Estudios médicos han determinado de manera concluyente, que la oración puede curar a un enfermo, y el hecho de creer en Dios ayuda a vivir más saludable, más feliz, y lo ayuda a vivir más tiempo.
Para los creyentes en Cristo nunca ha habido dudas de que la oración tiene el poder para sanar, pero los científicos también concluyen que el poder curativo de la oración es innegable, de acuerdo con 1,500 estudios médicos realizados.
La investigación de realizó en varios hospitales y universidades en Estados Unidos y de instituciones prestigiosas, indican que "la gente que cree en Dios y ora más tiene una mejor salud mental y física", dijo el Dr. Harold G. Koenig, de la Universidad de Duke, según News Max.
Koenig agregó que "estudios han mostrado que la oración puede ayudar a prevenir que la gente se enferme, y que cuando se enfermen, se recuperen más rápidamente".
También los médicos han dicho que de 125 estudios que relacionan a la salud con la asistencia a centros de oración, un 85 encontró que quienes van a la iglesia regularmente tienen una vida más larga.
Koenig, quien es director del Centro para la Espiritualidad, Teología y Salud de Duke, y quien ha escrito varios libros sobre fe y sanación, citó el ejemplo de un estudio publicado en la revista médica Southern Medical Journal, en el que se demuestra que la oración tiene efectos sorprendentes de sanación en pacientes con deficiencias visuales y auditivas.
Según el estudio, después de sesiones de oración, los pacientes mostraron mejoras significativas basadas en exámenes audiovisuales.
"Los beneficios de la práctica religiosa, particularmente el estar involucrado en una comunidad de fe, son un factor importante para que la gente le haga frente a las enfermedades y experimenten un mejor bienestar, porque tienen más esperanza, son más optimistas, experimentan menos depresión, menos ansiedad", agregó Koenig.
También el investigador y escritor Tom Knox dijo que la evidencia sobre el poder de la oración es abrumadora.
"Lo que yo he descubierto me ha sorprendido. En los últimos 30 años un trabajo científico muestra que las creencias religiosas son médica, social y psicológicamente beneficiosas", dijo Koenig.
¿Cómo se explica al espíritu desde la física cuántica?
Después de todo esto uno no sabe qué decir sobre lo que significa hablar de mi cuerpo. Pero yo diría que significa que es el conjunto material que está adaptado al espíritu y bajo el control del espíritu, de tal manera que en el cambio diario y año tras año del metabolismo de mis órganos, siempre puedo decir que el espíritu es el que da cohesión a toda esta estructura material y, controlándola, la hace ser mi cuerpo.
Ahora bien, hablemos de lo que nos dicen los evangelios de Cristo resucitado. Solamente en el caso de Cristo tenemos una descripción de lo que hace un cuerpo resucitado. ¿Qué nos dice el evangelio? Primeramente entra en el cenáculo donde están los apóstoles sin abrir la puerta: aparece en medio de ellos. ¿Por dónde ha entrado? La respuesta, naturalmente, es que no ha entrado por ningún sitio.
¿Cómo puede hacerse presente si antes no estaba dentro y no ha entrado? La respuesta se puede decir por la física: se puede ir de un sitio a otro sin pasar por el medio. ¿Y dónde estaba antes? La respuesta también puede venir por la física: no tenía que estar en ningún sitio. Porque la materia puede existir sin estar en ningún sitio. Así es, como en el caso del agujero negro.
Precisamente este es uno de los modos de hablar de la Resurrección: el cuerpo deja de estar sujeto a los límites del espacio. Y porque deja de estar sujeto a estos límites no hay que buscarlo con ningún tipo de mapa para ver dónde está cuando no quiere hacerse presente. No tiene que estar en ningún sitio y se hace presente directamente donde quiere, sin pasar por ningún camino intermedio.
Y cuando Cristo desaparece del cenáculo, tampoco pide que le abran la puerta. Desaparece sin más para estar fuera del espacio. No sabemos explicarnos ni imaginar qué es existir fuera del espacio, pero la física me da pie para pensar que esto es una realidad que se da también en el mundo de las partículas. Pero cuando Cristo se hace presente, tiene su cuerpo, ya lo creo que sí. Se le toca, puede comer y come, porque es un cuerpo real y tiene la capacidad de hacer lo que se hace por medio de esas cuatro fuerzas que definen a la materia.
Lo que el evangelio nos dice es que Cristo mismo, dirigiéndose a los apóstoles, les dice: ved que tengo carne y huesos, no soy ningún fantasma. Dice que le toquen. Y cuando todavía no se atreven a creerlo del todo les pide que le den de comer, y con ellos come un trozo de pescado. De modo que es un cuerpo verdadero, sí, con todas las posibilidades de actuar de un cuerpo humano. Luego desaparece y aparece a los discípulos de Emaús y no le reconocen.
¿Por qué? Porque, una vez más, no está sujeto a ninguna ley física que obliga a que tus átomos estén en una distribución determinada. Por tanto, puede tener el aspecto que quiera. No es necesariamente el cuerpo de Cristo el que tiene que tener tales dimensiones en cada uno de sus rasgos. Puede tener su propio cuerpo pero puede controlar completamente cómo se muestra, a quién se muestra y en qué forma se muestra. Si quieren que se lo diga de manera analógica y breve.
Cuando nosotros vivimos en nuestra vida mortal y normal, ¿cómo actúa nuestro espíritu? No actúa con la libertad propia de un espíritu, porque un espíritu no está sujeto a leyes físicas, ni a espacio ni a límites de movimiento ni de tiempo. Dios o un ángel, como espíritus puros, no están sujetos a este cambio espacio temporal propio de la materia. Sin embargo, nuestro espíritu se ve obligado a actuar casi como materia en el sentido de que yo estoy aquí y por mucho que lo piense mi espíritu no va a estar en Miami, está aquí.
Y por mucho que me esfuerce, no puedo actuar sino en un tiempo en el que me cuesta trabajo, esfuerzo y tiempo aprender algo, hacer un raciocinio filosófico o simplemente utilizar la capacidad de razonar en la vida diaria, de absorber la belleza de una poesía, de aprender una ley física… Todo esto me lleva tiempo. Por tanto, mi espíritu está limitado por su unión a la materia y actúa casi a modo de materia, constreñido por los límites de espacio y tiempo.
Esto, que es la realidad de nuestra vida, cambia al revés después de la Resurrección. Entonces es el espíritu el que manda y hace que la materia exista a modo de espíritu, libre de esas ataduras, de esos límites de espacio y tiempo. Este es el único significado lógico que tiene la frase de San Pablo: se siembra un cuerpo material, resucita un cuerpo espiritual. Cuerpo es el sustantivo, el nombre, por tanto, es estructura material.
Pero actúa ya a modo de espíritu. Y porque actúa a modo de espíritu este puede determinar que se haga o no visible en una forma o en otra, en un sitio o en otro, en un momento o en otro. El cuerpo está totalmente subordinado al espíritu. Y como estará fuera del tiempo, no hay desgaste, no hay metabolismo, no hay ningún tipo de necesidad de renovar estructuras ni de conseguir energía con alimentos.
HECHOS CIENTÍFICOS QUE ANTES FUERON MENCIONADOS EN LA BIBLIA
Por Jesús Mondragón (Saulo de Tarso)
En mi época de ateísmo durante mi juventud, la ciencia lo era todo para mí. Y la consideraba incompatible con la religión. Siempre tuve un hambre insaciable de saber, de conocer, de aprender. Hambre, que en vez de disminuir, se ha acrecentado con los años. Leía, o mejor dicho, devoraba cualquier libro que caía en mis manos.
Pero, entre otros motivos que me hicieron aceptar la existencia de Dios, tuvieron mucho que ver las contradicciones, vacíos y desatinos que existen en la ciencia para explicar el por qué del cosmos.
Imagine usted la sorpresa de este amante de la ciencia, cuando cayó la Biblia en mis manos. Una de las primeras cosas que me impactó cuando la leí por primera vez; es que ésta menciona una serie de hechos científicos que no pudieron venir a la mente del escritor humano o hagiógrafo, sino únicamente por medio de la revelación de un ser supremo, que por necesidad lógica, está más allá del cosmos, más allá de la creación... su creación. He aquí, algunos de ellos. No digo que sean todos. Pero son los que con mi escaso conocimiento he podido encontrar. Tal vez ustedes conozcan más.
Tal vez me dirán: "la Biblia contiene gran cantidad de imprecisiones científicas". Y es cierto. Nunca esperé encontrar algo diferente en un libro que no es científico. Después de todo... «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños». Mateo 11,25.
Sin embargo, estos hombres pusieron por escrito la revelación de Dios con su escasa cultura, y con el escaso o nulo conocimiento científico de su época.
Pero no es en los errores científicos plasmados por ellos en las Escrituras en los que hay que fijarse, (pues hasta la ciencia y los hombres de ciencia se equivocan) ¡sino en sus aciertos! Puesto que aciertos tales, son tan de gran magnitud, que solamente por revelación divina, pudieron estos hombres conocer y escribir lo que dejaron plasmado en la Sagrada Biblia, hechos que fueron descubiertos y comprobados miles de años después.
HE AQUÍ ESTOS HECHOS...
LA DISPERSIÓN DE LA LUZ
El descubrimiento de la descomposición de la luz blanca en los diferentes colores que la componen, data del siglo XVII, debido al físico, astrónomo y matemático Isaac Newton.
Estudiando los descubrimientos de sus predecesores como Roemer y Huygens, el gran científico inglés, tuvo, en 1666, la idea de efectuar el análisis de la luz. Tomó un prisma de vidrio e hizo que sobre éste incidiera un rayo de luz blanca solar. Y vio lo que esperaba ver: del prisma no salía ya un haz de luz blanca, sino varios rayos de distintos colores. En 1667 presentó ante la Royal Society su experimento sobre la descomposición de la luz solar.
Sin embargo, más de 2,000 años antes de Newton, la dispersión de la luz ya era mencionada por la Biblia:
Job 38,24
¿Por qué camino se reparte la luz, o se despliega el solano por la tierra?
EL CICLO DEL AGUA
Las primeras investigaciones cientificas sobre el ciclo del agua las desarrolló Pierre Perrault en el siglo XVII, quien determino cientificamente la existencia de una relacion entre la evaporizacion del agua y las precipitaciones que contribuían al proceso de almacenamiento de agua en la tierra.
En el mismo siglo, Edme Mariotte contribuye a la obra de Perrault confirmando que las aguas de las precipitaciones se filtraban por el suelo para formar cuencas subterraneas. Y por último, Edmond Halley a fines del siglo XVII contribuye con estudios sobre la evaporizacion del agua.
Eclesiastés 1,7
Todos los ríos van al mar y el mar nunca se llena; al lugar donde los ríos van, allá vuelven a fluir.
Eclesiastés 11,3
Si las nubes van llenas, vierten lluvia sobre la tierra, y caiga el árbol al sur o al norte, donde cae el árbol allí se queda.
Job 36,27-28
El atrae las gotas de agua, pulveriza la lluvia en su vapor, que luego derraman las nubes, la destilan sobre la turba humana.
Amós 9,6
El que edifica en los cielos sus altas moradas, y asienta su bóveda en la tierra; el que llama a las aguas de la mar, y sobre la haz de la tierra las derrama, ¡Yahveh es su nombre!
Hasta Pierre Perrault, Edme Mariotte y Edmund Halley, se comprendió bien los ciclos del agua y que la lluvia proviene de los océanos. Sin embargo, ya los escritores de la Biblia lo habían descrito con gran precisión. ¿Casualidad?
ÓRBITAS DE LAS ESTRELLAS
Los primitivos, naturalmente, creían que las estrellas estaban fijas en una especie de bóveda sobre la Tierra. Pero el Sol y la Luna no deberían estar incluidos en ella.
Edmund Halley determinó por primera vez en 1718 el movimiento de las estrellas, comparando las posiciones de tres estrellas muy brillantes: Arturo, Proción y Sirio, dadas por Ptolomeo (85-165 d.C.) en el famoso Almagesto, con las que él mismo había medido.
Se puede apreciar inmóvil la estrella polar (Ursa Minoris) comúnmente llamada Polaris, y el movimiento aparente de todas las otras estrellas debido a la rotación de la Tierra.
Las estrellas de una galaxia tampoco están quietas; están en movimiento girando siempre alrededor del centro de la galaxia. Si estuvieran quietas, la atracción gravitatoria haría que inmediatamente cayeran hacia el centro de la galaxia: es lo mismo que les pasaría a la Tierra y a los demás planetas si dejaran de girar en torno al Sol, caerían hacia el Sol.
Conocer que la tierra giraba en una órbita no fue posible hasta Galileo. Hipotéticamente hablando, pudiera ser que antiguamente se tuviera una idea de ello, aunque es improbable. ¿Pero saber que las estrellas también giran en una órbita?
Jueces 5:20
Desde los cielos lucharon las estrellas, desde sus órbitas lucharon contra Sísara.
Revelación de Dios, no cabe la menor duda.
LA TIERRA ERA ESFÉRICA
Los antiguos y los medievales creían que la Tierra era esférica. Lo había dicho Aristóteles y su autoridad fue intocable hasta la época de Copérnico. Eratóstenes es conocido principalmente por ser la primera persona en calcular la circunferencia de la Tierra con una gran precisión, ¡En el siglo III antes de Cristo!
Por cierto, la Iglesia Católica jamás creyó y mucho menos enseñó, que la tierra fuera plana. Ese es un invento protestante con el fin de hacer ver a los católicos como unos imbéciles. No existe ningún documento oficial de la Iglesia Católica, en el que se lea que la tierra era plana.
La concepción de un mundo plano era una idea de gente inculta, pero no de los sabios. Aún así, había excepciones. Durante toda la Edad Media hubo 2 personalidades cultas que defendían la idea de una tierra plana. Uno fue Cosmas Indicopleustes, en el siglo VI, navegante griego que luego se hizo monje y topógrafo. El otro fue Lactancio, uno de los antiguos Padres de la Iglesia, escritor latino de los siglos II-III. En suma, los sabios sabían la tierra que era esférica, pero el pueblo creía que era plana.
Sin embargo, que la tierra era redonda, lo deja claro la Sagrada Escritura varios siglos antes de Cristo, de Aristóteles y de Eratóstenes.
ORBE es un término que procede del latín orbis. Su primera acepción reconocida por el diccionario de la Real Academia Española (RAE) refiere a algo redondo o circular. Por extensión, el concepto de orbe se emplea para nombrar al mundo.
Proverbios 8:30-31
yo estaba allí, como arquitecto, y era yo todos los días su delicia, jugando en su presencia en todo tiempo, jugando por el orbe de su tierra; y mis delicias están con los hijos de los hombres.
Isaías 40,22
El está sentado sobre el orbe terrestre, cuyos habitantes son como saltamontes; él expande los cielos como un tul, y los ha desplegado como una tienda que se habita.
EL INCONTABLE NÚMERO DE ESTRELLAS Algunos sabios de epocas antiguas se atrevieron a calcular el número de estrellas. Ellos pensaban, como ya lo hemos dicho, que las estrellas estaban pegadas en una especie de bóveda que cubría la tierra y por lo tanto, su número era finito. La concepción de un universo infinito, con un número infinito de estrellas era algo sencillamente, impensable. Pero no así para la Biblia.
Génesis 15,5
Y sacándole afuera, le dijo: «Mira al cielo, y cuenta las estrellas, si puedes contarlas.» Y le dijo: «Así será tu descendencia.»
Jeremías 33,22
Así como es incontable el ejército de los cielos, e incalculable la arena de la mar, así multiplicaré el linaje de mi siervo David y de los levitas que me sirven. Hoy sabemos que el número de estrellas es imposible que calcular.
EL VIENTO SE MUEVE EN FORMA CICLÓNICA O CÍRCULAR
La circulación del viento en el resto del planeta se influye por el efecto Coriolis, descrito en 1836 por el científico francés Gaspard-Gustave Coriolis. Este es el nombre del movimiento del aire causado por la rotación del Planeta. El viento sopla del nordeste al sudoeste en el hemisferio norte y del sudeste hacia el noroeste en el hemisferio sur. El mismo movimiento circular que existe en el ecuador, ocurre en las zonas que se denominan las células Hadley. La combinación de las diferentes células, el efecto Coriolis y los cambios de temperatura en las diferentes estaciones resulta en un sistema complejo de movimiento del aire en todo el planeta.
Movimiento en forma ciclónica o circular, que miles de años antes, ya había sido descrito en la Biblia:
Eclesiastés 1:6
Sopla hacia el sur el viento y gira hacia el norte; gira que te gira sigue el viento y vuelve el viento a girar.
LA TIERRA FLOTA EN EL ESPACIO
Eso lo sabemos todos hoy en día, pero en la época en que esto se escribió era sencillamente inimaginable. El universo conocido e imaginado por el hombre era cargado a las espaldas de Atlas, o sobre tres elefantes, o sobre una enorme tortuga. Pero imaginar el espacio, la nada y que ahí estuviera situada la tierra... Son palabras mayores. Pero no para la Biblia:
Job 26,7
El extiende el Septentrión sobre el vacío, sobre la nada suspende la tierra.
¿Quién sino sólo Dios pudo revelar esto? Si lo entendían los antiguos o no, es otra cuestión. Pero hoy, sin duda lo comprendemos o al menos, eso creemos...
CORDILLERAS MONTAÑOSAS EN EL MAR
Cordilleras montañosas sobre la tierra, es de saber general. Pero lo que no todos saben, es que en el fondo del mar también existen cordilleras montañosas con elevaciones incluso más altas que el Monte Everest. Algunos picos de esas montañas incluso salen del mar a la superficie. Pero quien sí lo sabía con certeza era el profeta Jonás, en una época en que no existían submarinos. La cartografía de esas cordilleras de montañas no fue posible realizarlas hasta el siglo XX.
Jonás 2,6-7
Me envolvían las aguas hasta el alma, me cercaba el abismo, un alga se enredaba a mi cabeza.
A las raíces de los montes descendí, a un país que echó sus cerrojos tras de mí para siempre, mas de la fosa tú sacaste mi vida, Yahveh, Dios mío.
Cordilleras montañosas bajo el Océano Atlántico
LAS CORRIENTES OCEÁNICAS
Mathew Fontaine Maury, era un marino y explorador estadounidense que a partir de estudios realizados en 1836 descubrió las corrientes oceánicas. En un pasaje de su vida y antes de ser conocido por sus investigaciones oceanográficas, Maury se encontraba muy enfermo en cama, y oyó a su hijo que leía en la Biblia el Salmo 8. Entonces le pidió que volviera a leer el párrafo que dice: "y las aves del cielo, y los peces del mar, que surcan las sendas de las aguas. Cuando oyó esto él dijo, “Si la Biblia dice que hay senderos en el mar, yo los encontraré”.
Inquieto por esta declaración bíblica, se dedicó a realizar los estudios de corrientes marinas que hicieron famoso su nombre y que trajo tanto beneficio a la navegación mundial.
Un monumento a su memoria se ha levantado en Richmond, Virginia, en el cual el gran explorador esta sentado y al pie de esa imagen hay una Biblia, indicando que gracias a ella, él pudo encontrar ese sitio que para la humanidad permanecía inaudito. La descripción de Maury sobre los senderos del mar se ha hecho clásica en oceanografía: Es un río en el océano.
Salmos 8,9
y las aves del cielo, y los peces del mar, que surcan las sendas de las aguas.
EL HOMBRE ESTÁ HECHO DEL POLVO Y AL POLVO RETORNARÁ
Un 99 por ciento del cuerpo se compone de oxígeno, carbono, nitrógeno, hidrógeno, fósforo y calcio, en tanto el resto de los elementos consiste en sodio, cloro, potasio, azufre y magnesio. En un cuerpo adulto se halla hasta un 65 por ciento de oxígeno, un 18 por ciento de carbono, un 10 por ciento de hidrógeno, un 3 por ciento de nitrógeno y el resto del porcentaje corresponde a otros. Cuando una persona muere y es sepultada, todos estos elementos regresan literalmente a la tierra y éstos mismos, darán nueva forma al interminable ciclo de la vida.
Génesis 2,7
Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente.
"Polvo eres y en polvo te convertirás" no es alegoría, es científicamente real.
EL ORO, AUNQUE ES METAL, ES TRANSPARENTE
El oro, como todos los metales, refleja la luz y, por lo tanto, es opaco. Sin embargo, la luz puede penetrar un poco dentro del metal, de modo que una película de oro de unos cien átomos de espesor puede ser transparente, Esto es utilizado actualmente en el avión caza de combate de 5ª generación más avanzado del mundo, el F-22 Raptor; cuya fina película de oro de 24 kilates en la cabina del piloto, lo ayuda a ser invisible al radar.
Apocalipsis 21,18
El material de esta muralla es jaspe y la ciudad es de oro puro semejante al vidrio puro.
¿Cómo pudo saber el escritor de la Biblia, que el oro puede ser transparente como el cristal?
EFESIOS 3,18; "EL AMOR DE CRISTO" ¿LA CUARTA DIMENSIÓN DEL ESPACIO-TIEMPO?
El Apóstol San Pablo, hace mención de las tres dimensiones del espacio en una analogía en la carta a los Efesios. Sin embargo, añade una cuarta dimensión: "el amor de Cristo". ¿Se refería San Pablo inconscientemente por revelación a la cuarta dimensión del espacio-tiempo? Tal vez eso ni siquiera pasó por su mente. Pero Imagine usted la impresión que ese texto a causado no sólo en mí, sino en la mente de grandes hombres de ciencia.
Efesios 3,18-19
podáis comprender con todos los santos cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, y conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que os vayáis llenando hasta la total Plenitud de Dios.
LA TEORÍA DEL TODO
Los científicos han logrado simplificar toda la enorme complejidad del universo, hasta reducirlo a sólo cuatro fuerzas que explican cómo funciona el universo, estas son: la gravitatoria, la energía nuclear débil, la energía nuclear fuerte y la energía electromagnética. LA TEORÍA DEL TODO, es una teoría hipotética de la física teórica que explica y conecta en una sola todos los fenómenos físicos conocidos que podría unificar o explicar a través de un modelo simple de teorías todas las interacciones fundamentales de la naturaleza. Han sido muchos los hombres ilustres y de gran genio que lo han intentado y, por ahora, han fracasado: Albert Einstein, Stephen Hawking, entre otros.
La Biblia menciona que es Cristo, en quien toda la creación tiene cohesión. ¿Será ésta, la respuesta a la teoría del todo? No lo sabemos con seguridad, pero es emocionante cómo lo alude el Apóstol San Pablo.
Colosenses 1,15-17
ÉL es Imagen de Dios invisible, Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a todo, y todo tiene cohesión en Él.
Efesios 4,15-16
antes bien, siendo sinceros en el amor, crezcamos en todo hasta Aquel que es la Cabeza, Cristo, de quien todo el Cuerpo recibe trabazón y cohesión por medio de toda clase de junturas que llevan la nutrición según la actividad propia de cada una de las partes, realizando así el crecimiento del cuerpo para su edificación en el amor.
Mi intención con este artículo, no es la de demostrar absolutamente nada, sino mostrar, una serie de datos que no sólo a mí, sino a muchas personas de ciencia, en todas las épocas y en diversidad de lugares, nos han ayudado a aceptar que el cosmos no es producto del azar. Y que es obra de un ser eterno, necesario, omnisciente, omnipotente, omnipresente y misericordioso. Mostrando que habemos personas que podemos llegar al conocimiento de Dios y a la fe, mediante el uso de la inteligencia y la razón; como ya lo había dicho el Apóstol San Pablo en Romanos 1,20: Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras... Y posteriormente el Papa San Juan Pablo II, en su encíclica Fides et Ratio, de la fe y la razón. Los hechos están ahí. La mejor opción, es la suya...