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25 Cosas que no debes hacer en misa y que tal vez no sabías...

 


25 COSAS QUE NO DEBES HACER EN MISA Y QUE TAL VEZ NO SABÍAS…

¿Levantarte en las ofrendas? ¿Responder al Credo en plural? Pequeños detalles que marcan la diferencia

1. No llegues tarde

Recuerda que Dios te está esperando para colmarte de Su amor, darte Su perdón y un abrazo; hablarte al oído, decirte lo que necesitas oír… Te ha apartado un lugar en Su mesa, no lo dejes esperando…

2. No vistas provocativamente

No uses prendas que puedan distraer o provocar (escote, minifalda, shorts, mallas)

3. No entres sin saludar al Señor

Al llegar persígnate. El está allí, feliz de verte. Agradécele haberte invitado.

4. No te dé pena hacer reverencia o genuflexión

Si pasas frente al altar, que representa a Cristo, haz reverencia. Si pasas frente al Sagrario, donde está Cristo, haz genuflexión (toca el suelo con la rodilla).

5. No masques chicle ni comas o bebas

Sólo se permite agua sola, en caso de necesidad por cuestión de salud.

6. No cruces la pierna

Se considera una postura poco respetuosa. Que tu cuerpo exprese tu devoción.

7. No vale que una misma persona proclame la Lectura y el Salmo

Si ves que sólo hay un lector o lectora, ofrécete a leer, porque las Lecturas y el Salmo deben ser proclamados por distintos lectores (dos entre semana y tres en domingos o días festivos, cuando hay Segunda Lectura).

8. No añadas frases cuando lees las Lecturas o el Salmo.

No leas las letritas rojas ni digas: ‘Primera Lectura’ o ‘Salmo responsorial’, o ‘Segunda Lectura’. Y al final no digas: ‘ésta es la Palabra de Dios’, porque no es explicación, sino rúbrica divina. Sólo di: ‘Palabra de Dios’. Tampoco digas: ‘respondamos al Salmo’; pues no es recitación, el Salmo es en sí la respuesta a la Primera Lectura.

9. Nunca recites el Aleluya

No te adelantes a decir; ‘Aleluya Aleluya’. Espera unos segundos, y de seguro alguien lo cantará, y si ni el padre ni nadie canta, omítelo, pero nunca lo recites.

10. Antes de la proclamación del Evangelio, no te persignes

Sólo debes signarte (trazar tres cruces pequeñas, en frente, labios y pecho).

11. No respondas en plural cuando el Credo se hace en forma de preguntas
Quien preside pregunta en plural: ‘¿Creen en Dios Padre Todopoderoso?’ No respondas: ‘sí creemos’, pues la fe es personal. Responde: ‘sí creo’.

12. No recojas la colecta durante la Oración Universal

La colecta se recoge durante la presentación de los dones (cuando todos están sentados y quien preside sirve el vino en el cáliz, bendice a Dios por los dones del pan y el vino, y se purifica las manos).

13. No te levantes durante la presentación de los dones

A veces alguien se levanta y por imitación se levantan otros; tal vez al ver al padre levantar el cáliz y la hostia creen que es la Consagración, pero no lo es.

14. No te arrodilles apenas termine el ‘Santo’

Hay que esperar a que quien preside la Misa ponga ambas manos por encima del copón y el cáliz y pida al Espíritu Santo que transforme el pan y el vino en Cuerpo y Sangre de Cristo. Ése es el momento de arrodillarse (si hay campanita, es ahí cuando la tocan).

15. No te sientes durante la Consagración

Si no te puedes hincar, quédate de pie, pero sentarse, a menos que sea por enfermedad o ancianidad, es falta de respeto a Cristo, que se hace presente en el altar.

16. No digas nada en voz alta durante la Consagración

Hay quien en la Consagración dice en voz alta: ‘Señor mío, Dios mío’, pero distrae a quienes están haciendo su propia adoración en silencio.

17. No digas en voz alta: ‘Por Cristo, con Él y en Él…’
 
Es parte de la Plegaria Eucarística y sólo le toca decirla a quien preside la Misa.

18. No te muevas de tu lugar para ir a dar la paz
Sólo debes dar la paz a quienes están junto a ti, no a los de otras bancas. Tampoco aprovechar para ir a felicitar o dar pésame.

19. No comulgues si no te has preparado

Debes haber guardado el ayuno eucarístico (no haber comido o bebido nada, ni mascado chicle, una hora antes de comulgar), y no tener pecado grave.

20. No te formes a comulgar sólo en la fila del sacerdote
Jesús está presente en la Hostia Consagrada, sin importar si lo da el sacerdote o un Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión, que es una persona que ha recibido una preparación especial, ha sido instituida por el obispo, y cuenta con la autorización de la Iglesia para distribuir la Comunión en Misa y llevarla a ancianos y a enfermos.

21. Después de comulgar, no platiques con los demás
Tras comulgar, regresa a tu lugar y habla con el Señor, al que acabas de recibir.

Si no pudiste comulgar, haz una Comunión Espiritual y habla con Él.

22. Cuando acabó la distribución de la Comunión no sigas cantando
Se debe terminar el canto con la última persona que comulga, para dar tiempo a que haya un silencio sagrado que permita a cada persona entrar en diálogo con Dios.

23. Que tu celular no sea distracción

Al llegar a la iglesia pon tu celular en silencio. No te pongas a textear ni a hablar por el celular, porque te distraes tú y distraes a los demás. Dedica toda tu atención al Señor, que te está dedicando toda Su atención a ti en esta cita de amor que es la Misa.

24. No desatiendas a tus pequeños

Enséñalos a disfrutar estar en la casa de su Padre Dios, y a saberse comportar.

25. No te salgas antes ni igual que como llegaste
No te pierdas le bendición con la que se te envía al mundo a dar testimonio en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Y sal con un propósito nuevo que haya inspirado en ti el Señor, para edificar en el mundo Su Reino de amor.


25 Cosas que no debes hacer en misa y que tal vez no sabías...


25 COSAS QUE NO DEBES HACER EN MISA Y QUE TAL VEZ NO SABÍAS…

¿Levantarte en las ofrendas? ¿Responder al Credo en plural? Pequeños detalles que marcan la diferencia

1. No llegues tarde

Recuerda que Dios te está esperando para colmarte de Su amor, darte Su perdón y un abrazo; hablarte al oído, decirte lo que necesitas oír… Te ha apartado un lugar en Su mesa, no lo dejes esperando…

2. No vistas provocativamente

No uses prendas que puedan distraer o provocar (escote, minifalda, shorts, mallas)

3. No entres sin saludar al Señor


Al llegar persígnate. El está allí, feliz de verte. Agradécele haberte invitado.

4. No te dé pena hacer reverencia o genuflexión

Si pasas frente al altar, que representa a Cristo, haz reverencia. Si pasas frente al Sagrario, donde está Cristo, haz genuflexión (toca el suelo con la rodilla).

5. No masques chicle ni comas o bebas

Sólo se permite agua sola, en caso de necesidad por cuestión de salud.

6. No cruces la pierna

Se considera una postura poco respetuosa. Que tu cuerpo exprese tu devoción.

7. No vale que una misma persona proclame la Lectura y el Salmo


Si ves que sólo hay un lector o lectora, ofrécete a leer, porque las Lecturas y el Salmo deben ser proclamados por distintos lectores (dos entre semana y tres en domingos o días festivos, cuando hay Segunda Lectura).

8. No añadas frases cuando lees las Lecturas o el Salmo.

No leas las letritas rojas ni digas: ‘Primera Lectura’ o ‘Salmo responsorial’, o ‘Segunda Lectura’. Y al final no digas: ‘ésta es la Palabra de Dios’, porque no es explicación, sino rúbrica divina. Sólo di: ‘Palabra de Dios’. Tampoco digas: ‘respondamos al Salmo’; pues no es recitación, el Salmo es en sí la respuesta a la Primera Lectura.

9. Nunca recites el Aleluya

No te adelantes a decir; ‘Aleluya Aleluya’. Espera unos segundos, y de seguro alguien lo cantará, y si ni el padre ni nadie canta, omítelo, pero nunca lo recites.

10. Antes de la proclamación del Evangelio, no te persignes


Sólo debes signarte (trazar tres cruces pequeñas, en frente, labios y pecho).

11. No respondas en plural cuando el Credo se hace en forma de preguntas


Quien preside pregunta en plural: ‘¿Creen en Dios Padre Todopoderoso?’ No respondas: ‘sí creemos’, pues la fe es personal. Responde: ‘sí creo’.

12. No recojas la colecta durante la Oración Universal


La colecta se recoge durante la presentación de los dones (cuando todos están sentados y quien preside sirve el vino en el cáliz, bendice a Dios por los dones del pan y el vino, y se purifica las manos).

13. No te levantes durante la presentación de los dones

A veces alguien se levanta y por imitación se levantan otros; tal vez al ver al padre levantar el cáliz y la hostia creen que es la Consagración, pero no lo es.

14. No te arrodilles apenas termine el ‘Santo’

Hay que esperar a que quien preside la Misa ponga ambas manos por encima del copón y el cáliz y pida al Espíritu Santo que transforme el pan y el vino en Cuerpo y Sangre de Cristo. Ése es el momento de arrodillarse (si hay campanita, es ahí cuando la tocan).

15. No te sientes durante la Consagración

Si no te puedes hincar, quédate de pie, pero sentarse, a menos que sea por enfermedad o ancianidad, es falta de respeto a Cristo, que se hace presente en el altar.

16. No digas nada en voz alta durante la Consagración

Hay quien en la Consagración dice en voz alta: ‘Señor mío, Dios mío’, pero distrae a quienes están haciendo su propia adoración en silencio.

17. No digas en voz alta: ‘Por Cristo, con Él y en Él…’


Es parte de la Plegaria Eucarística y sólo le toca decirla a quien preside la Misa.

18. No te muevas de tu lugar para ir a dar la paz

Sólo debes dar la paz a quienes están junto a ti, no a los de otras bancas. Tampoco aprovechar para ir a felicitar o dar pésame.

19. No comulgues si no te has preparado

Debes haber guardado el ayuno eucarístico (no haber comido o bebido nada, ni mascado chicle, una hora antes de comulgar), y no tener pecado grave.

20. No te formes a comulgar sólo en la fila del sacerdote

Jesús está presente en la Hostia Consagrada, sin importar si lo da el sacerdote o un Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión, que es una persona que ha recibido una preparación especial, ha sido instituida por el obispo, y cuenta con la autorización de la Iglesia para distribuir la Comunión en Misa y llevarla a ancianos y a enfermos.

21. Después de comulgar, no platiques con los demás

Tras comulgar, regresa a tu lugar y habla con el Señor, al que acabas de recibir.

Si no pudiste comulgar, haz una Comunión Espiritual y habla con Él.

22. Cuando acabó la distribución de la Comunión no sigas cantando

Se debe terminar el canto con la última persona que comulga, para dar tiempo a que haya un silencio sagrado que permita a cada persona entrar en diálogo con Dios.

23. Que tu celular no sea distracción

Al llegar a la iglesia pon tu celular en silencio. No te pongas a textear ni a hablar por el celular, porque te distraes tú y distraes a los demás. Dedica toda tu atención al Señor, que te está dedicando toda Su atención a ti en esta cita de amor que es la Misa.

24. No desatiendas a tus pequeños

Enséñalos a disfrutar estar en la casa de su Padre Dios, y a saberse comportar.

25. No te salgas antes ni igual que como llegaste

No te pierdas le bendición con la que se te envía al mundo a dar testimonio en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Y sal con un propósito nuevo que haya inspirado en ti el Señor, para edificar en el mundo Su Reino de amor.

Fuente, Desde la fe

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Una wed feminista explica por qué cada vez más jóvenes se unen al movimiento provida


UNA WEB FEMINISTA EXPLICA POR QUÉ CADA VEZ MÁS JÓVENES SE UNEN AL MOVIMIENTO PROVIDA

Hoy defender la vida es una forma de rebeldía frente a esa ideología mayoritaria. Pero ¿es ése el único motivo que atrae a los jóvenes al movimiento provida? Más que una ideología, el progresismo ya parece una fábrica de tapones para ideas: ya no quiere debatir, sólo censurar y señalar al que discrepa.

El progresismo está viendo amenazada la hegemonía ideológica que ejercía en muchos países occidentales. Esto también ocurre en uno de los feudos de la corrección política: Canadá.

Este jueves, la web feminista canadiense Flare publicaba un reportaje preguntándose por qué cada vez hay más jóvenes en el movimiento provida de Canadá. Precisamente ayer se celebró la March for Life de Ottawa. Según Flare, esta manifestación provida de carácter anual fue convocada por primera vez en 1998 con una asistencia de sólo 700. El año pasado fueron 15.000. Ayer la March for Life fue un nuevo éxito, como muestra este vídeo a cámara rápida de LifeSiteNews:


Según Flare, “el movimiento contra el aborto está ganando un nuevo impulso, en gran parte debido a los adolescentes y veinteañeros que están educados, motivados y listos para marchar”. Josie Luctke, una de las dirigentes de la organización provida canadiense Campaign for Life Coalition, ha dado a Flare una de las claves de este auge del movimiento provida entre los jóvenes: ser provida es la contracultura en la sociedad actual, donde el pensamiento predominante es abortista.

Hoy defender la vida es una forma de rebeldía frente a esa ideología mayoritaria. Pero ¿es ése el único motivo que atrae a los jóvenes al movimiento provida? Por supuesto que no.

La rabia del movimiento abortista contra las imágenes de abortos
La web feminista no lo dice claramente, pero la lectura de su artículo demuestra la rabia que provoca las imágenes gráficas de abortos entre el movimiento abortista. Flare cita el caso de Claire LeBlanc, una joven abortista de 22 años que tuvo conocimiento de que se iba a convocar una Marcha por la Vida en Toronto por primera vez. LeBlanc se decidió a protestar contra la marcha provida con unos argumentos muy pobres: “La retórica contra la elección no es bienvenida en nuestra ciudad o en nuestro país”, dice la joven, como si ella tuviese la autoridad para negar la libertad de expresión de aquellos canadienses que no opinan como ella.

LeBlanc también afirma que “esa mentalidad es anticuada e inoportuna”, recurriendo a la falacia ad novitatem, según la cual una afirmación es correcta por el mero hecho de ser nueva y una afirmación es falsa si se viene defendiendo desde hace muchos años. Según esa falacia, en la Alemania de 1933 lo correcto sería el nazismo, que era muy nuevo, y no la democracia, que era más antigua.

A falta de buenas razones los abortistas apuestan por la censura

Flare muestra otra de las claves del declive del movimiento abortista cuando dice que LeBlanc y otros colegas abortistas “planean interrumpir la Marcha por la Vida de Toronto al bloquear físicamente su ruta”, además de “crear ruido” para ahogar los mensajes provida y mostrar “señales de advertencia de contenido” para intentar que los espectadores no vean las “imágenes a menudo horripilantes” que los provida exhiben en sus carteles.

Estas actitudes son las propias de una persona que se considera incapaz de aportar argumentos válidos a un debate y prefiere tapar la boca a sus rivales por miedo a que sus argumentos resulten más convincentes. A falta de buenas razones, el movimiento abortista apuesta por la censura: una actitud asociada durante años a actitudes reaccionarias, aunque en realidad haya sido aplicada con mucha frecuencia por la izquierda. Esta apuesta por la censura es el error más grave del movimiento abortista.

Recurrir a la censura cuando estás perdiendo un debate es un signo claro de comportamiento tramposo y deshonesto
Cuando un espectador imparcial observa que alguien intenta impedir la libre expresión de ideas que son razonables y legítimas como las provida, el mensaje que recibe es que las personas censuradas tienen la razón y que esa censura no tiene otro fin que impedir que se sepa la verdad.

Dicen ser ‘proelección’ pero no te dejan elegir libremente tus ideas
Además, al aplicar esa censura el movimiento abortista entra en contradicción con sus propios postulados ideológicos. Si se dicen “pro-elección”, ¿por qué no permiten a la gente elegir a quién escuchar y decidir si una idea les parece razonable o no? Recurrir a la censura cuando estás perdiendo un debate es un signo claro de comportamiento tramposo y deshonesto.

El progresismo lleva décadas atribuyéndose facultades como la tolerancia, el pluralismo y el respeto al diferente, y sin embargo recurre a la represión de ideas cuando carece de buenos argumentos para contestarlas. Muchos jóvenes se dan cuenta de lo hipócrita que es esta actitud. Pero además, con esa censura se genera un sentimiento de empatía hacia los censurados y de rebeldía contra los censuradores.

La izquierda ha apelado muchas veces a la rebeldía y ha caracterizado a la derecha como autoritaria y represora, pero sin embargo muchos jóvenes observan que ese papel autoritario y represor lo ejerce ahora la izquierda, y una actitud rebelde se vuelve contra ella.

El absurdo de decir “personas con útero” para no decir “mujeres”

Otro motivo del declive del movimiento abortista es la falta de sentido común y el distanciamiento de la realidad. Por ejemplo, en Flare LeBlanc se refiere a las mujeres como “las personas con útero”, como si decir “mujer” fuese políticamente incorrecto. Es absurdo.

La ideología progresista ha proyectado sus dogmas sobre nuestra sociedad recurriendo a la manipulación del lenguaje, hablando, por ejemplo, de “interrupción del embarazo” para hablar del aborto y creando otros eufemismos para disfrazar la atrocidad de sus tesis. Al mismo tiempo, se han creado palabras-policía para demonizar a los que discrepamos de esas tesis. En el imaginario izquierdista, los conservadores son “fascistas”, los provida son “anti-elección”, los que defienden la familia son “homófobos”, los que se oponen a la inmigración ilegal son “xenófobos”, y quienes critican al Islam son “islamófobos” y “racistas”.

En el fondo, más que una ideología, el progresismo ya parece una fábrica de tapones para ideas: ya no quiere debatir, sólo censurar y señalar al que discrepa. Una actitud muy poco convincente y que está abocada al fracaso: no se puede pretender que toda una sociedad renuncie a pensar libremente por el hecho de que la izquierda sea incapaz de aceptar la discrepancia. Cada vez más jóvenes se están dando cuenta de ello.

* Publicado originalmente en Contando Estrelas.

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