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¿Un cristiano católico puede ordenar a Dios mediante decretos?


¿UN CRISTIANO CATÓLICO PUEDE ORDENAR A DIOS MEDIANTE DECRETOS?

Hoy algunos predicadores protestantes y algunos católicos proclaman una nueva moda que ha resultado muy eficaz para mantener contentos a esa gente, dicen:

DECRETA tu prosperidad; DECLARA tu sanidad y recíbela en el nombre de Jesús; PROCLAMA Y DECRETA que ya eres libre de las deudas y créelo, porque para el que cree todo es posible. Todo esto se presenta como mágico.

Esto es lo que sucede cuando no se profundiza la palabra de Dios y se camina por lo erróneo y se proclama un pensamiento mágico. Tan solo con decir las palabras te va a ocurrir. Ya nada más falta que se utilice una varita mágica. 

En algunos casos a lo mejor no se utiliza, pero si se promueve agua, aceite, sales, cirios y pañuelos que supuestamente si los llevas a tu casa sanarás o conseguirás lo que tanto anhelas. Esto ya raya en la superstición y hasta la idolatría.

Al promover ese pensamiento mágico religioso lo único que se está enseñando es que Dios está obligado a cumplir su palabra, por tanto debemos ordenarle para que lo haga. 

Algunos predicadores y promotores de este pensamiento mágico religioso llegan a decir: 

Tus palabras tienen poder, declara por fe que ya tienes lo que pides, llama a las cosas que no son como si ya fuesen ¡Ejercita tu fe! Y Jesucristo que dijo que TODO lo que pidiéramos en su nombre se nos daría. Busquen Mateo 7, 7 – 8, que dice: Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre.

 O como dice en Marcos 11, 24: Por eso les digo que todo lo que ustedes pidan en oración, crean que ya lo han conseguido, y lo recibirán. Imagínense a hombres mortales, que no somos más que polvo; a pecadores débiles, llenos de egoísmo, avaricia, vanagloria y muchas cosas más ordenándole al Dios todopoderoso que se hagan las cosas como yo las pido o yo las quiero.

 Estas cosas llegan a darse por desconocimiento de la palabra de Dios. Por eso se cae en estos absurdos. Pero también pudiera ser que los que ya han leído la Biblia y presumen de conocedores la utilicen para llenar su egoísmo, para satisfacer su avaricia. Digo que la han leído y la memorizaron pero no la conocen porque si la conocieran no harían eso.

En la cita de Mateo 7, 7 se nos invita a pedir y a buscar pero Dios no nos concede caprichos. Dice san Agustín que Dios nos concede las cosas cuando nuestro corazón ya está preparado para recibirlas y nos las concede si eso que pedimos es para nuestro bien. En la cita de Marcos se nos invita a tener confianza y esperanza cuando pedimos a Dios.

LA BIBLIA NOS ENSEÑA COMO ACTUABAN LOS HOMBRES DE DIOS

Jesús suplicó por Pedro al Padre: pero YO HE ROGADO por ti, para que no te falte la fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, ayuda a tus hermanos a permanecer firmes. (Lucas 22, 32)

Jesús suplicó al Padre por sus discípulos: YO TE RUEGO por ellos; no ruego por los que son del mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos. (Juan 17, 9)

Jesús suplicó a Dios Padre por sí mismo: Mientras Cristo estuvo viviendo aquí en el mundo, con voz fuerte y muchas lágrimas ORÓ Y SUPLICÓ A DIOS, que tenía poder para librarlo de la muerte; y por su obediencia, Dios lo escuchó. 8 Así que Cristo, a pesar de ser Hijo, SUFRIENDO APRENDIÓ LO QUE ES LA OBEDIENCIA; (Hebreos 5, 7-8)

San Pablo enseñó a la iglesia cómo orar al Padre: No dejen ustedes de orar: RUEGUEN Y PIDAN A DIOS SIEMPRE, GUIADOS por el Espíritu. Manténganse alerta, sin desanimarse, y oren por todo el pueblo santo. (Efesios 6, 18)

Ordenar a Dios cuando oramos es una de las peores blasfemias contra su divinidad y autoridad. Por si la palabra blasfemia no se comprende vamos a ver lo que dice la etimología, es decir la raíz de la palabra o el origen. Blasfemia viene del griego y significa hablar contra Dios.

Dentro de la óptica que presentamos creemos que Dios contesta nuestras oraciones, aquellas que hacemos con temor reverente y sabiduría y no caprichos humanos. Creemos que Dios tiene el poder de sanar, libertar, restaurar y toda clase de cosas positivas suceden cuando clamamos con fe. 

Dentro de nuestra fe alcanzamos la respuesta y misericordia de Dios cuando reconocemos su grandeza y nuestra bajeza, es decir, Dios es el rey y nosotros los siervos. Creemos que Dios atiende nuestras suplicas, clamor, ruego, pedido, y mira nuestra actitud.

Nosotros como cristianos, nos postramos en humillación delante de Dios, y es Dios quien decreta, no nosotros. Nosotros no decretamos ni declaramos, nosotros esperamos en la voluntad de Dios.

Hay que tener presente que muchos decretan o declaran. Dicen declaro en nombre de Dios sanidad o libertad en esta persona o declaro felicidad. Declarar según el Diccionario de la real academia de la Lengua Española es: exponer, dar a conocer o explicar. Pero en el ambiente cristiano se ha tergiversado este término y lo que se hace es como estipular o determinar y no anunciar, que es el verdadero sentido de la palabra. 

Yo mismo anuncio la palabra de Dios en los programas de radio, podría decirse que declaro ante los que me escuchan que Dios tiene poder para cambiar las vidas de todos aquellos que dispongan su corazón ante su presencia.

El diccionario de la real academia de la lengua española dice de la palabra DECRETAR:

 Dicho de la persona que tiene autoridad o facultades para ello: 

Resolver, decidir. Con el sentido común debemos de entender que para un cristiano NO es correcto andar decretando por aquí y por allá. Un día me encontré con una persona después de 15 años y al despedirse me dijo que decretaba felicidad sobre mi persona. No pude corregirle pues ya nos despedíamos, pero espero vea este mensaje.

Fuente anónimo

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¿Se puede celebrar misa en casa?


¿SE PUEDE CELEBRAR MISA EN CASA?

Excepcionalmente y con estas condiciones

La Eucaristía es un regalo sagrado que la Iglesia ama, respeta y protege, a veces vigilando para que no se trate con frivolidad ni con superficialidad.

Por esto “para la celebración de la Eucaristía el pueblo de Dios se congrega generalmente en la iglesia”, dice la Instrucción General del misal Romano, 288); y no en cualquier iglesia sino en una que esté solemnemente dedicada o al menos bendecida (IGMR, 290).

Por eso en términos generales la Iglesia católica prohíbe la misa fuera de los lugares sagrados; por tanto quedan excluidos, por ejemplo, las “capillitas” privadas, el jardín de un chalet, los hoteles, las calles, etc.

A propósito de las capillitas privadas, a éstas tampoco se les puede considerar como oratorios ni, menos aún, como ermitas, pues casi siempre se construyen a capricho y sin la debida autorización eclesiástica.

Y la Iglesia tiene sus motivos muy válidos para prohibir la misa en lugares que no sean sagrados. La permisión general de la misa en lugares diferentes a los lugares sagrados podría dar lugar a abusos como:

1. Facilitar el fraude, con fines lucrativos, de hombres que se hacen pasar por sacerdotes.

2. Propiciar que sacerdotes fuera de la comunión eclesial ejerzan el ministerio con el riesgo de crear grupos al margen de la Iglesia.

3. Convertir la misa en un mero acto social.

4. Convertir la misa en un ‘adorno’, un accesorio o un relleno de algún evento, incluso, ajeno a la fe.

5. Favorecer la simonía (compra o venta deliberada de cosas espirituales, como los sacramentos y sacramentales, o temporales inseparablemente anejas a las espirituales, como las prebendas y beneficios eclesiásticos).

6. Y, finalmente, celebrar en una casa fuera de los motivos que se presentan más adelante, implica conceder esta misma posibilidad a todas las demás casas. Y como es obvio sería imposible complacer a todas las familias que quisieran la misa en su casa.

De manera pues que lo ideal, lo normal y lo que conviene es celebrar siempre la misa en un lugar sagrado (Canon 932): templo parroquial, oratorio, ermita, santuario, etc.; “a no ser que, en un caso particular, la necesidad exija otra cosa”(Canon 932, 1).

Y “de la necesidad del caso juzgará, habitualmente, el obispo diocesano para su diócesis” (Redemptionis Sacramentum, 108).

Pero la Iglesia contempla la posibilidad, “en un caso particular” o, lo que es lo mismo, por necesidad y justa causa, de permitir la celebración de la misa de manera muy “excepcional”, fuera de los lugares sagrados antes mencionados.

Uno de estos lugares, fuera de los sagrados, donde se puede muy excepcionalmente celebrar la misa son las casas de familia; y la misa se puede celebrar en ellas pero teniendo siempre en cuenta las orientaciones de la autoridad eclesiástica.

Y para esto hay que tener en cuenta algunas condiciones:

1.- Se permite la misa donde haya un enfermo en estado muy grave. En este caso la misa debe celebrarla el párroco o su vicario o un sacerdote delegado por él y por escrito. Autorización escrita que también debe tener todo sacerdote aunque sea pariente o amigo cercano del enfermo; en este caso es muy conveniente que a los fieles que participan de la misa se les dé a conocer la autorización del párroco. La misa debe incluir la administración de la unción de los enfermos. Y la misa debe estar abierta a la comunidad eclesial, pues la misa no debe ser privada en el sentido estricto de la palabra.

2.- La misa se debe celebrar en un sitio de la casa que sea decoroso y honesto; en un lugar ‘digno’ dice el canon 932. En este sentido la misa no se debe celebrar ni en el dormitorio, ni en el comedor, ni utilizar para la misa la mesa usada para comer. La mesa tiene que estar en condiciones y que no tenga relación con usos que puedan inducir al escándalo. Puede celebrarse la misa en una mesa apropiada, siempre con un mantel litúrgico, no con el mantel de la casa aunque esté limpio.

3.- Fuera del caso de un enfermo grave o muy grave, el párroco deberá establecer si es absoluta y realmente necesario usar una casa para la celebración de la misa. Por ejemplo, si hubiera una iglesia o un oratorio cercanos nada podría justificar el uso de otros lugares.

4.- El sacerdote mayor o el sacerdote enfermo que no se puede mover de casa puede celebrar la misa en su casa.

5.- En tierra de misión donde no hay ninguna iglesia o ermita y oratorio aprobado; e, incluso, para proteger los fieles de las inclemencias del clima.

6.- Y, finalmente, siempre y en todo caso está prohibida la misa de exequias en las casas o en las funerarias.

Fuente aleteia

Quien se inclina ante Jesús no puede y no debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea.



QUIEN SE INCLINA ANTE JESÚS NO PUEDE Y NO DEBE POSTRARSE ANTE NINGÚN PODER TERRENO, POR MÁS FUERTE QUE SEA.

Por Benedicto XVI. Dominus Est.

La Eucaristía no puede ser nunca un hecho privado, reservado a personas escogidas según afinidades o amistad. La Eucaristía es un culto público, que no tiene nada de esotérico, de exclusivo.

Ser cristianos quiere decir reunirse desde todas las partes para estar en la presencia del único Señor y ser uno en Él y con Él.

Arrodillarse en adoración ante el Señor. Adorar al Dios de Jesucristo, que se hizo pan partido por amor, es el remedio más válido y radical contra las idolatrías de ayer y hoy. Arrodillarse ante la Eucaristía es una profesión de libertad.

Quien se inclina ante Jesús no puede y no debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea. Los cristianos sólo nos arrodillamos ante Dios, ante el Santísimo Sacramento.

Queridos hermanos y hermanas:

Después del tiempo fuerte del año litúrgico, que, centrándose en la Pascua se prolonga durante tres meses —primero los cuarenta días de la Cuaresma y luego los cincuenta días del Tiempo pascual—, la liturgia nos hace celebrar tres fiestas que tienen un carácter “sintético”: la Santísima Trinidad, el Corpus Christi y, por último, el Sagrado Corazón de Jesús.

¿Cuál es el significado específico de la solemnidad de hoy, del Cuerpo y la Sangre de Cristo? Nos lo manifiesta la celebración misma que estamos realizando, con el desarrollo de sus gestos fundamentales: ante todo, nos hemos reunido alrededor del altar del Señor para estar juntos en su presencia; luego, tendrá lugar la procesión, es decir, caminar con el Señor; y, por último, arrodillarse ante el Señor, la adoración, que comienza ya en la misa y acompaña toda la procesión, pero que culmina en el momento final de la bendición eucarística, cuando todos nos postremos ante Aquel que se inclinó hasta nosotros y dio la vida por nosotros. Reflexionemos brevemente sobre estas tres actitudes para que sean realmente expresión de nuestra fe y de nuestra vida.

Así pues, el primer acto es el de reunirse en la presencia del Señor. Es lo que antiguamente se llamaba “statio“. Imaginemos por un momento que en toda Roma sólo existiera este altar, y que se invitara a todos los cristianos de la ciudad a reunirse aquí para celebrar al Salvador, muerto y resucitado. Esto nos permite hacernos una idea de los orígenes de la celebración eucarística, en Roma y en otras muchas ciudades a las que llegaba el mensaje evangélico: en cada Iglesia particular había un solo obispo y en torno a él, en torno a la Eucaristía celebrada por él, se constituía la comunidad, única, pues era uno solo el Cáliz bendecido y era uno solo el Pan partido, como hemos escuchado en las palabras del apóstol san Pablo en la segunda lectura (cf. 1 Co 10, 16-17).

Viene a la mente otra famosa expresión de san Pablo:

“Ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Ga 3, 28). “Todos vosotros sois uno”.

En estas palabras se percibe la verdad y la fuerza de la revolución cristiana, la revolución más profunda de la historia humana, que se experimenta precisamente alrededor de la Eucaristía: aquí se reúnen, en la presencia del Señor, personas de edad, sexo, condición social e ideas políticas diferentes.

La Eucaristía no puede ser nunca un hecho privado, reservado a personas escogidas según afinidades o amistad. La Eucaristía es un culto público, que no tiene nada de esotérico, de exclusivo. Nosotros, esta tarde, no hemos elegido con quién queríamos reunirnos; hemos venido y nos encontramos unos junto a otros, unidos por la fe y llamados a convertirnos en un único cuerpo, compartiendo el único Pan que es Cristo. Estamos unidos más allá de nuestras diferencias de nacionalidad, de profesión, de clase social, de ideas políticas: nos abrimos los unos a los otros para convertirnos en una sola cosa a partir de Él.

Esta ha sido, desde los inicios, la característica del cristianismo, realizada visiblemente alrededor de la Eucaristía, y es necesario velar siempre para que las tentaciones del particularismo, aunque sea de buena fe, no vayan de hecho en sentido opuesto.

Por tanto, el Corpus Christi ante todo nos recuerda que ser cristianos quiere decir reunirse desde todas las partes para estar en la presencia del único Señor y ser uno en Él y con Él.

El segundo aspecto constitutivo es caminar con el Señor. Es la realidad manifestada por la procesión, que viviremos juntos después de la santa misa, como su prolongación natural, avanzando tras Aquel que es el Camino. Con el don de sí mismo en la Eucaristía, el Señor Jesús nos libra de nuestras “parálisis”, nos levanta y nos hace “pro-cedere“, es decir, nos hace dar un paso adelante, y luego otro, y de este modo nos pone en camino, con la fuerza de este Pan de la vida. Como le sucedió al profeta Elías, que se había refugiado en el desierto por miedo a sus enemigos, y había decidido dejarse morir (cf. 1 R 19, 1-4). Pero Dios lo despertó y le puso a su lado una torta recién cocida: “Levántate y come —le dijo—, porque el camino es demasiado largo para ti” (1 R 19, 5. 7).

La procesión del Corpus Christi nos enseña que la Eucaristía nos quiere librar de todo abatimiento y desconsuelo, quiere volver a levantarnos para que podamos reanudar el camino con la fuerza que Dios nos da mediante Jesucristo. Es la experiencia del pueblo de Israel en el éxodo de Egipto, la larga peregrinación a través del desierto, de la que nos ha hablado la primera lectura. Una experiencia que para Israel es constitutiva, pero que resulta ejemplar para toda la humanidad.

De hecho, la expresión “no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca del Señor” (Dt 8, 3) es una afirmación universal, que se refiere a todo hombre en cuanto hombre. Cada uno puede hallar su propio camino, si se encuentra con Aquel que es Palabra y Pan de vida, y se deja guiar por su amigable presencia. Sin el Dios-con-nosotros, el Dios cercano, ¿Cómo podemos afrontar la peregrinación de la existencia, ya sea individualmente ya sea como sociedad y familia de los pueblos?


La Eucaristía es el sacramento del Dios que no nos deja solos en el camino, sino que nos acompaña y nos indica la dirección. En efecto, no basta avanzar; es necesario ver hacia dónde vamos. No basta el “progreso”, si no hay criterios de referencia. Más aún, si nos salimos del camino, corremos el riesgo de caer en un precipicio, o de alejarnos más rápidamente de la meta. Dios nos ha creado libres, pero no nos ha dejado solos: se ha hecho él mismo “camino” y ha venido a caminar juntamente con nosotros a fin de que nuestra libertad tenga el criterio para discernir la senda correcta y recorrerla.

Al llegar a este punto, no se puede menos de pensar en el inicio del “Decálogo”, los diez mandamientos, donde está escrito:

“Yo, el Señor, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mí”(Ex20, 2-3).

Aquí encontramos el tercer elemento constitutivo del Corpus Christi: arrodillarse en adoración ante el Señor. Adorar al Dios de Jesucristo, que se hizo pan partido por amor, es el remedio más válido y radical contra las idolatrías de ayer y hoy.

Arrodillarse ante la Eucaristía es una profesión de libertad: quien se inclina ante Jesús no puede y no debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea.

Los cristianos sólo nos arrodillamos ante Dios, ante el Santísimo Sacramento, porque sabemos y creemos que en él está presente el único Dios verdadero, que ha creado el mundo y lo ha amado hasta el punto de entregar a su Hijo único (cf. Jn 3, 16).

Nos postramos ante Dios que primero se ha inclinado hacia el hombre, como buen Samaritano, para socorrerlo y devolverle la vida, y se ha arrodillado ante nosotros para lavar nuestros pies sucios. Adorar el Cuerpo de Cristo quiere decir creer que allí, en ese pedazo de pan, se encuentra realmente Cristo, el cual da verdaderamente sentido a la vida, al inmenso universo y a la criatura más pequeña, a toda la historia humana y a la existencia más breve. La adoración es oración que prolonga la celebración y la comunión eucarística; en ella el alma sigue alimentándose: se alimenta de amor, de verdad, de paz; se alimenta de esperanza, pues Aquel ante el cual nos postramos no nos juzga, no nos aplasta, sino que nos libera y nos transforma.

Por eso, reunirnos, caminar, adorar, nos llena de alegría. Haciendo nuestra la actitud de adoración de María, a la que recordamos de modo especial en este mes de mayo, oramos por nosotros y por todos; oramos por todas las personas que viven en esta ciudad, para que te conozcan a ti, Padre, y al que enviaste, Jesucristo, a fin de tener así la vida en abundancia. Amén.

Benedicto XVI

Atrio de la Basílica de San Juan de Letrán

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¿Puede oficiarse misa de cuerpo presente a alguien que se suicidó?


¿PUEDE OFICIARSE MISA DE CUERPO PRESENTE A ALGUIEN QUE SE SUICIDÓ?
Por Padre Víctor Jiménez

Pueden celebrarse las exequias cristianas en atención a los familiares.

Como católicos debemos recordar que el suicidio es una decisión complicada para quien la toma, muchas veces originada en situaciones dramáticas y que genera dolor a las personas cercanas de quien lo ha cometido. Por lo que hacer juicios a la ligera sobre los motivos por los que ocurre es riesgoso; para dar una respuesta precisa se necesita un discernimiento atento.

El mismo Catecismo de la Iglesia enseña que debemos confiar en la misericordia infinita de Dios para cada ser humano. “Dios puede haberles facilitado por caminos que Él solo conoce la ocasión de un arrepentimiento salvador” ( n. 2283).

Pueden celebrarse las exequias cristianas(Misa de cuerpo presente y ritos con que se acompaña a un difunto) en atención a los familiares del suicida, orando de manera particular por el suicida encomendándolo al amor infinito del Creador, que es el único conocedor de las conciencias.


Fuente, desdelafe.mx

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¿Puede un sectario demostrar que la Biblia es palabra de Dios sin ayuda de la Iglesia Católica?


¿PUEDE UN SECTARIO DEMOSTRAR QUE LA BIBLIA ES PALABRA DE DIOS SIN AYUDA DE LA IGLESIA CATÓLICA?

Hay serios motivos para pensar que no.

Fundamentalistas y evangélicos de todo tipo dicen que la Biblia es la única regla de fe por la cual debe guiarse el creyente. Es el único y suficiente manantial -según ellos- del cual brota toda la verdad infalible y necesaria para nuestra salvación. Nada debe ser agregado a la Biblia, nuestra teología se nutre tan sólo de ella. Toda la verdad cristiana se encuentra en sus páginas. Todo lo que no sea la Biblia es o bien erróneo o bien innecesario, y puede obstaculizar el acceso a Dios.

Los católicos, por su parte, dicen que la Biblia no es la única y suficiente regla de fe para los creyentes y que no hay ningún texto bíblico que sugiera lo contrario. Es más, la Biblia incluso indica que ella misma no debe ser tomada exclusivamente como regla de fe. Según la Biblia, la auténtica regla de nuestra fe es la Sagrada Escritura más la Tradición Apostólica, tal cual se comunica en el Magisterio viviente de la Iglesia Católica, a la cual fue encomendada la enseñanza oral de Jesucristo y los Apóstoles, juntamente con la autoridad para interpretar las Escrituras correctamente.

En el documento sobre la revelación divina del Concilio Vaticano II Dei Verbum (del latín "la Palabra de Dios") se explica de la siguiente manera la relación entre la Tradición y el Magisterio: "Existe una conexión y comunicación muy estrechas entre la sagrada Tradición y la sagrada Escritura, pues ambas, brotando de la misma fuente divina, en cierta manera convergen en una unidad y tienden hacia el mismo fin. Porque la sagrada Escritura es la palabra de Dios tal como ha sido consignada por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo, mientras que la sagrada Tradición, encomendada a los sucesores de los Apóstoles, entrega a todas las generaciones en toda su pureza la palabra de Dios que fue confiada por Cristo y el Espíritu Santo a los Apóstoles".

"De esa manera, guiados por la luz del Espíritu de la verdad, estos sucesores en su predicación pueden preservar la palabras de Dios fielmente, explicarla, difundirla. Por lo tanto la Iglesia extrae su certeza sobre las cosas que han sido reveladas no solamente de la sagrada Escritura. Y así, tanto la sagrada Tradición como la sagrada Escritura deben ser aceptadas y veneradas con la misma devoción y reverencia."

Pero los evangélicos y fundamentalistas protestantes, que ponen toda su confianza en la teoría de Martín Lutero sola scriptura (del latín "Sólo la Biblia"), nos citan machaconamente algunos versículos para argumentar su posición. El primero de la lista es este: "Estas cosas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre" (Juan 20:31). Otro pasaje es: "Toda Escritura es inspirada por Dios y provechosa para la enseñanza, para argumentar, para la corrección y para entrenar en la justicia, de modo que el hombre de Dios pueda estar equipado y preparado para toda obra buena" (2Tim 3:16-17). Estos versos demuestran, según los protestantes, la verdad de la teoría sola scriptura.

Pero la realidad no es tan así, replican los católicos. En primer lugar, el versículo citado de San Juan se refiere a las cosas que se contienen en ese libro (se puede leer Juan 20:30, el versículo inmediatamente precedente, para ver el contexto del asunto en cuestión). De probar alguna cosa, en todo caso probaría no la teoría de la sola scriptura (sólo la Biblia), sino más bien la teoría solo Iohannes (sólo San Juan)!

En segundo lugar, el verso del Evangelio de San Juan nos dice tan sólo que la Biblia fue compuesta para ayudarnos a creer que Jesús es el Mesías; de ningún modo nos dice que la Biblia es lo único que necesitamos para hacer teología, y ni siquiera nos dice que la Biblia sea necesaria para creer en Cristo. Y que nadie se escandalice por esto, ya que los primeros cristianos ciertamente no podían acudir al Nuevo Testamento para creer en Jesús, ya que entonces -y por varios siglos- no había tal cosa como Nuevo Testamento escrito. Los primeros cristianos aprendían su fe por la predicación oral, no por la escrita. Hasta no hace mucho tiempo la Biblia era inalcanzable para la mayoría de los fieles, o bien porque no todos sabían leer, o bien porque la imprenta no había sido inventada aún. Todos estos fieles aprendieron de la enseñanza oral, entregada de generación en generación, por la Iglesia.

Lo mismo puede decirse de 2 Tim 3:16. Una cosa es decir que todos los escritos inspirados "son útiles" para determinado fin, y otra cosa muy distinta es decir que solamente los escritos inspirados son útiles para ese fin. Además, hay un punto de capital importancia que habla en contra del argumento de los protestantes evangélicos y fundamentalistas; se trata de un contradicción que surge de sus propias interpretaciones de este verso. John Newman lo explicó muy bien en 1884 en su trabajo "La Inspiración en relación con la Revelación".

El argumento de Newman

Escribía entonces el Cardenal Newman: "Es evidente que este texto -2 Tim 3:16- no conlleva consigo ninguna prueba de que la Sagrada Escritura, sin la Tradición, es la única regla de fe. Porque si bien la Sagrada Escritura es útil para los cuatro fines que enumera el citado texto, sin embargo aquí no se nos dice que sea ella sola sea suficiente. El mismo Apóstol requiere la ayuda de la Tradición (2 Tes 2:15). Es más, el Apóstol se esta refiriendo aquí a las Escrituras que Timoteo aprendió en su infancia. Pero nosotros sabemos que gran parte del Nuevo Testamento no había sido escrito durante la infancia de Timoteo; incluso algunas de las cartas de los Apóstoles no habían sido escritas al día en que Pablo le escribe este texto a Timoteo, y ninguno de los libros del Nuevo Testamento había sido puesto aún en la lista de libros inspirados. Pablo se refiere, evidentemente, a las Escrituras del Antiguo Testamento, y si este texto se toma como lo hacen los protestantes, entonces más bien probaría que los Escritos del Nuevo Testamento no son necesarios como regla de nuestra fe".

Además de todo lo dicho, la citación que hacen los protestantes de 2 Tim 3:16 esta fuera de contexto. Cuando leemos este pasaje en contexto, descubrimos que la referencia que Pablo hace de las Escrituras no es sino una parte de la exhortación a que Timoteo tome como guía la Tradición y la Escritura. Los dos versos que vienen antes del texto citado dicen: "Pero tú continúa en lo que has aprendido y has creído firmemente, sabiendo de quién lo has aprendido, y cómo, desde tu infancia, conoces los escritos sagrados que pueden instruirte para la salvación por medio de la fe en Jesucristo" (2 Tim. 3:14-15).

Pablo le dice a Timoteo que permanezca firme en lo que aprendió, y esto por dos motivos: el primero porque sabía de quién lo había aprendido, del mismo Pablo, y segundo, porque había sido instruido en las Escrituras. El primero de estos motivos es obviamente una referencia a la tradición apostólica, la enseñanza oral que Pablo había dado a Timoteo. De modo que los protestantes deben sacar de contexto 2 Tim 3:16 para llegar a la conclusión sola scriptura. Pero cuando leemos el texto en contexto se ve claro que nos esta enseñando la importancia de la tradición apostólica.

La Biblia niega que ella sola sea suficiente regla de fe. Pablo dice que mucha de la enseñanza cristiana debe ser encontrada en la tradición, que es entregada de manera oral (2 Tim 2:2). El nos enseña a "permanecer firmes y conservar las tradiciones que han recibido de nosotros, ya sea de palabra o por carta" (2 Tes 2:15)

Esta enseñanza oral fue aceptada por los cristianos de la misma manera como aceptaron las enseñanzas escritas que recibieron posteriormente. Jesús les había dicho a sus discípulos: "El que a vosotros oye, a mí me oye; el que a vosotros desprecia, a mí me desprecia" (Lc 10:16). La Iglesia, en la persona de los Apóstoles, recibió de Cristo la autoridad para enseñar, como su representante. El los envió diciendoles: "Id y haced discípulos de todas las naciones" (Mt 28:19)

¿Y como debería realizarse este mandato de Cristo? Por medio de la predicación, de la instrucción oral. "La fe viene de lo que se ha oído, y se oye por la predicación de Cristo" (Rom 10:17). La Iglesia estaría siempre disponible como viviente maestra. Es un craso error limitar la "palabra de Cristo" a tan solo la palabra escrita, o bien sugerir que todas sus enseñanzas se reducen a lo que posteriormente fue escrito. La Biblia nunca sugiere cosa parecida.

La enseñanza oral duraría hasta el fin de los tiempos: "La palabra del Señor dura para siempre, y esa palabra es la buena nueva que os ha sido predicada" (1 Pe 1:25). Notemos que la palabra ha sido "predicada", es decir, transmitida oralmente. Esto debería continuarse por siempre, y en ningún momento se habla de un recuento escrito destinado a suplantarlo. La Biblia "complementa" la predicación oral, no la "suplanta".

Esto aparece más evidente aún cuando el Apóstol Pablo dice a Timoteo: "Lo que de mí has oído frente a muchos testigos, entregalo a hombres fieles que a su vez podrán enseñar a otros" (2 Tim 2:2). Aquí vemos los primeros eslabones en la cadena de la Tradición Apostólica que ha llegado intacta hasta nuestros días. Pablo instruyó a Timoteo para que entregue las enseñanzas orales (tradiciones) que él había recibido del Apóstol. A su vez, Timoteo debería continuar la cadena entregando a otros para que estos entregaran las enseñanzas a otros más. Pablo daba estas instrucciones no mucho tiempo antes de su muerte (2 Tim 4:6-8), a manera de un testamento, sobre cómo debía conducir él su ministerio.

¿Qué es la tradición?

En este asunto es fundamental recordar qué entiende la Iglesia por Tradición. La palabra de ningún modo significa leyenda o relato mitológico, ni tampoco prácticas y costumbres exteriores, que pueden cambiar con el paso del tiempo y las circunstancias, como podrían ser la manera de revestirse los sacerdotes para las celebraciones, ciertas formas de devoción popular, rúbricas litúrgicas. Cuando decimos "Sagrada Tradición" entendemos las enseñanzas y la autoridad docente de Jesús y, después de Él, de los Apóstoles a quienes envió a enseñar (Mt 28:19-20).

Estas enseñanzas han sido entregadas a la Iglesia (es decir a sus maestros auténticos, los obispos en comunión con el Papa). Es necesario para los cristianos cree y seguir firmemente esta Tradición, lo mismo que la Biblia (Lc 10:16). La verdad de la fe fue confiada primeramente a los líderes de la Iglesia (Ef 3:15), quienes con Cristo son considerados el fundamento de la Iglesia (Ef 2:20). La Iglesia ha sido guiada por el Espíritu Santo, que la preserva de todo error (Jn 14:16).

Transmitiendo la fe

Pablo nos enseña qué cosa sea la Tradición: "Porque yo les he transmitido, como de capital importancia, aquello mismo que yo he recibido, que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras... Por tanto, tanto si fui yo o ellos, esto es lo que predicamos, esto es lo que habéis creído" (1 Cor 15:3.11). El Apóstol alaba a quienes conservan la Tradición: "Los alabo porque me recuerdan en todo momento y mantienen las tradiciones tal como yo se las entregué" (1 Cor 11:2)

Los primeros cristianos "se entregaban a la enseñanza de los Apóstoles" (Hch 2:42) mucho antes de que existiera un Nuevo Testamento. La plenitud de la enseñanza de Cristo se encontraba, ya desde un principio, en la Iglesia como en la viviente encarnación de Cristo, no en un libro. La Iglesia docente, con sus tradiciones orales y apostólicas, era autoritativa. El mismo Pablo trae una cita de las palabras de Jesús que se conocía por tradición oral solamente: "Es mejor dar que recibir" (Hch 20:35). Este dicho de Jesús no está en los Evangelios y de alguna manera llegó a Pablo. Sin duda que los mismos Evangelios son tradición oral que fue puesta por escrito (Lc. 1:1-4). Es más, Pablo no cita solamente a Jesús: también cita antiguos himnos litúrgicos, como por ejemplo Ef 5:14. Estas y otras enseñanzas fueron dadas a los cristianos "por el Señor Jesús" (1 Tes 4:2)

Los fundamentalistas dicen que Jesús condena la tradición. Nos advierten que Cristo dijo: "¿Porqué traspasan los mandamientos de Dios por causa de vuestras tradiciones?" (Mt 15:3). S. Pablo también escribe: "Mirad que nadie os esclavice mediante la vana falacia de una

filosofía, fundada en tradiciones humanas, según los elementos del mundo y no según Cristo" (Col 2:8). Pero estos versos condenan tradiciones humanas erróneas, no las verdades que fueron entregadas oralmente por los Apóstoles a la Iglesia. Estas verdades son las que forman parte de la Tradición (con T mayúscula, para distinguirla de las tradiciones meramente humanas).

"Los mandamientos de los hombres"

Consideremos Mt 15:6-9, citado frecuentemente por fundamentalistas y evangélicos: " Así habéis anulado la Palabra de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías cuando dijo: 'Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres ".

Veamos atentamente lo que nos dice Jesús: Ciertamente no estaba condenando todas las tradiciones, sino aquellas que anulaban la palabra de Dios. En este caso se trataba de un ardid de los fariseos para usar de lo que ofrendaban al templo como excusa para no tener que ayudar a sus ancianos padres. Haciendo así anulaban el mandamiento "Honra a tu padre y a tu madre" (Ex 20:12). En otro lugar Jesús manda a sus Apóstoles a guardar las tradiciones que no están contra los mandamientos de Dios. "Los escribas y fariseos se sientan en la cátedra de Moisés; haced todo lo que ellos os digan, pero no lo que hagan, porque ellos predican pero no hacen lo que predican" (Mt 23:2-3).

Lo que los fundamentalistas y evangelistas, desafortunadamente, hacen con mucha frecuencia es ver la palabra "tradición" en Mt 15:3 o Col 2:8 o en algún otro lado, y concluir que la palabra "tradición" debe tenerse por despreciable. Haciendo así se olvidan que en otros lados el mismo término se usa en sentido distinto, como en 1 Cor 11:2 y 2 Tes 2:15, donde "tradición" es lo que se debe creer. Jesús no condenó toda tradición; condenó las tradiciones erróneas, sean doctrinas o prácticas, que minan las verdades cristianas. Las demás tradiciones, como nos pide el Apóstol, deben conservarse firmemente. San Pablo manda a los Tesalonicenses a que se adhieran a todas las tradiciones que él les había dado, de palabra o por carta.

La Iglesia Indefectible

La cuestión radica en saber qué constituye la auténtica Tradición. ¿Cómo puedo saber qué tradiciones son apostólicas y cuáles son meramente humanas? ¿Cómo sabemos que lo que nos enseña la Iglesia Católica es de origen apostólico? Lo sabemos porque Cristo prometió que las puertas del infierno no prevalecerían contra su Iglesia (Mt 16:18). La Iglesia de Cristo sería indefectible y sus enseñanzas oficiales infalibles. Cristo, a través de Pedro, le entregó su poder de enseñar (Mt 16:19, 28:28-20). Fue Cristo quien hizo a la Iglesia "la columna y el fundamento de la verdad" (1 Tim 3:15).

Si tú eres católico, tu Iglesia la fundó Jesucristo el día de Pentecostés en el año 33. Lee: Mateo 16,18-19 y Hechos 2.

Nosotros nos sentimos unidos a todos los que se honran con el nombre de cristianos. Lee: Catecismo de la Iglesia Católica = CIC 817 ss. Precisamente porque todos los cristianos queremos la unidad, debemos cuidarnos de los que nos cortan y dividen, "los sectarios". A éstos, con la Biblia en la mano, puedes responder lo siguiente: ¡HAY UNA SOLA IGLESIA! La Iglesia Católica.

La Biblia enseña que Jesucristo fundó una y única Iglesia. El dijo a Pedro: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia". Lee: Mateo 16,18. Y no dijo: "Sobre este pedregal edificaré mis iglesias." A Jesucristo no le gustan las divisiones, El quiere la unidad. Lee: Juan 17,21.

Esto es lógico. Si Cristo es el único Mediador, debe haber una única Iglesia. Lee: Lumen Gentium 8.

Estudiemos lo que dice la Biblia: "Jesús se acercó a ellos (los once) y les habló así: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id pues y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñadles todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo"". Lee: Mateo 28,18.

* Primero. Dice con qué poder van a realizar su misión: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra". Es decir, con el mismo poder o autoridad de Jesucristo. El es quien los envía.

* Segundo. Señala a quién comunica su poder: "Id pues" (vosotros), es decir "los once". Los once reciben de Cristo el poder o autoridad a tal grado que Jesucristo se identifica con ellos y su mensaje: "Quien a vosotros oye, a mí me oye; quien a vosotros escucha, a mí me escucha". Lee: Lucas 10,16.

* Tercero. Menciona el objeto de esa misión: "haced discípulos". Es decir, no se trata tan sólo de predicar, sino de incorporarlos a la comunidad. Dios quiere salvar a los hombres no individualmente y aislados sino formando un pueblo, un cuerpo. CIC 781 y 782. Por eso los primeros cristianos "acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles", es decir, a la Iglesia apostólica, y "el Señor

añadía cada día -a esa comunidad- a los que se habían de salvar." Lee: Hechos 2,42-47. La Iglesia es por tanto necesaria para la salvación. Lee: Lumen Gentium n 14.

* Cuarto. Precisa el alcance de ese poder: "a todas las gentes", es decir, a todos los hombres de todos los tiempos. No se excluye a ninguno. Precisamente porque los apóstoles lo entendieron así eligieron sucesores. Lee: Hechos 1,25 y 1 Timoteo 4,14. De otra manera al morir ellos la evangelización se hubiera parado.

* Quinto. Determina cómo habrán de realizar esta misión: "Bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". El bautismo y la fe son necesarios para salvarse. Lee: Mc 16,16. Pero nadie se puede bautizar ni dar la fe a sí mismo, es necesaria la Iglesia.

* Sexto. Indica el contenido de su predicación: "Todo lo que yo he mandado." No dijo: "sólo lo que yo he escrito", porque Cristo no escribió nada y sus mismos apóstoles nos garantizan que la Biblia no contiene todo lo hecho y dicho por Jesús. Lee: Juan 21, 25.

* Séptimo. Les hace una promesa: "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo."

Por tanto, si Cristo comunicó a su Iglesia todo poder, ¿qué me pueden dar los otros que no me de la Iglesia de Cristo? Si Cristo encomendó a su Iglesia predicar todo, ¿qué pueden añadir ellos que sea verdad y no predique ya la Iglesia de Cristo?

Pero... ¿JESUCRISTO ES LA VERDAD O LA OPINION?

Jesucristo es la Verdad, Juan 14,6. Su Espíritu es el Espíritu de la Verdad, Juan 16,13. Su Iglesia, la columna y fundamento de la verdad. Lee: 1 Timoteo 3,15. "Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad". La salvación se encuentra en la verdad. Catecismo de la Iglesia Católica (CIC n. 851).

Por tanto la Iglesia, continuadora de la misión de Jesucristo, no puede ser en parte verdadera y en parte falsa, no puede enseñar verdad mezclada con error, sino toda la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad, porque sólo el que enseña la verdad enseña a Cristo.

Ahora bien, el protestantismo está basado en la libre interpretación o libre examen de la Biblia. No hay una autoridad infalible. Cada quien es libre de dar su opinión. Pero Jesucristo ni es "la opinión" ni instituyó su Iglesia para enseñar "la opinión", ni su Espíritu puede enseñar a unos una opinión y a otros otra, pues es Espíritu de verdad y no de confusión.

Si "la salvación se encuentra en la verdad" que es Cristo, yo debo buscar aquella Iglesia que me garantiza enseñarme esa verdad infaliblemente y sin error y la única que hace esto es la Iglesia Católica. Lee: CIC 889 ss. Estudia además: Dignitatis humanae #14 y CIC n. 2465 ss.

BIBLIA SI, IGLESIA TAMBIEN

Si no es necesaria la Iglesia entonces ¿para qué la fundó Cristo?, ¿para entretenernos? Si basta la Biblia ¿por qué los cristianos bíblicos no se limitan a repartir Biblias, sino que establecen sus asambleas o iglesias? ¿Acaso la Iglesia de Cristo no funciona, y la de ellos sí?

A todas estas preguntas los evangélicos y fundamentalistas tienen esta sola respuesta: "La Iglesia no cumplió los mandatos de Cristo, sino que con el pasar del tiempo se fueron introduciendo errores. A partir de Constantino se fue corrompiendo poco a poco hasta que llegó Lutero con la Reforma. Los cristianos evangélicos vienen a corregir todos los errores y falsedades que introdujo la Iglesia Católica." Cfr. Roman Catholicism p. 20.

Pero olvidan un pequeño detalle, y es que Cristo prometió: "Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo." Y para que no quedara duda de lo que esto significaba, lo dijo a Pedro con todas las palabras: "Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella." Lee de nuevo: Mateo 16,18.

Por tanto, si es verdad que la Iglesia que Cristo fundó se corrompió y se introdujo en ella el error, entonces Cristo no cumplió su promesa, Cristo fue un farsante y todo el cristianismo es una farsa. Pero si es verdad lo que Cristo prometió entonces la Iglesia no se corrompió, sino que subsiste en la Iglesia Católica.

No son necesarias más pruebas ni más argumentos. La Iglesia es el cuerpo de Cristo y el que divide el cuerpo de Cristo no puede pretender ser buen cristiano, porque no obedece a Cristo que quiere que vivamos todos unidos en un único rebaño bajo un único pastor. Estudia CIC 815 ss.

ORACIÓN

Señor Jesús, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, te reconozco como mi único Salvador y a tu Iglesia como Madre y Maestra de la Verdad. Yo quiero vivir y morir en la Iglesia que tú fundaste y nos dejaste como sacramento necesario para nuestra salvación.

Amen

Fuente, mercaba.org

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¿Puede un Católico utilizar el eneagrama?


¿PUEDE UN CATÓLICO UTILIZAR EL ENEAGRAMA?
Por Luis Santamaría

Técnica de mejora personal, autoayuda... el eneagrama ¿es sólo esto o hay algo más? ¿Un católico puede utilizar el eneagrama? Responde a estas cuestiones en Aleteia el experto argentino Roberto A. Federigo, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).

1- El eneagrama dice ser una técnica y filosofía del estudio del comportamiento humano.

Se basa en un símbolo geométrico de nueve puntas (del griego εννεα, ennea, "nueve", y γράμμα, gramma, "trazo"), dentro de un círculo. Cada una de esas puntas representarían nueve tipos de personalidades básicas (para esta técnica la personalidad puede ser entendida como un conjunto de patrones relativamente estables que presenta un individuo): el reformador, el ayudador, el triunfador.... Y a cada "modelo" se asigna un número.

Originalmente el eneagrama fue utilizado para la adivinación como cualquier mancia, pero fue a partir de su vínculo con la psicología, que pasó a ser un incierto test de personalidad. Hoy algunos de sus practicantes afirman que aplicarlo sólo a lo caracterológico sería desaprovechar sus otras facetas, ya que el símbolo "fisiológico-morfológico" abarcaría áreas como la biología.

El eneagrama como supuesto instrumento terapéutico es utilizado de la siguiente manera de acuerdo al sacerdote Pablo José Fuentes en su libro Compulsiones: "El camino de los virtuosos consiste en hacer lo contrario de lo que sugieren nuestras compulsiones personales, fomentando y tratando de adquirir las cualidades esenciales del número opuesto al nuestro".

De no poner freno a las compulsiones, y no andar el "camino de los virtuosos", afirma el sacerdote, "nos harán caer en lo que más rechazamos: lo negativo del número que está en la dirección de la flecha", es decir que el 1 caerá en el 4, el 2 en el 8, el 3 en el 9, el 4 en el 2, el 5 en el 7, el 6 en el 3, el 7 en el 1, el 8 en el 5, y el 9 en el 6. Por ejemplo el 2 caería en el autoritarismo del 8, el 4 en la anuencia del 2, el 6 en la hiperactividad del 3, etc. Los defectos para cada una de las personalidades serían: la ira, el orgullo, el engaño, la envidia, la avaricia, el miedo, la gula, la lujuria y la pereza.

2- Lo inventó un esoterista armenio llamado Gurdjieff, y de allí se ha extendido sobre todo en América.

Su principal divulgador o quizás creador (según dicen, transmitido por un maestro sufí, de la orden Naqshbandi) fue el esoterista armenio George Ivánovich Gurdjieff (1872-1949), creador también de un sistema que asociaba el eneagrama y otros métodos, a la Escuela del Cuarto Camino, del Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre.

Al controvertido "maestro" le sucedieron en la propagación de sus ideas el escritor y filósofo ruso Piotr Demiánovich Ouspensky (1878-1947), a quien conoció en Rusia alrededor de 1915, y más tarde el erudito ruso Boris Mouravieff (1890-1966), quien conoció a Ouspensky en 1920 y posteriormente entablaría una relación personal con Gurdjíeff, luego del extraño alejamiento de Ouspensky.

En 1921 John Godolphin Bennett (1897-1974) científico y empresario británico, se relacionó con Gurdjíeff y Ouspensky en Estambul y luego de vivir algún tiempo en el Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre, en París, partió a Inglaterra donde por 15 años fue el portavoz de las enseñanzas del cuarto camino. En 1949 trabajó nuevamente con Gurdjíeff en París. A principio de los '50, se separó de los otros discípulos y creó junto a Madame de Salzmann el grupo de Coombe Springs. A mediados de esta misma década ingresó al movimiento Subud y en octubre de 1971 fundó la International Academy for Continuous Education.

Alrededor del año 1943, Oscar Ichazo (1931-) heredó de su abuelo una biblioteca, donde descubrió algunos libros con la técnica del eneagrama. Luego de varios viajes por oriente, creó en Chile, en el año 1971 el Instituto Arica desde el cual enseñó el eneagrama a 50 estudiantes. Posteriormente fundó otro instituto Arica en Estados Unidos, con el que atrajo la atención de algunos miembros del Instituto Esalen.

Todas las técnicas de Gurdjíeff, ya estaban bien diseminadas en los ambientes esotéricos, e inclusive algunas trascendiéndolos y siendo adoptadas por los exponentes contraculturales y experimentales de la época.

Claudio Naranjo (1932-) es un psiquiatra chileno considerado uno de los tres discípulos más importantes de Friedrich Salomon Perls (1893-1970), el creador de la terapia gestáltica. Se radicó en los Estados Unidos en la década del 60 y formó parte del equipo del Instituto Esalen, fundado por Michael Murphy y Dick Price en 1962. En ese instituto desarrolló la psicología transpersonal o "cuarta vía", y el uso del eneagrama, influenciado por las técnicas de Oscar Ichazo.

El eneagrama fue popularizado mundialmente a partir de la aparición del libro The Enneagram de Helen Palmer en 1988. Otros de sus difusores son Don Richard Risso, Russ Hudson y Robert Ochs.

3- El eneagrama tiene una cosmovisión espiritual gnóstica, basada en la numerología. Promueve una espiritualidad autorredentora y determinista.

Las propias obras de Boris Mouravieff (Gnosis) y Ouspensky, incluyen el eneagrama dentro de los conocimientos esotéricos, relacionados con la armonía entre el hombre y el cosmos. Es significativo que Ouspensky, recogiendo palabras Gurdjieff, relacionaba el eneagrama con el triángulo, confirmando aun más su relación gnóstica-esotérica.

Dejando de lado el ya desarrollado trasfondo histórico y testimonial que evidencia su relación con el esoterismo, el eneagrama se presenta como una herramienta ocultista de la gnosis, un sistema autosuficiente de diagnóstico y cura de matices esotéricos, por sus características:

-Numerológicas: porque dice establecer una conexión especial entre los seres humanos y los números.

-Cabalísticas: porque según ciertas enseñanzas cabalísticas, el universo se rige por principios que, de ser respetados, lograrían que se alcance la plenitud individual y universal, y por la similitud entre los nueve trazos del eneagrama y las diez ramas del árbol de la vida de la cábala: Kéter (La Corona), Jojmá (La Sabiduría), Biná (La Inteligencia), Jésed (La Misericordia), Gevurá (La Justicia), Tiféret (La Belleza), Nétsaj (La Victoria de la Vida sobre la Muerte), Hod (La Eternidad del Ser), Yesod (El Fundamento), Maljut (El Reino).

-Casi predestinatorias del carácter: porque aunque no indica que alguno de los tipos es invariable, sí, propone que la única alternativa para la modificación del error es su opuesto.

-Autorredentoras: porque considera que el pecado (en su caso son nueve: la ira, el orgullo, el engaño, la envidia, la avaricia, el miedo, la gula, la lujuria y la pereza, similares a los siete pecados capitales) (3), es causado por una personalidad que adoptó un individuo a temprana edad (entre los 4 y 6 años de edad) como patrón de pensamiento y comportamiento, y que para lograr el desarrollo personal debería entonces cultivar su opuesto, sin dejar lugar en ello a la redención por Cristo y al libre albedrío humano, sin el cual el hombre tampoco puede ni pecar ni arrepentirse.

-Adivinatorias: porque "originariamente se utilizó para la adivinación", como cualquier otra mancia

Referencias:
- Padre Jordi Ribero, "El Eneagrama"

4- El eneagrama no es científico, pues no cumple con los criterios indispensables para ser considerado como tal.

El eneagrama no es científico, pues si dice ser un método de diagnóstico del comportamiento humano, y a su vez terapia para la corrección de los comportamientos erróneos, entonces debería poder demostrar sus efectos empíricamente. Para ser una teoría científica necesitaría que dicha técnica haya sido o pueda ser comprobada, revisada y o publicada y que su metodología sea normalizada por criterios de la ciencia, es decir, que posea reproducibilidad, falsabilidad y corroboración.

El enenagrama es pseudocientífico por las siguientes características:

-Psicología alternativa: no basada en las necesarias fuentes de las ciencias biológicas y sociales y no es enseñada en los ámbitos académicos. No es factual. Psicología transpersonal.

-Determinismo filosófico: determina que las consecuencias son causales (causa-consecuencia) y nada ocurriría por azar.

-Dogmatismo (pseudocientífico): no admite ser refutado.

-Contradicciones empíricas: no aporta pruebas ni puede refutar otros resultados obtenidos por la ciencia.

-Inmutabilidad: no cambia ni progresa.

-Sobrenaturalismo: considera en su práctica la mediación de fuerzas no pertenecientes al campo científico, lo que lo hace saltar de su campo pretendido.

Referencias:
- El eneagrama no tiene base científica

5- La Iglesia no apoya la práctica del eneagrama por la misma razón por la que rechaza las artes adivinatorias y la cosmovisión procedente de la gnosis.

La Iglesia ya se ha pronunciado en relación al tema Nueva Era, gnosis y eneagrama, en el documento Jesucristo, portador del Agua de la Vida:

"Juan Pablo II ha alertado respecto al «renacimiento de las antiguas ideas gnósticas en la forma de la llamada New Age. No debemos engañarnos pensando que ese movimiento pueda llevar a una renovación de la religión. Es solamente un nuevo modo de practicar la gnosis, es decir, esa postura del espíritu que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar Su Palabra sustituyéndola por palabras que son solamente humanas. Un ejemplo de esto puede verse en el eneagrama, –un instrumento para el análisis caracterial según nueve tipos– que, cuando se utiliza como medio de desarrollo personal, introduce ambigüedad en la doctrina y en la vivencia de la fe cristiana".

El sacerdote español Manuel Guerra, experto en la temática y miembro de la RIES, dice en su Diccionario enciclopédico de las sectas que la psicología eneagrámica "ha tenido gran resonancia y acogida entre no pocos religiosos/as y sacerdotes católicos, que la aplican, no siempre con acierto, en retiros para identificar el propio eneagrama, las cualidades –virtudes- y los defectos –vicios-. Cuando son acusados de vivir de ideas específicas del ocultismo y de NE, responden con la clásica distinción entre el método y la ideología en las que se respalda, aunque de hecho no sea fácil renunciar a ésta y valerse sólo de aquél".

Nuestro catecismo dice al respecto:

"2116- Todas las formas de adivinación deben rechazarse: recurso a Satán o a los demonios, evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone "desvelan" el porvenir (cf Dt 18,10; Jr 29,8). La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a "mediums" encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de conciliarse los poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.

2117- Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar las potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea para procurar la salud-, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro o recurren a la intervención de los demonios. El llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legitima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo".

6.- La técnica esotérica del eneagrama

El eneagrama no es un simple producto más en el actual mercado, saturado y algo sospechoso, del "desarrollo personal". Lo demuestra un libro que acaba de salir a la luz en Francia, titulado Zoom Back Camera! La face cachée de l'ennéagrame, escrito por Daniel Lafargue.

El eneagrama pretende englobar, e incluso legitimar, no sólo todas las técnicas de desarrollo personal, sino también las pseudociencias como la astrología, la numerología o la morfopsicología, que ya han encontrado en él su sitio, según explica el director de la colección, Henri Broch (del que extraemos estos comentarios editoriales). Este libro se propone echar una mirada sobre la cara oculta del eneagrama, como lo había (quizás) sugerido en su tiempo Alejandro Jodorowsky antes de volverse hacia otros cielos, parece, más rentables.

En efecto, a quien haya visto el film La montaña sagrada (a lo largo de la cual el eneagrama impone su presencia) no le es fácil olvidar, al final de la película, la célebre orden de Jodorowsky para extender el campo de las cámaras. Por eso Zoom back camera!, de Daniel Lafargue, sirve para descubrir un sorprendente reverso del decorado.

Con esta nueva luz, persigue lo que se parece a una verdadera aventura editorial de difusión de la Zetética, método bastante poco conocido en nuestros días –con la notable excepción del autor-compositor-intérprete Stromael– cuando Immanuel Kant en el siglo XVIII declaraba ya explícitamente: "El método propio de la enseñanza filosófica es la Zetética, como la llamaban algunos antiguos, es decir, la investigadora".

He aquí –señala Bloch– por qué el principio básico de la editorial es poner siempre a disposición este método de investigación, y hacer de él el más extenso reparto. No para ganar cualquier "lucha por la razón", sino por el placer de descubrir y aprender. No olvidando nunca que, como dice el adagio, más vale encender una vela que maldecir las tinieblas.

7.- Eneagrama, otro producto esotérico

Desde hace algún tiempo asistimos a una verdadera explosión del mercado del "desarrollo personal". Las diferentes técnicas psicológicas de "comunicación" o de "conocimiento de sí mismo" florecen un poco en todas partes: en la formación profesional, en algunos medios educativos y actividades para escolares e incluso en ejercicios espirituales. Son extremadamente numerosos. Abarcan desde la programación neurolingüística al análisis transaccional, de la hipnosis a la respiración holotrópica, pasando por la sofrología, la kinesiología...

Entonces, ¿para qué dedicar un estudio crítico sólo al eneagrama, que no parece sino un producto más en este mercado saturado y un poco equívoco o sospechoso?

Porque el eneagrama (con su aspecto innegablemente esotérico de nueve puntos equidistantes situados en un círculo y ligados entre sí por flechas, como un símbolo oculto, un sello mágico con propiedades misteriosas...) no se sitúa en el mismo plano. En efecto, la relación entre el eneagrama y las otras escuelas de desarrollo personal no es tanto de contigüidad como de inclusión: pretende englobar, incluso legitimar, no sólo todas las técnicas de desarrollo personal, sino también las pseudociencias como la astrología, la numerología o la morfopsicología, que ya han encontrado en él su sitio.

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¿Puede el demonio leer nuestros pensamientos y usarlos en nuestra contra?


¿PUEDE EL DEMONIO LEER NUESTROS PENSAMIENTOS Y USARLOS EN NUESTRA CONTRA?
Por: Charlie McKinney

Vamos a hablar sobre una acción específica del demonio, y comenzamos con la primera pregunta: ¿Puede el diablo conocer nuestros pensamientos´ ¿Es capaz de entender lo que estamos pensando en cierto momento de nuestra vida? La respuesta es simple:¡absolutamente no!

La teología está de acuerdo en esta pregunta. Solo Dios, que es omnisciente, que posee íntimamente los secretos de la realidad creada, la de los hombres y los ángeles, y la de la realidad increada, que es su propia esencia, conoce en profundidad los pensamientos de cada hombre.

El demonio solo puede crear conjeturas

Aunque el demonio es una criatura espiritual, él no comprende lo que está en nuestra mente y en nuestro corazón; él solo puede sacar conjeturas al observar nuestras acciones y comportamiento. No es una operación complicada para él ya que tiene una inteligencia extremadamente fina.

Si un joven fuma marihuana, por ejemplo, el demonio puede deducir que en el futuro también usará drogas más fuertes. En una palabra: de lo que leemos, vemos, decimos y experimentamos, y de los compañeros que elegimos, incluso de nuestras miradas, de todo esto, el demonio puede usar su discernimiento espiritual para saber dónde nos tienta y en qué momento particular hacerlo. Y eso es lo que hace.

Esto trae al recuerdo un pasaje de la primera carta de San Pedro:

"Hermanos y hermanas, estén sobrios, estén atentos. Tu adversario, el demonio, ronda como un león rugiente, buscando a alguien para devorar. Resístalo, firme en tu fe". (1 Pedro 5,8-9)
Mi interpretación de este pasaje, en la que varios académicos están de acuerdo, suena a esto:

"Hermanos y hermanas, estén atentos. El demonio se pasea alrededor de cada uno de ustedes, buscando dónde devorar".
Esa palabra "dónde" es importante: el demonio mira a cada persona precisamente por su punto débil y "trabaja" en ella, creando su próxima ocasión pecaminosa. Será la persona elegida, quien en su propia libertad, cometerá el pecado, después de haber sido bien "cocinado" por la tentación de Satanás.

Los puntos débiles más frecuentes en el hombre son, de vez en cuando, siempre los mismo: orgullo, dinero y lujuria...
Y, notemos bien, no hay límites de edad para pecar. Cuando escucho confesiones, a menudo les digo a mis penitentes, en tono de broma, que sus tentaciones terminarán solo cinco minutos después de que hayan exhalado su último aliento.

Por lo tanto, no debemos suponer o esperar que a una edad avanzada estemos exentos del pecado.

Un vicio que se cultiva en la juventud no disminuirá en la vejez sin algún trabajo e intervención. Consideremos la lujuria: cuando escucho confesiones, no es raro que los ancianos confiesen mirar pornografía con más frecuencia que los jóvenes.

La voluntad de luchar contra el pecado debe cultivarse incluso hasta el final de nuestros días.

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos:


http://es.catholic.net/op/articulos/70871/puede-el-demonio-leer-nuestros-pensamientos-y-usarlos-en-nuestra-contra



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Satanás puede infiltrarse a través de internet, avisa un exorcista citando un caso llevado por él


SATANÁS PUEDE INFILTRARSE A TRAVÉS DE INTERNET, AVISA UN EXORCISTA CITANDO UN CASO LLEVADO POR ÉL
Por: n/a | Fuente: Religion en Libertad 

Este sacerdote avisa del riesgo que existe en internet de abrir la puerta al demonio.

Satanás, como príncipe de este mundo y padre de la mentira, sabe cómo atacar de manera más eficaz en cada momento. E internet es ahora un terreno sembrado para él en el que jóvenes y no tan jóvenes se están dejando llevar por el demonio y acaban pagando sus consecuencias. Esto lo atestigua el sacerdote Antonio Mattatelli, exorcista en la diócesis italiana de Tricarico y párroco. Y en declaraciones que recoge Portaluz también advierte de los fanáticos que ven al diablo en todos lados:

"Satanás puede infiltrarse a través de Internet. Estoy acompañando a una posesa que contrajo la posesión a través de Internet. Un espíritu entró en ella y ahora tiene que ser exorcizada". Así comentaba esta realidad padre Mattatelli el pasado 24 de abril, en declaraciones a Radio Cusano, emisora de la Universidad Niccolò Cusano de Roma (Italia).

El sacerdote, ordenado el 29 de abril del año 1997, es el párroco de Santa Maria Assunta(Montemurro, diócesis de Tricarico) y tiene una particular sensibilidad litúrgica que le mueve a celebrar regularmente la Santa Misa en latín siguiendo el rito antiguo.

La mayoría de los jóvenes que consumen horas diarias en internet asocian al demonio con una “caricatura medieval”,señala padre Antonio y por ello en su diálogo coloquial como en las prédicas suele denunciar que “el demonio existe” y según enseña el Magisterio de la Iglesia "es un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor".

Además de exorcista, don Antonio es párroco y conoce muy de cerca las inquietudes de los jóvenes

Para vencer conoce al enemigo
La experiencia del exorcista Mattatelli le lleva a puntualizar, sin embargo, que se deben evitar los extremos “que llevan a ver en todas partes al demonio… sería fanatismo creer que el diablo es omnipresente. Pero también es un error pensar que el diablo no existe. Actúa, no es otro dios, sino una criatura perversa y corrupta, pero no puede actuar si se lo impedimos. Los jóvenes necesitan saber que el diablo existe, y cómo enfrentarlo".

Padre Antonio Mattatelli destaca a los jóvenes que el demonio es un experto en seducción y engaño. “Trabaja en el nivel mental, con la tentación; y cuando los hombres en lugar de escuchar a Dios se permiten prestar atención al silbido de la serpiente, entonces su mundo se vuelve un infierno”, advierte el exorcista.

Mediación protectora de la Virgen María
Sobre si es o no necesario que por norma cada diócesis tenga un exorcista idóneo designado por el obispo (o que el propio obispo ejerza el ministerio) –según han señalado en Portaluz otros exorcistas- padre Antonio coincide con sus pares en que existe un aumento de personas perturbadas por el demonio que necesitan ayuda. “Hay un aumento exponencial en los trastornos relacionados con el diablo, no sólo posesiones sino también infestaciones diabólicas, obsesiones diabólicas y otras agresiones", puntualiza.

Luego, al finalizar su diálogo en Radio Cusano, el sacerdote recuerda a todos que el triunfo es de Dios y en el combate con el mal los fieles tienen como aliada a la Santísima Virgen María. “La Santísima Virgen María nos protege, nos cubre con su manto. Ya una vez lo confesó el propio demonio: que María es la puerta de la salvación, pero a veces los sacerdotes lo olvidamos”.

Cortesía de nuestra página hermana, Blog Convertidos Católicos-Religion en Libertad


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¿Un Católico se puede casar con alguien de otra Religión?



¿UN CATÓLICO SE PUEDE CASAR CON ALGUIEN DE OTRA RELIGIÓN?
Por ACI Prensa

La Iglesia regula la preparación, celebración y el posterior acompañamiento de estos matrimonios

Un sacerdote de Brasil sostuvo que “un matrimonio entre un católico y un evangélico no tiene cómo salir bien” mientras celebraba la unión de dos personas en esta condición.

“Yo no creo que personas de religiones diferentes deban mezclarse. Católico tiene que casarse con católico. Evangélico tiene que casarse con evangélico”, fueron las palabras del P. Ricardo hacia los contrayentes María Fernanda y Jeferson, según indicó este último en junio de 2017.

Ante esta situación cabe preguntarse: ¿La Iglesia Católica acepta el matrimonio de católicos con personas que no profesan la misma fe?

La respuesta es sí, y el nombre que se la da a esta figura es “matrimonio mixto”. Este ocurre cuando se casan dos personas cristianas, de las cuales una fue bautizada en la Iglesia Católica y la otra está vinculada a una iglesia que no está en plena comunión con la Iglesia Católica.

La Iglesia regula la preparación, celebración y el posterior acompañamiento de estos matrimonios, según detalla el Código de Derecho Canónico (cánones 1124-1128), y ofrece orientaciones en el actual Directorio de Ecumenismo (números 143-160) para velar por la dignidad del matrimonio y la estabilidad de una familia cristiana.

Los matrimonios mixtos también pueden darse entre católicos y personas que profesan otra religión.

Para un matrimonio mixto se requiere la licencia expresa de la autoridad competente, es decir, del obispo.

Para otorgar la licencia de matrimonio mixto deben darse tres condiciones establecidas por el Código de Derecho Canónico en el numeral 1125.

1. Que la parte católica declare que está dispuesta a evitar cualquier peligro de apartarse de la fe, y prometa sinceramente que hará cuanto le sea posible para que toda la prole se bautice y se eduque en la Iglesia Católica.

2. Que se informe en su momento al otro contrayente sobre las promesas que debe hacer la parte católica, de modo que conste que es verdaderamente consciente de la promesa y de la obligación de la parte católica.

3. Que ambas partes sean instruidas sobre los fines y propiedades esenciales del matrimonio, que no pueden ser excluidos por ninguno de los dos.

Además de recordar que este tipo de matrimonios presentan una serie de desafíos adicionales que deben superarse, el Código de Derecho Canónico establece en el canon 11206 que “corresponde a la Conferencia Episcopal determinar tanto el modo según el cual han de hacerse estas declaraciones y promesas, que son siempre necesarias, como la manera de que quede constancia de las mismas en el fuero externo y de que se informe a la parte no católica”.

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos:

http://es.catholic.net/op/articulos/67493/un-catolico-se-puede-casar-con-alguien-de-otra-religion.html

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¿Mártir de la guerra civil española o miliciano comunista?


¿MÁRTIR DE LA GUERRA CIVIL O MILICIANO COMUNISTA?

Una bonita foto con una historia polémica

Martín Martínez Pascual, fue un religioso -de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos- de 25 años asesinado en Valdealgorfa (Teruel) el 18 de agosto de 1936. Antes de ser ejecutado, le preguntaron si deseaban alguna cosa. Martín respondió: “Yo no quiero sino daros mi bendición para que Dios no os tome en cuenta la locura que vais a cometer”.

Durante casi 30 años, una supuesta fotografía suya ha sido icono de los Mártires de la Persecución Religiosa en España. El gesto que transmite en esa fotografía, su tranquilidad, su franca sonrisa hacía de ella un ejemplo de serenidad ante el martirio.

Martín Martínez existió y su historia está más que demostrada y testificada. No obstante, posiblemente esa no sea su foto. Al contrario, esa fotografía podría ser de un miliciano comunista inglés que luchaba cerca del lugar del martirio.

La fotografía tiene mucha historia. Lo explica el diario español El Confidencial. La imagen está tomada por el fotoperiodista alemán Hans Gutman (rebautizado a sí mismo como Juan Guzmán durante su paso por España). En 1986 la agencia Efe compró su archivo.

Por un error en las etiquetas de los rollos originales, el hombre de esta foto rápidamente fue identificado como Martín Martínez Pascual, párroco fusilado a los 25 años y beatificado como mártir de la guerra civil el 1 de octubre de 1995. Algunos ya dudaron entonces de su datación ya que Martínez Pascual murió en en Valdealgorfa, Teruel, mientras que la foto parecía ser de Siétamo, Huesca.

Según expresa este medio digital español, en un libro ‘Live Souls’, aparecen imágenes nunca antes vistas del voluntario inglés, llamado Alec Wainman. “En una de las fotografías que recoge se ve al mismo barbudo, 36 días después, en el sitio de Huesca con mono de miliciano y cartuchera al cinto, conversando animadamente con sus compañeros que, por el lugar en el que se encuentran, debían ser milicianos del PSUC y de la centuria Thaelmann, compuesta por comunistas alemanes”.

De ser cierto lo que publica El Confidencial podría darse algo paradójico. Durante muchos años se ha rezado a Martínez Pascual mediante esa estampita e icono, y resulta que la imagen no era suya sino de un miliciano comunista. ¿Quita esto algo al testimonio del verdadero mártir? En absoluto. Pero no deja de ser una paradoja que la fotografía de un comunista haya llevado a tantos a preguntarse por ese cielo que parecía estar viendo…

CORRIÓ “CON ALEGRÍA” PARA SER FUSILADO

Martín Martínez Pascual había nacido el 11 de noviembre de 1910 en Valdealgorfa (Teruel). Tenía 25 años al estallar la guerra. Animado por el sacerdote Mariano Portolés, que suscitó muchas vocaciones en ese pueblo, entró en el Seminario de Belchite y luego continuó en el Seminario mayor de Zaragoza donde hizo todos los estudios, salvo el último curso 1934-35, por haber ingresado ya en la Hermandad de Sacerdotes Operarios. Recibió la ordenación sacerdotal el 15 de junio de 1935 y fue destinado como formador al Colegio de San José de Murcia y como profesor del Seminario diocesano de San Fulgencio.

Terminado el curso, hizo los ejercicios espirituales en Tortosa del 26 de junio al 5 de julio de 1936. Luego marchó de vacaciones a su pueblo y allí le sorprendió la guerra. El 26 de julio, avisado de que lo buscaban para matarlo, se escondió en casas de familias amigas. Más tarde huyó a una finca a tres kilómetros del pueblo.

El 17 de agosto por la noche -según el relato de Juan de Andrés Hernansanz-, llegaron muchos milicianos forasteros, y empezó a correrse la voz de que iban a matar a todos los sacerdotes. El sacerdote Fuster Antolín vio pasar el “camión de milicianos forasteros. En la plaza oí que preguntaron a los del pueblo, lo primero, si habían matado al cura, y después les dijeron que habían de derribar una cruz que había a la entrada del pueblo, y que si no la derribaban, los matarían a ellos”.

El 18, por la mañana, muy temprano, dieron un bando -era ya el tercero, y el ultimátum- para que todos los que tuvieran sacerdotes en su casa, los entregaran. Si no lo hacían, serían pasados por las armas. Martín Martínez huyó al campo, a la cueva que había en la finca del señor Venancio, según habían acordado éste y el padre de mosén Martín. Poco tiempo estuvo allí. Lo suficiente para respirar aire puro después de tantos días de encierro, para despejar un poco la cabeza y para orar mucho. A raíz del bando conminatorio se presentaron los sacerdotes, a quienes encarcelaron en el calabozo del Ayuntamiento. Un grupo de seglares, por el hecho de ser católicos destacados, estaban ya encarcelados en una ermita del pueblo.

Al no presentarse Martín Martínez, los milicianos “fueron a su casa y detuvieron a su padre, obligándole a que les descubriese el escondite de su hijo”. El padre de mosén Martín estaba dispuesto a morir con tal que se salvara su hijo. Pero envió recado a su hijo para que se enterara de cómo iban sucediéndose los acontecimientos, y rogándole que se escapara para no ser detenido y fusilado.

Dice el señor Venancio: “El padre del sacerdote vino a mi casa para encargarme que fuera a donde estaba su hijo y le comunicara esto; pero que le dijera que no volviera al pueblo”. Otro testigo asegura que “le hubiera sido fácil huir”, pero “dijo que su obligación era salvar a su padre y correr la suerte de los demás sacerdotes. Y se fue de prisa al pueblo”, corriendo para presentarse al Comité: “Vino con alegría.

Esto lo sé por una vecina, llamada Teresa Expósito, que le encontró cuando iba a entrar en el pueblo y, al querer disuadirle, el siervo de Dios le dijo que iba precisamente a presentarse, sabiendo que iban a matarle”. Benigno Peris Seguer, uno del Comité “le salió al paso, era muy amigo de su familia. Le dijo que le podía salvar, y que a sus familiares no les pasaría nada, que era sólo para amenazarles. Martínez rechazó este ofrecimiento y le dijo que de antemano perdonaba a todos; le dio unos abrazos para sus familiares y el encargo de que perdonasen a sus asesinos”.

Los del Comité del pueblo querían, en general, salvar a Martín a toda costa. Quisieron valerse de una estratagema: convencer a los “forasteros”, a los del Comité de Alcañiz, que Martín era un estudiante y todavía no era sacerdote. Cuando llegó al Comité, “le preguntaron: -¿Eres tú Martín Martínez, el estudiante? Y él dijo que era Martín Martínez; pero que era sacerdote como los demás que tenían allí”. A mosén Martín le urgían dos cosas: salvar a su padre y poder dar la comunión por viático a sus hermanos sacerdotes antes del martirio: “estuvo minutos nada más en la cárcel”, en la ermita de Nuestra Señora del Buen Suceso, donde tenían encarcelado los milicianos a un grupo de seglares, que también fueron fusilados.

Lo suficiente para dar a Cristo y comulgar él mismo. Lo había guardado para el día de su sepultura. Tan poco tiempo estuvo que, al llegar al pueblo el señor que le llevó recado con lo de su padre, ya oyó los disparos que mataban a las víctimas.

Sacaron a los sacerdotes del calabozo del Ayuntamiento y los llevaron caminando hasta la Plaza del Convento, muy cerca de la casa de mosén Martín. Allí había un camión, esperándolos. Benigno Peris, el miliciano, estaba allí también esperando, y se acercó a mosén Martín para decirle que había cumplido su encargo de dar un abrazo a sus padres y darles el consejo de que perdonaran a sus asesinos.


"Él me dio un millón de gracias y me dijo que rogaría por mí desde el cielo. Ese mismo camión recogió después a los seglares que mataron ese día". Muchos vieron el espectáculo de aquellos sacerdotes y seglares camino de la muerte. Los llevaron hacia el cementerio y allí, junto al camino, los mataron. Un miliciano que presenció la ejecución cuenta que a Martín Martínez, “cuando le dijeron, al ir a matarle, que se pusiera de espalda, contestó que quería morir de frente, y gritó en aquel momento: ¡Viva Cristo Rey!”.


Eran las seis de la tarde. Minutos antes, el fotógrafo alemán Hans Gutmann Guster, que más tarde adoptaría el nombre de Juan Guzmán al vivir en México, le hizo las fotos aquí presentadas. Martín Martínez Pascual fue beatificado el 1 de octubre de 1995. EFE tiene las fotos erróneamente fechadas en Siétamo, localidad que apenas ha cambiado nada de entonces a hoy.

Google Maps viene en ayuda de la geografía martirial, y los dos montículos que se ven tras la cabeza del beato Martín son fáciles de identificar como los dos que atraviesa la actual carretera N-420/N-232 al oeste de Valdealgorfa, y el lugar desde donde se hizo la foto es la bifurcación donde en el mapa está el cartel TE-710 a la izquierda de la cual (derecha en la foto) sale el camino que sube al cementerio.


Como ya decíamos. Durante muchos años se ha rezado a Martínez Pascual mediante esa estampita e icono, y resulta que la imagen no era suya sino de un miliciano comunista. ¿Quita esto algo al testimonio del verdadero mártir? Durante muchos años se ha rezado a Martínez Pascual mediante esa estampita e icono, y resulta que la imagen no era suya sino de un miliciano comunista. ¿Quita esto algo al testimonio del verdadero mártir? EN ABSOLUTO.

Fuentes, Aleteia y La Catedral de los Mártires


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