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4 Santos reconocidos por interceder de manera muy especial por las mujeres con cáncer de mama.



Cuatro Santos que Interceden por las Mujeres con Cáncer de Mama

En la Iglesia Católica, numerosos santos son reconocidos por su intercesión en la curación de enfermedades. Entre ellos, San Juan de Dios y Santa Hildegarda de Bingen son conocidos por interceder por aquellos que sufren depresión, mientras que Santa Liduvina es patrona de los enfermos crónicos. Hoy destacamos a cuatro santos que interceden de manera especial por las mujeres que padecen cáncer de mama.

Santa Águeda

Santa Águeda, patrona de los que sufren enfermedades de la glándula mamaria y las mujeres con cáncer de mama, celebra su fiesta el 5 de febrero. Originaria de Catania, Sicilia, Italia, Águeda consagró su vida y pureza a Dios, poseyendo una belleza extraordinaria. La historia relata que fue torturada por rechazar las propuestas amorosas del cónsul Quintiliano, quien ordenó que le cortaran los pechos con pinzas de ardiente acero.

Existen numerosas iglesias y asociaciones dedicadas a ella en todo el mundo, enfocadas en la lucha contra el cáncer de mama. Sus devotos, conocidos como "los soldados de Santa Águeda", se dedican a tratar y prevenir esta enfermedad, según un artículo firmado por el Dr. Michael B. Shimking. Para aquellos que buscan su intercesión, pueden rezar una oración en su honor.

San Ezequiel Moreno

San Ezequiel Moreno es conocido como el patrono de los enfermos de cáncer. Los milagros que llevaron a su beatificación y canonización incluyen la curación de dos personas con cáncer terminal, una de ellas una mujer con cáncer de mama. Su fiesta se celebra el 19 de agosto.

Nacido a mediados del siglo XIX, Moreno fue un fraile agustino recoleto que sirvió como misionero en Colombia, donde se le diagnosticó cáncer. Falleció a los 58 años en España debido a la enfermedad. San Ezequiel fue canonizado por San Juan Pablo II en 1992, tras comprobarse su intercesión en la curación milagrosa de María de Jesús Náñez, una colombiana que, tras una operación de un tumor en la pierna, experimentó metástasis en el pecho izquierdo. Encomendada al beato, se curó milagrosamente.

Santa María de La Providencia

Santa María de La Providencia, nacida en Francia con el nombre de Eugénie Smet, fue bautizada como religiosa bajo el nombre de María de La Providencia. Fundó la Congregación Sociedad de las Auxiliadoras de las Almas del Purgatorio, dedicada a salvar las almas a través de obras de misericordia espirituales y corporales.

Su fiesta se celebra el 6 de marzo. A los 45 años, le fue diagnosticado cáncer de mama, enfermedad que la llevó a la muerte poco tiempo después. Aunque no se le conoce por interceder en casos de curación de esta enfermedad, su vida sirve de gran ejemplo para las mujeres que padecen cáncer de mama, siendo una intercesora a la cual acudir.

Santa María Celia Guérin

Santa María Celia Guérin, esposa de San Luis Martin y madre de Santa Teresa de Lisieux, forma parte del primer matrimonio católico declarado santo, cuya fiesta se celebra el 12 de julio. Nacida en 1831, Celia fue educada por religiosas y aprendió el arte de la confección. Tuvo nueve hijos y llevó una vida matrimonial ejemplar, participando activamente en la vida parroquial.

Al igual que Santa María de La Providencia, a los 45 años se le diagnosticó un tumor en el seno. Enfrentó la enfermedad con firme esperanza cristiana hasta su muerte. En una carta escribió: "Si Dios quiere curarme, estaré muy contenta pues, en el fondo de mi corazón, deseo vivir; lo que me cuesta es dejar a mi marido y a mis hijas. Pero, por otra parte, me digo: si no me curo es que, quizá, será más útil que yo me vaya."

Su ejemplo de confianza en Dios e intercesión puede brindar consuelo y esperanza a muchas madres que hoy enfrentan esta enfermedad.

¿Cuál es la oración más poderosa del mundo?

¿Cuál es la oración más poderosa del mundo?

La oración es el respiro del alma, nuestra conexión directa con Dios, y cada oración tiene su lugar y su poder. Pero si hablamos de la oración más poderosa, hay una que sobresale por encima de todas: el Padre Nuestro.

El Padre Nuestro: La Oración que Jesús Nos Enseñó

La razón por la que el Padre Nuestro es considerada la oración más poderosa es porque fue enseñada por el mismo Jesús. En el Evangelio según San Mateo, Jesús nos dice:

"Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal." (Mateo 6,9-13)

Esta oración es poderosa porque es una perfecta súplica que abarca todas nuestras necesidades espirituales y materiales. Comienza reconociendo a Dios como nuestro Padre, lo que establece una relación íntima y amorosa. Luego, pedimos que su voluntad se haga en la tierra, así como en el cielo, lo que nos pone en sintonía con su plan divino.

La Importancia del Perdón

Un aspecto clave del Padre Nuestro es la petición de perdón: "Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores." Este es un recordatorio de la importancia del perdón en nuestras vidas. El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que:

"El perdón es la condición fundamental de la reconciliación de los hijos de Dios con su Padre y de los hombres entre ellos." (CIC 2844)

El perdón es liberador. Nos permite vivir en paz y armonía con los demás y con nosotros mismos. Al pedir perdón y al comprometerse a perdonar a los demás, estamos siguiendo el ejemplo de Jesús, quien perdonó incluso en la cruz.

El Poder del Santo Rosario

Otra oración muy poderosa en nuestra tradición católica es el Santo Rosario. El Rosario es una meditación sobre los misterios de la vida de Cristo y de la Virgen María. San Juan Pablo II decía que el Rosario es "mi oración predilecta. Oración maravillosa. Maravillosa en su sencillez y en su profundidad" (Rosarium Virginis Mariae, 2).

Cada Ave María que rezamos en el Rosario es una pequeña joya de oración. Al repetir las palabras del ángel Gabriel y de Santa Isabel a María, y al meditar sobre los misterios del Rosario, nos sumergimos en la vida de Cristo y recibimos gracias especiales. El Rosario tiene el poder de traer paz a nuestros corazones y al mundo.

La Eucaristía: La Oración por Excelencia

No podemos hablar de la oración más poderosa sin mencionar la Santa Misa. La Eucaristía es, en palabras del Concilio Vaticano II, "la fuente y cumbre de toda la vida cristiana" (Lumen Gentium, 11). En la Misa, estamos presentes en el sacrificio de Jesús en la cruz. Es la oración más poderosa porque es la misma oración de Jesús ofreciéndose al Padre por nosotros.

Participar en la Misa, recibir la Comunión, y adorar a Jesús en la Eucaristía son actos de oración que nos transforman y nos llenan de la gracia divina. El Catecismo nos recuerda que:

"La Eucaristía es 'fuente y cima de toda la vida cristiana'. 'Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiásticos y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan. Porque la Sagrada Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua.'" (CIC 1324)

 Oraciones Cotidianas: Encuentros Diarios con Dios

Aunque el Padre Nuestro, el Rosario y la Eucaristía son poderosísimos, no debemos olvidar la importancia de las oraciones cotidianas. Dios escucha cada oración que hacemos, no importa cuán simple o breve sea. Las oraciones espontáneas que hacemos a lo largo del día, como agradecer por las bendiciones, pedir ayuda en momentos de dificultad, o simplemente hablar con Dios como lo harías con un amigo, son extremadamente valiosas.

La Oración del Corazón: La Oración de Jesús

Otra práctica de oración poderosa es la "Oración de Jesús" o "Oración del Corazón", muy popular en la tradición oriental. Es una simple repetición del nombre de Jesús con devoción: "Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador." Esta oración tiene el poder de centrar nuestra mente y nuestro corazón en Cristo, trayendo paz y consuelo.

La Importancia de una Vida de Oración

La oración no es solo algo que hacemos en ciertos momentos, sino que debe ser parte de nuestra vida diaria. San Pablo nos exhorta a "orar sin cesar" (1 Tesalonicenses 5:17). Esto significa tener una actitud constante de comunicación con Dios. Puedes incorporar la oración en tu rutina diaria de muchas maneras: al despertar, antes de dormir, al dar gracias por las comidas, o al enfrentar desafíos y alegrías.

Testimonios del Poder de la Oración

Hay innumerables testimonios del poder de la oración en la vida de los santos y de los fieles. Santa Teresa de Calcuta decía: "La oración ensancha el corazón hasta hacerlo capaz de contener el don de Dios, que es Él mismo". La oración transforma vidas, sana corazones y fortalece la fe. Es un recurso al que podemos acudir en todo momento.

Conclusión

Amigo, la oración más poderosa del mundo es aquella que viene del corazón y está llena de fe y amor. El Padre Nuestro es un ejemplo perfecto de esto, pero recuerda que todas las oraciones, desde el Santo Rosario hasta las oraciones espontáneas de cada día, tienen un poder inmenso cuando se hacen con sinceridad y devoción. No te preocupes tanto por las palabras exactas; lo más importante es la intención y el amor con que te diriges a Dios.

Espero que estas reflexiones te ayuden a profundizar en tu vida de oración y a experimentar la cercanía de Dios en tu vida diaria. ¡Que el Señor te bendiga siempre y que encuentres en la oración una fuente constante de paz y fortaleza!

Autor: Padre Ignacio Andrade en exclusiva para 'Católico Defiende Tu Fe'

Oración por los hijos perdidos en los vicios y las drogas


Oh Señor Jesús, luz del mundo y redentor de nuestras almas, hoy elevamos nuestras plegarias ante Ti con corazones llenos de esperanza y humildad. Te pedimos, Señor, por aquellos hijos que han caído en las garras de los vicios y las drogas, cegados por las tinieblas de la adicción y la desesperanza.

Espíritu Santo, fuente de amor y consuelo, ven a iluminar los corazones de estos hijos perdidos. Infúndeles tu fortaleza para resistir las tentaciones y hallar el camino hacia la sanación y la redención. Que tu fuego purificador consuma toda impureza en sus vidas y les conceda la gracia de la renovación interior.

Virgen María, Madre amorosa y auxilio de los cristianos, te encomendamos especialmente a estos hijos nuestros. Intercede ante tu Hijo por ellos, ruega por su protección y guía. Como Madre compasiva, consuélalos en su angustia y desamparo, y acompáñalos en su camino de retorno a la luz de la fe y la virtud.

Concédeles, oh Dios misericordioso, el don del arrepentimiento sincero y la fuerza para buscar la ayuda necesaria. Que encuentren en tu Iglesia un refugio seguro donde puedan experimentar el amor y la acogida fraterna. Que sus vidas, transformadas por tu gracia, sean testimonios vivos de tu poder salvador y misericordioso.

Te lo pedimos, oh Padre celestial, en el nombre de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, quien vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración para dar gracias a Dios por permitirnos vivir una Navidad más.


En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oh Dios misericordioso y amoroso, nos postramos ante Ti en este día lleno de gratitud y alegría, agradecidos por el don precioso de la vida y por la gracia de celebrar una nueva Navidad en la luz de tu amor.

Damos gracias, Señor Jesús, por el regalo inefable de tu nacimiento, por tu humildad al venir a nosotros como un niño indefenso en un pesebre. En esta sagrada ocasión, elevamos nuestras voces en alabanza y acción de gracias, reconociendo que eres la Luz que ilumina nuestras vidas y el Camino que guía nuestros pasos.

Espíritu Santo divino, agradecemos por tu presencia constante en nuestro ser, por tu consuelo y sabiduría que nos acompañan en cada momento. En este día especial, te pedimos que derrames tus dones sobre nosotros, renovando nuestro espíritu y fortaleciendo nuestra fe.

Virgen María, Madre tierna y fiel, agradecemos por tu sí generoso, por tu papel crucial en la historia de nuestra salvación. Como Madre amorosa, te encomendamos nuestras alegrías y preocupaciones, confiando en tu intercesión ante tu Hijo amado.

En esta Navidad, te agradecemos, Dios misericordioso, por el regalo supremo de tu amor encarnado en Jesucristo. Que la luz de esta sagrada temporada ilumine nuestros corazones y nos inspire a compartir tu amor con los demás.

Bendice, oh Señor, a todas las personas que hoy no tienen un hogar, a aquellos que sufren y a quienes necesitan consuelo. Que tu amor y paz inunden sus vidas, y que podamos ser instrumentos de tu gracia en el mundo.

Con humildad y alegría, te ofrecemos esta oración, confiando en tu infinita bondad y en la intercesión de la Virgen María. En el nombre de Jesús, nuestro Salvador. Amén.

Oración para vivir unas Posadas verdaderamente cristianas, sin excesos mundanos.


Oh Padre Celestial, en esta Posada nos reunimos ante tu presencia con corazones humildes y agradecidos. Te pedimos, Señor, que bendigas este encuentro con la luz de tu amor y la paz que solo Tú puedes otorgar.

En este momento de reflexión, te imploramos, Dios misericordioso, que nos concedas la gracia de vivir esta Posada con sobriedad y devoción. Que nuestras voces se eleven en armonía al entonar los cantos que recuerdan el peregrinaje de María y José, guiados por tu divina providencia.

Que en este encuentro fraterno, cada hogar que nos abre sus puertas se convierta en un refugio de amor y compasión, recordándonos la hospitalidad de la Sagrada Familia en su búsqueda de un lugar donde acoger al Salvador. Que, al compartir el pan y la alegría, sintamos la presencia viva de Jesús en medio de nosotros.

Te pedimos, Señor, que fortalezcas nuestros lazos familiares y comunitarios, inspirándonos a vivir en tu verdad y en la sencillez de espíritu. Que esta Posada sea un recordatorio de que, en la simplicidad del pesebre, encontramos la grandeza de tu amor encarnado en nuestro Salvador.

Bendice, oh Dios, los corazones generosos que nos reciben y haz que este encuentro fortalezca nuestra fe y nos impulse a vivir conforme a tus enseñanzas. Que, al concluir esta Posada, llevemos la luz de Cristo a nuestros hogares, iluminando nuestros caminos con la esperanza y la caridad que nacen de tu divino amor.

Te lo pedimos en el nombre de Jesús, Hijos tuyo y Señor nuestro. Amén.

¿Es necromancia (invocación de los muertos) pedir intercesión a los santos?


Primero que todo, es esencial aclarar que pedir la intercesión de los santos no tiene nada que ver con la necromancia. La necromancia, en términos generales, se refiere a prácticas místicas o mágicas que buscan comunicarse con los muertos con fines adivinatorios, de predecir el futuro o de otra índole. Es importante destacar que la Iglesia Católica condena la necromancia y cualquier forma de práctica que busque manipular fuerzas ocultas fuera de la voluntad divina.

La intercesión de los santos, por otro lado, es una práctica profundamente arraigada en la tradición cristiana que se basa en el amor y la comunión que compartimos con aquellos que han vivido vidas ejemplares en la fe. Pedir la intercesión de los santos no significa tratar de controlar o invocar a los muertos de manera mágica para adivinar el futuro; más bien, es buscar su ayuda y apoyo en oración al único Dios verdadero, sabiendo que están unidos a nosotros en la comunión de los santos, pues somos hermanos en Cristo, aunque ellos ya estén en el cielo y nosotros en la tierra.

La Biblia nos habla de una gran nube de testigos que nos rodea (Hebreos 12, 1), y esto incluye a aquellos que han vivido vidas santas y han alcanzado la presencia de Dios. La intercesión de los santos se basa en el entendimiento de que aquellos que han fallecido en la fe están vivos en Cristo y continúan siendo parte de la familia de Dios. Podemos considerarlos como amigos y modelos a seguir en nuestra propia búsqueda de santidad.

Al mirar el Catecismo de la Iglesia Católica, en el párrafo 956, se nos dice: "La comunión de los santos es la Iglesia. La vida de cada uno de los hijos de Dios en Cristo pasa a través de la comunión de los santos. Todos juntos formamos un solo cuerpo en Cristo, nos unimos unos a otros" (CIC 956). Aquí vemos que la comunión de los santos es una realidad viva y dinámica que abarca tanto a los que están en la tierra como a los que están en el cielo.

Cuando pedimos la intercesión de los santos, no los estamos invocando como si fueran entidades separadas de Dios. En cambio, estamos reconociendo su cercanía a Dios y confiando en que pueden unirse a nuestras oraciones y llevar nuestras intenciones directamente ante Él. Es un acto de comunión y solidaridad en la familia de Dios, donde nos apoyamos mutuamente en nuestra peregrinación de fe.

Vamos a explorar esto a través de un ejemplo cotidiano. Imagina que tienes un amigo muy cercano que es conocido por su profunda conexión con Dios, su compasión y su amor por los demás. Ahora, imagina que estás atravesando un momento difícil y decides pedirle a tu amigo que ore por ti. No estás adorando a tu amigo ni considerándolo un ser divino; simplemente confías en que su conexión con Dios y su amor por ti lo llevan a orar en tu nombre. De manera similar, cuando pedimos la intercesión de los santos, confiamos en su cercanía a Dios y su deseo de ayudarnos, ya que comparten un amor común por nuestro Señor.

La Sagrada Escritura nos brinda ejemplos de intercesión a través de la comunión de los santos. En el Libro del Apocalipsis, vemos a los santos en el cielo presentando las oraciones de los fieles ante el trono de Dios: "El humo del incienso, con las oraciones de los santos, subió de la mano del ángel ante Dios" (Apocalipsis 8, 4). Este pasaje ilustra la idea de que los santos en el cielo están activamente involucrados en presentar nuestras oraciones a Dios.

Un punto importante a destacar es que, al pedir la intercesión de los santos, no estamos relegando a Dios a un segundo plano. Por el contrario, estamos reconociendo su designio divino de la comunión de los santos y confiando en la unidad de la Iglesia en la tierra, en el purgatorio y en el cielo. En la Iglesia, estamos unidos en un solo cuerpo, y la oración de un miembro afecta a todo el cuerpo.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña sobre la intercesión de los santos en el párrafo 2683: "La Iglesia, a la que se le ha dado la 'llave' del Reino, ora por obtener 'el bien de todos los hombres' (1 Timoteo 2, 1-4). Incluso los difuntos 'viven para el Señor' (Romanos 14, 8) y 'pueden ayudarnos' mediante sus oraciones" (CIC 2683). Aquí, se subraya que la oración de la Iglesia, tanto de los que están en la tierra como de los que están en el cielo, tiene un impacto positivo en la búsqueda del bien de todos.

Al pedir la intercesión de los santos, estamos participando en la rica tradición de la Iglesia que reconoce la vida eterna en Cristo y la unidad de la comunión de los santos. 

Autor: Padre Ignacio Andrade.

Oración para agradecer por el mes que termina (recomendable rezarla en familia)



Querido Espíritu Santo, venimos ante ti al final de este mes, reconociendo tu presencia constante en nuestras vidas. Tú, que eres el Amor eterno entre el Padre y el Hijo, te pedimos que derrames tus dones sobre nosotros y nos guíes en nuestro camino de fe.

En este mes que termina, hemos experimentado tus bendiciones y tu gracia en abundancia. Has estado a nuestro lado en cada paso del camino, iluminando nuestras mentes con tu sabiduría y fortaleciendo nuestros corazones con tu amor. Te agradecemos por todas las bendiciones recibidas, por los momentos de alegría y por los desafíos que nos han permitido crecer y aprender.

Jesús, nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que intercedas por nosotros ante el Padre. Tú, que nos has mostrado el camino hacia la vida eterna, danos la fuerza para seguir tus enseñanzas y vivir según tu voluntad. Ayúdanos a ser fieles discípulos tuyos, llevando tu mensaje de amor y esperanza a todos los que encontramos.

María, madre amorosa y protectora, te pedimos que nos acompañes en este nuevo mes que se acerca. Tú, que has sido elegida por Dios para ser la Madre de Jesús, ruega por nosotros y ayúdanos a crecer en nuestra devoción a tu Hijo. Enséñanos a imitar tus virtudes de humildad, obediencia y entrega total a la voluntad de Dios.

Espíritu Santo, te pedimos que renueves nuestros corazones y nos llenes de tu gracia. Danos la fuerza para resistir las tentaciones del mundo y para perseverar en la fe, incluso cuando enfrentemos dificultades. Ayúdanos a ser testigos valientes de tu amor y a compartir la Buena Nueva de Jesús con todos aquellos que nos rodean.

Te pedimos también por todas las intenciones que llevamos en nuestros corazones. Conoces nuestras necesidades y nuestros deseos más profundos. Te confiamos nuestras preocupaciones, nuestras alegrías y nuestros sueños. Que tu voluntad se cumpla en nuestras vidas y que podamos encontrar consuelo y esperanza en tu presencia constante.

Padre celestial, te agradecemos por este mes que ha pasado y por todas las bendiciones que hemos recibido. Te pedimos que nos guíes y nos protejas en el mes que viene. Que tu Espíritu Santo nos ilumine, Jesús nos guíe y María nos acompañe en cada paso del camino.

Confiando en tu amor y misericordia, nos encomendamos a ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén.

Que esta oración nos inspire a seguir creciendo en nuestra relación con Dios y a vivir nuestra fe con alegría y generosidad. Que el Espíritu Santo nos guíe siempre en nuestro camino y nos ayude a ser testigos auténticos del amor de Jesús en el mundo. ¡Que Dios los bendiga abundantemente!

Oración a la Espada de San Miguel Arcángel

 


ORACIÓN A LA ESPADA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL
¡Oh Espada Gloriosa dada a Miguel Arcángel, por el Padre
Eterno, del empíreo celeste!
Espada Gloriosa: combate todo espíritu ruin en nuestras
familias, en nuestra mente y en nuestro corazón.
Gloriosa Espada de San Miguel Arcángel, coloca este signo
victorioso sobre mi mano derecha para dar la victoria final y
poder vencer todo espíritu destructor que quiera alejarme de
la Gracia Santificante.
Ven Gloriosa Espada de San Miguel, relampaguea con un
rayo del Santo Espíritu, para poder ver el rostro de nuestro
Padre Amado Celestial y ser digno de las promesas de mi
Señor Jesucristo. Amén.

Jesús creó la conexión entre el Purgatorio y la Transubstanciación Eucarística, pero los protestantes no entienden a Jesús.


Los católicos creemos en el purgatorio y la transubstanciación. ¡Y hay una conexión católica entre el purgatorio y la transubstanciación!

~ El Purgatorio ~

Los católicos creen que la Misericordia de Dios proporcionó un estado/lugar para la purificación final de las almas salvas por Cristo pero que murieron con las manchas de algunos pecados leves que no pudieron confesar antes de morir. Este lugar es el purgatorio y existe por la Gracia de Dios y por los Méritos de Cristo en la Cruz, pues es el precio de Su Sangre derramada en la cruz la que purifica a las almas. El purgatorio ha sido creado para la perfección de las almas que se requiere para entrar al cielo.

Aun así, el purgatorio no es un lugar del todo agradable, pues la purificación puede ser penosa. Pero en el purgatorio hay Esperanza. No hay esperanza en el infierno.

Los católicos rezan por las almas que se purifican en el Purgatorio. Nuestras oraciones envían sustento. Son "alimentados" por los "santos fotones" (le podemos llamar así ya que nuestras plegarias les llevan la luz de Cristo) de nuestras oraciones.

Las oraciones por las almas en el Purgatorio les proporcionan "fotones sagrados" que les dan fuerza en su proceso de purificación.

~ Transubstanciación ~

El milagro de la transubstanciación nos permite a los católicos obedecer esta Palabra  de Jesús:

"Si no comes Mi Cuerpo y bebes Mi Sangre, no tienes vida en ti".

¡Jesús habló de comer su Cuerpo y beber Su Sangre catorce veces y aun así los hermanos separados siguen sin creerle al Señor!

Sus discípulos fueron los primeros obispos católicos. Jesús los ordenó con el poder de presidir el milagro de la transubstanciación. Los Obispos y Presbíteros católicos han venido siendo instrumentos del gran milagro de la Transubstanciación en cada Misa desde hace 2000 años en que se celebró la Primera Misa, Presidida por Jesús en la última cena. ¡Y desde entonces los Apóstoles transmitieron esa autoridad a todos sus sucesores, los Obispos, que a su vez la han transmitido hasta los Obispos de nuestros días. ¡La Iglesia católica tiene la autoridad y el poder que Jesús le entregó!

¡Jesús les ordenó! "Hagan esto en memoria de mí".

~ ¡La conexión católica entre el purgatorio y la transubstanciación! ~

¡El poder de Jesús le permite estar presente en cada misa católica! El pan y el vino se transubstancian en su Cuerpo y Sangre. ¿Cómo? ¡"Santos fotones"! El pan y el vino se convierten en la esencia o sustancia de Jesús.

Describimos toscamente cómo tiene lugar esa transformación milagrosa: ¡"fotones sagrados"!

¡Los protestantes saben que estamos "hechos a imagen de Dios"! Los católicos vemos más allá. ¡La comunión nos permite tener El Cuerpo y la Sangre de Jesús en nosotros! ¡No estamos simplemente "hechos a imagen de Dios" ¡Dios se ha convertido en parte de nosotros! ¡Nos hemos convertido en parte de Él!

¡Ya que "nos convertimos en Jesús", estamos facultados para presidir nuestros propios "mini-milagros"! ¡Somos capaces de enviar nuestros "Fotones Sagrados" a los pozos del Purgatorio! "Alimentamos" a nuestros amados hermanos con los "santos fotones" que Jesús ha puesto en nosotros en cada Eucaristía.

~

Los protestantes no creen en el purgatorio o la transubstanciación. Los católicos sí. Los protestantes aun no le creen o no le entienden a Jesús en este punto. Los católicos sí le creemos al Señor.

¡Los católicos sí vemos por qué Jesús repitió: "Si no comes Mi Cuerpo y no bebes Mi Sangre, no tienes vida en ti" catorce veces!

Oración al Sagrado Corazón de Jesús Para una Grave Necesidad


Oh Divino Jesús que dijiste: «Pedid y recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra, y a quien llama se le abre»

Mírame postrado a tus plantas suplicándote me concedas una audiencia. Tus palabras me infunden confianza, sobre todo ahora que necesito que me hagas un favor:

(Se ora en silencio pidiendo el favor).

¿A quién he de pedir, sino a Ti, cuyo Corazón es un manantial inagotable de todas las gracias y dones? ¿Dónde he de buscar sino en el tesoro de tu corazón, que contiene todas las riquezas de la clemencia y generosidad divinas? ¿A dónde he de llamar sino a la puerta de ese Corazón Sagrado, a través del cual Dios viene a nosotros, y por medio del cual vamos a Dios?.

A Ti acudimos, oh Corazón de Jesús, porque en Ti encontramos consuelo, cuando afligidos y perseguidos pedimos protección; cuando abrumados por el peso de nuestra cruz, buscamos ayuda; cuando la angustia, la enfermedad, la pobreza o el fracaso nos impulsan a buscar una fuerza superior a las fuerzas humanas.

Creo firmemente que puedes concederme la gracia que imploro, porque tu Misericordia no tiene límites y confío en que tu Corazón compasivo encontrará en mis miserias, en mis tribulaciones y en mis angustias, un motivo más para oír mi petición.

Quiero que mi corazón esté lleno de la confianza con que oró el centurión romano en favor de su criado; de la confianza con que oraron las hermanas de Lázaro, los leprosos, los ciegos, los paralíticos que se acercaban a Ti porque sabían que tus oídos y tu Corazón estaban siempre abiertos para oír y remediar sus males.Sin embargo... dejo en tus manos mi petición, sabiendo que Tú sabes las cosas mejor que yo; y que, si no me concedes esta gracia que te pido, sí me darás en cambio otra que mucho necesita mi alma; y me concederás mirar las cosas, mi situación, mis problemas, mi vida entera, desde otro ángulo, con más espíritu de fe.

Cualquiera que sea tu decisión, nunca dejaré de amarte, adorarte y servirte, oh buen Jesús.

Acepta este acto mío de perfecta adoración y sumisión a lo que decrete tu Corazón misericordioso,Amén.

Bendito Sagrado Corazón ayúdanos a agradecer el infinito Amor que nos tienes, que no se cansa de Perdonar.

"Sagrado Corazón de Jesús, en Tí Confío".

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También puedes leer: “Lleven a Jesús allí donde anidan la pobreza, la degradación y la marginación”, les dice el Papa a los nuevos Arzobispos.

Los que están sumidos en los vicios de las drogas y el alcohol, necesitan nuestras oraciones

 


LOS QUE ESTÁN SUMIDOS EN LOS VICIOS DE LAS DROGAS Y EL ALCOHOL, NECESITAN NUESTRAS ORACIONES

Muchos teólogos y estudiosos bíblicos argumentan que las adicciones incontrolables pueden ser de naturaleza humana o de naturaleza demoníaca. No lo podemos saber con precisión en cada caso. El hecho es que, sin importar las causas de la adicción, nuestros amigos y familiares necesitan nuestras oraciones y la ayuda del Señor

Le pedimos que haga un pequeño espacio en su agenda, busque un lugar tranquilo, calmado (ante el Sagrario en una Iglesia es lo ideal) y entonces ore esta oración sobre su ser querido o esa persona que necesita de su intercesión.

Si puedes, busca también el apoyo de una persona que se una contigo en esta oración. La Biblia establece claramente que cuando dos o más personas están presentes en el nombre de Jesús, el Espíritu Santo está allí, viene a sanar y a liberar con su poder. Si lo hace con mucha fe, creemos que el Espíritu Santo responderá a su oración e irá en su auxilio

Aquí está una oración para orar sobre cualquier persona que sufre con adicción o cualquier tipo de vicios 


-Oración para liberar vicios y sanar adicciones- 

Padre amado, de ti proviene toda bendición en el Cielo y en la tierra. Humildemente te pido perdón por mis pecados, me postro ante Ti porque sé que he hecho mucho daño, he hecho mucho daño a mi cuerpo, sé que necesito tu ayuda Señor, sin Ti, yo no puedo

Humildemente pido la asistencia de la Virgen María, madre mía, Santa María Virgen ayúdame, ayúdame que estoy desesperado, estoy en un momento terrible de mi vida, hay una adicción fuerte, hay una atadura terrible de la que me siento incapaz de vencer,

Santos ángeles custodios vengan en mi auxilio, corte celestial, vengan en mi ayuda, Iglesia peregrina de la tierra, con el Papa, con los religiosos y religiosas, con todos los laicos comprometidos, almas víctimas y contemplativas, rosarios, coronillas, todas las eucaristías que se celebran, vengan y auxilien mi grito de dolor,

Señor, humildemente yo clamo a tu poderosa presencia porque me siento derrotado, porque estoy triste, porque estoy hecho nada, humildemente yo te pido que sanes mi cuerpo Señor, que sanes mi alma, que sanes las heridas más profunda que hacen que yo me apegue a este vicio terrible.

Me siento avergonzado, siento dolor y tristeza en el fondo de mi corazón, siento un miedo terrible, no me siento capaz de nada, siento necesidad de drogarme, de asfixiar mis dolores, y no puedo salir de allí por mis propios medios Señor.

Reconozco ante Ti, Señor de mi vida, toda mi pequeñez, reconozco mi incapacidad, reconozco mi miseria, reconozco el dolor inmenso que tengo en mi corazón y te clamo humildemente Señor, te clamo con todo mi corazón, te clamo con toda mi miseria y con mi adicción, te clamo que sanes el fondo de mi corazón

Te clamo, oh mi Dios, que sanes las heridas más profunda que vienen desde el vientre de mi madre, te clamo por aquel dolor profundo por la que ella pudo haber atravesado desde el momento del embarazo, sana señor ese dolor.

Mamá, Papá, yo les perdono por todo el dolor que pudieron haber causado a mi corazón durante el embarazo, debido a las angustias y sufrimientos en su relación.

Te pido humildemente Señor, que vengas a sanar lo profundo de mis heridas. Te pido humildemente que vengas con tu Santo Espíritu, con tu Poder, con tu Amor, a sanar todos mis dolores.

Ven sobre mis miserias y dolores, reconozco que no puedo sólo, por eso clamo desde mi dolor, que venga tu Santo Espíritu a sanarme.

Ven, oh Santo Espíritu de Dios a cerrar mis heridas. Ven, oh Señor, con tu sangre preciosa a lavar mis errores y culpas.

Humildemente te clamo que vengas Virgen santa, ponme en tu vientre, pon en tu vientre toda mi miseria, mi adicción y todo ese dolor de mi corazón, para que lo sanes, lo restaures con el poder virginal y maternal que Dios te ha concedido.

Gracias señor porque sé que ya estás iniciando ese proceso de sanación de mi adicción.

Gracias Señor, porque sé que estás sanando toda esta rabia profunda que me incita a hacerme daño, estás sanando todo este profundo abatimiento, sanándome de toda esta incapacidad de actuar.

Te bendigo y te alabo, Señor mío, te doy gloria Señor, porque eres Tú, el único y poderoso quien me sana y me despojas del hombre viejo.

Santísima Trinidad, tres divinas personas, un sólo Dios, gloria y alabanzas sean a ustedes por siempre en los Cielos y en la Tierra

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos.

Amén

Lee y medita ahora el Salmo 51 y Romanos 7,14-25

En la vida, algunas veces somos seducidos por la tentación y nos sometemos a aquellos antojos y deseos mundanos que, con el tiempo, terminan dominándonos y controlándonos. ¡Pero recuerda, gracias a Dios, hay una salida y Su Nombre es Jesucristo, el que todo lo puede.

Oración por la conversión de los médicos que practican abortos.


Dios nuestro, creador de la vida y fuente de todo bien, te pedimos en este momento que ilumines a los médicos que practican abortos para que, a través de tu gracia, puedan encontrar el camino de la conversión y el arrepentimiento.

Te pedimos que toques sus corazones con el poder del Espíritu Santo para que comprendan la importancia y el valor sagrado de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural. Que puedan ver en cada ser humano una imagen de Ti mismo, un ser digno de amor, respeto y protección.

Sabemos que muchos de estos médicos se ven atrapados en situaciones difíciles y complejas, y que pueden sentir que no tienen otra opción que practicar abortos. Pero te pedimos, Señor, que les des la sabiduría y la fortaleza para encontrar alternativas éticas y morales, para que puedan ayudar a las mujeres en dificultades sin comprometer la vida de sus hijos.

Te pedimos que, a través de la intercesión de María, madre de la vida y protectora de los no nacidos, puedan encontrar la gracia para arrepentirse de sus acciones y buscar la reconciliación con sus hermanos y con Dios. Que puedan encontrar la fuerza para pedir perdón a aquellos a quienes han lastimado y para reparar el daño causado.

Te pedimos que los acompañes en este proceso de conversión y que les des la gracia para transformar sus vidas y dedicar su profesión al servicio de la vida y la dignidad humana. Que puedan ser testigos valientes y coherentes de su fe, y que puedan inspirar a otros a seguir el camino de la vida y el amor.

Te pedimos todo esto en el nombre de Jesús, que vino a dar vida en plenitud, y que nos llama a amar y servir a nuestros hermanos más vulnerables. Amén.

Autor: Padre Ignacio Andrade

Oración para dar gracias al final de la jornada.


Oh, Padre celestial, te damos gracias por este día que hemos terminado. Agradecemos por todas las bendiciones que hemos recibido y por todos los desafíos que hemos superado con tu ayuda.

Te agradecemos por la Virgen María, que con su amor maternal nos protege y nos guía. Que su ejemplo de humildad, obediencia y entrega a tu voluntad, nos inspire para ser más fieles a ti y a tus enseñanzas.

Te pedimos que el Espíritu Santo nos ilumine y nos guíe en todo lo que hacemos, para que podamos siempre actuar según tu voluntad. Que su sabiduría y su fuerza nos ayuden a ser mejores personas, a amar más profundamente y a ser más compasivos con nuestros hermanos.

Te pedimos también que nos perdones por cualquier error que hayamos cometido en este día, y que nos des la gracia de aprender de nuestros errores para ser mejores en el futuro.

Ayúdanos a ser más amorosos, más compasivos y más generosos en todo lo que hacemos, y danos la sabiduría y la fuerza para enfrentar los desafíos del mañana.

Que tus ángeles nos cuiden y nos protejan durante toda la noche, y que tu presencia nos acompañe siempre. Te lo pedimos todo en el nombre de tu hijo amado, Jesucristo. Amén.

¿Puede la Virgen, como ser humano, responder a millones de peticiones? La Biblia tiene las claves


La Virgen María es la criatura más importante en la historia, así como la mujer más relevante de todo el género humano. A ella se le invoca, se le reza y se le confía todo tipo de necesidades personales. Pero, ¿cómo puede un ser humano como Ella escuchar y atender tantas peticiones? ¿No es esa una labor exclusiva de Dios? Pueden pensar algunos.

El apologeta católico Dave Armstrong ha publicado un interesante artículo en la web National Catholic Register en el que responde a los reparos de un amigo calvinista.

La gran mediadora

La Virgen María es la gran mediadora entre Dios y los hombres, es la mejor intercesora que puede tener cualquier persona. Los católicos sabemos que las oraciones son siempre a través de María a Dios, no a través de Dios a María. Así dice Santiago 5,16: «La oración ferviente del justo tiene un gran poder».

En este sentido, es interesante descubrir que hasta el propio Dios, en su infinito poder, puede parecer que se convierta en un «mediador». Fue el propio Dios el que le dijo a Abimelec que Abraham oraría por él, para que pudiera vivir (Génesis 20,6-7). Dios también le dijo a los «amigos» de Job que «mi siervo Job oraría por ellos, aunque no hablaron bien de mí, yo les perdonaré en consideración a él» (Job 42,8). ¿Fue Dios el «mediador» de Job?

San Pablo, incluso nosotros mismos funcionamos como «mini-mediadores» de la gracia y de la salvación de Dios, tal como lo hace María:

«Pues ¿qué sabes tú, mujer, si salvarás a tu marido? Y ¿qué sabes tú, marido, si salvarás a tu mujer?» (1 Corintios 7,16).

«Me he hecho todo para todos con el fin de salvar, por todos los medios, a algunos» (1 Corintios 9,22).

«Obrando así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen» (1 Timoteo 4,16).

«Si incluso algunos no creen en la Palabra, sean ganados no por las palabras sino por la conducta de sus mujeres» (1 Pedro 3,1).

Colaboradores con Él

La Biblia también enseña que somos sus «colaboradores» y que sus obras son las nuestras y viceversa:

«Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban» (Marcos 16,20).

«Ya que somos colaboradores de Dios y vosotros, campo de Dios, edificación de Dios» (1 Corintios 3,9).

«He trabajado más duro que cualquiera de ellos, aunque no soy yo, sino la gracia de Dios que está conmigo» (1 Corintios 15,10).

«Dedíquense a la obra del Señor en todo momento, conscientes de que con él no será estéril su trabajo» (1 Corintios 15,58).

«Hemos sido creados en Cristo Jesús con miras a las buenas obras que Dios dispuso de antemano para que nos ocupáramos en ellas» (Efesios 2,10).

«Trabajad con temor y temblor por vuestra salvación, pues Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece» (Filipenses 2,12-13).

No es problema para Dios

Siendo así, no resulta raro o extraordinario creer que Dios eligió a María para interceder y distribuir gracias. ¡Dios puede hacer lo que quiera! Una vez usó hasta un burro para hablar en Balaam, apareció en una zarza ardiente, en una nube… y eligió venir a la tierra como un bebé.

María es una ayudante, la más importante, como lo fue Moisés, Juan el Bautista, Elías, Pablo, Pedro o Juan. De ninguna manera esto interfiere con las prerrogativas únicas del poder de Dios, simplemente está usando a una de sus criaturas, la más bella, para sus propósitos divinos.

Dios hace posible que María escuche millones de oraciones de intercesión y luego las presente a Dios en nuestro nombre. ¡No es ningún problema para Dios! Para Él es simplemente una parte de todo lo que puede hacer continuamente en cada nanosegundo. Pablo dice: «En Él vivimos, nos movemos y existimos» (Hechos 17,28).

Y, en esta presentación que hace de nuestras oraciones, estaría acompañada de un ángel. Así lo dice el Apocalipsis: «Y la nube de perfumes, con las oraciones de los santos, se elevó de las manos del ángel hasta la presencia de Dios» (Apocalipsis 8,4). La Biblia dice que Jesús es «el que sostiene todo con su palabra poderosa» (Hebreos 1,3) y que «todo tiene en él su consistencia» (Colosenses 1,17).

Entonces, ¿podemos creer que Dios no puede habilitar a una persona, María, para escuchar las intercesiones? Es curioso tal reparo, viniendo de un calvinista, que pone un énfasis extremo (y loable) en la soberanía y causalidad de Dios.

La Biblia enseña que no hay ningún problema, es más, los seguidores de Cristo están «unidos con Él» (Romanos 6,5), son «un espíritu con Él» (1 Corintios 6,17), «transformados en imagen suya» (2 Corintios 3,18), «llenos de la plenitud de Dios» (Efesios 3,19) y «de la plenitud de Cristo» (Efesios 4,13); de hecho, «participan de la naturaleza divina» (2 Pedro 1,4).

Oración de los padres por los hijos alejados de Dios.

 

Padre Eterno, tú que entregaste a tu Hijo para que por su Preciosa Sangre pudiéramos ser salvos y gozar del cielo luego de nuestro tránsito por la tierra, dígnate Todopoderoso Creador del Universo a conceder la gracia a nuestros hijos alejados de la fe, seducidos por el pecado y los placeres del mundo, para que, seducidos por tu amor y tu misericordia, vengan a tus pies y no se pierdan de la gloria del cielo. 

Envía tu Espíritu Santo a sus conciencias y a sus corazones, para que, empujados por la fuerza de tu gracia, te logren comprender, creer en ti y recibirte en sus vidas.

Que el poder de la Sangre de Cristo sea el combustible que necesitan sus almas para la conversión, que se acerquen de nuevo a ti y que sean devueltos a la gracia santificante que les otorgó el bautismo .

Te lo pedimos todos los padres sufrientes en el poderoso nombre de tu Hijo Jesucristo, Señor nuestro. Amén.

¡Dios respondió las oraciones! Damar Hamlin despertó y respira por sí solo después de una avalancha de oraciones por su salud



- El deportista Damar Hamlin para gloria de Dios despertó hace unas horas y ya se puede comunicar con sus más cercanos, acción que se le atribuye a las miles de oraciones que hicieron muchas personas por su pronta recuperación.

Hamlin, quien juega para los Buffalo Bills, ya puede respirar por si solo y puede hablar después de haberle quitado un tubo que le ayudaba a respirar después del paro cardíaco que sufrió a principios de año mientras jugaba un partido de la NFL.

Su agente y el equipo de Damar emitieron un comunicado anunciado que » Hamlin sigue progresando notablemente y aún función neurológica permanece intacta».

El pasado jueves Hamlin despertó y se avivó la esperanza de que pudiera compartir algunas palabras tras recuperar la conciencia, por lo que estuvo hablando un poco con sus compañeros y entrenadores por medio de FaceTime.

Asimismo, también escribe y lo más curioso es que despertó preguntando quién ganó el partido en el que sufrió el ataque al corazón, más específicamente si su equipo había resultado vencedor.

«¿Ganamos?», preguntó.

“Sí, Damar. Ganaste. Ganaste el juego de la vida”, le respondió el equipo que estaba con él.

Según Ron Butler, el agente de Damar, el jugador abrió sus ojos en la madrugada del jueves y tomo la mano de su familia en el hospital justo en el momento en el que sus compañeros reanudarían las prácticas desde el incidente del lunes pasado.

Ese día, Hamlin jugando recibió un golpe fuerte en el pecho, por lo que fue derribado en el campo, se levantó para ajustar su máscara cuando se desvaneció por completo en el suelo y sin dar señales de vida; 10 minutos de RCP pasaron para que se lo llevarán a urgencias mientras sus compañeros hicieron una gran rueda de oración en el campo a favor de sus sanidad.

Muchos lugares se convirtieron en espacios de oración por su vida, desde Nueva York hasta Ohio e incluso al aire por medio de un analista de ESPN que oró por él mientras conducía un programa.

Ninguna de esa oraciones fueron en vano, pues Dios las respondió con una nueva oportunidad de vida para Sanar.

“Nuestro niño está mejor, despierto y mostrando más signos de mejora. Gracias, Dios. Sigue enviando oraciones, por favor. ¡Todo el amor 3!», actualizaron el esquinero Kaiir Elam y los Buffalo Bills.

Su familia se siente animada y abrumada por el apoyo que han recibido, especialmente las oraciones.

«Están eufóricos en este momento. Damar sigue siendo su primera preocupación. Pero para ellos, siempre buscan cómo pueden convertir una situación un tanto preocupante en una buena. La recuperación de esto, para él y su familia, será increíble», dijo el representante de marketing de Hamlin, Jordon Rooney.

5 oraciones para dar gracias por el año que termina y pedir por el que está por comenzar.



Oración a Dios Padre

A ti Dios Padre, que en tu infinita bondad y misericordia para con toda tu creación, enviaste a tu Hijo amado cuyo nacimiento recientemente celebramos, para reconciliar al género humano contigo porque nunca cesas de hacer lo mejor por nosotros para que no nos perdamos, te damos gracias por cada día del año que termina, porque sentimos tu amor de Padre, tus bendiciones y tus gracias divinas. Por Jesucristo, hijo tuyo y señor nuestro, amén.

Oración a Jesús

Señor Jesús, que en esta temporada te recordamos como un pequeño niño recién nacido, porque quisiste hacerte pequeño y débil como nosotros porque eres un Dios cercano, que quiere caminar a lado de los suyos, te imploramos que camines cada día del siguiente año tomado de nuestras manos, para que tú que eres el camino, la verdad y la vida nos lleves hacia el Padre. A ti que vives y reinas por los siglos de los siglos, amén. 

Oración al Espíritu Santo

Espíritu Santo, a quien debemos el don de la fe, te pedimos que nos ilumines para corregir todos los errores cometidos en el año que termina y que en el que está por comenzar llenes de gracia nuestras mentes y nuestros corazones, para hacer vida el Evangelio de Jesús, para comprometernos más con el pobre, el desamparado y el excluido; que sea un año de mucho fruto a favor del reino de los cielos. A ti que eres Dios y vives y reinas junto al Padre y al Hijo, por los siglos de los siglos, amén.

Oración a la Virgen María.

Dulce Madre, sabemos que cada día nos acompañas, te preocupas y cuidas de cada uno de nosotros del mismo modo que lo hacías con Jesús cuando era solo un pequeño niño, y que nos ves con la misma dulzura y amor con que lo veías a él, porque por él ahora también nosotros somos tus hijos y sentimos siempre tu amor maternal. Por eso recurrimos a ti, madre santísima, para pedirte que cada día del año que está por comenzar supliques a Dios, con tu especial intercesión, que haga sobreabundar las gracias que la humanidad necesita para acabar con la guerra, con todo tipo de violencia, que aumente el amor en nuestros corazones para que todos los seres humanos nos veamos realmente como hermanos. 

Oración por fin de año

Señor, estamos por cerrar un ciclo anual en nuestras vidas, y hay muchas cosas que reflexionar. Te pedimos que nos concedas la gracia del arrepentimiento, para pedirte sinceramente perdón por cada vez que te ofendimos en el año y para que llenes de gracia nuestras conciencia de modo que podamos evitar ofenderte en el futuro. Te pedimos por nuestras familias, por nuestros hermanos de la parroquia, por nuestros sacerdotes y en general por toda la Iglesia y toda la familia humana. Que el 2023 sea un año para darte gloria y ser dóciles y humildes ante tu voluntad. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo, nuestro Señor, amén. 

Oración para pedir por las almas de las personas que mueren.

 



Es espiritualmente muy útil y altamente valorado por Dios que, como miembros del Cuerpo de Cristo que somos, oremos los unos por los otros. Cuando un alma ha sido llamado a rendir cuentas ante el Señor, es muy piadoso que pidamos por ella, le conozcamos o no le conozcamos.

¿Te imaginas que un alma pueda alcanzar la Misericordia de Dios debido a tu ruego por ella? ¿Sería grandioso, no? ¿Imaginas llegar al cielo y que muchas almas te reciban y te den gracias por esa oración que hiciste en el momento que te enteraste que fallecieron, aunque no las conocieras? Tu oración, como una obra de misericordia, puede conseguirles el cielo.

Podría ser que muchas almas que quizá merecían el castigo eterno sean enviadas solamente a purificarse en el purgatorio gracias a tu oración.

Como decía el Venerable Arzobispo Fulton J. Sheen:

«Al entrar en el cielo los veremos, muchos vendrán hacia nosotros y nos agradecerán. Preguntaremos quiénes son y dirán:"una pobre alma por la que oraste en el purgatorio"».

Por eso te invitamos a que cada vez que escuches (en una plática, en la radio, en la tele, en una nota en internet, etc.) que alguien que murió, aunque no tengas ni la menor idea de quien era, hagas la siguiente oración:



«Padre, perdona a (nombre de la persona) todos sus pecados por el sacrificio perfecto de tu Hijo Jesucristo en la cruz, y concédele, por tu Divina Misericordia, una morada en tu Reino de los Cielos y la vida eterna. Amén.»

12 inspiradoras oraciones para rezar al Espíritu Santo



Ofrecemos algunas de las oraciones más conocidas al Espíritu Santo:

1. ¡Ven Espíritu Divino! (Secuencia de Pentecostés, el himno más antiguo)

Ven, Espíritu Divino
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.

2. Laudes de Pentecostés

¡El mundo brilla de alegría!
¡Se renueva la faz de la tierra!
¡Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo!

Ésta es la hora
en que rompe el Espíritu
el techo de la tierra,
y una lengua de fuego innumerable
purifica, renueva, enciende, alegra
las entrañas del mundo.

Ésta es la fuerza
que pone en pie a la Iglesia
en medio de las plazas,
y levanta testigos en el pueblo
para hablar con palabras como espadas
delante de los jueces.

Llama profunda
que escrutas e iluminas
el corazón del hombre:
restablece la fe con tu noticia,
y el amor ponga en vela la esperanza
hasta que el Señor vuelva.

3. Consagración al Espíritu Santo

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza, y todo el amor de mi corazón.

Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.

¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús. Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén

4. Ven Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,
Llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos
el fuego de tu amor.

Envía, Señor, tu Espíritu.

Que renueve la faz de la Tierra.

Oración:

Oh Dios, que llenaste los corazones de tus
fieles con la luz del Espíritu Santo; concédenos que,
guiados por el mismo Espíritu, sintamos con rectitud y
gocemos siempre de tu consuelo.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.

5. Himno «Veni Creator»

Ven, Espíritu Creador,
visita las mentes de los tuyos;
llena de la gracia divina
los corazones que tú has creado.

Tú, llamado el Consolador,
Don del Dios Altísimo;
Fuente viva, Fuego, Caridad
y espiritual Unción.

Tú, con tus siete dones,
eres Fuerza de la diestra de Dios.
Tú, el prometido por el Padre.
Tú pones en nuestros labios tu Palabra.

Enciende tu luz en nuestras mentes,
infunde tu amor en nuestros corazones,
y, a la debilidad de nuestra carne,
vigorízala con redoblada fuerza.

Al enemigo ahuyéntalo lejos,
danos la paz cuanto antes;
yendo tú delante como guía,
sortearemos los peligros.

Que por ti conozcamos al Padre,
conozcamos igualmente al Hijo
y en ti, Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.

Gloria al Padre por siempre,
gloria al Hijo, resucitado
de entre los muertos, y al
Paráclito por los siglos y siglos.

Amén.

6. Oración de San Agustín

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de sabiduría:
dame mirada y oído interior
para que no me apegue a las cosas materiales,
sino que busque siempre las realidades del Espíritu.

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de amor:
haz que mi corazón
siempre sea capaz de más caridad.

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de verdad:
concédeme llegar al conocimiento de la verdad
en toda su plenitud.

Ven a mí, Espíritu Santo,
agua viva que lanza a la vida eterna:
concédeme la gracia de llegar
a contemplar el rostro del Padre
en la vida y en la alegría sin fin.

Amén.

7. VEN, ESPÍRITU CREADOR (Rezada a diario por el Papa JPII)

Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fíeles
y llena de la divina gracia los corazones,
que Tú mismo creaste.

Tú eres nuestro Consolador,
don de Dios Altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú, el dedo de la mano de Dios;
Tú, el prometido del Padre;
Tú, que pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.

Enciende con tu luz nuestros sentidos;
infunde tu amor en nuestros corazones;
y, con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra débil carne,

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto la paz,
sé Tú mismo nuestro guía,
y puestos bajo tu dirección,
evitaremos todo lo nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre,
y también al Hijo;
y que en Ti, Espíritu de entrambos,
creamos en todo tiempo.,

Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos infinitos. Amén.

V. Envía tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos.

Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

R. Amén.

8. Consagración de la Familia al Espíritu Santo


¡Oh Dios Espíritu Santo! Postrados ante tu divina majestad, venimos a consagrarnos a Ti con todo lo que somos y tenemos.

Por un acto de la omnipotencia del Padre hemos sido creados, por gracia del Hijo hemos sido redimidos, y por tu inefable amor has venido a nuestras almas para santificarnos, comunicándonos tu misma vida divina.

Desde el día de nuestro bautismo has tomado posesión de cada uno de nosotros, transformándonos en templos vivos donde Tú moras juntamente con el Padre y el Hijo; y el día de la Confirmación fue la Pentecostés en que descendiste a nuestros corazones con la plenitud de tus dones, pera que viviéramos una vida íntegramente cristiana.

Permanece entre nosotros para presidir nuestras reuniones; santifica nuestras alegrías y endulza nuestros pesares; ilumina nuestras mentes con los dones de la sabiduría, del entendimiento y de la ciencia; en horas de confusión y de dudas asístenos con el don del consejo; para no desmayar en la lucha y el trabajo concédenos tu fortaleza; que toda nuestra vida religiosa y familiar esté impregnada de tu espíritu de piedad; y que a todos nos mueva un temor santo y filial para no ofenderte a Ti que eres la santidad misma.

Asistidos en todo momento por tus dones y gracias, queremos llevar una vida santa en tu presencia.

Por eso hoy te hacemos entrega de nuestra familia y de cada uno de nosotros por el tiempo y la eternidad. Te consagramos nuestras almas y nuestros cuerpos, nuestros bienes materiales y espirituales, para que Tú sólo dispongas de nosotros y de lo nuestro según tu beneplácito. Sólo te pedimos la gracia que después de haberte glorificado en la tierra, pueda toda nuestra familia alabarte en el cielo, donde con el Padre y el Hijo vives y reinas por los siglos de los siglos.

Así sea.

9. Intercesión de María que envía al Espíritu Santo

Por intercesión de María
envía al Espíritu Santo

Divino Padre Eterno, en nombre de Jesucristo y por la intercesión de la Siempre Virgen María;
envía a mi corazón al Espíritu Santo.

Espíritu Santo, Dios de infinita caridad, dame Tu Santo Amor.

Espíritu Santo, Dios de las virtudes; conviérteme.
Espíritu Santo, Fuente de luces celestes; disipa mi ignorancia.

Espíritu Santo, Dios de infinita pureza; santifica mi alma.

Espíritu Santo, que habitas en mi alma, transfórmala y hazla toda tuya.

Espíritu Santo, Amor sustancial del padre y del Hijo, permanece siempre en mi corazón.

Tres veces……Gloria al Padre………

Espíritu Santo, eterno amor.

10. ESPÍRITU SANTO, ALMA DE MI ALMA

P. José Kentenich

Espíritu Santo, eres el alma de mi alma,
te adoro humildemente.

Ilumíname, fortifícame, guíame, consuélame.

Y en cuanto corresponde al plan eterno Padre Dios revélame tus deseos.

Dame a conocer lo que el Amor eterno desea en mí.

Dame a conocer lo que debo realizar.

Dame a conocer lo que debo sufrir.

Dame a conocer lo que con silenciosa modestia y en oración, debo aceptar, cargar y soportar.

Sí, Espíritu Santo, dame a conocer tu voluntad y la voluntad del Padre.

Pues toda mi vida no quiero ser otra cosa que un continuado perpetuo Sí a los deseos y al querer del eterno Padre Dios.

11. Oración al Espíritu Santo (Schoenstatt)

Espíritu Santo, eres el alma de mi alma.

Te adoro humildemente.

Ilumíname, fortifícame, guíame, consuélame.

Y en cuanto corresponde al plan del eterno Padre Dios revélame tus deseos.

Dame a conocer lo que el Amor eterno desea de mí.

Dame a conocer lo que debo realizar.

Dame a conocer lo que debo sufrir.

Dame a conocer lo que, silencioso,

con modestia y en oración

debo aceptar, cargar y soportar.

Sí, Espíritu Santo,

dame a conocer tu voluntad

y la voluntad del Padre.

Pues toda mi vida

no quiere ser otra cosa,

que un continuado y perpetuo Sí

a los deseos y al querer

del eterno Padre Dios. Amén.

12. Oración de San Agustín

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de sabiduría: dame mirada y oído interior
para que no me apegue a las cosas materiales,
sino que busque siempre las realidades del Espíritu.

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de amor:
haz que mi corazón
siempre sea capaz de más caridad.

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de verdad:
concédeme llegar al conocimiento de la verdad
en toda su plenitud.

Ven a mí, Espíritu Santo,
agua viva que lanza a la vida eterna:
concédeme la gracia de llegar
a contemplar el rostro del Padre
en la vida y en la alegría sin fin.

Amén.

Un joven murió y su familia conservó su cadáver con la esperanza de que resucitara al tercer día.



Con la esperanza de que fuera resucitado, una familia mantuvo el cuerpo de su hijo muerto tres días dentro de su casa mientras oraban por un milagro.

Dentro de la provincia del Chaco, la familia de Gaston Chávez mantuvo el cuerpo del joven de 24 años dentro de la casa orando para que éste resucitara, luego de que éste fuera hallado muerto.

Según informó Telecinco, el tío del joven fue quien denunció que sus hermanas y parte de su familia mostraban una actitud sospechosa cuando éste pedía ingresar en la vivienda y ver a su sobrino.

Varios agentes entraron a la casa tres días después, en la que vivía además del chico, su madre, hermana, su sobrina, y la pareja de su madre; según el tío del joven, las mujeres estaban en una actitud “religiosa” y no lo dejaban entrar.

Por tal motivo, el fiscal de turno obtuvo una consigna policial para poder ingresar a la casa, a la cual llegaron a las 3:30 am y tuvieron que romper la puerta principal del lugar; y fue cuando hallaron al fondo de la vivienda el cadáver del chico.

Según las autoridades, el cuerpo tenía un fuerte olor debido al avanzado estado de descomposición.

“Un joven murió, y su familia creyó que podía resucitarlo orando. Tuvieron el cuerpo 3 días en el dormitorio”, decía el informe emitido por las autoridades.

Para tal acción, el fiscal ordenó que también llegaran a la propiedad un médico forense y perito judicial; a la vez, las autoridades resguardaron a la sobrina de la victima mientras que a los adultos los llevaron a una comisaria.

“Estas personas vivieron con el cuerpo de su familiar, más de tres días, con un olor nauseabundo en el domicilio, pero ellos decían, que estaban orando para que resucite, y se reponga su estado de salud, pero por lo visto, la situación es drástica”, dijo Daniel Parra, el jefe de la Comisaria de las Breñas.

Los detalles del informe especifican que el joven murió tres días antes de ser encontrado por la División de Bomberos de Charata, y que el deceso fue “por causas naturales”.

“Es una situación religiosa llevada al extremo, ellos hablaban del pastor de una iglesia Evangélica, de esta localidad. Es la primera vez, que toca vivir una situación como esta”, finalizó Parra sobre el hecho.

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