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¿Por qué a un Cardenal se le llama 'Purpurado' y qué significa?

Primero que nada, ¿sabías que la palabra "purpurado" proviene del latín "purpura", que significa "púrpura"? ¡Así es! Es una referencia al color de la vestimenta usada por los cardenales en ciertas ceremonias importantes dentro de la Iglesia. ¿Te has fijado en esos tonos rojizos y violetas que usan en algunas ocasiones? Esa es la púrpura a la que se refiere el término.

Ahora bien, ¿por qué se le asigna este color a los cardenales? Bueno, resulta que la púrpura ha sido un símbolo de nobleza y distinción desde tiempos antiguos. En la antigua Roma, solo los emperadores y altos dignatarios tenían el privilegio de usar prendas teñidas de púrpura, ya que el tinte era costoso y difícil de obtener. Esta tradición se mantuvo en la Iglesia Católica, donde la púrpura se convirtió en el color distintivo de los cardenales como símbolo de su alta posición y autoridad dentro de la jerarquía eclesiástica.

Pero, ¿qué hace que un cardenal sea tan especial como para merecer el título de "Purpurado"? Bueno, los cardenales son una parte fundamental de la estructura de gobierno de la Iglesia Católica. Son asesores del Papa y forman parte del Colegio Cardenalicio, que es el órgano encargado de elegir al nuevo Papa en caso de que el actual fallezca o renuncie. Su papel es vital en la toma de decisiones importantes y en la orientación espiritual y pastoral de la Iglesia.

El título de "Purpurado" es, por lo tanto, un reconocimiento de la importancia y el prestigio que tienen los cardenales dentro de la Iglesia. Los cardenales son líderes espirituales y guías para los fieles católicos en todo el mundo. Su compromiso con la fe, su sabiduría y su dedicación al servicio de Dios y de su pueblo los hacen merecedores de este título honorífico.

Ahora bien, ¿qué nos dice la Biblia sobre este tema? Aunque el término "Purpurado" no se encuentra explícitamente en las Escrituras, encontramos referencias al color púrpura en varios pasajes. Por ejemplo, en el Evangelio según San Marcos, se menciona que los soldados romanos vistieron a Jesús con un manto de púrpura como burla durante su Pasión (Marcos 15.17). Este pasaje nos recuerda la conexión histórica y simbólica del color púrpura con la autoridad y el poder.

Además, en el libro de los Hechos de los Apóstoles, encontramos a Lidia, una mujer de negocios de la ciudad de Tiatira, que era vendedora de púrpura. Ella se convirtió en una de las primeras personas en Europa en aceptar el cristianismo y hospedó a San Pablo y a sus compañeros en su casa (Hechos 16.14-15). Este pasaje nos muestra cómo Dios puede trabajar a través de personas de diversos orígenes y profesiones, incluso de aquellos asociados con la púrpura, para llevar su mensaje de amor y redención al mundo.

Entonces, en resumen, el término "Purpurado" se refiere al color púrpura que usan los cardenales como símbolo de su alta posición y autoridad dentro de la Iglesia Católica. Este título honorífico reconoce su papel crucial en la orientación espiritual y pastoral de la Iglesia y su compromiso con la fe y el servicio a Dios y a su pueblo. Así que la próxima vez que veas a un cardenal con su capa púrpura, recuerda el significado detrás de ese color y la importante labor que realizan en nombre de nuestra fe.

Autor: Padre Ignacio Andrade.

Respuesta a un evangélico: ¿Dónde aparecen los cardenales en la biblia?


Estimado hermano en Cristo, la palabra "cardenal" no aparece en la Biblia, pero eso no significa que la institución de los cardenales sea contraria a la enseñanza bíblica. La Iglesia Católica reconoce que muchas de sus tradiciones y estructuras no están explícitamente mencionadas en la Biblia, pero se basan en la enseñanza y la práctica de la Iglesia primitiva y en la guía del Espíritu Santo.

La institución de los cardenales se remonta a la época medieval, cuando se establecieron las diócesis y las diócesis más importantes recibieron el título de "cardenal", que significaba "principales" o "importantes". Con el tiempo, los cardenales se convirtieron en los principales consejeros del Papa y se les confió la responsabilidad de elegir al nuevo Papa en caso de que el cargo quedara vacante.

Si bien la palabra "cardenal" no se menciona en la Biblia, sí encontramos principios bíblicos que respaldan la existencia de los cardenales y su papel en la Iglesia. En primer lugar, la Biblia enseña que Dios ha establecido una estructura jerárquica en la Iglesia (Efesios 4, 11-12), con líderes designados para guiar y enseñar a los fieles. Los cardenales son líderes designados por el Papa para asesorarlo y ayudarlo en su tarea de guiar a la Iglesia.

En segundo lugar, la Biblia nos muestra ejemplos de líderes en la Iglesia que fueron elegidos por un grupo de personas. Por ejemplo, en Hechos 6, 1-6, los apóstoles designaron a siete hombres para servir en el ministerio de la Iglesia en Jerusalén. Del mismo modo, los cardenales son elegidos por el Papa para servir en su consejo y en la elección de su sucesor.

En tercer lugar, la elección de líderes en la Iglesia es un tema importante en la Biblia. Por ejemplo, en el libro de los Hechos, se describe cómo los apóstoles oraron y buscaron la guía del Espíritu Santo para elegir a un reemplazo para Judas (Hechos 1, 21-26). De manera similar, los cardenales oran y buscan la guía del Espíritu Santo para elegir al nuevo Papa.

En resumen, aunque la palabra "cardenal" no aparece en la Biblia, la institución de los cardenales está respaldada por principios bíblicos como la estructura jerárquica de la Iglesia, la elección de líderes por un grupo de personas y la importancia de buscar la guía del Espíritu Santo en la elección de líderes. La Iglesia Católica cree que la institución de los cardenales es un aspecto importante de su estructura jerárquica y que se basa en la enseñanza y la práctica de la Iglesia primitiva y en la guía del Espíritu Santo. Que Dios te bendiga en tu camino de fe y conocimiento de la Iglesia Católica.

Autor: Padre Ignacio Andrade.

Cardenales Burke y Müller se lanzan contra los obispos alemanes; esperan que el Papa tome medidas drásticas contra la resoluciones del Sínodo alemán.


Los cardenales abanderan una campaña mediática para que se aplique el Derecho Canónico contra la “enseñanza herética” del Camino Sinodal germano que aprobó bendecir las uniones gays

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Los cardenales Gerhard Müller y Raymond Burke han retomado su agenda mediática en estos últimos días con la vista puesta en un objetivo común: lograr arrancar del Papa un castigo a los obispos alemanes por desmarcarse de la doctrina católica a través del llamado Camino Sinodal. Lo cierto, es que en la asamblea más reciente en la que participan también sacerdotes, religiosos y laicos salió adelante con 176 votos a favor, 14 en contra y 12 abstenciones, el documento titulado ‘Bendiciones para las parejas que se aman’, que incluye a las uniones gais.

Así lo han manifestado ambos en diferentes declaraciones públicas realizadas casi en paralelo y con el mismo tono, fondo y forma. El ex prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, Raymond Burke, ha expresado ante los micrófonos y las cámaras de EWTN que el empeño de los pastores germanos en seguir adelante con el Camino Sinodal puede considerarse “un alejamiento, de una enseñanza herética y de la negación de una de las doctrinas de la fe -o de apostasía en el sentido de simplemente alejarse de Cristo y de su enseñanza en la Iglesia católica- con el fin de abrazar alguna otra forma de religión”. “Se trata de delitos”, sentencia Burke, refiriéndose, por ejemplo, a la aprobación de bendiciones para parejas homosexuales y recuerda que “el Código de Derecho Canónico prevé las sanciones oportunas”.

Destituidos

Por su parte, el ex prefecto para la Doctrina de la Fe, Gerhard Müller cree necesario que los obispos alemanes sean juzgados y castigados si me mantienen en sus trece: “Debe haber un juicio, y deben ser condenados, y deben ser destituidos de su cargo si no se convierten y no aceptan la doctrina católica”, ha señalado Müller.

Para el que fuera ‘ministro’ vaticano, “es muy triste que una mayoría de obispos haya votado explícitamente contra la doctrina revelada, y la fe revelada de la Iglesia católica y de todo nuestro pensamiento cristiano, contra la Biblia, la palabra de Dios en la Sagrada Escritura y en la tradición apostólica y en la doctrina definida de la Iglesia católica”.

Autor: José Beltrán.

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Fuente: https://www.vidanuevadigital.com/2023/03/20/muller-y-burke-se-rearman-juntos-para-juzgar-y-condenar-a-los-obispos-alemanes/

El Papa cobrará a los cardenales por vivir en el Vaticano, lo recaudado será para los necesitados.


Francisco deroga las normas que permitían el uso gratuito o a precio reducido de los bienes inmuebles a la Curia romana con el objetivo de “hacer frente a los crecientes compromisos con los necesitados”

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Los cardenales residentes en el Vaticano, a pagar. Este es el resumen del ‘rescripto’ sobre el uso de bienes inmuebles hecho público hoy por la Santa Sede, después de que un curial lo filtrara íntegro a través de una foto a un blog italiano conocido por sus ataques al actual pontificado.

Francisco deroga las normas que permitían el uso gratuito o a precio reducido de los pisos a la Curia romana “para hacer frente a los crecientes compromisos que el cumplimiento del servicio a la Iglesia Universal y a los necesitados requiere en un contexto económico como el actual, de particular gravedad”, reza el documento.

Tras una audiencia del pasado 13 de febrero al nuevo prefecto de la Secretaría para la Economía, el laico española Maximino Caballero Ledo, el Pontífice, el documento papal se justifica por la consiguiente necesidad “de que todos hagan un sacrificio extraordinario para destinar más recursos a la misión de la Santa Sede, aumentando también los ingresos procedentes de la gestión del patrimonio inmobiliario”.

Las residentes de Santa Marta también pagarán

La disposición afecta a cardenales, jefes de Dicasterio, presidentes, secretarios, subsecretarios, administradores y equivalentes, incluidos los auditores, y equivalentes del Tribunal de la Rota Romana.

Por lo tanto, las instituciones propietarias de los inmuebles deberán aplicar los precios que se aplican normalmente a quienes no tienen cargos de ningún tipo en la Santa Sede y en el Estado de la Ciudad del Vaticano. Las residencias sacerdotales intramuros también deberán aplicar las tarifas ordinarias establecidas por su propio órgano administrativo, como es el caso de Santa Marta, donde vive el papa Francisco.

La medida no tiene efectos sobre las facilidades ya concedidas en la fecha de su entrada en vigor y, por tanto, los contratos estipulados con anterioridad continuarán hasta su vencimiento natural, pero solo podrán ser prorrogados o renovados respetando lo ahora establecido, sin perjuicio de las renovaciones obligatorias establecidas por ley o por contrato. Cualquier excepción a la nueva normativa deberá ser autorizada directamente por el Papa, según se explica desde la Santa Sede.

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Fuente: https://www.vidanuevadigital.com/2023/03/01/el-papa-cobrara-a-los-cardenales-por-vivir-en-el-vaticano/

'¿Se necesitan cardenales?' Opinión del Padre Paco Gómez.



El pasado fin de semana se llevó a cabo el consistorio en el que Francisco de Roma creó 20 nuevos Cardenales de la Iglesia Católica. Wikipedia define estas figuras como una dignidad: “eclesiástico de alto rango… es el más alto título honorífico que puede conceder el Papa”.

Bergoglio ha insistido, tanto en esta ocasión como en las anteriores ceremonias, que los elegidos no deben considerarse príncipes, que no se trata de una promoción ni un reconocimiento a su trayectoria pastoral, que no es un honor. Es, más bien, y de acuerdo a la intención papal, un servicio que exige mayor disponibilidad hasta, incluso, derramar la sangre, lo que quiere expresar el hábito rojo que utilizan estos prelados.

Pero, más allá de las buenas intenciones manifiestas por Francisco, y de sus constantes llamados a la humildad de los seleccionados, en la práctica se sigue considerando tales nombramientos como un ascenso en el escalafón eclesiástico.

Sus ropajes, su título -“Eminencia”-, su velado pero firme poder en los corredores vaticanos y en las nunciaturas de sus países, confirman lo que el Papa no quiere que se dé: son dignatarios que no reflejan, por más de que mantengan un estilo de vida sobrio y austero, la humildad de los seguidores de Jesús.

¿Son necesarios los Cardenales en una Iglesia de puertas abiertas y en salida? ¿Caben tales personajes en una Iglesia pobre para los pobres? ¿De qué sirven, entonces?

No se puede justificar su existencia argumentando que son los consejeros del Sumo Pontífice. No todos ni en todo. El Papa actual y sus antecesores sí han solicitado, es cierto, las recomendaciones de algunos purpurados, ya de manera personal, ya en los dicasterios romanos. Pero lo mismo ha sucedido con obispos, curas, consagradas y laicos, que son convocados para participar en tales tareas consultivas. En realidad, su principal tarea es elegir al siguiente Papa, ya porque el actual renuncie, ya porque muera.

Por todo lo anterior, y en consonancia con lo pretendido por Francisco de Roma: ¿no sería mejor que se suprimiera este colegio cardenalicio?

Dos razones podrían sostener tal supresión: la pompa que le acompaña, querámoslo o no, y que desdice con la imagen de Iglesia que se ha venido proyectando en los últimos años, por una parte, y por otra, la necesidad de abrir a una mayor participación eclesial la misma elección del Papa, democratizándola. ¿O qué el proceso sinodal que estamos viviendo no avalaría esta propuesta?

Sé que se mantendrá la estructura. La reforma bergogliana de la Iglesia Católica no da para tanto. Pero el solo hecho de plantear tal posibilidad nos mete en el camino de la discusión. Transitémoslo.

Pro-vocación

El evangelio de hoy nos invita a ser sensatos a la hora de construir una torre, que podría ser la Iglesia del futuro. Pero ello no significa que debamos ser timoratos, pusilánimes, cobardes. Antes de que Francisco de Roma se nos vaya, y no falta mucho, aprovechemos el impulso que nos ha dado para edificar esa Iglesia con cimientos firmes y robustos, basados en el servicio y la inclusión, en la misericordia.

Autor: José Francisco Gómez Hinojosa

Vicario General de la Arquidiócesis de Monterrey (México)

Austeridad Vaticana: El Papa baja sueldos de los Cardenales de la Curia Romana



El Papa rebajó a los curiales un 10% del sueldo de 4.000/5.500 euros mensuales

De los más de 200 cardenales existentes, tan solo una veintena recibe esos ingresos al desempeñar una labor directiva en alguno de los dicasterios u otros organismos de la Santa Sede

El resto de los purpurados no reciben ningún emolumento extra por esa condición cardenalicia y su sueldo es el que tengan asignado en la diócesis de origen, ya sea como titular o emérito

Desde el inicio de su pontificado, el Papa Francisco ha ido en cada uno de sus ocho consistorios pidiendo a sus cardenales que no se consideren 'príncipes' de la Iglesia y que no se preocupen de los bienes terrenales ni de hacer carrera

A las preguntas sin respuesta que, en forma de chanza, recorren los círculos eclesiásticos sobre si es posible saber lo que está pensando un jesuita o averiguar realmente el número de congregaciones femeninas en la Iglesia católica, habría que añadir la interrogante sobre si es posible determinar cuál es el sueldo de un cardenal.

De un cardenal de Curia, añadamos, de los que presiden un dicasterio o se desempeñan en cargos de responsabilidad dentro de la Administración vaticana, porque los purpurados que están en sus diócesis tienen que organizarse con lo que reciben como obispos, que en España vienen a ser unos 1.250 euros netos mensuales.

Lo que sí sabemos es que, desde abril de 2021, los cardenales de Curia han visto rebajado su sueldo en un 10% debido al descenso de ingresos causado por la pandemia, que dio al traste con el presupuesto vaticano y motivó un motu proprio del Papa Francisco anunciando el tijeretazo también para el resto de empleados vaticanos, con porcentajes que iban entre el 8% y el 3% de recortes para no tener que despedir a nadie.

Descuadre en las cuentas vaticanas

La situación era angustiosa, con los Museos Vaticanos cerrados, lo mismo que la basílica de San Pedro, foco de atracción de miles de turistas diarios, unido a la reducción de donativos y limosnas, el descuadre de las cuentas era evidente en un presupuesto que se lleva el 50% en pagar los sueldos de los 6.000 funcionarios vaticanos.

No se supo de quejas cardenalicias por las bajadas en las nóminas. No se hubieran comprendido tampoco, sobre todo si se tiene en cuenta que las cifras oficiosas sobre los sueldos de los cardenales oscilan entre los 4.000 y los 5.500 euros mensuales, dependiendo de la antigüedad, complemento, por cierto, que se ha visto suspendido por la misma razón deficitaria hasta abril de 2023.

Comida y vivienda gratis en la Santa Sede

Y no se hubiera entendido tampoco porque esos 4.000/5.000 euros netos mensuales de sueldo se quedan prácticamente “limpios” para la disposición del purpurado de turno, toda vez que la práctica mayoría de los gastos de los cardenales de Curia en la Sante Sede están cubiertos, como es el caso de la comida y la vivienda, esta consistente en muchos casos en enormes apartamentos en las inmediaciones de la Plaza de San Pedro y en la Avenida de la Conciliazione.

De esta manera, de los casi 200 cardenales que estos días acompañan a Francisco en el consistorio extraordinario que se está celebrando en el Vaticano, unos 20 purpurados, los de Curia, tienen unos sueldos que rondarían los 50.000 euros anuales.

Es decir, con la anualidad de uno de esos hermanos cardenales, el nuevo cardenal de Mongolia, Giorgio Marengo, tendría prácticamente asegurado el presupuesto para pastorear su pequeño rebaño de 1.200 fieles durante un año.

En la reforma de la Curia que entró en vigor el pasado 5 de junio a través de la constitución apostólica Praedicate evangelium no se dispone ninguna norma sobre el sueldo de los cardenales. Pero los purpurados sí saben cuál es el modelo que Francisco busca para el Colegio cardenalicio. Se lo viene diciendo en cada consistorio. Ahora les ha hablado de misericordia, mansedumbre y sencillez. Pero en el 2017 les ‘desposeyó’ de un título que se había convertido en sinónimo: “Jesús -les dijo-no os ha llamado para que os convirtáis en ‘príncipes’ en la Iglesia. Os llama a servir como él y con él”.

"¿Por qué os preocupáis por el dinero?"

Y en el del año 2020, les indicó: “Si nos esperan en el cielo, ¿por qué debemos estar atrapados en preocupaciones terrenales? ¿Por qué deberíamos estar ansiosos sobre el dinero, la fama, el éxito, todo lo cual desaparece?”. “¿Por qué buscar padrinos para promover la carrera de uno?”, remachó, improvisando.

De esta manera, Francisco lleva ‘destronando’ a los cardenales de la pompa y el oropel que les ha acompañado históricamente. Su modelo, como ha dicho en este último consistorio, es el de Foucauld, Casaroli y Van Thuan.

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