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Reencarnación y Resurrección: ¿Cuál es la diferencia?



La diferencia entre reencarnación y resurrección es uno de esos temas que a menudo suscitan mucha reflexión y debate. Permíteme compartir contigo algunas reflexiones desde la fe católica, basadas en la enseñanza de la Iglesia y en la Sagrada Escritura.

Comencemos por explorar la idea de la reencarnación. La reencarnación es una creencia que sostiene que después de la muerte, el alma de una persona reencarna en otro cuerpo humano o incluso en otro tipo de ser vivo, como un animal. Esta creencia es parte de muchas tradiciones religiosas y filosóficas en todo el mundo, pero no es parte de la enseñanza católica.

En la fe católica, creemos en la resurrección, no en la reencarnación. La resurrección es el acto por el cual una persona fallecida es restaurada a la vida en su propio cuerpo, transformado y glorificado, en el último día, cuando Jesús regrese en gloria al final de los tiempos. Esta es una verdad central de nuestra fe cristiana, proclamada en el Credo: "Creo en la resurrección de los muertos y en la vida eterna".

La diferencia fundamental entre reencarnación y resurrección radica en la comprensión de la persona y la finalidad de la vida. Desde la perspectiva de la fe católica, cada persona es única e irrepetible, creada a imagen y semejanza de Dios, y tiene un destino eterno: vivir en comunión con Dios para siempre. La reencarnación sugiere un ciclo interminable de muerte y renacimiento, mientras que la resurrección ofrece la esperanza de una vida eterna en la presencia amorosa de Dios.

La Sagrada Escritura nos ofrece varias enseñanzas sobre la resurrección. En el Evangelio según San Juan, Jesús proclama: "Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá" (Juan 11,25). Esta afirmación de Jesús nos asegura que la resurrección no es simplemente una doctrina abstracta, sino una realidad viva y tangible en él mismo. Su propia resurrección es la garantía de nuestra esperanza de vida eterna.

Además, San Pablo en su primera carta a los Corintios nos habla de la resurrección de los muertos y nos revela que nuestra resurrección será una participación en la victoria de Cristo sobre la muerte: "Pues, así como todos mueren en Adán, así también todos serán vivificados en Cristo" (1 Corintios 15,22). Aquí vemos cómo la resurrección no es solo un evento futuro, sino un acontecimiento que se encuentra en el corazón mismo de nuestra fe.

En contraste, la idea de la reencarnación no tiene base en las Escrituras cristianas. Aunque algunos pueden interpretar ciertos pasajes de manera que parezcan apoyar la reencarnación, la enseñanza oficial de la Iglesia Católica la rechaza. El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que "no hay 'reencarnación' después de la muerte" (CCC 1013). En lugar de la reencarnación, la Iglesia enseña que después de la muerte, las almas de los justos van al cielo, al purgatorio o al infierno, según su relación con Dios y su vida en la tierra.

Es importante recordar que la fe católica no niega la realidad del alma ni la importancia de la vida espiritual. De hecho, la Iglesia enseña que el alma es inmortal y que nuestra vida terrenal es solo una etapa en nuestro viaje hacia Dios. Sin embargo, la reencarnación y la resurrección ofrecen respuestas diferentes a la pregunta fundamental sobre el propósito y el destino final de la vida humana.

La resurrección, en última instancia, es un acto de amor y misericordia por parte de Dios. Es la promesa de que nuestra vida no termina en la muerte, sino que encuentra su plenitud en la comunión eterna con Dios y con todos los que han vivido y han muerto en su amor. La resurrección nos invita a vivir con esperanza y confianza, sabiendo que nuestra vida no es en vano y que nuestro sufrimiento y nuestras pruebas serán transformados en gloria.

En conclusión, la diferencia entre reencarnación y resurrección es fundamental para nuestra comprensión de la fe cristiana y el significado de la vida humana. Mientras que la reencarnación sugiere un ciclo interminable de muerte y renacimiento, la resurrección nos ofrece la esperanza de una vida eterna en la presencia amorosa de Dios. Como cristianos, confiamos en la promesa de Jesús de que él es la resurrección y la vida, y que aquellos que creen en él vivirán para siempre. Que esta verdad nos llene de alegría y esperanza en medio de todas las pruebas y desafíos de la vida.

Autor: Padre Ignacio Andrade.

¿Qué dice la Iglesia sobre la creencia en "vidas pasadas"?


Trataré de aportarle una enseñanza clara y precisa sobre la creencia en "vidas pasadas" según la enseñanza de la Iglesia Católica. La Iglesia reconoce que esta creencia es común en muchas culturas y religiones, pero también sostiene que es incompatible con la fe cristiana.

La creencia en "vidas pasadas", también conocida como reencarnación, sostiene que después de la muerte, el alma de una persona se reencarna en otro cuerpo físico. Según esta creencia, el alma pasa por muchas vidas sucesivas hasta que finalmente alcanza un estado de perfección o unión con la divinidad.

La Iglesia Católica enseña que esta creencia es incompatible con la fe cristiana por varias razones. Primero, la reencarnación contradice la enseñanza de la resurrección de los muertos. La resurrección de los muertos es una verdad central de la fe cristiana y se refiere a la creencia en que después de la muerte, nuestros cuerpos resucitarán y se reunirán con nuestras almas para la vida eterna. En cambio, la reencarnación sugiere que después de la muerte, nuestras almas simplemente se transfieren a otro cuerpo físico, lo cual es incompatible con la enseñanza de la resurrección.

En segundo lugar, la reencarnación niega la singularidad y la dignidad de cada persona humana. La fe cristiana enseña que cada persona es única y creada a imagen y semejanza de Dios. La creencia en la reencarnación sugiere que las personas son simplemente una parte del ciclo de la vida y la muerte, y no tienen un valor intrínseco en sí mismas.

En tercer lugar, la reencarnación contradice la enseñanza de la salvación por medio de Cristo. La fe cristiana enseña que la salvación es posible solo por medio de la fe en Jesucristo y su obra redentora en la cruz. La reencarnación sugiere que la salvación se puede alcanzar por medio de la acumulación de buenas acciones en varias vidas sucesivas, lo cual es incompatible con la enseñanza cristiana de la gracia y la salvación por medio de la fe.

La Biblia y el Catecismo de la Iglesia Católica respaldan estas enseñanzas de la Iglesia sobre la incompatibilidad de la reencarnación con la fe cristiana. En la Biblia, encontramos una clara enseñanza sobre la resurrección de los muertos. San Pablo habla de la resurrección en 1 Corintios 15,12-19:

"Pero si se predica que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre ustedes que no hay resurrección de los muertos? Si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo no resucitó. Y si Cristo no resucitó, nuestra predicación es inútil y su fe también es inútil. Además, somos hallados falsos testigos de Dios, porque hemos dado testimonio de que Dios resucitó a Cristo, lo que él no hizo si es que los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, entonces Cristo tampoco resucitó. Y si Cristo no resucitó, su fe es vana; todavía estás en tus pecados. Además, aquellos que han muerto en Cristo perecieron. Si solo tenemos esperanza en Cristo en esta vida, somos los más miserables de todos los hombres."

Esta enseñanza de San Pablo deja en claro que la resurrección de los muertos es una verdad central de la fe cristiana y que la negación de esta verdad lleva a la inutilidad de la predicación y la fe cristiana.

El Catecismo de la Iglesia Católica también afirma la centralidad de la resurrección de los muertos en la fe cristiana. El párrafo 989 del Catecismo declara: "Creemos en la resurrección de los muertos. La resurrección de los muertos es la obra de la Santísima Trinidad. Es obra del poder divino. Muestra que el Dios de la salvación es también el Dios de la vida eterna." Además, el Catecismo afirma que la resurrección de los muertos es una verdad que se encuentra en toda la Escritura y es un punto central de la predicación apostólica (CCC 992).

En cuanto a la singularidad y la dignidad de cada persona humana, la Biblia y el Catecismo también respaldan la enseñanza de la Iglesia Católica. En el libro del Génesis, encontramos que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza (Gn 1, 26-27). El Catecismo explica que esto significa que "el hombre es la única criatura terrestre a la que Dios ha amado por sí mismo" y que "la dignidad del hombre deriva de su condición de ser creado a imagen y semejanza de Dios" (CCC 1700).

La Biblia y el Catecismo también apoyan la enseñanza cristiana de la salvación por medio de Cristo. En el Evangelio de Juan, Jesús dice: "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí" (Jn 14, 6). El Catecismo declara que "la salvación viene solo de Cristo" y que "no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres por el cual podamos ser salvos" (CCC 846, 846). Esta enseñanza se opone a la creencia en la reencarnación, que sugiere que la salvación se puede alcanzar por medio de la acumulación de buenas acciones en varias vidas sucesivas.

Es cierto que hay personas que afirman haber experimentado "regresiones" a vidas pasadas a través de técnicas como la hipnosis o la meditación, y que esta experiencia les ha llevado a creer en la reencarnación. Sin embargo, la Iglesia Católica no acepta estas afirmaciones como prueba de la realidad de las vidas pasadas y la reencarnación.

En primer lugar, es importante recordar que las técnicas utilizadas para "regresar" a vidas pasadas no son científicamente comprobables y no han sido aceptadas por la comunidad científica como una forma válida de investigar la historia personal de una persona. Por lo tanto, la Iglesia Católica no considera que estas técnicas puedan proporcionar pruebas válidas de la existencia de vidas pasadas.

Autor: Padre Ignacio Andrade.

¿Cuáles son las diferencias entre la doctrina cristiana de la resurrección y la reencarnación?


La doctrina cristiana de la resurrección y la creencia en la reencarnación son dos conceptos diferentes. Aquí hay algunas diferencias clave:

1. La naturaleza del ser humano: En la doctrina cristiana, se cree que los seres humanos tienen una sola vida terrenal y un alma inmortal que sobrevive después de la muerte. La reencarnación, por otro lado, implica que el alma de una persona pasa por muchas vidas y tiene muchas experiencias diferentes.

2. El propósito de la vida: La creencia cristiana es que la vida en la tierra es una oportunidad para alcanzar la salvación y vivir en la presencia de Dios después de la muerte. La reencarnación, en cambio, sugiere que la vida en la tierra es una oportunidad para que el alma aprenda lecciones y evolucione espiritualmente.

3. La muerte: En la doctrina cristiana, la muerte es vista como el final de la vida terrenal y el comienzo de la vida eterna en la presencia de Dios. En la reencarnación, la muerte se ve como el final de una vida y el comienzo de otra.

4. La existencia de Dios: En la doctrina cristiana, Dios es visto como el Creador y gobernante del universo, y la salvación solo puede lograrse a través de la fe en Jesucristo. En la reencarnación, no hay necesidad de un Dios personal y se cree que el destino del alma es determinado por las acciones pasadas.

En resumen, la doctrina cristiana de la resurrección se centra en la idea de que los seres humanos tienen una sola vida en la tierra, después de la cual serán resucitados para vivir una vida eterna en la presencia de Dios. La reencarnación, por otro lado, sugiere que el alma pasa por muchas vidas y experiencias diferentes en su camino hacia la evolución espiritual.

¿Qué enseña la Iglesia sobre la resurrección?
La enseñanza de la Iglesia Católica sobre la resurrección es una creencia fundamental de la fe cristiana y se basa en las Escrituras y en la tradición de la Iglesia.

La Iglesia enseña que la resurrección es un evento futuro en el cual los muertos serán resucitados y los cuerpos se unirán de nuevo con sus almas. Esta creencia se basa en las enseñanzas de Jesús y de los apóstoles en el Nuevo Testamento, donde se describe la resurrección de Jesús y se habla de una resurrección futura para todos los creyentes.

La Iglesia enseña que la resurrección será un evento físico, no solo espiritual, lo que significa que nuestros cuerpos serán resucitados y unidos de nuevo con nuestras almas. Esto es diferente a la creencia en la reencarnación, donde se cree que el alma toma diferentes cuerpos en distintas vidas.

La resurrección es vista como un evento glorioso y triunfante, que señala la victoria sobre el pecado y la muerte. La Iglesia enseña que la resurrección es una prueba de la promesa de la vida eterna para aquellos que creen en Jesucristo y siguen sus enseñanzas.

En resumen, la enseñanza de la Iglesia Católica sobre la resurrección es que los cuerpos y las almas de los muertos serán reunidos de nuevo en un evento futuro, como una señal de la victoria sobre el pecado y la muerte y una promesa de la vida eterna para aquellos que creen en Jesucristo.

Qué es la Iglesia de Dios Todopoderoso, la secta prohibida por Pekín que cree que Jesucristo reencarnó en una mujer china

 



Para ellos, ya sonaron las trompetas del Apocalipsis y el Juicio Final está cerca.

Y lo protagonizará, dicen, una mujer, la "reencarnación de Jesucristo", que es china y perseguida.

Son los miembros de la Iglesia de Dios Todopoderoso, una secta que las autoridades de Pekín consideran "terrorista" y otras denominaciones cristianas tildan de "culto satánico".

Pero sus miembros se consideran poseedores de la "verdad última", dueños de la "religión verdadera", de una "buena nueva" que los "poseídos por el mal" no pueden ver: que Jesús ya está de regreso, viste faldas y solo le regalará el cielo a unos pocos: los que crean en Ella.

Surgido en la década de 1990 en una ciudad de la provincia de Henan, en la región centro-oriental de China, el culto se mantuvo por años en el más estricto secretismo, al parecer, por una razón deducible: se declaran abiertamente anticomunistas y consideran que el gobierno de Pekín está influido por el demonio.

No fue hasta 2014 cuando saltaron a la palestra, luego de que algunos de sus miembros fueron condenados por matar a golpes una mujer que, según el gobierno chino, se negó a darles su número de teléfono cuando intentaban convencerla de sumarse a la secta.

Ellos alegaron que la joven estaba poseída por Satán.

No fue la primera vez, sin embargo, en que fueron acusados de "expulsar demonios" a base de porrazos y golpes mortales.

Y el Verbo se hizo carne (de nuevo)

En su libro "Deceived by the Lightning"(Engañados por el rayo, en español), Lois Chan y Steve Bright dos de los primeros investigadores en estudiar los orígenes de la secta, explican que fue creada por un profesor de física llamado Zhao Weishan, quien tras ser perseguido, logró escapar de China y estableció la sede del culto en Estados Unidos.

De acuerdo con los autores, Zhao, en un inicio, se autodefinió como la reencarnación china del mesías y fundó una iglesia para darse culto a sí mismo junto a siete discípulos provenientes de otra secta fundamentalista cristiana denominada los "Gritadores".

Luego, no queda claro en qué momento, su polémica teología cambió: ya no sería él el Hijo del Dios de Israel, sino que proclamó que Cristo se había reencarnado en una humilde campesina del norte de China llamada Yang Xiangbin.

Según se lee en la página oficial de la secta en internet, el objetivo de la segunda venida del Mesías es juzgar y purificar al género humano y ayudarle durante "los últimos días" que restan de la batalla contra el demonio.

Zhao, que vive actualmente en Nueva York según las autoridades chinas, se convirtió, no obstante, en el enviado especial del Verbo encarnado y coordinador terrenal de las actividades para salvar a la humanidad del fin del mundo.

El libro fundamental del culto, al que llaman "evangelio" o "santa biblia" se denominada "La Palabra manifestada en la piel" y, de acuerdo a los seguidores, fue escrito de puño y letra por la versión china y femenina de Jesucristo.

Ahí dicen que "Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, inició oficialmente su trabajo en China en 1991", pero el gobierno se opuso y persiguió "cruelmente" a la Mesías (es decir, a Yang), así como a sus "siervos" y "al pueblo escogido".

Según un informe del gobierno chino publicado por la televisora Ifeng y la agencia Xinhua, ambas oficiales, Yang, quien se presume es la esposa de Zhao y vive con él en Nueva York, "tiene un historial de enfermedades mentales" y fue diagnosticada con esquizofrenia y delirios de grandeza por autoridades médicas.

Un hecho que el culto niega y atribuye a la persecución y al desprestigio al que ha sido sometido por el gobierno.

Secta 2.0

El historiador chino residente en México Liu Chengzu explica a BBC Mundo que la secta se conoce en su país con el nombre de "Relámpago Oriental" y no fue hasta su difusión en Estados Unidos cuando se "occidentalizó" como Iglesia de Dios Todopoderoso o Iglesia del Evangelio del Reino.

"Realmente es muy poco conocida dentro de China, como la mayoría de los cultos cristianos. No creo que existen estadísticas creíbles sobre sus miembros, pero se estima que sus principales seguidores pertenecen a regiones del interior, zonas pobres alejadas de las grandes ciudades, donde hay más condiciones para que surjan (cultos de este tipo)", asegura.

Una persona que se dijo llamar "hermana Lisa", que intenta captar nuevos adeptos a través de un chat que se abre cuando se visita la página oficial de la secta, le dijo a BBC Mundo que el culto cuenta con "millones de seguidores" y "más de 20 iglesias en todo el mundo".

"El evangelio se extendió a través de China continental y rápidamente a Hong Kong, Taiwán, Corea, Japón, Estados Unidos, Canadá y muchos otros países y regiones. No importa en qué país se encuentren, todos los creyentes practican la Palabra", afirmó.

Pero si es perseguido y prohibido dentro China, su proyección internacional parece estar basada en internet. Desde allí intentan captar prosélitos de todo el mundo a base de becas y estudios bíblicos que se realizan a través de cuentas de Facebook y de Skype, según constató BBC Mundo.

Estas redes sociales resultan el eslabón fundamental: a través de ellas los nuevos adeptos aprenden los "misterios" y las "revelaciones" del libro fundamental de su credo: "La Palabra manifestada en la piel" y de otras secuelas que se le atribuyen a la mesías y a su profeta.

Expansión en China

No está claro cómo la creencia se difundió dentro del país asiático, dada la férrea oposición del gobierno chino a este tipo de sectas.

Liu considera que, como demostró el asesinato colectivo de 2014, la labor de proselitismo religioso la realizan sus miembros con visitas a lugares públicos o viviendas donde intentan recabar datos de las personas, a veces bajo amenaza, para luego visitarlas o enviarles materiales doctrinales

Según el gobierno chino, las labores de proselitismo se realizan en grupos de tres a cinco personas y, por cada nuevo adepto, las personas involucradas en su captación reciben un premio que ronda los US$3.200.

El culto, de acuerdo con Pekín, se sostiene por los diezmos que deben pagar sus creyentes como "membresía", ascendente a unos US$320 mensuales y son adoctrinados en la creencia de que a mayores donaciones, más grandes serán los privilegios en el Paraíso.

La "hermana Lisa" declinó hablar con BBC Mundo sobre los métodos de financiación de la secta con una invitación a un "taller bíblico por Skype o Facebook".

Cristianismo y fundamentalismo en China


Para el editor del Servicio Chino de la BBC, Howard Zhang, una de las grandes interrogantes detrás de esta secta y de otras de tendencias cristiano-fundamentalista en la nación, donde se profesa el ateísmo militante, es por qué el "país comunista se ha convertido en un campo fértil para la proliferación de estos cultos".

Un estudio del Pew Research de 2011 estimaba que China contaba entonces con 67 millones de cristianos, una cifra que se contrapone con los 88 millones de miembros que tiene el Partido Comunista, según datos oficiales.

La Iglesia de Dios Todopoderoso se cuenta sí misma como una de las principales víctimas de la persecución religiosa del gobierno y cita en su página decenas de casos en que sus adeptos han sido reprimidos por expresar su fe.

El culto niega, además, las acusaciones de asesinatos, mutilaciones y disturbios que tanto el gobierno chino como organizaciones de derechos humanos han atribuido a sus fieles.

Un documental realizado por la BBC en 2014, tras el asesinato de la mujer, reveló que uno de los basamentos fundamentales de este culto es el de "matar demonios", una creencia que mezcla fundamentos del cristianismo y de antiguas tradiciones asiáticas en las que se cree que las personas son poseídas por fuerzas malignas.

De acuerdo con varios entrevistados para ese material, las personas que deciden abandonar la secta pueden ser torturadas, perseguidas o castigadas de diversas maneras por otros miembros.

Al preguntarle sobre estos casos, la "hermana Lisa" respondió que "solo Dios puede premiar a los buenos y castigar a los desviados".

Para Liu, el surgimiento de este culto de corte fundamentalista se entrelaza directamente con las causas que originan su persecución.

"Este grupo es un ejemplo de cómo totalitarismo y fundamentalismo van a veces de la mano. No creo que la existencia de estas sectas sea un fenómeno peculiar de China, pero las formas en la que se les combate y cómo ellas se refuerzan con el tiempo explica mucho sobre el funcionamiento de la sociedad china", aseguró.

Razones por las que los católicos rechazamos la anticristiana creencia de la "reencarnación"



La creencia en la reencarnación, como la creencia en el karma, forma parte de las religiones orientales y ha llegado a Occidente como producto de consumo propio de la Nueva Era.

¿Tiene algún fundamento creer que hemos vivido otras vidas anteriores en otros cuerpos, siendo nosotros mismos? Peter Kreeft, católico  converso del protestantismo, filósofo doctorado en la Universidad de Yale y profesor en el Boston College y en el King's College de Nueva York, incluyó el asunto en uno de sus últimos libros: Ask Peter Kreeft [Pregúntale a Peter Kreeft], que recoge cien cuestiones que le han planteado en sus muchos años y muchas conferencias como apologista de la fe.

Kreeft sintetizó los contenidos de sus respuestas del libro sobre la reencarnación en un artículo en Catholic Exchange donde explica por qué los católicos no creen en ella, y cuya argumentación estructuramos y sintetizamos a continuación:

¿Por qué los católicos no creen en la reencarnación?

1. Porque es contraria a la Resurrección, y "si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación y vana también vuestra fe" (1 Cor 15, 14). Cristo resucitado convivió con los apóstoles y tenía un cuerpo físico que podía tocarse y que Él alimentaba.

2. Porque la Biblia la contradice expresamente: "El destino de los hombres es morir una sola vez; y después de la muerte, el juicio" (Heb 9, 27).

3. Porque la Iglesia siempre rechazó esa idea a pesar de que ya existía y era muy popular en el ambiente de cultura griega en el nació y se difundió el cristianismo. En la filosofía platónica, la vida después de la muerte consiste en liberarse del cuerpo. En el cristianismo, consiste en la resurrección del cuerpo.

4. Porque es un insulto al cuerpo. Sitúa toda nuestra humanidad en el alma o en el espíritu, y considera al cuerpo como un motel de carretera temporal, en el mejor de los casos, o como una prisión o una tumba, en el peor. Sin embargo, las Sagradas Escrituras nos dicen que Dios creó el cuerpo, y que la imagen de Dios es en cierto modo corporal además de espiritual. La primera vez que se menciona la imagen de Dios ("Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó", Gn 1, 27) se habla de hombre y mujer, palabras que tienen un significado físico y biológico, no solo referidas a la mentalidad masculina o femenina.

5. Porque es un insulto a la individualidad. Con la reencarnación, tu vida no es única. En tiempos fuiste alguien distinto. Tu único yo se convierte en algo relativo e intercambiable, como si fuese una máscara o un uniforme.

6. Porque repudia la moralidad. Los neoplatónicos y los gnósticos iban más lejos que Platón y afirmaban que el cuerpo es la causa del pecado y del mal. Una filosofía muy conveniente para los pecadores: “Mi cuerpo me obligó a hacerlo. La culpa es tuya, Dios, por hacerme cargar con él”.

7. Porque rompe la unidad de la persona.  Descartes, quien en cuanto católico no compartía literalmente las herejías gnósticas, sí creía que el cuerpo era una sustancia separada del alma. Los cuerpos ocupan espacio pero no piensan; las almas piensan, pero no ocupan espacio. Así que no hay nada común que las una. Esencialmente somos almas, fantasmas acogidos por nuestros cuerpos como en una casa. Las consecuencias de esta "escisión cartesiana" en el olvido de la filosofía realista son incalculables.

8. Porque es contradictoria, como le demostró un cristiano a San Justino Mártir (100-165), que era platónico, llevándole a su conversión. El cristiano le preguntó a San Justino cómo explicaba la existencia de los cuerpos. Justino respondió que era un justo castigo de los dioses por los pecados cometidos en alguna vida corporal anterior. El cristiano le preguntó entonces si recordaba sus vidas, y la respuesta fue que no las recordaba. “Entonces, ¿cómo puedes ser castigado y, mediante el castigo, redimido de tus pecados anteriores, si no los recuerdas?” El futuro mártir no pudo contestar. El cristiano le interrogó sobre su esperanza en el más allá, y Justino contestó que esperaba liberarse del cuerpo en el Cielo, una vez que se hubiesen completado todos los castigos tras un número suficiente de reencarnaciones en la tierra. "En ese cielo puramente espiritual, ¿reina la perfección?", insistió su interlocutor. Sí, explicó el platónico, porque en él no hay cuerpos. "Pero si en el cielo no hay cuerpos, y por tanto no hay pecado, ¿por qué nos castigan los dioses?", argumentó el cristiano. Justino no tuvo qué decir, y no mucho después se convirtió, descubriendo que su nueva fe cristiana era también una filosofía más razonable que el platonismo. En efecto, en el esquema platónico de la reencarnación, el principio de los cuerpos (el castigo del pecado) y el final de los cuerpos (liberarse de ellos en el Cielo) se contradicen .

9. Porque es antivital, al quitarle a la vida todo su dramatismo. La reencarnación es como un examen sin consecuencias. Si puedes hacer infinitos exámenes hasta conseguir aprobar, le quitas todo dramatismo a la prueba. Si hay en la vida hay drama es porque solo tienes una oportunidad, y eso es lo que permite disfrutarla.

10. Porque casi siempre va de la mano con el panteísmo. Para explicar por qué, hace falta algo de filosofía. Es la materia la que individualiza cada forma esencial, la que hace múltiples a los miembros de una misma especie. Todos tenemos la misma forma esencial (a saber, la naturaleza humana), del mismo modo que todos los ejemplares de un cierto libro tienen la misma forma esencial. Si somos muchos en cantidad -como son muchos los ejemplares de un mismo libro- es por la materia, no por la forma. La forma es una; la materia es múltiple. Hay muchas copias materiales de una misma forma esencial. Por tanto, si somos uno en el espíritu pero muchos en la materia (premisa primera), y si esencialmente somos solo espíritu (premisa segunda para quienes creen en la reencarnación), la conclusión lógica es que somos esencialmente un único ser, no muchos seres. Todos somos olas del mar divino, todos somos parte de Dios. Y eso es panteísmo.

Ellos lideran una secta y afirman ser la reencarnación de Jesucristo y María Magdalena.

 


Un hombre que asegura ser la mismísima reencarnación de Cristo y su compañera, quien afirma ser María Magdalena, están siendo motivo de preocupación por la forma en la que están envolviendo a miles de personas para lucrarse a base de estas mentiras.

Alan John Miller de 52 y Mary Luck de 37, aseguran ser Jesucristo y María Magdalena reencarnados en lo que es una secta llamada “Verdad Divina”, con la cual tienen engañados a más de 25 mil personas y con la cual consiguen medio millón de dólares por año.

Una de las partes más llamativas de la secta es que afirman que Jesús tiene un interés amoroso por María Magdalena, lo cual estarían representando ante miles de personas que los siguen; ambos viajan por el mundo diciendo que la relación que se puede tener con Dios es a través de las emociones y su control.

Originario de Australia, Miller quien era experto en tecnologías de la información, fundó la secta en un pequeño pueblo del país en el cual sus seguidores se han mudado y pagan grandes cantidades de dinero por estar con ambos.

Por esta razón es que las autoridades están encendiendo sus alarmas debido a un potencial grave de estafa y manipulación de las personas que siguen a la pareja con sus enseñanzas falsas.

Incluso, Miller dice que aún recuerda “su crucifixión” hace más de 2 mil años, así lo expresó para Sky News.

“Tengo recuerdos muy claros de la crucifixión, pero no fue tan angustioso para mí como lo fue para otros, como María, que estuvo presente”, dijo.

"Cuando eres dios no estás en estado de miedo, y tienes buen control sobre las sensaciones de tu cuerpo y el nivel de dolor que puedes absorber", agregó.

Sus insólitas declaraciones incluyen que después de su crucifixión conoció a “Platón, Sócrates y varios papas y presidentes”; además de hablar de Lázaro como su “amigo” y una de las tantas personas a las que resucitó.

Varias personalidades han sucumbido a la falsedad de sus supuestas enseñanzas, el empresario George Hamel y su esposa, renunciaron a sus negocios para seguirlo y hasta una neurocientífica de nombre Louise Luli Faver abandonó su carrera para seguir sus enseñanzas.

La verdad es que el hombre es catalogado como peligroso por el efecto que causa en las personas, así lo dijo el reverendo David Millikan, quien lo conoce bien.

“Es un hombre peligroso porque sus seguidores abandonan a sus familias, renuncian a su vida social, gastan todo su dinero solo para seguirlo y se convierten en zombis”, dijo.

“Tampoco le importa que la primera esposa de Miller lo haya dejado en 1997 diciendo sobre su esposo que era un loco peligroso”, agregó.

Además, el reverendo Millikan dice que el hombre se abstiene de demostrar su supuesta identidad y poder de hijo de Dios cuando alguien le pide un milagro.

“Cuando un detractor le pide que haga un milagro, responde que no es necesario, porque él es Jesús y todos lo saben. No creas tanto en esas cosas. Por ejemplo, dicen de mí en la Biblia que convertí el agua del vino. Y es mentira, no lo hice”, dijo sobre Miller.

Con todo lo que hace, ha hecho profecías que son altamente peligrosas para los ciudadanos, pues dijo que un tsunami de 100 metros golpearía a Australia y que un nuevo continente saldría al lado de Hawai.

“También sostiene que se producirán terremotos devastadores, que algunos países desaparecerán por completo mientras que otros países cambiarán totalmente”, finalizó Millikan.

Definitivamente, son tiempos en los que las personas deben tener los ojos bien abiertos y pedir a Dios por discernimiento, a fin de que no envolverse en cosas como éstas que los desvían del camino que es Cristo Jesús.

¿Por qué los Cristianos creemos en la resurrección y no en la reencarnación?


¿POR QUÉ LOS CRISTIANOS CREEMOS EN LA RESURRECCIÓN Y NO EN LA REENCARNACIÓN?
Por: Mary Rezac 

La doctrina cristiana sobre la resurrección se encuentra en el C.i.C. en los numerales que van del 988 al 1001

Tal vez un elemento de la Nueva Era o New Age que goza de popularidad en el mundo actual es la reencarnación, una creencia que incluso algunos católicos aceptan pese a ser incompatible con la fe cristiana.

Una reciente encuesta realizada por el prestigioso Pew Center reveló que, por ejemplo, un 29% de cristianos en Estados Unidos acepta la reencarnación como algo cierto. En el caso de los católicos, el 36% admite esta creencia.

¿De dónde surge la creencia en la resurrección?
Aunque la creencia en la resurrección comienza cuando el Señor Jesús resucitó al tercer día después de morir, ya había cierta idea al respecto entre algunos judíos como los fariseos.

“Los fariseos creían en ángeles y en las almas espirituales y, en general, en la resurrección de los muertos”, dijo a CNA –agencia en inglés del Grupo ACI– el diácono Joel Barstad, profesor de Teología del Seminario Saint John Vianney en Denver (Estados Unidos).

“La resurrección de Jesús de entre los muertos confirmó esa creencia, pero también le dio una base sólida y profunda”, agregó.

La doctrina cristiana sobre la resurrección se encuentra en el Catecismo de la Iglesia Católica en los numerales que van del 988 al 1001.

El numeral 989 señala: “Creemos firmemente, y así lo esperamos, que del mismo modo que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos, y que vive para siempre, igualmente los justos después de su muerte vivirán para siempre con Cristo resucitado y que Él los resucitará en el último día. Como la suya, nuestra resurrección será obra de la Santísima Trinidad”

“El término ‘carne’ designa al hombre en su condición de debilidad y de mortalidad. La ‘resurrección de la carne’ significa que, después de la muerte, no habrá solamente vida del alma inmortal, sino que también nuestros ‘cuerpos mortales’ volverán a tener vida”.

“Creer en la resurrección de los muertos ha sido desde sus comienzos un elemento esencial de la fe cristiana. ‘La resurrección de los muertos es esperanza de los cristianos; somos cristianos por creer en ella’”, señala luego el numeral 990.

“La salvación es la unidad con Cristo porque Cristo trae el Reino de Dios y ese Reino se realiza en la resurrección”, dijo a CNA el profesor de Teología sistemática de la Universidad Católica de América, Michael Root.

Joel Barstad dijo que “un cristiano es un individuo que quiere ser realmente alguien ahora y luego de la muerte hasta el fin de los tiempos, pero para que eso sea posible, voy a necesitar mi cuerpo resucitado y los demás necesitarán los suyos”, precisó.

¿Por qué los cristianos deben rechazar la reencarnación?

En opinión de Root, las dos razones principales para rechazar la creencia en la reencarnación son: que se opone a la forma en la que Cristo ofrece la salvación y porque va en contra de la naturaleza de la persona humana.

Root explicó que la reencarnación “contradice la imagen de la salvación que tenemos en el Nuevo Testamento, donde nuestra participación en la resurrección de Cristo es efectivamente de lo que se trata la salvación” y “nos da una imagen muy distinta de lo que es ser humano: un ente incorpóreo que no está relacionado a ningún tiempo específico”.

“El cristianismo toma muy en serio que somos seres con un cuerpo y, cualquier noción de reencarnación considera que el ser solo tiene una especie de conexión accidental con cualquier cuerpo específico, porque desde esa perspectiva uno pasa de un cuerpo a otro y a otro y a otro; y ese no tener un cuerpo específico termina en la idea de que uno no sabe quién es”, destacó Root.

El documento vaticano sobre la Nueva Era titulado “Jesucristo portador del agua de la vida”, señala que “la unidad cósmica y la reencarnación son irreconciliables con la creencia cristiana de que la persona humana es un ser único, que vive una sola vida de la que es plenamente responsable: este modo de entender la persona pone en cuestión tanto la responsabilidad personal como la libertad”.

Barstad también señaló que la creencia en la reencarnación no es algo positivo, tampoco para los budistas e hinduistas, quienes la ven como algo de lo que se debe escapar.

“No conozco una doctrina robusta sobre la reencarnación (…) que considere la reencarnación de un alma como algo bueno; aunque de repente algunos hinduistas o estoicos la vean como una necesidad cósmica benigna; pero ciertamente la aspiración más profunda” de algunos que creen en esto “sea disolver los nexos de las relaciones temporales y corporales totalmente; es decir, disolver la relación con el cuerpo de modo que no sea posible otra reencarnación para un alma. La meta para el alma es entonces convertirse permanentemente en nadie”, destacó Barstad.

La esperanza de la resurrección

Si bien los cristianos pueden experimentar sufrimiento en la vida, también pueden vivir la esperanza de que “son amados por Cristo que, a través de su propia muerte humana y divina; y su resurrección, puede llevarlos hasta el final y remodelarlos, haciendo algo hermoso a partir de un enredo”, explicó Barstad.

Los cristianos además esperan la resurrección de los otros, de sus amigos y seres queridos, “para vivir en un cielo nuevo y una tierra nueva”.

“Por todo esto evangelizamos, por esto nos arrepentimos de nuestros errores y perdonamos a quienes nos hacen mal. Por esto rezamos por los muertos y por esto los santos que ya gozan de la visión beatífica de Dios también rezan por nosotros”.

Los santos, concluyó el experto, “están todavía involucrados con el mundo y esperan con nosotros la revelación final de Cristo que nos dará la resurrección a todos”.

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos:

http://es.catholic.net/op/articulos/71487/cat/13/por-que-los-cristianos-creemos-en-la-resurreccion-y-no-en-la-reencarnacion.html

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¿Es Juan Bautista, Elías reencarnado?



¿ES JUAN BAUTISTA, ELÍAS REENCARNADO?
Por Frank Morera

Hay dos razones por lo menos por las cuales Juan no pudo ser una reencarnación de Elías:

1) De acuerdo con la doctrina de la reencarnación, antes de que el alma se reencarne en un cuerpo, el cuerpo que habitaba anteriormente tiene que haber muerto; pero Elías nunca murió, sino que fue arrebatado al cielo en un torbellino (2 Re. 2:11).

b) Elías reaparece en el monte de la transfiguración (Mt.17 y Mr.9) junto con Moisés. Los discípulos parecen no tener problemas para identificarlo, en ningún momento lo confunden con Juan el Bautista.

¿Qué dijo entonces Jesús cuando afirmó que Elías ya había venido (Mt.17:12-13)? Simplemente que Juan había venido con la misma misión de Elías, o sea con el mismo objetivo. En Lucas 1:17 el ángel dice que Juan vendría con “el espíritu y el poder de Elías”.

Indudablemente estamos aquí frente a un clásico caso de tipología bíblica, o sea LA REPRESENTACIÓN DE UNA COSA POR OTRA --- O UNA PERSONA REPRESENTANDO A OTRA:

Ejemplo: Adán fue un tipificación de Cristo (Rom. 5:14). Otra fue Isaac (Heb 11:19). 1 Corintios 5:7 expresa que Cristo es nuestra pascua (cordero sacrificado)

¿Qué quiso decir Jesus cuando dijo que Juan era Elías?

El mismo Juan dijo que él NO era Elías: ¿"Y le preguntaron (Juan): --¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: -- NO SOY. -- ¿Eres tú el Profeta? Y respondió: -- NO." Juan 1:21.

Juan el Bautista (primo de Jesús) cumplió una obra similar a la de Elías. Llegó a ser como una voz que clama en el desierto, ya que la mayoría no le prestó atención. Cumple la profecía de Isaías 40.

Sin embargo salta a la vista que Juan sabía que él era el mensajero profetizado por Isaías, así que es lógico suponer que también sabía de la profecía de Malaquías (donde se habla de Elías).

Yo creo que la profecía hablaba de alguien semejante a Elías o mejor, alguien sobre el que reposa el ESPÍRITU PROFÉTICO de Elías (Elías el primer Profeta. Juan, el último).
Sobre el que reposaría el Espíritu de Elías, el carácter de Elías, que prepararía el reino al Mesías, como Elías preparó el Reino de Israel por medio de la represión y el cambio de vida.

Puedes ver en el libro de los Reyes como Elías y Juan tenían puntos comunes, entre otros, hablaban con fuerza y denunciaban las iniquidades de sus respectivos reyes.

Los cristianos no creemos en la reencarnación, creemos en la Resurrección, la reencarnación niega la obra redentora de Jesús al hacerte a ti mismo tu propio redentor.

Bendiciones+


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