sábado, 22 de septiembre de 2018

Por favor, y por amor...tenga distancia con el sacerdote




POR FAVOR Y POR AMOR, TENGA DISTANCIA CON EL SACERDOTE
Por Felipe Gómez 

Señorita, señora: 

Cuando usted en un arranque de emotividad, siente el impulso de lanzarse al cuello del cura párroco y cogerlo a besos, o siente ganas de expresarle su amor y gratitud, por favor, piénselo bien, evite la abrazadera, evite la tocadera, eso, definitivamente no es sano ni conveniente. 

No es tan solo porque hay que guardar la distancia, compostura y las apariencias, sino porque usted está ante un ministro del Señor y con su actitud, puede convertirse en una tentación y la cáscara en el camino del presbítero. 

Un sacerdote merece reverencia, respeto y por amor, también un poco de distancia. Tanto usted como él son humanos y pueden hacerse daño con estas y otras emotivas manifestaciones afectivas. 

La distancia entre el sacerdote y el laico (en éste caso, la laica), así el sea su confesor o usted sea su hija espiritual, es necesaria.

Por otra parte, ni el padre deja de ser hombre ni usted mujer, así el interés primero sea tan sólo el de acercar el alma hacia Dios. 

No lo llame por su apodo, tampoco le diga Carlitos a secas. El para usted, como para cualquier otro se llama el padre Carlos, Juan o Andrés. No viva llamándolo como si fuera su amigo íntimo, no lo acose, déjelo crecer en su unidad con Dios y no divida su corazón. 

Queremos sacerdotes santos, pero también nosotros tenemos que actuar con santidad ante ellos. Queremos sacerdotes célibes ¿Cierto? Entonces, no los tentemos ni les hagamos daño con esas actitudes que van quebrantando su voluntad y poniendo en riesgo su vida consagrada. 

Por último, por favor, ¡Use ropa decente! No es necesario que se arregle y se maquille así para la Santa Misa. No es necesario el uso de esos escotes pronunciados, ni ese colorete rojo encendido. 
No ande sonriéndole al padre mientras él da el sermón, ni le demuestre a las demás feligresas que usted ocupa un lugar de predilección en su corazón. 

Un cura para ser amigo de nuestra alma, tendrá que guardar un poco de distancia con nosotros, así lo queramos con todo el corazón y él nos aprecie de la misma manera. 

¡A cuidar a nuestros sacerdotes! No son tan sólo las hienas de los medios de comunicación las que los despellejan, a veces sin querer, son sus mismos feligreses. 

Dios los bendiga


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11 comentarios:

  1. de acuerdo pero le falto agregar no juzgar cuando caen. porque esas mismas señoras juzgan cuando alguien deja el ministerio.

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  2. Por qué a las mujeres nos ponen como si fuésemos las malas del cuento. Los sacerdotes son adultos y personas humanas muy preparadas y conocedoras (Por las confesiones) de lo que es el ser humano. Toman sus propias decisiones y nadie los obliga (como a nosotras) de aceptar dichas decisiones. Siento que nos toman como si fuéramos una enfermedad de la cual se tienen que cuidar de nosotras. No soy feminista radical,pero veo machismo, Y, como siempre, la mujer es la culpable, la manzana podrida, la ocasión de pecado, el mismo demonio. Por favor, ya basta de denigrarnos.

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  3. Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

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  4. Como exigir sólo a las feligreses que se "comporten", que pasa con los sacerdotes? Ellos toman la decisión de "caer en tentaciones", nadie los obliga. Me parece ridículo querer justificar sus errores con esto

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  5. Asi que las culpables son las chicas, mensajeras del maligno que son motivo de tentacion y no el padre, pobrecito lo hicieron caer. Realmente este es un mensaje salido del tunel del tiempo.

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  6. Claro el lobo no tiene la culpa sino la oveja que se acerca a él. QUE DESCARO

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  7. Parece un escrito del siglo XVI, la iglesia debe actualizarse, la gran mayoría creemos en una entidad superior, de la cual todos formamos parte, pero las iglesias ya no responden a las demandas de espiritualidad de la gente.

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  8. El respeto mutuo es muy importante.

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  9. No estoy de acuerdo con rl articulo, porque pareciera que los padres son unos tontos, sin voluntad y criterio, que si llega alguien vestido de un forma provocativa a la misa el caera en tentacion, los padres bo viven solo en la iglesia, viven en un mundo donde deben saber lidiar con eso, porque salen a la calle a comer, comprar, al medico. Como cualquier honbre.
    Que hace la diferencia el compromiso con Dios no con los hombres.
    Quien no quiere pan aunque se lo metana la boca.

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  10. Que asco
    Nadie quiere curas célibes
    Quiere hombres honestos
    Colorete ?
    Escotes ?
    Si es que igual a los curas les gustan son los infantes !

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