Mostrando las entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas

¿La ciencia y la fe están reñidas? La más reciente Nobel de Química trabajará para el Vaticano

 



Continúan las incorporaciones para las academias pontificias. Este martes, la Oficina de Prensa del Vaticano, ha anunciado el nombramiento por parte del papa Francisco de Emmanuelle Marie Charpentier como nuevo miembro ordinario de la Pontificia Academia de las Ciencias. Es profesora universitaria, fundadora y directora del ‘Max Planck Unit for the Science of Pathogens’ de Berlín y el año pasado ganó el premio Nobel de Química.

Profesora e investigadora

Nacida el 11 de diciembre de 1968 en Juvisy-sur-Orge (Francia), esta científica se especializó en Biología, Microbiología, Bioquímica y Genética en la Universidad Pierre et Marie Curie de París. Es profesora honoraria de Microbiología en el Institut für Biologie de la Humboldt-Universität zu Berlin y anteriormente enseñó en la Universidad de Umeå (Suecia).

Hasta ahora era miembro de la Academia de Tecnología y de la Academia de Ciencias de Francia. En 2020 recibió junto con la profesora Jennifer Anne Doudna el Premio Nobel de Química por el desarrollo del método de edición del genoma CRISPR-Cas9.Una investigación que “ha tenido un gran impacto en las ciencias de la vida, está contribuyendo a nuevas terapias contra el cáncer y puede hacer realidad el sueño de curar las enfermedades hereditarias”, según la Academia Sueca.

Papa Francisco: "Invito al mundo a reflexionar sobre el aborto no solo desde la fe, también desde la ciencia"



El papa firma el prefacio del libro 'El milagro de la vida'

_____________

 Este libro pretende devolver al lector la maravilla y la alegría de la venida al mundo de cada uno. Sugiere la belleza de contemplar la vida naciente como titular del derecho más elevado que pertenece a todos: el de existir. Belleza, sí: porque el espectáculo de la naturaleza siguiendo su curso suscita asombro y reclama cuidado, protección y acogida.

En varias ocasiones he sentido el deber de hablar sobre la cuestión del aborto. Lo he hecho porque estoy convencido en conciencia -como todos mis predecesores- de que corresponde a la Iglesia en su conjunto pronunciarse y clarificar sobre estas cuestiones. Es demasiado lo que está en juego para que nos contentemos con soluciones provisionales, parciales y, a veces, superficiales: estamos hablando de la vida, que es nuestro bien más preciado, recibido como un don.

Para invitarnos a no dar por sentada la falta de derechos del embrión -porque cuando se toma la decisión de interrumpir un embarazo no tiene "palabra"-, he utilizado a menudo palabras fuertes, que en varias ocasiones han causado sorpresa e incluso vergüenza. He hablado de "una herida que tiene un precio muy alto para la propia mujer", he preguntado: "¿Es correcto matar una vida para resolver un problema? Pero también he dicho que se trata de un tema "que requiere al mismo tiempo una gran competencia y una gran rectitud" por parte de todos, porque se trata de sufrimiento y de desconcierto, a menudo acompañados de inconsciencia.

Y sobre todo -y llego al tema de este libro- he dirigido una invitación al mundo para que reflexione sobre el aborto no sólo desde los contenidos de una u otra tradición de fe o de pensamiento, sino también con la aportación cualificada de la ciencia.

Es un llamamiento firme pero sereno para estimular el debate con mis hermanos, con quienes comparto nuestra vasta y magnífica humanidad multifacética.

En el centro de este libro está la contribución de un científico, experto en embriología y activamente implicado en comités mixtos de bioética (es decir, en diálogo con médicos y científicos legos). Junto con los demás autores, ha aceptado mi invitación: volver al tema del aborto "escuchando" la voz del embrión, interrogándonos sobre su naturaleza, su singularidad, cómo se enfrenta, guiado por procesos que la naturaleza ha puesto a punto a lo largo de milenios de evolución, a toda amenaza que se interponga entre él y su propia existencia.

¿El rostro real de Jesús o una operación anticristiana? Una imagen que se volvió a viralizar


El artista médico retirado, el Dr. Richard Neave, afirmó que reconstruyó el rostro de Jesús con un equipo de “expertos forenses británicos y arqueólogos israelíes”.

El exartista de la Universidad de Manchester publicó la imagen resurgida en 2015 después de que él y su equipo estudiaran tres cráneos semitas que supuestamente datan de la época de Jesús.

Con estos cráneos y algunos extractos bíblicos, el equipo utilizó la antropología forense y la tradición judía para calcular cómo creen que era Jesús.

Con base en su análisis hipotético, el equipo dijo que descubrió la construcción del rostro de Jesús.

Creen que Jesús tenía cabello oscuro y rizado, una “estructura musculosa”, piel oscura por trabajar como carpintero y baja estatura. Dijeron que pesaba alrededor de 110 libras y medía un poco más de un metro y medio.

Sin embargo, estas afirmaciones contradicen completamente la Sábana Santa de Turín, la descripción de Santa Faustina de Jesús en la imagen de la Divina Misericordia y el velo de Santa Verónica. Las afirmaciones ignoran cualquier reliquia o relato cristiano tradicional de la aparición de Jesús.

El 18 de marzo de 2023, la publicación de este usuario de Twitter generó más de un millón de visitas después de explicar por qué cree que esta imagen es una “psicología anticristiana”.

Su hilo de Twitter dice: “Esta imagen es una de las operaciones psicológicas anticristianas más grandes de la historia . / La metodología detrás de esta ‘reconstrucción’ es que un tipo simplemente escogió un cráneo al azar del área y el tiempo en que vivió Cristo, hizo una ‘reconstrucción artística de cómo podría haber sido’, y ahora está enmarcado como una ‘representación científica’. ‘

“Enmarca algo como científico y literalmente [cualquiera] se lo tragará. Esta reconstrucción no fue ‘científica’ y el ‘científico’ era en realidad un artista”.

Al publicar una foto de Joe Biden , el usuario continúa: “Científicos en el futuro: ‘He aquí, al analizar un cráneo de principios del siglo XXI, hemos recreado con éxito una imagen científicamente precisa de Donald Trump”.

“Esto es literalmente lo que hizo el ‘científico’ con la recreación de Cristo”.

Cientos de usuarios respondieron a la publicación.

Así es como reaccionaron algunas personas:

El usuario de Twitter Chris Chambers escribió: “Ve a un museo u otro lugar donde tengan huesos esqueléticos de lo que dicen son humanos primitivos. Mire los huesos, y luego mire las imágenes que se les ocurren que supuestamente representan al humano/mono/simio lo que sea cuando estaba vivo. Hay una ENORME cantidad de imaginación en marcha”.

Otro usuario dijo: “Jesús, siendo el Hijo de Dios, no necesariamente se vería como la gente en el área donde nació”.

La usuaria de Twitter Sylvia Silvano agregó: “Se basó en un cráneo encontrado en una tumba antigua que no tiene ninguna relación con la familia de Jesús. ¿Se parecería mucho a usted una calavera de un cementerio al azar en su ciudad si se reconstituyera? También fue diseñado deliberadamente para ser lo menos atractivo posible”.

El usuario de Twitter Fernando Fuentes  también dijo: “Esta fue la interpretación antropológica hecha con un software forense. No tienen el cráneo de Jesús, por lo que está hecho con evidencia de esa época y luego retocado por ‘artistas’. Si el método es absurdo, los resultados serán los mismos, otras versiones con este método se ven terribles”.


Stephen Hawking: el científico contra Dios que fue abrazado por cuatro papas


Compartió diálogos con Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco

______________

Hoy, 14 de marzo, se cumplen cinco años del fallecimiento del astrofísico inglés Stephen Hawking, que falleció en 2018 a los 76 años, víctima del ELA. Pese a explicar muchas veces que era “ateo”, el investigador de los agujeros negros siempre fomentó un diálogo constructivo entre la ciencia y la fe.

Prueba de ello es que, desde 1986, fuera uno de los más reputados miembros de la Pontificia Academia de las Ciencias. Precisamente por ello se encontró personalmente con hasta cuatro papas: Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.

Francisco

Su último encuentro con un papa fue el que mantuvo el 28 de noviembre de 2016 con Francisco. Aquí, más allá del Big Bang, sobre el que el científico disertó en una ponencia durante 20 minutos, ambos confluyeron en la “voluntad concreta de buscar el bien común”, centrándose en la defensa de nuestro medioambiente.

Precisamente, esta era una de las cuestiones que más preocupaban últimamente a Hawking, que advertía que, de seguir con los actuales hábitos de consumo, la humanidad no llegará a sobrevivir mil años más. Recogiendo el guante, Bergoglio llamó a que cristianos y científicos se unieran con el “objetivo compartido de proteger nuestro hogar común, amenazado por el colapso ecológico”. Para ello, estos últimos debían comprometerse a “trabajar libremente de intereses políticos, económicos o ideológicos”.

Benedicto XVI

El mismo espíritu constructivo presidió el encuentro entre Hawking y Benedicto XVI el 31 de octubre de 2008. En su discurso a la Plenaria de la Pontificia Academia de las Ciencias, que versó sobre el tema ‘Visión científica de la evolución del universo y de la vida’, Ratzinger recalcó que, en relación al origen del Universo, “no hay oposición entre la visión de la creación por parte de la fe y la prueba de las ciencias empíricas”.

En su saludo personal a Hawking, bendijo al científico haciendo la señal de la cruz sobre su frente y, en su conversación, mostró su admiración por su sistema de comunicación informático.

Juan Pablo II

Con Juan Pablo II se vio el 3 de octubre de 1981, con motivo de una reunión de la Pontificia Academia de las Ciencias a la que asistió el astrofísico. En el mensaje que les dirigió Wojtyla, les transmitió “la estima que siente la Iglesia por la ciencia pura”, que es “conocimiento y, por tanto, perfección del hombre en su inteligencia”. “Se la debe honrar por sí misma –enfatizó–, como parte integrante de la cultura”.

Wojtyla argumentó que ciencia y fe pueden coexistir al formar dos caras de un mismo camino explicativo del origen de la vida: “Toda hipótesis científica sobre el origen del mundo, como la de un átomo primitivo del que procedería el conjunto del universo físico, deja abierto el problema referente al comienzo del universo. La ciencia no puede por sí misma resolver dicha cuestión: hace falta ese saber del hombre que se eleva por encima de la física y de la astrofísica y que recibe el nombre de metafísica; hace falta, sobre todo, el saber que viene de la revelación de Dios”.

Pablo VI

A Montini le saludó en el Vaticano el 9 de abril de 1975 con motivo de serle concedida por la Santa Sede la Medalla Pío XI. El científico británico tenía entonces 33 años y llevaba una década padeciendo su enfermedad (pese a que le diagnosticaron uno o dos años de vida, alargó su existencia medio siglo más), estando ya en silla de ruedas. De ese encuentro entre ambos queda la significativa imagen del Papa arrodillado durante dos minutos ante Hawking.

En su discurso, Pablo VI le mostró su “alegría” por estar ante una figura “cuyos estudios le han merecido fama internacional”. El Pontífice se despidió del “querido profesor” expresándole sus “mejores deseos” por su incesante labor. Al producirse el encuentro en un acto de la Pontificia Academia de las Ciencias, Montini concluyó su saludo extendiéndolo a todos los presentes: “Añadimos, como prenda de nuestra solicitud por su vida espiritual y la de sus seres queridos, nuestra bendición apostólica”.

Autor: Miguel Ángel Malavia

--

Fuente: https://www.vidanuevadigital.com/2023/03/14/stephen-hawking-cinco-anos-del-fallecimiento-del-cientifico-contra-dios-que-fue-abrazado-por-cuatro-papas/

100 eminentes científicos Cristianos (Creer en Dios no te convierte en inculto)


100 EMINENTES CIENTÍFICOS CRISTIANOS (CREER EN DIOS NO TE CONVIERTE EN INCULTO) 

CATÓLICOS, ORTODOXOS, ANGLICANOS Y PROTESTANTES QUE CAMBIARON EL MUNDO 

Es muy habitual hoy en día ver a muchos ateos tachando de “ignorantes” e “incultos” a quienes creen en Dios, como si profesar una religión fuese propio de personas sin cultura. 

Algunos incluso consideran que la religión es incompatible con la ciencia y, por tanto, niegan que un científico pueda ser una persona creyente. Se trata, por supuesto, de absurdos prejuicios basados en la más absoluta ignorancia, precisamente, sobre la condición de muchos eminentes científicos. Me limitaré a citar a 100 de ellos de los últimos 200 años (podría incluir muchos más): 

1. Erwin Schrödinger (1887-1961). Físico austriaco. Católico. Premio Nobel de Física en 1933 por desarrollar su ecuación sobre mecánica cuántica. 

2. Louis Pasteur (1822 – 1895). Químico y bacteriólogo francés. Católico. Fue el pionero de la microbiología moderna y desarrolló la vacuna contra la rabia. 

3. Georges Lemaître (1894-1966). Físico y astrónomo belga. Sacerdote católico. Propuso la teoría de la expansión del universo y la teoría del Big Bang sobre el origen del universo. 

4. Jérôme Lejeune (1926-1994). Médico francés. Católico, está en proceso de beatificación. Es considerado el padre de la genética moderna. 

5. Gregor Mendel (1822-1844). Naturalista austriaco. Sacerdote católico. Es considerado el padre de la Genética. En 1865 formuló las Leyes de Mendel sobre la transmisión de la herencia genética. 

6. Nikola Tesla (1856-1943). Ingeniero y físico serbio nacionalizado estadounidense. Cristiano ortodoxo. Fue el inventor del uso actual de la energía eléctrica por corriente alterna. 

7. Alexander Fleming (1881-1955). Científico británico. Católico. Premio Nobel de Medicina en 1945 por descubrir la penicilina. 

8. Guillermo Marconi (1874-1937). Ingeniero eléctrico italiano. Católico. Fue uno de los grandes impulsores de la radiotransmisión a larga distancia. 

9. Santiago Ramón y Cajal (1852-1934). Médico español. Católico. Premio Nobel de Medicina en 1906 pos sus estudios sobre el sistema nervioso. 

10. Gerty Cori (1896-1957). Bioquímica estadounidense. Católica. Premio Nobel de Medicina en 1947 por descubrir el mecanismo por el que el glucógeno se convierte en ácido láctico en el tejido muscular. Fue la primera mujer que recibió este premio. 

11. Eric Wieschaus (1947). Biólogo estadounidense. Católico. Premio Nobel de Medicina en 1995 por sus descubrimientos sobre el control genético del desarrollo embrionario. 

12. Max Planck (1858-1947). Físico y matemático alemán. Protestante. Premio Nobel de Física en 1918 por la creación de la mecánica cuántica. 

13. Alexis Carrel (1873-1944). Médico francés. Católico. Premio Nobel de Medicina en 1912 en reconocimiento a su trabajo acerca de sutura vascular y trasplante de vasos sanguíneos y de órganos. 

14. Werner Heisenberg (1901-1976). Físico alemán. Protestante. Premio Nobel de Física en 1932 por el descubrimiento de las formas alotrópicas del hidrógeno. 

15. Karl Landsteiner (1868-1943). Patólogo y biólogo austriaco. Católico. Premio Nobel de Medicina en 1930 por descubrir y tipificar los grupos sanguíneos. 

16. Peter Grünberg (1939). Físico alemán. Católico. Premio Nobel de Física en 2007 por su descubrimiento de la magnetorresistencia gigante. 

17. Clyde Cowan (1919-1974). Físico estadounidense. Católico. Codescubridor del neutrino en 1956 junto a Frederick Reines. Premio Nobel de Física en 1995 por sus estudios sobre las partículas subatómicas. 

18. Victor Francis Hess (1883–1964). Físico austriaco. Católico. Premio Nobel de Física en 1936 por sus estudios sobre los rayos cósmicos. 

19. Henri Becquerel (1852-1908). Físico francés. Católico. Premio Nobel de Física en 1903 junto al matrimonio Curie “en reconocimiento de sus extraordinarios servicios por el descubrimiento de la radiactividad espontánea”. 

20. Joseph John Thomson (1856-1940). Científico británico. Anglicano. Premio Nobel de Física en 1906 por su investigación sobre la conducción de la electricidad a través de los gases. 

21. Richard Smalley (1848-1945). Químico estadounidense. Protestante. Premio Nobel de Química en 1996 por el descubrimiento de los fulerenos. 

22. Robert Andrews Millikan (1868-1953). Físico estadounidense. Congregacionista. Premio Nobel de Física en 1923 por sus investigaciones sobre el efecto fotoeléctrico y la carga del electrón. 

23. Max Born (1882-1970). Físico y matemático alemán. Protestante. Premio Nobel de Física en 1954 por sus trabajos en mecánica cuántica. 

24. George Hevesy (1885-1966). Físico y químico húngaro nacionalizado sueco. Católico. Premio Nobel de Química en 1943 por sus investigaciones sobre los isótopos usados como trazadores en el estudio de las propiedades químicas de las sustancias. 

25. Niels Bohr (1885-1965). Físico danés. Protestante. Premio Nobel de Física en 1922 por sus trabajos sobre la estructura atómica y la radiación. 

26. Brian Kobilka (1955). Fisiólogo molecular y celular estadounidense. Católico. Premio Nobel de Química en 2012 por el estudio de los receptores acoplados a proteínas G. 

27. Carlo Rubbia (1934). Físico de partículas italiano. Cristiano creyente. Premio Nobel de Física en 1984 por descubrir las partículas W y Z en el CERN. 

28. Albert Claude (1899-1983). Biólogo belga. Católico. Premio Nobel de Medicina en 1974 por ensanchar el conocimiento de las células. 

29. Werner Arber (1929). Microbiólogo suizo. Protestante. Premio Nobel de Medicina en 1978 por sus investigaciones sobre las enzimas de restricción. 

30. Mario Molina (1943). Ingeniero químico mexicano. Católico. Premio Nobel de Química en 1995 por ser uno de los descubridores de las causas del agujero de la capa de ozono antártica. 

31. Charles Hard Townes (1915-2015). Físico estadounidense. Miembro de la Iglesia Unida de Cristo. Premio Nobel de Física en 1964 por su trabajo fundamental en el campo de los electrones cuánticos. 

32. William Daniel Phillips (1948). Físico estadounidense. Metodista. Premio Nobel de Física en 1997 por sus contribuciones al campo de la refrigeración mediante láser. 

33. John William Strutt (1842-1919). Físico británico. Cristiano creyente. Premio Nobel de Física en 1904 por sus investigaciones sobre la densidad de un buen número de gases así como por el descubrimiento del argón. 

34. Joseph Edward Murray (1919-2012). Médico y cirujano plástico estadounidense. Católico. Hizo grandes contribuciones a la mejora de los transplantes de órganos. Recibió el Premio Nobel de Medicina en 1990. 

35. Joseph John Thomson (1856-1940). Científico británico. Anglicano. Premio Nobel de Física en 1906 por su trabajo sobre la conducción de la electricidad a través de los gases. 

36. Arthur Leonard Schawlow (1921-1999). Físico estadounidense. Metodista. Premio Nobel de Física en 1981 por su contribución al desarrollo del láser espectroscópico. 

37. Wolfgang Pauli (1900-1958). Físico austriaco nacionalizado estadounidense. Cristiano excatólico. Premio Nobel de Física en 1946 por su descubrimiento del Principio de exclusión. 

38. John Gurdon (1933). Biólogo británico. Anglicano. Premio Nobel de Medicina en 2012 por sus descubrimientos sobre la clonación. 

39. Heinrich Rudolf Hertz (1857-1894). Físico alemán. Protestante. Descubrió el efecto fotoeléctrico, la propagación de las ondas electromagnéticas y las formas para producirlas y detectarlas. 

40. George Washington Carver (1864-1943). Científico, micólogo y botánico estadounidense. Cristiano evangélico. Es célebre por su investigación y promoción de cultivos alternativos al algodón como maní y batatas. 

41. Edmund Taylor Whittaker (1873-1956). Matemático británico. Católico. Hizo notables contribuciones en las matemáticas aplicadas, la física matemática y la teoría de funciones especiales. 

42. Howard Atwood Kelly (1858-1943). Ginecólogo estadounidense. Metodista. Fue uno de los pioneros de la ginecología. 

43. Giuseppe Moscati (1880-1927). Médico y científico italiano. Católico, fue canonizado por el Papa San Juan Pablo II. Se graduó con honores con su tesis sobre “Urogénesis de Hígado”. 

44. Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955). Paleontólogo francés. Católico, religioso de la Compañía de Jesús. Presentó una teoría propia sobre la evolución, acuñando conceptos como la Noosfera y el Punto Omega. 

45. Takashi Nagai (1908-1951). Médico japonés. Católico. Uno de los pioneros en el estudio de la radiología en Japón. Sobrevivió a la bomba atómica de Nagasaki. 

46. Charles Stine (1882-1954). Químico estadounidense. Cristiano creyente. Fundó el laboratorio en el que se inventó el nylon. 

47. John von Neumann (1903-1957). Matemático húngaro nacionalizado estadounidense. Católico. Hizo grandes contribuciones a la teoría de juegos y a la teoría del equilibrio general para la economía. 

48. José Gregorio Hernández (1864-1919). Médico y científico venezolano. Católico y franciscano seglar, está en proceso de beatificación. Introdujo el microscopio y otros instrumentos científicos en Venezuela, siendo un gran impulsor y pionero de la docencia científica en su país. 

49. Arthur Compton (1892-1962). Físico estadounidense. Presbiteriano. Descubrió el efecto Compton de los fotones de rayos X. 

50. Theodosius Dobzhansky (1900-1975). Genetista ucraniano. Cristiano ortodoxo. Es uno de los fundadores de la segunda oleada de la síntesis evolutiva moderna. 

51. Arthur Stanley Eddington (1882-1944). Astrofísico británico. Cuáquero. Difusor de la Teoría de la Relatividad de Eisntein en Gran Bretaña. Demostró que la energía en el interior de las estrellas era transportada por radiación y convección. 

52. Pierre Lecomte du Noüy (1883-1947). Biofísico y matemático francés. Cristiano creyente. Inventó un tensímetro para medir la tensión superficial de líquidos y un microviscosímetro para el estudio del suero. 

53. Stanley László Jáki (1924-2009). Físico húngaro. Sacerdote católico. Recibió el premio Lecompte du Noüy en 1970 y el premio Templeton en 1987. 

54. Buzz Aldrin (1930). Ingeniero, Doctor en Ciencias y astronauta estadounidense. Presbiteriano. Fue la segunda persona en pisar la Luna, en 1969. 

55. Owen Gingerich (1930). Astrónomo estadounidense. Cristiano creyente. Gran divulgador científico, dirigió el comité de la Unión Astronómica Internacional para la definición de planeta. 

56. Michał Heller (1934). Físico polaco. Sacerdote católico. Ha trabajado en la unificación de la relatividad general y de la mecánica cuántica, las teorías de multiversos y los métodos geométricos en física relativista. 

57. Russell Stannard (1931). Físico británico. Cristiano creyente. En 1998 La Reina Isabel II le nombró oficial de la Orden del Imperio Británico por sus contribuciones a la física, la Universidad Abierta y la popularización de la ciencia. 

58. Karl Stern (1906-1975). Neurólogo y psiquiatra canadiense. Católico. Hizo investigaciones sobre neuropatología y psicoanálisis. 

59. Charles Coulson (1910-1974). Matemático y químico británico. Metodista. Fue un pionero de la aplicación de la teoría cuántica de valencia a problemas de estructura molecular, dinámica y reactividad. 

60. Arthur Peacocke (1924-2006). Bioquímico británico. Sacerdote anglicano. Fue pionero en investigar los principios de la química física del ADN. 

61. John C. Polkinghorne (1930). Físico británico. Sacerdote anglicano. Fue profesor de Física Matemática en Cambridge. 

62. George Ellis (1939). Cosmólogo sudafricano. Cuáquero. Coautor del libro “La estructura a gran escala del espacio-tiempo” junto al físico británico Stephen Hawking. 

63. George Gabriel Stokes (1819-1903). Matemático y físico irlandés. Anglicano. Hizo grandes constribuciones a la dinámica de fluidos, a la óptica y a la física matemática. 

64. Mary Kenneth Keller (1914-1985). Informática estadounidense. Religiosa católica. Fue la primera persona que se doctoró en Informática y la primera mujer en obtener un doctorado en Computación. 

65. Franz Xaver Kugler (1862-1929). Químico, matemático y astrónomo alemán. Católico y religioso de la Compañía de Jesús. Fue un estudioso de la astronomía lunar y planetaria babilónica. 

66. Robert James “Sam” Berry (1934). Genetista y naturalista británico. Cristiano creyente. Ha sido profesor de genética en el University College de Londres. 

67. José María Albareda (1902-1966). Científico español. Sacerdote católico. Doctor en Farmacia. Fue el primer secretario general del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y el primer rector de la Universidad de Navarra. 

68. Henry Baker Tristram (1822-1906). Naturalista, geólogo y ornitólogo británico. Sacerdote anglicano. Exploró el desierto de Sáhara. 

69. Gregorio Marañón (1887-1960). Médico y científico español. Católico. Fue el fundador de la endocrinología en España. 

70. George Salmon (1819-1904). Matemático irlandés. Anglicano. Hizo notables contribuciones al álgebra superior moderna. 

71. Laurent Lafforgue (1966). Matemático francés. Católico. Es el actual director del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) de Francia. 

72. César Nombela Cano (1946). Científico español. Católico. Especialista en microbiología y académico de número de la Real Academia Nacional de Farmacia, ha presidido el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y actualmente es rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. 

73. Pierre Macq (1930-2013). Físico belga. Católico. Hizo notables investigaciones en física nuclear experimental. Trabajó en el CERN y fue el primer rector laico de la Universidad Católica de Lovaina. 

74. Maria Montessori (1870-1952). Médica, psiquiatra, bióloga y psicóloga italiana. Católica. Fue la primera mujer italiana que se doctoró en Medicina. 

75. Raoul Bott (1923-2005). Matemático húngaro. Católico. Hizo notables contribuciones al campo de la geometría. 

76. Manuel Carreira (1931). Astrofísico español. Sacerdote católico. Miembro del Observatorio del Vaticano, ha colaborado con la NASA en diversos proyectos. 

77. Henri Breuil (1877-1961). Naturalista, arqueólogo y geólogo francés. Católico. Fue el pionero del estudio del arte paleolítico de las cavernas. 

78. Salvador Cervera (1935-2012). Médico psiquiatra español. Católico. Fue uno de los grandes impulsores de la psiquiatría científica basada en los fundamentos biológicos de la enfermedad mental. 

79. Jean Baptiste Carnoy (1836-1899). Botánico, naturalista y micólogo belga. Sacerdote católico. Fue el fundador de la citología. 

80. Juan Martín Maldacena (1968). Físico teórico argentino. Católico. Ha hecho importantes estudios de la teoría de cuerdas y formuló la hipótesis más realista sobre el principio holográfico. 

81. Louis-Ovide Brunet (1826-1876). Botánico canadiense. Sacerdote católico. Fue el pionero de la Botánica en Canadá. 

82. Piedad de la Cierva (1935-2012). Científica española. Católica. Fue pionera en los estudios de la radiación artificial en España. 

83. Giuseppe Mercalli (1850-1914). Sismólogo y vulcanólogo italiano. Católico. Creó la escala sismológica que lleva su nombre para evaluar la intensidad de los terremotos. 

84. George Mary Searle (1839-1918). Astrónomo estadounidense. Sacerdote católico. Descubrió seis galaxias y el asteroide Pandora. 

85. Angelo Secchi (1818-1878). Astrónomo italiano. Sacerdote católico. Gran experto en el estudio del Sol, un año antes de su muerte descubrió las espículas en la cromosfera solar. 

86. William Thomson (1929). Físico y matemático británico. Protestante. Es uno de los modernizadores de la física. Desarrolló la escala de temperatura Kelvin. 

87. Georg Cantor (1845-1918). Matemático ruso. Protestante. Inventor -junto a Dededking y Frege- de la teoría de conjuntos. 

88. Henrietta Swan Leavitt (1868-1921). Astrónoma estadounidense. Protestante. Descubrió y catalogó las estrellas variables de las Nubes de Magallanes. 

89. Donald Knuth (1938). Científico estadounidense. Protestante. Es uno de los mayores expertos en ciencias de la computación. 

90. James Cullen (1867-1933). Matemático irlandés. Católico y religioso de la Compañía de Jesús. Definió los números naturales de Cullen. 

91. Julius Aloysius Arthur Nieuwland (1878-1936). Químico y botánico belga. Sacerdote católico. Es famoso por sus estudios sobre el acetileno y su aplicación para elaborar caucho sintético, que posteriormente daría lugar al neopreno. 

92. Pierre Duhem (1908-1988). Físico francés. Católico. Experto en estudios históricos sobre la ciencia medieval. Fue propuesto dos veces para el Premio Nobel de Física. 

93. Francis Collins (1950). Genetista estadounidense. Protestante. Ha dirigido el Proyecto Genoma Humano, con el que se descubrió la secuencia del genoma humano. 

94. José Agustín Pérez del Pulgar (1875-1939). Físico español. Sacerdote católico. Se especializó en electricidad y física matemática. Fundó la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad Pontificia de Comillas. 

95. Antonio Romañá Pujó (1900-1981). Matemático español. Católico y religioso de la Compañía de Jesús. Doctor en Ciencias Exactas, estudió el efecto-Tierra en la actividad solar, así como las manchas solares. 

96. Hippolyte Fizeau (1819-1896). Físico y astrónomo francés. Católico. Investigó los fenómenos de la interferencia de la luz y de la transmisión del calor, y descubrió junto con Doppler el cambio de frecuencia aparente de las ondas en relación a su observador. 

97. John Carew Eccles (1903-1997). Neurofisiólogo australiano. Católico. Estudió la transmisión de señales entre los nervios y los músculos. 

98. Antonino Zichichi (1929). Físico italiano. Católico. Uno de los pioneros de la física nuclear, prolífico autor y galardonado con premios y grados en varios países. 

99. James Clerk Maxwell (1831-1879). Matemático británico. Protestante. Desarrolló la teoría electromagnética clásica y formuló las ecuaciones que llevan su nombre. 

100. John Ambrose Fleming (1848-1945). Físico e ingeniero británico. Protestante. Fue uno de los precursores de la electrónica. 

Fuente, outono

Si deseas conocer más sobre tu fe católica, visita nuestra página de Facebook. 


TU DONATIVO NOS HACE FALTA Estimado lector: ¡Gracias por seguirnos y leer nuestras publicaciones. Queremos seguir comprometidos con este apostolado y nos gustaría contar contigo, si está en tus posibilidades, apóyanos con un donativo que pueda ayudarnos a cubrir nuestros costos tecnológicos y poder así llegar cada vez a más personas. ¡Necesitamos de ti!
¡GRACIAS! 

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días. 

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATÓLICO DEFIENDE TU FE.


El origen del cosmos ¿Quién ha hecho el universo? ¿Se opone la religión a la ciencia?


El ORIGEN DEL COSMOS ¿QUIÉN HA HECHO EL UNIVERSO? ¿SE OPONE LA RELIGIÓN A LA CIENCIA?
Por Padre Jorge Loring 

Las cosas no se hacen solas; es decir, alguien tiene que hacerlas. Tanto la mesa y la casa, como el Sol, la Tierra y las estrellas han sido hechos por alguien. La mesa ha sido hecha por el carpintero, la casa ha sido hecha por el albañil.

1.- EL SOL, LA TIERRA Y LAS ESTRELLAS HAN SIDO HECHOS POR DIOS.

1,1. Si paseas por la playa un día que ha bajado la marea, conoces, por las huellas en la arena, si lo que pasó por allí antes que tú fue un hombre, un perro o un pájaro. Lo mismo vamos a hacer nosotros para averiguar la existencia de Dios. A Dios no le podemos ver, porque es espíritu[1]; y el espíritu no se ve con los ojos de la cara. «A Dios no lo ha visto nadie»[2]

Pero yo puedo conocer una cosa con el entendimiento aunque no la vea con los ojos de la cara: si veo un abrigo colgado de la pared, sé que allí hay un clavo, aunque no lo vea. Si no, el abrigo no se sostendría[3].

Vamos a conocer a Dios por las huellas que ha dejado en la creación. Dice San Pablo que Dios es cognoscible con la razón a través de las criaturas[4] .

Empecemos por la huella que Dios ha dejado en el cielo. Tú sabes que aquellas huellas en la arena no se han hecho solas. Pues mira el cielo.

¿Puedes contar las estrellas?

El Atlas del cosmos, que ya se ha empezado a publicar, constará de veinte volúmenes, donde figurarán unos quinientos millones de estrellas. El número total de las estrellas del Universo se calcula en unos 200.000 trillones de estrellas: ¡un número de veinticuatro cifras![5] .

El Sol tiene diez planetas: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón, (descubierto en 1931 por Percival Lowell[6]), y el décimo que se acaba de descubrir. Los astrónomos Thomas van Flandern y Robert Harrison, del Observatorio Naval de los Estados Unidos, lo han confirmado con sus cálculos sobre las perturbaciones en las órbitas de Urano y Neptuno[7]. Unos le llaman el planeta X[8]. El Dr. John Murray, de la Open University, lo llama Némesis[9]. Fue fotografiado en 2003 por Mike Brown del Instituto Tecnológico de California en Pasadena, por Chad Trujillo del Observatorio Gemini de Hawai, y por David Rabinowitz de la Universidad Yale de Conecticut (EE.UU.)[10].

El año 2004, La NASA americana descubrió un nuevo planeta en el sistema solar. Lo ha llamado Sedna, y es el más alejado del Sol. Está a 12.800 millones de kilómetros. El doble de la distancia de Putón. Es más pequeño que la Luna: como la mitad de Plutón. Por eso algunos dudan si llamarle planeta, pues a los astros más pequeños que Plutón se les llama planetoides[11] .

Nuestra galaxia, la Vía Láctea, tiene cien mil millones de soles[12]. Y galaxias como la nuestra se conocen cien mil millones[13] .

En nuestra galaxia hay mil millones de púlsares que son estrellas de neutrones en rotación, que dan seiscientas cincuenta vueltas por segundo, y su densidad es de mil millones de toneladas por centímetro cúbico[14].

Los púlsares provienen de la explosión de supernovas[15] . Emiten haces de radiación como un faro costero, con pulsaciones de periodicidad perfecta. Por eso, en un principio, se creyó que se debían a civilizaciones extraterrestres[16].

La Nebulosa de Andrómeda consta de doscientos mil millones de estrellas.

Pues, si unos hoyos en la arena no se pueden haber hecho solos, ¿se habrán hecho solos los millones y millones de estrellas que hay en el cielo?

Alguien ha hecho las estrellas. A ese Ser, Causa Primera de todo el Universo, llamamos Dios.

La observación del cielo interesa al hombre desde tiempos remotísimos. Podríamos decir que la Historia de la Astronomía[17], prescindiendo de los chinos, empezó con los babilonios, egipcios, griegos y árabes.

A los babilonios se debe la división del día en veinticuatro horas y éstas en sesenta minutos, y éstos en sesenta segundos. Los griegos dieron nombre a muchas constelaciones y planetas, que después latinizaron los romanos. Los árabes dieron nombre a muchas estrellas. Voy a dar algunos datos.

1,2. La Luna, está a 384.000 kilómetros de la Tierra. El Sol a 150.000.000 kilómetros. Plutón a 6.000.000.000 de kilómetros[18] . Fuera del sistema solar, Sirio, la estrella más brillante del firmamento[19], a ocho años luz; Arturo a treinta y seis años luz. La luz, a 300.000 kilómetros. por segundo, en un segundo da siete vueltas a la Tierra, y recorre en un año una distancia igual a 200 millones de vueltas a la Tierra. En kilómetros son unos diez billones de kilómetros[20]. Para caer en la cuenta de lo que es un billón, pensemos que un billón de segundos son casi treinta y dos mil años.

La velocidad de la luz, según las leyes de la Física, no puede superarse[21]. La velocidad de la luz es tope, como demostró matemáticamenteEinstein; pues según la ecuación e=mc2, , aceptada por todos los científicos, a esa velocidad la masa se haría infinita[22]. La masa es la resistencia al movimiento. Y la masa aumenta con la velocidad[23]. Un coche en movimiento es más difícil detenerlo si va rápido que si va despacio. La fórmula de la energía de Einstein demuestra que si la velocidad es superior a la de la luz, la masa sería infinita, lo cual es absurdo.

Fuera de nuestra galaxia, la nebulosa de Andrómeda, que es la más cercana a nuestra galaxia de la Vía Láctea, está a dos millones de años-luz[24]. Coma de Virgo a 200 millones de años-luz.Y el Cúmulo de Hidra a 2.000 millones de años-luz[25] .Éste es el límite de percepción de los telescopios ópticos[26]. Pero los radiotelescopios profundizan más.

El astro más lejano detectado es el Quásar PKS 2.000-330, está a quince mil millones de años-luz[27]. Los quásares son radio-estrellas que emiten ondas hertzianas. Se detectaron por vez primera en 1960[28].

1,3. Es posible que nos preguntemos si hay otros astros habitados, pero nada sabemos; pues Dios nada nos ha dicho, y no hemos podido conectar con ellos.

Pero podemos preguntarnos: siendo el planeta Tierra tan pequeño en la grandiosidad del cosmos, ¿no tendrá Dios en otros astros seres inteligentes? Es posible. Y si es así, ¿cometieron pecado original? Y si es así, ¿fueron redimidos como nosotros? No lo sabemos.

La existencia de la vida inteligente extraterrestre es algo posible que no ofrece ninguna dificultad, ni a la Ciencia ni a la Religión.

Pero, a pesar de todos los esfuerzos realizados, los científicos no han logrado captar ninguna señal clara de seres inteligentes extraterrestres.

Cuando estuve en Puerto Rico, para pronunciar conferencias en la Universidad Católica de Ponce, visité el radiotelescopio de Arecibo, que es el mayor del mundo[29] . Su reflector tiene trescientos cinco metros de diámetro (mil pies), y es capaz de detectar la llama de una vela sobre la Luna[30] . Desde él se lanzan todos los años señales al espacio buscando civilizaciones extraterrestres. Aunque estas señales se pueden detectar más allá de nuestra galaxia[31], no hemos recibido respuesta[32] . El mensaje se ha emitido en un código binario, que es el habitual en las computadoras. En este mensaje se describen algunas características de la vida de la Tierra, de lo que es el hombre, y del radiotelescopio que emite el mensaje.

En mi visita al Observatorio de Radioastronomía de Arecibo me facilitaron una copia cifrada de este mensaje, que conservo en mi poder.

El Prof. Heinrich K. Erben de la Universidad de Bonn, reduce drásticamente la posibilidad de vida inteligente en algún otro lugar del Universo[33]. Después de veinticinco años de iniciado el proyecto OZMA no se ha conseguido captar rastro alguno de señales inteligentes procedentes de otros mundos[34].

«No tenemos datos sobre la existencia de vida inteligente fuera del sistema solar. Pero es verdad que la opinión científica ha evolucionado en los últimos veinte años en el sentido de considerar cada vez más difícil el que se haya dado en otros lugares el conjunto de condiciones que se dieron en nuestro planeta, y que influyeron decisivamente en la habitabilidad y en el desarrollo de la vida hasta el hombre»[35] . Por eso parece que no existe vida inteligente en otro lugar de nuestra galaxia[36] . Y desde luego no hay esperanza de encontrar vida inteligente en otro planeta del sistema solar[37]

Juan Oró, eminencia bioquímica mundial, Profesor de la Universidad de Houston (EE.UU.), y uno de los principales investigadores de la NASA, ha dicho: «No tenemos noticia de vida inteligente fuera de la Tierra». «La opinión científica sobre la vida extraterrestre ha cambiado en los últimos diez o veinte años. De un optimismo que esperaba encontrar planetas habitados en todo el Universo, casi alrededor de cada estrella, a un realismo más bien pesimista. Parece difícil esperar que se hayan dado en otro sitio todas las condiciones, en el momento preciso y en la forma precisa, para que aparezca la vida y tenga la posibilidad de desarrollarse hasta donde se desarrolló aquí en la Tierra»[38]

«El paleontólogo Peter Ward y el astrónomo Donald Brownlee han examinado los procesos químicos por los que se pudo originar la vida en la Tierra, y los factores ambientales que protegieron este planeta y que crearon las condiciones para que esa vida evolucione a formas complejas, algo raro en el universo. (...) La Tierra es un planeta tan raro que no se parece a ningún otro cuerpo espacial. Condiciones para que la vida se haga más compleja: distancia adecuada al Sol para que el agua se mantenga líquida; masa adecuada del planeta para retener la atmósfera y los océanos, un vecino masivo como el planeta Júpiter que nos salva de los asteroides más peligrosos, la justa cantidad de carbono que permita el desarrollo de la vida, etc. Demasiadas casualidades para ser optimista»[39] Según el astrónomo chileno Patricio Díaz Pazos, la probabilidad de vida extraterrestre es de: 0, 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 1 «como requisito para la existencia de algún tipo de ser viviente, en las circunstancias que conocemos»[40] .

Repetidas veces la prensa se ha hecho eco del avistamiento de OVNIS (Objetos Voladores No Identificados), como si fueran naves extraterrestres. Pero la mayoría de las veces todo se explicó sin necesidad de acudir a su origen extraterrestre. Incluso la CIA norteamericana ha reconocido haber atribuido a los OVNIS lo que eran aviones espías.Otras veces la aparición de OVNIS se ha explicado después como de origen humano (globos sonda, fragmentos de satélites artificiales, etc.). Fueron famosos unos círculos enigmáticos que aparecieron al sur de Inglaterra, en la década de los ochenta, en unas plantaciones de cereales. Después, en 1991, Doug Bower y Dave Chorley, dos amigos de Southampton, se confesaron autores de la broma40 .

1,4. En el cielo hay millones y millones de estrellas muchísimo mayores que la Tierra. La Tierra, que pesa seis mil trillones de toneladas 41 , es una bola de 40.000 km de perímetro (meridiano). El Sol es un millón trescientas mil veces mayor que la Tierra. En la estrella Antares, de la constelación de Escorpión, caben 115 millones de soles42.

Alfa de Hércules, que está a 1.200 años-luz, y es la mayor de todas las estrellas conocidas, es ocho mil billones de veces mayor que el Sol43 .

Para aclarar un poco estos volúmenes descomunales, diremos que la órbita de la Luna dando vueltas alrededor de la Tierra, de ochocientos mil kilómetros de diámetro, cabe dentro del Sol; y que el radio de Antares es el diámetro de la órbita de la Tierra, es decir, de trescientos millones de kilómetros; y que el diámetro de la órbita de Plutón, que es de doce mil millones de kilómetros, es la décima parte del radio de Alfa de Hércules. Todo esto me lo ha calculado un astrónomo. La mayor radio-estrella conocida es DA-240 que tiene el diámetro de seis millones de años-luz44. El diámetro de esta radio-estrella es sesenta veces mayor que el diámetro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, que es de cien mil años de luz.

1,5. Estas bolas gigantescas van a enormes velocidades. La Tierra va a cien mil kilómetros por hora, es decir a treinta kilómetros. por segundo45. El Sol va a trescientos kilómetros por segundo, hacia la Constelación de Hércules. La Constelación de Virgo se aleja de nosotros a mil kilómetros por segundo46] . El Cúmulo de Boyero se desplaza a cien mil kilómetros por segundo47.

Por el desplazamiento hacia el rojo de las rayas del espectro se ha calculado que hay estrellas que se alejan de nosotros a 276.000 kilómetros por segundo. Es decir, al 92 % de la velocidad de la luz.

1,6. El movimiento de las estrellas es tan exacto que se puede hacer el almanaque con muchísima anticipación. El almanaque pone la salida y la puesta del Sol de cada día, los eclipses que habrá durante el año, el día que serán, a qué hora, a qué minuto, a qué segundo, cuánto durarán, qué parte del Sol o de la Luna se ocultará, desde qué punto de la Tierra será visible, etc.

El 30 de junio de 1973, España entera estuvo pendiente del eclipse parcial de Sol del cual la prensa venía hablando varios días.

El 2 de octubre de 1959, fue visible desde la islas Canarias, un eclipse total de Sol, a las 12 del mediodía, tal como se había previsto desde mucho antes. Por eso se instaló en la Punta de Jandía en Fuerteventura un puesto de observación en el que se reunieron científicos del mundo entero.

El anterior eclipse de Sol contemplado desde Canarias, fue el 30 de agosto de 1905, y se sabe «que habrá que esperar hasta pasado el siglo XXII para ver otro eclipse total de Sol dentro de nuestras fronteras»48.

El año 2005 podremos observar un eclipse anular desde Cádiz49.

El cometa Halley (llamado así en honor del astrónomo Edmundo Halley, contemporáneo y amigo de Isaac Newton) que como se había previsto el siglo pasado, pasó junto a nosotros en el año 1910, volvió a pasar cerca de la Tierra en marzo de 1986 según se había anunciado. Todos los periódicos del mundo hablaron de él.

Halley (1656-1742) que observó el cometa en 1682 calculó su órbita y predijo que aparecería de nuevo cada setenta y seis años, y así ha sucedido50.

Volverá a verse el año 2062. Cuando pasó junto a la Tierra en 1986 fue fotografiado por la sonda europea Giotto, que se acercó al núcleo del cometa a una distancia de 500 kilómetros51. La longitud de la cola del cometa Halley es de cincuenta millones de kilómetros y está formada por gases enrarecidos52 .

Cuando estuve en Santa Cruz de Tenerife con ocasión de unas conferencias que tuve en la Residencia de Paso Alto, en enero de 1991, tuve ocasión de visitar el Observatorio de Astrofísica del Teide, donde tenemos el telescopio de microondas más sensible del mundo, y donde se estudian las oscilaciones del Sol, etc. Allí hice amistad con el astrónomo inglés Mark Kidger, especialista en el estudio del cometa Halley. Me dio algunos datos que pueden ser interesantes:

El núcleo del cometa está formado por gases sólidos a 100 grados centígrados bajo cero. Sus dimensiones son de 7’50 por 8’50 por 18 kilómetros.

Aunque los chinos ya lo conocían mil años antes de Cristo y ha dado miles de vueltas alrededor del Sol, terminará por desaparecer, pues cada vez que se acerca al Sol pierde peso al volatilizarse por el calor, parte de los gases sólidos del núcleo. La cola del cometa no va hacia atrás, como la estela de un avión de reacción, sino que arrastrada por el viento solar se desplaza en el sentido opuesto al Sol, como el humo de una locomotora en marcha, que se desplaza lateralmente si hace un viento fuerte.

1,7. La precisión del movimiento de los astros sería imposible conocerlo si el orden del movimiento de los astros no fuera calculable matemáticamente.

Por eso James Jeans, ilustre matemático y Presidente de la Real Sociedad Astronómica de Inglaterra y Profesor de la Universidad de Oxford, uno de los más grandes astrónomos contemporáneos, en su libro Los misterios del Universo53 afirma que el Creador del Universo tuvo que ser un gran matemático. Y Einstein: «La Naturaleza es la realización de las ideas matemáticas de Dios»54.

Paul Dirac, Catedrático de Física Teórica de la Universidad de Cambridge y uno de los científicos más sobresalientes de nuestra generación, dijo en la revista Scientific America: «Dios es un matemático de alto nivel»55 .

1,8. Todo este orden maravilloso requiere una gran inteligencia que lo dirija. ¿Qué pasaría en una plaza de mucho tránsito -como la Cibeles de Madrid- si los conductores quedaran repentinamente paralizados y los vehículos, sin inteligencia, abandonados a su propio impulso? En un momento tendríamos una horrenda catástrofe.

1,9. Cuanto más complicado y perfecto sea el orden, mayor debe ser la inteligencia ordenadora. Construir un reloj supone más inteligencia que construir una carretilla.

Si un día naufragas en alta mar, y agarrado a un madero llegas a una isla desierta, aunque allí no encuentres rastro de hombre, ni un zapato del hombre, ni un trapo de hombre, ni una lata de sardinas vacía, nada; pero si paseando por la isla desierta encuentras una cabaña, inmediatamente comprendes que en aquella isla antes que tú estuvo un hombre. Comprendes que aquella cabaña es fruto de la inteligencia de un hombre. Comprendes que aquella cabaña no se ha formado al amontonarse los palos caídos de un árbol. Comprendes que aquellas estacas clavadas en el suelo, aquellos palos en forma de techo y aquella puerta giratoria son fruto de la inteligencia de un hombre. Pues si unos palos en forma de cabaña requieren la inteligencia de un hombre, ¿ no hará falta una inteligencia para ordenar los millones y millones de estrellas que se mueven en el cielo con precisión matemática?

Isaac Newton (1642-1727) y Johannes Kepler (1571-1631) formularon matemáticamente las leyes que rigen el movimiento de las estrellas del Universo; pero Newton y Kepler no hicieron esas leyes, porque las estrellas se movían según esas leyes muchísimos años antes de que nacieranNewton y Kepler. Luego hay alguien autor de esas leyes que rigen el movimiento matemático de las estrellas. Por eso el cosmonauta Borman dijo desde la Luna:«Nosotros hemos llegado hasta aquí gracias a unas leyes que no han sido hechas por el hombre». Y Newton: «El conjunto del Universo no podía nacer sin el proyecto de un Ser inteligente»56 .«Me basta -ha dicho Alberto Einstein- reflexionar sobre la maravillosa estructura del Universo, y tratar humildemente de penetrar siquiera una parte infinitesimal de la sabiduría que se manifiesta en la Naturaleza»57. Dijo también: «Dios no juega a los dados58»

La inteligencia que ordena las estrellas en el cielo y dirige con tanta perfección la máquina del Universo es la inteligencia de Dios. Por eso dice la Biblia: «Los cielos cantan la gloria de Dios»59 . Las criaturas son dedos que me señalan a Dios. Pero hay gente que se queda mirando el dedo y no ve más allá. «Nada menos que André Gide dijo: “No creer en Dios es mucho más difícil de lo que se piensa. Para seguir haciéndolo es necesario abstenerse de mirara la Naturaleza y de reflexionar sobre lo que vemos»60.

Resulta ridículo que Salvatore Quasimodo dijera, cuando los soviéticos lanzaron el Sputnik, en octubre de 1957: «El hombre le está haciendo la competencia a Dios en el dominio del espacio».

Puede ser interesante mi vídeo (y DVD) titulado: La astronomía lleva a Dios61 .

1,10. No es lo mismo Astronomía que Astrología. La Astronomía es ciencia; la Astrología, en la que se basan los horóscopos, cuento. Así opinan Shawn Carlson, Físico de los Laboratorios Lawrence Berkeley (California) y Andrew Fraknoi, responsable de la Sociedad Astronómica del Pacífico62.

Recientemente doscientos cincuenta y ocho científicos del mundo entero han firmado un manifiesto a la prensa para desengañar al pueblo crédulo que se fía de la Astrología, debido a la propaganda que hacen de ella los medios de comunicación. Entre otras cosas, en este manifiesto se dice lo siguiente:

«Es simplemente un error imaginar que las fuerzas ejercidas por las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento, pueden, de alguna forma, determinar nuestro futuro. Tampoco es verdad que la posición de los objetos celestes hagan que ciertos días o períodos de tiempo sean más favorables para emprender algún tipo de actividad, o que el signo bajo el que uno ha nacido determine la compatibilidad de su relación con otras personas...Creemos llegado el momento de rechazar vigorosamente las afirmaciones pretenciosas de los astrólogos charlatanes. Quienes continúan teniendo fe en la astrología lo hacen a pesar de que no hay ninguna base científica para sus creencias, y sí una fuerte evidencia de lo contrario»63. La prueba de que los astros no determinan el futuro de las personas se confirma por el hecho de que dos hermanos gemelos, que nacieron con la misma estrella, uno tiene una muerte trágica de niño, y el otro tiene una vida larga, próspera y feliz. El profesor Stanley L. Jaki de la Universidad de Seton Hall de New Jersey. (EE.UU.) manifestó que la astrología carece de fundamento científico64 . Creer en los horóscopos es pura superstición. Lo que ocurre es que cuando disminuye la fe en Dios aumenta la credulidad en las supersticiones.

Lo mismo podríamos decir de los futurólogos. En agosto de 1999 todos los medios de comunicación se hicieron eco de la profecía deNostradamus, según la cual el fin del mundo sería el próximo día 11. La profecía fue un fracaso. Por eso hoy seguimos vivos.

Doce personas se suicidaron por miedo a lo que iba a pasar el 11 de agosto65.

Para esa misma fecha otros anunciaron una catástrofe en París, hasta el punto de que el célebre diseñador Rabanne clausuró sus tiendas en París67. Tampoco pasó nada catastrófico. Es curioso que ningún futurólogo avisó del tremendo acto terrorista del 11 de septiembre del año 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York, en el que murieron tres mil personas. No lo dijeron porque no lo sabían. Si lo hubieran sabido, lo hubieran dicho; y además de hacerse famosos, hubieran evitado una catástrofe.

1,11. La máquina fotográfica fue un descubrimiento transcendental para la cultura de los hombres. Antes, sólo se podía conocer lo que se veía con los propios ojos. Desde que se inventó la fotografía es posible conocer los paisajes, los monumentos, las obras de arte y los grandes personajes del mundo entero sin salir del lugar en que se ha nacido.

El invento de la máquina fotográfica supone una gran inteligencia, y los hombres han tardado muchos años en descubrirla. No se descubrió hasta el siglo pasado. Sin embargo, mucho antes de que los hombres inventasen la máquina fotográfica -desde el principio de la humanidad- ya estaba inventado el ojo humano, maravillosa máquina fotográfica, que saca diez fotos por segundo, no es necesario pasar el carrete y además se enfoca sola gracias a la maravillosa constitución del cristalino. El inventar el ojo supone todavía más inteligencia que el inventar la máquina fotográfica.

El Catedrático de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Clermont-Ferrand y de la de París, y Presidente de la Academia de Ciencias de Francia en 1967, el Dr. Pierre-Paul Grassé, demuestra en un documentado estudio que el ojo no puede ser el resultado del azar, sino fruto de una inteligencia ordenadora67 .

«El corazón late unas setenta veces por minuto. A lo largo de una vida lo ha hecho unas tres o cuatro mil millones de veces. Por cada contracción aspira y riega un decilitro de sangre, lo que supone 18.000 litros al día, cuatro millones de litros al año, y 250 millones de litros en una vida de setenta años»68. ¿Qué máquina hecha por el hombre puede hacer esto, sin mantenimiento ni recambios?

La hoja verde es una fábrica de oxígeno. Con la luz del Sol la función clorofílica de las plantas transforma el anhídrido carbónico que exhalamos al respirar en oxígeno. Unos científicos de la Universidad de Sevilla han logrado repetir el en laboratorio lo que hacen las plantas.

El ejército norteamericano ha conseguido una seda muy resistente para el tejido de los soldados fabricando una fibra de tela de araña sintética69.

La cadena del ADN es el manual de instrucciones para fabricar estos productos cuando los necesita. Este manual está escrito solamente con cuatro letras (C,G,A,T) que representan cuatro bases diferentes. Las distintas combinaciones de estas bases forman los genes. Cada gen es un trozo del ADN70.

Uno de los grandes adelantos de la aviación moderna es el piloto automático con el cual un avión puede volar sin ningún hombre que lleve los mandos.

Pero los hombres no han inventado todavía ni inventarán jamás, un avión que no sólo vuele sin piloto, sino que además se busque él solo la gasolina, se haga él solo el hangar y, lo que es más, fabrique él solo otros aviones como él, que a su vez hacen otros aviones, y así indefinidamente. Este avión maravilloso que nos parece imposible que se invente jamás, existe desde tiempos remotísimos: son los pájaros. El pájaro es un avión que vuela solo, se busca él solo la gasolina (alimento), se hace él solo el hangar (nido), unas veces con ramajes y otras con cemento (nido de golondrinas).

¿Y cómo se fabrica este avión? ¡Con sólo calentar un huevo! Con poner un huevo de gallina a cuarenta grados centígrados de temperatura, durante veintiún días, sale un pollito saltando y piando. En el huevo frito que te ponen delante en la mesa, ¿me quieres decir dónde está el pico, los ojos, las plumas? ¿Cómo se forma todo esto en el pollito? Con sólo calentar el huevo un poco. ¡Qué invento tan maravilloso es el del huevo! ¡Qué inteligencia tan grande supone inventar el huevo! En el huevo, lo mismo que en la Naturaleza toda, hay leyes que rigen su evolución. Pero los hombres no saben inventar un huevo artificial que poniéndolo en una incubadora saque un pollito, el cual ponga a su vez otros huevos de los que nazcan nuevos pollitos, y así sucesivamente. El hombre no lo sabe, pero lo sabe Dios que es el inventor de la Naturaleza.

El colibrí sabe volar hacia atrás: se acerca a la flor a chuparle el néctar con su largo pico, y luego retrocede. Nuestros aviones no pueden volar hacia atrás.

En 1966 estuve dando conferencias en la Sociedad Hullera Vasco-Leonesa, y me quedé asombrado al ver allí un ordenador IBM que podía realizar tres mil operaciones por segundo. Hoy hay ordenadores que pueden realizar veintidós millones de operaciones por segundo71. Recientemente la IBM ha presentado el ordenador más rápido y potente del mundo: el Pacific Blue, capaz de calcular tres trillones de operaciones por segundo72.

Pero la calculadora no tiene inteligencia. La inteligencia está en el que la inventó. Aunque parece una máquina inteligente, sin embargo, no progresa por sí misma, no es consciente de sus propios actos.

La máquina no sabe lo que hace, ni por qué debe hacerlo así, y no de otra manera. La máquina sólo puede resolver mecánicamente el tipo de problemas para los que la ha preparado de antemano un ser inteligente73. «Ninguna máquina es capaz de plantearse problemas que no le hayan sido previamente planteados»74. El robot no puede programarse a sí mismo75.

Dice D. Salvador de Madariaga: «La máquina es un pensamiento cristalizado; jamás se vio una máquina que no fuera consecuencia de un pensamiento»76.

La máquina no piensa por sí misma, no fabrica ninguna información nueva, es incapaz de un pensamiento creador, se limita a ejecutar el programa que ha recibido. El pensamiento creador y la iniciativa pensante está en el hombre77. «Una máquina muy perfeccionada podría hacer muchas cosas, pero nunca podrá sustituir al hombre»78. El cerebro tiene catorce mil millones de neuronas. En el organismo humano hay alrededor de sesenta billones de células.

Todas estas células evolucionan según un plan determinado79 .

De la fusión de dos células (el espermatozoide y el óvulo) proceden los cien billones de células que forman el ser humano. Y las especializaciones de cada célula (muscular, adiposa, cardíaca, hepática, renal, etc) es superior a todas las especializaciones creadas por el hombre en profesiones, técnicas, artes y oficios80. Estas células tienen un sistema inmunitario para defenderse de los enemigos exteriores: son los fagocitos (leucocitos = glóbulos blancos), que detectan al enemigo, lo analizan, lo identifican, y organizan su destrucción81

«Una máquina electrónica abarca una serie de acciones planificadas. La señal de comienzo de una acción depende de los resultados de la acción precedente. Los animales “funcionan” de acuerdo con líneas similares. En respuesta a un estímulo condicionado ejecutan un movimiento reflejo (...) Las máquinas electrónicas operan de acuerdo con programas estrictos y detallados, de los cuales no pueden desviarse ni un ápice. Una máquina lo único que puede hacer es ejecutar su propio programa. No introduce en el proceso ningún elemento creativo»82 .

Hoy se habla impropiamente de inteligencia artificial. D. Ramón López de Mántaras, doctor en Físicas, Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y Premio al Mejor Trabajo Europeo de Inteligencia Artificial, reconoce que «no es posible fabricar máquinas realmente inteligentes. Por eso habría que cambiar la expresión de “inteligencia artificial»83.

1,12. Los animales se mueven por instintos. El instinto hace que el pajarillo busque palitos para hacer su nido, y que el orangután coja un palo para alcanzar la fruta del árbol. Y estos instintos se trasmiten por generación a sus descendientes.Los animales tienen instintos maravillosos.

Según las investigaciones del Dr. Walter Frese, del Instituto Max Planck, las palomas mensajeras se orientan en sus vuelos gracias a una especie de brújula biomagnética que tienen84 . Los tiburones se orientan durante las migraciones sirviéndose del campo magnético terrestre85 . Las abejas utilizan para orientarse la polarización de la luz y ven el ultravioleta86 Los elefantes se comunican por infrasonidos. Los investigadores americanos Payne y Poole han logrado identificar más de treinta modulaciones diferentes entre las comunicaciones entre elefantes87 . La serpiente de cascabel posee un magnífico detector de rayos infrarrojos de exquisita sensibilidad para advertir la presencia de su presa en la oscuridad88. Hay mariposas que ven con rayos ultravioleta, como nuestros científicos modernos. Los delfines localizan los obstáculos sumergidos en el agua por medio de una sonda acústica como los barcos modernos89.

Según los investigadores Ott y Schaeffel el ojo del camaleón le permite medir con precisión la distancia de su presa, como un moderno aparato de telemetría90

Recientemente, la empresa norteamericana, AIR TASER, de Arizona, ha difundido una pistola eléctrica, de defensa personal, que deja electrocutado temporalmente al agresor. Esto es lo que hace el pez «Raya eléctrica del Pacífico», que para cazar a su presa le lanza una descarga eléctrica de 220 voltios y 20 amperios. Este pez habita en las aguas de la Baja California, y fue clasificado por Ayres en 185591.

Un murciélago sin ojos vuela sin tropezar en una habitación cruzada por cables en todas direcciones. ¿Cómo se guía? El murciélago no lo sabe, pues no tiene inteligencia; pero lo sabe Dios que es quien ha hecho el murciélago y le ha dotado de una especie de radar que emite ondas ultrasonoras, según los estudios de los norteamericanos Griffin y Galambos92. ¡Qué inteligencia tan grande tiene el inventor de la Naturaleza!

1,13. Toda la Naturaleza está llena de maravillas:

Las golondrinas en sus migraciones recorren al año quince mil kilómetros. Las ocas rebasan el Himalaya a seis mil metros de altura. Las arañas producen al mes tres kilómetros de hilo. La mariposa tiene veinte mil ojos. La abeja reina pone tres mil huevos al día. La malva produce al año veinticinco millones de peces.

Dios es más maravilloso en lo pequeño que en lo grande.

En 1989, con ocasión de un trabajo de investigación que estaba haciendo un equipo de ingenieros sobre el Sudario de Oviedo, para confirmar la autenticidad de la Sábana Santa de Turín, estuve en el Laboratorio de Investigación de Hidroeléctrica Española, donde trabajan estos ingenieros. Allí pude contemplar en un microscopio electrónico de barrido (scaner), (que puede llegar hasta los doscientos mil aumentos), la estructura de un grano de polen, un pelo de mosca, maravillosamente contorneado, el alvéolo de un ojo de mosquito, etc. etc. ¡Algo impresionante! No sabe uno que admirar más, si las maravillas grandes o las pequeñas. Si las velocidades de las estrellas, o la rapidez de la mosca moviendo sus alas 480 veces por segundo.

Si el tamaño de los astros, o la maravillosa constitución del átomo compuesto de electrones, protones, neutrones y demás partículas subatómicas de existencia efímera93, en el que los electrones giran alrededor del núcleo, que representa al resto del átomo lo que una pulga a un estadio de fútbol94.

La complicación del ADN es tan grande que «requiere una inteligencia»95.

«El átomo es la porción indivisible de un elemento químico. Si lo dividimos en partículas subatómicas, deja de ser ese elemento químico. (...) Y está prácticamente vacío. Si el núcleo fuera del tamaño de una canica, los electrones estarían a una distancia de un kilómetro»96. El núcleo del átomo mide una billonésima de centímetro97.

«En el seno de los laboratorios de física, y en las profundidades de enormes aceleradores, comenzaron a descubrirse nuevos elementos y partículas, cada vez más pequeñas, hasta llegar a los «quark», que parecen ser verdaderamente los últimos componentes de la naturaleza»98.

No sabe uno qué admirar más, si la exactitud del movimiento de los astros, o el prodigioso instinto de las abejas para hacer las celditas exagonales de su panal con la perfección con que podría calcularlas el mejor de los ingenieros: la forma exagonal permite la máxima capacidad con el mínimo material, uniendo la resistencia al aprovechamiento del espacio intermedio.

Las abejas realizan en sus colmenas un difícil problema de estereometría con más precisión que el célebre matemático König, que al hacer el cálculo se equivocó por una errata en la tabla de logaritmos99.

Los sapientísimos instintos de los animales, y las leyes todas del Universo están diciendo a voces que han sido hechos por una gran inteligencia.

Precisamente es muy reciente el nacimiento de una nueva ciencia, la Biónica, que se basa en el estudio de los seres vivos para hacer aplicaciones por los ingenieros100. El nombre de Biónica es contracción de biología y electrónica.

La Naturaleza ha conseguido cosas de técnica superior a la del hombre. El hombre no ha llegado al vuelo en zig-zag como la mosca, ni a la bioluminiscencia de algunos gusanos y peces de las profundidades abisales que emiten luz de su cuerpo.

1,14. La evolución misma que hoy se estudia en distintos campos de la ciencia, responde a unas leyes que rigen ese proceso evolutivo, y que armonizan todas las evoluciones del Universo. La razón suficiente de las leyes que rigen esta evolución es la inteligencia de Dios101 . Antes se consideraba la Naturaleza actual como obra directa e inmediata de Dios.

Hoy la consideramos más bien como el resultado de unas leyes que Dios ha puesto en la misma Naturaleza, y que han regido la evolución que nos ha llevado a lo que hoy contemplamos.

No puede haber leyes si alguien no las hace. La ley supone un legislador inteligente, distinto de ella. Todo el mérito de la ley es de quien la ha puesto.

El Dr. Bermudo Meléndez, presidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural y Catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid, dice en la Revista IBÉRICA102], en un artículo titulado Estado actual de la teoría de la evolución: «Cuanto más investigamos el mecanismo del proceso de la evolución, tanto más comprendemos la realidad de la existencia de una inteligencia infinita capaz de haberlo programado todo».

El Padre Teilhard de Chardin, que es el jesuita de más fama internacional en el terreno de la evolución, dice que «la evolución, como todos los procesos naturales, es un proceso sujeto a una ley que señala una dirección»103.

Newton, hablando del cosmos dijo: «Hay que reconocer la voluntad y el dominio de un Ser Inteligente y poderoso»104 Y en otro sitio: «¿De dónde proviene todo ese orden y belleza que vemos en el mundo? ¿Fue el ojo ideado sin ingenio en materia de óptica? ¿No parece claro que existe un Ser Inteligente?»105.

Einstein escribió en The World as I see it: «La ley del cosmos revela una inteligencia de tal superioridad que comparada con ella todo pensar humano es insignificante».

El Premio Nobel de Física Alfredo Kastler declaraba en agosto de 1968: «La idea de que el mundo, el Universo material, se ha creado él mismo, me parece absurda. Yo no concibo el mundo sino con un Creador, por consiguiente, Dios. Para un físico, un solo átomo es tan complicado, supone tal inteligencia, que un Universo materialista carece de sentido». Toda organización supone un organizador. Si en la Naturaleza hay seres organizados, es inevitable reconocer la existencia de una inteligencia organizadora. El gran filósofo inglés David Hume, dice al final de su obraHistoria natural de la Religión : «La organización de la naturaleza, en su totalidad, nos habla de un Autor inteligente»106.

1,15. Es absurdo pensar que la Naturaleza se ha hecho sin la intervención de una inteligencia. ¿Te parece posible que un mono tecleando en una máquina de escribir componga este libro que tienes en las manos?

Pues esto es mucho más probable que suponer que no ha intervenido una inteligencia en la formación del ojo humano (maravillosa máquina fotográfica), la agilidad de una mosca en el aire, o la función clorofílica de una hoja verde, que es un auténtico laboratorio químico.

Las plantas son sensibles al aire, al Sol, a la luz, a la oscuridad, a la electricidad, al magnetismo, etc.; sintetizan sustancias y fabrican oxígeno107: las plantas con la luz del Sol, desprenden oxígeno del agua, y absorben el anhídrido carbónico para sintetizar glucosa.

En 1976 un grupo de científicos españoles de la Universidad de Sevilla ha logrado en el laboratorio repetir lo que hacen las plantas. Es decir, que este fenómeno se realiza en las plantas según unas reacciones de leyes determinadas. Donde hay ley, orden, organización, hay inteligencia.

Azar es lo que sucede sin ser dirigido por una inteligencia108 .No es lo mismo «azar» que «falta de información». El que salga «cara» o «cruz» al tirar una moneda al aire, más que azar es falta de información. Si conociéramos todas las variables que intervienen, podríamos saber si iba a salir cara o cruz.

Lo mismo habría que decir de la cara que queda arriba al tirar un dado. El que no sepamos predecirlo no significa que no se deba a leyes determinadas.

Por eso, muchas cosas que atribuimos al azar es por falta de información.

En cambio, el ciego azar es totalmente aleatorio, como sería que un mono, tecleando en una máquina de escribir, sacara el libro que tienes en las manos.

Lo casual no se repite varias veces seguidas. Lo que sale por casualidad no es repetible a voluntad todas las veces que se desee, por ejemplo el Premio Gordo de la lotería; en cambio, lo que es fruto de la inteligencia, sí se puede repetir a voluntad. Por eso el hecho científico puede repetirse a discreción, pues siempre se pueden conseguir los mismos efectos al poner las mismas causas. Pero lo que sale por azar no puede repetirse a voluntad. Las letras que forman este libro han necesitado muchas horas de trabajo para que digan lo que dicen.

Si yo meto en un cubo todas estas letras y las tiro al suelo, hay una probabilidad contra miles de millones de que las letras salgan en el orden que tienen en mi libro. Y desde luego todo el mundo comprenderá que no saldría cincuenta veces seguidas. Las cincuenta ediciones de mi libro no hubieran salido con meter las letras en un cubo y tirarlas al suelo cincuenta veces.

Este libro tiene un millón de letras sin contar puntos y comas. Al tirarlas al suelo, ni siquiera caerían derechas y en línea recta. Para que las letras se ordenen formando palabras, y las palabras se ordenen formando frases, hace falta una inteligencia ordenadora. Evidentemente, el orden que las letras tienen en este libro es uno de los órdenes posibles. Pero la probabilidad de que caigan las letras en este orden es una contra un número que tiene tres millones de cifras. El cálculo se ha hecho con calculadora. El número es tan grande que si lo nombráramos por su nombre propio, pocas personas lo entenderían: el número de permutaciones es de quinientos milillones (500.000 grupos de seis cifras).

Para escribirlo con números del tamaño de las letras de este libro necesitaríamos una tira de papel de seis kilómetros de larga. Es decir, la probabilidad de que salga este libro al tirar las letras del cubo al suelo es prácticamente nula. Y menos aún que salga cincuenta veces seguidas. La prueba es que si alguien se apostara un millón de pesetas de que lo conseguiría, cincuenta veces seguidas, como las ediciones de este libro, aceptaríamos encantados la apuesta, seguros de ganarla. Pues si para hacer este libro hace falta una inteligencia ordenadora, ¿se habrán formado sin inteligencia ordenadora las moscas, las flores, los pájaros y el cosmos de precisión matemática?

Una sinfonía no se compone poniendo a un mono a teclear en un piano.

Dice Paul Davies en su libro La mente de Dios : «Cuesta trabajo creer que este intrincado universo exista por casualidad»109.

El que contemplando el mundo sólo ve materia, es como el que entra en la Biblioteca Nacional de Madrid y sale diciendo que allí sólo hay papeles manchados con tinta de imprenta.

Salvador de Madariaga dice: «Creo que la atribución del Universo y de la vida a la copulación del azar con la necesidad es un disparate de tal envergadura, que no hay intelecto humano medianamente ejercitado que lo pueda sostener en serio; y que la prueba de la existencia de un Creador es cosa al alcance de cualquier cabeza sana»110.

«El azar es algo inconsistente y poco creíble»111 . El azar no explica nada. Es tan sólo la razón de nuestra ignorancia. Llamamos azar al suceso que no hemos podido prever112. El hecho de que al echar los dados no podamos prever qué cara quedará arriba, no significa que eso no se deba a una porción de combinaciones de fuerzas que no conocemos de antemano, pero que existen.

Por eso dijo Jules-Henri Poincaré, Profesor de Física Matemática en la Universidad de París: «El azar no es más que la medida de nuestra ignorancia»113. Y Monod reconoce que su tesis del azar es «una declaración de ignorancia»114 .

Dice Wenher von Siemens: «Cuanto más penetro en el reino de las fuerzas de la naturaleza, tanto más sube mi admiración de la Sabiduría que resplandece en la Creación»115. «El estudio objetivo de la Naturaleza, en su complejidad, no puede contentarse con el azar, estando ausente la inteligencia; sino debe admitirse que la Naturaleza reclama una Mente Superior»116.

Y Kastler, Premio Nobel, afirma: «Querer admitir que el azar haya creado el ser viviente me parece absurdo»117.

1,16. Que la Naturaleza se rige según unas leyes es algo indiscutible. Estas leyes de la Naturaleza, son la base de la Ciencia. «El hombre de Ciencia sabe que idénticos efectos en idénticas circunstancias presuponen idénticas causas»118. Sin tales premisas la Ciencia resultaría imposible.

Aunque es verdad que algunas veces intervienen tantos factores que es muy difícil predecir de antemano lo que ocurrirá: como si saldrá cara o cruz al echar una moneda al aire. Entonces se acudirá al «cálculo de probabilidades» y estadísticas. De ahí el «principio de indeterminación» deHeisenberg en la microfísica donde tanto desconocemos; pero esto no niega que el resultado se deba a leyes determinadas119. Admirar la Naturaleza e ignorar a Dios sería como admirar una máquina automática por la perfección de su funcionamiento e ignorar la inteligencia del ingeniero que ha hecho posible esa máquina. Por eso la Biblia dice que los que no conocen a Dios a través de la Naturaleza son unos necios120. Afirma la Biblia: «Dijo el necio: No hay Dios»121. .Y en otro lugar: «Los cielos cantan la gloria de Dios»122 .«Dios se hace visible a través de sus obras, por eso quienes no le glorifican no tienen excusa»123.

El Concilio Vaticano I condena a los que nieguen que la razón humana no pueda demostrar con certeza la existencia de Dios: «La misma Santa Madre Iglesia sostiene y enseña que Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con certeza por la luz natural de la razón humana partiendo de las cosas creadas»124.

Carlos Rubbia, Premio Nobel de Física, Director del Laboratorio Europeo para la Física de las Partículas, dice: «Hablar del origen del mundo lleva a pensar en la Creación... Para mí está claro que esto no puede ser consecuencia de la casualidad»125. Igualmente, la belleza del plumaje de colores de algunos pájaros me hablan del talento del artista que concibió esa armonía de colores.

Donde hay una obra de arte hay un artista. Hasta el blasfemo Voltaire dijo: «No puedo imaginar que haya un reloj sin relojero»126 .

Y André Gide: «Para no creer en Dios es absolutamente necesario abstenerse de mirar la naturaleza y reflexionar sobre lo que vemos»127.Por eso «por más que retrocedamos en el tiempo no encontraremos ningún pueblo sin religión, sin creencias, preceptos y ritos cuya finalidad es poner al hombre en relación con la Divinidad»128 .

1,17. A ese ser tan inteligente, que ha hecho la Naturaleza y ha puesto en ella esas leyes tan maravillosas que rigen su funcionamiento,llamamos DIOS129 .

Dice Paul Davies, Profesor de Física Matemática en la Universidad de Adelaida (Australia): «A través de mi labor científica he llegado a creer más y más fuertemente que el universo físico está ensamblado con una dosis de ingenio tan sorprendente que no puedo aceptarlo simplemente como un hecho brutal. Ha de haber, pienso, un nivel más profundo de explicación. si uno quiere llamar “Dios” a ese nivel es una cuestión de definición»130 .

«Los propios hombres de ciencia dan por supuesto que vivimos en un cosmos racional, ordenado, sometido a leyes precisas que pueden ser descubiertas por el razonamiento humano»131.

Los científicos hablan hoy del Principio antrópico, según el cual «las leyes del universo son exactamente las precisas para que pueda aparecer el hombre sobre la Tierra. Si hubieran sido otras, no estaríamos aquí»132.

«Muchos han llegado a la fe en Dios al considerar el principio antrópico (…)

»El físico inglés Paul Davies, que había negado en el pasado la posibilidad de Dios como Creador, señala en su libro Superforce : “Veo una poderosa evidencia de que hay algo detrás de todo esto. La impresión de una finalidad es apabullante“»[41].

Después de lo dicho resulta ridícula la propaganda atea del comunismo.

En el libro Sputnik ateísta”(Moscú 1961, pg. 365) se dice: «A partir de la astronáutica ya no es posible creer en la existencia de Dios. Lossputniks no han descubierto a Dios en su morada celeste»133.

¿Es que pensaban detectar a Dios con el sputnik? El sputnik no detecta a Dios, pero nuestra inteligencia sí.

Las realidades espirituales no se detectan con instrumentos materiales.

Los aparatos pueden estudiar el tejido de un lienzo y la composición química de los colorantes, pero no la ilusión y la alegría con que se ha pintado el cuadro.

Dios no es, como dice Feuerbach, discípulo de Hegel, «el producto imaginativo de la indigencia y los deseos del hombre», sino que la afirmación de la existencia de Dios es consecuencia de la búsqueda intelectual al hombre que investiga la razón suficiente de las leyes del cosmos, que suponen la existencia de un Creador inteligente. «Nada existe sin razón suficiente.

Si una piedra que estaba en la calle la vemos en lo alto de un edificio, sabemos que no está allí sin “razón suficiente”: alguien la subió.

Nada existe sin causa adecuada.

Esa relación causa-efecto es la base de la medicina y de la técnica. Dios es la causa explicativa del cosmos»134.

No se trata de probar la existencia de Dios por la ciencia; pues la ciencia se basa en hechos experimentales, y Dios no es el resultado de un trabajo de laboratorio.

Pero es deducción de los hechos científicos. La Filosofía razona sobre los datos que da la ciencia, y así podemos llegar al conocimiento de Dios.

«La ciencia de hoy da al hombre moderno materiales para que crea razonablemente» (Profesor Taltavull).

El conocimiento científico tiene un valor, pero no podemos olvidarnos del sentido común.

Cuando Descartes dice «pienso, luego existo», su razonamiento es perfectamente válido.

Con su «duda metódica» «quiso encontrar un punto de apoyo que fuera incontrovertible»135 .

La Ciencia responde al «cómo» ocurren las cosas; pero no al «por qué».

Esto es propio de la Filosofía.

«El hombre siempre ha sido filósofo y científico al mismo tiempo»136.

«La racionalidad científica debe abrirse a la racionalidad filosófica, y viceversa: así lo demandan hoy científicos como Prigogine y d’Espagnat,filósofos realistas como Zubiri y Guitton, y, en fin, filósofos de la ciencia, entre los que tal demanda es hoy un auténtico clamor. (...)

»Se trata de que no vuelva a producirse la situación humorísticamente descrita por Gilson en estos términos: “nada iguala la ignorancia de los filósofos modernos en cuestiones de ciencia, excepto la ignorancia de los científicos modernos en cuestiones de filosofía”»137.

1,18. Además de las leyes de la Naturaleza, como dice el Catedrático de la Universidad de Madrid, D. Juan Zaragüeta en ABC, las leyes de la conciencia, que mandan practicar el bien y evitar el mal, también nos hablan de la existencia de Dios, «pues nadie se manda a sí mismo, sino que la conciencia recibe las órdenes de un Ser Superior a ella, que es precisamente Dios»138.

Kant escribió: «Hay dos cosas que llenan mi mente de admiración y respeto, el cielo estrellado, encima de mí, y la ley moral, dentro de mí. Para mí son pruebas de que hay un Dios por encima de mí y dentro de mí»139 .

«La Ley moral, la obligación de hacer el bien y evitar hacer el mal, es una ley universal impuesta a todos los hombres: sólo Dios está por encima del hombre y puede imponerle la ley moral»140 grabando en su conciencia esta obligación y el consiguiente remordimiento en caso de incumplirla.

«En lo profundo de la conciencia, descubre el hombre una ley que no se da él a sí mismo, pero a la que debe obedecer; y cuya voz resuena oportunamente en los oídos de su corazón invitándole siempre a amar y obrar el bien, y a evitar el mal: “haz esto, evita aquello”. Porque el hombre lleva en su corazón una ley escrita por Dios[42].

Todos los hombres llevan escrito en sus corazones lo que Dios manda o prohíbe, y de ello es testigo la conciencia142. El remordimiento de conciencia es superior a nosotros mismos.

El remordimiento de conciencia, es prueba de la existencia de Dios, pues se impone el reconocimiento de un Ser Superior que nos impone la ley del bien y del mal en nuestro interior. Por eso nos remuerde un asesinato aunque no lo sepa nadie, y nadie pueda enterarse.

«Comprendemos de forma inequívoca que el valor moral no depende de nosotros.

»Algo existe por encima de nuestra subjetividad que decide de manera absoluta la moralidad o inmoralidad de una acción.

»Robar es malo no porque yo lo decida sino porque es un hecho objetivo que contradice el recto orden de la naturaleza. (…)

»Ahora bien, hablar de un recto orden de la naturaleza implica necesariamente hablar de Alguien que ha establecido y mandado ese orden. (…)

»Sin un Ser Inteligente que ordene los medios a un fin, no hay orden posible. (…)

»Si Dios no existe no hay legislación alguna que sea válida y obligatoria, en conciencia, para todos los hombres»[43].

La conciencia es la voz de Dios que me impone el imperativo moral de hacer el bien y evitar el mal143.

¿Quién, sino Dios, puede entrar hasta lo más íntimo del hombre para aplaudirle cuando obra el bien y flagelar su alma con el remordimiento cuando ha obrado el mal, aunque no lo haya visto nadie?144

1,19.También podemos conocer a Dios por la fe.

Él mismo nos dice quién es, lo que ha hecho, lo que nos ha dado, lo que nos promete, lo que nos enseña, lo que le agrada, lo que quiere de nosotros, etc145.

Incluso el odio de algunos a Dios demuestra que tienen fe, pues no se odia lo que no existe.

Así lo expresa François Mauriac: «Su odio se convierte en un acto de fe involuntario. Parecen gritar, “¡Existes, puesto que te odio!”»[44].

1,20. Es curioso que el número de oro 1,61803398... que determina la proporción áurea, base de la armonía y de la belleza, conocida por los artistas asirios, babilonios, egipcios, griegos, romanos y medievales haya sido hoy confirmada por la electrónica, y resulta omnipresente desde el microcosmos al macrocosmos.

Esta armónica proporción de las partes con el todo se encuentra en la zoología, botánica y mineralogía.

«Da la impresión de que es uno de los fundamentos sobre los que está construido el cosmos»146 .

Es lo de la Biblia (Sabiduría 11:20): «Todo lo hiciste con medida».


[1] Evangelio de SAN JUAN, capítulo 4, versículo 24

[2] Evangelio de SAN JUAN, 1:18

[3] SHEED: Teología y sensatez, I, 2. Ed. Herder. Barcelona.1979

[4] SAN PABLO: Carta a los Romanos, 1:20

[5] ANTONIO DÚE, S.I.: Vida y muerte del cosmos, II. Ed. FAX, Madrid

[6] RICARDO MORENO: Historia breve del universo, II,15. Ed. Rialp. Madrid. 1998

[7] Diario YA del 21-IV-83, pg. 30s

[8] Diario YA del 22-VI-88, pg. 23

[9] Noticias de la Ciencia y la Tecnología en INTERNET:15-X-1999

[10] DIARIO DE CÁDIZ, 31-VII-2005.

[11] Diario LA RAZÓN del 16-III-2004, pg.60

[12] MANUEL CARREIRA, S.I.: Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.); Antropocentrismo científico y religioso. Ed. A.D.U.E. Madrid, 1983

[13] MANUEL CARREIRA, S.I.: Metafísica de la materia,VIII. Universidad de Comillas. Madrid.

[14] DANY P. PAGE: en INTERNET, www.astroscu.unam.mx/hipercurso/EG/PSR/pulsares.html

[15] TOMÁS ALFARO: El Señor del azar, I, 5, d. Ed. San Pablo. Madrid. 1997

[16] PATRICIO DÍAZ PAZOS: Estrellas de neutrones, en INTERNET, www.civila.com/chile/astrocosmo

[17] RICARDO MORENO: Historia breve del universo, I,1. Ed. Rialp. Madrid. 1998

[18] BERNARD LOWELL, Director del Observatorio de Radioastronomía e Jodrell Bank: Conocimiento actual del universo, II Ed. Labor. Barcelona, 1975

[19] RICARDO MORENO: Historia breve del universo, III,8. Ed. Rialp. Madrid. 1998

[20] MANUEL CARREIRA, S.I.: El creyente ante la Ciencia, II, 3, Cuadernos BAC, n. 57. Madrid

[21] Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, n. 45 (VI-80), pg.. 78

[22] STEPHEN W. HAWKING: Historia del tiempo, II. Ed. Crítica. Barcelona, 1988

[23] G. GAMOW: En el país de las maravillas, Apéndice, I, 2, a. Ed. Fondo de cultura económica. Buenos Aires. 1958.

[24] STEPHEN WEINBERG: Los tres primeros minutos del Universo, II. Alianza Editorial, Madrid,

[25] FRED HOYLE: El Universo inteligente, pg. 169. Ed. Grijalbo, 1984

[26] PASCUAL JORDAN: Creación y Misterio, I, 2. EUNSA. Pamplona, 1978

[27] Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, n.80 (V-83), pg.. 61

[28] ABC de Madrid del 14-VIII-95, pg.42

[29] ISAAC ASIMOV: Diario EL DÍA de San Juan de Puerto Rico, 19-III-89, pg. 60

[30] Revista BLANCO Y NEGRO del 4-X-92, pg. 71

[31] NOTICIAS DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA, Vol. I, nº 91 (19-XI-1999).Manuel Montes <mmontes@ctv.es>

[32] Revista IBÉRICA de actualidad científica, n. 202 (VII-79), 277

[33] Diario YA de Madrid, 6-I-86, pg. 6

[34] Diario YA de Madrid, 24-III-85, pg. 12

[35] MANUEL CARREIRA, S.I., Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.) : Metafísica de la materia,IX. Universidad de Comillas. Madrid. 1993.

[36] Revista MUNDO CIENTÍFICO: 42(XII-84), 1.197.

[37] Revista MUNDO CIENTÍFICO: 42(XII-84), 1.191

[38] MANUEL M. CARREIRA, S.I. Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): Antropocentrismo científico y religioso. Ed. A.D.U.E., Madrid, 1983

[39] Diario LA RAZÓN, 20-I-2000, pg.36

[40] PATRICIO DÍAZ PAZOS: en INTERNET,www.civila. com/ chile/astrocosmo

40 CARL SAGAN: El mundo y sus demonios, IV. Ed. Planeta. Barcelona. 1997

41 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, II, 1. Ed. Rialp. Madrid. 1998

42 IGNACIO PUIG, S.I.: Astronomía popular, v.6

43 Revista IBÉRICA de actualidad científica, n.371 (15-II-58), 156

44 GABRIEL LORENTE: Un espectador del progreso científico, XXIX, 3. Ed. UNED. Madrid.

45 STEPHEN WEINBERG: Los tres primeros minutos del Universo, II. Alianza Editorial. Madrid.

46 STEPHEN WEINBERG: Los tres primeros minutos del Universo, III. Alianza Editorial. Madrid

47 COLIN A. ROMÁN: Secretos del Cosmos, V.2. Ed. Salvat. RTV. Madrid

48 M. LÓPEZ ARROYO, Astrónomo del Observatorio de Madrid: Diario YA, 26-VI-73

49 Diario YA del 11-VII-91, pg.44

50 GEORGE GAMOW: Materia, Tierra y Cielo, XVIII. Universidad de Colorado (EE. UU.).

51 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.274, (II-86)54

52 JUAN LUIS RUIZ DE LA PEÑA: Alma y cerebro. Revista COMMUNIO, III, 87, pg.223

53 JAMES JEANS: Los misterios del universo, pg.175

54 DESIDERIO PAPP: Einstein, 3º, XIII, 7. Ed. Espasa Calpe. Madrid, 1979

55 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, V, 1.963, pg.53

56 ISAAC NEWTON: Scholium Generale de sus Philosophiae Naturalis Principia Mathematica.

57 ANTONIO DÚE, S.I. : El cosmos en la actualidad científica, I, 5. Ed. FAX. Madrid

58 MAX BORN: Ciencia y conciencia de la Era Atómica, 1º, IX. Alianza Editorial. Madrid, 1971

59 Salmo, 19:2

60 VITTORIO MESSORI:Algunas razones para creer, XIV.Ed. Planeta+Testimonio.Barcelona.

61 Pedidos: pedidos@parasalvarte.com; pedidos@spiritusmedia.org;Tel, y FAX: (34) 956 87 46 47

62 Diario YA del 22-VI-88, pg.23

63 ANDRÉS BRITO: Ciencia “versus” Astrología. La Gaceta de Canarias, 9-IX-90, pg.39

64 Diario YA del 3-I-92, pg.23

65 DIARIO DE CÁDIZ del 12-VIII-99, pg.9

67 Diario ABC de Madrid del 19-V-99, pg.96

67 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica. La evolución y el azar, n.163 (I-76), 18

68 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, VI. Ed. Monte Casino. Zamora. 1997

69 Diario LA RAZÓN, 18-I-2002, pg. 52

70 TOMÁS ALFARO: El Señor del azar, 1ª, II, 2. Ed. San Pablo. Madrid. 1997

71 Diario ABC de Madrid, 10-V-89, pg.57

72 INTERNET: Boletín SOI, 13-XI-98

73 LUIS MIRAVITLLES: Visado para el futuro, II, 4. Libros RTV. nº3, 1969

74 YELENA SAPÁRINA: El hombre, animal cibernético, V, 11. Ed. Planeta. Barcelona, 1972

75 Revista IBÉRICA de Actualidad científica, n.160 (X-75), 349

76 SALVADOR DE MADARIAGA: Dios y los españoles, 2º, III. Ed. Planeta. Barcelona, 1975

77 CLAUDE TRESMONTANT: El problema del alma, II, 5. Ed. Herder. Barcelona, 1974

78 VINTILA HORIA: Viaje a los centros de la Tierra, 2º, II, 3.Ed. Plaza y Janés. Barcelona, 1971

79 CLAUDE TRESMONTANT: El problema del alma, II, 1. f. Ed. Herder. Barcelona, 1974

80 SALVADOR BORREGO: Dogmas y crisis,III. México. 1994

81 SALVADOR BORREGO: Dogmas y crisis,III. México. 1994

82 YELENA SAPÁRINA: El hombre, animal cibernético, IV, 1. Ed. Planeta. Barcelona, 1972

83 Revista MUY interesante, n.113 (X-90) pg.140

84 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica: El Biomagnetismo, n.197, (II-79),66

85 Revista MUNDO CIENTÍFICO, n.40 (X-94) 946

86 MANUEL M. CARREIRA, S.I.Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): El creyente ante la Ciencia. Cuadernos BAC, n.57, I, 1. Madrid, 1982

87 Diario ABC de Madrid, 6-III-91, pg. 63

88 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, V-82, pg.88

89 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.36 (VI-65),219

90 ABC cultural 173 ( 24-II-95 ) 55

91 INTERNET http://encarta.msn.com

92 P. RIAZA, S.I. : Ciencia moderna y Filosofía, n.54. BAC. Madrid

93 MANUEL M. CARREIRA, S.I.: Metafísica de la materia, VII,1.Universidad de Comillas. Madrid.

94 PATRICIO DÍAZ PAZOS: Las supercuerdas en INTERNET, www.civila.com/chile/astrocosmo

95 SILVANO BORROSO: El evolucionismo en apuros, 3ª, X Ed. Criterio-Libros. Madrid. 2000

96 TOMÁS ALFARO: El Señor del azar, 1ª, I, 1,b. Ed. San Pablo. Madrid. 1997

97 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, VII. Ed. Monte Casino. Zamora. 1977

98 RAFAEL RODRÍGUEZ DELGADO: Del Universo al ser humano,I,2,a. Ed.McGraw-Hill. Madrid.1997.

99 JESÚS SIMÓN, S.I.: A Dios por la Ciencia, XIV. Ed. Codesal. Sevilla. Este interesantísimo libro, da mucha cultura sobre las maravillas de la Naturaleza, y engrandece la sabiduría de Dios, Autor de ella.

100 MIGUEL RUBIO: La Biónica. Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.16 (X-63) 400-402.

101 ADOLF HAAS: Evolución y Biblia, II. Ed. Herder. Barcelona, 1965

102 Revista. IBÉRICA de Actualidad Cien tífica, n.138 (X-73)551

103 FOTHERGILL: Evolución, marxismo y cristianismo en Teilhard de Chardin, II. Ed. Plaza. Barcelona.

104 ANTONIO ROMAÑÁ, S.I.:Estado actual de la cosmología. Epílogo. Publicaciones del Observatorio del Ebro. Tortosa.

105 ISAAC NEWTON: Optics, 3º edición. London 1721, pg. 344s

106 GARRIGOU-LAGRANGE: DIOS, su existencia, II, 2. Ed. Palabra. Madrid. 1976

107 SALVADOR DE MADARIAGA: Dios y los españoles, 2º, V, Ed. Planeta. Barcelona, l975.

108 JOSÉ ANTONIO GALINDO: Dios no ha muerto, IV, 6, 5, a. Ed. San Pablo. Madrid. 1996.

109 PAUL DAVIES: La mente de Dios. Ed. Interamericana de España. Madrid. 1976

110 SALVADOR DE MADARIAGA: Dios y los españoles, Introducción. Ed. Planeta. Barcelona.

111 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, VIII. Ed. Monte Casino. Zamora. 1997

112 JOSÉ M. RIAZA, S.I.: Azar, Ley, Milagro, II, 1. Ed. BAC. Madrid, 1964

113 JOSÉ M. CIURANA: Pruebas racionales de la existencia de Dios, V.C. Difusora del libro. Madrid

114 JUAN LUIS RUIZ DE LA PEÑA: Teología de la creación, 2ª, VIII, 3, 3. Ed. Sal Terrae. Santander

115 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, II. Ed. Monte Casino. Zamora. 1997

116 JOSÉ M. RIAZA, S.I.: La Iglesia en la Historia de la Ciencia, 2ª, XIII, 3, g. Ed. BAC. Madrid.

117 A. KASTLER: Revista La Civiltá Cattolica, 136 (1985) 144

118 JOSÉ M. RIAZA, S.I.: Azar, Ley, Milagro, X, 7. Ed. BAC. Madrid

119 JOSÉ M. CIURANA: La existencia de Dios ante la razón,3º, II, A, b. Ed. Bosch. Barcelona.

120 Libro de la Sabiduría, 13:1-10; SAN PABLO: Carta a los romanos, 1:20-23

121 Salmo 14:1

122 Salmo 19:2

123 SAN PABLO: Carta a los Romanos, 1:19ss

124 DENZINGER: El Magisterio de la Iglesia, nº 1785,1806. Ed. Herder Barcelona

125 Revista ECCLESIA, n.2498 (20-X-1990) pg. 7

126 VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV. Ed. Planeta+Testimonio. Barcelona.

127 VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV. Ed. Planeta+Testimonio. Barcelona.

128 VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV. Ed. Planeta+Testimonio. Barcelona.

129 PARENTE: De Dios al hombre, II, 4. Ed. Atenas, Madrid.

130 PAUL DAVIES: La mente de Dios, Introducción. Ed. Interamericana de España. Madrid. 1996

131 PAUL DAVIES: La mente de Dios, I, 2. Ed. Interamericana de España. Madrid. 1996

132 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, V, 6. Ed. Rialp. Madrid. 1998

[41] DIEGO MARTINEZ CANO: Génesis, I,V,c. Ed. Homo Legens. Madrid. 2008.

133 RUDOLF LIEBIG: La otra revelación, II, B, b. Ed. Sal Terrae. Santander, 1977

134 JUAN HUARTE: Evolución y problema religioso, pg. 303. Unión Editorial. Madrid, 1984

135 SALVADOR BORREGO: Dogmas y crisis, I. México. 1994

136 LAÍN ENTRALGO: El cuerpo humano, pg. 228. Madrid. 1989

137 JUAN LUIS RUIZ DE LA PEÑA: Crisis y apología de la fe, 3ª,VII,2. Ed. Sal Terrae. Santander.

138 ABC, enero 1972

139 J. GAARDER: El mundo de Sofía, 408 . Siruela. Madrid

140 JOSÉ M. CIURANA: Pruebas racionales de la existencia de Dios, II, C. a. Ed. Difusora del libro. Madrid,

[42] CONCILIO VATICANO II: GAUDIUM ET SPES. Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo, n. 16. SAN PABLO: Carta a los Romanos, 2:15

142 ABC, enero 1972

[43] CARLOS VALVERDE, S.I.: Ética y política, 3. CUADERNOS BAC, 43. Ed. BAC. Madrid. 1981.

143 Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, n.1.777

144 JESÚS MARÍA GRANERO, S.I.: Credo, 1º, IV. Ed. ESCELICER. Cádiz

145 CARLOS M. BUELA: Catecismo de los Jóvenes, 1º, I, 2. Ed. Cruzamante. Buenos Aires,

[44] FRANÇOIS MAURIAC: Lo que yo creo, VII. Ed. Taurus. Madrid. 1963.

146 VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer,XV. Ed Planeta+Testimonio. Barcelona. 2000

Fuente, libro, Para Salvarte

Si deseas conocer más sobre tu fe católica, visita nuestra página de Facebook.

https://www.facebook.com/defiendetufecatolico/

Nota importante: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

TU DONATIVO NOS HACE FALTA Estimado lector: ¡Gracias por seguirnos y leer nuestras publicaciones. Queremos seguir comprometidos con este apostolado y nos gustaría contar contigo, si está en tus posibilidades, apóyanos con un donativo que pueda ayudarnos a cubrir nuestros costos tecnológicos y poder así llegar cada vez a más personas. ¡Necesitamos de ti!
¡GRACIAS!



Publicaciones más leídas del mes

Donaciones:

BÚSCANOS EN FACEBOOK