La advertencia del Papa: “Si al salir de misa estás igual que como entraste, algo no funciona”


“Si al salir de misa estás igual que como entraste, algo no funciona”. Así de claro lo deja Francisco en la edición de julio de El Vídeo del Papa, que marca la intención de oración de este mes en el objetivo de ‘una vida más eucarística’.

Y es que, tal como subraya el Papa, “la Eucaristía es la presencia de Jesús”, por lo que “es profundamente transformadora” en su realidad de “encuentro con Jesús resucitado”, pero, también, como “forma de abrirnos al mundo como Él nos enseñó”.

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“Oremos para que los católicos pongan en el centro de su vida la celebración de la Eucaristía, que transforma las relaciones humanas y abre al encuentro con Dios y con los hermanos”, concluye Francisco.

Texto íntegro del Papa

“Si al salir de misa estás igual que como entraste, algo no funciona.

La Eucaristía es la presencia de Jesús, es profundamente transformadora. Jesús viene y te tiene que transformar.

En ella, es Cristo quien se ofrece, quien se da por nosotros, nos invita a que nuestra vida se alimente de él y alimente la de nuestros hermanos.

La celebración de la Eucaristía es un encuentro con Jesús resucitado y, al mismo tiempo, una forma de abrirnos al mundo como Él nos enseñó.

Cada vez que participamos en una Eucaristía, Jesús viene y Jesús nos da la fuerza para amar como Él amó.

Porque nos da el valor de salir al encuentro, salir de nosotros mismos y abrirnos con amor a los demás.

Oremos para que los católicos pongan en el centro de su vida la celebración de la Eucaristía, que transforma las relaciones humanas y abre al encuentro con Dios y con los hermanos”.

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Autor: Elena Magariños.

Fuente: https://www.vidanuevadigital.com/

Aire fresco en el Vaticano: Nuevo Prefecto en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe


El Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano, anteriormente Congregación para la Doctrina de la Fe, tiene orígenes que hoy diríamos innombrables. Su bisabuela es la tristemente célebre Santa Inquisición, creada por el papa Lucio III en 1184, especialista en perseguir herejes, en elaborar un índice de libros prohibidos y en colaborar con las autoridades civiles para purgar a los pecadores doctrinales.

Pio X, en 1908, la reorganizó y le cambió el nombre. Ahora se le conocería como el Santo Oficio, abuelo del actual dicasterio. Con los mismos objetivos que la Santa Inquisición, cambió, sin embargo, sus métodos: ya no quemaba en la hoguera a los cismáticos, sino sólo los excomulgaba o condenaba al ostracismo.

Ochenta años después, en 1988, Juan Pablo II la reestructura, llamándola ahora Congregación para la Doctrina de la Fe. Sin el perfil policíaco de sus antecesores, aunque castigando con cierta periodicidad a teólogos disidentes, la instancia vaticana, en especial cuando estuvo a cargo de Josep Ratzinger, se distinguió por frenar innovaciones riesgosas en vez de impulsarlas, por atajar esfuerzos creativos y no por lanzar a la aventura de la investigación.

Francisco de Roma la volvió a bautizar el año pasado, otorgándole su título dicasterial. Pero también, con el nombramiento que conocimos ayer, parece que le modificará su proyección.

En efecto. Nos acabamos de enterar que ha encargado esta importante instancia vaticana a monseñor Víctor Manuel Fernández, arzobispo de La Plata, Argentina. ‘Tucho’, como le llaman sus cercanos, tiene los méritos académicos para ocupar tan relevante cartera: estudió Teología Bíblica en la Gregoriana y obtuvo el doctorado en teología en la Universidad Católica de Argentina -de la que fue rector-; participó en la redacción del documento final de Aparecida y cuenta con más de 300 publicaciones.

Pero, más allá de estas competencias profesionales -o gracias a ellas-, monseñor Fernández, ‘Tucho’, es uno de los principales redactores del papa Francisco, su teólogo de cabecera. Tenerlo ahora cerca, a la mano, les permitirá construir la propuesta teológica que marcará el final de este pontificado.

Bergoglio le ha encargado a su nuevo ministro una misión que abre esperanzas: fomentar la investigación y las inquietudes de los teólogos para que no se contenten con una teología de escritorio, con una lógica fría y dura que busca dominarlo todo, sino que trabajen desde el contacto con la realidad.

Bien por este nombramiento. Sopla un aire fresco en el Vaticano. Ojalá y la custodia de la fe, principal tarea del nuevo Prefecto, no se entienda como defensa y ataque ante propuestas pastorales que exigen una renovación de la Iglesia, sino como un discernimiento y eventual aceptación de las mismas. Estoy seguro que así será.

Pro-vocación

Otra buena noticia. Luc Terlinden, de 54 años, será nombrado arzobispo de Malinas-Bruselas, convirtiéndose en el primado de la Iglesia de Bélgica. La designación papal confirma la actual tendencia impulsada por Francisco de Roma: obispos con marcado acento por la pastoral social, y dispuestos a explorar nuevos horizontes. Terlinden, por ejemplo, deja la puerta abierta para la posibilidad de sacerdotes casados, y buscará dar más responsabilidades a las mujeres dentro de la Iglesia.

Por: Pbro. José Francisco Gómez Hinojosa. Vicario General de la Arquidiócesis de Monterrey (México)

El Papa habla con los Ortodoxos sobre el Primado del Obispo de Roma y la Sinodalidad ante una posible unión a corto plazo.


Este 30 de junio, el Santo Padre recibió en audiencia a los miembros de la Delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, que llegaron a Roma para participar en la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. A ellos, el Pontífice les señala en el discurso que entregó, y que no pronunció que, “la comunión entre los creyentes no es cuestión de ceder y transigir, sino de caridad fraterna”

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 “Pido al Señor que, por intercesión de los santos Pedro y Pablo y de san Andrés, hermano de Pedro, nuestro encuentro sea un paso más en el camino hacia la unidad visible en la fe y en el amor”, lo escribe el papa Francisco en el discurso que entregó y no pronunció a los miembros de la Delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, que llegaron a Roma para participar en la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y a quienes recibió en audiencia la mañana de este viernes, 30 de junio, en el Palacio Apostólico del Vaticano.

Al saludar a los miembros de esta Delegación –que llegó a Roma el pasado 27 de junio, encabezada por el Metropolita de Pisidia Job, copresidente de la Comisión Mixta Internacional para el Diálogo Teológico entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa y acompañado por el obispo de Nacianzo Athenagoras y el diácono patriarcal Kallinikos Chasapis, en el marco del tradicional intercambio de Delegaciones para las respectivas fiestas de los Santos Patronos– el Santo Padre les agradece por su presencia y aprovecha la ocasión para enviar sus saludos al “querido Hermano Bartolomé y a todos los Obispos del Patriarcado Ecuménico”. “Ayer –informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede– la Delegación del Patriarcado Ecuménico asistió a la solemne celebración Eucarística presidida por el Santo Padre y se reunió con el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos para las habituales conversaciones”.

Superar los argumentos polémicos del pasado

En el discurso entregado, el Papa expresa su alegría por el éxito de la XV sesión plenaria de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa, que tuvo lugar recientemente en Alejandría, Egipto, por generosa invitación de Su Beatitud Teodoro II, Papa y Patriarca greco-ortodoxo de Alejandría y de toda África.

“Era importante haber realizado una lectura común del modo en que se ha desarrollado la relación entre sinodalidad y primacía en Oriente y Occidente en el segundo milenio: esto puede ayudar a superar los argumentos polémicos utilizados por ambas partes, argumentos que pueden parecer útiles para reforzar sus respectivas identidades, pero que en realidad acaban centrándose sólo en sí mismos y en el pasado”, señala el discurso del Papa.

Relación inseparable entre primado y sinodalidad

En este sentido, el Santo Padre invita en el texto a tener en cuenta las enseñanzas de la historia, y ver que estamos llamados a buscar juntos un modo de ejercer el primado que, en el contexto de la sinodalidad, esté al servicio de la comunión de la Iglesia a nivel universal.

“A este respecto, conviene hacer una aclaración: no es posible pensar que las mismas prerrogativas que el Obispo de Roma tiene respecto a su diócesis y a la comunidad católica se extiendan a las comunidades ortodoxas; cuando, con la ayuda de Dios, estemos plenamente unidos en la fe y en el amor, la forma en que el Obispo de Roma ejercerá su servicio de comunión en la Iglesia a nivel universal deberá resultar de una relación inseparable entre primado y sinodalidad”, indica el discurso.

Por tanto, el Papa Francisco exhorta a no olvidar nunca que la unidad plena será un don del Espíritu Santo y que en el Espíritu debe buscarse, porque la comunión entre los creyentes no es cuestión de ceder y transigir, sino de caridad fraterna, de hermanos que se reconocen hijos predilectos del Padre y, llenos del Espíritu de Cristo, saben situar sus diferencias en un contexto más amplio.

“Esta es la perspectiva del Espíritu Santo, que armoniza las diferencias sin homogeneizar las realidades. Estamos llamados a tener su mirada y, por tanto, a pedirla insistentemente como don. Oremos al Espíritu sin cansarnos, invoquémosle los unos por los otros. Y compartamos fraternalmente lo que llevamos en el corazón: penas y alegrías, trabajos y esperanzas”, se lee en el texto.

La preocupación común por la paz

Y en este clima fraterno, el Obispo de Roma indica que este encuentro nos lleva también a compartir preocupaciones; una, sobre todo, la de la paz, especialmente en la atormentada Ucrania. Es una guerra que, tocándonos más de cerca, nos muestra cómo en realidad todas las guerras son sólo catástrofes, catástrofes totales: para los pueblos y las familias, para los niños y los ancianos, para las personas obligadas a abandonar su país, para las ciudades y los pueblos, y para la creación.

“Como discípulos de Cristo, no podemos resignarnos a la guerra, sino que tenemos el deber de trabajar juntos por la paz. La trágica realidad de esta guerra que parece no tener fin exige de todos, un esfuerzo creativo común para imaginar y realizar caminos de paz, hacia una paz justa y estable. Ciertamente, la paz no es una realidad que podamos alcanzar solos, sino que es ante todo un don del Señor. Sin embargo, es un don que exige una actitud correspondiente por parte del ser humano, y especialmente del creyente, que debe participar en la obra pacificadora de Dios”, señala.

La paz brota del corazón humano

En este sentido, el Papa Francisco escribe que, el Evangelio nos muestra que la paz no nace de la mera ausencia de guerra, sino que brota del corazón humano. En efecto, lo que la obstaculiza es la raíz maligna que llevamos dentro: la posesión, el deseo de perseguir egoístamente nuestros propios intereses a nivel personal, comunitario, nacional e incluso religioso.

“Es un amor gratuito y universal, que no se limita al propio grupo: si nuestra vida no proclama la novedad de este amor, ¿cómo podremos dar testimonio de Jesús al mundo? La cerrazón y el egoísmo deben oponerse al estilo de Dios que, como Cristo nos enseñó con el ejemplo, es el servicio y la abnegación. Podemos estar seguros de que, encarnándolo, los cristianos crecerán en comunión mutua y ayudarán al mundo, marcado por las divisiones y la discordia”.

“Lleven a Jesús allí donde anidan la pobreza, la degradación y la marginación”, les dice el Papa a los nuevos Arzobispos.


No cabe un alma en la Basílica de San Pedro. Hoy, festividad de san Pedro y san Pablo, el papa Francisco ha entregado los palios bendecidos a 31 de los arzobispos nombrados en todo el mundo durante el último año.

Entre ellos, cuatro españoles: el arzobispo electo de Madrid, José Cobo; el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo; el arzobispo de Santiago de Compostela, Francisco José Prieto; y el arzobispo de Valencia, Enrique Benavent.

Y también tres latinoamericanos: el cardenal arzobispo de Caracas, Baltazar Porras; el arzobispo electo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva; y el arzobispo de Villavicencio, Misael Vacca.

De hecho, ha habido una gran presencia española en la misa, con la participación de gran parte de la Curia valenciana, del seminario de Granada o personalidades como el Padre Ángel.

En su homilía, el Pontífice les ha hecho un mandato especial: “Lleven al Señor Jesús a todas partes, con humildad y alegría: en nuestras familias, en las relaciones y en los barrios, en la sociedad civil, en la Iglesia, en la política, en el mundo entero, especialmente allí donde anidan la pobreza, la degradación y la marginación”.

Jorge Mario Bergoglio ha guiado sus palabras en torno a las figuras de los “dos apóstoles enamorados del Señor, dos columnas de la fe de la Iglesia”. Y ha invitado a todos los arzobispos a hacerse la gran pregunta: “¿Quién es Jesús para mí?”.

El seguimiento de Pedro

Haciendo referencia a Pedro, Francisco ha señalado que su respuesta a esta pregunta puede resumirse en una palabra: seguimiento. “Pedro nos dice que no basta responder con una fórmula doctrinal impecable, ni siquiera con una idea que nos hayamos construido de una vez por todas”, porque “es siguiendo al Señor como aprendemos a conocerlo cada día; es haciéndonos sus discípulos y acogiendo su Palabra la manera en que nos convertimos en sus amigos y experimentamos su amor transformador”.

Asimismo, el Papa les ha insistido en ponerse en camino ya, aquí y ahora: “Si podemos posponer tantas cosas en la vida, el seguimiento de Jesús es inaplazable; ahí no podemos dudar, no podemos poner excusas”.


Además, ha añadido: “Cuidado, porque algunas excusas se disfrazan de espiritualidad, como cuando decimos ‘no soy digno’, ‘no soy capaz’, ‘¿qué puedo hacer yo?’. Esto es un truco del demonio, que nos roba la confianza en la gracia de Dios, haciéndonos creer que todo depende de nuestras capacidades”.

En este sentido, y centrado en el hoy eclesial, Bergoglio les ha instado a “despojarnos de nuestras seguridades terrenales y seguir a Jesús cada día”, ya que “esta es la encomienda que Pedro nos confía hoy, invitándonos a ser Iglesia-en-seguimiento”. “Solo así podrá dialogar con todos y convertirse en lugar de acompañamiento, cercanía y esperanza para las mujeres y los hombres de nuestro tiempo”, ha aseverado.

El anuncio de Pablo

Por otro lado, ya sobre la figura de Pablo, ha recordado que, mientras la respuesta de Pedro consistió en el seguimiento, la del apóstol de los gentiles en el anuncio del Evangelio. “Viendo su historia, parece que cuanto más anuncia el Evangelio, más conoce a Jesús”, ha señalado.

“Pablo nos dice que no basta con una religiosidad intimista, que nos deja indiferentes ante la inquietud de llevar el Evangelio a los demás. El apóstol nos enseña que crecemos en la fe y en el conocimiento del misterio de Cristo cuanto más somos sus heraldos y testigos”, ha señalado.

Del mismo modo, ha continuado: “Esto sucede siempre: cuando evangelizamos, somos evangelizados. Esto también es necesario para la Iglesia de hoy: poner el anuncio en el centro. Ser una Iglesia que no se cansa de repetir ‘para mí la vida es Cristo’ y ‘ay de mí si no predico el Evangelio’. Una Iglesia que necesita el anuncio como el oxígeno para respirar, que no puede vivir sin transmitir el abrazo del amor de Dios y la alegría del Evangelio”.

Antes de concluir, el Pontífice les ha pedido imitar a san Pedro y san Pablo “viviendo el seguimiento y anunciando el Evangelio”. “Es hermoso si crecemos como Iglesia del seguimiento, como Iglesia humilde que nunca da por sentado la búsqueda del Señor. Es hermoso si nos convertimos en una Iglesia en salida, que no encuentra su alegría en las cosas del mundo, sino en anunciar el Evangelio al mundo, para sembrar la pregunta sobre Dios en el corazón de las personas”, ha subrayado.

"La desconocida historia del manto de San José"

 


LA DESCONOCIDA HISTORIA DEL MANTO DE SAN JOSÉ

Cuentan las antiguas tradiciones conservadas en los primeros monasterios de vida contemplativa y transmitidas hasta nuestros días, que San José es solícito en mediar ante Dios para que en su misericordia conceda las gracias necesarias a quienes acuden orantes a él. Conocida entre sus devotos es la Novena llamada “Santo Manto de San José” que está inspirada en una historia hecha leyenda, conservada por la tradición oral de la Iglesia desde siglos.

EL MANTO DE SAN JOSÉ

San José debía ir a las montañas de Hebrón, donde tenía ajustada una partida de madera, y lo había ido dilatando día tras día hasta ver si podía reunir todo el dinero; pero fue en vano. Las cosas de los pobres, se hacen sus cuentas y casi nunca les salen como lo pensaron, José no tenía reunido más que la mitad del dinero y el caso es que no podía esperar más tiempo; era necesario servir a los parroquianos y por tanto partir a por la madera.

—Si te parece bien –le dijo la Santísima Virgen María-, lo pediré a los parientes.
—Yo iré -contestó José.
—No, esposo mío -suplicó María-; has de hacer un largo viaje y no te debes cansar -y cubriendo su cabeza según la costumbre, salió de casa. Al regresar le dijo:

—No hay dinero. Lo he pedido en varias casas, y todas se han excusado; indudablemente es que no tienen, porque si hubieran tenido ¿Cómo se habrían de negar a darlo? Pero he pensado una cosa, -continuó María, procurando ocultar tras una dulce sonrisa el sentimiento que su corazón sentía-;… he pensado que dejes el manto en prenda y con eso el dueño de la madera se dará por satisfecho.

—No has pensado mal -dijo San José, bajando sus ojos, porque su esposa no los viera arrasados en lágrimas.
—Adiós, esposo mío -dijo María al despedirle-. El Dios de Abraham te acompañe y su ángel te dirija.
—Adiós esposa mía; procuraré volver pronto.

Y marchó el santo con la mitad del dinero y el manto nuevo que María le había regalado en el día de su boda.

—Dios te guarde, Ismael, -dijo el Santo padre de Jesús cortésmente al llegar a la presencia del dueño de los troncos contratados.
—¿Vienes ya por la madera? -fue la contestación al saludo de José-; bien podías haber venido antes; en poco ha estado que te quedes sin ninguna.

Ismael tenía mal genio, era un avaro sin entrañas, en su casa no había visto nunca la paz, su pasión era el dinero y todo esto lo conocía José desde que le estaba tratando, por lo cual podemos presumir la poca confianza y el miedo que había de tener por declarar el estado de su bolsillo. Escogió los maderos, apartándolos a un lado, y cuando ya iba a partir para Nazaret, llegado el momento supremo, llamó aparte a Ismael, y le habló de esta manera:

—¡Dispénsame que no traigo más que la mitad del dinero; tú sabes que siempre te he pagado al contado. Espérame y ten paciencia y te pagaré hasta el último cuadrante; quédate con esta capa en prenda.

Ismael quiso que se llevara la mitad de los troncos, protestó y volvió a protestar, de tal manera, que estuvo a punto de desbaratarse el contrato, pero al cabo cedió aunque no de muy buen grado, quedándose con el manto de boda de San José.

El avaro Ismael tenía enfermos los ojos hacía tiempo con úlceras, y a pesar de invertir en médicos y medicinas no había logrado la salud; casi había perdido la esperanza de sanar; por lo cual se llenó de sorpresa a la mañana siguiente cuando se encontró que sus ojos estaban sanos como si nunca hubiese padecido.

—¿Qué es esto? -se decía-. ¡Ayer enfermos con úlceras incurables, según opinión de los médicos, y hoy sanos sin medicina alguna!

No dio Ismael con la causa y al llegar a su casa contó a su esposa el prodigio. Eva, que así se llamaba ésta, era un verdadero basilisco, tenía un genio de fiera, y desde que se había casado con Ismael jamás había tenido paz, ni dicha, ni tranquilidad, ni gusto en el matrimonio; pero aquella noche estaba hecha una cordera. ¡Qué dulzura en sus palabras! ¡Qué mansedumbre! ¡Qué alegría en su rostro antes sombrío y arrugado por la ira: "¿Qué es esto? ¿Qué variación es esta? ¿Quién habrá traído este cambio?" se preguntaba a sí mismo el esposo.

—Toma este manto y guárdalo por ahí -le dijo a Eva-. Es de José, el carpintero de Nazaret, y ha de venir a llevárselo; este manto debe ser el que ha traído la paz y la tranquilidad de esta casa -dijo casi pensarlo el esposo-. Desde que lo puse sobre mis hombros para traerlo, siento en mí tal mudanza, tales afectos y tales deseos, que no puede ser otra la causa. Oyeron entonces ruido en el establo y, cortando la conversación, se tiró del lecho Ismael y acudió a ver lo que era.

Una vaca, la mejor, la más gruesa, se retorcía en el suelo presa de un dolor horrible. ¡Pobre animal! A pesar de los remedios que ambos esposos le prodigaron no se mejoraba; al contrario, parecía que iba a expirar. Se acordó Ismael del Manto de José y comunicó a Eva su pensamiento; nada perdían. Pero si la vaca sanaba, sabrían que el Manto era la causa de su dicha y del bienestar que disfrutaban.

Fue nada más ponerle la capa y el animal se levantó del suelo donde antes se retorcía por la fuerza del dolor. La vaca se puso a comer como si nada hubiese pasado.

—¿Lo ves? -dijo Ismael-, este manto es un tesoro. Desde que él está en nuestra compañía, somos felices. Conservemos esta prenda de los cielos; no nos desprendamos de ella ni aunque nos dieran todo el oro del mundo.
—¿Ni al mismo dueño se la devolveremos?-dijo Eva inquieta.
—Ni al mismo dueño -contestó resueltamente Ismael.
—Entonces -dijo Eva- le compraremos otra mejor que ésta, en el mercado de Jerusalén, y si te parece bien iremos los dos a llevársela.
—Sí -contestó el marido-. Yo le perdono la deuda y además estoy dispuesto a darle de aquí en adelante toda la madera que necesite.

—¿No has dicho que tiene un hijo llamado Jesús? -preguntó Eva-. Le llevaré de regalo un par de corderos blancos y un par de palomas como la nieve, y a María aceite y miel. ¿Te parece bien, esposo mío?
—Todo me parece bien –contestó-. Mañana iremos a Jerusalén y desde allí a Nazaret.

Cuando estaban los camellos preparados para el viaje, llegó jadeante el hermano menor de Ismael, diciendo que la casa de su padre estaba ardiendo y había que llevar el Manto del Carpintero, con el fin de apagar el incendio. No había tiempo que perder. Los dos hermanos corrieron precipitadamente a la casa del padre y al llegar, cortaron un pedazo del milagroso manto y lo arrojaron al fuego. No hubo necesidad de derramar una sola gota de agua; aquello fue bastante para atajar el incendio y apagarlo. Las gentes se admiraron al ver el prodigio y bendijeron al Señor.

—Qué fue -preguntó Eva al verlos llegar- ¿se ha apagado el fuego?
—Sí -contestó el esposo lleno de satisfacción-; un pedazo del manto ha bastado para realizar el milagro.

Días después se bajaron de sus camellos a la puerta del Carpintero de Nazaret. Ismael, el antiguo usurero y Eva su esposa, venían llenos de humildad a postrarse a los pies de José y María y a hacerles varios regalos. Al verlos San José y la Santísima Virgen María creyeron que vendrían reclamando la deuda y se llenaron de tristeza porque aún no tenían el dinero reunido. Pero el entrar en la casa donde José, María y el Niño Jesús estaban, se pusieron ambos de rodillas, y tomando la palabra Ismael, dijo:

—Venimos mi esposa y yo a darte las gracias por los inmensos bienes que hemos recibido del cielo desde que me dejaste el manto en prenda; y no nos levantaremos de aquí sin obtener tu consentimiento de quedarnos con él para que siga protegiendo mi casa, mi matrimonio, mis intereses y mis hijos.
—Levantaos -dijo José, tendiéndoles las manos para ayudarles.
—iOh, santo Profeta! -respondió Ismael en un arrobo espiritual-; permite hablar a tu siervo de rodillas y escucha estas palabras: Yo estaba enfermo de los ojos y por medio de tu manto se han curado; era usurero, altivo, rencoroso y hombre sin entrañas y me he convertido a Dios; mi esposa estaba dominada por la ira y ahora es un ángel de paz; me debían grandes cantidades y las he cobrado todas sin costarme trabajo alguno; estaba enferma la mejor de mis vacas y ha sanado de repente; se incendió, en fin, la casa de mi padre y se apagó el fuego instantáneamente al arrojar en medio de las llamas un pedazo de tu manto

—¡Loado sea Dios por todo! -dijo bajando los ojos el santo Carpintero-. Levantaos, que no está bien que estéis de rodillas delante de un hombre tan miserable como yo.

—Aún no he terminado -respondió Ismael-. Tú no eres un hombre como los demás, sino un Santo, un Profeta, un ángel en la tierra. Te traigo un manto nuevo, de los mejores que se tejen en Sidón; a María tu esposa, le traemos aceite y miel, y a Jesús, tu hijo, le regala mi esposa un par de corderos blancos y un par de palomas más blancas que la nieve del Líbano. Aceptad estos pobres obsequios, disponed de mi casa, de mis ganados de mis bosques, de mis riquezas, de todo lo que poseemos, y... ¡no me pidáis vuestro manto!

— Quedaos con él, ¡en buena hora! -dijo el Santo Carpintero-; y gracias, muchas gracias por vuestros ofrecimientos y regalos.

Y mientras se levantaban del suelo y acercaban los presentes, les dijo María:

—Sabed, buenos esposos, que Dios ha determinado bendecir todas aquellas familias que se pongan bajo el Manto protector de mi santo esposo. No os extrañen pues los prodigios obrados; otros mayores veréis; amad a José, servidle, guardad el Manto, divididlo entre vuestros hijos, y sea ésta la mejor herencia que les dejéis en el mundo.

…Y es sabido que los esposos guardaron fielmente los consejos de la Santísima Virgen María y fueron siempre felices, lo mismo que sus hijos y los hijos de sus hijos."

NOTA: Las reliquias no son objetos mágicos que nos resuelven la vida. Esta historia no debe entenderse en el sentido material, sino espiritual y teológico. El "Manto de San José" representa su intercesión por nosotros ante Dios y no como un objeto que por arte de magia resuelve todos nuestros problemas. El Señor los bendiga por siempre.

Fuente Portaluz

Se realizó la primer marcha masculina contra el aborto. "Dejen de matar a nuestro hijos pre-nacidos"

 



Recientemente, decenas de hombres se reunieron en una importante marcha masculina en la capital de Estados Unidos para orar y protestar por los derechos de los no nacidos.

Cerca de 300 hombres norteamericanos caminaron por las calles de Washington el pasado fin de semana, pidiendo el fin del aborto, el cual es respaldado por el gobierno y acaba diariamente con la vida de inocentes.

El destacado portal de noticias católicas LifeSite News hizo acto de presencia en el lugar, donde tuvo la oportunidad de entrevistar a algunos de los asistentes.

Este evento se llevó a cabo el sábado 12 de junio, siendo en sí la primera Marcha Nacional de Hombres. La organización general estuvo a cargo del locutor de radio católico Jim Havens y el Padre Stephen Imbarrato.

Los asistentes vestían trajes, mientras que los líderes religiosos, en su mayoría católicos, portaban sus sotanas.

Una imagen de la celebración se volvió viral en redes sociales, en esta se muestra a Michael Hichborn, presidente del Instituto Lepanto, rezando el rosario junto a su hijo en las calles por donde la marcha transcurrió.

Eventualmente, los hombres presentes se reunieron en Washington Surgi-Clinic, un centro de aborto tardío, para levantar oraciones y clamores.

Jim Havens compartió algunos comentarios sobre el evento, advirtiendo a los hombres que pretendían llevar a sus esposas o novias a centros de aborto, para que abrieran los ojos y no cayeran en el engaño de la "interrupción del embarazo".

«La verdad es que este niño ya está aquí; este niño ya es infinitamente valioso, al igual que tú, al igual que esa mamá», dijo.

«Dígale que usted estará allí para apoyarla, para apoyar a ese niño y dar un paso adelante como hombre», añadió.

Muchos de los presentes, que también fueron entrevistados, expresaron su rotundo apoyo a la vida, así como su profundo compromiso con defender los derechos de aquellos que no tienen voz propia, aquellos que aún no han nacido.

Sigue la desbandada de fieles en Alemania: medio millón de católicos abandonaron la Iglesia en 2022


Más de medio millón de personas abandonaron la Iglesia católica en Alemania el año pasado, lo que marca un nuevo récord dentro de una tendencia al alza desde hace años, según estadísticas presentadas este miércoles por la Conferencia Episcopal alemana en Bonn (oeste)

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En 2022 dieron la espalda a la institución 522,821 personas, frente a las 359,338 que lo habían hecho el año anterior, lo que sumado a las muertes de fieles supone una pérdida de más de 700,000 miembros para la institución.

Al mismo tiempo, se registraron 155,173 bautizos, 1,447 ingresos de fieles cristianos procedentes de otras denominaciones y 3.753 reingresos de individuos que habían abandonado el catolicismo.

Casi 21 millones de fieles

A pesar del incremento del número de salidas, especialmente marcado tras la presentación en enero del año pasado de un informe sobre abusos sexuales a menores en el arzobispado de Múnich y Frisinga, se contabilizan todavía casi 21 millones de fieles, el 24,8% de la población total.

La Conferencia Episcopal indicó en su comunicado que, por contra, después de la pandemia, la frecuencia con que se solicitan ciertos sacramentos se ha incrementado.

Así, en 2022 se celebraron 35,467 matrimonios religiosos (frente a los 20,140 del año anterior) y 155,173 bautizos (frente a los 141,992 en 2021).

El número de parroquias, en tanto, continuó disminuyendo, hasta 9,624 (166 menos que el año anterior), igual que el de sacerdotes, 11,987 según los datos más recientes (293 menos que en 2021).

La Iglesia evangélica de Alemania también está perdiendo fieles, aunque a un ritmo ligeramente inferior, y según estadísticas presentadas en marzo, el año pasado se registraron 380,000 salidas, 100,000 más que el año anterior, a lo que hay que sumar aproximadamente 200,000 muertes de fieles.

19,1 millones de alemanes estaban contabilizados el año pasado como miembros de la Iglesia evangélica alemana, lo que supone un 22,7 % de la población.

Ask-Jesus: El nuevo programa de Inteligencia Artificial que responde a preguntas como si fuera Jesús



Un canal de Twitch alberga este software de inteligencia artificial que ya ha acumulado miles de seguidores

En los últimos días, se lanzó un software de inteligencia artificial que se hace pasar por Jesús. No es la primera vez que se realiza una iniciativa como esta, ya que también está la del Padre Pío.

Su nombre es 'AI Jesús' (Artificial Intelligence Jesus) y parece un hombre joven, con cabello castaño, barba y rodeado de un aura luminosa. Por supuesto que habla de la Biblia y el Evangelio.

Este Jesús se encuentra en el canal de Twitch "ask_jesus", una transmisión en vivo que ha acumulado más de 36,000 seguidores en muy poco tiempo que lo siguen e interactúan con él. De hecho, quienes se suscriben al canal y hacen preguntas, obtienen respuestas que hacen referencia a las enseñanzas evangélicas. 'AI Jesus' responde preguntas las 24 horas del día, los siete días de la semana.

'AI Jesus' es una creación de The Singularity Group, un grupo que tiene su sede en Alemania y está formado por activistas voluntarios.

Los programas y aplicaciones dedicadas al tema de la fe ya existen desde hace algún tiempo. ¿Hasta dónde puede llegar la tecnología en esta área? ¿Debería leerse el uso de Chatbots como una necesidad desesperada de espiritualidad?

Autor: Eleonora Vescovini

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Fuente: https://es.churchpop.com/

El pedido más importante que la Virgen le hizo a Sor Lucía en Fátima


Nuestra Señora de Fátima presentó varios mensajes a los tres niños de Fátima, pero ¿sabías que la vidente Sor Lucía dos Santos experimentó apariciones después de 1917?

Sor Lucía era la mayor de las tres videntes de Fátima. Sobrevivió a sus dos primos más jóvenes, Jacinta y Francisco, quienes murieron un par de años después de las apariciones de 1917.

A partir del 22 de junio, la Hermana Lucía está ahora en camino a la canonización después de que el Papa Francisco anunciara el avance de su causa.

Sor Lucía experimentó visiones tanto de Nuestra Señora como de Nuestro Señor en su convento durante muchos años después de las apariciones iniciales de 1917.

En 1948 , el cofundador del Apostolado Mundial de Fátima, John Haffert, entrevistó a la Hermana Lucía.

Ella le dijo que el pedido más importante de Fátima es el cumplimiento de los deberes diarios y los sacrificios requeridos de acuerdo con la ley de Dios. Ella dijo que rezar el Rosario ayudará a cumplir con esta obligación.

Muchos santos también creían que el cumplimiento de los deberes diarios conducía a la santidad.

El famoso "Pequeño Camino" de Santa Teresa de Lisieux modela esta obligación cristiana.

“La santidad consiste simplemente en hacer la voluntad de Dios y ser exactamente lo que Dios quiere que seamos”, dijo.

San Juan Pablo II también enfatizó la importancia de los deberes diarios en su encíclica, Christifideles Laici, cuando cita al Papa Pablo VI:

"Los fieles laicos, en efecto, 'son llamados por Dios para que, guiados por el espíritu del Evangelio, contribuyan a la santificación del mundo, como desde dentro como levadura, en el cumplimiento de sus propios deberes'".

La devoción al Inmaculado Corazón de María

Nuestro Señor y Nuestra Señora también pidieron que nos dedicáramos al Inmaculado Corazón de Nuestra Señora:

“Tened piedad del Corazón de vuestra Madre Santísima. Está cubierto de espinas con las que los hombres ingratos lo traspasan a cada momento, y no hay quien las quite con un acto de reparación”. (Jesús a sor Lucía en 1939)

Por lo tanto, Nuestra Señora y Nuestro Señor proporcionaron la Devoción de los Cinco Primeros Sábados , que consuela al Inmaculado Corazón de María y repara las blasfemias cometidas contra ella.

Esta devoción también ayuda a "liberarse del pecado y despierta el compromiso de cumplir con los deberes cotidianos".

Respondamos al llamado de Nuestra Señora de Fátima para cumplir con nuestros deberes diarios, rezar el Rosario diariamente y practicar su devoción de los Cinco Primeros Sábados.

Autor: Jacqueline Burkepile

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Fuente: https://es.churchpop.com/

7 consejos de san Josemaría Escrivá que cambiarán tu vida


San Josemaría Escrivá es conocido como el gran santo de todos los días porque su espiritualidad consiste en buscar amar a Dios y santificarse a sí mismo y a los demás a través de las actividades ordinarias de la vida.

Nos muestra que no es estrictamente necesario entrar en la vida religiosa o estar dentro de una iglesia para orar, hablar con Dios y hacer Su voluntad. Cada momento y lugar es una oportunidad para hacerlo. ¡Mira este precioso consejo que nos da para vivir lo ordinario de una manera sobrenatural!


Estos son los consejos que cambiarán tu vida:

1) Acostúmbrate a elevar tu corazón a Dios en acción de gracias muchas veces al día. - Porque te da esto y aquello. - Porque te despreciaron. - Porque no tienes lo que necesitas, o porque lo tienes. Porque hizo tan hermosa a su Madre, que es también vuestra Madre. - Porque él creó el Sol y la Luna y este animal y esa planta. - Porque hizo elocuente a aquel hombre y tú eras difícil de hablar... Dale gracias por todo, porque todo es bueno.

2) Para un apóstol moderno, una hora de estudio es una hora de oración.

3) Pon un motivo sobrenatural en tu actividad profesional diaria, y tendrás un trabajo santificado.

4) Hazlo todo por Amor. – Entonces no hay cosas pequeñas: todo es grande. – La perseverancia en las cosas pequeñas, para el Amor, es heroísmo.

5) En la sencillez de tu trabajo habitual, en los detalles monótonos de cada día, tienes que descubrir el secreto -para tantos escondido- de la grandeza y la novedad: el Amor.

6) Como cristiano, siempre debes llevar tu Crucifijo contigo y colocarlo en tu mesa de trabajo. Y bésalo antes de darte a descansar y despertar.

7) Pon una imagen de Nuestra Señora en tu mesa de trabajo, en tu habitación, en tu cartera... Te alcanzará, ¡te lo garantizo! – la fuerza necesaria para hacer de tu ocupación un diálogo amoroso con Dios.

Autor: Victoria Arruda

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Fuente: https://es.churchpop.com/

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