Permíteme compartir contigo una historia realmente asombrosa; su protagonista me ha dado la autorización para contarlo. Este es un testimonio de la misericordia y el amor incondicional de Dios que transformó la vida de un hombre llamado Javier. El joven Javier, en su búsqueda equivocada de significado y poder, se había sumergido profundamente en el mundo de las prácticas ocultas y satánicas. Asistía a misas negras, realizaba rituales demoníacos y se encontraba atrapado en un oscuro abismo espiritual.
Su vida, marcada por la confusión y la oscuridad, estaba lejos de la paz que ahora conocemos en Cristo. En su desesperación por encontrar un propósito y llenar el vacío interno, se adentró más profundamente en las prácticas del ocultismo, esperando encontrar respuestas en lugares equivocados.
Un día, mientras exploraba libros sobre ocultismo en una librería, Javier se encontró con una imagen de la Virgen María. A pesar de su corazón endurecido por años de prácticas satánicas y escepticismo, algo en la mirada serena de la Virgen captó su atención. Sin saber por qué, decidió llevar consigo la pequeña imagen de la Virgen a su hogar.
La presencia de la Virgen María en su vida comenzó a surtir un efecto inesperado. Aunque Javier seguía inmerso en su antiguo estilo de vida, un cambio sutil comenzó a manifestarse en su corazón. La Virgen, con su ternura materna, estaba trabajando silenciosamente en su alma, disipando las sombras de su pasado oscuro.
Un día, mientras paseaba por un parque cercano, Javier sintió una inexplicable necesidad de entrar en una iglesia católica. A pesar de sus dudas y resistencia interna, se encontró entrando en el templo. Al cruzar el umbral, sintió una paz que nunca había experimentado antes. Las luces tenues, los cánticos suaves y el aroma a incienso llenaban el aire. Sin saber por qué, se arrodilló y sintió un impulso repentino de rezar.
Fue en ese momento, mientras miraba un icono de la Virgen María en el altar, que algo profundo se removió dentro de Javier.
Javier se encontró cada vez más atraído hacia la figura de la Virgen María. Comenzó a rezar el Rosario, una oración que, aunque inicialmente le resultaba desconocida y extraña, pronto se convirtió en su fuente de consuelo y esperanza. Cada Ave María que rezaba parecía alejar un poco más la oscuridad que había envuelto su vida.
Pero el camino hacia la redención no fue fácil para Javier. Los lazos que lo ataban al ocultismo eran fuertes, y la batalla espiritual fue intensa y una y otra vez volvía a sentirse atraído por las creencias satánicas, acudía a rituales, donde se realizaban cosas espantosas y blasfemas, aunque cada vez, cuando volvía a casa, sentía más incomodidad al recordar lo que sucedía en esos rituales y se preguntaba si debía abandonarlos. No sabía si elegir entre Satanás o Cristo, en ese punto algo de ambos mundos le atraía. La confusión era total.
Sin embargo, un día, mientras meditaba sobre el misterio de la Anunciación, Javier sintió una presencia abrumadora de amor y gracia. Se dio cuenta de que la Virgen María, a través de su "sí" a Dios en ese momento crucial, había llevado al Salvador al mundo, trayendo la luz a las tinieblas. Fue entonces cuando Javier entendió que también podía decir "sí" a Dios y permitir que la luz de Cristo llenara su vida.
Sintió una abrumadora necesidad de confesarse y liberar su alma del peso del pecado que lo había atormentado durante tanto tiempo.
El encuentro de Javier con el amor y la misericordia de Dios lo llevó a un momento decisivo en su vida. Sintiendo el llamado de Dios en su corazón, se acercó a un sacerdote y expresó su deseo de convertirse al catolicismo. A través de un proceso de catequesis, oración y discernimiento, Javier finalmente fue recibido en la Iglesia Católica.
Con el tiempo, Javier se convirtió en un apasionado defensor de la fe. Su amor por la Virgen María lo llevó a consagrarse a Ella y a confiar plenamente en su maternal intercesión. Esta profunda devoción lo guió y protegió en su viaje hacia la verdadera luz de Cristo.
La transformación en la vida de Javier fue evidente para todos los que lo conocían. Su rostro, una vez marcado por la oscuridad, ahora irradiaba una paz y alegría inexplicables. Se convirtió en un testigo viviente de la gracia redentora de Dios, inspirando a otros con su historia de conversión y esperanza.
Que esta historia nos recuerde a todos nosotros el poder de la misericordia divina y el amor incondicional de la Virgen María. Su intercesión maternal puede romper las cadenas del pecado y guiar incluso a las almas más perdidas de regreso al abrazo de Dios.
Michał Markiewicz es de Mławy (Polonia). Creció en un hogar donde se esforzaban por vivir los valores y las tradiciones cristianas. Sus padres trabajaban como educadores y también pertenecían a la Acción Católica. De niño, Michał asistía a la iglesia, servía en misa y participaba en los oficios religiosos. Sin embargo, estas prácticas no se trasladaban a su vida cotidiana. Se sentía cada vez más solo. Pasaba su tiempo libre delante de una pantalla, con sus videojuegos favoritos.
“No admitía derrota. En un ataque de ira destruía los joysticks de Pegasus. Luego los pegaba, los soldaba para hacerlos funcionar y volver a jugar», explica en Aleteia en polaco. A esto se sumaba su fascinación por las películas de terror. Él, su hermana y la amiga de ésta conjuraban espíritus. También le gustaba la pornografía.
Obligado a ir a la iglesia, apasionado del satanismo y pensamientos suicidas
En la escuela secundaria, Michał se apasionó por el satanismo, las cartas del tarot y la quiromancia. Escuchaba música dura y era fan de grupos satánicos. «Mis padres me obligaban a ir a la iglesia… yo tenía por entonces 17 años. Me amenazaron con echarme de casa si me negaba. No quería acabar en la calle. Así que cogía mis auriculares e iba a la iglesia. En misa escuchaba música rock y metal», recuerda Michał.
El joven cambiaba cada vez más. Faltaba a clase y cuando iba al colegio, lo hacía bajo los efectos del alcohol. Se sentaba en el último banco aislándose de sus compañeros. «Durante este tiempo me enamoré de una amiga, pero ella no correspondió a mis sentimientos. Me rechazó y sufrí una gran decepción amorosa. Me sentí decepcionado por su comportamiento», explica Michał.
Michał entonces hizo un pacto con el diablo y quiso suicidarse. Sin embargo, una voz interior le aconsejó que no lo hiciera. «Oí que alguien me decía que no era una buena solución. Tengo padres que me quieren. Ahora sé que fue un ángel de la guarda el que me protegió de tomar esa decisión», afirma.
La oración de mamá
«Mi madre rezaba constantemente por mí, lloraba y rezaba el rosario», subraya Michał y reconoce que los profesores llamaban a menudo a su casa informando a sus padres que se comportaba de forma extraña y seguía faltando a clases. «No podía concentrarme en nada, apenas pasaba de una clase a otra», dice.
Fue cuando Michał vio las lágrimas en los ojos de su madre, que prometió mejorar. Se separó de la música satánica. Sin embargo, seguía esclavizado por la pornografía y la masturbación, los juegos de ordenador y el tarot.
Tras aprobar el bachillerato, comenzó estudios en la Universidad de Olsztyn y allí llegó a sus manos un casete con canciones de Grzegorz Turnau que incluía canciones de alabanza a Dios. El joven experimentó la presencia del Espíritu Santo. Cantaba y empezaba a rezar.
Michał Markiewicz se encontró al entrar en su casa con la imagen de Jesús Misericordioso
Por desgracia, al cabo de un tiempo volvieron las adicciones. «La pornografía actúa como una droga, que me hacía autosuficiente», recuerda. Entonces, Michał conoció a otra chica que era adepta al yoga. Le habló al chico de la espiritualidad del Lejano Oriente y sin cuestionarlo, Michał se abrió a la meditación hindú, al chamanismo y comenzó a ingerir drogas duras. «Había abierto las puertas de mi alma a un espíritu maligno y él lo aprovechaba perfectamente. Hice mucho daño a esta chica a nivel sexual, la herí mental y espiritualmente», asume.
Acabó con esa relación, regresó a la casa familiar y al entrar Michał contempló la imagen de Jesús Misericordioso que estaba en el recibidor. Asegura que en ese instante alguna fuerza le obligó a renunciar a Jesús y él obedeció. «Renuncié al Salvador. Caí en una oscuridad cada vez mayor, me acompañaban grandes temores, atrapado en un estado mental y físico muy precario. Durante los trances, mi cuerpo se retorcía y también mis globos oculares. No podía mirar a Jesús Sacramentado ni pronunciar las palabras Él es mi Señor», relata.
El encuentro con Jesús
El joven acudió a un exorcista y comenzó así su conversión. Fue en una iglesia de la Universidad de Olsztyn donde cayó de rodillas y confió su vida a Jesús. “Escuché una voz que decía: ‘En esta cruz he dado mi vida por ti’ y en ese instante recibí la fuerza para perdonarme a mí mismo, a cualquiera a quien hubiera hecho daño, pero también a los que me habían hecho daño. Me confesé, recibí la Sagrada Comunión, sentí un fuego en el corazón. Lloré. Experimenté una limpieza espiritual. Dios me mostró cuánto me ama y que nunca me ha abandonado, pues siempre ha luchado por mí», relata Michał.
Luego, comenzó su formación espiritual, primero en la comunidad «Agua de Vida», luego en «Alianza de la Misericordia». Ayudaba a los demás y participaba activamente en el voluntariado. Realizó viajes de evangelización por Europa y durante uno de ellos, en Medjugorie, conoció a su futura esposa.
«Soy un hombre feliz y libre»
“Yo no tengo coche y hacía autostop, por lo que evangelizaba en los traslados. Si alguien trata de confiar en Dios, entonces es realmente feliz y libre”, dice. Actualmente su vida está centrada en Cristo, compartiendo su fe y experiencia de Dios con otras personas. Él y su mujer dirigen el canal evangelístico «Na koniec świata» en YouTube, donde hablan de cómo Jesús cambió sus vidas y comparten experiencias de viajes alrededor del mundo.
Michał dice que fue el Salvador quien le curó y que a través de Él empezó a vivir una vida de gracia. También pertenece a la Orden Franciscana Seglar como terciario franciscano. Tiene su propia granja de pesca, le interesa la naturaleza, cría animales. Le encanta el buceo, el surf y el montañismo. Al finalizar destaca que “el hombre necesita limpieza espiritual y puede encontrarla a través de los sacramentos. Estando cerca de Dios tengo paz en el corazón y soy feliz. Entregué mi pecado a Jesús y Él me curó».
William tenía solo dos años cuando recibió el impacto de un arma de fuego a dos centímetros de su corazón. Aquel suceso determinó su vida por completo. Criado en una familia «católica light» de Colombia, su fe poco arraigada no pudo hacer frente las secuelas que, directa o indirectamente, tendría toda su vida. Tras abandonar la fe, el ateísmo militante primero y el ocultismo después ocuparon su vida por completo hasta que un día decidió retar formalmente a Dios. Entonces, María entró en escena.
Desde su más tierna infancia, la expresión «como una bala perdida» fueron metáfora y realidad de la vida de William David Toro.
Tras el accidente, desde sus primeros años en el colegio, William fue víctima de continuos abusos y bulling. Bautizado y criado en una familia católica, aunque «light» y poco practicante, según sus propias palabras, William no tuvo en la fe una roca a la que agarrarse: incluso al hacer la comunión no tenía ninguna conciencia de estar recibiendo a Cristo. Tan solo lo veía como «una galleta» que le permitiría imitar a los adultos.
Como ha contado recientemente en el canal del sacerdote Byron Cadmen, al cambiarse de colegio y barrio se prometió que nunca más sería víctima de abusos en la escuela. Mantuvo su gusto por el estudio, pero comenzó a entrenar en unas artes marciales que le permitieron «vivir de pelea en pelea» y ser imbatible en la escuela. Pero el capoeira fue solo el paso su introducción a otras prácticas esotéricas y New Age a través de su maestro de artes marciales.
Fundador de la Comunidad Ateísta de Medellín
Pronto entraron en juego nuevas amenazas que el solo contemplaba como fortalezas para paliar una profunda inseguridad.
La primera fue lo que consideró un fortalecimiento intelectual. Lleno de preguntas respecto a la fe, William comenzó a sufrir los estragos de la pésima formación recibida en clases de religión cuando un profesor «completamente ateo» le ofreció respuestas a todas sus preguntas a través del pensamiento de Marx o Nietzsche. «Las personas más cercanas a mí que tenían fe no tenían ninguna respuesta«, lamenta.
William comenzó así un proceso profundamente intelectual en torno a los grandes autores materialistas y ateos que combinó con sus primeros pasos como hacker y músico consagrado en el metal, género musical que difundió con su propio grupo durante diez años.
Concluida su adolescencia, el ateísmo de William dejó de ser una simple y posible explicación de la realidad y pasó a ser su modo de vida durante 16 años.
«En esa época fundé la Comunidad Ateísta de Medellín y enseñé a muchos ateos a refutar a los cristianos», admite.
Los vacíos del ateísmo: «Hay cosas no naturales que funcionan»
Pero William buscaba respuestas y no tardó en comprobar que el ateísmo solo le ofrecía una negación, que aunque asumió profundamente, tenía profundos vacíos.
«Empecé a ver que sí había argumentos, pero no desde el cristianismo, sino desde la parte ocultista y la brujería. Veía que había cosas que uno podría llamar no naturales que realmente funcionaban. Pensaba que era posible que Dios existiese… o que hubiese otras fuerzas», relata.
De hecho, la brujería «funcionó» en su vida. Con aquella bala perdida persiguiéndole desde hacía años, la gran cicatriz que dejaron las operaciones en su pecho provocaron en él una fuerte inseguridad.
Como ateo militante, «negaba que hubiese sido un milagro» y atribuía su salvación por entero al cirujano que le trató. Pero como ocultista, buscó sanar su herida con «rituales de magia y brujería de modificación física para que desapareciese».
Fue precisamente la brujería la que terminó de alejarle de la negación total, ya que como ateo solo «pedía evidencias físicas» y cuando desapareció la mitad de la cicatriz empezó a ver «que funcionaba».
Atacando la fe de los cristianos sin formación
Como ocultista, hizo uso de los conocimientos que le proporcionaron sus años de ateo militante para dedicarse por entero a atacar la fe cristiana.
«Lo sustenté en el problema del mal en el sufrimiento [y difundí que] si existía, era malo. Leí la Biblia tres veces para debatir con los cristianos, hice una lista con las supuestas `barbaridades´ cometidas por Dios sobre todo en el Antiguo Testamento y llegaba a cualquier cristiano con su propia Biblia a mostrarle que si Dios existía, era malo y el demonio, bueno«, admite.
Algo común en el neosatanismo es profesar públicamente una cosmovisión de liberación, racionalismo y hedonismo que no tiene por qué estar ligada a una práctica de adoración a Satanás. Algo de lo que hacen gala asociaciones como Satanic Temple o Satanistas España. Y es a lo que se dedicó William.
Ocultismo nihilista y ritos «ligados a la magia negra»
«En el ocultismo que yo manejaba, no me basaba en prácticas religiosas de preceptos, sino en la filosofía del hedonismo y del yo, en la que si yo estoy bien, mis seres queridos también lo estarán. No pensaba en el bien de los demás, sino en que el mío generaría el de los demás«, explica.
Pero eso no excluía los rituales «de todo tipo de magias», «brujerías» que «casi siempre van ligados a la magia negra» o incluso la práctica de la «nueva era», donde se reza «a supuestos ángeles para obtener beneficios«.
El de la cicatriz no fue el único que «funcionó». Menciona también el ritual de modificación del color de los ojos, pero destaca un peligro de todos ellos.
«Hay rituales que no funcionan… otros sí. El tema es que uno no piensa que si uno funciona, debe haber un ente espiritual que logra que ese tipo de rituales funcione. Uno no piensa eso. Es como cuando alguien se toma una pastilla, se le va el dolor y no piensa en que se haya ido porque alguien haya hecho la pastilla. Si una persona hace algo sin saber su origen no quita el hecho de que sí haya un ente espiritual causando este tipo de efectos. Y eso no es causado por Dios, dentro de las prácticas que se hacen».
El amor, la quiebra del ateísmo y el ocultismo
Pero para William, el «hedonismo» que impregnaba su vida y que caracteriza las prácticas satánicas o esotéricas modernas cambió al conocer, indirectamente, «el atributo más importante de Dios». Concretamente, al saber que iba a ser padre.
«Conocí a la que sería mi esposa. Empezamos a vivir un noviazgo fuera del camino de Dios, se quedó embarazada y por su mentalidad no quería que el niño tuviese ese ejemplo de sus padres», explica. Lo que no sabía era que su novia, también satanista, «comenzó a volver al camino de Dios» sin decirle nada.
Para William, todo cambió a principios de octubre de 2014. Hacía tiempo que su familia política rezaba el rosario por su conversión y que su suegra le recomendaba ir a un retiro espiritual. Durante un año trató de convencerle sin éxito, hasta que fue su mujer la que «dio con la tecla» y argumentos necesarios para convencer a un ateo de ir a un retiro.
«Lo que a uno le haga mejor persona, bienvenido sea. No importa el ateísmo que profeses, si quieres ser buena persona, no hay nada en contra. No tienes que dejar de ser ateo por ir, solo extraer lo que te haga mejor«, le dijo.
William detestaba la posibilidad de ir a un retiro católico y no poder debilitar la fe de los presentes, como había hecho durante años. Sin embargo, ser consciente de que «podía ser mejor esposo» le llevó a aceptar.
Retando a Dios «con un atisbo de humildad»
Una vez allí, William se topó con una máxima de La Trinidad de San Agustín que le impactó por completo: «Es posible haya alguien que ame conocer lo que ignora, pero nadie ama lo desconocido». En un primer momento, pensó que los cristianos no amaban lo que él creía porque no lo conocían, pero decidió plantearlo a la inversa… e hizo mella en él. ¿Y sí no amaba la fe precisamente por la falta de formación que le persiguió desde la infancia?, se preguntó.
Pero lo que más le llamó la atención fue la particular posibilidad de retar a Dios presentada por el sacerdote que dirigía los ejercicios, máxime cuando llevaba 16 años haciéndolo.
«Reten a Dios… pero con humildad», les dijo.
«Entonces traté de retar a Dios con el único atisbo de humildad que podía tener, por una gracia y dije: `Vale, aquí estoy… ya di un primer paso. Si existes, haz el resto´», recuerda.
Lo que sucedió a continuación le hizo pensar que todo había terminado.
«Pensé que estaba muerto: vi a la Virgen»
«Entonces la vi a ella, enfrente mío, estaba Ella, la Santísima Virgen. Frente a mí salió una niebla del suelo que lo cubrió todo, me asusté y empecé a temblar. Tenía la mano fría pero sudando y la tenía a ella en frente diciéndome: `Hijo mío, te estábamos esperando´», recuerda.
Más tarde, William supo por una imagen que la aparición había sido de la Milagrosa y comenzó así un retiro con un fuerte proceso de liberación, tomando conciencia de la «pelea espiritual que libraba» y de que «tenía que escoger un bando».
Lo hizo horas después: «Al día siguiente, empecé a preguntarle cosas al Señor y escuché las respuestas de Dios a las preguntas que los creyentes nunca supieron responderme. Al día siguiente todos decían ¿quién como Dios? y yo era el primero que respondía gritando [con la misma frase]», concluye.
Junto con su conversión, William Toro también relata en su conversación con el sacerdote multitud de advertencias relativas al ocultismo y consejos sobre cómo las familias pueden traer de vuelta a los miembros que se encuentran alejados. Hoy, William Toro nutre un creciente grupo de apologistas originarios de Hispanoamérica que, junto con Dante Urbina, Allan Gómez o José Plasencia, entre otros, dedican su día a día a la apologética y la defensa intelectual de la fe cristiana.
Muchas personas se acercan al ocultismo motivados por una falsa espiritualidad y por creer que es una práctica inofensiva, sin embargo, no se dan cuenta que es una puerta abierta a la acción del demonio.
El padre Andrés Esteban López Ruiz, integrante de la Pastoral de la Consolación y del Ministerio de Exorcistas de la Arquidiócesis Primada de México, explicó que la Iglesia no solamente reconoce la existencia del demonio, sino advierte que actúa entre nosotros, en la vida de las personas y en las realidades sociales para hacer el mal y para destruir.
“El ocultismo, como nos enseña el Catecismo de la Iglesia Católica, comprende todos esos pecados contra el primer mandamiento: magia, adivinación, espiritismo, nigromancia e idolatría”. Además, advierte de otros, como participar en sectas y rendir culto a la muerte.
“Si recurro a estas prácticas, rechazo a Dios, lo hiero, porque le estoy diciendo: ‘Tú no me bastas’; y me meto en un camino no sólo de pecado grave, sino que me introduce en todo un ámbito oscuro, donde los demonios pueden ejercer su poder con mucha fuerza”.
De acuerdo con el padre López Ruiz, quien también forma parte de la Asociación Internacional de Exorcistas, estas son las principales razones por las que las personas se acercan al ocultismo y a la brujería:
1. Dinero
El dinero es un bien, como nos enseña la Doctrina Social de la Iglesia, que nos puede ayudar a hacer el bien y lo necesitamos para hacer el bien. Pero cuando se convierte en nuestro “dios” se vuelve un ídolo, por el cual somos capaces de perderlo todo, incluso la vida eterna.
2. Poder
Subir de puesto y ejercer el poder para pisotear a otras personas, es una actitud muy común. Frente a eso, démonos cuenta de cómo el daño del demonio nos hace perder nuestra esencia cristiana. Como cristianos, de hecho, no aspiramos a ningún poder.
3. Amor
Muchas personas piden al brujo que una persona se enamore de él o de ella: los famosos ‘amarres’. O por el contrario, le piden la separación de alguna pareja, en aras de un supuesto amor. ¡Qué triste, qué falta de justicia y caridad! ¡Cómo se opone esto al verdadero amor, que es una respuesta de libertad!”.
4. Salud
Hay quienes quieren sanar de un problema o de un mal recurriendo a las prácticas del ocultismo, mismas que la Iglesia rechaza por ser contrarias a nuestra fe cristiana. ¿Qué decimos ante esto? Cuando estamos enfermos podemos recurrir a la medicina, que es un medio lícito, necesario y responsable para procurar nuestra salud. Y también tenemos el recurso de nuestra fe: orar y pedir a Dios por nuestra salud.
El ocultismo es una salida falsa
Las prácticas del ocultismo pueden permitir la acción extraordinaria del demonio: “Lo señala el Papa Francisco: ‘con el diablo no se dialoga’. Con esto no se juega, no se puede jugar a invocar espíritus y pensar que no nos va a pasar nada; por lo menos, caes en pecado (…) pero pueden venir otros daños. Los exorcistas constatamos el gran daño del ocultismo en las personas, daños en todos los niveles: psicológicos, morales, espirituales e incluso económicos, porque en esto no hay límites”.
“Muchas personas confundidas por estas falsas espiritualidades se están apartando de Dios y tenemos que dar respuesta y salir al encuentro, sobre todo de los jóvenes, que están cayendo en tantas trampas y están olvidando el amor a Jesucristo, y lo están cambiando por una sopa de lentejas”.
¿Qué podemos hacer si algún miembro de nuestra familia o de nuestros amigos está en los caminos del ocultismo?
A esta pregunta el padre Andrés López responde: “Con mucha caridad, poco a poco, gradualmente, anunciémosle el Evangelio de Jesús, y que sea la luz del Evangelio la que vaya disipando esas tinieblas para rescatarlos y volverlos a llevar a la verdadera fe”.
“Debemos formarnos, catequizarnos, evangelizarnos y descubrir que no tenemos necesidad de nada de eso. La única necesidad que tenemos es de Dios. Él es nuestra luz, nuestra esperanza y nuestra fe, y estando unidos a Él ¿Qué más podemos necesitar?”.
Hoy en día, millones de niños e incluso muchos cristianos están siendo adoctrinados con la idea de que es algo normal canalizar otros reinos y entidades que, en última instancia, son demonios. A decir verdad, la brujería y el ocultismo se han convertido en algo tan común que la gente ya no parece escandalizarse por su flagrante presencia.
Joe Schimmel, párroco principal de Blessed Hope Chapel en Simi Valley, CA dijo a CBN News que la última película de Marvel, Doctor Strange en el Multiverso de la Locura está «sobrepasando los límites» al «hacer que los satanistas sean los héroes».
Schimmel dijo que Marvel mezcla temas cristianos para hacer que la película parezca correcta, «haciendo que los malos tengan elementos de Cristo. Muchos cristianos están bajando la guardia, sin darse cuenta de la oscuridad».
El párroco, que también es director de documentales, explicó que el enfoque anti-Dios y los mensajes malvados en las películas de Marvel y los DC comics son obvios.
«Está a la vista. Están influyendo en las familias y en los niños. Nuestros padres crecieron con los cómics. Ahora, son superhéroes pero no son los mismos cómics de entonces… se han vuelto mucho más oscuros», dijo a CBN News.
«Dios utiliza historias y canciones en las escrituras. Jesús enseñó a través de historias. Tenemos que asegurarnos de que nos ponemos la armadura de Dios y de que discernimos … para no ser ignorantes de las artimañas de Satanás».
La nueva película del Multiverso de la Locura está repleta de innumerables escenas de los héroes lanzando hechizos, utilizando métodos ocultistas y elementos religiosos orientales, e interactuando con demonios. Pero una de las escenas más suaves está siendo calificada como especialmente de sacrilegio por los cristianos que la han visto. En la escena, el Dr. Strange pasa su mano por una copa que convierte el agua en vino, haciendo que el hechicero que lanza el hechizo parezca Jesucristo.
Dr. Strange se inspira en un satanista de la vida real
Schimmel señaló las similitudes entre el Dr. Strange y el controvertido ocultista de la vida real, Aleister Crowley.
«El propio Doctor Strange, mucha gente desconoce que fue creado a imagen y semejanza de Aleister Crowley, conocido como el hombre más perverso de la tierra», dijo. «El Doctor Droom entonces se reencarnó. Si nos fijamos en la historia, es un inglés, un brujo, se descubre a sí mismo, sintetiza el ocultismo. Utiliza un tercer ojo para practicar su magia».
Schimmel continuó: «Se trata de un satanista declarado que ha sido convertido en superhéroe por Marvel».
Es una guerra espiritual
Focus on the Family’s PluggedIn.com está de acuerdo en que esta última película de Marvel está inundada de brujería.
Su crítica dice: «Juntos el Dr. Strange y la Bruja Escarlata en una película, ¿y sabes lo que obtienes? Magia. Mucha, mucha magia. Y no estamos hablando de hechizos al estilo del Señor de los Anillos. La magia que vemos en esta película se siente tan oscura y oculta como cualquier cosa que hayamos visto en el Universo Cinematográfico Marvel».
«El Multiverso de la Locura establece una distinción entre la hechicería que utiliza el Dr. Strange y la brujería que practica Wanda. Pero, al parecer, ambos pueden utilizar el mismo tipo de libros de hechizos, dos de los cuales desempeñan un gran papel en la película. Vemos a ambos lanzar un número vertiginoso de hechizos».
Cuando se le preguntó cuál es la mejor manera de que los cristianos entiendan la naturaleza demoníaca de estos personajes, el pastor Schimmel dijo que debemos mirar la Palabra de Dios.
«Él es el que hará que todo sea correcto», dijo a CBN News. «Es una guerra espiritual. Como cristianos, tenemos que ser siempre diligentes para proteger a nuestros hijos. Se supone que debemos odiar el mal y amar a Dios… renunciar a las obras de las tinieblas».
La guerra de Marvel y DC contra Dios
El padre Schimmel, fundador de Good Fight Ministries, publicó recientemente la primera entrega de un documental de siete partes, titulado Marvel and DC’s War on God.
La serie destaca cómo los populares cómics, y las películas que han generado, están llenos de temas anticristos que glorifican la violencia, la perversión sexual, la blasfemia y el ocultismo.
The Anti-Christ Agenda es la primera entrega de la serie.
Schimmel dice que la serie pretende arrojar luz sobre el contenido siniestro de estas películas y cómics.
«Estamos llamados a exponer la maldad que está ocurriendo. Hacer saber a la gente que necesita ponerse la armadura completa de Dios, guardar sus corazones y mentes», dijo. «Evalúen lo que están viendo. Sosténganlo con la lente de las Escrituras. Protejan nuestros corazones, familias e iglesias. Levanten todo esto a la luz de Cristo. Jesús es el último superhéroe».
Schimmel añadió: «Creemos que podemos señalar a los superhéroes y señalar a la gente a Jesús como el superhéroe definitivo».
Escritores admiten haber participado en actividades demoníacas
Por último, explicó que algunos de los principales escritores de cómics han admitido de hecho que utilizan la seducción, la manipulación, el ocultismo y la Biblia para influir en los niños para que vean a Dios de una manera distorsionada.
«Lo que hemos hecho es examinar a los guionistas, los directores y las visiones del mundo y lo que intentan transmitir», dijo a CBN News. «¿Cuál es la visión del mundo del escritor y del director y cuál es el mensaje? ¿Qué intentan comunicar?».
Schimmel señaló que los tres principales escritores de cómics son Alan Moore, Grant Morrison y el difunto Stan Lee. «Moore afirma que ha contactado con un demonio de las artes visuales y canaliza mientras escribe. Morrison contactó con el reino espiritual y se inspiró en estos espíritus. Les dice a los niños que se puso en contacto con los demonios… para practicar rituales».
Schimmel explicó que muchos padres ni siquiera se dan cuenta de lo que ocurre.
«Tenemos que tener cuidado con lo que entra por las puertas de los oídos y los ojos de nuestros hijos», concluyó.