martes, 20 de noviembre de 2018

Los siete pecados capitales y sus demonios



LOS 7 PECADOS CAPITALES Y SUS DEMONIOS 



Los 7 pecados capitales, son una clasificación de los vicios mencionados en las primeras enseñanzas del cristianismo y el catolicismo, para educar a las almas acerca de la moral cristiana. 



Comencemos con la lujuria. 

La lujuria es usualmente considerada como el pecado producido por los pensamientos excesivos de naturaleza sexual, la lujuria son los pensamientos posesivos sobre otra persona. Debido a su intrínseca relación con la naturaleza sexual, la lujuria en su máximo grado, puede llevar a conpulsiones sexuales o sociológicas. O trasgresiones incluyendo la adición al sexo, el adulterio y la violación. Su demonio es "Asmodeo". 

En la Biblia, en el libro de Tobías, Asmodeo se enamora de Sara, hija de Ragüel y cada vez que ella contrae matrimonio, mata al marido durante la noche de bodas. Así llega a matar a siete hombres, impidiendo que se consume el matrimonio. Más tarde, Sara se promete a un joven llamado Tobías, hijo de Tobit. Éste recibe la ayuda del Arcángel Rafael, el cuál, le enseña cómo librarse del demonio. De este modo, Tobías coge un pez y le arranca el corazón, los riñones y el hígado, colocándolo sobre las brasas; Asmodeo no puede soportar los vapores así desprendidos y huye a Egipto, en donde Rafael lo encadena. No se sabe más de la suerte que corre este demonio, pero se lo presenta como un símbolo del deseo carnal. 

La avaricia 

La avaricia aplica sólo a la adquisición de riquezas en particular. Santo Tomás de Aquino escribió que la avaricia es un pecado contra Dios. Al igual que todos los pecados mortales en los que el hombre condena las cosas eternas por las cosas temporales. En el purgatorio de Dante, los penitentes eran obligados arrodillarse en una piedra y recitar ejemplos de avaricia y sus virtudes opuestas. Es un término que describe muchos otros ejemplos de pecados; éstos incluyen deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar, la búsqueda y acumulación de riquezas, de objetos, robo y asalto, especialmente con violencia. Los engaños y la manipulación de la autoridad, como la corrupción, son todas acciones que son inspiradas por la avaricia. Su demonio es "Mammón". 

Mammón es hijo de Lucifer y príncipe de los infiernos. En la Biblia, Mammón es personificado como símbolo de las riquezas en Lucas 16,13 y Mateo 6,24. Pero en otras versiones se traduce como abundancia deshonesta o equivalentes, dando así entender, que lo que quiso decir Jesús, fue que no podéis servir a Dios y a las riquezas, en el sentido de estar esclavizado al amor al dinero. En otras versiones españolas se traduce como Mammón, pero en otros como dinero. 

La gula 

La gula se identifica con la glotonería, el consumo excesivo de comida y bebida. En cambio en el pasado, cualquier forma de exceso podía caer en la definición de pecado, marcado por el consumo excesivo, irracional o innecesario. La gula, también incluye ciertas formas de comportamiento destructivo, de esta manera, el abuso de sustancias como drogas o las borracheras, son vistos como ejemplos de gula. En la divina comedia de Dante, los penitentes en el purgatorio, son obligados a pararse entre dos árboles, incapaces de alcanzar y comer las frutas que cuelgan de las ramas de ellos. Y por consecuencia, se les describía como personas hambrientas. Su demonio es "Belcebú".

Se cree que Belcebú es el señor de las moscas, por otro lado, el nombre de Belcebú, era usado por los hebreos como una forma de burla hacia los adoradores de Baal, debido a que en sus templos, la carne de los sacrificios se dejaba pudrir, por lo que estos lugares estaban infestados de moscas todo el tiempo. Belcebú en sus formas alegoricas toma a veces apariencia colosal, de rostro hinchado, coronado por una cinta de fuego, cornudo, negro y amenazante, peludo y con alas de murciélago. 

La pereza 

La pereza es el más metafísico de los pecados capitales, y en cuanto está referido a la incapacidad de aceptar o hacerse cargo de la existencia en cuanto tal. Es también el que más problemas causa en su denominación. La simple pereza, más aún, el ocio, no parece constituir una falta. Tomado en el sentido propio es una tristeza de ánimo, que aparta al creyente de sus obligaciones espirituales y divinas, a causa de los obstáculos y dificultades que en él se encuentre. Bajo el nombre de cosas espirituales y divinas, se entiende todo lo que Dios nos prescribe para la consecución de la eterna salud, como la práctica de las virtudes cristianas, la observación de los preceptos divinos, de los deberes de cada uno, los ejercicios de piedad y religión. Concebir pues tristeza por tales cosas, abrigar voluntariamente en el corazon desgano, aversión y disgusto por ellas, es un pecado capital. Su demonio es "Belfegor". 

De acuerdo con la leyenda, Belfegor fue enviado desde el infierno a la tierra por Lucifer, para averiguar si existía la felicidad conyugal. Tales rumores habían llegado a los demonios, pero ellos sabían que la gente no estaba destinada a vivir en armonía, no obstante, las experiencias de Belfegor en el mundo, pronto convencieron de que tal rumor no tenía fundamento. Belfegor "el señor de la apertura" es descrito como un fuerte demonio de aspecto atlético, de varios metros de estatura, cuernos de carnero, de aspecto humano, que cambia en las piernas, ya que en vez de pies, posee enormes patas de lobo. 

La ira 

La ira puede ser descrita como un sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enojo. Estos sentimientos se pueden manifestar, como una negación vehemente de la verdad, tanto hacia los demás y hacia uno mismo. Impaciencia con los procedimientos de la ley y el deseo de venganza fuera del trabajo del sistema judicial, llevando a hacer justicia por sus propias manos. Fanatismo en creencias políticas y generalmente deseando hacer mal a otros. Una definición moderna, también incluiría odio e intolerancia hacia otros, por razones como raza o religión, llevando todo esto a la discriminación. Las transgresiones derivadas de la ira están entre las más serias, incluyendo homicidio, asalto, discriminación y en casos extremos genocidio. Su demonio es Ammón. 

Algunos satanistas, aseguran que Ammón es un Marqués del infierno, el cual comanda 40 legiones de demonios, supuestamente, él cuenta las cosas del pasado y el futuro. Es descrito como un lobo con cola de serpiente que arroja fuego; un hombre con cabeza de cuervo y dientes de perro o simplemente un hombre con cabeza de cuervo. 

La envidia 

La envidia se caracteriza por un deseo insaciable, sin embargo, difiere por dos grandes razones: primero, la avaricia está más asociada con bienes materiales, mientras que la envidia puede ser más general. Segundo, aquellos que cometen el pecado de la envidia, desean algo que alguien más tiene y que perciben que a ellos les hace falta, lo que produce, el consiguiente deseo del mal al prójimo y sentirse bien con el mal ajeno. Su demonio es "Leviatán". 

La interpretación cristiana de Leviatán, le considera a menudo, como un demonio asociado con Satanás, el Diablo. Es una bestia Marina del Antiguo Testamento. El término Leviatán, ha sido reutilizado en numerosas ocasiones como sinónimo hoy en día, de gran monstruo o gran criatura. 

La soberbia 

En casi todas las listas de pecados, la soberbia es considerado el original y más serio de los pecados capitales y de hecho, es también la principal fuente de la que derivan los otros. Es identificado como un deseo por ser más importante o atractivo que los demás, fallando el alhagar a los otros. Según la Biblia, este pecado es cometido por Lucifer al querer ser igual a Dios. Genericamente, se define como la sobrevaloración del "YO" respecto de otros por superar, alcanzar o sobreponerse a un obstáculo o bien, en alcanzar un estatus elevado y subvalorizar al contexto. También se puede definir la soberbia, como la creencia de que todo lo que uno hace o dice es superior y que se es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás, también se puede tomar la soberbia en cosas vanas y vacías, como la vanidad y en la opinión de uno mismo exaltada a un nivel crítico y desmesurado. Su demonio es "Lucifer". 

Según la Tradición era un ángel muy hermoso, que por soberbia se reveló contra Dios, queriendo ser como Él, por lo que fue confinado al ámbito terrestre. Antes de la rebelión, Lucifer era un Arcángel, estaba por encima de las demás categorías de los Ángeles, ya que él era el más hermoso de todos ellos. El nombre Lucifer, sería lo que en una época habría sido el nombre que recibió de Dios en persona. Luego de su rebeldía ya no sería el "portador de luz" sino que sería llamado "Adversario". 

Estos fueron, los 7 capitales pecados capitales y sus demonios. Conoce también los 7 pecados capitales y sus antídotos dando click aquí


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