Individuo escribe la frase "Dios no existe" en la pared de un templo católico y se da a la fuga.


Un acto de vandalismo sorprendió a los vecinos del fraccionamiento Francisco de Montejo en la ciudad de Mérida, Yucatán, cuando un individuo fue descubierto "grafiteando" la iglesia parroquial de Jesús Sumo y Eterno Sacerdote. En una de las paredes del templo, el sujeto escribió: "Dios no existe".

El incidente generó indignación entre los residentes locales y los fieles católicos de la zona, y desató una ola de comentarios en redes sociales, donde la conducta del grafitero fue ampliamente condenada.

Testigos relatan que al verse descubierto, el individuo se subió rápidamente a su bicicleta. A pesar de que un par de automovilistas intentaron detenerlo cerrándole el paso, el grafitero logró escapar del lugar sin ser capturado.

En respuesta al acto vandálico, los vecinos solicitaron el apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), cuyos agentes están llevando a cabo la búsqueda del responsable. Se ha informado también que los sacerdotes encargados de la parroquia planean interponer una denuncia formal por estos hechos.

4 Santos reconocidos por interceder de manera muy especial por las mujeres con cáncer de mama.



Cuatro Santos que Interceden por las Mujeres con Cáncer de Mama

En la Iglesia Católica, numerosos santos son reconocidos por su intercesión en la curación de enfermedades. Entre ellos, San Juan de Dios y Santa Hildegarda de Bingen son conocidos por interceder por aquellos que sufren depresión, mientras que Santa Liduvina es patrona de los enfermos crónicos. Hoy destacamos a cuatro santos que interceden de manera especial por las mujeres que padecen cáncer de mama.

Santa Águeda

Santa Águeda, patrona de los que sufren enfermedades de la glándula mamaria y las mujeres con cáncer de mama, celebra su fiesta el 5 de febrero. Originaria de Catania, Sicilia, Italia, Águeda consagró su vida y pureza a Dios, poseyendo una belleza extraordinaria. La historia relata que fue torturada por rechazar las propuestas amorosas del cónsul Quintiliano, quien ordenó que le cortaran los pechos con pinzas de ardiente acero.

Existen numerosas iglesias y asociaciones dedicadas a ella en todo el mundo, enfocadas en la lucha contra el cáncer de mama. Sus devotos, conocidos como "los soldados de Santa Águeda", se dedican a tratar y prevenir esta enfermedad, según un artículo firmado por el Dr. Michael B. Shimking. Para aquellos que buscan su intercesión, pueden rezar una oración en su honor.

San Ezequiel Moreno

San Ezequiel Moreno es conocido como el patrono de los enfermos de cáncer. Los milagros que llevaron a su beatificación y canonización incluyen la curación de dos personas con cáncer terminal, una de ellas una mujer con cáncer de mama. Su fiesta se celebra el 19 de agosto.

Nacido a mediados del siglo XIX, Moreno fue un fraile agustino recoleto que sirvió como misionero en Colombia, donde se le diagnosticó cáncer. Falleció a los 58 años en España debido a la enfermedad. San Ezequiel fue canonizado por San Juan Pablo II en 1992, tras comprobarse su intercesión en la curación milagrosa de María de Jesús Náñez, una colombiana que, tras una operación de un tumor en la pierna, experimentó metástasis en el pecho izquierdo. Encomendada al beato, se curó milagrosamente.

Santa María de La Providencia

Santa María de La Providencia, nacida en Francia con el nombre de Eugénie Smet, fue bautizada como religiosa bajo el nombre de María de La Providencia. Fundó la Congregación Sociedad de las Auxiliadoras de las Almas del Purgatorio, dedicada a salvar las almas a través de obras de misericordia espirituales y corporales.

Su fiesta se celebra el 6 de marzo. A los 45 años, le fue diagnosticado cáncer de mama, enfermedad que la llevó a la muerte poco tiempo después. Aunque no se le conoce por interceder en casos de curación de esta enfermedad, su vida sirve de gran ejemplo para las mujeres que padecen cáncer de mama, siendo una intercesora a la cual acudir.

Santa María Celia Guérin

Santa María Celia Guérin, esposa de San Luis Martin y madre de Santa Teresa de Lisieux, forma parte del primer matrimonio católico declarado santo, cuya fiesta se celebra el 12 de julio. Nacida en 1831, Celia fue educada por religiosas y aprendió el arte de la confección. Tuvo nueve hijos y llevó una vida matrimonial ejemplar, participando activamente en la vida parroquial.

Al igual que Santa María de La Providencia, a los 45 años se le diagnosticó un tumor en el seno. Enfrentó la enfermedad con firme esperanza cristiana hasta su muerte. En una carta escribió: "Si Dios quiere curarme, estaré muy contenta pues, en el fondo de mi corazón, deseo vivir; lo que me cuesta es dejar a mi marido y a mis hijas. Pero, por otra parte, me digo: si no me curo es que, quizá, será más útil que yo me vaya."

Su ejemplo de confianza en Dios e intercesión puede brindar consuelo y esperanza a muchas madres que hoy enfrentan esta enfermedad.

La historia de la familia de Nico Williams, el anotador en la final de la Eurocopa: Llegaron como inmigrantes a España y fueron acogidos por la organización Católica Cáritas un Misionero Claretiano


El gol de Nico Williams en el minuto 47 de la final contra Inglaterra, que aseguró la cuarta Eurocopa para la Selección Española, es un momento que muchos recordarán con emoción. Uno de los más felices en esa noche del 14 de julio fue Iñaki Mardones Aja, director de la Pastoral de la Salud de la Diócesis de Santander, quien conoce de cerca la historia de la familia Williams.

En 1994, la familia Williams llegó a Bilbao desde Ghana, acogida por Cáritas Bilbao. Comfort, la madre, estaba embarazada de ocho meses de su hijo mayor, Iñaki (a quien nombraron así en honor al misionero católico que les ayudó a su llegada). Iñaki Mardones, entonces misionero claretiano y sacerdote en la Diócesis de Bilbao, fue parte del grupo de voluntarios que recibieron a la familia. “Formaba parte del grupo de voluntarios de Cáritas Diocesana que tenía como finalidad acoger y acompañar a inmigrantes”, recuerda Mardones.

Un comienzo difícil

La llegada a Bilbao fue solo el inicio de una serie de desafíos para la familia Williams. Mardones recuerda cómo fueron a recibirlos a la estación de tren de Abando: “Ahí fue cuando conocí a Félix y Comfort, que hoy se llama María y que entonces venía embarazada de ocho meses”. A pesar del aval del gobierno, la familia enfrentó numerosas dificultades, como la falta de tarjeta sanitaria, lo que complicó el seguimiento del embarazo de Comfort. Sin embargo, gracias a la dedicación de los voluntarios y profesionales sanitarios, lograron superar estos obstáculos.

El nacimiento de Iñaki

El 15 de junio de 1994, las primeras contracciones llevaron a Comfort al Hospital de Basurto, donde nació Iñaki. Agradecidos por la ayuda recibida, los padres decidieron nombrar a su hijo en honor a Mardones. “Junto a los regalos de la vida y de la fe, es el regalo más grande que me han hecho”, afirma emocionado.

Una familia unida

Meses después, celebraron el bautizo de Iñaki en la parroquia del Corazón de María, un día de gran alegría para todos. Mardones ha seguido de cerca la carrera de Iñaki Williams, quien se convirtió en uno de los delanteros estrella del Athletic de Bilbao y finalmente internacional con Ghana.

El nacimiento de Nico

En julio de 2002, nació Nico Williams en Pamplona. Mardones recuerda haber visitado a la familia días antes del nacimiento: “Iñaki estaba vestido de San Fermín y, con un balón en el pie, acompañaba cariñoso a su madre”. Este gesto simbolizaba la responsabilidad y el cariño que Iñaki sentía por su hermano menor.

Una relación especial

La relación entre los hermanos Williams es algo que Mardones destaca con admiración. “Meses atrás, en la boda de Iñaki, Nico le expresó lo mucho que le debía, señalando que era un referente y un guía para él”, comenta. La reacción de Nico ante un insulto racista en el Metropolitano, donde optó por el diálogo, es un testimonio de su carácter: “Me admira su apuesta por el diálogo y no olvidar el difícil camino que han tenido que hacer sus padres para darles una vida digna”.

Amistad y futuro

La amistad de Nico con Lamine Yamal, otro jugador con una historia similar, refuerza el mensaje de una España plural y mestiza. “Espero que Nico Williams siga regateando a la injusticia, el racismo y la desigualdad”, dice Mardones con esperanza, celebrando no solo su habilidad en el campo, sino también su integridad como persona.

Nico Williams, con su talento y carácter, no solo ha dejado su huella en el fútbol, sino que también se ha convertido en un símbolo de lucha y superación para muchos. Que su historia inspire a otros a seguir regateando las adversidades y marcar goles hacia un futuro mejor.

Soy católico pero no entiendo por qué hay tantas vírgenes si Jesús solo tuvo una madre. (Sacerdote responde).


Es una gran pregunta y una que muchas personas tienen. Como católico, es natural querer entender mejor nuestra fe y algunas de sus prácticas. Vamos a explorar esto juntos de manera amigable y amena, como si estuviéramos charlando en una tarde tranquila.

La Virgen María: La Madre de Jesús

Para empezar, afirmemos lo que ya sabes: Jesús tuvo una sola madre, María, y ella es la única Virgen María en el sentido histórico y biológico. María es la madre de Jesús, nuestro Salvador, y ella ocupa un lugar muy especial en la fe católica. Esto está fundamentado en varias partes de la Biblia. Por ejemplo, en el Evangelio de San Lucas, leemos:

"Y el ángel, entrando en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, llena de gracia! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres" (Lucas 1,28).

María es honrada y bendecida por su rol único y especial en la historia de la salvación.

¿Entonces, por qué tantas vírgenes?

Cuando decimos "tantas vírgenes", no nos referimos a que haya múltiples madres de Jesús, sino a los diferentes títulos y advocaciones de la misma Virgen María. Estos títulos reflejan distintos aspectos de su vida, sus apariciones, y la manera en que ha sido venerada en diversas culturas y momentos históricos.

Advocaciones de la Virgen María

Una "advocación" es una manera específica de invocar o referirse a María. Por ejemplo, en México, la Virgen de Guadalupe es una advocación muy querida. En Francia, está la Virgen de Lourdes. En Portugal, tenemos a la Virgen de Fátima. Cada una de estas advocaciones tiene su historia, sus milagros, y su particular manera de llegar al corazón de los fieles.

La Virgen de Guadalupe

La Virgen de Guadalupe es una de las advocaciones más conocidas y amadas en el mundo católico, especialmente en América Latina. La historia cuenta que en 1531, la Virgen María se apareció a un indígena llamado Juan Diego en el cerro del Tepeyac, cerca de la actual Ciudad de México. Ella le pidió que construyera una iglesia en ese lugar y dejó su imagen milagrosamente impresa en la tilma (manto) de Juan Diego.

Esta aparición tuvo un impacto profundo, no solo religioso sino también cultural y social, ayudando a la conversión de millones de indígenas al cristianismo. La Virgen de Guadalupe es llamada "Emperatriz de las Américas" y es un símbolo de fe, esperanza y amor para muchos.

La Virgen de Lourdes

La Virgen de Lourdes se apareció a una joven llamada Bernadette Soubirous en 1858 en Lourdes, Francia. Durante las apariciones, María se identificó como "la Inmaculada Concepción" y señaló un manantial de agua que ha sido fuente de curaciones milagrosas para muchos peregrinos.

Este título, "Inmaculada Concepción", se refiere a la creencia de que María, desde el primer momento de su concepción, fue preservada del pecado original. Esta doctrina está basada en las palabras del ángel en Lucas 1,28 y en la enseñanza constante de la Iglesia.

La Virgen de Fátima

En 1917, la Virgen María se apareció a tres pastorcitos en Fátima, Portugal. Durante estas apariciones, María hizo varios llamados a la oración, la penitencia y la conversión, y reveló tres secretos que incluían visiones del infierno, la Segunda Guerra Mundial, y el atentado contra el Papa Juan Pablo II.

La Virgen de Fátima es venerada por su mensaje de paz y su llamado a la devoción al Inmaculado Corazón de María.

¿Por qué diferentes títulos y advocaciones?

Estos títulos y advocaciones no crean nuevas "vírgenes", sino que expresan la riqueza de la presencia maternal de María en la vida de la Iglesia y los fieles. Cada advocación refleja cómo María se ha manifestado y ha ayudado a la gente en distintos momentos y lugares. Esto es un testimonio de su amor y cuidado constante por todos nosotros.

Además, cada cultura y comunidad ha encontrado en María una madre cercana y comprensiva, alguien que entiende sus problemas y los lleva a su Hijo Jesús. Esto también cumple una función catequética, es decir, ayuda a enseñar y recordar aspectos importantes de nuestra fe.

María en el Catecismo de la Iglesia Católica

El Catecismo de la Iglesia Católica habla extensamente sobre María. Aquí hay algunos puntos clave:

  1. María es la Madre de Dios (Theotokos):

    • "María es verdaderamente 'Madre de Dios' ya que es la madre del Hijo eterno de Dios hecho hombre, que es Dios mismo" (Catecismo de la Iglesia Católica, 509).
  2. María es la Madre de la Iglesia:

    • "A la Virgen María, que en la Anunciación recibió al Verbo de Dios en su corazón y en su cuerpo y dio la vida al mundo, se la reconoce y honra como la verdadera Madre de Dios y del Redentor. Ella es 'en verdad madre de los miembros de Cristo (cf. Jn 19, 27), habiendo cooperado con su amor para que nacieran en la Iglesia los fieles, miembros de aquella Cabeza'. 'María, Madre de Cristo, Madre de la Iglesia'" (Catecismo de la Iglesia Católica, 963).
  3. María en la Comunión de los Santos:

    • "María, por su relación singular con Cristo y la Iglesia, es reconocida como Madre de la Iglesia y modelo de fe y caridad" (Catecismo de la Iglesia Católica, 967-970).

La importancia de María en nuestra vida espiritual

María es un ejemplo perfecto de fe y obediencia a Dios. Al decir "sí" a Dios, ella se convirtió en la primera y más perfecta discípula de Jesús. Su vida nos muestra cómo confiar en Dios plenamente, incluso en los momentos más difíciles.

En la vida diaria, los católicos pueden recurrir a María en busca de intercesión. La oración mariana más conocida, el Ave María, es una forma de pedirle que interceda por nosotros, como lo hizo en las bodas de Caná (Juan 2,1-11), cuando dijo a los sirvientes: "Hagan lo que él les diga" (Juan 2,5). Esta es una invitación para nosotros a seguir las enseñanzas de Jesús y confiar en su ayuda.

Conclusión

En resumen, aunque Jesús tuvo solo una madre, María, la Iglesia ha reconocido y honrado a María a través de muchas advocaciones y títulos que reflejan su amor y cuidado maternal hacia nosotros en diversos contextos culturales e históricos. Estas advocaciones no son más que diferentes maneras de expresar nuestra devoción a la misma Madre de Dios, que siempre nos lleva más cerca de su Hijo, Jesús.

Espero que esta explicación te haya ayudado a entender mejor por qué hay tantas "vírgenes" en la tradición católica. María, bajo cualquiera de sus advocaciones, es siempre nuestra Madre amorosa, intercesora y ejemplo de fe. ¡Qué bendición tener una Madre celestial que nos ama y cuida tanto!

Si tienes más preguntas o quieres profundizar en algún aspecto, no dudes en preguntar. Estoy aquí para ayudarte en tu camino de fe. ¡Que Dios te bendiga!

Autor: Padre Ignacio Andrade.

¿Qué puedo contestarle mi primo evangélico que me dice que la Biblia no habla de la Virgen de Guadalupe?


Qué bueno que me haces esta pregunta, es una excelente oportunidad para profundizar en nuestra fe y entender cómo la Virgen de Guadalupe se relaciona con nuestras creencias y la Biblia. Voy a tratar de explicártelo de manera sencilla y clara.

Primero, hay que recordar que la Virgen de Guadalupe es una advocación de la Virgen María, madre de Jesús. Aunque la Biblia no menciona específicamente a la Virgen de Guadalupe, sí habla mucho de la Virgen María. La veneración de María es una parte integral de la fe católica, y esto se basa en varios pasajes bíblicos y en la Tradición de la Iglesia.

La Virgen María en la Biblia

La Virgen María tiene un papel crucial en la Biblia, desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo Testamento. Aquí te comparto algunos pasajes importantes:

  1. Isaías 7,14: "Por eso, el Señor mismo les dará un signo: La joven está encinta y dará a luz un hijo, y lo llamará Emmanuel." Este versículo es una profecía sobre el nacimiento de Jesús, que se cumple en María.

  2. Lucas 1,26-38: En la Anunciación, el ángel Gabriel le dice a María que será la madre de Jesús. Aquí es donde María acepta con humildad y fe su papel en el plan de salvación de Dios: "Entonces María dijo: ‘He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra’" (Lucas 1,38).

  3. Lucas 1,39-56: La Visitación, donde María visita a su prima Isabel. Isabel, llena del Espíritu Santo, exclama: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre" (Lucas 1,42). Y María responde con el Magníficat, un hermoso canto de alabanza a Dios.

  4. Juan 19,25-27: En la cruz, Jesús confía a su madre al discípulo amado: "Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dijo a su madre: ‘Mujer, he ahí a tu hijo’. Luego dijo al discípulo: ‘He ahí a tu madre’. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa." Aquí, Jesús nos da a su madre como nuestra madre espiritual.

Estos pasajes nos muestran la importancia de María en el plan de salvación de Dios. Ella es la madre de Jesús, nuestro Salvador, y también es nuestra madre espiritual. La Iglesia Católica ha desarrollado una rica tradición de veneración a María, reconociendo su papel especial en la historia de la salvación.

La Virgen de Guadalupe y la Tradición

La aparición de la Virgen de Guadalupe en México en 1531 es un evento que no se encuentra en la Biblia, pero es parte de la Tradición de la Iglesia. La Tradición es la transmisión viva de la fe católica a lo largo de los siglos, y se basa en la enseñanza de los Apóstoles y en la continua acción del Espíritu Santo en la Iglesia.

La Virgen de Guadalupe se apareció a San Juan Diego, un humilde indígena, y le dejó su imagen milagrosa en su tilma (manto). Esta imagen ha sido un signo de consuelo, esperanza y fe para millones de personas, especialmente en América Latina. La Virgen de Guadalupe es conocida como la "Emperatriz de las Américas" y es un símbolo de la unión entre las culturas indígena y española.

Respuesta a tu primo evangélico

Cuando tu primo te dice que la Biblia no habla de la Virgen de Guadalupe, puedes explicarle que no es una mujer o una virgen distinta, explícale que es la misma Virgen María, la misma que dio a luz a Jesús. Dile que aunque no se menciona específicamente en las Escrituras con la advocación de Guadalupe, la Biblia sí habla de María y la veneración de María y sus diversas advocaciones, como la de Guadalupe, tienen una base sólida en la Tradición de la Iglesia. Aquí tienes algunas ideas para responderle:

  1. Importancia de la Tradición: Explícale que, como católicos, creemos en la importancia de la Tradición junto con la Biblia. La Tradición nos ayuda a entender y vivir nuestra fe de manera más plena. La aparición de la Virgen de Guadalupe es parte de esta Tradición y ha tenido un impacto profundo en la vida de los fieles.

  2. El papel de María en la Biblia: Comparte con él los pasajes bíblicos que muestran la importancia de María en el plan de Dios. María es la madre de Jesús y nuestra madre espiritual. Su papel no se limita a lo que está escrito en la Biblia, sino que se extiende a la vida de la Iglesia a lo largo de los siglos.

  3. Milagros y señales: La aparición de la Virgen de Guadalupe es un signo de la acción de Dios en el mundo. Los milagros y señales no siempre están registrados en la Biblia, pero son parte de cómo Dios continúa trabajando en nuestras vidas. La tilma de Juan Diego y su imagen milagrosa son un ejemplo de esto.

  4. Frutos de la devoción: Puedes mencionar los frutos de la devoción a la Virgen de Guadalupe: la conversión de millones de personas, la unidad de culturas, y el consuelo y esperanza que ha brindado a innumerables fieles. Jesús dijo: "Por sus frutos los conocerán" (Mateo 7,16). Los buenos frutos de la devoción a la Virgen de Guadalupe son evidencia de su autenticidad y de la acción de Dios a través de ella.

  5. Diálogo y respeto: Finalmente, es importante tener un diálogo respetuoso y amoroso con tu primo. Reconoce que tienen diferentes enfoques en su fe y que ambos están buscando seguir a Jesús. Invítalo a aprender más sobre la historia y el impacto de la Virgen de Guadalupe en la vida de los fieles católicos.

Autor: Padre Ignacio Andrade.

Papa se opone a los que hablan de "sobrepoblación": "El problema de nuestro mundo no son los niños que nacen: son el egoísmo, el consumismo y el individualismo"


En una sorprendente declaración publicada en su cuenta oficial de Twitter, @Pontifex, con motivo del #DíaMundialDeLaPoblación, el papa Francisco lanzó una afirmación que ha generado un amplio debate entre los usuarios y los medios de comunicación. El Sumo Pontífice, conocido por sus mensajes profundos y reflexivos, decidió enfocar su discurso en temas que considera de vital importancia para la humanidad.

Lejos de centrarse en la cantidad de nacimientos, el papa Francisco afirmó contundentemente que "el problema de nuestro mundo no son los niños que nacen: son el egoísmo, el consumismo y el individualismo, que dejan a las personas sacias, solas e infelices". Esta declaración no solo desafía las narrativas comunes sobre la población mundial, sino que también invita a una introspección profunda sobre los valores y prioridades de nuestra sociedad.

En sus reflexiones, el papa Francisco subrayó que la vida humana no debería ser vista como un problema, sino como un don precioso. Según él, el verdadero desafío no radica en cuántos nacen, sino en la calidad de la sociedad que estamos construyendo. Al criticar fuertemente la cultura predominante de "satisfacción instantánea y aislamiento emocional" causada por el afán de consumo y el enfoque en el bienestar individual, el Pontífice hizo un llamado a la acción colectiva.

El mensaje del papa Francisco resonó poderosamente al enfocar la atención en la urgencia de promover valores de solidaridad, comunión y servicio mutuo para enfrentar los desafíos globales actuales. Propuso un cambio de paradigma, instando a la sociedad a abandonar la mentalidad de consumo y aislamiento, y a adoptar una visión más comunitaria y solidaria.

Dirigiéndose especialmente a los jóvenes, el papa Francisco enfatizó la importancia de construir el futuro mediante la decisión de tener hijos. En un mensaje valiente y alentador, instó a los jóvenes a ser valientes y mantener la esperanza, recordando que, a pesar de los desafíos como las guerras y pandemias, el futuro se construye en colaboración con el Señor, según el Evangelio.

En el contexto del Día Mundial de la Población, dedicado a reflexionar sobre el futuro de la población y su relación con el medio ambiente, el papa Francisco animó a no resignarse a un destino predeterminado por otros. En su lugar, instó a todos a tomar las riendas del futuro y a remar contra la corriente, promoviendo una cultura de solidaridad y esperanza en el camino hacia un desarrollo sostenible y justo para todos.

El mensaje del papa Francisco no solo invita a la reflexión, sino que también desafía a la acción, promoviendo un cambio en la forma en que vemos y construimos nuestra sociedad. Su llamado a la solidaridad y a la construcción de un futuro más justo y sostenible resuena como una guía en tiempos de incertidumbre y desafíos globales.

Grupo de hombres armados persiguió al Padre Filiberto Velázquez por carretera de Chiapas.


En un episodio alarmante de inseguridad en Chiapas, el sacerdote José Filiberto Velázquez Florencio, conocido como padre Fili, fue perseguido por un grupo de hombres armados mientras transitaba en su camioneta. El clérigo, que regresaba de acompañar a normalistas de Mactumatzá y personas migrantes, se percató de la amenaza después de detenerse a comer en la carretera.

La persecución ocurrió alrededor de las 8:50 de la mañana del miércoles 17 de julio, a la altura de Malpaso, Chiapas. El vehículo del sacerdote fue interceptado por una camioneta con hombres armados, quienes empezaron a seguirlo, haciéndole señas y echándole las luces para que se detuviera. Ante el evidente peligro, el equipo de seguridad del padre Fili decidió no detenerse y seguir avanzando.

Según un comunicado emitido por el Centro de Derechos Humanos Minerva Bello A. C. en su cuenta de X, la persecución continuó de manera persistente y amenazante hasta llegar a una caseta. Allí, los hombres armados cesaron la persecución y se dieron la vuelta, presuntamente disuadidos por la presencia de autoridades de seguridad en la zona.

Una vez en la caseta, el sacerdote y sus escoltas solicitaron apoyo a dos retenes, pero se encontraron con la inacción de las autoridades. A pesar de solicitar ayuda a elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano, ninguno brindó el auxilio esperado.

El Centro de Derechos Humanos Minerva Bello A. C. denunció estos hechos en sus redes sociales, etiquetando a la Secretaría de Gobernación y a la Guardia Nacional. En su comunicado, resaltaron la labor del padre Fili como defensor de los derechos humanos y pidieron la protección que la Declaración sobre los defensores de los derechos humanos otorga a quienes realizan esta importante labor.

Nunca me ha llamado la atención ir a un retiro de la Iglesia, siento que muchos van solo de paseo, ¿Es útil ir a uno?


Mira hermana, entiendo perfectamente tu punto de vista. Es natural sentir cierta reserva hacia los retiros espirituales, especialmente si no estás familiarizada con ellos o si has escuchado que algunos van simplemente de paseo. Pero, déjame contarte un poco sobre por qué creo que un retiro puede ser realmente útil y valioso.

Un Encuentro Personal con Dios

Primero que todo, un retiro es una oportunidad especial para encontrarte con Dios de una manera más profunda y personal. En nuestra vida diaria, estamos tan ocupados con nuestras responsabilidades, trabajo, estudios, familia, que a veces es difícil encontrar un momento de verdadera quietud para reflexionar y orar. En un retiro, se crea ese espacio sagrado donde puedes desconectarte del ruido del mundo y escuchar la voz de Dios en tu corazón. Jesús mismo buscaba momentos de retiro y oración en lugares solitarios para estar en comunión con el Padre. En el Evangelio de San Marcos, leemos: “De madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar” (Marcos 1,35). Si Jesús necesitaba esos momentos, ¡cuánto más nosotros!

Crecimiento Espiritual y Personal

Participar en un retiro también puede ser una experiencia transformadora para tu vida espiritual y personal. Durante un retiro, tienes la oportunidad de escuchar charlas inspiradoras, participar en grupos de reflexión, y compartir con otros hermanos y hermanas en la fe. Estas actividades no solo enriquecen tu conocimiento sobre la fe, sino que también te ayudan a profundizar en tu relación con Dios y con los demás. Además, muchas veces los retiros incluyen momentos de adoración al Santísimo, la celebración de la Eucaristía y la oportunidad de recibir el sacramento de la reconciliación. Estos momentos de gracia son verdaderos regalos que pueden renovar tu espíritu y fortalecer tu fe.

Comunidad y Fraternidad

Otro aspecto valioso de los retiros es la comunidad y la fraternidad que se experimenta. En la vida de la Iglesia, somos una gran familia en la fe, y los retiros son momentos privilegiados para vivir esa realidad. Al compartir con otros, escuchas sus testimonios, sus luchas, sus alegrías, y te das cuenta de que no estás solo en tu caminar. San Pablo nos recuerda en su carta a los Hebreos: “Y no dejemos de reunirnos, como algunos tienen por costumbre, sino animémonos unos a otros” (Hebreos 10,25). La comunión con otros creyentes nos anima y nos fortalece para seguir adelante.

Un Tiempo para Reflexionar y Discernir

A veces, en medio de la rutina diaria, es difícil encontrar tiempo para reflexionar sobre nuestra vida, nuestras decisiones y nuestro propósito. Un retiro ofrece ese tiempo y espacio necesario para discernir la voluntad de Dios para nosotros. Es un momento para hacer una pausa, evaluar dónde estamos y hacia dónde queremos ir, siempre con la guía del Espíritu Santo. El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que “la vida de oración es el estar habitualmente en la presencia de Dios y en comunión con él” (CIC 2565). Un retiro es una oportunidad perfecta para cultivar esa vida de oración y comunión.

¿Y si Algunos Van Solo de Paseo?

Es cierto que algunos pueden ver los retiros como una simple escapada o un paseo, pero eso no quita el valor y el potencial que tienen. La disposición con la que uno va al retiro es fundamental. Si decides ir con un corazón abierto y dispuesto a encontrarte con Dios, te aseguro que Él se manifestará. Recuerda lo que dice el profeta Jeremías: “Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón” (Jeremías 29,13). No importa cómo otros vean el retiro, lo importante es cómo tú decides vivirlo y aprovecharlo.

Testimonios de Vida Transformada

He conocido a muchas personas cuyas vidas han sido profundamente transformadas por participar en un retiro. Recuerdo a un joven que llegó al retiro muy escéptico, casi arrastrado por su familia. Durante el retiro, tuvo un encuentro personal con Cristo que cambió su vida por completo. Comenzó a involucrarse en su parroquia, a servir en diferentes ministerios y, eventualmente, decidió seguir una vocación religiosa. Esto no es un caso aislado; muchos han encontrado en los retiros un punto de inflexión en su vida espiritual.

Invocación de la Gracia del Espíritu Santo

Al inicio y durante todo el retiro, se suele invocar la gracia del Espíritu Santo para que sea Él quien guíe y dirija cada actividad, cada reflexión, y cada momento de oración. El Espíritu Santo es el gran protagonista en estos encuentros, pues es quien toca los corazones y lleva a las personas a una conversión profunda. Jesús nos prometió que enviaría al Espíritu Santo, el Consolador, para que esté con nosotros y nos guíe: “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo lo que yo les he dicho” (San Juan 14,26).

Un Espacio para la Sanación

Muchas veces cargamos con heridas emocionales, espirituales o incluso físicas que necesitan sanación. Un retiro puede ser un lugar donde Dios toca esas heridas y comienza un proceso de sanación. Durante estos días, se suele dedicar tiempo para oraciones de sanación, donde se pide la intervención divina para restaurar y sanar lo que está roto en nuestras vidas. La sanación no siempre es instantánea, pero es un comienzo, una apertura a la gracia de Dios que trabaja en nosotros.

Un Llamado a la Misión

Finalmente, los retiros no solo son para recibir, sino también para ser enviados. Al final de un retiro, muchos se sienten llamados a poner en práctica lo que han recibido, a ser testigos del amor de Dios en sus comunidades y a servir en diferentes ministerios. Un retiro te puede motivar a ser un agente de cambio en tu familia, en tu parroquia, y en tu entorno. Jesús nos llama a ser sus discípulos y a llevar su mensaje de amor y esperanza a todos los rincones del mundo. Como dice el Papa Francisco, estamos llamados a ser una “Iglesia en salida”, una Iglesia misionera que lleva el Evangelio a todos.

Conclusión

Entonces, volviendo a tu pregunta inicial, ¿es útil ir a un retiro de la Iglesia? Desde mi experiencia y lo que he visto en la vida de muchos otros, diría que sí, definitivamente puede ser muy útil. Puede ser un tiempo de crecimiento espiritual, sanación, discernimiento, y fortalecimiento de la fe. No se trata solo de un paseo, sino de una oportunidad para encontrarte con Dios y con la comunidad de creyentes de una manera profunda y significativa. Así que, si alguna vez tienes la oportunidad, te animo a que lo consideres y te abras a lo que Dios puede hacer en tu vida a través de esa experiencia.

Espero que esta charla te haya dado una perspectiva más clara y positiva sobre los retiros espirituales. Si tienes más preguntas o dudas, no dudes en preguntarme. Estoy aquí para acompañarte en tu camino de fe. Que Dios te bendiga abundantemente.

Autor: Padre Ignacio Andrade.

Soy católico pero no me atrae para nada el Rosario, ¿estoy mal por eso? ¿Qué puedo hacer?


Hola amigo, vamos directo a tu pregunta: ¿estás mal por no sentirte atraído por el Rosario? La respuesta corta es no, no estás mal. Vamos a desglosarlo un poco más.

¿Qué es el Rosario y por qué se reza?

El Rosario es una oración muy especial en la tradición católica. Es una forma de meditar sobre los misterios de la vida de Cristo y de la Virgen María. San Juan Pablo II lo describió como "una oración contemplativa" y "una oración que, a través de la repetición de las Avemarías, nos lleva a profundizar en los principales misterios de nuestra fe".

Los misterios del Rosario están divididos en cuatro grupos: gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos. Cada uno de estos grupos nos invita a reflexionar sobre diferentes aspectos de la vida de Jesús y de María. Por ejemplo, en los misterios gozosos, pensamos en la Anunciación y el nacimiento de Jesús; en los luminosos, reflexionamos sobre su ministerio público; en los dolorosos, meditamos sobre su pasión y muerte; y en los gloriosos, celebramos su resurrección y la gloria celestial.

El valor del Rosario

El Rosario tiene un gran valor porque nos ayuda a conectarnos con los eventos centrales de nuestra fe. Además, es una oración que podemos llevar a cualquier parte y rezar en cualquier momento. La repetición de las oraciones puede ayudarnos a entrar en una meditación más profunda, casi como una especie de mantra que nos eleva a un estado de contemplación.

El Catecismo de la Iglesia Católica no dice que sea obligatorio rezar el Rosario, pero sí subraya la importancia de la oración en general: "La oración es la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes conformes a su voluntad. Es siempre un don de Dios que viene al encuentro del hombre" (CIC 2559).

¿Estás mal por no sentirte atraído por el Rosario?

No, no estás mal. Cada persona tiene su propia espiritualidad y formas particulares de conectarse con Dios. La Iglesia nos ofrece una rica variedad de prácticas y devociones, y el Rosario es una de ellas. Sin embargo, no es la única manera de profundizar en tu fe y tu relación con Dios.

San Pablo nos dice en su primera carta a los Corintios que hay diversidad de dones y formas de servicio, pero que todas ellas vienen del mismo Espíritu (1 Corintios 12, 4-6). Esto aplica también a nuestras formas de oración y devoción.

¿Qué puedes hacer?

  1. Explora otras formas de oración: Si el Rosario no resuena contigo, hay muchas otras formas de oración que podrías encontrar más atractivas. La Lectio Divina, por ejemplo, es una manera maravillosa de meditar sobre las Escrituras. También puedes intentar con la oración contemplativa o incluso con la Adoración Eucarística. Lo importante es encontrar una práctica que te ayude a profundizar tu relación con Dios.

  2. Intenta entender el Rosario desde otra perspectiva: A veces, nuestra falta de atracción por algo viene de no entenderlo completamente. Puede que leer más sobre la historia del Rosario, sus orígenes y su significado, o escuchar a alguien hablar sobre su experiencia personal con el Rosario, te dé una nueva perspectiva.

  3. Reza de manera diferente: No tienes que rezar el Rosario de la manera tradicional si no te sientes cómodo con ello. Puedes rezar solo una década o decena (un Padre Nuestro, diez Avemarías y un Gloria) y reflexionar profundamente en un solo misterio. O quizás te guste escuchar un Rosario cantado o rezado en comunidad, lo cual puede ser una experiencia completamente diferente.

  4. Involúcrate en una comunidad de fe: Participar en grupos de oración o en actividades parroquiales puede enriquecer tu vida espiritual y ofrecerte diferentes perspectivas sobre la oración y la devoción.

Reflexión final

Lo más importante es que te mantengas en una búsqueda sincera de Dios y en un esfuerzo constante por vivir tu fe. Jesús nos enseñó que lo más importante es amar a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22, 37-39).

Si rezar el Rosario te ayuda a hacerlo, fantástico. Si encuentras otras formas de oración que te llevan a ese amor profundo y comprometido, también está muy bien. La Iglesia nos da una caja de herramientas, y es nuestra tarea encontrar las herramientas que mejor nos ayudan a construir nuestra vida de fe.

San Francisco de Sales, un santo muy sabio, solía decir: "Haz todo por amor y nada por la fuerza". Este consejo aplica maravillosamente aquí. La oración debe ser una expresión de amor, no una obligación pesada. Busca lo que te acerca más a Dios y a los demás, y sigue ese camino con alegría y confianza.

Por último, recuerda que Dios conoce nuestros corazones y nuestras intenciones. La sinceridad en tu búsqueda y el deseo de crecer en tu relación con Él son lo que realmente importa. Así que, sigue explorando, rezando y viviendo tu fe de la manera que te haga sentir más cercano a Dios.

Si tienes más preguntas o necesitas seguir conversando sobre este u otros temas, aquí estoy para ayudarte. Dios te bendiga y te acompañe siempre en tu camino de fe.

Autor: Padre Ignacio Andrade.

Desearía con todo mi corazón ser Ministro de la Eucaristía, ¿Qué debo de hacer?


En verdad me alegra mucho que tengas el deseo de servir como Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión (este es el nombre preciso), eso me dice que sientes un gran amor por Jesús Eucaristía. Ser Ministro Extraordinario (el Ministro Ordinario siempre y únicamente es el Sacerdote) es una vocación hermosa y un servicio muy especial dentro de la Iglesia. Me imagino que ese deseo viene del amor profundo que sientes por la Eucaristía y por tu comunidad. Voy a explicarte lo que necesitas saber y hacer para convertirte en Ministro de la Sagrada Comunión, y trataré de hacerlo de una manera clara y amena, como si estuviéramos charlando en una tarde tranquila.

Entendiendo el Rol del Ministro de la Sagrada Comunión.

Primero, es importante que entendamos bien qué significa ser "Ministro de la Eucaristía". Un Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión (que es el término completo) es un laico autorizado para ayudar en la distribución de la Comunión, especialmente cuando hay una gran cantidad de fieles en la Misa o cuando hay una necesidad especial, como llevar la Eucaristía a los enfermos que no pueden asistir a la Iglesia.

Fundamentos Bíblicos y del Catecismo

La Eucaristía es el centro de nuestra fe. En el Evangelio de San Juan 6,53-56, Jesús nos dice:

“En verdad, en verdad os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él.”

Este pasaje subraya la importancia vital de la Eucaristía en nuestra vida de fe. Además, el Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña en el número 1324 que:

“La Eucaristía es ‘fuente y cumbre de toda la vida cristiana’”.

Proceso para Convertirte en Ministro de la Sagrada Comunión

  1. Discernimiento Personal y Oración: Antes de iniciar cualquier proceso formal, es crucial que ores y reflexiones sobre este llamado. Pídele al Espíritu Santo que te guíe y te dé claridad. Puedes hacer una oración sencilla y sincera, algo así:

    “Señor Jesús, me has dado un profundo amor por tu Cuerpo y Sangre. Si es tu voluntad que sirva como Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión, te pido que me guíes y me des la gracia para cumplir este ministerio con humildad y devoción. Amén.”

  2. Habla con tu Párroco: El siguiente paso es acercarte a tu párroco. Explícale tu deseo de servir como Ministro de la Sagrada Comunión y pídele orientación sobre los pasos específicos en tu parroquia. Cada diócesis puede tener requisitos y procedimientos ligeramente diferentes, pero tu párroco te dará la información precisa.

  3. Formación: La mayoría de las parroquias o diócesis requerirán que completes un programa de formación. Esto usualmente incluye una serie de talleres o clases sobre la teología de la Eucaristía, el rol del Ministro de la Comunión, y las prácticas litúrgicas. Durante esta formación, aprenderás la importancia de la reverencia y la dignidad con la que debes tratar la Eucaristía.

    El Catecismo de la Iglesia Católica en el número 1337-1344, proporciona una base sólida para entender la teología de la Eucaristía y su lugar en la vida de la Iglesia. Es un buen recurso para profundizar tu conocimiento.

  4. Mandato de la Diócesis: Una vez completada tu formación, necesitarás recibir un mandato de tu obispo. Este es un paso formal que te autoriza oficialmente a servir como Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión.

  5. Práctica y Servicio: Después de recibir el mandato, comenzarás a servir en tu parroquia. Esto puede incluir la distribución de la Comunión durante las Misas, así como llevar la Eucaristía a los enfermos y a los hogares de aquellos que no pueden asistir a la Iglesia.

La Importancia de la Humildad y el Servicio

Como Ministro de la Comunión, estás llamado a un servicio de humildad y amor. San Pablo en su carta a los Filipenses 2,3-4 nos recuerda:

“No hagan nada por rivalidad ni por vanagloria, sino con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también ocúpense en los intereses de los demás.”

Este pasaje es un buen recordatorio de la actitud que debemos tener al servir a nuestra comunidad. No se trata de nosotros, sino de ser instrumentos de Dios para llevar Su gracia a los demás.

Recomendaciones Prácticas

Aquí te dejo algunas recomendaciones prácticas para que tu servicio sea lo más fructífero posible:

  • Mantén una Vida de Oración Constante: Como Ministro de la Comunión, es esencial que cultives una vida de oración constante. Dedica tiempo diariamente para hablar con Dios, meditar en Su Palabra, y pedir la fortaleza para servir con amor y humildad.

  • Confesión Regular: Mantener una vida sacramental activa, especialmente a través de la confesión frecuente, te ayudará a estar en un estado de gracia y preparado para este servicio tan especial.

  • Formación Continua: Aprovecha cualquier oportunidad para continuar formándote. Participa en retiros, conferencias, y otros eventos que te ayuden a profundizar en tu fe y en tu entendimiento de la Eucaristía.

  • Reverencia y Respeto: Siempre trata la Eucaristía con la máxima reverencia. Desde la forma en que te acercas al altar hasta la manera en que distribuyes la Comunión, cada gesto debe reflejar tu profundo respeto y amor por Jesús presente en la Eucaristía.

Llevando la Eucaristía a los Enfermos

Una parte muy especial del ministerio de los MESC (Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión) es llevar la Comunión a los enfermos. Esto es un acto de caridad y un consuelo inmenso para aquellos que no pueden asistir a la Misa. Al llevar la Eucaristía a los enfermos, te conviertes en un puente entre ellos y la comunidad eclesial, llevándoles la presencia real de Cristo y el amor de toda la Iglesia.

Cuando visitas a los enfermos, es importante hacerlo con un espíritu de compasión y respeto. Escucha sus necesidades, ora con ellos, y asegúrate de que sientan el amor de Dios a través de tu presencia y servicio.

Testimonio Personal

Si me permites compartir un pequeño testimonio personal, puedo decirte que he visto cómo este ministerio transforma vidas. He conocido a muchos MESC que han encontrado una profundidad de fe y una alegría inmensa al servir. Uno de ellos me contó cómo, al llevar la Comunión a una anciana enferma, no solo le llevó el Cuerpo de Cristo, sino que también se convirtió en un amigo y un apoyo espiritual para ella. Esa relación enriqueció su vida y le dio una nueva perspectiva sobre el amor y el servicio cristiano.

Reflexión Final

Quisiera concluir recordándote que este ministerio es un llamado a amar y servir de una manera muy especial. Jesús nos muestra el ejemplo supremo de servicio en la Última Cena cuando lavó los pies de sus discípulos (San Juan 13,1-17). Como Ministros Extraordinarios de la Comunión, estamos llamados a seguir ese ejemplo de humildad y amor desinteresado.

Es una bendición y un privilegio poder servir a Dios y a la comunidad de esta manera. Estoy seguro de que, si sigues este camino con fe y dedicación, encontrarás una profunda alegría y realización en tu servicio. Que Dios te bendiga y te guíe en cada paso de tu camino.

Autor: Presbítero Ignacio Andrade.

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