígnate, Señor, en protegernos con Tu poder y preservarnos sanos y salvos. Te suplicamos a través de Jesucristo, nuestro Señor. 

Amén. 

V. De las trampas del demonio
R. Líbranos, oh Señor. 

V. Que Tu Iglesia te sirva en paz y en libertad,
R. Te suplicamos que nos escuches. 

V. Tú que aplastas a todos los enemigos de Tu Iglesia,
R. Te suplicamos que nos escuches. 

(El agua bendita se rocía en el lugar donde podamos estar). 

Oración a San Miguel Arcángel 

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, sé nuestra protección contra la maldad y las trampas del diablo. Que Dios te reprenda, oramos humildemente y tú, oh Príncipe de la milicia Celestial, por el Poder Divino de Dios, arroja al infierno a Satanás y a todos los espíritus malignos que merodean por el mundo en busca de la ruina de las almas. 

Amén. 

*Indulgencia de 300 días, plenaria bajo las condiciones habituales, si esta invocación se recita diariamente durante un mes. 

Imprimatur: 19 de diciembre de 1931 

Fuente, Píldoras de Fe 

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viernes, 27 de septiembre de 2019

La oración que todo católico debe saber: El alma de Cristo


LA ORACIÓN QUE TODO CATÓLICO DEBE SABER: EL ALMA DE CRISTO
Por Trish Stukbauer

Como católicos, tenemos la bendición de compartir una rica y vibrante herencia de oración que se ha acumulado durante literalmente miles de años. Con el tiempo, muchas de estas oraciones que alguna vez fueron los pilares de nuestra fe han sido lamentablemente descuidadas o simplemente no se han enseñado, y como resultado, no se han dicho, tan a menudo como alguna vez lo fueron.

Una de ellas es una oración que se remonta al siglo XIV : El Alma de Cristo. Esta oración que recuerda la pasión de Jesús es frecuentemente recitada por las personas después de recibir la Sagrada Comunión. En un tiempo, era tan conocida que autores como San Ignacio de Loyola ni siquiera se molestaron en reimprimirla; simplemente asumieron que todos lo sabían de memoria.

ORIGEN DE LA ORACIÓN

Se desconoce el autor de Alma de Cristo, pero muchos han especulado que fue el Papa Juan XXII. Era una creencia popular que la oración fue escrita por San Ignacio de Loyola, ya que apareció en su famoso libro Ejercicios espirituales. Sin embargo, las primeras versiones impresas de la oración se pueden encontrar en libros publicados más de 100 años antes de su nacimiento. También se puede encontrar una redacción similar en una inscripción en las puertas del Alcázar de Sevilla, un palacio real en Sevilla, España, que data incluso antes de 1350-1369.

¿QUIÉN FUE SAN IGNACIO DE LOYOLA?

Ignacio fue uno de los 13 niños nacidos de una familia de aristócratas vascos en 1491. Como muchos jóvenes de su tiempo, sus sueños estaban llenos de historias de galantería y soñaba con el éxito en el campo de batalla. Sin embargo, fue gravemente herido en una batalla con los franceses y comenzó un largo proceso de recuperación. Fue durante este tiempo que el joven enérgico se puso a leer sobre la vida de Jesús y los santos para entretenerse. Comenzó a darse cuenta de su llamado hacia grandes hechos de naturaleza espiritual, y finalmente cofundó a los jesuitas. También fue autor de ejercicios espirituales, que es ampliamente considerado como uno de los libros más influyentes sobre la vida espiritual. Su espiritualidad ignaciana a menudo se llama espiritualidad para la vida cotidiana. Según lo describe la espirialidad ignaciana:

"Insistimos en que Dios está presente en nuestro mundo y actúa en nuestras vidas. Este es un camino a una oración más profunda, buenas decisiones guiadas por un agudo discernimiento y una vida activa en el servicio a los demás".

EL ALMA DE CRISTO

Es fácil ver por qué San Ignacio amaba El Alma de Cristo. Tiene imágenes vívidas que permiten a las personas meditar sobre la pasión de Cristo y su relación con Él, mientras que sus referencias al Cuerpo y la Sangre de Cristo lo hacen un lugar natural para meditar después de la comunión.

El nombre Anima Christi, como es conocida en muchas partes, es la traducción latina de la primera línea de la oración "Alma de Cristo".

Aquí está la traducción tradicional al español de la oración:

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos.


Amén

Rece esta hermosa oración cuando quiera sentirse cerca de Jesús, para recordar los sacrificios que ha hecho por usted y para celebrar lo que continúa haciendo en su vida.

Traducción y adaptación del inglés al español para Católico defiende tu fe por Jesús Mondragón

Fuente, Catholic 365

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miércoles, 25 de septiembre de 2019

El "jefe" bruce Springsteen, entre la Biblia y la oración canta su profunda fe católica


EL "JEFE" BRUCE SPRINGSTEEN, ENTRE LA BIBLIA Y LA ORACIÓN CANTA SU PROFUNDA FE CATÓLICA
Por Gelsomino del Guercio

"En busca de un poco de misericordia de Dios / encontré la prueba viviente”, canta a la paternidad
“Aveces me siento como un católico en fuga, pero…”

-¿Pero?

“Si eres católico lo eres para siempre. Y no podría ser de otra manera, si desde niño estás acostumbrado a escuchar oraciones Y luego, en mis temas, hay mucha Biblia, mucho Antiguo Testamento”.

En Familia Cristiana (22 de mayo de 2013) el “Boss” de la música rock confesaba una vez más su vínculo visceral con la religión y Dios.

Sin embargo, Bruce Springsteen, que el 23 de septiembre apagó 67 velitas, sobre todo al inicio, como recordaba L’Osservatore Romano (12 de enero de 2014) es claramente más profundo. A pesar de ello se advierte la tensión, la inquietud hacia una salvación que no siempre llega a los hombres.



Lo es particularmente evidente en Darkness on the Edge of Town (1978) donde afirma “soy un hombre y creo en una tierra prometida”. Y en The River (1980), cuando en Drive all Night se impulsa a un tipo de oración: “Y quisiera que Dios me dijera una palabra / me mandara algo que me diera miedo perder”; así como Nebraska (1982), donde se capta una súplica en aquél “libérame de la nada”.



EDUCACIÓN CATÓLICA


Todo parece más evidente después de la salida del Tunnel of Love, en 1987, cuando la revista Rolling Stone subrayó que “se entiende con claridad la educación católica recibida por Springsteen; los protagonistas oran repetidamente para ser liberados del mal, las historias de amor son presentadas como una manifestación de la gracia divina”.

FRACASO Y LUZ


Springsteen se divorció, se da cuenta del fracaso, y en Brilliant Disguise (1987) admite: “Esta noche en nuestra cama fría / me he perdido en la oscuridad de nuestro amor / Dios tenga piedad del hombre / que no duda de lo que está seguro”.

Aunque, al contar la pesadilla del protagonista en Cautious Man (1987), vuelve la imagen todo lo contrario a tenebrosa: “En los límites de la cama le quitó el pelo del rostro a su esposa / mientras la luna iluminaba su piel tan blanca / llenando la habitación con la belleza de la luz de Dios”.

HIMNO DE ALEGRÍA


Y si las dudas parecen volver en Human Touch (1992), donde no se encuentran palabras de piedad y de perdón de un Dios sobre nosotros, sin embargo, se capta una aspiración a la paz y a la esperanza, en Living Proof, tema del álbum Lucky Town (1992), la alegría de la paternidad explota casi en un himno gozoso: “Una noche de verano en una habitación oscura / entró una mínima parte de la luz eterna del Señor / gritando como si hubiera engullido la luna encendida / En los brazos de su madre estaba toda la belleza posible / Como las palabras que faltan en una oración / que no podría inventar / en un mundo tan duro y sucio, tan deshonesto y confuso / en busca de un poco de misericordia de Dios / encontré la prueba viviente”.



EL ATENTADO A LAS TORRES GEMELAS


Pero, como se ha dicho, es en The Rising (2002) que el mensaje se hace claro e inequívoco y asume un valor de alguna manera redentora.

Y así, en el fuego que envolvió al World Trade Center golpeado a muerte el 11 de septiembre de 2001 se entrevé una luz. En el tema Into the Fire las palabras de fe, esperanza y amor acompañan al protagonista, un bombero “desaparecido en el polvo”.

Y si la lluvia se transforma en una lágrima que desciende del cielo en Waitin’ on a Sunny Day, seguramente se puede esperar “un día de sol / para disipar las nubes”.



Y en My City of Ruins se exhorta “Adelante, surge” y rezar para tener la fuerza: “Con estas manos / pido Señor / pido la fuerza, Señor / con estas manos / pido la fe, Señor / pedimos tu amor, Señor / pedimos por los perdidos, Señor / pedimos por este mundo, Señor / pedimos la fuerza”.





CONFIANZA EN DIOS

Mientras que en el tema que da el título al álbum se asoma una visión: “Hay espíritus arriba y atrás de mí / caras que se han vuelto oscuras, ojos que queman y resplandecen / Que su sangre preciosa me ate / Señor, cuando me encuentre frente a la luz ardiente”.

Una oración que en el protagonista de Countin’ on a Miracle (2002) se transforma en confianza en Dios, que espera un milagro.



MARÍA Y JESÚS

En 2005 con Devils & Dust, Springsteen vuelve a los sonidos del pasado y, sin embargo los textos evocan temas ambivalentes de la desesperación y la búsqueda de vías de salida del infierno de la realidad.

Pero también aquí, en un mundo que parece “abandonado por Dios”, con Jesus Was an Only Son, el autor descubre una auténtica inspiración religiosa. Y habla de María, madre de Jesús, y de su estar junto al hijo “a lo largo del camino que se teñía con su sangre”.


LA BIBLIA

En High Hopes (2014) en todo el mundo, Springsteen no renuncia a citar la Biblia. Lo hace en el tema Heaven’s Wall, donde, en un elevar los brazos al cielo, las referencias a las Sagradas Escrituras son evidentes en los versos referidos arriba y evoca a Jonás en el vientre de la ballena y a la samaritana en el pozo de Sicar.

Pero también en otros temas el Boss se encomienda a un contexto religioso no menos evidente.

Como en Hunter of Invisible Game, donde invita a rezar uno mismo, para que no se “caiga cuando la hora de la salvación llegue para todos nosotros”; o en This is Your Sword, donde, tras haber hablado de “un mundo lleno de la belleza de la obra de Dios” amenazado por las tinieblas, invita a no ceder.


EL IMAGINARIO CATÓLICO

Así respondía en 2005 Springsteen, en una entrevista de Beppe Severgnini para la Rai y el Corriere della Sera: “Yo creo que los primeros doce años acumulamos las imágenes que nos acompañarán toda la vida”. Yo iba a una escuela católica. El alma no es una abstracción para un niño. Es muy real. La tomas al pie de la letra. Y el imaginario católico, así como en la Biblia, es una manera extraordinaria que expresa el viaje del hombre, del espíritu humano. Yo recurro instintivamente a esas imágenes”.

“HISTORIAS DE POESÍA”

En octubre de 2002, la Civiltà Cattolica también dedicó al Boss un amplio artículo de Antonio Spadaro con el título La resurrección de Bruce Springsteen.

A través de sus canciones –que Spadaro define como “historias en forma de poesía”–, Springsteen habla de la vida auténtica, siempre con una fuerte connotación social que profundiza no sólo en la Biblia que ha conocido en sus años juveniles de formación, sino también en las obras de los grandes escritores anglosajones como Flannery O’Connor, Cormac McCarthy y John Steinbeck.

LA FE Y LA COTIDIANIDAD

A propósito de su disco The Rising –recuerda Spadaro en un artículo publicado en Vita Pastorale– Springsteen afirmó en una entrevista a la revista rock Uncut: “Yo pienso que las canciones invitan a una superposición matizada de estas ideas: el religioso y la vida cotidiana deben de alguna manera fundirse”, por lo que afirma que se mueve “hacia un imaginario religioso para explicar la experiencia”.

“Aquí –subraya Spadaro– pretendo hacer notar precisamente cómo la inspiración del Boss es rica de figuras, términos y símbolos de significado religioso y con una fuerte connotación de liberación. Su imaginario hace constante referencia a las imágenes, a los símbolos de la fe cristiana y a las historias de la Biblia, hasta citarla literalmente. En 1980 dijo: ‘He leído la Biblia. Intenté leerla durante un tiempo hace un año. Fue algo grande. Es fascinante. Grandes historias’”.

LOS FANS Y LA RELIGIÓN


La articulación del imaginario bíblico-cristiano, prosigue el director de Civiltà Cattolica, “es tal que prescindir de observar su presencia significa no tomar completamente el sentido de su producción musical. Daniel Cavicchi de la Oxford University Press publicó un estudio académico sobre el significado de la pasión de los fans de Springsteen por su “ídolo”. Llegó, entre otras cosas, a esta conclusión: existe un vínculo estrecho entre apasionarse del Boss y la conversión de tipo religioso”.

“Uno de los motivos por los que eso sucede es que “las canciones de Springsteen contienen muchas referencias al renacimiento espiritual y a la renovación interior”. Por lo tanto, su música – glosa Spadaro – sería religiosa en su raíz y evocaría per se una atención de tipo religioso”.

Fuente, Aleteia

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miércoles, 18 de septiembre de 2019

Salmos para cada ocasión: en el peligro, sufrimiento, dificultad, tristezas


SALMOS PARA CADA OCASIÓN: EN EL PELIGRO, SUFRIMIENTO, DIFICULTAD, TRISTEZAS
Por Padre Evaristo Sada LC 

Jesucristo aprendió a orar con los salmos, también María y San Pablo. El Espíritu Santo nos enseña a orar con los salmos. 

¿Pedagogía de la oración?: Los salmos. El Espíritu Santo nos enseña a orar con los salmos: pone en boca de hombres lo que quiere que le digamos y así nos enseña a orar. 

Jesucristo aprendió a orar con los salmos, también María y San Pablo. Los Salmos han sido escuela de oración por siglos para multitud de creyentes. 

Con frecuencia no sabemos poner palabras a lo que nos sucede. Tampoco sabemos cómo reaccionar en determinadas situaciones y cómo decírselo a Dios. 

Los Salmos nos enseñan a hacerlo. Son oraciones de hombres que vivieron experiencias como las que nosotros vivimos y que nos enseñan a adoptar las actitudes convenientes, sobre todo en nuestra relación con Dios. 

Dios mismo inspiró a los salmistas las palabras y los sentimientos con que deberían dirigirse a Él, para que sus oraciones quedaran como andadera del orante. Decía San Agustín: 

"Para que el hombre alabara dignamente a Dios, Dios se alabó a sí mismo; y, porque se dignó alabarse, por esto el hombre halló el modo de alabarlo." 

Cuántas veces podemos pensar: "no sé orar". "No oro bien". "No sé si a Dios le agrada mi oración". 

Dios mismo quiso salir al paso de nuestra pobreza. Nos enseña a orar con palabras sencillas del modo más perfecto: dejando que la Palabra de Dios se haga vida de nuestra vida. 

¡Cómo no vamos a agradarle a Dios si le dirigimos, totalmente encarnadas y desde lo más profundo de nuestro corazón, la misma Palabra con la que Él se nos ha revelado! 

Me vienen ahora a la mente estos números del Catecismo que nos pueden ayudar: 

"Recitad entre vosotros salmos, himnos y cánticos inspirados; cantad y salmodiad en vuestro corazón al Señor" (Ef 5, 19; Col 3, 16). Como los autores inspirados del Nuevo Testamento, las primeras comunidades cristianas releen el libro de los Salmos cantando en él el Misterio de Cristo. En la novedad del Espíritu, componen también himnos y cánticos a partir del acontecimiento inaudito que Dios ha realizado en su Hijo: su encarnación, su muerte vencedora de la muerte, su resurrección y su ascensión a su derecha (cf Flp 2, 6-11; Col 1, 15-20; Ef 5, 14; 1 Tm 3, 16; 6, 15-16; 2 Tm 2, 11-13). De esta "maravilla" de toda la Economía de la salvación brota la doxología, la alabanza a Dios (cf Ef 1, 3-14; Rm 16, 25-27; Ef 3, 20-21; Judas 24-25). (Catecismo, 2641) 

Por medio de su Palabra, Dios habla al hombre. Por medio de palabras, mentales o vocales, nuestra oración toma cuerpo. Pero lo más importante es la presencia del corazón ante Aquél a quien hablamos en la oración. 

"Que nuestra oración se oiga no depende de la cantidad de palabras, sino del fervor de nuestras almas" (San Juan Crisóstomo, De Anna, sermo 2, 2). (Catecismo, 2700) 

Algo tan sencillo como memorizar algunas frases está al alcance de todos. 

He seleccionado algunas oraciones extraídas de los salmos que tal vez quieras apropiar y aprender para decírselas a Dios en momentos semejantes, como lo hizo el mismo Jesucristo cuando exclamó desde la cruz: 

"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Salmo 21) 

CUANDO SIENTAS DESEO DE DIOS 

Señor, mi alma tiene sed de ti (Salmo 63) 

A ti, Señor, levanto mi alma (Salmo 25) 

Una cosa estoy buscando: morar en tu casa todos los días de mi vida (Salmo 27) 

Tu rostro busco, Señor. No me ocultes tu rostro (Salmo 27) 

Como anhela la cierva corrientes de agua, así mi alma te anhela a ti, Dios mío. (Salmo 42) 

Cuando quieras darle gracias y bendecirle 

¿Cómo te pagaré todo el bien que me has hecho? (Salmo 115) 

La misericordia del Señor es eterna (Salmo 103) 

Dad gracias al Dios de los cielos, porque es eterno su amor (Salmo 136) 

Me has tejido en el vientre de mi madre; te doy gracias por tantas maravillas (Salmo 139) 

Todo ser que alienta, alabe al Señor (Salmo 150) 

CUANDO QUIERAS CONFIRMARLE TU CONFIANZA 

El Señor es mi Pastor, nada me falta (Salmo 23) 

Sólo en Dios he puesto mi confianza (Salmo 62) 

Tú me conoces y me amas (Salmo 91) 

Mi corazón está firme en el Señor (Salmo 107) 

¿A dónde iré lejos de tu espíritu, a dónde podré huir de tu rostro? (Salmo 139) 

CUANDO NECESITAS SU AYUDA 

Señor, apiádate de mí. (Salmo 57) 

Acuérdate, Señor, que tu amor y tu ternura son eternos (Salmo 25) 

Cuando acudí al Señor me hizo caso (Salmo 34) 

PARA CUANDO ESTÉS EN PECADO 

Sáname, Señor, he pecado contra ti (Salmo 41) 

Crea en mí, Señor, un corazón puro (Salmo 51) 

Dios salva al que cumple su voluntad (Salmo 50) 

EN LA DIFICULTAD 

Señor, tú eres mi esperanza (Salmo 71) 

Guarda mi alma en la paz, junto a ti Señor (Salmo 130) 

En ti descargo lo que me agobia ( Salmo 55) 

Sálvame, Señor, las aguas me llegan hasta el cuello. (Salmo 69) 

EN EL SUFRIMIENTO 

El Señor sana los corazones quebrantados (Salmo 147) 

Sufrir fue provechoso para mí (Salmo 119) 

Desahoga tu corazón en su presencia (Salmo 62) 

En tus angustias estaré contigo (Salmo 91) 

EN EL PELIGRO 

Señor, tú eres mi refugio (Salmo 90) 

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? El Señor es el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar? (Salmo 27) 

Ten piedad de mí, ¡respóndeme! (Salmo 27) 

EN LA TRISTEZA 

Señor, que tu amor me consuele (Salmo 119) 

En ti busco mi alegría (Salmo 37) 

Fuente, La Oración 

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martes, 17 de septiembre de 2019

Oración a Santa María Desatadora de nudos


ORACIÓN A SANTA MARÍA DESATADORA DE NUDOS 

Santa María, llena de la presencia de Dios, 
durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre
y el Maligno nunca fue capaz de enredarte con 
sus confusiones. 

Ya junto a tu Hijo 
intercediste por nuestras dificultades y, con toda sencillez y paciencia,
nos diste ejemplo de cómo desenredar
la madeja de nuestras vidas.

Y al quedarte para siempre como
Madre Nuestra, pones en orden y haces mas claros los lazos que nos unen al Señor. 

Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra,
Tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, 
te pedimos que nos recibas en tus manos y que nos libres de las ataduras y confusiones
con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. 

Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo,
líbranos de todo mal, Señora Nuestra
y desata los nudos, que impiden nos unamos a Dios,
para que libres de toda confusión y error,
los hallemos en todas las cosas,
tengamos en Él puestos nuestros 
corazones y podamos servirle
siempre en nuestros hermanos. 

Amén. 

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Oración a San José para proteger a los niños


ORACIÓN A SAN JOSÉ PARA PROTEJER A LOS NIÑOS... 

“Oh, glorioso San José,
a ti Dios te encomendó
el cuidado de su Hijo unigénito
en medio de los muchos
peligros de este mundo. 

Acudimos a ti
y te pedimos que
tomes bajo tu protección especial
a los niños que Dios nos ha dado. 
A través del santo bautismo
se convirtieron en hijos de Dios
y en miembros de su Santa Iglesia. 

Los consagramos hoy a ti,
para que a través de esta consagración
puedan convertirse en tus hijos de crianza. 
Guárdalos,
guía sus pasos en la vida,
forma sus corazones
según los corazones
de Jesús y María. 

San José,
quien sintió la tribulación
y la preocupación de un padre
cuando el niño Jesús se perdió,
protege a nuestros queridos hijos
por el tiempo y la eternidad. 

Que seas su padre y consejero.
Que ellos, como Jesús,
crezcan tanto en edad
como en sabiduría
y gracia ante Dios
y los hombres. 
Preservalos de la corrupción del mundo
y danos la gracia
de estar unidos con ellos
en el cielo para siempre. 
Amén”. 

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martes, 27 de agosto de 2019

Oración a la Coraza de San Patricio contra asechanzas del mal y fuerzas oscuras


ORACIÓN A LA CORAZA DE SAN PATRICIO CONTRA ASECHANZAS DEL MAL Y FUERZAS OSCURAS 

A esta oración se le conoce como Pectoral o Coraza de San Patricio. Se utiliza para alejar las influencias malignas y demoníacas 

La siguiente oración está compuesta por San Patricio, una oración poderosa de protección e invocación al Señor. Se le conoce como Pectoral o la Coraza de San Patricio porque constituye, en el plano espiritual, lo que en aquellas épocas constituían las armaduras colocadas sobre el pecho de los guerreros que pretendía ir a la batalla. 

La oración es recomendable hacerla en estado de gracia, pues tiene un poder protector y liberador. Muchos la utilizan para alejar las influencias demoníacas o la presencia de algún mal presente en otras formas. 

La oración de San Patricio tiene muchas versiones, y según narra la tradición, la misma fue compuesta por el obispo San Patricio mientras huían de los druidas a través de un extenso bosque. 

Se dice que cuando la hicieron, él y ocho de sus discípulos se transformaron en ciervos, y sus perseguidores, quienes estaban acosándolos de cerca, no vieron más a San Patricio y su grupo sino a una manada de ciervos caminando en el bosque. Desde entonces es conocida como una poderosa oración de protección y de invocación al Señor. 

Oración Coraza de San Patricio 

Versión breve 

Cristo conmigo,
Cristo delante mí,
Cristo detrás de mí,
Cristo dentro de mí,
Cristo debajo mí,
Cristo sobre mí,
Cristo a mi derecha,
Cristo a mi izquierda,
Cristo cuando me acuesto,
Cristo cuando me siento,
Cristo cuando me levanto,
Cristo en la anchura,
Cristo en la longitud,
Cristo en la altura
Cristo en el corazón de todo hombre que piensa en mí,
Cristo en la boca de todo hombre que hable de mí,
Cristo en los ojos de todos los que me ven,
Cristo en los oídos de todos los que me escuchan. 

Amén 

Oración Coraza de San Patricio 

Versión completa 

Me levanto hoy por medio de la poderosa fuerza, la invocación de la Santísima Trinidad, por medio de la Fe en sus Tres Personas, por medio de la confesión de la Unidad del Creador del universo. 

Me levanto hoy, por medio de la fuerza del nacimiento de Cristo y su bautismo, por medio de la fuerza de su crucifixión y de su sepulcro, por medio de la fuerza de su resurrección y su asunción, por medio de la fuerza de su descenso para juzgar el mal. 

Me levanto hoy por medio de la fuerza del amor de Querubines, en obediencia de los Ángeles, en servicio de Arcángeles, en la esperanza que la resurrección encuentra recompensa, en las oraciones de los Patriarcas, en las palabras de los Profetas, en las prédicas de los Apóstoles, en la inocencia de las Santas Vírgenes, en las obras de todos los hombres de bien. 

Me levanto hoy por medio del poder del cielo: Luz del sol, Esplendor del fuego, Rapidez del rayo, Ligereza del viento, Profundidad de los mares, Estabilidad de la tierra, Firmeza de la roca. 

Me levanto hoy por medio de la fuerza de Dios que me conduce: Poder de Dios que me sostiene, Sabiduría de Dios que me guía, Mirada de Dios que me vigila, Oído de Dios que me escucha, Palabra de Dios que habla por mí, Mano de Dios que me guarda, Sendero de Dios tendido frente a mí, Escudo de Dios que me protege, Legiones de Dios para salvarme de trampas del demonio, de tentaciones de vicios, de cualquiera que me desee mal, lejanos y cercanos, solos o en multitud. 

Yo invoco éste día todos estos poderes entre mí y el maligno, contra despiadados poderes que se opongan a mi cuerpo y alma, contra conjuros de falsos profetas, contra las leyes negras de los paganos, contra las falsas leyes de los herejes, contra las obras y astucia de la idolatría, contra los encantamientos de brujas, forjas y hechiceros, contra cualquier conocimiento corruptor del cuerpo y del alma. 

Cristo, sé mi escudo hoy, contra venenos, contra quemaduras, contra sofocación, contra heridas, de tal forma que pueda yo recibir recompensa en abundancia. 

Cristo conmigo, Cristo delante mí, Cristo detrás de mí, Cristo dentro de mí, Cristo debajo mí, Cristo sobre mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo cuando me acuesto, Cristo cuando me siento, Cristo cuando me levanto, Cristo en la anchura, Cristo en la longitud, Cristo en la altura, Cristo en el corazón de todo hombre que piensa en mí, Cristo en la boca de todo hombre que hable de mí, Cristo en los ojos de todos los que me ven, Cristo en los oídos de todos los que me escuchan. 

Me levanto hoy por medio de la poderosa fuerza, la invocación de la Santísima Trinidad, por medio de la Fe en sus Tres Personas, por medio de la confesión de la Unidad del Creador del universo. 

Amén 


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