viernes, 9 de noviembre de 2018

Respondiendo argumento ateo: "Paradoja de Epicuro sobre el mal"


RESPONDIENDO ARGUMENTO ATEO : PARADOJA DE EPICURO SOBRE EL MAL
Por Jesús Manuel Urones 

Quizás el argumento más fuerte que puede usar un ateo contra un creyente es el argumento del mal, dicho argumento esta basado en la paradoja de Epicuro, la cual afirma algo así: 

"Si Dios quiere [evitar el mal] y no puede,entonces es impotente, y esto contraría la condición de Dios. 

Si Dios puede y no quiere, entonces es malo,y esto es igualmente incompatible con Dios. 

Si Dios no quiere y no puede,entonces es Él tanto malo como impotente, y por lo tanto, no es Dios. 

Si Dios quiere y puede…¿Entonces de dónde vienen los males? ¿Y por qué no se los lleva Él?" 

Con esta paradoja, los ateos creen que pueden concluir la inexistencia de Dios Ya que existe mal en el mundo. Realmente es al revés, la existencia de Mal en el mundo, nos lleva a concluir que Dios existe y pronto lo veremos. 

Intentaremos dar una respuesta clara y precisa a este problema del mal para poder abordarlo cuando nos lo presentan los ateos. Para ello aclararemos algunos conceptos: 

Omnipotente: No significa que Dios pueda realizar cosas ilogicas, como hacer un circulo cuadrado, por lo tanto la Omnipotencia de Dios no significa que habiendo echo al hombre libre, le pueda obligar a hacer siempre el bien, porque entonces, la obligación priva su libertad, y esto es ilogico....o eres libre o estas obligado, pero no ambas. Por tanto en la Omnipotencia de Dios no se puede incluir el absurdo, o lo contradictorio. La misma biblia aclara esto: 

Es imposible que Dios mienta Hebreos 6,18 

¿Como no puede mentir deja de ser omnipotente? Claro que no, ya que Dios es LA VERDAD y la Verdad es lo contrario a la Mentira, por tanto su atributo de Omnipotencia, no implica que haga cosas absurdas o contradictorias, por ello si es LA VERDAD entonces no puede mentir. 

Esto es importante porque responde a gran parte de la paradoja y del problema: El mal es producido por la libertad del hombre, y Dios creo al hombre libre pero no le obliga a obedecerle, es absurdo pensar que el hombre puede ser libre y a la vez estar obligado a Obedecer a Dios, luego el mal no viene de Dios, sino del pecado y de los actos humanos. 

Clases de Mal: Debemos diferenciar diferentes tipos de mal: 

Mal absoluto: El infierno 

Mal físico: producido por las leyes de la Naturaleza. 

Mal moral: producido por el pecado del hombre, Dios no lo quiere pero respeta la libertad del hombre. 

Recordemos lo que dice el Catecismo: 

La fe en Dios Padre Todopoderoso puede ser puesta a prueba por la experiencia del mal y del sufrimiento. A veces Dios puede parecer ausente e incapaz de impedir el mal’ (Catecismo, n. 272). 

‘Si Dios Padre Todopoderoso, Creador del mundo ordenado y bueno, tiene cuidado de todas sus criaturas, ¿por qué existe el mal?’ (Catecismo, n. 309). 

‘no se puede dar una respuesta simple. El conjunto de la fe cristiana constituye la respuesta a esta pregunta: la bondad de la creación, el drama del pecado, el amor paciente de Dios que sale al encuentro del hombre con sus Alianzas, con la Encarnación redentora de su Hijo, con el don del Espíritu, con la congregación de la Iglesia, con la fuerza de los sacramentos, con la llamada a una vida bienaventurada que las criaturas son invitadas a aceptar libremente, pero a la cual, también libremente, por un misterio terrible, pueden negarse o rechazar. No hay un rasgo del mensaje cristiano que no sea en parte una respuesta a la cuestión del mal’ (Catecismo, n. 309). 

Pero ¿por qué Dios no creó un mundo tan perfecto que en él no pudiera existir ningún mal? En su poder infinito, Dios podría siempre crear algo mejor (cf santo Tomás de Aquino, S. Th., 1, q. 25, a. 6). Sin embargo, en su sabiduría y bondad infinitas, Dios quiso libremente crear un mundo "en estado de vía" hacia su perfección última. Este devenir trae consigo en el designio de Dios, junto con la aparición de ciertos seres, la desaparición de otros; junto con lo más perfecto lo menos perfecto; junto con las construcciones de la naturaleza también las destrucciones. Por tanto, con el bien físico existe también el mal físico, mientras la creación no haya alcanzado su perfección (cf Santo Tomás de Aquino, Summa contra gentiles, 3, 71). ( Catecismo n 310) 

Además se debe aclarar que es el mal: el mal no es una cosa, una entidad, un ser. Todos los seres son criaturas creadas por el Creador. Pero todo lo que Dios creó es bueno, según el Génesis. Si Dios es el Creador de todas las cosas y el mal es una cosa, entonces Dios es el Creador del mal, y él es el culpable de su existencia. No, el mal no es una cosa sino una elección equivocada, o el daño causado por una elección equivocada. O lo que es lo mismo, el mal es la ausencia de Bien. 

El origen del mal no es el Creador sino la libre elección de la criatura por el pecado y el egoísmo. Quita todo pecado y egoísmo y tendrías el cielo en la tierra. Incluso los males físicos que quedaban no nos molestarían ni nos amargarían pues recordemos los santos soportaron e incluso abrazaron el sufrimiento y la muerte 

Dios es la fuente de toda vida y gozo. Por lo tanto, cuando el alma humana se rebela contra Dios, pierde su vida y gozo. Ahora un ser humano es cuerpo y alma. Así que el cuerpo debe compartir el castigo inevitable del alma un castigo tan natural e inevitable como los huesos rotos de saltar de un acantilado o un estómago enfermo de comer comida podrida etc. La conexión entre el mal espiritual y el mal físico es tan estrecha como la conexión entre , el alma humana y el cuerpo humano. 

Quizás algún ateo puede pensar, si tu dices el origen del mal es el libre albedrío y resulta que Dios es el que nos dio el libre albedrío, entonces Dios es el origen del Mal. Esta manera de pensar es muy humana, muy poco lógica, porque estamos afirmando que los padres son responsables de las fechorías cometidas por sus hijos, y no tienen entonces responsabilidad real los hijos....si el mundo funcionara así deberíamos meter en la cárcel a los padres, por traer al mundo a asesinos, ladrones y delincuentes..... Dios, nuestro Padre Todopoderoso, nos dio poder para elegir libremente, lo bueno o lo malo, ¿quizás hubiéramos preferido ser robots, en vez de seres humanos y hacer siempre lo que nos ordenan?Es por ello que Dios nos ama tanto, que no nos obliga a amarle. 

A veces se nos pregunta: porque Dios permite los terremotos, huracanes etc....acaso esto es voluntad de Dios. Lo que nosotros vemos como mal, quizás es algo necesario, pues seamos conscientes de que vivimos en un planeta con unas leyes físicas, que sino fueran estas no sería posible la vida humana, es por ello que todas las cosas buenas físicas de la Tierra, están sometidas a estas leyes, y por tanto eso implica que a veces estas leyes generen unos contras, porque el mundo esta en evolución, en movimiento, es por ello que Dios deja actuar esas leyes físicas que rigen el mundo, de forma que esa misma lluvia que riega los campos, también produce inundaciones, o ese mismo terremoto que derrumba casas, hace más estable su masa y libera energía, hasta que el mundo no alcance su perfección no dejará de existir el mal físico (Romanos 8, 22, Isaias 65,17, Hechos 3,21). Esas leyes físicas que rigen nuestro mundo no son selectivas, de la misma forma que nos ayudan a cocinar el fuego, también puede quemar nuestras casas o a nosotros mismos, es decir para entenderlo con un ejemplo el propósito de la lluvia no es ahogar, pero puede producirlo. Estos fenómenos naturales son gobernados por unas leyes físicas que Dios estableció y que hacen posible la vida, sin ellas no habría vida. 

Sufrimiento: Es parte del mal moral, producido por el pecado en el mundo (Rom 5,12). El hombre haciendo mal uso de la libertad comete abusos morales lo que encadena el sufrimiento de otras personas. En otros casos, el sufrimiento viene a los hombres para sacar un bien de ellos, por ejemplo una enfermedad nos hace sufrir, pero a la vez podemos santificarnos y ganarnos más el cielo. La visión atea del sufrimiento es muy materialista y simplista, reduciendo la existencia del hombre a la Tierra conlleva esto a que no se le de el verdadero valor que el sufrimiento puede tener. La propia escritura enseña que Dios puede sacar de un mal un bien mejor: 

Ahora bien: sabemos que Dios hace concurrir todas las cosas para el bien de los que le aman, de los que según sus designios son llamados. Romanos 8,28 

Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Génesis 50,20 

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3,16 

Estas citas nos demuestran como Dios de un mal puede sacar un gran bien, así, Jose habla de como sus hermanos habían actuado mal contra él, pero gracias a eso, el pueblo de Egipto se mantuvo con vida y con muchas cosechas. También el Señor nos entregó a su único Hijo para que con su muerte gloriosa todos nosotros, pudiéramos ser salvados. Para nosotros el sufrimiento es purificación y santificación, y de ese sufrimiento se saca un bien: purificar el mundo, alcanzar nuestra santidad, por ello San Pablo habla de que Dios hace que todo coopere para el bien. 

Sobre el mal moral nos enseña el catecismo que: 

‘Los ángeles y los hombres, criaturas inteligentes y libres, deben caminar hacia su destino último por elección libre y amor de preferencia. Por ello pueden desviarse. De hecho pecaron. Y fue así como el mal moral entró en el mundo, incomparablemente más grave que el mal físico. Dios no es de ninguna manera, ni directa ni indirectamente, la causa del mal moral. Sin embargo, lo permite, respetando la libertad de su criatura, y, misteriosamente, sabe sacar de él el bien: ‘Porque el Dios Todopoderoso… por ser soberanamente bueno, no permitiría jamás que en sus obras existiera algún mal, si El no fuera suficientemente poderoso y bueno para hacer surgir un bien del mismo mal’ (San Agustín)’ (Catecismo, n. 311). 

Por ello no debemos culpar del sufrimiento a Dios sino al pecado, pero aún en el sufrimiento debemos ver a Dios y ofrecérselo a él para que de este saque un bien aún mayor. Así que la libertad del hombre, el pecado, y la evolución de este mundo hacia una perfección mayor junto con las leyes físicas que lo rigen es lo que causa el mal, Dios no es el responsable del mal, tampoco lo impide, pues la libertad del hombre trajo el pecado, y Dios le creó libre para amar y libre para pecar. Dios tampoco impide un mal, ya que del mismo mal el puede sacar un gran bien aunque muchas veces nosotros no seamos capaces de entenderlo ni comprender que bien sacará de ello. 

Bendiciones. 

Cortesía de nuestra página hermana, Blog Convertidos Católicos-Religion en Libertad


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