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Yo no distinguía entre Católicos y protestantes pero esa mujer sanó mi relación con las mujeres


«YO NO DISTINGUÍA ENTRE CATÓLICOS Y PROTESTANTES PERO ESA MUJER SANÓ MI RELACIÓN CON LAS MUJERES»
Por Cari Filii 

David MacDonald es un músico y evangelizador católico, que pasó su juventud muy lejos de Dios y demasiado cerca de la droga y la vida bohemia, con toques "new age". A partir de cierto momento, se acercó a Dios, primero a través del mundo evangélico y más adelante al hacerse católico. Hoy escribe de su fe católica en inglés en www.catholicbridge.com .

Un paso importante para aceptar plenamente la fe católica fue su exploración de la devoción a la Virgen María. Él la explica con detalle y nosotros lo recogemos a continuación.

Me recuerdo parado frente a una iglesia en 1988, no mucho tiempo después de haber entregado mi vida a Jesús.

Miré la estatua de María fuera de la iglesia y no pensé en la estatua propiamente sino en lo que representaba.

No la estaba adorando; sino que sólo pensé en la Madre de Jesús. Todo lo que sabía de ella era que lo que había visto en las escenas de la Natividad cuando era jovencito y algún chiste raro sobre "una virgen teniendo un niño".

En mi vida había tenido muchas experiencias negativas con las mujeres. Había sido herido emocionalmente por algunas mujeres y me sentía herido. Incluso había cortado de plano las relaciones con mi propia madre.

Nunca pensé que podría querer o amar a ninguna mujer nuevamente. Fue entonces cuando me pasó esto con María, que era la Madre mi Señor y Salvador (a quien yo me había consagrado un mes atrás).

Rápidamente me enamoré de ella. Ni siquiera sabía que aquella iglesia donde estaba era una parroquia católica. No conocía las diferencias entre católicos y protestantes y no sabía que para un buen número de cristianos pensar, hablar y enseñar esto sobre María era blasfemo. Solamente sabía lo que mi corazón me indicaba.


Inmediatamente busqué unirme a alguna iglesia. Busqué en muchas denominaciones. Recorrí docenas de iglesias y me sentí desconcertado al ver que muchas de esas iglesias ni siquiera mencionaban a María. Les quería contar mi secreto pero era muy tímido en aquel tiempo y no hablaba ni hacía preguntas. No conocía la dinámica interdenominacional respecto de María.

De modo que me volví a aquella iglesia donde estaba la estatua. Es la parroquia a la que hoy pertenezco.

Si hubiera sido de una denominación cristiana diferente probablemente me hubiera unido también. A mí solamente me encantaba el hecho de que honraran a la mujer más hermosa, la que me ayudó a sanar mi relación con las mujeres y con mi madre. ¿Si tú o yo podemos hacer milagros en el nombre de Jesús por qué no ella? (Mt. 10,1). Ella me demostró que podía amar de nuevo a las mujeres, empezando por ella.

Una vez en la iglesia me ocurrió otro milagro. Yo sabía algo de la Biblia pero nada acerca de los ángeles o la religión. Había allí una pintura de María alzando al Niño Jesús con un ángel a cada lado, llamada "Nuestra Señora del Perpetuo Socorro" que fuera pintada en los primeros siglos del cristianismo.

Mientras estaba sentado en silencio, le pregunté a María quiénes eran esos dos ángeles de la pintura. Escuché claramente una voz de mujer en mi cabeza que con toda ternura decía: "San Miguel y San Gabriel". Seis meses después encontré en esa iglesia un folleto explicando la pintura. Si la miras de cerca, hay un escrito en griego sobre cada ángel que traducidos significan: "Miguel" y "Gabriel" ¡Yo no leo griego! Esto para mí fue la confirmación, a través de ese milagro, de que yo estaba en el lugar correcto.

Alguien podría decir: "fue el demonio atontándote". De cualquier manera, veamos el resultado de esta experiencia. "Por los frutos se conocerán"(Mat 12,33).

El fruto de este árbol es que fui conducido a profundizar mi relación personal con Jesucristo, Hijo del Dios viviente, el hijo de María. "Nadie puede decir "Jesús es el Señor sino por medio del Espíritu Santo"(I Cor 12,3)

Algunos de mis amigos evangélicos me dijeron que los iconos son ídolos. Gracias a Dios nunca lo hicieron antes de haberme ocurrido este milagro. Parece que Dios no estaba tan preocupado de que yo estuviera mirando un ícono. De hecho, Él decidió que me ocurriera un milagro mientras miraba un ícono. Gracias, Dios, por tus antigüedades católicas. Gracias, Dios, por darnos a María como madre. Gracias Dios por los milagros que obras a través de ella.

Debemos recordar que los apóstoles Pedro y Pablo hacían milagros en el nombre de Jesús. Incluso los pastores modernos lo hacen, milagros en el nombre de Jesús. Los católicos creemos que María también puede hacer lo mismo.

Y hubo otro milagro que Jesús hizo en mí por medio de María. Sufrí un terrible desorden alimentario -anorexia/bulimia- por varios años.

Un día le dije a María: "María, tú alimentaste a tu bebé Jesús durante todos esos años, apuesto a que podrías alimentarme". Este fue un momento decisivo en mi recuperación y desde entonces jamás he vuelto a sufrir esos desórdenes. Continúo en peso normal desde hace 12 años. Creo que ella hizo el milagro del mismo modo que los primeros cristianos curaban a la gente en el nombre de Jesús.

Una invitación: ora a Jesús preguntándole por María

Espero no haber causado animosidades con este artículo. Solamente deseo ayudar a construir un puente entre católicos y protestantes. No creo que evitar a María ayude en esta empresa de construir un puente.

No puedo ver este punto fuera de discusión, al menos en mi propia vida como en la de millones de cristianos que vivimos en el espíritu de Cristo y hemos sido enriquecidos por la relación con María. El tiempo dedicado a María no nos separa de Jesús tal y como no nos separa de Jesús el tiempo que dediquemos a otros cristianos.

Quisiera concluir con una invitación que podría ser muy difícil y tal vez imposible para algunos. Quisiera pedirte que olvides todo lo que has oído acerca de María, todo lo que leíste acerca de ella incluyendo lo que he dicho aquí.

Quiero invitarte a que ores a Jesús. La mayoría de los cristianos aceptarán que es totalmente seguro orar Jesús acerca de cualquier asunto. Quiero invitarte a que ores a Jesús acerca de María.

Simplemente pide a Jesús que te muestre la verdad acerca de su madre. Pídele que dirija tus pensamientos sobre ella. Pregunta a Jesús si su madre está viva con Él. Pregúntale si María está orando por nosotros. Simplemente ora a Jesús respecto de ella. Inténtalo cada noche durante seis semanas. Estoy seguro que Él te conducirá a la verdad acerca de su madre.

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10 ideas para mejorar tu relación con el Espíritu Santo


10 IDEAS PARA MEJORAR TU RELACIÓN CON EL ESPÍRITU SANTO
Por Fr. Ed Broom, OMV 

Permitámosle impregnarnos con Su Presencia y que tome total posesión de nuestras vidas 

El Santificador, el Paráclito, el Dedo de Dios, el Maestro Interior, el Don de Dones, la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el lazo de Amor unificando el Padre y el Hijo, el Abogado, el Amigo Secreto, el Dulce Huésped del Alma – todos estos títulos se le dan a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el Espíritu Santo. 

Cuando San Pablo llegó a Éfeso en un viaje misionario, él le preguntó a alguna de las personas allí si habían recibido el Espíritu Santo. Su respuesta pudo ser vista incluso a la luz de nuestra situación presente como una falta de conocimiento de la fe en general y una falta de conocimiento del Espíritu Santo en particular: 

"Ni siquiera hemos oído decir que se reciba el Espíritu Santo". (Hechos 19,1-7) 

Nunca hemos vivido en un mundo con tanta información. Sin embargo, al mismo tiempo, nunca hemos vivido en un mundo con una confusión tan esparcida – ¡los efectos del pecado y de la Torre de Babel! 

Por lo tanto, queremos ofrecer un pequeño ensayo acerca de cómo podemos hacer que nuestro conocimiento, amor y amistad con el Espíritu Santo crezcan, tal a como dice el Catecismo de la Iglesia Católica acerca de Él – “¡El Don de Dones!” 

Recibamos libremente este Don en lo profundo de nuestros corazones, mentes, almas y entendimientos y permitámosle impregnarnos con Su Presencia y que tome total posesión de nuestras vidas. Un don o un regalo pueden ser recibidos o rechazados libremente. 

Abramos nuestros seres totalmente para recibir el más grande de los Regalos, ¡a Dios mismo! 

Esperamos que estas pequeñas sugerencias sean de gran ayuda para unirnos más con el Espíritu Santo. Estemos preparados y dispuestos a compartir el conocimiento que recibamos libremente. Si hemos recibido libremente, ¡demos libremente! 

A continuación encontrarán 10 puntos o ideas para mejorar su conocimiento, amor y docilidad al Espíritu Santo. 

1.- Cada día una Oración al Espíritu Santo. 

Aquí les dejo una que puede ser memorizada fácilmente: "Ven Espíritu Santo, ven a través del Corazón de María". 

Digan esta oración a menudo con gran fe y amor. Consecuentemente, el Espíritu Santo se manifestará más activamente en sus vidas. 

2.- Leer Hechos de los Apóstoles. 

Lean el libro de la Biblia que le sigue al Evangelio de San Juan y que le es atribuido a San Lucas, los Hechos de los Apóstoles. 

Este libro ha sido llamado “El Evangelio del Espíritu Santo”. Sean especialmente observadores de cuántas veces es mencionado el Espíritu Santo en esta obra maestra espiritual. Vean además las diferentes maneras en las que el Espíritu Santo trabaja en la Iglesia primitiva. 

Pueden incluso subrayar con un lápiz cada vez que el Espíritu Santo sea mencionado en el libro de los Hechos de los Apóstoles. 

Permítanle al Espíritu Santo entrar más de lleno en sus vidas al meditar la Palabra de Dios. 

3.- Tener el hábito de rezar Novenas. 

Una de las novenas más poderosas en la historia del mundo es precisamente la novena de la preparación para la venida del Espíritu Santo, el primer Pentecostés. 

Los Apóstoles oraron y ayunaron durante 9 días y noches en unión con la Santísima Virgen María. Luego ocurrió un extraordinario fenómeno: viento y fuego descendieron sobre las cabezas de los Apóstoles, transformándolos en fervientes amantes de Jesús, ¡listos para derramar su sangre por el bien de Su nombre! (Lee el capítulo 2 del libro de los Hechos). 

4.- Conocer los SÍMBOLOS del Espíritu Santo. 

Hay que conocer todos los símbolos que nos ha dado la iglesia para conocer mejor al Espíritu Santo. 

El Catecismo de la Iglesia Católica nos da varios de ellos: Fuego, Viento, Paloma. Viento, Agua y Aceite. También el Sello, un Dedo, una Lámpara. 

Los símbolos son realidades físicas que apuntan a una realidad espiritual más profunda (CCC 694 – 701) 

5.- Lean sobre el Espíritu Santo. 

Uno de los libros que recomiendo es "En la Escuela del Espíritu Santo" escrito por Jacques Philippe. 

Una obra de arte corta pero magnífica sobre el tema del Espíritu Santo, Philippe nos invita a buscar el camino de la santidad por medio del sencillo camino de la docilidad a las inspiraciones del Espíritu Santo. 

El Espíritu Santo, Santificador, nos quiere hacer santos, si le permitimos operar libremente en nuestras vidas. 

6.- Los Dones del Espíritu Santo 

Al momento del Bautismo recibimos los siete Dones del Espíritu Santo; luego el Sacramento de la Confirmación fortifica estos maravillosos dones. 

Conózcanlos; oren para que se actúen más vigorosamente en sus vidas. Su santificación y salvación depende de esta profunda unión con el Espíritu Santo y Sus Dones. 

7.- Los 7 Dones del Espíritu Santo 

Si sienten que deambulan en “Tierra de Nadie” con respecto a lo que son los Dones del Espíritu Santo, entonces esto les será de mucha ayuda. 

Traten de memorizarlos: Sabiduría, Conocimiento, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Piedad y Temor de Dios. 

De acuerdo a Santo Tomás de Aquino, el Doctor Angelical, la Sabiduría es el más grande de los dones del Espíritu Santo, que puede ser definido como deleitarse en las cosas de Dios. 

Si quieren, el Salmista resume el don de la Sabiduría con estas palabras concisas: 

"Gusten y vean cuán bueno es el Señor"(Salmo 34,9) 

8.- Los frutos del Espíritu Santo 

Tradicionalmente los frutos del Espíritu Santo son doce, aunque Santo Tomás de Aquino dice que estos no incluyen todo. 

Los siguientes son los doce frutos conocidos tradicionalmente: caridad (o amor), alegría, paz, paciencia, benignidad (o amabilidad), bondad, longanimidad (o gran coraje), fidelidad, mansedumbre, modestia, continencia (o auto-control), y castidad. 

Santo Tomás dice que cuando correspondemos a los Dones del Espíritu Santo y llevamos a cabo la voluntad de Dios en nuestras vidas, entonces experimentamos esta dulzura interior en nuestra alma, éstos son los frutos del Espíritu Santo. 

9.- Recuperar al Espíritu Santo. 

Una tragedia moral podría ocurrir en nuestras vidas: ¡caer en pecado mortal! Si se cae en el lodo del pecado mortal en nuestras vidas, nunca caigan en desesperación sino que confíen en Dios completamente. 

Al cometer pecado mortal, estamos expulsando conscientemente a la persona del Espíritu Santo de nuestras almas. 

Sin embargo, la Buena Nueva es ésta:¡CONFESIÓN! Al realizar una buena confesión con un sacerdote, entonces no sólo regresa la gracia de Dios a nuestra alma sino que ¡regresa el Espíritu Santo como Dulce Huésped de nuestra alma! 

10.- La Virgen María y el Espíritu Santo 

María tiene la relación más profunda y cercana con el Espíritu Santo después del mismo Jesús. 

La Inmaculada Concepción, en la cual Nuestra Señora fue preservada libre de toda Culpa Original desde el momento de su concepción en el vientre de su madre, fue obra del Espíritu Santo. 

La Concepción Virginal de Jesús en el vientre de María fue por obra y gracia del Espíritu Santo. 

El nacimiento de la Iglesia en el primer Pentecostés cuando el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles en lenguas de fuego, sucedió en presencia de Nuestra Señora. 

Sus poderosas oraciones facilitaron la venida del Espíritu Santo y el advenimiento de la Iglesia Misionera. 

Nuestra Señora tiene una relación íntima y profunda con la Santísima Trinidad.Ella es la Hija de Dios Padre, la Madre de Dios Hijo y la Esposa Mística del Espíritu Santo. 

Por esta razón San Luis de Montfort expresó en estas palabras de gran entusiasmo: 

"Aquellos que aman a María, el Espíritu Santo se lanza a Sí mismo en estas almas", 

Que Nuestra Señora nos obtenga un Pentecostés renovado y una poderosa infusión del Espíritu Santo. 

"Ven Espíritu Santo, ven a través del Corazón de María". 

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos:


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¿Qué relación hubo entre Jesús y María Magdalena?


¿QUÉ RELACIÓN HUBO ENTRE JESÚS Y MARÍA MAGDALENA?
Por Juan Chapa

De los evangelios se desprende que María Magdalena sentía un gran amor por Jesús

Fue, según los Evangelios, la primera a la que se le apareció Jesús después de la resurrección, tras buscarlo con lágrimas (Jn 20,11-18). De ahí la veneración que ha tenido en la Iglesia como testigo del resucitado. (Ver la pregunta ¿Quién era María Magdalena?). De estos pasajes no se puede deducir ni que fue una pecadora, ni mucho menos que fue la mujer de Jesús.

Los que sostienen esto último acuden al testimonio de algunos evangelios apócrifos. Todos ellos, quizá con la excepción de un núcleo del Evangelio de Tomás, son posteriores a los evangelios canónicos y no tienen carácter histórico, sino que son un instrumento para trasmitir enseñanzas gnósticas. Según estas obras, que aunque lleven el nombre de evangelios no son propiamente tales sino escritos con revelaciones secretas de Jesús a sus discípulos después de la resurrección, Mariam (o Mariamne o Mariham; no aparece el nombre de Magdalena salvo en unos pocos libros) es la que entiende mejor esas revelaciones. Por eso es la preferida de Jesús y la que recibe una revelación especial.

La oposición que en algunos de estos textos (Evangelio de Tomás, Diálogos del Salvador, Pistis Sophía, Evangelio de María) muestran los apóstoles hacia ella por ser mujer refleja la consideración negativa que algunos gnósticos tenían de lo femenino y la condición de María como discípula importante. Sin embargo, algunos quieren ver en esta oposición un reflejo de la postura de la Iglesia oficial de entonces, que estaría en contra del liderazgo espiritual de la mujer que proponían estos grupos. Nada de esto es demostrable. Esa oposición más bien puede entenderse como un conflicto de doctrinas: las de Pedro y otros apóstoles frente a las que estos grupos gnósticos exponían en nombre de Mariam. En cualquier caso, el hecho de que se recurra a María es una forma de justificar sus planteamientos gnósticos.

En otros evangelios apócrifos, especialmente en el Evangelio de Felipe, Mariam (esta vez citada también con el nombre de origen, Magdalena) es modelo de gnóstico, precisamente por su feminidad. Ella es símbolo espiritual de seguimiento de Cristo y de unión perfecta con él. En este contexto se habla de un beso de Jesús con María (si es que el texto hay que entenderlo realmente así), simbolizando esa unión, ya que mediante ese beso, una especie de sacramento superior al bautismo y la eucaristía, el gnóstico se engendraba a sí mismo como gnóstico.

El tono de estos escritos está absolutamente alejado de implicaciones sexuales. Por eso, ningún estudioso serio entiende estos textos como un testimonio histórico de una relación sexual entre Jesús y María Magdalena. Es muy triste que esta acusación, que no tiene ningún fundamento histórico, ya que ni siquiera los cristianos de la época se vieron obligados a polemizar para defenderse de ella, resurja cada cierto tiempo como una gran novedad.

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos:

http://es.catholic.net/op/articulos/70357/que-relacion-hubo-entre-jesus-y-maria-magdalena

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Jesucristo, ¿Religión o relación?


CRISTO, ¿RELIGIÓN O RELACIÓN?

LOS GRUPOS SECTARIOS AFIRMAN QUE CRISTO NO ES RELIGIÓN, SINO RELACIÓN, UNA DOCTRINA NO BÍBLICA, DE QUIENES “DICEN” NO CREER NADA SI NO ESTÁ EN LA ESCRITURA
Por Jesús Mondragón

En los últimos años es común escuchar y leer por parte de los grupos sectarios fundamentalistas “cristianos”, la afirmación de que “Cristo no es religión, sino relación”.

El católico común, el católico sin preparación se queda sin saber responder a frase tan repetida, sin el menor análisis sobre la veracidad o falsedad de la misma por parte de sus postulantes. Sin embargo, el católico preparado no puede evitar sonreír indulgentemente ante semejante afirmación. ¿No saben los protestantes que religión y relación son sinónimos? Es decir, son exactamente la misma palabra. Es lo mismo que si yo dijera: “Jesucristo no es caridad, Jesucristo es amor”.

Al seguir incondicionalmente a sus pastores y repetir sin investigar lo que evidentemente no entienden, sólo hace aparecer como tontos a nuestros hermanos separados.

La Real Academia de la Lengua Española, define “religión” de la siguiente manera:

religión natural 1. f. religión descubierta por la sola razón y que funda las relaciones del hombre con la divinidad en la misma naturaleza de las cosas.

Con el pecado de Adán y Eva la relación del hombre con Dios se rompió. Religión, viene del latín “religare”, (volver a unir). La religión es un modo de vida, son las acciones cotidianas con las que el hombre intenta restablecer la relación con Dios. De igual forma que un hijo que ha hecho alguna travesura, cambia su actitud y comportamiento con la finalidad de congraciarse con sus padres.

El postulado protestante: “Cristo no es religión, es relación”, no es doctrina bíblica, sino doctrina de hombres, ellos no pueden mostrar ningún texto de la Biblia que pruebe su aseveración, simplemente porque no existe.

Marcos 7,6-7
El les dijo: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres.

LA BIBLIA MUESTRA QUE DIOS SÍ ES RELIGIÓN

Juan 9,31
Sabemos que Dios no escucha a los pecadores; mas, si uno es religioso y cumple su voluntad, a ése le escucha.

Hechos 25,19
solamente tenían contra él unas discusiones sobre su propia religión y sobre un tal Jesús, ya muerto, de quien Pablo afirma que vive.

Aunque aquí no es el Apóstol San Pablo quien habla, es una gran oportunidad para que San Lucas, quien escribió el libro de los Hechos, aclare que Cristo no es religión, sin embargo no lo hace y como dice una máxima: quien calla otorga.

Hechos 26,5
Ellos me conocen de mucho tiempo atrás y si quieren pueden testificar que yo he vivido como fariseo conforme a la secta más estricta de nuestra religión.

San Pablo habla de cuando él era fariseo de “nuestra religión”, no niega el concepto, sino que lo hace suyo.

Las biblias protestantes evitan traducir religión y emplean otros términos, pero la versión Reina-Valera evangélica no ha podido evitar traducir correctamente el siguiente texto:

Santiago 1,26-27
Si alguno se cree religioso, pero no pone freno a su lengua, sino que engaña a su propio corazón, su religión es vana. La religión pura e intachable ante Dios Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en su tribulación y conservarse incontaminado del mundo.

Aunque la Sagrada Escritura muestra que Dios sí es religión, la táctica protestante es la misma de siempre, ignorar los textos que demuestran sus equivocaciones en favor de sus doctrinas y mandatos de hombres.

EN LOS ÚLTIMOS TIEMPOS, LOS HOMBRES SERÁN ENEMIGOS DE LA RELIGIÓN

I Timoteo 1:8-10
Sí, ya sabemos que la Ley es buena, con tal que se la tome como ley, teniendo bien presente que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los prevaricadores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreligiosos y profanadores, para los parricidas y matricidas, para los asesinos, adúlteros, homosexuales, traficantes de seres humanos, mentirosos, perjuros y para todo lo que se opone a la sana doctrina,

II Timoteo 3:1-5
Ten presente que en los últimos días sobrevendrán momentos difíciles; los hombres serán egoístas, avaros, fanfarrones, soberbios, difamadores, rebeldes a los padres, ingratos, irreligiosos, desnaturalizados, implacables, calumniadores, disolutos, despiadados, enemigos del bien, traidores, temerarios, infatuados, más amantes de los placeres que de Dios, que tendrán la apariencia de piedad, pero desmentirán su eficacia. Guárdate también de ellos.

El que quiera entender, que entienda...


PAX ET BONUM

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