miércoles, 4 de abril de 2018

¿Pueden los laicos imponer las manos?


¿PUEDEN LOS LAICOS REALIZAR LA IMPOSICIÓN DE MANOS?
Por Saulo de Tarso

Con el surgimiento a comienzos del siglo XX de las sectas pentecostales, las llamadas medicinas alternativas, que no son otra cosa que esoterismo, New Age o meras supersticiones, que dan un exagerado énfasis a la imposición de las manos a fin de según éstos, ungir a otros con el Espíritu Santo, realizar exorcismos, impartir gracias o dones carismáticos o simplemente devolver la salud mediante un pretendido poder de sanación mediante la imposición de manos como en el Reiki, que dicho sea de paso, nada tiene que ver con el cristianismo y no es más que una dañina superstición, con algún efecto placebo en el mejor de los casos.

Se impone debido a esto y al enorme atractivo de ver en otros supuestos poderes, el deseo en muchas personas de tener ese poder también y ejercer tal superioridad sobre los demás o por lo menos el deseo de recibir las supuestas gracias, dones o beneficios.

Hechos 8:18-24
Al ver Simón que mediante la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu, les ofreció dinero diciendo: «Dadme a mí también este poder para que reciba el Espíritu Santo aquel a quien yo impoga las manos.» Pedro le contestó: «Vaya tu dinero a la perdición y tú con él; pues has pensado que el don de Dios se compra con dinero. En este asunto no tienes tú parte ni herencia, pues tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete, pues, de esa tu maldad y ruega al Señor, a ver si se te perdona ese pensamiento de tu corazón; porque veo que tú estás en hiel de amargura y en ataduras de iniquidad.» Simón respondió: «Rogad vosotros al Señor por mí, para que no venga sobre mí ninguna de esas cosas que habéis dicho.»

Son las sectas pentecostales, la práctica del esoterismo y la New Age, los movimientos que permiten a las personas comunes sentirse poderosos y de ejercer esa superioridad y poder sobre los demás, de ahí su enorme éxito entre las masas ignaras.

Surge entonces en el pueblo católico la siguiente pregunta: ¿PUEDE UN LAICO IMPONER LAS MANOS?

La respuesta es sí, sí pueden los laicos imponer las manos. Siempre y cuando se tomen en cuenta ciertas prerrogativas o consideraciones que procederemos a explicar.

¿QUIÉNES PUEDEN IMPONER LAS MANOS?

En el Antiguo Testamento sólo los sacerdotes tenían la facultad de imponer las manos, era siempre el superior quien imponía las manos sobre el inferior. En el Nuevo Testamento esto cambió, Jesucristo no facultó únicamente a sus Apóstoles para poder imponer las manos, sino a todos los miembros de su Iglesia

Marcos 16:17-18
Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien
.

Por eso la Iglesia Católica no tiene ninguna prohibición explícita o implícita que impida a los laicos imponer las manos, siempre y cuando, como ya dijimos, se tomen en cuenta ciertas consideraciones, pues aunque bien es cierto que cualquier persona puede imponer las manos, el efecto de ésto no es el mismo en un laico que en un ministro ordenado. Por eso vemos que para curar a un enfermo, no cualquier persona puede imponer las manos, sino solamente un ministro ordenado, como un presbítero o sacerdote a fin de realizar la unción. En quien la acción de la imposición de manos adquiere ya un carácter sacramental.

Santiago 5:14-15
¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados.

LA IMPOSICIÓN DE MANOS DE LOS LAICOS Y LA IMPOSICIÓN DE MANOS DE LOS MINISTROS ORDENADOS

Solamente y únicamente los ministros ordenados pueden mediante la imposición de las manos, administrar los sacramentos, ordenar a otros ministros, transmitir poder o autoridad, ungir con el Espíritu Santo, impartir gracia, impartir dones y carismas, expulsar demonios o exorcismos, sanar a las personas.

La imposición de las manos realizada por los laicos es considerada como un sacramental, no un sacramento. No puede por tanto un laico mediante la imposición de las manos, administrar sacramentos. La imposición de manos en los laicos no imparte ninguna gracia, no imparte ningún don ni carismas, no realiza ninguna unción del Espíritu Santo, no puede ordenar ministros ni transmitir autoridad alguna, no puede expulsar demonios o realizar exorcismos y no tiene poder de sanación por sí misma.

La imposición de las manos en los laicos se circunscribe a la intercesión por medio de la oración, para pedir por la salud de un enfermo, por ejemplo. En suma, para orar en favor de otra persona. Debe considerarse que la imposición de manos no da mayor eficacia a la oración, no se requiere imponer las manos para orar por alguien, ni tampoco es importante si al imponer las manos se toca a la persona o no. No se deben imponer técnicas para la imposición de las manos, la Iglesia no tiene nada establecido al respecto.

¿A QUIÉN DEBEMOS INVOCAR AL IMPONER LAS MANOS?

El laico que impone las manos sobre alguien para orar, debe dejar a un lado todo sentimiento de protagonismo o superioridad, al orar debe hacerlo de manera sencilla, sin imitar las formas de los protestantes. No se deben invocar a los ángeles, a las energías cósmicas o del universo, no deben invocarse a las buenas vibras, ni realizar decretos ni nada por el estilo. A quien debemos invocar es a Dios Padre, a Jesucristo, pero sobre todo al Espíritu Santo. Es mediante la epíclesis o invocación al Espíritu Santo, que el ministro ordenado ejerce toda acción litúrgica, pues no existe acción litúrgica sin epíclesis, es decir, sin la invocación y la presencia del Espíritu Santo.

En los laicos, ésta epíclesis o invocación al Espíritu Santo, se circunscribe a la oración mediante la intercesión y la eficacia de esta oración no está en el mero hecho de imponer las manos, sino en la gracia y voluntad del Espíritu Santo a atender nuestra invocación. Al orar por una persona mediante el gesto de imponer las manos, debe tomarse en cuenta siempre, que tanto en un ministro ordenado como en un laico, no es la persona la que actúa, sino que es el Espíritu Santo, quien actúa todo, en todos.

I Corintios 12:4-11
Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos. A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común, Porque a uno se le da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe, en el mismo Espíritu; a otro, carismas de curaciones, en el único Espíritu; a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas. Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad.

¿A QUIÉN PODEMOS Y A QUIÉN NO DEBEMOS IMPONER LAS MANOS?

Se puede imponer las manos a toda aquella persona que lo desea, sin sustituir con esto la liturgia, como el dejar de asistir a misa, o la recepción de los sacramentos. La imposición de las manos no es sustituto de nada. La persona sobre quien se impongan las manos por un laico, debe tener verdadero deseo de conversión y no al verse ya curado por ejemplo, vuelva a su vida de antes y se aleje de Dios.

I Timoteo 5:22
No te precipites en imponer a nadie las manos, no te hagas partícipe de los pecados ajenos. Consérvate puro.

No debemos imponer las manos a quien no desea que lo hagan, a la fuerza nunca. Y si la persona no está en condiciones de aprobar tal acción, podemos hacerlo, siempre y cuando no nos conste que de estar en condiciones lo hubiera rechazado.

De modo que, si se toman en cuenta todas las consideraciones ya expuestas, cualquier laico, puede realizar la imposición de manos de acuerdo a la voluntad de Dios.


PAX ET BONUM


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2 comentarios:

  1. Hola muy buena info. Yo queria consultarles el evangelico que se casa en su templo tiene la bendicion de Dios seria como el sacramento como el de los catolicos. O no es valido?

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  2. Hermano..Paz y Bien..La Iglesia Católica no acepta ningún Rito o Alianza que hayan hecho.fuera de nuestra Iglesia Católica. Ánimo si estos hermanos estan retomando el camino de estar en nuestra Iglesia Católico.. A prepararse para Vivir la gracia y bendicion del Sacramento de Casamiento.

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