Mostrando las entradas con la etiqueta esclavitud. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta esclavitud. Mostrar todas las entradas

Isabel la Católica luchó contra la esclavitud 300 años antes que Abraham Lincoln

 


Después de más de 130 años, California retirará la estatua de Isabel la Católica y Cristóbal Colón porque ofende a los indígenas americanos. Tras la ola de protestas antirracistas en el país, el Legislativo ha tomado la decisión de retirarla.

Los primeros españoles en pisar América siempre han sido objeto de polémica. Muchos americanos cuestionan la actuación de Isabel la Católica con los esclavos en el continente, pero pocos saben que ella  luchó contra la esclavitud desde el principio al ordenar al navegante que tratara “a dichos indios muy bien y con cariño”.
La lucha de Isabel la Católica contra la esclavitud

El objetivo del viaje que Cristóbal Colón le planteó a los Reyes Católicos era llegar a una isla de Asia, aunque finalmente acabó descubriendo un nuevo continente. Cuando el navegante regresó por primera vez le contó a los Reyes todos los detalles y fueron estos quienes conocieron a varios indios.

*****



*****

Tras conocer esta noticia, la Reina castellana tenía claro que quería llevar al Nuevo Mundo la educación castellana, la atención sanitaria, los sistemas políticos y los valores espirituales cristianos a millones de personas, aparte de que, por mucho aprecio que tuviera a Colón, no quería permitir que toda la conquista y evangelización se produjera a través de un solo hombre.

En el primer momento, tras la vuelta de Cristóbal Colón, la Reina Isabel redactó dieciséis órdenes de cara a los próximos viajes. El primero de los puntos se refería a la obligación de instruir en la religión cristiana a los indios, a los que “por todos los medios debían esforzarse y empeñarse en convencerlos” para convertirlos a "nuestra sagrada fe católica", además de enseñarlos español para que entendieran a los sacerdotes que envió con Colón

Isabel la Católica pedía que no se les hiciera daño y disponía a que ambos pueblos pudieran servir los unos a los otros. En el caso de conocer que alguno de ellos estaba siendo maltratado, Colón debía “castigar a los responsables con severidad”.

¿Por qué se cree que Isabel la Católica no iba en contra de la esclavitud?

A espaldas de la Reina, Cristóbal Colón desobedeció las instrucciones de no causar daño a los indios cuando se enfrentó a las dificultades del terreno. Los Reyes Católicos exigían que trataran bien a los indios, les enviaran mensajes y les llevaran regalos, pero poco tiempo después se demostró que el conquistador era un mal administrador y un líder autoritario.

Aunque el colmo de los desafíos de la Corona fue la captura de 1.600 nativos, que, al no tener capacidad embarcarlos a todos, obligó a Colón a liberar a 400 de ellos. Las indígenas “para poder escapar mejor de nosotros, como tenían miedo de que volviéramos a apresarlas de nuevo, dejaron a sus hijos en el suelo y huyeron como desesperados” a las montañas, relató Miguel de Cuneo, según recoge ‘ABC’.

Tras conocer este hecho, la Reina Isabel se enfadó y ordenó al marino que devolviera como fuera a aquellos hombre y mujeres al Nuevo Mundo, aunque para muchos de ellos fue demasiado tarde debido al frio ibérico y la exposición a enfermedades desconocidas.
Isabel la Católica se preocupó por los indios hasta el final de sus días

La Reina Isabel I, días antes de su muerte el 26 de noviembre de 1504, dejó en su testamento que comprendía que la esclavitud estaba justificada para los “infieles” pero no para los habitantes de la tierra que había sido descubierta por Cristóbal Colón. “No consientan ni den lugar que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, más manden que sean bien y justamente tratados”, escribió la monarca.

La lucha de Abraham Lincoln contra la esclavitud

Desde el año 1863, cada 1 de enero suma un año más desde que entró en vigor la Proclamación de Emancipación de esclavos que afectaba solo a los estados de la Confederación que habían anunciado su separación de EEUU. Abraham Lincoln, como presidente firmó este documento porque con esta medida se debilitaba la mano de obra y la fuerza económica y política de los estados rebeldes.

Lincoln consiguió acabar con la esclavitud y pasar a la historia como el mejor presidente de Estados Unidos.

Antes de esta firma, el presidente invitó a la Casa Blanca a cinco afroamericanos libres y les comunicó que una vez liberados, quería mandar a los afroamericanos a otro país, mencionando Liberia o Centroamérica como posibilidades.

"Vosotros y nosotros somos razas diferentes. Tenemos entre nosotros la mayor diferencia que existe entre prácticamente cualquier raza. No necesito discutir si es correcto o incorrecto, pero esta diferencia física es una gran desventaja para ambos. Creo que vuestra raza sufre mucho, en parte por vivir entre nosotros, mientras que la nuestra sufre con vuestra presencia", dijo Lincoln.
El discurso de Lincoln sobre los esclavos

En 1854, Abraham Lincoln había contado en un discurso que su primer impulso sería “liberar a todos los esclavos y enviarlos a Liberia”. Años después dijo que no era factible y se preguntó cuál era la alternativa "¿Liberarlos y hacerlos política y socialmente iguales?", planteó. "Mis propios sentimientos no lo permitirían y, si lo hiciesen, sabemos de sobra que la inmensa mayoría blanca no lo aceptaría", recoge ‘El Diario.es’

¿Qué hay detrás del negocio de la pornografía?




Padre Patxi Bronchalo

Hoy muchas personas están sufriendo las consecuencias que produce el negocio de la pornografía, bien por sufrir una adicción o tener a alguien cercano enganchado, o bien porque ven la amenaza que para los más jóvenes supone la hipersexualización de la sociedad. Tristemente, también hay muchos que no dan importancia a esto, no se lo creen, lo defienden o frivolizan con ello. ¿Ha pensado usted alguna vez qué hay detrás del negocio de la pornografía?

Lo primero que tengo que decir es que la pornografía cosifica a las personas, es decir, hace que se las vea como objetos de uso y consumo, especialmente a las mujeres. El porno mata el amor pues, como decía san Juan Pablo II, lo contrario de amar es utilizar. Resulta paradójico que nunca en la historia se haya hablado más de defensa de la mujer que en nuestro tiempo, a la vez que nunca ha estado tan atacada y cosificada como con el porno.

Hay que saber también que la pornografía es muy adictiva. En el cerebro funciona igual que una droga. Esto es ciencia. Cada vez la persona siente la necesidad de ver pornografía más fuerte y durante más tiempo, por eso su consumo destroza vidas, rompe matrimonios e incapacita a los jóvenes a amarse bien en el noviazgo. Hay gente que tiene que llegar a ir a grupos de terapia o centros en los que desengancharse. Inquietante es que la edad media en que un niño ve una imagen pornográfica por primera vez son siete años. Imagínense el efecto que causa en su cerebro. 

A los doce años ya hay muchos que están enganchados a eso que ven. Lo que produce el consumo de porno no es un juego ni es una broma: es un drama. ¿Se acuerdan de cuando todo el mundo fumaba? Hoy se conocen los efectos del tabaco y su relación directa con enfermedades cardiacas y pulmonares. Con el tiempo veremos cada vez más que el consumo de pornografía, hoy normalizado, traerá cada vez efectos sociales más devastadores.


Los empresarios del porno saben que un joven consumidor de pornografía es un potencial adicto

Una cosa importante que hay que saber es que la industria del porno mueve muchísimo dinero. ¿Cómo lo hace, si es gratis? Porque no todo lo es, y como el porno engancha tanto, quien se va volviendo adicto puede empezar a pagar por suscripciones, contenido exclusivo, webcams, festivales, etc.. Los empresarios del porno saben que un joven consumidor de pornografía es un potencial adicto que en unos años empezará a entregarles su dinero.

 Como los efectos malos del porno están más que estudiados y demostrados por la ciencia, la industria que hay detrás tiene que hacer todo un esfuerzo de blanqueo para mantener el negocio. Para ello hay muchos modos, por ejemplo se normaliza a los actores dándoles visibilidad. No es raro que aparezcan en programas destinados a los jóvenes, como La Resistencia. Se trata de mostrar como normal lo que no es normal. Les aseguro, después de muchas de charlas que he dado a jóvenes en colegios y parroquias, que muchos conocen a los actores y los nombres de las páginas y ven como normal la pornografía.

¿Han pensado alguna vez qué hay detrás de un joven que se hace actor o actriz porno? ¿Por qué entran ahí? Ningún adolescente psico-afectivamente cabal y sano quiere esto. No te dirán que es su sueño para trabajar de mayores. Detrás de un chico o chica que entra en este mundo hay muchas heridas psíquicas y afectivas. Una búsqueda rápida en Google les hará encontrar muchos testimonios de chicas que entraron ahí huyendo de su casa, o buscando llenar carencias afectivas a causa de maltratos, abusos o abandonos, y también por necesidades económicas extremas en la familia. Todo esto la industria no te lo cuenta. 

El porno es mentira, es ficción. Horas y horas de grabación, un mercado de carne en el que se compite y gana quien esté dispuesto a hacer cosas más vejatorias. Aguantar esto supone que muchos toman drogas para ello y terminan enganchados a ellas, hay muchas muertes prematuras por dicho consumo y por el suicidio, cuya tasa hay estudios que afirman que es hasta cuatro veces mayor en este gremio de actores y actrices. No podemos olvidar que estas personas son hijas de Dios. Y víctimas de un mercado que lo único que quiere es crecer y ganar más y más dinero. 

Quizás mientras usted lee esto, alguien cerca suyo está consumiendo pornografía y víctima de un enganche serio. Quizás en la escena que está viendo haya una mujer que está drogada, o un hombre que ya está muerto.

A los padres me gustaría decirles que no hay que renunciar a educar en la sana visión y vivencia de la sexualidad, si no, llegará un momento en que el porno se convierta en educador de los niños y jóvenes. Eduquemos en nuestras familias y pidamos que se haga en los colegios y parroquias. Que esto se blanquee.


La paz.

Sublimis Deus, la bula del Papa Paulo III que prohibió la esclavitud de los indígenas tras la conquista de América


SUBLIMIS DEUS, LA BULA DEL PAPA PAULO III QUE PROHIBIÓ LA ESCLAVITUD DE LOS INDÍGENAS TRAS LA CONQUISTA DE AMÉRICA
 
DESTRUIREMOS LA FALSA HISTORIA QUE TE HAN ENSEÑADO EN LAS ESCUELAS
Por Jesús Mondragón (Saulo de Tarso)

"La Iglesia Católica promovía y permitía la esclavitud de los indígenas".

"La conquista de América vino a imponer la religión católica y la esclavitud de los indígenas"

Expresiones como estas son muy comunes de escuchar en la gran mayoría de las personas, tanto en aquellas de escasa preparación académica, como también en muchas otras que cuentan con estudios a nivel superior. ¿Por qué?

Simple. Eso fue lo que aprendieron en la escuela o en programas de televisión de supuestos canales científicos y culturales.

Sin embargo, la realidad histórica es muy diferente a lo que hemos escuchado repetir una y otra vez de manera insistente y machacona en la boca de nuestros profesores, de ignorantes y cómo no, los mala fe; así como en los medios electrónicos de comunicación.

La conquista del continente Americano tuvo lugar en el año de Nuestro Señor de 1519 y desde un principio, tanto los Papas como los reyes de España, se oponían a reducir a los nativos a la esclavitud.

El Libro VI, Título II, de las Leyes de Indias de 1525, decía:

«En conformidad de lo que está dispuesto sobre la Libertad de los Indios, es Nuestra Voluntad y mandamos, que ningún Adelantado, Governador, Capitán, Alcalde, ni otra persona de cualquier estado, dignidad, oficio, que sea en tiempo y ocasión de paz o guerra, aunque justa ... sea osado de cautivar indios naturales de nuestras Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano ... ni tenerlos por esclavos ... o los matar, prender o cautivar excepto en los casos y nociones que por las leyes de este título estuviere dispuesto y permitido. Por cuanto todas las licencias y declaraciones hasta hoy hechas que en estas leyes no estuvieran recopiladas o las que se dieren o hicieren, no siendo dadas ni hechas por Nos expresamente, las revocamos y suspendemos, en lo que toca a cautivar o hacer esclavos a los Indios en guerra, aunque sea justa ... Y asimismo mandamos que ninguna persona en guerra ni fuera de ella, pueda tomar, aprehender ni ocupar, vender ni cambiar por esclavo a ningún Indio, ni tenerle por tal...»

17 años después de la conquista, en 1536, el primer Obispo de Tlaxcala, antes Nueva España, hoy México, Fray Julián Garcés, escribió una carta al Papa Pablo III, que más que carta, es un alegato en pro de los naturales de la Nueva España, donde explica que "los españoles, antes de conocer a Cristo, también eran paganos". Pues con el fin de reducirlos a esclavitud muchos los trataban de "brutos", incapaces de recibir ninguna instrucción y algunos hasta afirmaban que no tenían alma.

La respuesta del Papa Paulo III no se hizo esperar, y el 2 de junio de 1537 proclama la Bula SUBLIMIS DEUS, En ella el Papa establecía el derecho a la libertad de los indígenas, la prohibición de someterlos a esclavitud y la conveniencia de predicar entre ellos la doctrina cristiana:

«todas las gentes que en el futuro llegasen al conocimiento de los cristianos, aunque vivan fuera de la fe cristiana, pueden usar, poseer y gozar libre y lícitamente de su libertad y del dominio de sus propiedades, que no deben ser reducidos a servidumbre y que todo lo que se hubiese hecho de otro modo es nulo y sin valor, [asimismo declaramos] que DICHOS INDIOS Y DEMÁS GENTES DEBEN SER INVITADOS A ABRAZAR LA FE DE CRISTO a través de la predicación de la Palabra de Dios y con el ejemplo de una vida buena, no obstando nada en contrario.»


En la misma línea, los siguientes Papas...

Gregorio XIV (Cum Sicuti, 1591).

Urbano VIII (Commissum Nobis, 1639).

Benedicto XIV (Immensa Pastorum, 1741).

Gregorio XVI (In Supremo, 1839). 

Repetirán la prohibición de reducir a los indígenas a la esclavitud.

Por desgracia, no obstante, la prohibición del Papa Paulo III y las repetidas condenas de los sucesivos Papas, la esclavitud de los indígenas fue la constante. PERO NUNCA, POR INSTIGACIÓN NI APROBACIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA.

PAX ET BONUM


Si deseas conocer más sobre tu fe católica, visita nuestra página de Facebook.


DESEAS APOYARNOS CON UN DONATIVO, DIOS TE BENDIGA POR SIEMPRE Estimado lector: ¡Gracias por seguirnos y leer nuestras publicaciones. Queremos seguir comprometidos con este apostolado y nos gustaría contar contigo, si está en tus posibilidades, apóyanos con un donativo que pueda ayudarnos a cubrir nuestros costos tecnológicos y poder así llegar cada vez a más personas. ¡Necesitamos de ti!
¡GRACIAS!

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATÓLICO DEFIENDE TU FE.


Haces lo que te da la gana y crees que por eso eres libre. No lo eres, sólo eres esclavo de tus muchos pecados



HACES LO QUE TE DA LA GANA Y CREES QUE POR ESO ERES LIBRE. NO LO ERES. SOLO ERES ESCLAVO DE TUS MUCHOS PECADOS.
Por Álvaro Molina 

En la antigüedad, cuando un hombre era esclavo de otro hombre, el esclavo hacía la voluntad de su amo. No tenía libertad de hacer nada que fuera distinto a lo que su amo le mandaba. Obviamente el esclavo tenía sus ratos libres, donde podía hacer lo que quería, pero la mayor parte de su vida estaba dedicada a cumplir con la voluntad de su amo. 

En nuestros días, muchos se declaran hombres libres, dueños de sus vidas, que pueden hacer lo que les de la gana. Rechazan todo lo que la Iglesia Católica enseña y con solo escuchar la palabra pecado, señalan a la Iglesia de ser opresiva, de restarle libertades a la humanidad, de oscurantista y muchos otros adjetivos más. 

Y así viven sus vidas, practicando toda clase de pecados de forma habitual, ya sea la fornicación, el adulterio, la pornografía, los actos homosexuales, el robo, la mentira, la calumnia, el asesinato, etc. 

El que mira pornografía habitualmente no es un hombre libre. Es un esclavo del pecado de la pornografía. Esa pobre persona, sea hombre o mujer, no acepta que su comportamiento es un pecado, y piensa que al rechazar el concepto de pecado, está actuando en plena libertad, haciendo lo que le de la gana, sin que nadie le ponga restricciones. 

El esclavo hacía solo lo que el amo le ordenaba. El pecado de la pornografía, o sea el amo, ordena a su esclavo que vea pornografía. Y el esclavo obedece, tontamente convencido de estar actuando en plena libertad. Lo mismo ocurre con quienes son esclavos del pecado del adulterio, de la fornicación, de los actos homosexuales, del robo, de la mentira, del asesinato. Todos ellos creen que son libres, que están actuando por su libre y espontánea voluntad, cuando en realidad solo están obedeciendo las órdenes de su amo, el pecado. Todo comenzó cuando obedecieron la primera orden de su amo, que fue la de creer que lo que están haciendo no es pecado alguno. 

El pecado, como amo celoso, le instruye a sus esclavos que no acepten las "opresivas" reglas de la Iglesia, ya que son solo "imposiciones" que no los dejará ser ellos mismos. Los esclavos por su parte, aceptan. Se dejan llevar por esas voces que hablan de "derechos", que les dicen que "si se siente bien, no está mal hacerlo". Son las voces de otros esclavos, repitiendo lo que sus respectivos amos les dicen, para asegurarse de que todos se mantengan esclavizados, sin intención alguna de librarse de las cadenas de sus pecados. 

Solo Cristo, por medio de su Iglesia, puede darnos plena libertad. El que escucha la voz de los obispos y presbíteros, escucha a Cristo y también escucha al que envió a Cristo, Dios Padre. Las normas que la Iglesia propone no son cadenas opresivas, ni imposiciones despersonalizantes. Se trata de muy necesarias barreras, para mantenernos alejados de esas zonas de peligro, donde el pecado gobierna a quienes se han aventurado en ellas. No mentir, no matar, no cometer inmoralidades sexuales, obedecer a Dios, todas esas normas son normas de vida, para ser plenamente libres, para no tener al pecado como amo, sino que a Dios como el Señor de nuestras vidas. 

Encuentra el dolor por tus pecados, luego ve al templo de tu parroquia. Confiésate, comulga, cumple tu penitencia, y mantente en oración para evitar el pecado.


Si deseas conocer más sobre tu fe católica, visita nuestra página de Facebook. 


Nota importante: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días. 

TU DONATIVO NOS HACE FALTA Estimado lector: ¡Gracias por seguirnos y leer nuestras publicaciones. Queremos seguir comprometidos con este apostolado y nos gustaría contar contigo, si está en tus posibilidades, apóyanos con un donativo que pueda ayudarnos a cubrir nuestros costos tecnológicos y poder así llegar cada vez a más personas. ¡Necesitamos de ti!
¡GRACIAS!


La Iglesia Católica y su lucha contra la esclavitud


LA IGLESIA CATÓLICA Y SU LUCHA CONTRA LA ESCLAVITUD
Por Jesús Mondragón

En la antigüedad la esclavitud era algo tan normal, que la misma Biblia lo da como un hecho establecido, sin condenarla.

I Timoteo 6,1-2
Todos los que estén como esclavos bajo el yugo de la servidumbre consideren a sus dueños como dignos de todo respeto, para que no se blasfeme del nombre de Dios y de la doctrina.
Los que tengan dueños creyentes no les falten al respeto por ser hermanos, sino al contrario, que les sirvan todavía mejor por ser creyentes y amigos de Dios los que reciben sus servicios. Esto debes enseñar y recomendar.

Efesios 6,5-9
Esclavos, obedeced a vuestros amos de este mundo con respeto y temor, con sencillez de corazón, como a Cristo, no por ser vistos, como quien busca agradar a los hombres, sino como esclavos de Cristo que cumplen de corazón la voluntad de Dios; de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres; conscientes de que cada cual será recompensado por el Señor según el bien que hiciere: sea esclavo, sea libre.
Amos, obrad de la misma manera con ellos, dejando las amenazas; teniendo presente que está en los cielos el Amo vuestro y de ellos, y que en él no hay acepción de personas.


Ya desde sus comienzos, la Iglesia inicia un cambio de perspectiva sobre la esclavitud, inspirada en las enseñanzas de Cristo. San Pablo nos dice:

Gálatas 3,26-28
Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

I Corintios 12,13
Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.


Muchos se olvidan o de plano no saben, que la Iglesia Católica es la gran defensora de los esclavos. La lucha no fue fácil y sí muy larga, ya que trastocaba intereses económicos tan poderosos como lo es hoy el tráfico de drogas. Terminar con la esclavitud, es como si hoy se decidiera terminar para siempre con el narcotráfico, es decir, era una misión casi imposible, una guerra perdida de antemano. De ahí que no fue sino hasta apenas el siglo XIX, que finalmente la esclavitud fue prohibida en todo el mundo. ¡CASI 2000 AÑOS DE LUCHA!

Y lo que es peor: ¡EL TRÁFICO DE PERSONAS AÚN EXISTE! Mujeres raptadas y traficadas a otros países para ser obligadas a prostituirse, encerradas, maltratadas y bajo constante amenaza de represalias contra sus familias. Niños, mujeres y hombres que son traficados como esclavos.

Otros por el contrario, falsamente acusan a la Iglesia Católica de promover la esclavitud. De esos, ni siquiera nos ocuparemos aquí.

Por otro lado, entre esa gran nube de defensores de los esclavos, tenemos grandes figuras en estas tierras de América. Destacan: Fray Bartolomé de las Casas, Fray Antonio de Montesinos, Fray Toribio de Benavente "Motolinía", Vasco de Quiroga. De quienes aún resuenan sus palabras: "Todos estáis en pecado mortal, y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes".

LOS PADRES APOSTÓLICOS, SUCESORES DE LOS APÓSTOLES Y LA ESCLAVITUD

SAN CLEMENTE ROMANO (96 después de Cristo) Exalta el ejemplo heroico de los cristianos que se someten a la esclavitud para liberar a otros.

SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA (107 después de Cristo) Habla de la “limosna de la libertad” en la que, una parte de lo que daban los fieles se empleaba para liberar esclavos.

SAN IRENEO DE LYON, TERTULIANO y TACIANO (siglo III después de Cristo) Se muestran orgullosos de haber roto una desigualdad que no podía tolerar la ley natural ni la ley de Cristo.

SAN CIPRIANO DE CARTAGO (200-258 después de Cristo) Reprueba la esclavitud en los cristianos como un delito.

SAN GREGORIO NACIANCENO (329-389 después de Cristo) Declara incompatible la esclavitud con el cristianismo.

SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA (370-444 después de Cristo) Reconoce con orgullo que entre los obispos, sacerdotes o diáconos hay esclavos y libres.

Los cristianos católicos ¡HASTA TUVIMOS UN PAPA ESCLAVO! El papa Calixto (155-222) fue esclavo y declaró legítimos los matrimonios entre esclavos y libertos, así como el que en los cementerios cristianos no se haga mención de la condición de esclavos de los allí enterrados, como sí era costumbre de hacerlo en los cementerios civiles. Paulatinamente se va generalizando la manumisión o liberación de esclavos.

En la época de San Cipriano se recogieron cotizaciones para liberar esclavos en Numidia. San Ambrosio vendió los vasos sagrados con este fin.

El emperador Constantino (272-337) promulgará una serie de medidas significativas: prohíbe marcar la cara de los esclavos, suprime el castigo de crucifixión para ellos, declara culpable de homicidio al amo que haya causado la muerte de algún esclavo y prohíbe separar a padres, hijos y hermanos en la venta de terrenos.

Más tarde, en el siglo V, Justiniano castigará el rapto de una mujer esclava con la misma pena que el de la libre, además permitirá a los senadores esposar esclavas y prohibirá separar del suelo a los esclavos.

La Orden de los Padres Trinitarios fue fundada en 1189 por San Juan de Matha (1150-1213) y San Félix de Valois (¿?-1212). La regla más altruista y heroica de los trinitarios era la de intercambiarse (incluso dando su vida) para ocupar el lugar y suerte destinada a los cautivos.

Otra congregación importante fue la Orden de Nuestra Señora del Rescate, más conocida como Orden de los Mercedarios. Fundada en el siglo XIII por San Pedro Nolasco (1189-1245) y establecida especialmente en Francia y España. Llegó a liberar a más de 490.000 esclavos entre los años 1218 y 1632. Su fundador añadió a los tres votos regulares un cuarto, “convertirse en un rehén en manos de los infieles, si esto es necesario para la liberación de un fiel a Cristo”.

En europa desapareció la esclavitud, bajo la influencia del cristianismo, pero no podemos dejar de mencionar los esfuerzos de San Juan de Mata por liberar a los cristianos capturados por las guerras de expansión musulmana, y sometidos a esclavitud, en el siglo XII.

EUGENIO IV, emitió la bula Sicut Dudum, en 1435, donde ordenó liberar a todos los habitantes de las recientemente descubiertas Islas Canarias que habían sido esclavizados por los soldados portugueses.



PÍO II, declaró en 1462 que la esclavitud de los neófitos (recientes conversos al cristianismo) era "un gran crimen".


No obstante, las repetidas advertencias y condenas de los Papas, la esclavitud reapareció en el occidente cristiano en el siglo XV con el descubrimiento de América.

ISABEL LA CATÓLICA, en 1495, llegó a Sevilla una flota desde América con 500 indios esclavos, que Colón aseguraba eran prisioneros de guerra. La Reina Isabel hizo estudiar el caso y en el año 1500 ordenó que fueran todos liberados y repatriados a América. Esa es una fecha clave para la historia.

PAULO III. A finales de 1536 o comienzos de 1537 el obispo de Tlaxcala, en México, fray Julián Garcés, escribirá su carta a Pablo III donde explica que los españoles, antes de conocer a Cristo, también eran paganos y que los indios eran personas que, por no conocer la fe de Jesucristo, no merecían recibir un trato discriminatorio y que simplemente debían recibir instrucción cristiana.

El Papa proclama su bula en esta línea el 2 de junio de 1537.

«todas las gentes que en el futuro llegasen al conocimiento de los cristianos, aunque vivan fuera de la fe cristiana, pueden usar, poseer y gozar libre y lícitamente de su libertad y del dominio de sus propiedades, que no deben ser reducidos a servidumbre y que todo lo que se hubiese hecho de otro modo es nulo y sin valor, [asimismo declaramos] que dichos indios y demás gentes deben ser invitados a abrazar la fe de Cristo a través de la predicación de la Palabra de Dios y con el ejemplo de una vida buena, no obstando nada en contrario.»


Paulo III, en la bula Sublimus Deus, recordó a los cristianos que los indios son libres por naturaleza. Será este Papa quien planteará por vez primera la condena clara de la servidumbre de los indios americanos y de los negros. El 29 de mayo de 1537, Pablo III escribe la carta “Pastorale Officium” enviada al cardenal Juan de Tavera, arzobispo de Toledo, con el mandato expreso de respetar la libertad y las posesiones de los indios nativos. También condena el que estos sean utilizados como esclavos, en nombre de la dignidad humana y bajo pena de excomunión.

GREGORIO XIV, en la Cum Sicuti, de 1591, condenó abiertamente la esclavitud;

URBANO VIII, en la Commissum Nobis, de 1639, reiteró la condena de la Iglesia a la esclavitud

En 1571, el fraile dominico Tomás de Mercado declaró inhumana e ilícita la esclavitud.

Fray José de Jaca, envió dos cartas al Rey Carlos II sobre el tema de la injusta esclavitud de indios y negros y escribió "suplico y con religioso rendimiento ruego lea o leer mande, para que midiendo y cotejando la piedad del rey católico y misericordioso con las miserias, que en él propongo que padecen tantos pobres desdichados, hijos de la santa Iglesia y redimidos por la sangre de Jesucristo". También en la Habana escribió: "Resolución sobre la libertad de los negros".

Fray Epifanio de Moirans fue un gran defensor de los esclavos por lo cual hasta cárcel sufrió.

El inolvidable e ilustre Fray Bartolomé de las Casas escribió:

«El fin que en las Indias y de las Indias (..) deben pretender los reyes de España, como cristianísimos, es la predicación de la fe para que aquellas gentes se salven. Y los medios para efecto de esto no son robar, escandalizar, cautivar, despedazar hombres y despoblar reinos y hacer heder y abominar la fe y religión cristiana entre los infieles pacíficos, que es propio de crueles tiranos enemigos de Dios

El Padre Alonso de Sandoval, en la obra "De la salvación de los negros" denunció el inhumano trato que se les daba:

«Cada año llegan al puerto unos 12 o 14 barcos cargados de esclavos. Estos tienen la idea de que una vez en tierra, los matarán. Los comerciantes de esclavos los traen atados de seis en seis, cuellos y pies encadenados. Han hecho el viaje en las bodegas de los barcos, donde nunca pueden ver la luz del sol; el lugar es tan sucio que sólo el estar en él ya puede causar una enfermedad. Cada 24 horas reciben un pobre alimento consistente en medio plato de harina de maíz o mijo y una pequeña taza de agua. Sólo reciben malas palabras y castigos. Debido a este tratamiento, los esclavos el llegar parecen esqueletos. Al desembarcar se les lleva a un corral, o a un patio grande, donde muchas personas van a verlos, unos por curiosidad, otros llevados de su codicia, y algunos movidos por la compasión. Estos últimos son los misioneros; ellos van pronto; pero a menudo, encuentran ya muchos muertos.»

En Perú, San Toribio de Mogrovejo, trató a los negros como hijos liberando a cuantos pudo, y el Padre Francisco del Castillo, que fue el infatigable "apóstol de los negros" del Perú.

El Padre Gonzalo Leite (1546-1603) sostenía que «ningún esclavo de Africa o de Brasil es cautivo justamente». Escribía: «Veo a nuestros sacerdotes confesar homicidas y robadores de libertad, de hacienda y sudor ajenos, sin restitución del pasado ni remedio de males futuros…». Su postura se hizo por demás incómoda para los jesuitas mismos, por lo que fue obligado en 1586 a volver a Portugal, calificado como «inestable».

El Padre Miguel García (1550-1614) combatió sobre todo la existencia de esclavos en los conventos religiosos, práctica común en la época. Su denuncia incomodó mucho a los terratenientes y los superiores de la Orden vieron conveniente traerle a europa para evitar enfrentamientos mayores.

En 1608 llega a las Indias San Pedro Claver, apóstol cristiano entre los negros, quien bautizó, según su propia confesión, a 300.000 de ellos. Como escribe el padre Alonso de Sandoval: "Hay que ver la alegría que sienten después de haberse bautizado… No son bestias".


La Iglesia daba el Bautismo masivo a los indios para refutar la opinión de algunos conquistadores de que los indios no tenían alma, por eso era el apuro en Bautizarlos aun antes de instruirlos, pues si la Iglesia los bautizaba era porque la Iglesia definía que no eran animales, que eran hijos de Dios y con condición de éstos. ¡TRATABAN ASÍ SALVARLOS DE LA ESCLAVITUD!

GREGORIO XVI condenará la Trata de Negros en 1839 en la encíclica Nigritarum Commercium describiéndola como “comercio inhumano, inicuo, pernicioso, degradante que debe desaparecer completamente de entre los cristianos”. Además advertía que su práctica supondría la excomunión, tanto a laicos como eclesiásticos.

PÍO VII, en 1815 solicitó al Congreso de Viena que aboliera el tráfico de esclavos.

GREGORIO XVI condenó la esclavitud en 1839.

PÍO IX, cuando fue canonizado el Jesuita Pedro Claver, uno de los principales adversarios de la esclavitud, calificó el tráfico de esclavos como "suprema maldad" (summun nefas).

LEÓN XIII, el 5 de mayo de 1888, se queja de la situación en su Epístola a los obispos del Brasil sobre la esclavitud.


La lucha ha sido larga, la lista de mentiras y calumnias contra la Iglesia también. Todavía hoy en día, la lucha contra la esclavitud y el tráfico de seres humanos no ha terminado. Presentamos a continuación un extracto de la entrevista que Rome Reporta realizó en 2016 al cardenal Carlos Osoro, quien rescató a una mujer que era obligada a prostituirse:

«Hace pocos años, cuando el cardenal Osoro era obispo en otra ciudad, fue muy aplaudido por rescatar a una mujer que era obligada a prostituirse.

CARD. CARLOS OSORO Arzobispo de Madrid (España) "Me llama una chica con acento latinoamericano me vio vestido con la sotana de obispo a la salida de un hospital y me dice "Padrecito atiéndame por favor". Me cuenta que es que no le daban el pasaporte porque se lo tení­an retenido y estaba trabajando en un "club". "Y yo le dije "dime el lugar, yo aparezco por allí­ cuando termine de trabajar por la tarde y voy a buscarte, ya te saco yo".

El cardenal Osoro recuerda que unas horas más tarde fue hasta el lugar donde trabajaba esta mujer decidido a no marcharse sin ella.

CARD. CARLOS OSORO Arzobispo de Madrid (España) "Iba como voy vestido, así­ entré, y al inicio sentí­ un silencio absoluto y muy grande en el lugar donde entraba, que no era precisamente un lugar de oración, y pregunte por la chica y estaba retirada en su trabajo y esperé ahí­. Pedí­ la cerveza y esperé ahí­ a que bajase en un silencio que se cortaba. Y luego bajó y pedí­ que me diesen el pasaporte de la chica, que no harí­a ninguna denuncia pero que me lo dieran. Y pues al cabo de un tiempo me tiraron el pasaporte". "Con ella me sigo escribiendo en estos momentos y lleva una vida muy sana y una vida de familia extraordinaria".»


Si deseas conocer más sobre tu fe católica visita nuestra página de Facebook.

https://www.facebook.com/defiendetufecatolico/

Publicaciones más leídas del mes

Donaciones:

BÚSCANOS EN FACEBOOK