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¿Es pecado dar y/o pedir dulces en Halloween?


Primero y ante todo, es vital recordar que dar o pedir dulces en Halloween, en sí mismo, no es pecado. La Escritura nos enseña en el Evangelio según Mateo 7, 11 que Dios nos da buenos regalos: "Pues si ustedes, que son malos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará buenos regalos a quienes se los pidan!" Entonces, compartir dulces y alegría puede ser visto como una extensión del amor y la generosidad que Dios nos ha mostrado.

En el Catecismo de la Iglesia Católica, se nos insta a evitar todo lo que pueda inducir al pecado (Catecismo 1859). En el contexto de Halloween, el problema no radica en el simple acto de dar o recibir dulces, sino en la posibilidad de que se participe en fiestas o eventos que promuevan el horror, la maldad o la brujería, cosas que claramente van en contra de los valores cristianos. En Efesios 5, 11, se nos dice: "No participen en las obras estériles de las tinieblas; al contrario, denúncienlas abiertamente". Aquí, se nos exhorta a rechazar las obras que están en desacuerdo con la luz de Cristo.

Halloween, como se celebra en muchas partes del mundo hoy en día, a menudo se asocia con disfraces espeluznantes, monstruos y brujería. Si uno participa en estas festividades de una manera que glorifique el mal, sin duda se está cometiendo pecado. En cambio, podemos aprovechar la oportunidad para transformar esta festividad en una ocasión para compartir el amor de Dios.

Como amigos en Cristo, es importante discernir cómo podemos participar en Halloween de una manera que sea coherente con nuestros valores cristianos. Por ejemplo, en lugar de enfocarnos en el lado oscuro de la festividad, podríamos organizar eventos comunitarios positivos en nuestra parroquia o colonia, como fiestas de disfraces donde los niños pueden vestirse como héroes bíblicos o santos. Esto no solo fomenta un ambiente seguro y divertido, sino que también educa a los niños sobre las virtudes y la santidad. 

Si decides llevar a tus hijos a pedir dulces, procura que su disfraz haga honor al bien, la verdad y la belleza y no lo disfraces como demonio, bruja o cosas por el estilo. Si escoges para tus hijos disfraces que glorifiquen al mal, sin duda tú estarás pecando, pues tu deber es llevarlos a Dios a través de Cristo por el camino de la luz y no por la oscuridad.

San Pablo nos exhorta en Filipenses 4, 8: "En fin, hermanos, ocupémonos de todo lo verdadero, noble, justo, puro, amable, honroso, virtuoso, y digno de alabanza". Esta escritura nos guía en nuestra elección de entretenimiento y actividades. Si estamos participando en Halloween de una manera que respeta estos principios, entonces no hay pecado en dar o recibir dulces.

En última instancia, como católicos, nuestro enfoque debe estar en glorificar a Dios en todo lo que hacemos. Si estamos inseguros acerca de participar en ciertas actividades relacionadas con Halloween, podemos orar y reflexionar sobre nuestras acciones. La sabiduría viene de Dios y Él nos guiará hacia las decisiones que estén en línea con Su voluntad.

Recuerda siempre, querido amigo, que nuestra fe nos llama a ser luz en el mundo y sal de la tierra (Mateo 5, 13-16). En cada situación, incluyendo la celebración de Halloween, tenemos la oportunidad de mostrar el amor y la gracia de Dios a los demás. Mantengamos nuestros corazones abiertos a la guía del Espíritu Santo y recordemos las palabras del Salmo 119, 105: "Tu palabra es una lámpara a mis pies, una luz en mi camino". Sigamos la luz de la Palabra de Dios y estaremos en el camino correcto.

Espero que estas reflexiones te hayan sido útiles, amigo mío. Estoy aquí para ti en cualquier momento que tengas preguntas o inquietudes. Que Dios te bendiga abundantemente y te guíe en todos tus caminos. ¡Hasta la próxima vez!

Autor: Padre Ignacio Andrade

¿Es pecado ir a una fiesta de disfraces referente a Halloween?


Tu pregunta sobre asistir a una fiesta de disfraces en Halloween es una preocupación común entre muchos fieles, especialmente en los últimos tiempos cuando Halloween ha adquirido una connotación cultural variada. Para abordar este tema, vamos a explorar la historia de Halloween, la enseñanza de la Iglesia y cómo podemos vivir nuestra fe de manera auténtica en medio de las festividades populares.

Halloween tiene sus raíces en una festividad celta llamada Samhain, que marcaba el final de la temporada de cosecha y el inicio del invierno. Los celtas creían que en la víspera de Samhain, el mundo de los vivos y los muertos se fusionaba, permitiendo que los espíritus de los difuntos regresaran a la Tierra. Más tarde, con la cristianización de Europa, la Iglesia instituyó el Día de Todos los Santos el 1 de noviembre, una fiesta para honrar a los santos y mártires que no tienen una fiesta propia en el calendario litúrgico. La noche anterior a esta festividad cristiana se convirtió en la víspera de Halloween, derivando su nombre de "All Hallows' Eve" o "Víspera de Todos los Santos".

En la actualidad, Halloween se ha convertido en una celebración popular que incluye decoraciones muchas veces espeluznantes, pedir y dar dulces y participar en fiestas con disfraces alusivos a esta celebración. Muchas personas disfrutan de las fiestas de disfraces durante Halloween como una forma de divertirse y compartir momentos alegres con amigos y familiares. Sin embargo, es importante discernir cómo participar en estas festividades a la luz de nuestra fe católica.

La Iglesia no tiene una posición oficial sobre la celebración de Halloween, ya que su significado y prácticas han evolucionado con el tiempo y varían según la cultura y la región. Sin embargo, hay principios generales que podemos considerar al decidir participar en las festividades de Halloween, especialmente en fiestas de disfraces.

Primero y ante todo, debemos evaluar la naturaleza de los disfraces que elegimos y asegurarnos de que sean apropiados y respetuosos. Evitemos disfraces que sean ofensivos, blasfemos, obscenos, impuros o que promuevan la violencia. En su lugar, optemos por disfraces que sean creativos, alegres y que promuevan la pureza a la que está llamada cada persona.

Además, es esencial recordar la importancia de mantener un equilibrio entre la diversión y la integridad de nuestra fe. Si decidimos participar en una fiesta de disfraces de Halloween, podemos aprovechar la oportunidad para elegir disfraces que celebren a nuestros santos patrones o figuras bíblicas. Vestirse como un santo, un apóstol, la Virgen María o un personaje bíblico puede ser una forma significativa de honrar nuestra fe incluso en medio de las festividades de Halloween (esta clase de disfraces deben ser muy respetuosos, para que no se confundan con los que algunas personas usan para blasfemar y ridiculizar a la fe).

En última instancia, la clave es la intención de nuestro corazón en nuestras acciones. Si participamos en una fiesta de disfraces de Halloween con la intención de pasar un buen rato y compartir alegría con otros, siempre y cuando nuestras elecciones sean respetuosas y coherentes con nuestra fe, Dios ve la buena intención en nuestro corazón y por tanto no lo considerará un pecado. Sin embargo, si nos encontramos en situaciones donde las festividades de Halloween se desvían hacia prácticas supersticiosas, ocultas, impuras o inmorales, y nos hacemos partícipes de dichas prácticas, sin duda estaremos pecando. Por eso es importante, si identificamos esta clase de actividades negativas, alejarnos de esas situaciones para proteger nuestra fe y nuestra alma.

Es fundamental tener en cuenta que nuestra fe católica nos llama a discernir y vivir de manera auténtica en todas las áreas de nuestra vida, incluidas las celebraciones populares como Halloween. Como católicos, somos llamados a ser luz en el mundo y a reflejar los valores del Evangelio en todo lo que hacemos, incluso en nuestras actividades festivas.

En última instancia, lo más importante es que vivamos nuestras vidas de acuerdo con los valores del Evangelio y nos esforcemos por ser testigos auténticos del amor y la gracia de Dios en todo lo que hacemos, incluso en las celebraciones festivas como Halloween.

Que Dios te guíe y te conceda la sabiduría para tomar decisiones que sean coherentes con tu fe y que te permitan crecer en amor y unidad con Cristo y su Iglesia. 

Autor: Padre Ignacio Andrade.

¿Es Halloween una festividad Católica? Esto es lo que tienes que saber.


Es un tema intrigante e importante que nos reúne hoy: Halloween, una festividad que ha generado muchas preguntas y debates, especialmente en el contexto de la fe católica. Para entender plenamente el significado de Halloween desde una perspectiva católica, es crucial remontarnos a sus raíces históricas y religiosas.

En su origen, Halloween está relacionado con la festividad católica del Día de Todos los Santos, que se celebra el 1 de noviembre. Esta festividad es una celebración de todos los santos conocidos y desconocidos, aquellos que han alcanzado la gloria celestial en la presencia de Dios. La noche anterior al Día de Todos los Santos, es decir, la noche del 31 de octubre, se conoce como All Hallows' Eve en inglés antiguo, que se traduce como la Víspera de Todos los Santos, y con el tiempo, se abrevió como Halloween.

En su origen, Halloween era una noche dedicada a la oración y la reflexión sobre la vida de los santos y mártires que han sido modelos de santidad para los fieles, es decir, se trataba de una de las tradicionales vigilias que tenemos en nuestra Iglesia. En la creencia popular, se creía que durante esta noche, el velo entre el mundo terrenal y el mundo espiritual se volvía más delgado, permitiendo que las almas de los difuntos, tanto buenas como malas, regresaran a la tierra. Los fieles encendían velas y rezaban por las almas de sus seres queridos fallecidos, pidiendo la intercesión de los santos y mártires para protegerse de los espíritus malignos.

A medida que el tiempo pasaba, la festividad de Halloween fue adoptando diversas tradiciones y costumbres, algunas de las cuales se derivaron de las antiguas celebraciones celtas del Samhain, que marcaban el final del verano y el comienzo del invierno. Estas tradiciones incluían el uso de disfraces para ahuyentar a los espíritus malignos y la recolección de ofrendas para honrar a los difuntos.

En la actualidad, Halloween se ha tergiversado por completo, se ha convertido en una festividad secularizada y comercializada en muchas partes del mundo. Las tradiciones modernas de Halloween incluyen el uso de disfraces de monstruos, brujas, demonios y fantasmas. Lo peor de todo es que hoy día en las famosas fiestas de disfraces que organizan los jóvenes, éstos disfraces tienen una alta connotación sexual, donde se pueden ver "enfermeras", "policías" o "diablitas" sexys. Definitivamente esto es algo de lo que todo católico debe apartarse totalmente para cuidar su pureza y castidad. 

Desde una perspectiva católica, la desviación de Halloween de su origen religioso plantea preguntas importantes sobre cómo los fieles deben participar en esta festividad. La Iglesia Católica no tiene una posición oficial sobre Halloween, de hecho esta antigua vigilia no forma parte del calendario litúrgico. Sin embargo, algunos católicos optan ahora por redescubrir el significado original de la festividad y enfocarse en las celebraciones del Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos.

Al observar Halloween desde una perspectiva católica, es esencial recordar que la vida eterna y la comunión con Dios y los santos son los temas centrales de nuestra fe. La festividad del Día de Todos los Santos nos recuerda que estamos llamados a la santidad y que, con la gracia de Dios, podemos alcanzar la unión eterna con Él en el cielo. Podemos aprovechar el 31 de octubre para organizar vigilias donde recemos por las almas de los fieles difuntos, confiando en la misericordia divina y en la esperanza de la resurrección.

Es importante que los padres y educadores católicos guíen a los niños en una comprensión adecuada de Halloween. En lugar de enfocarse en el aspecto superficial de disfraces y dulces, pueden aprovechar esta oportunidad para enseñarles sobre la vida de los santos, los mártires y la importancia de orar por los difuntos. Participar en actividades que honren a los santos, como leer sus historias, crear representaciones de santos o incluso organizar una procesión de santos, puede ser una forma significativa de celebrar el Día de Todos los Santos con los niños.

En conclusión, aunque Halloween ha evolucionado muy negativamente con el tiempo y se ha secularizado en muchas sociedades, su origen como la Víspera de Todos los Santos sigue siendo relevante para los católicos. Es una oportunidad para reflexionar sobre la realidad de la vida eterna, la santidad y la esperanza que tenemos en Cristo. Al abordar Halloween desde una perspectiva católica, podemos encontrar formas significativas de celebrar esta festividad, enfocándonos en las verdades espirituales que nos invitan a crecer en nuestra fe y en nuestra relación con Dios y los santos.

Autor: Padre Ignacio Andrade.

El actor de Disney David Henrie vistió de santos a sus hijos para Halloween



La ex estrella de Disney Channel, David Henrie, publicó una preciosa foto de dos de sus hijos disfrazados de santos para Halloween y el Día de Todos los Santos.

Henrie, quien protagonizó el lugar “Wizards of Waverly” de Disney Channel, es un católico practicante y con frecuencia expresa su pasión por la fe.

La publicación de Henrie dice: “Muy bien, entonces tenemos a Santa Teresa de Ávila y un monje franciscano que acaba de ser expulsado ​​de la orden y está de vuelta en la escena de las citas. (La verdad es que no teníamos ropa para él y tuve que inventar una historia 😅)”.

No es la primera vez que el actor David Henrie muestra abiertamente su fe católica. Hace poco más de un año compartió un hermoso video en el que registraba el momento de alegría de su hija al recibir como regalo una imagen de la Virgen de Guadalupe.



Halloween, más allá de sus orígenes, es actualmente el festejo de la fealdad, del horror y de lo impuro.



No pretendemos indagar aquí el origen de la fiesta de Halloween, y si esta celebración alguna vez tuvo tal o cual significado. Algunos dicen que es la pre-celebración del Día de Todos los Santos, catolicizada por la Iglesia Católica de las fiestas celtas; otros, que se originaron directamente del culto al demonio para afrontar la celebración cristiana del 1 de noviembre.

Esto no nos importa ahora, sino la fiesta que se celebra hoy. Para Halloween, la costumbre es volverse horrible. Ya sea en honor a las películas y series de terror — hoy tan, pero tan de moda — o para ilustrar la celebración de las brujas que, según nos cuentan, eran todas deformes y llenas de aderezos salvajes. En la práctica, el objetivo es lograr un grado inmenso de antinaturalidad: son los colores oscuros, las deformaciones provocadas por el maquillaje y los objetos sospechosos.

Por lo tanto, Halloween celebra lo feo, lo antinatural, lo doloroso. En un día normal, en cualquier otra semana del año, presentarse con un corte en la cara que la atraviesa de arriba a abajo es terrible, y estoy seguro de que muchos sentirán lástima y pena por el tipo que haga eso. Sin embargo, en Halloween es todo lo contrario: cuanto más grande es el corte, mayor es la admiración y la felicitación. En el campo de las ideas, no hay ninguna que sea reprobable. Pero, ¿y las tendencias? ¿Y para todos los jóvenes que se dan cuenta que se felicita el choque con lo natural? ¿O para el pequeño que soñaba con príncipes y hadas, y cuando ve el esqueleto, se da cuenta de que no hay repulsión ni retraimiento?

La formación de los jóvenes depende sobre todo de las tendencias. Y cuando el mal tiende a celebrarse, cuando lo feo se convierte en el punto de honor, algo se trastorna en el alma de la juventud: ¿se permite lo vil, entonces? ¿Puede lo malo, lo horrible, ser una opción? Por supuesto, festejar Halloween no convierte a una persona en un ser malo, pecador, condenado al infierno; sino que, habiendo permitido a la sociedad normalizar esta fiesta, muestra lo enfermas que están las tendencias hacia lo feo en la comunidad humana.

Quiera Dios hacernos cristianos de cuerpo, alma y mente, y que sepamos aumentar en nuestro hogar, en nuestros círculos sociales, las tendencias hacia lo bello, y no hacia lo feo, porque sólo así habrá mayores márgenes para las buenas ideas y para el bien en general. Esto es lo que debemos pedir a Nuestra Señora ya todos los ángeles del Cielo a finales de octubre.

¿Es cristiano celebrar Halloween?



El cementerio

Por mucho que colegios, discotecas o ayuntamientos programen sus fiestas en torno a calabazas, arañas y calaveras, lo cierto es que los cementerios españoles estos días están llenos de flores y las colas de las pastelerías se multiplican ofreciendo panellets, buñuelos y huesos de santo. La visita al cementerio y la participación en las misas de estos días es una auténtica costumbre arraigada para muchas familias.

Según las regiones, en España por estas fechas hay grandes mercadillos o fuertes celebraciones de las comunidades latinas y sus ricas tradiciones para estos días. Sirva como ejemplo el altar de muertos que se monta cada año en la Casa de México en Madrid, que este año tiene una ofrenda –elaborada con hojalata repujada o modelado de papel– dedicada a Frida Kahlo.

El recuerdo de los difuntos está muy conectado con la llamada universal a la santidad, ese mantra del Vaticano II que Francisco ha recuperado en Gaudete et exultate:

Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: a los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa, en los enfermos, en las religiosas ancianas que siguen sonriendo. En esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. Esa es muchas veces la santidad “de la puerta de al lado”, de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios, o, para usar otra expresión, “la clase media de la santidad”.

Halloween

La expresión ‘Halloween’ significa simplemente “la víspera de Todos los Santos”. Ahora bien, se ha convertido en una celebración universalizada por los productos audiovisuales estadounidenses que lo mismo toma elementos del recuerdo cristiano de los Difuntos, el Samhain celta o la abstinencia de carne transformada en la preferencia por la calabaza.

Desde luego en esta celebración, cada vez más desvinculada de sus orígenes religiosos, se han mentido algunos restos de la raíces gaélicas y celtas que han llegado hasta nosotros tan mezcladas con los cultos romanos a la diosa de las futas Pomona o las celebraciones de difuntos, las Parentalia. El término Samhain era la celebración del final de las cosechas, que se traducía en diferentes cultos y ritos según hablemos de los celtas irlandeses o británicos, que celebraban el nuevo año con esta fiesta. La puerta al nuevo mundo es una constante que se repite en cualquiera de sus variantes.

Las costumbres estadounidenses y canadienses en torno a esta tradición encuentran su inicio en los migrantes irlandeses quienes, a partir de una historia popular, incorporaron las calabazas a la celebración –símbolo popularizado en la llamada Gran hambruna irlandesa de mediados del XIX–. El primer desfile masivo está documentado en 1921 en Minnesota y una película de serie B de 1979, llamada precisamente ‘Halloween’ llevará el “truco o trato” al mundo entero. Los signos de identidad de la celebración se irán configurando en torno a las manzanas de caramelo, las calaveras, las brujas y esqueletos…

Holywins

El tono terrorífico que ha ido tomando la celebración de Halloween ha provocado un movimiento alternativo en determinados ambientes católicos para exorcizar tan diabólica fiesta para los más pequeños. Por ello ha tenido cierta repercusión la celebración de “Holywins”, juego de palabras que significa “la santidad vence”. En esta fecha se animado a los chicos y chicas a jugar y divertirse sanamente, pero disfrazados de sus santos favoritos.

Parece ser que la iniciativa nació en los ambientes tradicionalistas de la diócesis de París en el año 2002 y en España, la diócesis de Alcalá ha sido su abanderada desde 2009. El trasfondo es el oscurecimiento que las tradiciones paganas han hecho de las celebraciones de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos, con las que comienza la liturgia del mes de noviembre siguiendo la tradición de los monjes de Cluny.

Las ideas más habituales son la vara de san José, el sari de la Madre Teresa de Calcuta, el escapulario de la Virgen del Carmen, la armadura de santa Juan de Arco, el traje de romano de san Sebastián, reutilizar un traje de Pocahontas para ser santa Catalina Tekawitha o el hábito de monja que lo mismo sirve para santa Rita de Casia que para Teresa de Lisieux. Ahora bien, hay que tener cuidado con no traspasar la delgada línea que separa la celebración con los aterradores disfraces de Halloween con una santa Lucía con los ojos en un plato o santa Águeda con sus pechos en bandeja… por no mencionar el martirio de Edith Stein en la cámara de gas, los cristianos romanos devorados por las fieras en el circo o los jesuitas japoneses sometidos a múltiples y variadas torturas…

Para la diócesis de Alcalá las tradiciones de Halloween por su “forma de plantear la vida y la muerte, el bien y el mal, son completamente distintas a las del Evangelio de Cristo y a la Tradición de su Iglesia”. Por ello Holywins espera romper “el culto a la muerte y la exaltación de lo monstruoso o feo que trae consigo, pues lo propio de los cristianos es celebrar el triunfo de la vida y promover la belleza y el bien”. ¿Será esta esa santidad de la puerta de al lado?

¿Cómo combatir al demonio en Halloween? Un sacerdote exorcista da algunos consejos


Monseñor Stephen Rossetti, exorcista del Centro St. Michael para la Renovación Espiritual explicó recientemente que los católicos pueden celebrar Halloween de manera sana, pedir dulces, ir a una fiesta con amigos, pero también alertó sobre la actividad demoniaca en este día y dió consejos de cómo protegerse particularmente en el sentido sobrenatural de los ataques que este día realiza Satanás a los que bajan la guardia espiritual.

El sacerdote explica que ni siquiera disfrazarse de demonios o brujas es la mejor idea.

“Si tuvieras alguna idea de lo fea que es la brujería, o lo increíblemente malvados que son los demonios, ni siquiera pensarías en eso”, Mons. Dice Rossetti.

Agrega que el diablo “está rampante” en Halloween. Rezar rosarios, asistir a misa y la adoración eucarística son las mejores formas de contrarrestar a satanás en la víspera de Todos los Santos.

“En la víspera de la Fiesta de Todos los Santos, los demonios intentan tomar algo santo como Todos los Santos y pervertirlo”, continúa Mons. Rossetti. “Inversión satánica, lo llamamos así. Y así para contrarrestar eso – oración, misa, rosarios…

“No tengo ningún problema con que la gente vaya de casa en casa y obtenga dulces de la gente. Esta bien. ¿Pero te sugiero que te vistas como una bruja o un demonio? Oh… si tuvieras alguna idea de lo fea que es la brujería, o lo increíblemente malvados que son los demonios, ni siquiera pensarías en eso.

“¿Quieres empezar a hacer magia y pociones y esas cosas? Absolutamente no. No debemos tener miedo de Satanás, pero no debemos subestimarlo y lo malvadas que pueden ser estas cosas.

“Entonces, una familia que me gusta, una familia católica, decidió que sus hijos se disfrazaran de su santo favorito, lo cual fue agradable.

“Pensé que era agradable y tener una fiesta para niños en Halloween es agradable. Pero esto es lo que hacemos: aquí en el centro , tenemos una hora santa cerca de la medianoche, y luego tal vez algunas horas, porque es cierto que el mal es particularmente rampante en la víspera de Todos los Santos.

“En la víspera de la Fiesta de Todos los Santos, los demonios intentan tomar algo sagrado como Todos los Santos y pervertirlo. Inversión satánica, lo llamamos. Y así para contrarrestar eso – oración, misa, rosarios…”

“Las fiestas están bien, pero no te olvides de rezar. No olviden promover el reino de Dios”.

Festejo de Halloween termina en horrenda tragedia: Más de 120 muertos y 100 heridos en Corea del Sur por estampida.



Una trágica estampida durante las celebraciones de Halloween en el centro de Seúl dejó al menos 120 muertos y 100 heridos, según informaron las agencias de noticias EFE y AFP, citando a la cadena de televisión surcoreana YTN. 

La estampida tuvo lugar durante la madrugada del sábado en las cercanías del Hotel Hamilton, frente a la estación de metro de Itaewon.

La mayoría de las personas que murieron en Itaewon tenían alrededor de entre 20 a 30 años, señala un bombero local.

El presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, ha ordenado ejecutar una operación de emergencia para suministrar primeros auxilios a los afectados.

El departamento de bomberos ha informado de que al rededor de 100 personas requieren actualmente de asistencia médica de emergencia, incluyendo al menos 50 de ellas que se encontraban con paro cardiorespiratorio.

Cada año el barrio de Itaewon, colindante con una base militar estadounidense, se convierte en el punto más concurrido para celebrar Hallowen en Seúl.

Se estima en 100,000 las personas que celebraron Halloween anoche en Itaewon y sus alrededores en la ciudad.

Autoridades señalan que aún hay varias personas desaparecidas y no descartan que la cifra de muertos aumenten en Itaewon.

Alerta urgente de un sacerdote para el día de Halloween: “tenemos que cuidar el sagrario, porque entran a robarse a Jesús”



Durante le misa del 23 de octubre, un sacerdote afirmó en su homilía “el 31 de octbre se celebra el cumpleaños de Satanás”.

El padre José Francisco Velázquez Trejo, párroco en la Catedral de Campeche (México), aseguró que cuando los padres visten a sus hijos de diablos, muerte, monstruos o brujos para el Halloween, los están ofreciéndoselos también al demonio.

En Halloween “se celebra el nacimiento de Satanás”, alerta sacerdote

“Nosotros los católicos no celebramos la muerte, nosotros celebramos la vida. Y el día primero de noviembre celebramos a todos lo que ya están con Dios”, expresó el sacerdote.

“El día primero de noviembre es una fiesta, se llama Fiesta de Todos los Santos. Y el día 2, día de los Fieles Difuntos”, agregó.

Luego preguntó a los fieles: “¿Por qué ahora están agarrando el día de los difuntos para presumir las muertes? ¿Saben quién se está adueñando del día de los Fieles Difuntos? La muerte. ¿Y quién es la muerte? La hija del diablo".

“Entonces, ¿Cómo se te ocurre vestir a tus hijos de diablo, de bruja?, ¿qué no sabes que el 31 de octubre se celebra el nacimiento de Satanás? -expresó el párroco y agregó- Y la mejor ofrenda que le pueden dar a Satanás son los niños".

A continuación, aseguró que “el 31 de octubre se celebra el cumpleaños de Satanás, por esto todos los brujos el 31 de octubre hacen la misa negra. Y lo que hay que ofrecerle a Satanás son a los niños”.

“Y los católicos, unos días antes del 31 de octubre, tenemos que cuidar el sagrario, porque es cuando entran a robarse a Jesús".

Finalmente, el sacerdote dijo: “La muerte es hija del diablo y Cristo vino a vencer a la muerte… ¿Entonces por qué presumimos la muerte?”

“Todos los que adoran a la muerte, adoran al diablo. Donde tú veas que tengan una imagen de la muerte, no compres nada, todo está consagrado al demonio”, concluyó.

Holywins (la santidad vence), la propuesta católica ante Halloween



Es una iniciativa que consiste disfrazarse de figuras afines a nuestros valores cristianos, como contrapeso a Halloween.

Holywins (la santidad vence) es una iniciativa que consiste disfrazar a los niños como ángeles y los grandes santos de la Iglesia y ha fuerza desde hace varios años en los días en los que se recuerda a los Fieles Difuntos, el uno y dos de noviembre, en oposición a la moda estadounidense de Halloween.

En la celebración de Todos los Santos y los Fieles Difuntos en México, convergen tanto tradiciones indígenas como cristianas, pero no se trata de una fiesta sino de una conmemoración a nuestros seres queridos.

Ya desde tiempos prehispánicos, como lo refiere Sahagún, cuando una persona fallecía se le guardaba luto por 80 días, y luego, de 80 en ochenta, hasta llegar al cuarto año. También era una costumbre mesoamericana, que se comparte con los rituales fúnebres de varios países, el colocar sobre algunos difuntos una máscara mortuoria, realizada en jadeíta u otras piedras finas, o conchas marinas, como un acto reverencial a su jerarquía.

Antes de la llegada de Hernán Cortés, en ciertos rituales prehispánicos relacionados con el sacrificio, sacerdotes y víctima, a manera de disfraz, se ataviaban con papel amate sobre el que se ponía sangre humana.

Con la evangelización se desterró esta práctica, sin embargo, conservó de los indígenas el profundo respeto que tenían por sus difuntos, y del mismo modo continuó el gusto por hacerles ofrendas que, en un principio, tenían como finalidad el abastecerlos de cosas que les fueran útiles en su viaje al más allá.

Las ofrendas o altares de muertos hoy, que se deben levantar sobre un petate, pueden tener hasta tres niveles que simbolizan al cielo, el purgatorio y la tierra, pero también pueden representar a la Santísima Trinidad; los de dos niveles, el mundo terrenal y el cielo.

A inicios del siglo XX, el grabador José Guadalupe Posadas enriqueció la tradición de muertos con sus célebres dibujos de calaveras que aprovechó para hacer crítica social, y así surgió el personaje de La Catrina, que es uno de los disfraces que, por la tradición mexicana, son más usados. Sin embargo, en la década de los años sesentas, una tienda comercial cuya sede está en los Estados Unidos, empezó a importar disfraces con fines comerciales, y esto atentó contra la cultura mexicana, a favor del lucro.

Con el afán de recuperar nuestras tradiciones, desde hace varios años se combate la tradición del Halloween con Holywins, que consiste en disfrazar a los niños como diablos y monstruos cinematográficos, por santos que se apegan más a nuestra cultura e identidad cristiana. En las raíces del Halloween, que sí es una fiesta, se encuentran costumbres paganas y que distan mucho en el recuerdo amoroso a los fieles difuntos.

7 cosas que todo católico debe saber sobre Halloween



Como católicos, debemos tomar en cuenta esto cuando hablamos de esta fiesta de origen pagano.

Cada año, conforme se acerca el ‘Halloween’ las tiendas comienzan la venta de disfraces y en la televisión podemos ver más películas de terror. Lo malo de esta fiesta es que se festeja el mal, la tiniebla, el miedo, todo lo opuesto a nuestra fe que exalta el bien, la amistad con Dios y la paz.

¿Qué debemos saber como católicos sobre el Halloween?

1. El origen del nombre “Halloween”

La Solemnidad de todos los Santos es el 1 de noviembre y en la Iglesia se empieza a celebrar desde la noche anterior. Por ello la noche del 31 de octubre, en el inglés antiguo, era llamada All hallow’s eve (víspera de todos los santos). Más adelante esta palabra se abrevió como “Halloween”.

2. Las raíces celtas

Ya en el siglo VI a.C., los celtas del norte de Europa celebraban el fin de año con una festividad llamada Samhein, que iniciaba la noche del 31 de octubre y que marcaba el fin del verano y de las cosechas. Ellos creían que esa noche el dios de la muerte permitía a los muertos retornar a la tierra, fomentando un ambiente de terror. Una forma de evitar la maldad de los espíritus malignos, era disfrazándose para tratar de asemejarse a ellos y así pasar desapercibido ante sus miradas.

3. Su mezcla con el cristianismo

Cuando los pueblos celtas fueron cristianizados, no todos renunciaron a sus costumbres paganas, y la coincidencia cronológica de su fiesta con la celebración de todos los Santos y la de los difuntos, al día siguiente (2 de noviembre), hizo que las creencias cristianas se mezclaran con las antiguas supersticiones de la muerte. Con el arribo de algunos irlandeses a Estados Unidos, se introdujo en este país el Halloween, y de ahí a todo el mundo.

4. ¿Una celebración del diablo?

Según muchos testimonios de personas que practicaron el satanismo y luego se convirtieron al cristianismo, Halloween es la más importante fiesta para los cultos demoníacos porque es como una especie de “cumpleaños del diablo”.

5. ¿Truco o dulce?

El inicio de la frase dulce o travesura está en la persecución que se hacía a los católicos en Inglaterra, donde sus casas eran presa de amenazas y agresiones.

6. Un gran negocio

Hollywood ha contribuido con la expansión celebrativa del Halloween a través de sus películas, provocando muchas veces una idea errónea de la realidad. Asimismo, las máscaras, disfraces, dulces, maquillaje y demás artículos son motivo para que algunos empresarios fomenten el “consumo del terror” y saquen su provecho económico de esta “moda” norteamericana.

7. ¿Qué podemos hacer como católicos?

En los últimos años ha ido en aumento la celebración alternativa del “Holywins” (la santidad vence), que consiste en disfrazarse del Santo o Santa favorito y participar la noche del 31 de octubre en diversas actividades de la parroquia, como Misas, vigilias, grupos de oración por las calles, adoración eucarística, canto, música y baile en “clave cristiana”.

De esta celebración podemos conservar lo bueno y desechar lo malo. Asumirla y darle un sentido distinto, aprovecharla para evangelizar.

Asesinan a una bebé en presunto ritual satánico por Halloween


ASESINAN A UNA BEBÉ EN PRESUNTO RITUAL SATÁNICO POR HALLOWEEN
Por Noticieros Televisa

Asesinan a bebé en presunto ritual satánico por Halloween
Se cree que el asesinato de la bebé fue por un acto satánico de Halloween.

Una bebé, de cinco meses de edad, fue brutalmente asesinada como parte de un presunto ritual satánico, en el marco de las festividades de Halloween, según las autoridades.

El homicidio de la menor ocurrió en el departamento de Antioquía, en Colombia.

La madre alertó a las autoridades de Antioquía de que la bebé había sido raptada durante la noche, mientras ella y su otro hijo, de ocho años de edad, dormían, pero no era la primera vez que desaparecía de esta manera, según información de Excelsior.

La noche anterior, encontraron a la bebé en la orilla de un humedal ubicado en una zona retirada de la vivienda; tras la segunda desaparición, acudieron al mismo lugar para encontrarla, pero no corrieron la misma suerte. Esta vez la hallaron sin vida.

Según el alcalde de Vigía del Fuerte, Manuel Cuesta, la escena del crimen fue aterradora. Encontraron a la bebé decapitada, sin uno de los brazos, con el corazón arrancado y las vísceras de fuera.

Los líderes sociales de la zona fueron quienes informaron de la situación y afirmaron que la población siente temor, pues alegan que no es un asesinato común sino parte de algún ritual satánico, teniendo en cuenta la fecha de Halloween.

Ellos dicen que han estado viendo cosas muy extrañas en el sector en los últimos días. El mismo viernes hubo algo muy raro, una especie de huracán se posó sobre la casa de la madre de la bebé y quería desbaratarla”, aseguró Cuestas al medio ‘El Colombiano’.

Las autoridades exhumarán el cuerpo para trasladarlo a Medellín, donde los forenses realizarán la autopsia y determinarán las causas de la muerte. Además, la madre también se someterá a algunas pruebas médicas para averiguar si fue drogada antes de que la menor fuera raptada.

Con información de Excelsior


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Halloween, ¿Fiesta cristiana convertida en paganismo? ¿Cuál es su origen?


HALLOWEEN
Por Jaime Velázquez

Resulta hasta gracioso ver a los niños, y otros no tan niños, disfrazarse en esta fecha e ir de puerta en puerta pidiendo “¿dulces o truco?”. Pues bien, nos hemos acostumbrado tanto a esta “celebración” que hay incluso quienes piensan que es un “Día de Muertos” al estilo estadounidense. Pues no, no es así.

LA PALABRA

Para comprender esta tradición que poco a poco se va arraigando en nuestra sociedad, es importante destacar el origen del Halloween. Empezaremos diciendo que la palabra “Halloween” tiene un origen católico, pues es una deformación lingüística de la frase "All Hallow's Eve" (Vigilia de todos los Santos) que conmemoraba la fiesta de Todos los Santos, que desde el siglo IX se conmemora universalmente en la Iglesia Católica en los días 1º de noviembre, por instrucción del Papa Gregorio IV.

Esta fiesta de víspera católica, a causa de las enfermedades, como la peste bubónica que mató casi a la mitad de la población europea en el siglo XIV, se fue deformando en una sátira de la muerte misma, de ahí que los franceses representaban figuras decorativas alusivas a nuestra propia mortalidad, ya sea mediante cuadro o caracterizaciones, dando lugar al hecho de que hoy los niños se disfrazan para salir a pedir dulces a las calles. En aquellas épocas no se disfrazaban de momias o brujas, sino de personajes famosos en cada sociedad.

¿DULCE O TRUCO?

La costumbre de pedir dulces conlleva un origen aún más perverso. Durante el siglo XVI, Inglaterra había adoptado el Anglicanismo a causa de la lujuria del rey Enrique VIII, a quien el Papa Clemente VII le negó una nulidad matrimonial con Catalina de Aragón, generando la ruptura de la fidelidad religiosa.

A causa de esta ruptura y el surgimiento del anglicanismo, el pueblo católico fue perseguido por casi 200 años, incluso estaba prohibida, bajo pena de muerte, toda celebración religiosa católica. No sobra decir que durante esta época, muchos católicos, sacerdotes, religiosos y laicos encontraron el martirio.

Siendo el Rey de Inglaterra Jaime I, se descubrió un intento de asesinato en su contra por parte de católicos cansados de la opresión legal y religiosa. Para conmemorar este hecho, se fue haciendo costumbre en los primeros días del mes de noviembre, que jóvenes anglicanos, con máscaras, salieran a las calles a exigir a los católicos que les entregaran cerveza y comida para celebrar el fallido intento de asesinato.

Estas costumbres emigraron y se arraigaron en las comunidades de colonos en América, pero no fue hasta el surgimiento del mercantilismo que el Halloween tomó fuerza. Es a partir de la década de los 20’s del siglo pasado que se conmemoró por primera vez un desfile al estilo Halloween en los Estados Unidos. Así que la fiesta, como la conocemos hoy, tiene un origen reciente.

SATANISMO

Comprendiendo el sentido anticatólico de la fiesta del Halloween, siendo una deformación de la víspera de la Fiesta de Todos los Santos, aunado con el abuso de grupos religiosos contra los católicos, es que la Iglesia Católica siempre se ha pronunciado en contra de esta celebración, no solo por su contenido histórico, sino por las corrientes de pensamiento que en ella se ven involucradas.

La correspondencia entre el Halloween y el satanismo no solo obedece al tipo de disfraces, sino a un verdadero sentido de adoración satánica. El sumo sacerdote satanista Anton LaVey, quien además escribió "La biblia satánica” decía que esa era la fiesta más importante del satanismo. Como dato curioso, Anton Lavey murió en el hospital St. Mary de Londres, un hospital católico, y su registro de fallecimiento es de fecha 31 de Octubre de 1997, aunque se especula con la veracidad de esta fecha.

Otras fiestas ocultistas y espiritistas tienen lugar en todo el mundo en esta fecha, y ha sido adoptada como fecha principal en el surgimiento de los cultos nuevos, como son la Wicca y la New Age. Y como ya sabemos, eso solo es por simple superstición.

EL CULTO A LO GROTESCO

La lógica nos lleva a pensar que entre más grotesco sea algo, menos atractivo debería ser para el ser humano, pues en este caso, resulta lo contrario. La sociedad actual se ve fuertemente atacada por el “culto a lo grotesco”. Entre más repulsivo sea, mejor.

Los efectos del mercantilismo, del consumismo y, por qué no decirlo, de la estupidez humana, nos llevan a dar un culto absurdo a lo grotesco. Y eso incluye muchos aspectos de nuestras vidas, no solo en el Halloween. Cada día nos vamos haciendo inmunes a lo repulsivo. Aspectos de la vida cotidiana como la sexualidad, la vestimenta, la cultura urbana, los espectáculos, la música se van vaciando de la belleza, sustituyéndose por lo grotesco, por la fealdad.

Y Halloween es el ejemplo perfecto de esta falsa cultura. Pues entre más feo te veas, mejor; entre más repulsivo seas, mejor; entre más violento luzcas, mejor. Celebramos a la maldad y la representamos en nuestros propios hijos, como si de verdad quisiéramos que fueran zombies, brujas, momias, asesinos o monstruos. Muchos dirán que es solo un disfraz y solo piden dulces, sin embargo, les vamos inculcando una ideología de que lo malo es permitido, es válido ser malo, aunque sea por un día. Eso es relativismo puro, un relajamiento en la vida de la virtud, una nube en la formación de la conciencia de nuestros hijos.

PADRES DE FAMILIA

Independientemente del origen y sentido de la fiesta del Halloween, deben considerar algo más próximo en riesgo. Deben tomar en cuenta que no es prudente que los niños anden por las calles tocando de casa en casa pidiendo dulces. Están al alcance de la mano de cualquiera que quiera lastimarlos, o incluso introducirlos al mundo de las drogas. Aún si los acompaña un adulto, es una ocasión de riesgo que debe considerarse seriamente.

Para los adolescentes y jóvenes resulta en una atractiva ocasión para divertirse y no pocas veces, termina en excesos de alcohol u otras sustancias, lo que puede ser otro factor de riesgo. La recomendación es simple, no celebren Halloween, no tenemos motivo alguno para hacerlo. Ni siquiera es fiesta nuestra, es importada de comunidades con un pasado anticatólico y no ofrece un mensaje válido, es solo celebrar lo grotesco.

OPCIÓN

En países como Chile y Francia, se pretende dar un cambio radical a esta fiesta y darle un cauce más positivo, o mejor dicho, más cristiano: retomar el All Hallow’s Eve del siglo IX. En Chile, por ejemplo, se pretende celebrar “El día de la Primavera” y que los niños se disfracen de ángeles, santos y princesas, dejando de la lado las caracterizaciones grotescas.

El Episcopado Francés ha lanzado desde hace varios años, una fuerte campaña de publicidad del verdadero y correcto sentido de la Víspera de la Fiesta de Todos lo Santos Se pretende sustituir el Halloween por el Holy Wins (La Santidad Gana) de una forma creativa, dando auge a lo santo, a lo bueno, a lo limpio, a lo puro; y no a lo grotesco.

San Juan Pablo II dijo con toda claridad:

"San Odilón deseó exhortar a sus monjes a rezar de modo especial por los difuntos. A partir del Abad de Cluny comenzó a extenderse la costumbre de interceder solemnemente por los difuntos, y llegó a convertirse en lo que San Odilón llamó la Fiesta de los Muertos, práctica todavía hoy en vigor en la Iglesia universal".

"Al rezar por los muertos -dice el Santo Padre-, la Iglesia contempla sobre todo el misterio de la Resurrección de Cristo que por su Cruz nos obtiene la salvación y la vida eterna. La Iglesia espera en la salvación eterna de todos sus hijos y de todos los hombres".

Vivir de manera correcta la celebración de la Víspera de la Fiesta de Todos los Santos solo nos puede traer como consecuencia una sola cosa, las Gracias Divinas por medio de la intercesión de Todos los Santos, a quienes rendimos honor y gloria por ceñir en ellos la corona de la victoria.

No celebres el Halloween, celebra el All Hallow’s Eve, como la iglesia lo ha venido haciendo desde hace 12 siglos. Vive y conoce tu fe.

Fuente catolicosfirmesensufe.org


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¿Qué hacemos con el tal Halloween?


¿QUÉ HACEMOS CON EL TAL HALLOWEEN?
Por Anwar Tapias Lakatt

Cada mes de octubre se viene "Halloween" para muchos....... así es, no me gusta pero es un tema que se debe tocar. Hay varias cosas que es importante precisar sobre este tema cuando se conversa sobre él: 

1. Que estemos hablando de lo mismo 

Cuando se dice la palabra "Halloween" no todos entienden lo mismo. Podemos hablar de tres grupos: 

Unos lo asocian a disfrazarse y pedir dulces sanamente 

Otros lo asocian a exaltar lo tenebroso y macabro en medio de burlas y decorar sus ambientes con eso 

Los satánicos lo utilizan para realizar cultos en honor al Diablo. 

Por eso hay que precisar en el tema, qué se entiende por la palabra para analizar las posturas. 

Los dos primeros grupos no le ven conexión con el tercero y por ello les parece exagerado que se diga que disfrazar a un niño y pedir dulces lo contamine y ya los haga seguidores del demonio, lo cual también veo exagerado. 

Yo recuerdo que de niño me disfracé muchos 31 de octubre, era feliz con mi disfraz de súper héroe de Superman o Batman, competía con amigos a ver quién recogía más dulces, y no veía al diablo por ningún lado. Las casas no se decoraban con nada oscuro, simplemente los niños a pedir dulces y listo, era una forma distinta de cómo se celebra en Estados Unidos. Pero seguramente mientras yo hacía eso, muchos adultos se ponían máscaras horrendas, se disfrazaban de espantos, decoraban sus casas con brujas, arañas, calaveras y vampiros, y hacían fiestas con invocaciones y hasta jugando la ouija. Para ellos esto era una simple fiesta comercial y según ellos no conlleva a nada más pero están equivocados pues hay cosas que sí implican una apertura a fuerzas oscuras, algo que los exorcistas, expertos en el tema han venido advirtiendo. Ese mismo día el tercer grupo, los satánicos, preparan sus sacrificios asquerosos, roban niños, invocan al diablo, profanan tumbas y roban hostias consagradas. Esto es algo nuevo es cierto, pues quien mencionó la importancia del Halloween para el satanismo fue Anton Lavey en la Biblia satánica hasta 1969, quiere decir que antes no había conexión como tal ni se asociaba el Halloween con el satanismo.
En el fondo debemos reconocer que el primer grupo es la forma infantil de celebrarlo, el segundo la adulta, pero el tercero tiene un componente diabólico, que hace que la fecha: 31 de octubre, haga ruido y mucho hasta poner a pensar, qué sentido tiene seguir con las dos primeras en estos tiempos cuando los elementos actuales coquetean con acercase a elementos propios usados por el tercer grupo. ¿Coincidencia?. Ahora, que algo converja con otro no los tiene que asociar pero en este caso hay elementos comunes en los tres casos: lo nocturno, lo tenebroso y explícitamente para el tercer grupo, lo demoníaco; sobre ello tenemos que alertar, porque la relación causal que se da, logra de alguna manera atraer las miradas y como no, permear elementos de un lado al otro, pues, ¿qué tiene que ver brujas y espantos con pedir dulces disfrazados de super héroes?

Disfrazarse no es malo, no habría por qué y menos de disfraces infantiles; pedir dulces no es malo, no habría por qué, pero que ambas cosas se junten justamente el 31 de octubre y bajo la palabra Halloween como hoy día se celebra, es evidente que esconde algo más. Y es aquí donde debemos discernir bien y cuidar nuestra familia. 

2. La fecha 

El 31 de octubre se presta para que todos estos momentos sucedan el mismo día. Algo debe tener la fecha que permite eso, y es lo que debemos analizar vigilantes. Sí, muchos viajarán en el tiempo a la época de los druidas y cómo ellos se disfrazaban y tocaban las puertas, eso es cierto. Precisamente entre octubre y noviembre celebraban el Samhain dicen algunos estudiosos, pero creo que hoy ya eso es irrelevante, el peligro hoy no tiene nada que ver con druidas, y aun así en este artículo explican de dónde provienen las tales referencias. El peligro hoy es “ambientarse” con esa curiosidad propia de la fecha en lo oculto que nos lo venden de forma directa hoy día, y sentirse cómodo justo el día en que el satanismo tiene más fuerza. ¿Espiritualmente se está fuerte ante esa influencia metido en todo el rollo del Halloween? Habiendo desvirtuando totalmente la Víspera de los Santos de su sentido católico, ¿qué nos dejaron? Un esperpento comercial para muchos, que no para el "espíritu americano" que lo disfruta, pero que en un día en que el satanismo está ofendiendo a Dios de manera especial, los católicos en vez de estar reparando el daño, están siguiendo el papel de tonto útil. 

Los satánicos ven en ese día, un día especial para invocar al diablo y por algo será. Si bien es algo moderno, del siglo XX, coincide en los días con el samhain celta de hace siglos, no se trata de si se copiaron o no, pero la relación está de alguna manera. En la página de la (Iglesia de Satán) son claros en afirmar lo siguiente: 

Los niños (de todas las edades) pueden cumplir sus fantasías por ponerse trajes que les permitan jugar un rol intenso y liberar su esencia "demoníaca", partes de su personalidad a menudo ocultas a sus amigos, compañeros de trabajo y familias....Esta noche, sonreímos a los exploradores aficionados de su propia oscuridad interior, pues sabemos que disfrutan de su breve inmersión en la piscina del "mundo de las sombras" 

Pero ¿y qué? ¿No puedo hacer ahora nada ese día? Claro que sí, vivir de un modo diferente para contrarrestar precisamente eso, o más bien, vivirlo como se debe, como lo era en sus raíces cristianas la Víspera de todos los santos. 

3. La forma 

Lo que no nos damos cuenta es de lo siguiente. Se imaginan que en las bolsas de dulces en vez de poner un fantasmita tierno pusieran realmente un espectro con aspecto demoníaco? ¿O que los productos alimenticios que para esto época decoran con lindas brujitas pusieran realmente el aspecto que tienen estos seres que trabajan para el Diablo? No lo hacen porque asustarían a los niños. La estrategia es mostrarles de forma agradable algo tenebroso, con el fin de que el niño se vaya acostumbrando y le pierda el miedo y rechazo. Si no hay una formación cristiana, cuando van creciendo, son los que toman a son de burla ponerse una máscara de monstruo o decorar con calaveras o hacer la ouija. La formación en familia es vital para entender el verdadero peligro que va más allá del dulce o el disfraz de súperhéroe. 

Para esos que no tuvieron bases cristianas, es la forma adulta de vivir algo que les inculcaron de niño. ¿Ya vemos como es la cosa? Los fantasmas, brujas, y espantos son parte del imaginario del hombre, sí, claro, pero el uso que se le da traspasó las fronteras de la literatura de épocas anteriores. Ya no estamos en los cuentos de los hermanos Grimm, ya estos elementos se fijaron al Halloween de HOY y así se le vende a la sociedad. 

Entonces cuando en la casa se sienten manifestaciones raras por estar tomando como juego prácticas el 31 de octubre salen corriendo a buscar un sacerdote que se las bendiga, pero no reparan en decorar con elementos macabros y tenebrosos, mostrando cercanía y empatía y llegando a tomar como juego de la fecha, invocaciones, rezos y juegos. Ahí está el real peligro. 

4. La conciencia 

Queda la pregunta de siempre, de si no lo hago con el fin de invocar al diablo sino con el fin de divertirme, ¿qué sucede? Lo mismo que con la tabla ouija, la invocación funciona con conciencia o sin conciencia, pues el objeto era invocar algo del más allá, lo que en su objeto es pecado. Esto es algo para precisar, pues para que algo sea pecado debo ser consciente de ello. La gente hace las cosas conscientes simplemente que concluyen libremente que no va a pasar nada. No es que la gente no esté advertida, sólo que creen que esto es un juego. No en todos sucede pero con las advertencias que hay ya es más difícil excusarse que no se sabe. 

5. El comercio 

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Halloween se potenció en Estados Unidos por el comercio. Halloween es una fuente de dinero muy lucrativa en dulces, disfraces, decoraciones, películas, lugares de diversión, etc. Esto que hace, que el ambiente ese día sea asociado a lo macabro, a lo tenebroso. Sí, hay una influencia medieval europea en donde la gente se disfrazaba para hacerle el quite a la muerte, y a forma burlesca hablar de la realidad de la muerte, pero de eso hoy no hay nada. Ya Halloween no es eso, es al contrario una oda a la muerte, en donde prima el miedo y se exalta lo oscuro. Halloween le hace el trabajo fácil al mal, al ambientar, anestesiar y relativizar la acción malina, algo que han advertido numerosos exorcistas. Ver caso narrado por el padre Fortea sobre posesión demoníaca por disfraz en Halloween 

El hecho que Halloween sea un negocio lucrativo que genere más de 6900 millones de dólares en compras personales y decorativas en Estados Unidos muestra que es una fuerte influencia que seguirá estando en países que copian mucho de lo norteamericano. 

6. ¿Qué hago? 

Pues vivir esa fecha como la ha vivido siempre la Iglesia, en víspera a la fiesta de los Santos, la verdadera celebración. Debemos tomar conciencia y enseñar a nuestros hijos sobre ello. Un niño disfrazado no es presa del diablo ni nada de eso, pero será un niño propenso a crecer viendo de un modo cercano lo referente a brujas, vampiros, y calaveras, sino hay una formación cristiana en casa. Cuando sea adulto será más afín a las cosas del mal, es la realidad, porque es lo que el mundo hoy ofrece. 

Los tiempos han cambiado, el mal se disfraza más sutilmente y qué forma más fácil para iniciar el acercamiento que haciéndolo con dulces y disfraces sobre brujas y fantasmas de forma "tierna". No es por el disfraz, sino la ambientación que sin bases cristianas empieza a permear la mente de un niño. 
Muchos hablan de transformar el Halloween con disfraces de santos, o darle dulces a los niños en la Parroquia, pero lo mejor es volver a lo que fue realmente el Halloween católico: la víspera de los Santos. La solución no es competirle al Halloween secular el mismo día, la solución es vivir católicamente la fecha en lo que es como víspera. Si se quiere disfrazar al niño y pedir dulces, hágalo, otro día como ya sucede en muchas partes y con ello le debilitan al "halloween comercial" esos elementos comunes a lo que el satanismo utiliza.

Esta es mi opinión muy personal del tema, que de seguro tendrá gente que la vea bien como otras que no. De todo es posible encontrarse en este camino.


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