Mostrando las entradas con la etiqueta quien. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta quien. Mostrar todas las entradas

Como Judas. Quien denuncia a las Iglesias subterráneas recibe premios en dinero, en China



COMO JUDAS. QUIEN DENUNCIA A LAS IGLESIAS SUBTERRÁNEAS RECIBE PREMIOS EN DINERO, EN CHINA
Por Wang Zhicheng

Las nuevas Medidas miran ante todo a las iglesias domésticas protestantes. Pero es casi cierto que serán aplicadas también a los católicos y a las otras religiones y serán difundidas en todo el país. Los premios son hasta 3 mil yuan si se denuncian indicios; hasta 5 mil si se denuncian a personas extranjeras involucradas; hasta 10 mil si se colabora con la policía. En riesgo también el catecismo enseñados a los hijos en casa. Las denuncias pueden ser realizadas por teléfono, por carta o personalmente.

Guangzhou (AsiaNews) – Desde el 20 de marzo de 2019, la Oficina difundió algunas “Medidas” que ofrecen incentivos y premios en dinero a cualquiera denuncie “actividades religiosas ilegales” en la ciudad, como encuentros de comunidades subterráneas, catecismo, relaciones con personal religiosos extranjero. Según la amplitud, los particulares y de la importancia de la denuncia se pueden obtener premios de 3 mil, 5 mil, 10 mil yuan (respectivamente: 398; 663; 1326,6 euros).

“Las autoridades no podían elegir un período mejor, el de antes de Pascua para emitir estas medidas”, dijo a AsiaNews un sacerdote local. “En este período meditamos a menudo sobre la pasión de Jesús y la traición de Judas por 30 denarios. El gobierno de Guangzhou quiere transformar a todos los ciudadanos en tantos pequeños Judas”.

Con toda probabilidad, el aliento a las traiciones se refiere ante todo a las comunidades protestantes no oficiales, que en Guangdong florecen abundantemente. El pasado diciembre, justamente en Guangzhou fue suprimida la Iglesia de Rongguili, una comunidad protestante no oficial que reúne a unos 5 mil fieles. Pero, los cristianos no han dejado de reunirse y rezar juntándose en las casas privadas. Según algunos fieles católicos, es cierto que ellas serán aplicadas a todas las religiones y no sólo en Guangzhou, sino en todo el país.

En febrero de 2018, el gobierno publicó los Nuevos Reglamentos sobre las actividades religiosas que prevén multas y arrestos de personas, junto a expropiaciones de edificios donde se realizan “actividades religiosas ilegales”, no sometidas al control de la Oficina asuntos religiosos y de las asociaciones patrióticas. Las nuevas “Medidas” ensanchan la posibilidad del control enrolando vecinos de casa, colegas, casuales observadores. “Ya- dice una apenas bautizada- aquí en China vivimos totalmente una atmósfera del Gran Hermano”.

Carrera a la delación
El documento sobre las “Medidas” se desarrollan en 5 capítulos precisando ante todo las normas generales. El Cap. 2 explica con precisión que la denuncia puede ser hecha “por teléfono”, dando también los números que hay que marcar, “escrita… en el modo más específico y detallado posible”, para enviar o entregarla en mano en diversas oficinas: presentándose “personalmente” en las oficinas competentes, el de los asuntos religiosos o de Seguridad Pública. A todos se les asegura “la máxima reserva”.

El Cap. 3 explica en modo minucioso “qué” es necesario denunciar. Se citan ante todo las actividades religiosas ilegales típicas de la visión negativa de la religión que es del Partido comunista chino: “Promover, apoyar y financiar el extremismo religioso; usar la religión para dañar la seguridad nacional, la seguridad pública, amenazando la unidad nacional a través de la secesión y el terrorismo; violar los derechos civiles y democráticos; poner en peligro el orden social; violar la propiedad pública y privada”. Además se elencan como peligrosas las personas y las actividades como “aquellos que crean lugares religiosos sin autorización; o grupos no religiosos; instituciones no religiosas; lugares no religiosos, lugares temporáneos de culto, actividades religiosas o donaciones religiosas”.

En las denuncias están comprendidas también “organizar formaciones religiosas, conferencias, peregrinaciones para los ciudadanos sin autorización, o dirigir una formación religiosa sin autorización”. De tal modo, se vuelve un gesto criminal pasible de denuncia dar lecciones de catecismo a los propios hijos en casa, visto que con los Nuevos Reglamentos está prohibido en modo absoluto hacer participar a la misa o al catecismo a los jóvenes menores de 18 años.

Luego están las clasificaciones de los premios. Quien da sólo “indicios” recibe 1.00-3.000 yuan; quien “dé pruebas contra organizaciones religiosas ilegales extranjeras y las relativas personas involucradas”, tiene una recompensa de 3 mil- 5 mil yuan; quien “da pruebas y ayuda en las investigaciones para arrestar a los jefes responsables de las organizaciones religiosas ilegales extranjeras”, recibe 5 mil- 10 mil yuan. Quizás pensando que será un verdadera y propia carrera a la delación, el documento precisa que si 2 personas denuncian el mismo caso, será premiado sólo quien denunció primero y “da fe a la fecha de registración de la denuncia”.

Los otros dos capítulos explican que los premios serán decididos y entregados por la Oficina municipal para los asuntos étnicos y religiosos. Los fondos serán puestos a disposición por las autoridades comunales.

Fuente, asianews.it

Si deseas conocer más sobre tu fe católica, visita nuestra página de Facebook.

https://www.facebook.com/defiendetufecatolico/

TU DONATIVO NOS HACE FALTA Estimado lector: ¡Gracias por seguirnos y leer nuestras publicaciones. Queremos seguir comprometidos con este apostolado y nos gustaría contar contigo, si está en tus posibilidades, apóyanos con un donativo que pueda ayudarnos a cubrir nuestros costos tecnológicos y poder así llegar cada vez a más personas. ¡Necesitamos de ti!
¡GRACIAS!

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

¿Mártir de la guerra civil española o miliciano comunista?


¿MÁRTIR DE LA GUERRA CIVIL O MILICIANO COMUNISTA?

Una bonita foto con una historia polémica

Martín Martínez Pascual, fue un religioso -de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos- de 25 años asesinado en Valdealgorfa (Teruel) el 18 de agosto de 1936. Antes de ser ejecutado, le preguntaron si deseaban alguna cosa. Martín respondió: “Yo no quiero sino daros mi bendición para que Dios no os tome en cuenta la locura que vais a cometer”.

Durante casi 30 años, una supuesta fotografía suya ha sido icono de los Mártires de la Persecución Religiosa en España. El gesto que transmite en esa fotografía, su tranquilidad, su franca sonrisa hacía de ella un ejemplo de serenidad ante el martirio.

Martín Martínez existió y su historia está más que demostrada y testificada. No obstante, posiblemente esa no sea su foto. Al contrario, esa fotografía podría ser de un miliciano comunista inglés que luchaba cerca del lugar del martirio.

La fotografía tiene mucha historia. Lo explica el diario español El Confidencial. La imagen está tomada por el fotoperiodista alemán Hans Gutman (rebautizado a sí mismo como Juan Guzmán durante su paso por España). En 1986 la agencia Efe compró su archivo.

Por un error en las etiquetas de los rollos originales, el hombre de esta foto rápidamente fue identificado como Martín Martínez Pascual, párroco fusilado a los 25 años y beatificado como mártir de la guerra civil el 1 de octubre de 1995. Algunos ya dudaron entonces de su datación ya que Martínez Pascual murió en en Valdealgorfa, Teruel, mientras que la foto parecía ser de Siétamo, Huesca.

Según expresa este medio digital español, en un libro ‘Live Souls’, aparecen imágenes nunca antes vistas del voluntario inglés, llamado Alec Wainman. “En una de las fotografías que recoge se ve al mismo barbudo, 36 días después, en el sitio de Huesca con mono de miliciano y cartuchera al cinto, conversando animadamente con sus compañeros que, por el lugar en el que se encuentran, debían ser milicianos del PSUC y de la centuria Thaelmann, compuesta por comunistas alemanes”.

De ser cierto lo que publica El Confidencial podría darse algo paradójico. Durante muchos años se ha rezado a Martínez Pascual mediante esa estampita e icono, y resulta que la imagen no era suya sino de un miliciano comunista. ¿Quita esto algo al testimonio del verdadero mártir? En absoluto. Pero no deja de ser una paradoja que la fotografía de un comunista haya llevado a tantos a preguntarse por ese cielo que parecía estar viendo…

CORRIÓ “CON ALEGRÍA” PARA SER FUSILADO

Martín Martínez Pascual había nacido el 11 de noviembre de 1910 en Valdealgorfa (Teruel). Tenía 25 años al estallar la guerra. Animado por el sacerdote Mariano Portolés, que suscitó muchas vocaciones en ese pueblo, entró en el Seminario de Belchite y luego continuó en el Seminario mayor de Zaragoza donde hizo todos los estudios, salvo el último curso 1934-35, por haber ingresado ya en la Hermandad de Sacerdotes Operarios. Recibió la ordenación sacerdotal el 15 de junio de 1935 y fue destinado como formador al Colegio de San José de Murcia y como profesor del Seminario diocesano de San Fulgencio.

Terminado el curso, hizo los ejercicios espirituales en Tortosa del 26 de junio al 5 de julio de 1936. Luego marchó de vacaciones a su pueblo y allí le sorprendió la guerra. El 26 de julio, avisado de que lo buscaban para matarlo, se escondió en casas de familias amigas. Más tarde huyó a una finca a tres kilómetros del pueblo.

El 17 de agosto por la noche -según el relato de Juan de Andrés Hernansanz-, llegaron muchos milicianos forasteros, y empezó a correrse la voz de que iban a matar a todos los sacerdotes. El sacerdote Fuster Antolín vio pasar el “camión de milicianos forasteros. En la plaza oí que preguntaron a los del pueblo, lo primero, si habían matado al cura, y después les dijeron que habían de derribar una cruz que había a la entrada del pueblo, y que si no la derribaban, los matarían a ellos”.

El 18, por la mañana, muy temprano, dieron un bando -era ya el tercero, y el ultimátum- para que todos los que tuvieran sacerdotes en su casa, los entregaran. Si no lo hacían, serían pasados por las armas. Martín Martínez huyó al campo, a la cueva que había en la finca del señor Venancio, según habían acordado éste y el padre de mosén Martín. Poco tiempo estuvo allí. Lo suficiente para respirar aire puro después de tantos días de encierro, para despejar un poco la cabeza y para orar mucho. A raíz del bando conminatorio se presentaron los sacerdotes, a quienes encarcelaron en el calabozo del Ayuntamiento. Un grupo de seglares, por el hecho de ser católicos destacados, estaban ya encarcelados en una ermita del pueblo.

Al no presentarse Martín Martínez, los milicianos “fueron a su casa y detuvieron a su padre, obligándole a que les descubriese el escondite de su hijo”. El padre de mosén Martín estaba dispuesto a morir con tal que se salvara su hijo. Pero envió recado a su hijo para que se enterara de cómo iban sucediéndose los acontecimientos, y rogándole que se escapara para no ser detenido y fusilado.

Dice el señor Venancio: “El padre del sacerdote vino a mi casa para encargarme que fuera a donde estaba su hijo y le comunicara esto; pero que le dijera que no volviera al pueblo”. Otro testigo asegura que “le hubiera sido fácil huir”, pero “dijo que su obligación era salvar a su padre y correr la suerte de los demás sacerdotes. Y se fue de prisa al pueblo”, corriendo para presentarse al Comité: “Vino con alegría.

Esto lo sé por una vecina, llamada Teresa Expósito, que le encontró cuando iba a entrar en el pueblo y, al querer disuadirle, el siervo de Dios le dijo que iba precisamente a presentarse, sabiendo que iban a matarle”. Benigno Peris Seguer, uno del Comité “le salió al paso, era muy amigo de su familia. Le dijo que le podía salvar, y que a sus familiares no les pasaría nada, que era sólo para amenazarles. Martínez rechazó este ofrecimiento y le dijo que de antemano perdonaba a todos; le dio unos abrazos para sus familiares y el encargo de que perdonasen a sus asesinos”.

Los del Comité del pueblo querían, en general, salvar a Martín a toda costa. Quisieron valerse de una estratagema: convencer a los “forasteros”, a los del Comité de Alcañiz, que Martín era un estudiante y todavía no era sacerdote. Cuando llegó al Comité, “le preguntaron: -¿Eres tú Martín Martínez, el estudiante? Y él dijo que era Martín Martínez; pero que era sacerdote como los demás que tenían allí”. A mosén Martín le urgían dos cosas: salvar a su padre y poder dar la comunión por viático a sus hermanos sacerdotes antes del martirio: “estuvo minutos nada más en la cárcel”, en la ermita de Nuestra Señora del Buen Suceso, donde tenían encarcelado los milicianos a un grupo de seglares, que también fueron fusilados.

Lo suficiente para dar a Cristo y comulgar él mismo. Lo había guardado para el día de su sepultura. Tan poco tiempo estuvo que, al llegar al pueblo el señor que le llevó recado con lo de su padre, ya oyó los disparos que mataban a las víctimas.

Sacaron a los sacerdotes del calabozo del Ayuntamiento y los llevaron caminando hasta la Plaza del Convento, muy cerca de la casa de mosén Martín. Allí había un camión, esperándolos. Benigno Peris, el miliciano, estaba allí también esperando, y se acercó a mosén Martín para decirle que había cumplido su encargo de dar un abrazo a sus padres y darles el consejo de que perdonaran a sus asesinos.


"Él me dio un millón de gracias y me dijo que rogaría por mí desde el cielo. Ese mismo camión recogió después a los seglares que mataron ese día". Muchos vieron el espectáculo de aquellos sacerdotes y seglares camino de la muerte. Los llevaron hacia el cementerio y allí, junto al camino, los mataron. Un miliciano que presenció la ejecución cuenta que a Martín Martínez, “cuando le dijeron, al ir a matarle, que se pusiera de espalda, contestó que quería morir de frente, y gritó en aquel momento: ¡Viva Cristo Rey!”.


Eran las seis de la tarde. Minutos antes, el fotógrafo alemán Hans Gutmann Guster, que más tarde adoptaría el nombre de Juan Guzmán al vivir en México, le hizo las fotos aquí presentadas. Martín Martínez Pascual fue beatificado el 1 de octubre de 1995. EFE tiene las fotos erróneamente fechadas en Siétamo, localidad que apenas ha cambiado nada de entonces a hoy.

Google Maps viene en ayuda de la geografía martirial, y los dos montículos que se ven tras la cabeza del beato Martín son fáciles de identificar como los dos que atraviesa la actual carretera N-420/N-232 al oeste de Valdealgorfa, y el lugar desde donde se hizo la foto es la bifurcación donde en el mapa está el cartel TE-710 a la izquierda de la cual (derecha en la foto) sale el camino que sube al cementerio.


Como ya decíamos. Durante muchos años se ha rezado a Martínez Pascual mediante esa estampita e icono, y resulta que la imagen no era suya sino de un miliciano comunista. ¿Quita esto algo al testimonio del verdadero mártir? Durante muchos años se ha rezado a Martínez Pascual mediante esa estampita e icono, y resulta que la imagen no era suya sino de un miliciano comunista. ¿Quita esto algo al testimonio del verdadero mártir? EN ABSOLUTO.

Fuentes, Aleteia y La Catedral de los Mártires


Si deseas conocer más sobre tu fe católica, visita nuestra página de Facebook.

https://www.facebook.com/defiendetufecatolico/

Nota importante: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

TU DONATIVO NOS HACE FALTA Estimado lector: ¡Gracias por seguirnos y leer nuestras publicaciones. Queremos seguir comprometidos con este apostolado y nos gustaría contar contigo, si está en tus posibilidades, apóyanos con un donativo que pueda ayudarnos a cubrir nuestros costos tecnológicos y poder así llegar cada vez a más personas. ¡Necesitamos de ti!
¡GRACIAS!


¿A quién salvo?


¿A QUIÉN SALVO?

Era la reunión un domingo por la noche de un grupo de oración en la parroquia de la comunidad. Después que cantaron algunos salmos, el sacerdote de la iglesia se dirigió al grupo donde había muchos jóvenes y presentó a un orador invitado; era uno de sus amigos de la juventud, ahora ya de avanzada edad.

Mientras todos lo seguían con la mirada, el orador ocupó el pulpito y después de unas oraciones comenzó a contar esta historia:

"Un hombre junto con su hijo y un amigo de su hijo estaban navegando en un velero a lo largo de la costa del Pacífico, cuando una tormenta les impidió volver a tierra firme. Las olas se encresparon a tal grado que el padre, a pesar de ser un marinero de experiencia, no pudo mantener estable la embarcación, y las aguas del océano arrastraron a los tres". Al decir esto, el orador se detuvo un momento y miró a dos jóvenes que desde que comenzó la plática estaban mostrando interés; y siguió narrando:

"El padre logró llegar a la barca y agarrar una soga, pero luego tuvo que tomar la decisión más terrible de su vida: escoger a cuál de los dos muchachos tirarle el otro extremo de la soga. Tuvo sólo escasos segundos para decidirse. El padre sabía que su hijo era un buen cristiano, y también sabía que el amigo de su hijo no lo era. La agonía de la decisión era mucho mayor que los embates de las olas".

"Miró en dirección a su hijo y le gritó: ¡TE QUIERO, HIJO MIÓ! y le tiró la soga al amigo de su hijo. En el tiempo que le tomó al amigo halar hasta el velero volcado en campana, su hijo desapareció bajo los fuertes oleajes en la oscuridad de la noche. Jamás lograron encontrar su cuerpo".

Todos estaban escuchando con suma atención, en especial los jóvenes y atentos a las próximas palabras que pronunciara el orador invitado.

"El padre" -continuó el orador- "sabía que su hijo pasaría la eternidad con Cristo, porque él lo conocía, pero no podría soportar el hecho de que el amigo de su hijo no estuviera preparado para encontrarse con Dios, pues en su familia nunca le hablaron de Él. Por eso sacrificó a su hijo".

¡Cuan grande es el amor de Dios que lo impulsó a hacer lo mismo por nosotros!"

Dicho esto, el orador volvió a sentarse, y hubo un tenso silencio. Pocos minutos después de concluida la reunión, algunos jóvenes se encontraron con el orador. Uno de ellos le dijo cortésmente:


"Esa fue una historia muy bonita, pero a mí me cuesta trabajo creer que ese padre haya sacrificado la vida de su hijo con la ilusión de que el otro muchacho algún día decidiera seguir a Cristo".

"Tienes toda la razón", le contestó el orador mientras miraba su Biblia gastada por el uso.

Y mientras sonreía, miró fijamente a los jóvenes y les dijo:

"Pero esa historia me ayuda a comprender lo difícil que debió haber sido para Dios entregar a su Hijo por mí. A mí también me costaría trabajo creer la historia que conté, si no fuera porque el amigo de ese hijo era yo."


Si deseas conocer más sobre tu fe católica visita nuestra página de Facebook.

https://www.facebook.com/defiendetufecatolico/

Nota importante: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

TU DONATIVO NOS HACE FALTA. Estimado lector: ¡Gracias por seguirnos y leer nuestras publicaciones. Queremos seguir comprometidos con este apostolado y nos gustaría contar contigo, si está en tus posibilidades, apóyanos con un donativo que pueda ayudarnos a cubrir nuestros costos tecnológicos y poder así llegar cada vez a más personas. ¡Necesitamos de ti!
¡GRACIAS!


Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATÓLICO DEFIENDE TU FE.


Publicaciones más leídas del mes

Donaciones:

BÚSCANOS EN FACEBOOK