Mostrando las entradas con la etiqueta Bartolomé. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Bartolomé. Mostrar todas las entradas

Líder ortodoxo griego lanza dardo al líder ortodoxo ruso en mensaje de Navidad: “Es inaceptable que los representantes de las religiones aviven las llamas del odio”



En una misiva centrada en la guerra de Ucrania, aunque sin nombrar directamente al patriarca ortodoxo ruso, ha señalado que los líderes de las distintas confesiones no pueden “fomentar el fanatismo”

“El mensaje de la buena noticia de la Navidad resuena hoy junto al estruendo de la guerra y el choque de las armas en Ucrania, que sufre las horribles consecuencias de una provocativa e injusta invasión. Para nosotros los cristianos, todas las guerras son el asesinato de nuestros hermanos, ya que, como proclamó el Santo y Gran Concilio de la Iglesia ortodoxa, son el resultado de la presencia del mal y del pecado en el mundo”. Así lo ha subrayado Bartolomé, patriarca de Constantinopla, en su mensaje de Navidad de este año.

Asimismo, el patriarca ecuménico ha subrayado que “nuestro Salvador bendice a los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios”. Sin embargo, ha señalado que “nunca en la historia de la humanidad la paz entre los pueblos ha sido una condición dada por sentada”. En este sentido, Bartolomé ha apostillado el papel de las religiones como “resultado de iniciativas inspiradas, de coraje y sacrificio, de resistencia a la violencia y rechazo a la guerra como medio para resolver las diferencias, y una lucha perpetua por la justicia y la protección de la dignidad humana”. “Su contribución a la paz y la reconciliación constituye el criterio principal para la credibilidad de las religiones”, ha aseverado.

Mensaje para Kirill

“Dentro de las tradiciones religiosas, indudablemente hay motivaciones no solo para la paz interior, sino también para el avance y establecimiento de la paz social y la superación de la agresión en las relaciones entre personas y naciones”, ha continuado el patriarca. “Esto es especialmente significativo en nuestro tiempo cuando se mantiene la posición de que la paz se asegurará debido al desarrollo económico, un aumento en los niveles de vida, y el progreso de la ciencia y la tecnología a través de la comunicación digital e internet”.

Sin embargo, el patriarca se ha mostrado convencido de que “no puede haber paz entre los pueblos y las civilizaciones sin paz entre las religiones sin diálogo y colaboración”. “La fe en Dios fortalece nuestro esfuerzo por un mundo de paz y justicia, incluso cuando ese esfuerzo enfrenta obstáculos humanamente insuperables”, ha añadido. Y, de esta manera, sin hacer referencia directa al Patriarca ortodoxo ruso, Kirill, ha afirmado que  “de todos modos, es inaceptable que los representantes de las religiones prediquen el fanatismo y aviven las llamas del odio”. Algo que contrasta con la posición que ha tomado Kirill con respecto a la guerra, llegando a defenderla y justificarla en distintas ocasiones.

El Papa al Patriarca Bartolomé: “La comunión entre todos los creyentes en Jesucristo es un compromiso irrevocable de todo cristiano”



El 29 de junio, una delegación de la Iglesia de Constantinopla llegaba a Roma para la celebración de los Santos Pedro y Pablo. Hoy, 30 de noviembre, el cardenal Leonardo Sandri, prefecto emérito del Dicasterio para las Iglesias Orientales, encabezaba una comitiva para celebrar en Estambul la fiesta de San Andrés, patrón del Patriarcado Ecuménico.

La delegación de la Santa Sede, tal como ha informado la Oficina de Prensa del Vaticano, participó en una liturgia solemne presidida por el Patriarca Ecuménico, Bartolomé, en la iglesia patriarcal de San Giorgio al Fanar, y tuvo un encuentro con el Patriarca y con la comisión sinodal encargada de las relaciones con la Iglesia católica. En este contexto, Sandri hizo entrega a Bartolomé un mensaje firmado por el papa Francisco, en el que subrayaba la necesidad de continuar trabajando por la unidad de los cristianos.

“He pedido a la delegación que transmita a Vuestra Santidad el testimonio de mi afecto fraterno y mi sentida oración por usted y por la Iglesia confiada a su cuidado”, comenzaba Francisco, subrayando, a su vez, que este “encuentro de la Iglesia de Roma con la Iglesia de Constantinopla con ocasión de sus respectivas fiestas patronales es expresión de la profundidad de los lazos que nos unen y signo visible de nuestra anhelada esperanza de una comunión cada vez más profunda”.

Reconciliación y fraternidad

Así, el Papa asevera en la misiva que “el pleno restablecimiento de la comunión entre todos los creyentes en Jesucristo es un compromiso irrevocable de todo cristiano, pues la unidad de todos no es sólo voluntad de Dios sino una prioridad urgente en el mundo de hoy, que tiene una gran necesidad de reconciliación, fraternidad y unidad”. Por ello, la Iglesia “debe resplandecer como signo e instrumento tanto de la estrechísima unión con Dios como de la unidad de todo el género humano”.

“Debemos reconocer que las divisiones son el resultado de acciones y actitudes pecaminosas que impiden la obra del Espíritu Santo, que guía a los fieles a la unidad en la legítima diversidad”, continúa Francisco. “De ello se deduce que sólo el crecimiento en la santidad de vida puede conducir a una unidad genuina y duradera”. Por ello, el Papa señala que “estamos llamados a trabajar por el restablecimiento de la unidad entre los cristianos no sólo mediante acuerdos firmados, sino mediante la fidelidad a la voluntad del Padre y el discernimiento de los impulsos del Espíritu”.

Beata Ana de San Bartolomé


BEATA ANA DE SAN BARTOLOMÉ, RUEGA POR NOSOTROS

7 junio

se llamaba Ana García Manzanas y nació en Almendral de la Cañada (Toledo) el 1 de octubre de 1549. Era la quinta hija de María Manzanas y Hernan García. A los nueve años perdió a su madre y, un año después, a su padre. Pronto sintió vocación religiosa, pero sus hermanos no apoyaron su decisión de ser carmelita y por ello sufrió grandes contradicciones que repercutieron sobre su salud, llegando a enfermar gravemente. Entonces sus hermanos ofrecieron una novena al apóstol San Bartolomé por su curación y el día de su fiesta, 24 de agosto de 1570; al entrar en una ermita dedicada a su advocación cercana a su pueblo, se curó repentinamente. En gratitud al Apóstol que ella consideró siempre su gran intercesor le eligió para su nuevo nombre de carmelita descalza. Profesó en el convento de San José de Ávila el día 2 de noviembre de 1570 mientras Santa Teresa estaba fundando en Salamanca. Fue la primera hermana de velo blanco, freila o lega que Teresa de Jesús admitió en su primer Carmelo, cuna de su Reforma. Unos meses después tuvo lugar el primer encuentro entre ellas y, desde ese instante, se estableció una especial corriente de empatía que duró hasta el fin de sus vidas.

En la Navidad de 1577 Santa Teresa se rompió el brazo izquierdo y Ana de San Bartolomé se convirtió en su compañera inseparable: fue su cocinera, su enfermera, su secretaria, su confidente y su apoyo en las últimas fundaciones: realmente su sombra. Hasta tal punto la quiso y la valoró Santa Teresa que, el 4 de octubre de 1582, cuando sintió que llegaba la hora de su muerte, la reclamó junto a sí para morir entre sus brazos, convirtiéndose en su heredera espiritual.

En 1604 fue reclamada para implantar el Camelo Teresiano en Francia. En 1605 fundó el Carmelo de Pontoise y fue elegida priora del de París; en 1608 fundó el Carmelo de Tours, y en 1612, reclamada por la infanta Isabel Clara Eugenia, hija de Felipe II y entonces Soberana de los Países Bajos, llegó a Flandes para fundar el Carmelo de Amberes, del que fue priora hasta su muerte. La Infanta siempre mostró un gran aprecio por esta hija predilecta de Santa Teresa y pronto Ana de San Bartolomé se convirtió en su fiel amiga y consejera. En Amberes vivió la Beata las felices noticias de la Beatificación y Canonización de Teresa de Jesús, y fue ella quien primero dedicó en el mundo un Carmelo a la advocación de su Santa Madre; así, el Carmelo de Amberes se llamó desde entonces de Santa Teresa y San José.

En Flandes vivió Ana de San Bartolomé los últimos años de su vida con gran fama de santidad, que, al igual que le ocurrió a Santa Teresa en Castilla, la envolvió sin ella poderlo evitar. Todo tipo de personas, desde los humildes campesinos hasta las gentes de más alta alcurnia, acudían a su Carmelo para pedirle su consejo y su bendición. Fue consejera y amiga de los soldados y generales de los famosos Tercios de Flandes que recurrían a ella para implorar su bendición y prender unas letras suyas en la coraza como salvaguarda y protección en la batalla. En dos ocasiones se consideró vencido el peligro de que las huestes protestantes, al mando del príncipe Guillermo de Nassau, invadieran Amberes gracias a la intercesión de Ana de San Bartolomé, que, alertada interiormente de que algo grave ocurría, despertó a las carmelitas en plena madrugada para acudir al coro a rezar. De estos episodios extraordinarios se hicieron las declaraciones y diligencias oportunas y el Obispo de Amberes la proclamó en vida Libertadora de Amberes. Su iconografía más divulgada reproduce la escena de su ferviente oración por la ciudad.

Estos acontecimientos extraordinarios acrecentaron de forma imparable la fama de su santidad por toda Europa. A principios de 1626 se agravó su delicado estado de salud y tan sólo la preocupaba morir en paz sin ruido ni barhaúnda, ya que cada vez que empeoraba, la Infanta mandaba a su médico personal a atenderla y toda la corte se preocupaba. El 19 de marzo murió su querida prima Francisca y esta noticia apagó aún más su vida. En el último tramo pedía a sus hijas que le cantasen los versos de su querido San Juan de la Cruz ¿Adónde te escondiste Amado? Al fin se cumplió su deseo y cuando el 4 de junio tuvo una recaída no pareció de gravedad. Pero unos días después empeoró y, ante su inminente muerte, con gran serenidad pidió una reliquia de su querida madre Teresa de Jesús. Murió como ella quiso, rodeada de sus hijas y sin llamar la atención, el atardecer del domingo 7 de junio de 1626, festividad de la Santísima Trinidad, misterio del que era muy devota. Pero no pudo impedir que cientos de personas de toda condición social se acercasen hasta su querido Carmelo para venerarla como una santa. El confesor de la Infanta, el agustino fray Bartolomé de los Ríos, ofició dos funerales: uno en Amberes, antes de su entierro, ante el Obispo y todas las autoridades, y otro en la catedral de Bruselas, presidido por la Infanta, que quiso ofrecer un solemne funeral en memoria de su gran amiga y consejera. Pronto se sucedieron los milagros -el primero de ellos tuvo lugar el mismo día de su muerte- y la Infanta Isabel Clara Eugenia, junto con la reina María de Médicis fueron grandes impulsoras del Proceso de Canonización. Curiosamente uno de los dos milagros valorados para su beatificación fue la curación instantánea por imposición de su capa blanca a la reina María de Médicis en 1633; el otro fue la curación de un fraile carmelita del convento de Amberes en 1731. Reyes, príncipes y rectores de las más importantes universidades enviaron al Papa cartas solicitando su pronta beatificación, pero, a pesar de los numerosos milagros, el proceso se alargó interminablemente en el tiempo, en gran parte por las circunstancias políticas que atravesó Flandes hasta que en 1830 se constituyó el reino católico de Bélgica. Al fin el 6 de mayo de 1917, en plena Primera Guerra Mundial, culminó el proceso y el papa Benedicto XV beatificó a esta ilustre carmelita toledana expresando en el Breve su satisfacción por elevar al honor de los altares a la compañera inseparable de Santa Teresa a quien ella ya había canonizado en vida cuando decía: Ana, Ana, tú eres la santa, yo tengo la fama. En la solemne ceremonia, celebrada en el interior de la Basílica de San Pedro, Ana de San Bartolomé fue invocada como defensora de la Paz.

Si deseas conocer más sobre tu fe católica, visita nuestra página de Facebook.

https://www.facebook.com/defiendetufecatolico/

TU DONATIVO NOS HACE FALTA Estimado lector: ¡Gracias por seguirnos y leer nuestras publicaciones. Queremos seguir comprometidos con este apostolado y nos gustaría contar contigo, si está en tus posibilidades, apóyanos con un donativo que pueda ayudarnos a cubrir nuestros costos tecnológicos y poder así llegar cada vez a más personas. ¡Necesitamos de ti!
¡GRACIAS!

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.



San Bartolomé Apóstol


SAN BARTOLOMÉ APÓSTOL, RUEGA POR NOSOTROS

24 de agosto Siglo I

Fiesta de san Bartolomé, apóstol, al que generalmente se identifica con Natanael. Nacido en Caná de Galilea, fue presentado por Felipe a Cristo Jesús en las cercanías del Jordán, donde el Señor le invitó a seguirle y lo agregó a los Doce. Después de la Ascensión del Señor, es tradición que predicó el Evangelio en la India y que allí fue coronado con el martirio (s. I).

Vida de San Bartolomé apóstol

Bartolomé es uno de los 12 Apóstoles (Mt 10,3).

El apóstol Felipe lo llevó a Jesús. Bartolomé es la misma persona que Natanael, mencionado en el Evangelio de San Juan, donde nos dice que era de Caná. (Jn 21,2)

Los Hechos de los Apóstoles mencionan también su presencia en Pentecostés (1,13).

Según la tradición, después de la ascensión del Señor, predicó el Evangelio en la India, donde recibió la corona del martirio.

Felipe dice a Natanael que han encontrado al Mesías esperado. Natanael al principio duda al saber que Jesús es de Nazaret. Felipe insistió: «Ven y lo verás.» (v.46). Es entonces que ocurre el encuentro entre Jesús y Natanael.

Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.» -Le dice Natanael: «¿De qué me conoces?» -Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.» -Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.» -Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.» Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.» (Jn 1:47-51)

Según la Martiriología Romana, Bartolomé predicó en la India y en Armenia, donde murió mártir. Todavía con vida le arrancaron la piel y fue decapitado por el Rey Astyages en Derbend. Según la tradición este martirio ocurrió en Abanopolis, en la costa occidental del Mar Caspio, después de haber predicado también en Mesopotamia, Persia y Egipto.

Según Eusebius, Pantenus de Alejandría (Siglo II) encontró en la India un Evangelio de San Mateo atribuido a Bartolomé y escrito en hebreo. Dicho evangelio es apócrifo y fue condenado en el decreto de Pseudo-Gelasius.

Las reliquias de San Bartolomé, según una tradición, fueron enterradas en la isla de Lipara y eventualmente fueron trasladadas a Benevento, Italia y después a Roma donde ahora están en la Iglesia de San Bartolomé, en la "Isola San Bartolomeo" del río Tiber. Se dice que la Reina Emma, la esposa del Rey Canute entregó uno de sus brazos a Canterbury en el siglo XI.

En la iconografía se le representa con barba, un libro y un cuchillo (utilizado en su martirio).

San Bartolomé es patrón de los carniceros, fabricantes de libros, guantes, pieles, zapateros, sastres, mercaderes de queso, viñadores, albañiles y otros. Se le invoca contra desórdenes nerviosos.

(Fuente: corazones.org)

Oración a San Bartolomé apóstol

Oh, Dios omnipotente y eterno, que hiciste este día tan venerable día con la festividad de tu Apóstol San Bartolomé, concede a tu Iglesia amar lo que el creyó, y predicar lo que él enseñó. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén


Si deseas conocer más sobre tu fe católica visita nuestra página de Facebook.

https://www.facebook.com/defiendetufecatolico/



Nota importante: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Estimado lector: ¡Gracias por seguirnos y leer nuestras publicaciones. Queremos seguir comprometidos con este apostolado y nos gustaría contar contigo, si está en tus posibilidades, apóyanos con un donativo que pueda ayudarnos a cubrir nuestros costos tecnológicos y poder así llegar cada vez a más personas. ¡Necesitamos de ti!
¡GRACIAS!


Publicaciones más leídas del mes

Donaciones:

BÚSCANOS EN FACEBOOK