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¿Por qué el diablo ya no tiene esperanza de ser perdonado?


Cuando hablamos del diablo y la razón por la cual ya no tiene esperanza de ser perdonado, nos adentramos en temas profundos sobre la naturaleza de los ángeles, la eternidad y la voluntad. Todo esto puede parecer complejo, pero lo vamos a desglosar poco a poco.

Primero, hablemos de la naturaleza de los ángeles, que incluye al diablo antes de su caída. Los ángeles son seres espirituales creados por Dios con una inteligencia y voluntad mucho más perfectas que las nuestras. A diferencia de nosotros, los ángeles no viven en el tiempo como lo hacemos los seres humanos. Nosotros experimentamos el tiempo de manera lineal: hay un pasado, un presente y un futuro. Podemos tomar decisiones, cambiar de opinión, arrepentirnos y aprender de nuestras experiencias porque vivimos en esta secuencia temporal.

Los ángeles, en cambio, existen en un estado de "eterno presente". Este concepto puede ser difícil de entender porque estamos acostumbrados a pensar en términos de tiempo. Pero, básicamente, los ángeles no están sujetos al paso del tiempo. Cuando un ángel toma una decisión, lo hace con un conocimiento pleno y perfecto, y esa decisión se fija de una vez para siempre. No hay "cambio de opinión" o "arrepentimiento" porque no hay un "después" en el que puedan reconsiderar su elección. Su acción volitiva, es decir, su capacidad de decidir, opera fuera del tiempo.

Esto nos lleva al tema de la caída de los ángeles, liderados por Lucifer, que luego conocemos como el diablo. Según la tradición de la Iglesia, Lucifer fue un ángel de altísimo rango que, en su soberbia, decidió rebelarse contra Dios. No quiso aceptar la supremacía de Dios y, en su deseo de ser igual o superior a Él, arrastró consigo a otros ángeles en esta rebelión. Esta decisión no fue un error momentáneo o un acto impulsivo que podrían corregir más tarde. Fue una decisión tomada con total conocimiento y voluntad, fuera del tiempo, y por lo tanto, es una decisión irrevocable.

El Catecismo de la Iglesia Católica dice: "Esta 'caída' consiste en la libre elección de estos espíritus creados, que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y su Reino" (CIC, 392). Aquí la palabra "irrevocablemente" es clave. Porque los ángeles, al tomar decisiones en un estado fuera del tiempo, no pueden cambiar su voluntad una vez que ha sido fijada. No es que Dios no quiera perdonar al diablo, sino que el diablo y los ángeles que lo siguieron no pueden ni quieren arrepentirse. Su voluntad está fijada en ese acto de rebelión, y, por lo tanto, no tienen la capacidad de volverse hacia Dios para pedir perdón.

En cambio, nosotros, los seres humanos, sí vivimos en el tiempo y nuestras decisiones son mucho más dinámicas y cambiantes. Podemos tomar una mala decisión hoy, darnos cuenta de nuestro error mañana, y arrepentirnos sinceramente. Nuestra voluntad es flexible porque opera dentro del tiempo. Es por eso que siempre tenemos la oportunidad de arrepentirnos y volver a Dios mientras vivamos.

San Juan, en su primera carta, nos da una promesa que resuena profundamente: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad" (1 Juan 1, 9). Esta es una promesa de esperanza para nosotros. A lo largo de nuestra vida, Dios nos da la oportunidad de arrepentirnos, de cambiar, de buscar su misericordia y de ser perdonados.

El diablo, sin embargo, tomó su decisión en un único y eterno acto de voluntad. Al hacerlo fuera del tiempo, su decisión es absoluta y permanente. Es un rechazo total y definitivo de Dios, y en ese estado de existencia, no hay vuelta atrás. No puede arrepentirse porque su voluntad ya está completamente fijada en esa rebelión. Es un estado de obstinación absoluta, no por falta de misericordia de parte de Dios, sino por la propia naturaleza de la decisión tomada por los ángeles caídos.

El profeta Isaías refleja este orgullo y caída del diablo en un pasaje que dice: "¡Cómo has caído del cielo, lucero de la mañana, hijo de la aurora! Has sido arrojado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: ‘Subiré al cielo; por encima de las estrellas de Dios elevaré mi trono... Subiré sobre las alturas de las nubes, seré semejante al Altísimo.’" (Isaías 14, 12-14). Este pasaje captura la esencia de la rebelión del diablo: un intento de usurpar el lugar de Dios, lo que llevó a su caída.

Nosotros, en cambio, estamos llamados a reconocer nuestra dependencia de Dios y a mantener nuestra voluntad alineada con la suya. La historia del diablo es un recordatorio de los peligros del orgullo y de la importancia de la humildad y el arrepentimiento. Mientras vivamos en el tiempo, siempre tenemos la puerta abierta para regresar a Dios, para pedir su perdón y para recibir su misericordia.

En resumen, el diablo ya no tiene esperanza de ser perdonado porque, al ser un ángel que ejerció su voluntad fuera del tiempo, su decisión de rebelarse contra Dios fue definitiva e irrevocable. Nosotros, en cambio, al vivir en el tiempo, siempre tenemos la oportunidad de arrepentirnos y volver a Dios. La misericordia de Dios es infinita, pero debemos recordar que para recibirla, debemos tener la voluntad de pedirla, una voluntad que el diablo, por su propia elección, ya no tiene.

Así que mientras caminamos por nuestra vida diaria, sigamos buscando a Dios, confiando en su misericordia, y recordando que siempre podemos volver a Él con un corazón arrepentido. ¡Esa es nuestra esperanza y nuestra fortaleza!

Autor: Padre Ignacio Andrade.

¿Por qué el diablo es el príncipe de este mundo si fue Dios el que creó al mundo? ¿Dios le dio ese poder o él lo obtuvo?

                

A veces, las preguntas sobre el mal y el diablo pueden ser bastante inquietantes, pero abordarlas con una mente abierta y un corazón dispuesto a aprender siempre es bueno. Vamos a sumergirnos en esto juntos, ¿te parece?

¿Por qué el diablo es el príncipe de este mundo si fue Dios quien creó al mundo?

Primero, es importante entender que cuando decimos que el diablo es el "príncipe de este mundo", no estamos diciendo que él tenga la última palabra o el poder supremo sobre todo lo que sucede. Eso le pertenece a Dios y sólo a Dios. Pero entonces, ¿qué significa realmente este título?

La creación de Dios y el libre albedrío

Dios creó el mundo y todo lo que hay en él, incluyendo a los ángeles y a los seres humanos. Él lo hizo todo bueno. Génesis 1,31 dice: "Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno". Todo lo que Dios creó era bueno y perfecto.

Sin embargo, Dios también nos dotó a todos, tanto a los ángeles como a los humanos, de libre albedrío, la capacidad de elegir. Este don es fundamental para el amor verdadero, porque el amor forzado no es amor en absoluto. Con el libre albedrío, podemos elegir amar a Dios y seguir su voluntad, o podemos rechazarlo.

La rebelión de Satanás

Según la tradición cristiana, Lucifer (quien después se convertiría en Satanás) era uno de los ángeles más poderosos y bellos creados por Dios. Pero, lleno de orgullo, Lucifer decidió rebelarse contra Dios. Quería ser como Dios, o incluso mayor. Este acto de rebelión es lo que lo convirtió en Satanás, el adversario.

En Isaías 14,12-15 y Ezequiel 28,12-17, encontramos descripciones que la Iglesia ha interpretado como alusiones a la caída de Lucifer. Por ejemplo, Isaías 14,12 dice: "¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones".

La caída del hombre

La rebelión de Satanás no se detuvo con su propio pecado. Según el relato bíblico, él también tentó a los primeros seres humanos, Adán y Eva, para que desobedecieran a Dios. En el jardín del Edén, Satanás, en forma de serpiente, engañó a Eva y la incitó a comer del fruto prohibido. Génesis 3 nos narra esta historia. Esta desobediencia llevó al pecado y a la muerte a entrar en el mundo.

Romanos 5,12 dice: "Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron".

¿Dios le dio ese poder o él lo obtuvo?

El poder de Satanás en este mundo no es absoluto ni omnipotente. Más bien, su influencia y poder vienen del hecho de que muchos eligen seguirlo y rechazar a Dios. Jesús mismo se refirió a Satanás como el "príncipe de este mundo" en varias ocasiones (por ejemplo, San Juan 12,31, San Juan 14,30).

Cuando Jesús llama a Satanás el "príncipe de este mundo", se refiere a la realidad de que el mal tiene una influencia significativa en el mundo debido al pecado humano. Satanás tiene poder en la medida en que las personas eligen seguir sus caminos en lugar de los caminos de Dios.

La victoria de Cristo

A pesar de esta influencia, es crucial recordar que Satanás ya ha sido derrotado. La victoria de Cristo en la cruz y su resurrección significan que el poder de Satanás ha sido quebrantado. Colosenses 2,15 dice: "Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz".

El Catecismo de la Iglesia Católica también subraya esto en el párrafo 2853: "La victoria sobre el 'príncipe de este mundo' (Jn 14,30) se realizó, de una vez para siempre, en la Hora en que Jesús se entregó libremente a la muerte para darnos su vida. Este es el juicio de este mundo, y el príncipe de este mundo será echado fuera" (Jn 12,31).

Nuestra lucha contra el mal

Mientras esperamos la consumación final del Reino de Dios, estamos en un tiempo de lucha. San Pablo nos recuerda en Efesios 6,12: "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes".

Esta lucha espiritual requiere que nos mantengamos firmes en la fe, que usemos la armadura de Dios (Efesios 6,13-18) y que pongamos nuestra confianza en el poder de Cristo.

La esperanza y la promesa

Aunque el diablo tiene influencia en el mundo actual, no debemos perder de vista que su tiempo es limitado. El libro del Apocalipsis nos da una visión clara del destino final de Satanás. Apocalipsis 20,10 dice: "Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos".

Esta promesa nos da esperanza y nos asegura que, al final, el mal no tendrá la última palabra. Dios reinará supremo y su Reino de justicia, paz y amor prevalecerá.

Viviendo como hijos de Dios

Mientras tanto, nuestro llamado es vivir como hijos de Dios, reflejando su amor y verdad en un mundo que a menudo está bajo la influencia del mal. Somos llamados a ser luz en la oscuridad (Mateo 5,14-16) y a ser embajadores de Cristo (2 Corintios 5,20).

Recordemos siempre que, aunque enfrentemos dificultades y tentaciones, no estamos solos. Dios nos ha dado su Espíritu Santo, que nos fortalece y nos guía. Romanos 8,26-27 nos asegura: "Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles".

Conclusión

En resumen, el diablo es considerado el "príncipe de este mundo" debido a la influencia significativa que tiene sobre aquellos que eligen seguir el pecado y rechazar a Dios. Es una forma de decir que son los hombres los que lo glorifican y lo hacen su príncipe al elegir el pecado sobre la virtud. Este poder no le fue dado por Dios, sino que es el resultado de la libre elección del mal tanto por parte de Satanás como de la humanidad. Sin embargo, el poder de Satanás es limitado y temporal, y ya ha sido derrotado a través de la obra redentora de Jesucristo. Nuestra esperanza está en la promesa de Dios de un Reino eterno donde el mal será erradicado para siempre. Hasta entonces, vivimos como hijos de Dios, con la fuerza y la guía del Espíritu Santo, reflejando su amor y verdad en el mundo.

Espero que esta conversación te haya aclarado un poco más este tema. Siempre es un placer charlar contigo sobre nuestra fe y nuestras preguntas. Si tienes más dudas o necesitas profundizar en algún punto, aquí estoy para ayudarte. ¡Dios te bendiga!

Autor: Padre Ignacio Andrade.

Un Sacerdote aconseja cómo puedes mantener alejado al diablo de tu casa.


El P. José María Pérez Chaves, sacerdote del Arzobispado Castrense de España, dio recientemente un valioso consejo para mantener al demonio alejado de casa, usando algo que el maligno “odia”.

A través de Twitter, el P. Pérez Chaves dijo como “consejo”: “santiguaos frecuentemente con agua bendita y asperjadla de vez en cuando en vuestra casa”.

“El demonio la odia, y os dejará tranquilos”, aseguró.

El sacerdote español precisó que "no me las quiero dar de santo ni nada por el estilo, pero puedo aseguraros que yo he percibido la presencia cercana del demonio, y la he ahuyentado mediante la oración y la aspersión de agua bendita".

"El alma que está en gracia y que recurre frecuentemente a la oración y a los sacramentos no debe temer a Satanás, porque es una luz que eclipsa su poder", subrayó.

El P. Pérez Chaves alentó también a cumplir "los mandamientos, rezad, id a misa, confesaos, comulgad y recurrid al agua bendita, y el diablo huirá de vosotros. Sois soldados de Cristo y necesitáis ejercitaros contra el enemigo todos los días, porque nunca sabéis cuándo os va a atacar. ¡Ánimo!".

Ante la consulta de un usuario sobre cómo conseguir agua bendita, el sacerdote español le dijo que "pidiéndole a un sacerdote que la bendiga".

“No tiene cuerpo, no existe en su ser ningún tipo de materia sutil, ni nada semejante a la materia, sino que se trata de una existencia de carácter íntegramente espiritual”.

Al reflexionar sobre por qué el agua bendita “tiene una influencia en atormentar y expulsar demonios”, el P. Fortea, que durante muchos años ejerció el ministerio del exorcismo, dijo que se debe a que “la Iglesia ha unido a esa materia un poder espiritual al bendecirla”.

Quería contar sus visiones del Diablo al Papa: así es quien intentó ingresar al Vaticano en coche


Ya desde su detención se había advertido que la persona se encontraba «en un estado grave de alteración psicofísica».

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Se conoce ya el nombre de la persona que ingresó violentamente en un coche «Fiat panda» al Vaticano la noche jueves 18 de mayo. Y también el porqué.

Se trata de Simone Baldovino, un varón de 40 años con un historial delictivo relacionado con las drogas. Baldovino pasó la noche en la «cárcel» del Vaticano. Pero pasado el medio día del viernes 19 de mayo se supo que había sido trasladado a un hospital cercano a la Santa Sede: «Esta tarde, al término de su interrogatorio por el magistrado, en presencia de su abogado de confianza, y una vez comprobado su estado, el conductor del vehículo que anoche entró ilegalmente en el Vaticano fue trasladado al departamento psiquiátrico del Hospital Santo Spirito in Sassia para recibir tratamiento médico obligatorio», dijeron desde la Sala de Prensa de la Santa Sede.

Ya desde su detención la noche del jueves, se había advertido que la persona se encontraba «en un estado grave de alteración psicofísica».

La pregunta que muchos se hacen es por qué o para qué deseaba ingresar Simone a la Ciudad del Vaticano. No llevaba armas de ningún tipo y mucho menos una bomba. Por cuanto refieren algunos medios de comunicación, Simone quería referir al Papa Francisco las visiones que había tenido del Diablo.

El estado psicofísico de Simone Baldovino, de hecho, le había llevado no sólo a pasar dos controles (el de la Guardia Suiza y el de la Gendarmería Vaticana) sino también a esquivar un disparo, dejar boquiabiertos a los militares apostados a las afueras de Puerta Santa Ana, en la frontera entre el Vaticano e Italia, y a llegar hasta el mismo lugar al que llegan los jefes de estado y de gobierno que el Papa recibe: el Patio de San Dámaso, a muy pocos pasos de la Secretaría de Estado.

ZENIT consultó a un demonólogo que participó recientemente en el Curso de Exorcistas que ofrece el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, y este explicó a nuestro medio que, «independientemente de este caso y llevando la reflexión a un ámbito más general, si bien es prudente referir a un psiquiatra a una persona en una tal alteración, no resulta descartable que alguien con historial de drogadicción sea susceptible de posesión o de visiones».

Fuente: https://es.zenit.org/

El Papa recuerda a los jóvenes que “el diablo es feliz si chismorreamos y peleamos”


Francisco se ha encontrado con 900 peregrinos de la diócesis de Génova que han llegado a Roma con motivo de su confirmación

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Más de 900 jóvenes participan este año en la tradicional peregrinación a Roma promovida por la Iglesia de Génova con motivo de su confirmación. Acompañados por su arzobispo, Marco Tasca, han llegado esta mañana al Vaticano, donde se han encontrado con el papa Francisco.

El Papa, intercalando sus palabras en un diálogo salpicado de preguntas y respuestas, deseó a los jóvenes una feliz estancia en Roma: “Conocer cosas, pasear, ir a los jardines… tantas cosas bellas. Y sobre todo, estad unidos, no os peleéis entre vosotros. ¿Sabéis quién inventó las peleas?”.

“¿Qué es cotillear?”

Los chicos respondieron a coro: el diablo. “El diablo”, continuó Francsico, “quiere que nos peleemos y es feliz. No: debemos ser amigos y no chismorrear nunca”. Entonces el Pontífice dirigió otra pregunta: ¿Sabéis lo que es cotillear? “Hablar mal de los demás”, respondieron inmediatamente los chicos.

“Hablar mal de los demás. Cotillear es una cosa fea, muy fea. Y la gente que chismorrea es gente que pierde la dignidad, porque se dedica a ensuciar a los demás. Calumniar es ensuciar a los demás. Entonces, ¿qué es calumniar?”, explicó el Papa.

Autor: VIDA NUEVA

Fuente: https://www.vidanuevadigital.com/

El Papa pide evitar “el diálogo con el diablo” en las tentaciones


Francisco ha invitado en el Ángelus del primer Domingo de Cuaresma a “evitar discutir con el diablo y responder rezando con la Palabra de Dios”, con el ejemplo de Jesús, que ante las tentaciones, “no dialoga con el diablo, no negocia con él, sino que rechaza sus insinuaciones con las Palabras benéficas de las Escrituras”.

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Para vencer “el apego a las cosas, la desconfianza y la sed de poder, tres tentaciones frecuentes y peligrosas que el diablo emplea con el fin de dividirnos del Padre y hacer que ya no nos sintamos hermanos y hermanas entre nosotros, para llevarnos a la soledad y a la desesperación”, el Papa Francisco ha aconsejado en el Ángelus del primer Domingo de Cuaresma “evitar discutir con el diablo y responder rezando con la Palabra de Dios”.

Jesús “no dialoga con el diablo, no negocia con él”, manifestó el Papa. “Esto supone una invitación para nosotros: ¡con el diablo no se discute! No se le vence tratando con él, sino oponiéndole con fe la Palabra divina. De este modo, Jesús nos enseña a defender la unidad con Dios y entre nosotros, de los ataques del que divide. ¡Y necesitamos unidad!” 

El Evangelio de este primer Domingo de Cuaresma presenta a Jesús en el desierto tentado por el diablo (cfr. Mt 4,1-11). “Diablo significa ‘el que divide’. Su nombre nos dice lo que hace: divide. Eso es lo que se propone también tentando a Jesús. Veamos ahora de quién lo quiere dividir, y de qué modo.”, afirmó el Romano Pontífice desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico Vaticano, en la Plaza de san Pedro.

¿De quién quiere separar el diablo a Jesús?, se preguntó, y respondió poniendo como ejemplo la unidad de las Personas divinas. “Poco antes de que Jesús sea tentado, cuando recibe el Bautismo de Juan en el Jordán, el Padre le llama ‘mi Hijo amado’ (Mt 3,17), y el Espíritu Santo desciende sobre Él en forma de paloma (cfr. v. 16). El Evangelio nos presenta así las tres Personas divinas unidas en el amor. No solo: Jesús mismo dirá que ha venido al mundo a hacernos partícipes de la unidad que existe entre Él y el Padre (cfr. Jn 17,11). El diablo, en cambio, hace lo contrario: entra en escena para dividir a Jesús del Padre y apartarlo de su misión de unidad para nosotros”. 

“Tres venenos potentes”

El maligno intenta entonces infundir en Jesús tres “venenos potentes”, para paralizar su misión de unidad, continuó Francisco. “Estos venenos son el apego a las cosas, la desconfianza y el poder: “¡Sigue los criterios del mundo, logra todo tú solo y serás poderoso! Terrible, ¿no es cierto?” 

“Pero Jesús vence las tentaciones. ¿Cómo? Evitando discutir con el diablo y respondiendo con la Palabra de Dios.”, manifestó el Papa, como se ha señalado al principio. “Probemos, nos ayudará en las tentaciones, porque, entre las voces que se agitan dentro de nosotros, resonará la voz benéfica de la Palabra de Dios”. 

El Papa concluyó acudiendo a la Virgen María. “Que María, que ha acogido la Palabra de Dios y con su humildad ha derrotado la soberbia del que divide, nos acompañe en la lucha espiritual de la Cuaresma”, alentó.

Tierra Santa, Burkina Faso, migrantes, Ucrania, sirios, turcos

Tras el rezo de la oración mariana del Ángelus e impartir la Bendición, el Papa se refirió a “noticias dolorosas” de Tierra Santa, “tantas personas asesinadas, incluso niños, una espiral de violencia”. Francisco renovó su llamamiento para que “el diálogo prevalezca sobre el odio y la venganza”, y “pido a Dios por los palestinos y los israelíes, para que encuentren el camino de la fraternidad y la paz, con la ayuda de la comunidad internacional”, añadió.

El Santo Padre manifestó también su fuerte preocupación por “la situación en Burkina Faso, donde continúan los atentados terroristas”, e invitó a “rezar por el pueblo de ese querido país, para que la violencia que ha sufrido no les haga perder la fe en el camino de la democracia, la justicia y la paz”.

También mencionó el Papa con dolor el naufragio en la costa de Calabria, cerca de Crotone (Italia), del que se han recuperado 40 muertos, muchos de ellos niños. “Rezo por cada uno de ellos, por los desaparecidos, y por los demás migrantes y supervivientes”. “Que la Virgen sostenga a estos hermanos y hermanas nuestros”, rogó.

El Romano Pontífice pidió que “no olvidemos la tragedia de la guerra en Ucrania”, ni “el dolor del pueblo sirio y turco por el terremoto”. Francisco recordó asimismo los 50 años de la asociación italiana de donación de órganos, que “promueve la vida a través de estas donaciones”, y la próxima Jornada Mundial de Enfermedades Raras, que será pasado mañana. Alentó a las asociaciones de enfermos y familiares, y pidió que no falte, “especialmente a los niños, nuestra cercanía para hacerles sentir el amor y la ternura de Dios”.

Autor: Francisco Otamendi.

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Fuente: https://omnesmag.com/actualidad/angelus-i-domingo-cuaresma/

3 películas sobre la existencia del demonio (especial para los incrédulos)



Dicen que una de las mejores estrategias del diablo es hacerle creer al mundo que no existe… y pareciera que le está yendo bastante bien. Me ha pasado encontrarme con gente que me dice: «Yo no creo en el infierno, para mí el diablo no existe. Dios no es tan malo como para crear un lugar así».

Hay que recuperar la conciencia de que el ángel caído sí existe y de que actúa todo el tiempo buscando que nos condenemos. Estas son algunas películas que ilustran (de manera un tanto violenta para menores) casos de la vida real sobre la existencia del demonio y de que el puede tomar posesión de la personas si lo dejas.

1. El Exorcista

Este film de William Friedkin está basado en una historia real ocurrida en 1949. En la película, la poseída es una niña de 12 años, mientras que en el caso de la vida real, fue un chico de 14, a quién la Iglesia le dio el nombre de Roland Doe para proteger su identidad. Las actividades paranormales comenzaron en la casa de Roland en enero de 1949 cuando, en el dormitorio de su abuela, un cuadro en el que estaba representado Jesús, apareció torcido y se movía como si alguien golpeara la pared tras él. Cuando el cuadro fue enderezado se siguió escuchando el chirrido de unos arañazos tras la pared, «como si una garra rascara la madera» durante 11 días. Estos ruidos se detuvieron casualmente el día en que murió Harriet, una tía espiritista de Roland, que le había enseñado a manejar la Ouija. Cuando la mujer falleció, el adolescente habría intentado contactarla a través de la famosa y esotérica tabla. A partir de ese momento los problemas comenzaron a subir de tono.

El film nos ayuda a entender que las cosas que parecen una estupidez (como el juego de la Ouija) no son tonterías con las que se puede jugar con amigos en una juntada a la noche o algo por el estilo. El diablo atiende a los llamados que se le hacen, así como Dios atiende a la oración.

2. El Rito

Esta impactante película estelarizada por Anthony Hopkins y Colin O’Donoghue está basada en la historia de uno de los pocos exorcistas autorizados por la Iglesia en Estados Unidos: El Padre Gary Thomas. El P. Gary fue entrevistado por el periodista Matt Baglio y en base al libro que él escribió después de ese encuentro, se hizo la película.

En la cinta, Michel Kovak es un joven seminarista sin fe a quien su superior envía a un curso de exorcismo en Roma. Allí Kovak conoce al Padre Lucas y descubre que el diablo es real y que supera completamente a la ficción.

En una entrevista al Padre Gary Thomas afirma: «Mucha gente curiosea en lo oculto, o se involucra en prácticas (que) el catolicismo clásico considera al menos como idólatras como son la brujería, la adivinación, el espiritismo, o pueden aprender cómo comunicarse con espíritus». El periodista le dice que mucha gente piensa que está jugando, y él responde: «Correcto. Absolutamente. Y no es así», indicando que aquéllos que se separan de la Iglesia y de otras formas de fe tienen más posibilidades de ser atraídos. «Los demonios siempre están buscando seres humanos que tengan relaciones rotas», contesta El P. Thomas.

3. El Conjuro

La película dice estar basada en hechos reales, así que califica para estar en la lista. La familia Perron vivió en esa granja y los Warren sí son investigadores paranormales que fueron a hacer un trabajo a esa propiedad durante la década de los 70s. Así que, básicamente, lo que más miedo da de este film, es que realmente pasó.


En 1971, Roger y Carolyn Perron se mudaron a una granja colonial en Harrisville con sus cinco hijas, e inmediatamente empezaron a vivir experiencias sobrenaturales. Invitaron a los Warren a investigar, dando pie a lo que se desarrolla durante la película. La familia vivió durante 9 años en esa casa, Andrea la mayor de las hijas escribió el libro: «House of Darkness, House of Light» en el cual se narra la historia de todo lo que ellos vivieron. Según la leyenda local, Bathsheba (la aparición más poderosa de la casa), era sospechosa de ser una bruja en vida y fue acusada de sacrificar a un niño como una ofrenda al diablo. Más de dos docenas de muertes misteriosas ocurrieron en la propiedad mientras ella vivía ahí. Bathsheba vivió una vida miserable y murió de anciana en 1885.

A pesar del intento de Ed y Lorraine Warren de disipar los malos espíritus ellos, a diferencia de en la película, nuca tuvieron éxito e liberar la casa de su horror y terminaron haciendo más daño. La familia se quedó en la propiedad durante diez años más, siendo luego exorcizados y finalmente liberados de la terrible experiencia. Ellos todavía viven y pueden dar testimonio de que lo que vivieron fue real, además, asistieron al estreno de la película.

Esta última historia (la original, no su versión con final feliz de Hollywood) enseña que no cualquiera es capaz de liberar a la gente de malos espíritus. Exorcizar no es algo que los curas hacen porque les divierte. Expulsar espíritus malignos es algo que solo un sacerdote, con la debida preparación, puede hacer.

Hay más películas basadas en historias reales, como la segunda entrega de «El Conjuro» o «El Exorcismo de Emily Rose». El diablo puede pretender hacernos creer que no existe, pero, por otra parte, sus actividades pueden ser vistas claramente. Una persona llega al estado de posesión solo cuando lo consiente.  Juegos como el «Charlie Charlie» o convocar espíritus para hablar con el más allá, puede sonar a una tontería, pero no lo es, el diablo no desperdicia una incitación para hacerse presente. Por la gracia de los sacramentos y una profunda devoción al Ángel de la Guarda, Dios siempre estará de nuestro lado: «En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo» (Jn 16,33).

Teófilo: El sacerdote que hizo un pacto con el diablo y luego se arrepintió con la ayuda de la Virgen.

 



Esta historia sucedió en Sicilia, Italia, y dio origen a la famosa leyenda que inspiró el auto sacramental El milagro de Teófilo, uno de los más célebres de la literatura medieval.

Fue escrito por el sacerdote Eutiques de Constantinopla, testigo ocular del hecho, confirmado por san Pedro Damián, san Bernardo, san Buenaventura y san Antonio, entre otros.

¿Y cuál fue el caso de Teófilo?


Vicario de la iglesia de Adanas, en Sicilia, dirigió durante mucho tiempo, con dedicación y acierto, los bienes eclesiásticos, facilitando a su obispo la dirección de las almas. Llegó el día, sin embargo, en que el prelado entregó el alma al Creador, para gran desconsuelo y tristeza de los fieles.

¿Quién ocuparía la sede vacante? No hay duda: Teófilo, se decía por todas partes. El pueblo lo estimaba y lo quería para obispo, dignidad que él, por humildad, rechazó, respondiendo que su vocación era continuar ejerciendo las funciones de vicario. Por fin, otro obispo ocupó la sede vacante.


El nuevo prelado no confiaba en Teófilo y, algún tiempo después, lo quitó de su cargo. La desolación invadió entonces el alma del eclesiástico. Mientras vagaba por la ciudad, el demonio le susurraba: «Perder el cargo, la carrera. ¿Cómo fueron a hacerte eso a ti, Teófilo? Eso no puede quedar así».

Fue en ese estado que el infeliz sacerdote llamo a la puerta de un hechicero. Este, además, no le dio una solución fácil: "Sólo hay una salida: invocar la ayuda de los infiernos"

Teófilo dudó un instante. Pero el resentimiento le corroía el corazón y terminó aceptando la propuesta. Invocado por el hechicero, el diablo apareció con toda su hediondez.

Con gritos, blasfemias y palabrotas, fue dictando a Teófilo los términos de los actos a escribir en pergamino con la sangre del ex vicario y sellados con su anillo.

Él tenía que renunciar a la fe, a la Iglesia, a la santísima Virgen y a nuestro Señor Jesucristo. Arrodillándose, el ex vicario rindió lealtad al demonio.

Al día siguiente, el nuevo obispo reconoció la falsedad de las acusaciones contra Teófilo y le pidió perdón, restituyéndole el cargo que ocupaba.

La fortuna y el placer le sonreían, pero un profundo malestar lo atormentaba en su interior. Lloraba sin cesar, con la consciencia desgarrada por el arrepentimiento por el enorme pecado que había cometido.

Era como si una mano lo tomara por el corazón. Además, sólo de pensar que su felicidad terminaría un día, se volvía sumamente infeliz. Se llenaba de terror, por encima de todo, de saber de quién era siervo.

Al no poder soportar más la situación, entró un día en la iglesia y, lanzándose a los pies de una imagen de la santísima Virgen, lloró amargamente y le dijo:
«Oh, Madre de Dios, no quiero desesperarme. Aún me quedas tú, tú que eres tan compasiva y poderosa para ayudarme«.

Hizo lo mismo durante cuarenta días, renovando siempre sus súplicas y pidiendo perdón. Una noche, se le apareció la Madre de Misericordia y le dijo:
«¿Qué hiciste, Teófilo? Renunciaste a mi amistad y a la de mi Hijo y te entregaste a aquél que es enemigo tuyo y mío».

Teófilo, sin dejar de llorar, imploró misericordia de la Madre de Dios. Recordando el ejemplo de otros pecadores, como el profeta y rey David, santa María Magdalena y san Pedro, terminó diciendo:
«Señora, perdóname y obtén para mí el perdón de tu Hijo«.

Ella respondió que le perdonaría haberla negado, pero no podría perdonar la negación de su Hijo:
«Consuélate, que rogaré a Dios por ti«.

Tras oír estas palabras, reanimado, se intensificaron sus lágrimas, las oraciones y las penitencias, quedándose siempre a los pies de la imagen de María. Se le reapareció la Madre de Dios que, amablemente, le dijo:
«Teófilo, llénate de consuelo. Le presenté a Dios tus lágrimas y oraciones. De hoy en adelante, guárdale gratitud y fidelidad».

El triste Teófilo respondió:
"Señora mía, aún no estoy plenamente consolado. Aún conserva el demonio el impío documento en el que renuncié a ti y a tu Hijo. ¿Puedes hacer que lo regrese?".

Compadecida, ella misma se ofreció a ir a buscar el pergamino al infierno. Durante tres días Teófilo esperó postrado en tierra, al cabo de los cuales reapareció la Virgen con el pacto maldito, que entregó a Teófilo como símbolo de su perdón.

Al día siguiente, Teófilo fue a la iglesia, y arrodillándose a los pies del obispo, que en ese momento oficiaba, le contó entre sollozos todo lo que había sucedido.

Le entregó el impío documento, que el obispo hizo quemar inmediatamente frente a los fieles presentes, mientras lloraban todos de alegría, exaltando la bondad de Dios y la misericordia de María hacia aquel pobre pecador.

Teófilo volvió a la iglesia de Nuestra Señora y, después de tres días, murió contento, lleno de gratitud con Jesús y su Madre Santísima.

Una escultura medieval representa el hecho en la catedral de Notre-Dame: en ella se puede ver el auge de bondad de María.

Mientras el vicario arrepentido ora fervorosamente, la santísima Virgen obliga, espada en mano, al demonio a devolverle el pergamino.

Tres fisionomías marcan la escena: confianza y calma en Teófilo; protección maternal y fuerza en Nuestra Señora; cinismo y desesperación en el demonio.

Revista Catolicismo, nº 320, septiembre de 1977.

13 cosas que tal vez no sabías del diablo y sus demonios, según el exorcista José Antonio Fortea



El reconocido exorcista P. José Antonio Fortea en su “Summa Daemoniaca” menciona un gran conjunto de cuestiones relativas al demonio que es importante que todo cristiano lo tome en cuenta para el combate espiritual por alcanzar el cielo. Aquí 13 cosas que tal vez no sabías del diablo y sus demonios.

1.- El enemigo tiene varios nombres

En el Antiguo Testamento se le llama “Satán” que significaría “adversario, enemigo, opositor”. Asimismo, en el Nuevo Testamento se le nombra como “Diablo”, que viene del verbo griego “diaballo” (acusar). En cambio la palabra demonio, del griego “daimon” (genio), es usado para designar a seres espirituales malignos.

Lucifer es un nombre que no está en las Sagradas Escrituras y que significa “estrella de la mañana” o “el que lleva la luz”. Lo cual “recuerda la pena tan grande que es que siendo tan bello, cayera”, indica el P, Fortea. Sin embargo, el presbítero sigue la misma idea de otro renombrado exorcista, P. Gabriele Amorth, quien considera que Lucifer es el nombre propio del segundo demonio en importancia en la jerarquía demoníaca.

2.- La gran prueba

Todos los ángeles al ser creaos por Dios, sabían que Él era su creador, pero pasaron por una prueba “antes de la visión de la esencia de la Divinidad”. A modo de comparación, el sacerdote explica que sería como decir que “veían a Dios como una luz, que le oían como una voz majestuosa y santa, pero que su rostro seguía sin desvelarse”.

“En esa prueba unos obedecieron, otros desobedecieron. Los que desobedecieron de forma irreversible se transformaron en demonios. Ellos mismos se transformaron en lo que son. Nadie les hizo así”.

3.- La batalla en el cielo fue intelectual

Al respecto, el exorcista indica que los ángeles desobedientes empezaron a odiar a Dios y a verlo como una cadena que oprimía su libertad. La batalla entre Miguel y Lucifer, cada uno con sus ángeles, no fue con armas, ya que no tienen cuerpo, “las únicas armas que pueden blandir son los argumentos intelectuales”, explica.

“Unos se hicieron más soberbios, otros no tanto. Cada ángel rebelde fue deformándose más y más, cada uno en unos pecados específicos. Así como, por el contrario, los ángeles fieles se fueron santificando progresivamente. Unos ángeles se santificaron más en una virtud otros en otra… los ángeles fueron admitidos a la presencia divina, y a los demonios se les dejó que se alejaran”.

4.- La razón de su rebeldía

Sólo en este punto se toma como referencia el libro “Historia del Mundo Angélico”, también del P. Fortea. Allí sugiere, a modo de novela, que la prueba por la que habrían pasado los ángeles es la revelación que les hizo Dios sobre crear el mundo material con la humanidad, que Él se haría hombre para salvar a los pecadores y que nacería de una mujer, la cual sería la reina de los ángeles.

Lucifer no pudo soportar esta idea, creía que él debería engendrarlo al ser la “obra maestra” del Creador. Más adelante con otros ángeles acusaron que Dios estaba equivocado y se rebelaron por completo. Los ángeles que acataron la voluntad de Dios se postraron a adorar a su creador, aún sin ver todavía su esencia. Mientras que los rebeldes se alejaron del amor de Dios.

5.- Son seres espirituales

“Un demonio es un ser espiritual de naturaleza angélica condenado eternamente”. Es decir, no tienen cuerpo, no sienten inclinación a ningún pecado que se cometa con el cuerpo, pero pueden tentar a los hombres a pecar en esas materias. Comprenden esos pecados de un modo meramente intelectual y sus faltas son sólo espirituales.

En este sentido el exorcista precisa que Satán “sigue siendo un bellísimo ángel en su naturaleza, aunque repugnante en su aspecto moral… Su ser personal se ha deformado, pero su naturaleza permanece y permanecerá intacta haga lo que haga. Dado que ambas cosas son inseparables, él auténticamente es un monstruo, un ser deforme, alguien que produce repugnancia y aversión”.

6.- Entre los demonios también hay tiempo

Su tiempo no es material como el de los humanos, sino que es un tiempo propio de los espíritus, que es llamado “evo” (“aevum” en latín) y que es la sucesión de actos de entendimiento y voluntad en un ser espiritual.

El Creador, en cambio, vive en un eterno presente. “Sólo en Él no hay sucesión de tiempo de ninguna clase. En Él no ha transcurrido nunca ni un solo segundo, ni un solo antes ni después. La eternidad de Dios es cualitativamente distinta de la eternidad del tiempo material (con un principio, pero sin final) y de la eternidad del evo (también con un principio, también sin final)”, puntualiza Fortea.

7.- Sufren al considerar a Dios


Cada ángel caído “en el conocer encuentra placer, pero también sufrimiento. Sufre cada vez que ese conocimiento le lleva a considerar a Dios. Y el demonio percibe continuamente el orden y la gloria del Creador en todas las cosas. Hasta en las cosas aparentemente más neutras, él encuentra el reflejo y el recuerdo de los atributos divinos”.

Sin embargo, el exorcista plantea que “el demonio no está siempre en cada instante sufriendo. Muchas veces simplemente piensa. Sólo sufre en ciertos momentos, cuando se acuerda de Dios, cuando se vuelve a hacer consciente de su miserable estado, de su separación de Dios”.

8.- No conocen el futuro, ni pueden leer los pensamientos

Los demonios no ven el futuro, pero con su inteligencia muy superior a la del ser humano pueden deducir por sus causas algunas cosas que sucederán. No saben lo que uno decidirá porque “la libertad humana es el gran factor de indeterminación en sus previsiones”, sostiene el P. Fortea.

“Los demonios pueden tentarnos pero no pueden leer nuestros pensamientos. Aunque dada su gran inteligencia pueden conjeturar lo que pensamos. Al ser seres más inteligentes que nosotros, deducen muchas más cosas y con más seguridad con muy pocos signos externos que lo que deduciríamos nosotros. Pero siempre hay que recordar que ellos están fuera de nuestra alma, sólo Dios puede leer nuestra alma”.

9.- Cuidado con las tentaciones


“El demonio nos puede introducir pensamientos, imágenes o recuerdos, pero no puede introducirse en nuestra voluntad. Podemos ser tentados, pero al final hacemos lo que queremos. Ni todos los poderes del infierno pueden forzar a alguien a cometer ni el más pequeño pecado”, sostiene el sacerdote.

De igual manera puntualiza que “si uno es tentado y ora, la tentación desaparece. Es incompatible la tentación con la oración. La oración crea primero una barrera contra la tentación, pues nuestra voluntad y nuestra inteligencia se centran en Dios. Y si insistimos un poco más, el demonio no puede resistirla y huye”.

10.- Odian más a los ascetas

El exorcista Fortea afirma con seguridad que de todos los cristianos que están en la Iglesia, al que más odia el demonio es al que se dedica a la ascesis (disciplina, ayuno, meditación, oración, sacrificios, etc. para alcanzar la virtud).

“El demonio odia mucho más al asceta que a la jerarquía eclesiástica o a los mismos exorcistas. El exorcista expulsa a uno, dos, una docena de demonios... El hombre que se mortifica, quebranta de un modo mucho más poderoso la influencia demoníaca en este mundo por el mero hecho de sobrellevar sobre su cuerpo y su espíritu la pasión cotidiana de su vida crucificada”.

11.- El significado de la cruz para los demonios

El presbítero describe que “todos y cada uno de los demonios estaban allí, rodeando la Cruz, contemplando con delectación su triunfo”. No obstante, ellos no podían imaginar que era la mayor victoria del Reino de los Cielos que los dejó “sin habla” con la Resurrección.

“Dios Padre no había perdonado la Pasión ni a su mismo Hijo… La Pasión en la Cruz suponía la prueba palpable de que la Justicia Divina no era trasgredida en vano. Fue en ese momento cuando se hicieron plenamente conscientes todos los demonios de que su condenación no tendría indulto alguno por los siglos de los siglos”.

“Por eso ellos de estar contemplando la Cruz con la alegría de su victoria maligna, pasaron a entender que para ellos sería para siempre el recuerdo terrible de la Justicia Divina. Y por eso por encima de todo, los demonios odian la imagen de la cruz, más que la imagen de la Santísima Virgen María o la imagen de cualquier otro santo o la representación de otro misterio sagrado”.

12.- Los objetos que atormentan a los demonios


“La Iglesia con el poder que ha recibido de Cristo puede unir un efecto espiritual a un objeto”, explica el P. Fortea. Cuenta que en una ocasión no había agua durante un exorcismo y bendijo el contenido de una botella de limonada, pero el efecto que producía era mucho menor.

“Al cabo de unos minutos ordené en el nombre de Jesús al demonio que me dijera por qué era eso así. Se resistió, pero al final dijo que el agua era símbolo de pureza y limpieza. Si bien, dijo que aquel otro líquido bendito también le producía algún efecto, pero menos”.

Otros objetos que atormentan a los demonios son las reliquias de los santos y la cruz. Asimismo, las imágenes religiosas también los atormentan, más si están bendecidas, y con mayor fuerza “si en la bendición expresamente se pidió a Dios que repelieran a los demonios”.

13.- No es el 666

El exorcista afirma que identificar la figura bíblica del Anticristo con la del diablo es un error ya que el “666” que menciona el Apocalipsis es número de un ser humano. Por lo tanto es un hombre que propaga el odio, la guerra y el mal. “Nerón, Napoleón, y especialmente Hitler, son figura y bosquejo del Anticristo definitivo y perfecto”, señala.

“También nos aclara mucho la figura del Anticristo su mismo nombre ANTI-CRISTO. Es decir, se trata de la figura contraria a Cristo. Cristo era un hombre, el Anticristo también. Cristo extendió el amor, la paz, la misericordia. El Anticristo extenderá el odio, la guerra, la venganza”.

¿Los extraterrestres son un engaño del diablo? Esta es la respuesta de un sacerdote




El P. Jesús Silva, sacerdote español licenciado en Teología Patrística, responde en un video a la pregunta: “¿Los extraterrestres son un engaño del diablo?”.

El sacerdote comienza precisando que “el demonio ciertamente existe y actúa, y él se hace pasar por lo que sea con tal de engañar”.

“Se hace pasar por fantasma, por el alma de un difunto, por el espíritu de la naturaleza, por lo que sea con tal de engañar y alejarnos de Dios, hacernos pecar y, si puede, intentar poseernos”, prosigue.

A la pregunta, sobre si “¿el demonio se puede hacer pasar por un extraterrestre para engañarnos?”, el P. Silva comenta que “podría ser pero es un poco rebuscado”.

“Hay que partir que desde el punto de vista de la física cuántica actual es prácticamente imposible que un alienígena inteligente pueda encontrar en contacto con nosotros. Eso lo puedo explicar en otro video, por cuestiones meramente físicas”.

El sacerdote resalta luego que “de ahí a decir que el demonio se aparezca en forma extraterrestre, me parece rebuscado pero la verdad es que el demonio es bastante rebuscado”.

“Yo no conozco ningún caso pero, sinceramente, no me extrañaría nada”, concluye.

¿Qué dice la Iglesia Católica sobre los extraterrestres?

Hace algunos años, el entonces director del Observatorio Astronómico del Vaticano, el sacerdote jesuita y astrónomo argentino José Gabriel Funes, afirmó que si bien es probable que exista vida fuera del planeta Tierra, esto no cambia la visión cristiana del universo.

“No veo ninguna dificultad para la fe católica”, aseguró.

En declaraciones, el sacerdote dijo que de haber vida extraterrestre, “los católicos no tenemos necesidad de cambiar nuestra visión del universo”.

Esto porque “Dios, en su libertad, podría haber creado otras criaturas también inteligentes y poder ser parte de la creación”.

En agosto de 2020, el P. Funes publicó junto a los expertos Luciana Gramajo y Marcelo Lares un artículo sobre el problema de "estimar las probabilidades de establecer contactos causales entre civilizaciones de las galaxias” en el International Journal of Astrobiology.

 

Un exorcista explica por qué el Diablo odia a las campanas consagradas


UN EXORCISTA EXPLICA POR QUÉ EL DIABLO ODIA TANTO A LAS CAMPANAS
Por Patti Armstrong

"El diablo odia todo lo bello y las campanas se usan específicamente para llamar la atención sobre la adoración divina de Dios".

"El diablo odia las campanas", nos dijo recientemente un diácono involucrado en el ministerio de liberación a mi esposo y a mí. Él es en realidad el suegro de nuestra hija, por lo que fue solo una conversación informal, o al menos para nosotros.

Nunca había oído hablar de la aversión a las campanas, así que durante mi próxima entrevista con un exorcista, este de la montaña del oeste, pregunté al respecto. El Padre Teófilo (que significa "amado de Dios" pero no es su nombre real porque los exorcistas generalmente necesitan mantener su identidad en secreto) lo confirmó. "Los demonios odian las campanas", dijo. "Los uso en sesiones todo el tiempo. Tengo una campana de consagración muy bien tonificada que uso ".

El diablo gritó: "¡Déjalo ya!" Al sonido de las campanas durante los exorcismos y trató de quitárselos de la mano. El Rito del Exorcismo usa oraciones y agua bendita, pero el Padre Teófilo también aporta muchas herramientas en la lucha contra el mal, como música, cantos, arte sacro, un equipo de guerreros de oración, agua bendita y campanas benditas para abrumar al diablo.

"¿Por qué las campanas?"

"Satanás siempre nos ataca a través de nuestros sentidos", dijo. "Entonces, la liturgia en sí misma debe ser un asalto sagrado a nuestros sentidos: nuestra vista, nuestro tacto, nuestros olores y nuestros oídos. Hemos rezado como Iglesia con todas estas cosas sensuales, porque ella aprendió durante milenios que esto es lo que repele al enemigo ".

El Padre Teófilo usa su altar o campanas de mano de sanctus . “Cuando se usan estas campanas consagradas en la misa, es decir: '¡Míralo, la Palabra hizo carne!'”, Dijo. "La campana humilla al diablo porque es un objeto no racional que está haciendo lo que fueron hechos para hacer. No quieren adorar a Dios ".

Otra razón por la que el diablo odia las campanas es porque odian todo lo bello y santo, según el Padre Teófilo. "Nos conmueve la belleza", dijo. "Conmueve nuestras almas: hermosa música, hermosas oraciones, flores, hermosos tonos ... el diablo odia todo lo hermoso y las campanas se usan específicamente para llamar la atención sobre la adoración divina de Dios".

Es costumbre bendecir todo lo relacionado con la liturgia y también bendecir las campanas de la iglesia, dijo el Padre Teófilo. "Las bendiciones hacen las cosas santas, apartadas para Dios. Todo en la liturgia necesita ser apartado para Dios ".

Así como las campanas de los sanctus le dan gloria a Dios, también suenan las campanas de la iglesia, ya sea que la iglesia tenga una vieja campana de hierro fundido o una grabación electrónica, explicó el Padre Teófilo. Ambos pueden ser bendecidos. "Tradicionalmente, las campanas de la iglesia nos llamaban a la oración", dijo. "Si tiene una aplicación Angelus en su teléfono, sonará una campana para alertarlo".

El Ángelus es una oración católica que se origina con una costumbre monástica del siglo XI. Las campanas de la iglesia llamaban a las personas a las 6 de la mañana, a las 12 del mediodía y a las 6 de la tarde para rezar el Ángelus, que en latín significa "ángel". La gente dejó de hacer lo que estaban haciendo, se arrodilló y rezó. El Ángelus conmemora la Encarnación cuando el Ángel Gabriel declaró a la Virgen María, y ella respondió: “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra ”. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Una bendición de campanas

Aquí hay una muy hermosa bendición de las campanas en St. Maria Goretti en Westfield, Indiana, que se realizó en 2017.

Esta noche, nosotros, como pueblo de Dios, le pedimos a Dios que bendiga y deje a un lado estas cinco campanas, que se instalarán a partir de mañana por la mañana, para usar en esta iglesia santa, para su servicio y su uso. Que por el Espíritu Santo, Dios haga estas cinco campanas santificadas a través de nuestra oración de esta noche. Para que cuando suenen y suenen estas campanas en el futuro, los fieles puedan ser invitados y llamados a la Casa de Dios y a la vida eterna.

Que la fe y la piedad de la Iglesia se fortalezcan cada vez que escuchen sus melodiosas melodías. Al sonido de estas campanas, ¡que todos los espíritus malignos sean conducidos lejos! Que los truenos y los relámpagos, las tormentas y los tornados, el granizo y el viento, y todo tipo de maldad sean desterrados al hacer eco de su sonido. Y que todo mal huya al ver la santa cruz que está grabada en cada uno de ellos. Que todo el mal y la tentación huyan al sonar estas campanas.

Esta noche, le pedimos a nuestro Señor Jesucristo mismo que nos lo conceda. Tome nota del increíble peso espiritual que se les da a las campanas. Esta noche, se convierten en instrumentos del poder de Dios, en la guerra entre el cielo y el infierno.

Oramos esta noche para que cada vez que suenen estas campanas, el antiguo enemigo tome vuelo. Que el pueblo cristiano se una y escuche el llamado a la fe. Que el imperio de Satanás se aterrorice con su sonido. Y que nosotros, como pueblo de Dios, seamos fortalecidos a medida que estas campanas nos unan. Que el sonido de estas campanas sea tan agradable para Dios como lo fue el toque de arpa por parte de David en el Antiguo Testamento.

Y a medida que los truenos se asustaban y alejaban a un ejército de enemigos mientras Samuel mataba un cordero intachable como un holocausto al Rey Eterno, también, cuando estas campanas suenan en las nubes sobre St. Maria Goretti y Westfield, mientras nos reunimos en esta iglesia para el banquete eucarístico, el sacrificio supremo del Rey Eterno, que legiones de ángeles vigilen y vigilen la asamblea de su santa Iglesia, para protegernos en cuerpo y espíritu.

Estas campanas invocarán ángeles. ¡Legiones de ellos! Dios continúa vigilando y protegiendo a su Iglesia. Estas no son campanas ordinarias. Y lo que haremos esta noche, no es una bendición ordinaria. Y lo que hemos construido para Dios y ahora estoy cerca de completar, tiene un significado eterno.

Recordemos esto de ahora en adelante, cada vez que escuchemos una campana o campanas de la iglesia, ya sea aquí o en cualquier parte del mundo. Con cada anillo y cada repique, nuestro Dios nos está dando un poder espiritual. Que cada campanada nos recuerde agradecerle por las muchas bendiciones en nuestras vidas.


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10 consejos prácticos para la lucha diaria contra el diablo


10 CONSEJOS PRÁCTICOS PARA LA LUCHA DIARIA CONTRA EL DIABLO

Desde hace algún tiempo los exorcistas de la Iglesia Católica vienen reportando el incremento de la actividad demoníaca y, por ello, piden constantemente a los fieles alejarse del mal y del pecado con las herramientas que Dios ofrece.

El National Catholic Register reunió varios consejos sobre cómo prevenir el mal, en base dos entrevistas con Mons. John Esseff, sacerdote de la diócesis de Scranton (Pensilvania), exorcista por más de 40 años; y el Obispo de Springfield, Mons. Thomas Paprocki.

Aquí los 10 consejos prácticos que ambos compartieron con los fieles:

1. Odiar el pecado y mantenerse alejado del mal
Mons. Eseff indicó que “el trabajo habitual del diablo es el pecado” y este último “conduce a la muerte de las almas”, por lo tanto, se le debe rechazar siempre.

“Es mejor protegerse del mal que tratar de librarse de él. Una vez que se le abre una puerta, no siempre puede cerrarse por nuestra propia cuenta”, agregó.

2. Nunca hablar directamente con el diablo

Se debe entender que la batalla espiritual no es una lucha entre iguales. Solamente en un exorcismo, el sacerdote le habla al diablo, pero requiere un permiso del obispo local para tener toda la autoridad de la Iglesia.

“Un laico debe dirigirse solamente a Dios, ya que pueden meterse en problemas hablando con el diablo”, explicó Mons. Paprocki.

3. Reconocer cómo trabaja el diablo

“La posesión es el trabajo extraordinario del diablo y es muy raro (aunque la obsesión, la opresión, la infestación son más frecuentes). Su trabajo ordinario es la tentación y nos enfrentamos a la tentación todos los días”, afirma Mons. Paprocki.

Por su parte, Mons. Esseff explica que “el poder de Satanás aumenta cuando la gente no cree que es real. Dios es ‘Yo soy el que soy’, pero el diablo quiere ser: ‘Yo soy el que no es’”.

4. Tener vida sacramental

Mons. Esseff destacó que una vez que la confesión deja de ser frecuente, “la actividad de Satanás aumenta. Para disminuir la obra de Satanás, se debe acudir con más frecuencia a la confesión. La confesión es más poderosa que un exorcismo. Uno es un sacramento y el otro es una bendición”.

“La mejor manera de protegernos del mal es a través de los sacramentos porque fueron instituidos por Jesucristo y nos llenan con la gracia para protegernos y acercarnos a Dios”, añadió Mons. Paprocki.

5. Utilizar sacramentales

Se puede utilizar sacramentales como agua bendita, rosarios, escapularios y otros artículos religiosos porque “fueron dados a la Iglesia por la inspiración del Espíritu Santo”.

Son maneras de ayudarnos a ser santos”, indicó Mons. Paprocki.

6. Pedir ayuda a Dios en la oración

“Ustedes tienen que decir y hacer las cosas de manera diferente a como les indica su naturaleza. Es la naturaleza humana que cae de nuevo en los viejos hábitos. La gente necesita recurrir a Dios y orar por la gracia. Entonces tienen que estar listos para aceptar esas gracias y esforzarse por tomar buenas decisiones”, explicó Mons. Esseff.

Ambos exorcistas recomendaron oraciones de protección como el “Padre Nuestro”, “Credo de los apóstoles”, “Credo Niceno-Constantinopolitano”, “´La coraza de San Patricio” o a San Miguel Arcángel.

También recordaron pedir la intercesión de María Santísima y los santos.

7. Bendecir el hogar

“Podemos hacer que un sacerdote bendiga nuestra casa y use oraciones de exorcismos menores. Un exorcismo menor no necesita permiso del obispo para actuar”, Mons. Paprocki.

8. Consultar a un sacerdote si se necesita ayuda
Mons. Esseff afirmó que “cuando un sacerdote ora y da su bendición, está actuando en la persona de Jesucristo, que es poderoso. Cuando entro en una habitación, el diablo ve a Jesucristo”.

9. Perseverar en la lectura espiritual

Leer la Biblia todos los días. Además, los exorcistas recomendaron algunos libros católicos como el “Manual para la Guerra Espiritual” de Paul Thigpen y “Oraciones de Liberación” del P. Chad Ripperger.

10. Visitar a Dios en el Santísimo Sacramento

En importante dedicar un tiempo para enfocarse solamente en adorar a Dios, darle gracias y pedirle su ayuda para crecer en gracia. Se recomienda participar de la Hora Santa al menos una vez a la semana.


Fuente Aciprensa

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El papa Francisco cree que "el diablo le tiene bronca a México"

El papa Francisco habla durante la audiencia general semanal en el Vaticano 
EL PAPA FRANCISCO CREE QUE  "EL DIABLO LE TIENE BRONCA A MÉXICO"

El pontífice sostiene que los altos niveles de violencia que sufre México podrían ser una venganza infernal por la sólida fe católica que ha demostrado el país.


 por Yara Nardi / Reuters

Los altos índices de violencia que sufre México pueden explicarse de diversas maneras atendiendo a sus factores sociales o políticos. Sin embargo, desde una óptica católica, la explicación se simplifica: en opinión del papa Francisco, "el diablo le tiene bronca a México".

Son las palabras con las que el pontífice respondió a su interlocutora durante el transcurso de una entrevista en la cadena local Televisa, difundida este martes.

"¿Por qué en México?"
Francisco hablaba en ese momento de las persecuciones de las que han sido objeto los fieles católicos en México en el pasado. "En otros países de América no se dieron con tanta virulencia, ¿por qué en México? algo pasó ahí", especuló el papa. 

https://twitter.com/valealazraki/status/1133397223096684545?s=19

No es la primera vez que Francisco comparte esta opinión. En 2015 se expresó respecto a México de una manera muy similar, en otra entrevista en la que también señaló que el demonio castigaba a México "con mucha bronca" porque no le perdonaba al país haber reconocido a la virgen María a través del culto a la virgen de Guadalupe.

"Creo que el diablo le pasó la boleta histórica a México y por eso todas estas cosas", dijo entonces al pontífice, refiriéndose a las desapariciones, las muertes y la violencia criminal derivada del narcotráfico.

El papa afirmó en su aparición televisiva de este martes que de momento no tiene planeado visitar México, aunque reconoció que le gustaría, y que lo considera "inolvidable". "Por el momento tengo que ir a otros lados donde no he ido", señaló sin embargo.

Fuente RT

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La muñeca diabólica del archivo de México, una historia de amor y locura. Francisco confiesa a la Santa Inquisición que su amor por Josefa lo condujo al diablo...

La muñeca diabólica del archivo de México,
una historia de amor y locura. Foto EFE

LA MUÑECA DIABÓLICA DEL ARCHIVO DE MÉXICO. FRANCISCO CONFIESA A LA SANTA INQUISICIÓN QUE SU AMOR POR JOSEFA LO CONDUJO AL DIABLO...

Un informe de la Inquisición de México resguardado en el Archivo General de la Nación destaca la historia de un sacerdote investigado en el siglo XVIII por confeccionar una muñeca de trapo que le recordaba a una mujer que amó. “Estaba tan desesperado que prefería la cárcel Inquisición a permanecer en el convento”, detalló el historiador Alejandro de Ávila. 

El Archivo General de la Nación (AGN) de México guarda grandes historias como la de una muñeca de trapo del siglo XVIII que perteneció a Francisco Xavier Palacios, un hombre que, por amor, se adentró en la vida religiosa pero terminó vendiendo su alma al diablo.

Junto a la muñeca, se guarda también el informe que la Inquisición de México redactó cuando el propio Francisco se denunció a sí mismo por herejía.

Y la correspondencia que mantenía con su amada Josefa Sosa, quien confeccionó la muñeca para que la recordara, explicó a Efe el historiador y jefe del departamento educativo del AGN, Alejandro de Ávila.

El Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de México se estableció en 1569 por mandato de Felipe II y era un organismo encargado de perseguir y castigar los actos contrarios a la fe.

En este caso, no fue necesario perseguir a Francisco porque en 1782 él mismo quiso colaborar con esta institución, que dejó por escrito el testimonio de quien fue fraile en el convento de Santo Domingo en la Ciudad de Oaxaca, además de las investigaciones llevadas a cabo por el comisario encargado del caso.

La historia comienza cuando Francisco tenía alrededor de 15 años y conoce a Josefa Sosa, quien doblaba su edad, estableciendo una relación más bien materno filial, ya que el joven había perdido a su madre y su padre lo trataba mal.


Pero poco después, se convirtieron en amantes.


Junto a la muñeca, se guarda también el informe de la inquisición de México
redactó cuando el propio Francisco se denunció a si mismo por herejía. Foto EFE  


Fue Josefa quien le pidió a Francisco que, aprovechando que cantaba en el coro de esta parroquia, entrara en la vida religiosa para así poder mantener una relación secreta y prohibida, puesto que, además de la diferencia de edad, ella estaba casada.
Aunque el joven aceptó, pronto se dio cuenta de que no estaba hecho para la vida religiosa, que implicaba castidad, clausura y pasar las 24 horas al servicio de Dios.

Por lo que, ante la negativa de su amante de sacarlo del convento, comenzó a tener problemas con sus compañeros y a pronunciar blasfemias a diario.

Tal era el odio que sentía Francisco por su entorno y por los límites a los que tenía que acogerse dentro de la vida religiosa, que incluso llegó a intentar quitarse la vida en dos ocasiones y, después de tratar por todos los medios de cambiar de vida, empezó a invocar al diablo.

Un día, cuando ya daba todo por perdido, la historia dice que un hombre que se presentó como el demonio apareció en su celda pidiéndole que cumpliera lo que había prometido.

Francisco le ofreció su alma a cambio de que lo sacara de la religión y que pudiera encandilar a cuantas mujeres quisiese, y así lo hizo ese diablo disfrazado de hombre.

Lo sacaría del convento en tres años y podría usar unos polvos tanto para abrir puertas como para llevarse al catre a mujeres, según contó el propio Francisco al tribunal inquisitorio.

Además, el supuesto demonio le pidió que una de sus amantes le confeccionara una muñeca de trapo mediante la cual adorarlo.

Después de algún tiempo llevando una vida alocada, los remordimientos acudieron a la mente del joven, quien decidió acudir a la Inquisición a denunciarse a sí mismo por herejía.

“Estaba tan desesperado que prefería la cárcel Inquisición a permanecer en el convento”, detalló De Ávila. 

Fue entonces cuando la historia del fraile empezó a desmontarse: el comisario encargado del caso descubrió que las mujeres con las que Francisco había dicho tener relaciones no existían, hasta que llegó a Josefa.

La mujer explicó que la muñeca no fue hecha para adorar al diablo, sino para que, mientras Francisco estuviera encerrado en el convento, pudiera recordar a su amada al verla, “incluso con una connotación sexual”, añadió el historiador.

Ella también entregó las cartas que se enviaban, en las que mostraban el extraño fetiche de firmarlas con nombres como “tu negra”, “tu chino” o “tu chata”.

Y se despedían en ocasiones con LTMBS (la tierna mano beso solemnemente). “El TKM (te quiero mucho) de la época”, bromeó el historiador.

“Con esto Josefa reveló el amor que se tenían y la historia que Francisco Xavier Palacios había construido empezó a desmoronarse”, sentenció De Ávila.

Tras esto, el fraile fue condenado exclusivamente por haber dicho que el infierno era una mentira y que las almas cambian de cuerpo, conceptos que para la Inquisición del siglo XVIII eran totalmente inconcebibles.

Después de su condena, se desconoce cuál fue el destino de ambos amantes, si desaparecieron el uno de la vida del otro o si Francisco encauzó de alguna manera su vida.

En el Archivo General de la Nación se encuentran los más de 1.500 volúmenes de informes de la Inquisición, que fueron escondidos cuando se consumó la independencia de México y entregados al Museo de Antropología por el historiador Silvio Zavala el siglo pasado.

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