martes, 9 de octubre de 2018

¿Tenía Jesucristo sangre pagana? ¿Pronunció una blasfemia el Papa Francisco?


¿TENÍA JESUCRISTO SANGRE PAGANA?

¿PRONUNCIÓ EL PAPA FRANCISCO UNA BLASFEMIA AL DECIR QUE JESUCRISTO TENÍA SANGRE PAGANA?
Por Saulo de Tarso

Personalmente, creí que ésta era una cuestión ya superada, sin embargo, no son pocas las personas que me han escrito a Católico defiende tu fe, afirmando que el Papa Francisco promueve herejías, es triste ver a "católicos" que ante los protestantes defienden la sucesión apostólica, la infalibilidad papal, la inerrancia de la Iglesia, pero que al mismo tiempo cuestionan cada palabra del Papa Francisco, contribuyendo a la confusión que impera dentro de la Iglesia, pasan a ser parte del problema, en vez de ser solución. Se creen conocedores de la doctrina católica pues son capaces de citar concilios, documentos magisteriales y a los doctores de la Iglesia. Creen en el Papa, "siempre y cuando, el Papa se apegue a la doctrina de la Iglesia". Se han constituido en supervisores del Papa, en Papas del Papa. Porque si el Papa Francisco falla, ahí están ellos para señalar "sus errores". Ya el Apóstol San Pablo nos había advertido de la soberbia que se apodera de aquellos que se ufanan de poseer el conocimiento, ese conocimiento que hincha y no edifica:

I Corintios 8,1-2
Respecto a lo inmolado a los ídolos, es cosa sabida, pues todos tenemos ciencia. Pero la ciencia hincha, el amor en cambio edifica.
Si alguien cree conocer algo, aún no lo conoce como se debe conocer.

El Papa Francisco no es un teólogo, es un Pastor que huele a oveja. Sus afirmaciones a veces son crudas y carecen de ese refinamiento de los teólogos de alta alcurnia, y tal vez no utilice los términos apropiados, pero no por eso son herejías. ¿Cometió alguna blasfemia el Papa Francisco, al afirmar que Jesucristo tenía sangre pagana? ¡Por supuesto que no! Porque eso es tan cierto, como que lo menciona el Evangelio. De modo que lo afirmado por el Papa, es tan cierto como el Evangelio.

Antes que él, ya otros teólogos habían escrito sobre la sangre pagana en los antepasados de Nuestro Señor. Incluso, uno de los más grandes teólogos católicos del siglo XX, el Papa Benedicto XVI, afirmó lo mismo cuando era simplemente el Cardenal Joseph Ratzinger y cuando era Papa lo volvió a hacer. A continuación puede usted leer, en los escritos de éstos grandes teólogos, que Jesucristo sí tenía sangra pagana, aunque muchos "expertos" se rasguen las vestiduras.

CUATRO MUJERES QUE FORMAN PARTE DE LA GENEALOGÍA DE JESÚS SEGÚN SAN MATEO.

"Acostumbrado a contemplar en la Virgen inmaculada a la madre de Jesús, el cristiano no hace mucho caso de los nombres de mujeres que jalonan la estirpe del Salvador y pasa en seguida al relato siguiente, que narra la concepción virginal de Jesús. Ahora bien, ¿qué intención ha podido guiar a Mateo al elegir estos nombres? Si deseaba mencionar a algunas heroínas, ¿por qué no dice nada de las mujeres ilustres de la historia de Israel, Sara, Rebeca o Raquel, por ejemplo? ¿No será porque quiere mostrar que CRISTO NO HEREDA EN PRIMER LUGAR LOS FASTOS DE ISRAEL, sino la vida que se halla ligada a la bendición y no a los méritos de la carne?

Cuatro nombres vienen a intrigar al lector atento: Tamar... Rajab... Rut... la mujer de Urías (1,3-6). Se puede, evidentemente, hacer notar que estas cuatro mujeres vivieron en momentos importantes de la historia del pueblo escogido; pero dos hechos son más sorprendentes y, sin duda, más significativos. Al parecer, Mateo tomó el nombre de Tamar de la tradición bíblica. Los libros de Rut (4,12) y de las Crónicas (1 Cr 2,4) recuerdan la unión irregular de Judá con su nuera. Probablemente no fue el incesto (Gn 38,12-26) lo que atrajo la atención del evangelista o de los primeros cronistas, sino la voluntad heroica de esta mujer de tener parte en la bendición divina que le negaba su marido: la tradición rabínica la veneró como a una heroína. Por el contrario, CORRESPONDE A MATEO EL MÉRITO DE HABER EXALTADO A LAS OTRAS TRES MUJERES, TODAS ELLAS EXTRAÑAS A LA RAZA ISRAELITA:

Rajab, cananea, pero modelo de fe (Jos 2,11; Heb 11,31); Rut, moabita, pero creyente (Rut 1,16-17; 2,12); Betsabé, probablemente originaria de Asia menor, como su marido el hitita. LECCIÓN ÉSTA DE UNIVERSALISMO: NO HAY QUE LIMITAR LA BENEVOLENCIA DIVINA A UNA SIMPLE DESCENDENCIA RACIAL. Otra particularidad (¿pensó Mateo en ella?) caracteriza la vida de estas cuatro mujeres. Tamar y Rut dieron a luz en condiciones irregulares. Las otras dos tuvieron una vida pecadora: Rajab fue prostituta, y la madre de Salomón es designada con palabras que evocan su pasado culpable: «la que fue mujer de Urias». Lección de gracia: Dios permanece fiel a pesar de los desmayos e infidelidades de los hombres.

JESUCRISTO, FLOR DE ISRAEL, TIENE, PUES, EN SU ASCENDENCIA ANTEPASADOS QUE LE LIGAN A TIERRA NO JUDÍA y le hacen solidario con el pecado de los hombres. ¿Acaso no es esto normal, por parte de aquel que viene a tomar sobre sí el pecado del mundo entero para redimirnos de él? Finalmente, en la medida en que el anuncio a José (Mt 1,18-25) forma díptico con la genealogía, se hace sentir un contraste, claro aunque sin llegar a imponerse, entre la ascendencia carnal y la filiación purísima, divina, de la Virgen que da a luz por obra del Espíritu Santo."

Fuente: Estudios de evangelio: análisis exegético de relatos y parábolas - Xavier Léon-Dufour. pp. 61-62

LAS MUJERES DE LA GENEALOGÍA DE JESÚS TENÍAN SANGRE EXTRANJERA (PAGANA).

"La genealogía no prueba la mesianidad, sino que reclama para Jesús la condición prerrequerida, a saber, la estirpe israelita rastreable hasta el patriarca de toda la raza y en particular hasta los reales descendientes de David. Mas el modo singular de concebir a nuestro Señor, 18-25, presenta una dificultad especial: aunque María era evidentemente de la misma familia de David (cf. Rom 1, 3; PRAT I, 77), no obstante, el uso genealógico antiguo (particularmente entre los judíos) desconocía la descendencia por línea femenina. Por este motivo, Mt da la genealogía de José, considerado y legalmente registrado como padre, y a través del cual sólo se podía establecer jurídicamente la descendencia davídica de Jesús.

Las mujeres en la genealogía. En contra de la costumbre, y por tanto con algún fin, son nombradas cuatro mujeres: Tamar, Rahab, Rut, Betsabé; cf. Gen 38; Jos 2; Rut 1-4; 2 Sam 11. LA CARACTERÍSTICA COMÚN A ESTAS CUATRO MUJERES ES QUE PARECEN TENER SANGRE EXTRANJERA: Rahab es cananea; Rut, moabita; Tamar, probablemente cananea; Betsabé, seguramente hitita, como su primer marido. La mención de estas mujeres nos prepara para una asociación de los gentiles con los designios de Dios: una asociación que será recalcada después mediante el suceso de los magos (c 2)."

Fuente: A. Jones, Verbum Dei Comentario a la Sagrada Escritura Tomo III - Varios Autores Biblioteca Herder. pp. 342

TAMBIÉN EL PAPA BENEDICTO XVI HABLÓ DE LA SANGRE PAGANA EN JESUCRISTO

En "La bendición de la Navidad. Meditaciones", el entonces Cardenal Joseph Ratzinger, aborda en la segunda meditación, el tema de la genealogía de Mateo, se refiere a las cuatro mujeres como paganas y pecadoras "afectadas por algún aspecto embarazoso". Ya que citar todo sería bastante largo, tomamos algunos párrafos. Veamos:

«[Esta genealogía menciona]. A cuatro mujeres de la historia judía y, después, a María. Era algo totalmente tradicional el que en la historia de Israel se destacara a cuatro mujeres como las grandes madres ancestrales: Sara, Rebeca, Lea y Raquel. Pero Mateo no nombra a esas cuatro sino a otras, a cuatro mujeres afectadas por algún aspecto embarazoso, mujeres que lesionan la pureza de una genealogía y que, por tanto, eran consideradas como una mancha en la historia de Israel; cuatro mujeres que, por tanto, solían pasarse tácitamente por alto.

Por eso se ha afirmado que, en su genealogía, Mateo manifiesta claramente lo que él quería convertir en un silencioso hilo conductor de todo su Evangelio: que los últimos serán los primeros. Dios invierte los criterios de los hombres. Dios ha escogido lo débil. Más aún: como se trata en todos los casos de mujeres pecadoras, su mención hace de la genealogía una genealogía de la gracia, que se hace cargo del pecador y se fundamenta en el perdón, no en la grandeza y los logros humanos.»

«Lo especial en estas mujeres estriba, en cambio, en que no eran judías y que justamente ellas,mujeres paganas, aparecen en los puntos de inflexión de la historia de Israel, de modo que con toda razón pueden considerarse en Israel como las verdaderas madres ancestrales del reino.

Entre ellas está Rahab, la prostituta que facilita a los emisarios de Israel el camino hacia Jericó y, de ese modo, abre la puerta para la entrada de Israel en la Tierra Santa. [...] En la iglesia antigua Rahab, la sucia prostituta cuya casa se convierte a pesar de ello en hogar para Israel y en camino para la toma de posesión de la Tierra Prometida, aparece como tipo de la Iglesia de los gentiles: ella representa a la Iglesia que se reúne a partir de la suciedad del paganismo y que, a pesar de ello, en su anhelo de la salvación abre la puerta a los enviados de Dios, los apóstoles, que no habían hallado morada en Israel. Así, la Iglesia de los gentiles permite que el mundo se convierta en tierra santa de la fe, la sucia taberna en la casa santa de la comunión con Jesucristo.

Rut era una mujer pagana que había estado unida en matrimonio a un hombre judío. [...] Rut, la pagana, se había hecho seguidora del Dios de Israel, convirtiéndose así en la verdadera madre ancestral de la dinastía davídica.»

«Eso significa que esta genealogía, que a primera vista parece un estricto árbol genealógico de Abrahám y de David, es por la presencia de las cuatro mujeres una genealogía de la Iglesia formada por judíos y gentiles. Tal genealogía remite al futuro, a la Iglesia de los pueblos.»

El 17 de diciembre de 2009, en una de sus Homilías, ya como el Papa Benedicto XVI, diría lo siguiente:

«El pasaje del evangelio de san Mateo nos presenta la "genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham" (Mt 1, 1), subrayando y explicitando todavía más la fidelidad de Dios a la promesa, que realiza no sólo mediante los hombres, sino también con ellos y, como en el caso de Jacob, a veces a través de caminos tortuosos e imprevistos. El Mesías esperado, objeto de la promesa, es verdadero Dios, pero también verdadero hombre; Hijo de Dios, pero también Hijo dado a luz por la Virgen, María de Nazaret, carne santa de Abraham, en cuya descendencia serán bendecidas todas las naciones de la tierra (cf. Gn 22, 18). En esta genealogía, además de María, se recuerda a cuatro mujeres. No son Sara, Rebeca, Lía, Raquel, es decir, las grandes figuras de la historia de Israel.Paradójicamente, en cambio, son cuatro mujeres paganas: Rajab, Rut, Betsabé y Tamar, que aparentemente "perturban" la pureza de una genealogía. Pero en estas mujeres paganas, que aparecen en puntos determinados de la historia de la salvación, se refleja el misterio de la Iglesia de los paganos, la universalidad de la salvación. Son mujeres paganas en las que se manifiesta el futuro, la universalidad de la salvación. Son también mujeres pecadoras y, así, en ellas se manifiesta también el misterio de la gracia: no son nuestras obras las que redimen el mundo, sino que es el Señor quien nos da la vida verdadera. Son mujeres pecadoras, sí, en las que se manifiesta la grandeza de la gracia que todos nosotros necesitamos. Sin embargo, estas mujeres revelan una respuesta ejemplar a la fidelidad de Dios, mostrando la fe en el Dios de Israel.Así vemos reflejada la Iglesia de los paganos, misterio de la gracia, la fe como don y como camino hacia la comunión con Dios. La genealogía de san Mateo, por lo tanto, no es simplemente la lista de las generaciones: es la historia realizada primariamente por Dios, pero con la respuesta de la humanidad. Es una genealogía de la gracia y de la fe: precisamente sobre la fidelidad absoluta de Dios y sobre la fe sólida de estas mujeres se apoya la continuidad de la promesa hecha a Israel». (HOMILIA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI. Capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostólico Vaticano
Jueves 17 de diciembre de 2009)

¿Habrá una objeción de los sistemáticos críticos del Papa Francisco contra estas palabras del ahora Papa Emérito Benedicto XVI que claramente identifica sangre de origen pagano en la genealogía de Jesús?

Con esto queda demostrado que el Papa Francisco, no pronunció blasfemia alguna y los únicos blasfemos son sus feroces acusadores.


PAX ET BONUM


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2 comentarios:

  1. la descendencia que nombra mateo es la de San José... al declarar que Jesús tuvo sangre pagana hecha por tierra el dogma de fe de la inmaculada concepción de María... No justifique el lenguaje de francisco.. un papa es electo por inspiración del Santo Espíritu, por lo tanto el Espíritu hablará a través de el.. lo inspira... y definitivamente benedicto xvi no hace esa afirmación de sangre pagana. lo que dice el es que la participación humana está presente en San José pero como colaborador en la simplesa del hombre..

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  2. Biokapilar, ¿Puedes ser más explicito del porqué se hecha por tierra el dogma de la Inmaculada Concepción?

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