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Bibliando un poco


BIBLIANDO UN POCO
Por Frank Morera 

La Biblia hebrea está organizada en tres grandes bloques, cada uno de los cuales reúne diversos libros: la Ley, los Profetas y los Escritos. De esos tres bloques, los dos primeros manifiestan ciertos elementos de homogeneidad; el tercero, en cambio, contiene material más variado: poesía, historia, profecía y sabiduría. En este tercer bloque se encuentran los libros bíblicos identificados como «sapienciales». La Biblia griega (LXX) organiza de modo parecido los grandes bloques, aunque introduce algunos cambios; en ella, los libros sapienciales están en el bloque de poetas y profetas, y su número aumenta respecto a los textos hebreos. 

HISTÓRICOS (16)
- Josué , Jueces – Ruth - I Samuel- II Samuel - I Reyes - II Reyes
- I Paralipómenos o Crónicas - II Paralipómenos o Crónicas - Esdras
- Nehemías - Tobías - Judit - Ester - I Macabeos - II Macabeos
POÉTICOS Y SAPIENCIALES (7)
- Job - Salmos - Proverbios - Eclesiastés - El Cantar de los Cantares - Sabiduría - Eclesiástico
PROFETAS MAYORES (6)
- Isaías - Jeremías - Lamentaciones de Jeremías - Baruc - Ezequiel 
- Daniel
PROFETAS MENORES (12)
- Oseas - Joel - Amós - Abdías - Jonás - Miqueas - Nahúm 
Habacuc - Sofonías - Ageo – Zacarías – Malaquías 

Se llama Libros sapienciales o poéticos (en hebreo, junto con otros libros, כתובים, Ketuvim, "Escritos") a un grupo de libros bíblicos del Antiguo Testamento, atribuidos tradicionalmente a grandes autores de la historia literaria de Israel. Los Libros Sapienciales de la Biblia se ubican entre los Libros Históricos y los Profetas y son: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Libro de la Sabiduría de Salomón y Eclesiástico. 

Los libros sapienciales indicaban al israelita cual debía ser su conducta para acercarse a Dios. Para el cristiano actual, son una fuente de enseñanza para lograr una conducta íntegra. 

La Sabiduría en Israel antes del exilio, es ante todo ciencia de la vida, aquella que observa detenidamente los sucesos del mundo, la experiencia propia y la de los demás. En ellos se considera la israelita sencillo, trabajador sufrido, sincero y con la buena voluntad de llevar una vida honrada. 

Es así como surge el género literario sapiencial, en el que pueden agruparse Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Eclesiástico y Sabiduría, considerados importantes para la formación espiritual y moral de Israel. 

¿Pero en qué consiste esta sabiduría? En este contexto, la sabiduría no consiste en acumular conocimientos, sino en hacer una reflexión ante la naturaleza, la vida humana y la historia de Israel. Educando al hombre para que su existencia transcurra limpia de vicios: falsedad, engaño, avaricia, odio; y de las concupiscencias: de la pereza y la presunción. 

A final de cuentas, los libros Sapienciales van preparando al israelita para la llegada del Mesías, quien es la Sabiduría eterna que iluminará a todos, y camino de la Redención y de la felicidad. 

. Autores de los libros sapienciales: Salomón fue siempre para Israel el sabio por excelencia y por eso la mayoría de estos libros fueron atribuidos a Él. Pero sólo las dos colecciones de Proverbios, capítulos 10-22 y 25-29 pueden atribuirse al período de la Monarquía. El resto de libros sapienciales son de la época después del destierro (538 a.C), obra de varios sabios que recopilaron las varias colecciones de sabiduría cortesana y popular, añadiendo de lo propio, y las atribuyeron a Salomón para dar a sus libros mayor autoridad y para asegurar que eran inspirados por Dios. 

– Proverbios es un libro que agrupa diversas colecciones de máximas, pequeños poemas e instrucciones, con distintas reflexiones en tomo a la vida humana, subrayando la confianza en el Señor. Presentan la personificación de la sabiduría -que está junto a Dios- y toma la palabra e invita a buscarla y a seguirla. 

– El libro de Job presenta a un hombre justo de ejemplar paciencia frente al dolor y a las adversidades de la vida, ya que Dios premia con abundancia, aun en esta vida, a quienes sufren con fe y paciencia. En una parte se habla del dolor y el padecimiento, donde Job se rebela contra la tesis tradicional que ve el sufrimiento como castigo por los pecados. 

– Eclesiastés. Se interroga por el sentido de la vida y del esfuerzo humano, haciendo una profunda reflexión sobre la vanidad de las cosas humanas: ciencia, riqueza, amor y hasta la existencia misma. Como aún no ha llegado la revelación de la vida eterna, el autor invita a disfrutar con alegría los pequeños goces terrenos. 

– Eclesiástico. Enfatiza el valor de la sabiduría y la identifica con la Ley de Dios, proclamada por Moisés. Recalcando que el hombre ha de vivir siempre en la observancia de la Ley, cualquiera que sea su condición y estado de vida. 

– Cantar de los Cantares, que en hebreo quiere decir "la mejor canción”, alaba una de las realidades humanas más preciosas y significativas: el amor matrimonial, donde el amor humano entra en el plan providencial de Dios y llevado según su Ley, es bueno, dulce y hermoso.. Celebra la belleza corporal, la grandeza y dignidad del amor apasionado que une al esposo con la esposa en la búsqueda y el encuentro, en la separación y la unión. También se ha interpretado esta alegoría como el símbolo de la unión matrimonial entre Dios y su pueblo. 

– Salmos. Son oraciones siempre de actualidad y entre las mejores que puede rezar el cristiano, aún hoy en día, para suplicar la ayuda de Dios, ya sea material o espiritual, dirigiéndonos a Él con gran confianza, en las diversas situaciones de la vida. 

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«El libro de Tobías de la Biblia católica enseña magia negra» Aseguran los protestantes. ¿Es verdad esto?


«EL LIBRO DE TOBÍAS ENSEÑA MAGIA NEGRA» ASEGURAN LOS PROTESTANTES. CON ESE Y OTROS PRETEXTOS, LO HAN SACADO DE LA BIBLIA. 

¿ES VERDAD ESTO? ¿EL LIBRO DE TOBÍAS CONTIENE UN TRATADO DE MAGIA?
Por Jesús Mondragón (Saulo de Tarso) 

Con el propósito de justificar el haber sacado de la Biblia un libro tan valioso como lo es el "Libro de Tobías", los protestantes argumentan que en él se promueve la magia. ¿Son verdaderas esas afirmaciones? Procedamos a analizar los textos que según ellos son la prueba, de que ahí se enseña magia negra o brujería. 

Tobías 6,3-9
Bajó el muchacho al río a lavarse los pies, cuando saltó del agua un gran pez que quería devorar el pie del muchacho. Este gritó
pero el ángel le dijo: «¡Agarra el pez y tenlo bien sujeto!» El muchacho se apoderó del pez y lo arrastró a tierra.
El ángel añadió: «Abre el pez, sácale la hiel, el corazón y el hígado y guárdatelo, y tira los intestinos; porque su hiel, su corazón y su hígado son remedios útiles.»
El joven abrió el pez y tomó la hiel, el corazón y el hígado. Asó parte del pez y lo comió, salando el resto. Luego continuaron su camino, los dos juntos, hasta cerca de Media.
Preguntó entonces el muchacho al ángel: «Hermano Azarías, ¿qué remedios hay en el corazón, el hígado y la hiel del pez?»
Le respondió: «Si se quema el corazón o el hígado del pez ante un hombre o una mujer atormentados por un demonio o un espíritu malo, el humo ahuyenta todo mal y le hace desaparecer para siempre.
Cuanto a la hiel, untando con ella los ojos de un hombre atacado por manchas blancas, y soplando sobre las manchas, queda curado.» 

Tobías 8,1-3
Cuando acabaron de comer y beber, decidieron acostarse, y tomando al joven le llevaron al aposento.
Recordó Tobías las palabras de Rafael y, tomando el hígado y el corazón del pez de la bolsa donde los tenía, los puso sobre las brasas de los perfumes.
El olor del pez expulsó al demonio que escapó por los aires hacia la región de Egipto. Fuese Rafael a su alcance, le ató de pies y manos y en un instante le encadenó. 

¿QUÉ ES LA MAGIA? 

Según la Real Academia de la Lengua Española, la definición de "magia" es la siguiente. 

MAGIA 

Del lat. magīa, y este del gr.μαγεία mageía. 

1. Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales. 

2. Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo. 

magia blanca, o magia natural 

1. magia que por medios naturales obra efectos que parecen sobrenaturales. 

magia negra 

1. Rito supersticioso que trata de propiciar la ayuda del diablo para conseguir cosas extraordinarias. 

En suma, la magia pretende conseguir sus objetivos mediante un conjuro o hechizo, en el que se invocan para ello fuerzas ocultas (demonios), o mediante el empleo de objetos que "naturalmente" cuentan con poderes mágicos, o porque en ellos se realizó un hechizo o conjuro. 

¿Existen en los textos de Tobías antes vistos, objetos mágicos o conjuros a fuerzas ocultas y demoníacas? 

La respuesta es un claro NO, no existen objetos mágicos ni conjuros o hechizos. El ánge "Rafael",  cuyo nombre precisamente significa "Dios cura", le dice a Tobías que el corazón y el hígado del pez son "remedios útiles"

Y, ¿Qué es un remedio? Según la RAE, un remedio es: reparación, enmienda, corrección, recurso, medicamento, medicina, que se toma para reparar un daño o inconveniente. Enmienda o corrección. Recurso, auxilio o refugio. Aquello que sirve para producir un cambio favorable en las enfermedades

OTROS RELATOS BÍBLICOS QUE TAMBIÉN PUEDEN INTERPRETARSE COMO BRUJERÍA 

Si empleamos el mismo "método" que los protestantes usan para "interpretar" el libro de Tobías, podremos ver que existen otros textos con relatos que podrían ser tomados como brujería o magia, incluso más que Tobías. Veamos. 

Jacob utiliza unas varas para hacer que el ganado de su suegro Labán, sólo produzca crías listadas, pintas o manchadas: 

Génesis 30,31-43
Dijo Labán: «¿Qué he de darte?» Respondió Jacob: «No me des nada. Si haces por mí esta, volveré a apacentar tu rebaño. Fíjate bien: 

Voy a desfilar hoy con todo tu rebaño. Aparta toda oveja negra y las cabras pintas y manchadas, y eso será mi paga, y la garantía de mi honradez el día de mañana. Cuando te presente a controlar mi paga, todo lo que no fuere pinto y manchado entre las cabras y negro entre los corderos, será lo que he robado.» 

Dijo Labán: «Bien, sea como dices.» 

Y aquel mismo día apartó los machos cabríos listados y manchados, todo lo que tenía en sí algo de blanco, así como todo lo negro entre las ovejas, y lo confió a sus hijos, interponiendo tres jornadas de camino entre él y Jacob. Este último apacentaba el resto del rebaño de Labán. 

Entonces Jacob se procuró unas varas verdes de álamo, de almendro y de plátano, y labró en ellas unas muescas blancas, dejando al descubierto lo blanco de las varas, e hincó las varas así labradas en las pilas o abrevaderos a donde venían las reses a beber, justo delante de las reses, con lo que éstas se calentaban al acercarse a beber

O sea, que se calentaban a la vista de las varas, y así parían crías listadas, pintas o manchadas. 

Luego separó Jacob los machos, echándolos a lo listado y negro que ahora había en el rebaño de Labán, y así se fue formando unos hatajos propios, que no mezclaba con el rebaño de Labán. 

Además, siempre que se calentaban las reses vigorosas, poníales Jacob las varas ante los ojos en las pilas, para que se calentaran bajo el influjo de las varas; mas cuando el ganado estaba débil, no las ponía de modo que las crías débiles eran para Labán, y las vigorosas para Jacob. 

Así que éste medró muchísimo, y llegó a tener rebaños numerosos, y siervas y siervos y camellos y asnos. 

¿Empleó Jacob magia o hechicería? Claro que no, puesto que no se le atribuye a las varas ningún poder mágico, ni se realizó sobre ellas conjuro alguno a fuerzas ocultas o demoníacas, como tampoco se hizo con el corazón y el hígado del relato de Tobías. A lo más, Jacob utilizó dichas varas como un "afrodisíaco", pues la propia Escritura dice que a la vista de tales varas "las reses se calentaban"

¿Es la simple harina empleada por Eliseo en el siguiente relato, un remedio contra los hongos venenosos? Sabemos que no, sin embargo: 

II Reyes 4:38-41
Cuando Eliseo se volvió a Guilgal había hambre en el país. La comunidad de los profetas estaba sentada ante él y dijo a su criado: «Toma la olla grande y pon a cocer potaje para los profetas.» 

Uno de ellos salió al campo a recoger hierbas comestibles; encontró una viña silvestre y recogió una especie de calabazas silvestres hasta llenar su vestido; fue y las cortó en pedazos en la olla del potaje, pues no sabía lo que era. 

Lo sirvieron después para que comieran los hombres y, cuando estaban comiendo, comenzaron a gritar diciendo: « ¡La muerte en la olla, hombre de Dios!» Y no pudieron comer. 

El dijo: «Traedme harina», y la echó en la olla. Dijo: «Repartid entre la gente.» Comieron y no había nada malo en la olla. 

Tampoco empleó Eliseo "harina mágica" ni realizó sobre ella ningún conjuro o hechizo, pero lo que hizo el profeta funcionó. ¿Y qué decir del siguiente texto? ¿Es el agua del río Jordán "mágica" que puede curar la lepra? 

II Reyes 5:8-14
Cuando Eliseo, el hombre de Dios, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: « ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Que venga a mí y sabrá que hay un profeta en Israel.» 

Llegó Naamán con sus caballos y su carro y se detuvo a la entrada de la casa de Eliseo. 

Eliseo envió un mensajero a decirle: «Vete y lávate siete veces en el Jordán y tu carne se te volverá limpia.» 

Se irritó Naamán y se marchaba diciendo: «Yo que había dicho: ¡Seguramente saldrá, se detendrá, invocará el nombre de Yahveh su Dios, frotará con su mano mi parte enferma y sanaré de la lepra! 

¿Acaso el Abaná y el Farfar, ríos de Damasco, no son mejores que todas las aguas de Israel? ¿No podría bañarme en ellos para quedar limpio?» Y, dando la vuelta, partió encolerizado. 

Se acercaron sus servidores, le hablaron y le dijeron: «Padre mío; si el profeta te hubiera mandado una cosa difícil ¿es que no la hubieras hecho? ¡Cuánto más habiéndote dicho: Lávate y quedarás limpio!» 

Bajó, pues, y se sumergió siete veces en el Jordán, según la palabra del hombre de Dios, y su carne se tornó como la carne de un niño pequeño, y quedó limpio. 

¿Qué hay de los siguientes relatos sobre el mismo Señor Jesucristo,  en los que emplea su ropa, saliva y lodo para curar a mudos, ciegos y curar enfermedades? 

Marcos 6,56
Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados

Marcos 7:32-35
Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad, y le ruegan imponga la mano sobre él. 

El, apartándole de la gente, a solas, le metió sus dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua

Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido, y le dijo: «Effatá», que quiere decir: «¡Abrete!» 

Se abrieron sus oídos y, al instante, se soltó la atadura de su lengua y hablaba correctamente.


Marcos 8:23-25
Tomando al ciego de la mano, le sacó fuera del pueblo, y habiéndole puesto saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntaba: «¿Ves algo?» El, alzando la vista, dijo: «Veo a los hombres, pues los veo como árboles, pero que andan.» 

Después, le volvió a poner las manos en los ojos y comenzó a ver perfectamente y quedó curado, de suerte que veía de lejos claramente todas las cosas. 

Juan 9:6-7
Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego y le dijo: «Vete, lávate en la piscina de Siloé» (que quiere decir Enviado). El fue, se lavó y volvió ya viendo. 

¿POR QUÉ SE EMPLEAN CIERTOS OBJETOS EN LA REALIZACIÓN DE MILAGROS? 

Cuando Jesucristo realizaba algún milagro, lo único que pedía a la persona era FE. Pero la fe no es la misma en todos los seres humanos, hay quienes tienen mucha como María Magdalena, a quien Jesús no le permite que lo toque porque ella inmediatamente creyó en su resurrección o quienes no tienen ninguna como Tomás, al que el Señor invita a tocarlo para que crea en su resurrección. Magdalena no necesita tocar para creer, Tomás sí. El protestante que alega tener mucha fe, no cree nada si no lo ve en la Biblia, él necesita ver para creer y cuando se le muestra tampoco lo cree. 

De igual modo, ni el corazón e hígado de Tobías, las varas de Jacob, la harina de Eliseo, el agua del río Jordán, ni tampoco la ropa, la saliva o el lodo de Jesucristo son objetos mágicos, ni tienen poder alguno. Simplemente fueron empleados porque la FE de las personas es pobre y muchas veces necesitan como el padre del joven enfermo que tenía poca fe, una ayuda para aumentarla y que así suceda el milagro: 

Marcos 9,23-25
Jesús le dijo: «¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!»
Al instante, gritó el padre del muchacho: «¡Creo, ayuda a mi poca fe!»
Viendo Jesús que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo, diciéndole: «Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él.» 

Jesús creó el universo sólo con su palabra, Él no necesitaba más que su palabra para sanar a los enfermos. ¿Por qué usar su ropa, saliva o lodo para sanarlas? Él no necesitaba esas cosas, pero las personas a las que sanó sí, ellos necesitaban una ayuda para su poca fe, tan esto es verdad, que el ciego de Marcos 8,23-25 a quien Jesús puso saliva en los ojos no recuperó la vista al primer intento, pues veía a la gente como árboles, ¿Fue ineficaz Nuestro Señor o la falla estuvo en la falta de fe del ciego? Obvio, al ciego le faltaba fe. El Señor impone sus manos nuevamente y quedó curado. 

En el caso del libro de Tobías, aunque enviado por Dios, el ángel Rafael actuaba de incógnito haciéndose pasar por hombre. No podía actuar directamente a la vista de Tobías, sino ayudando a la fe de éste, por medio de tales remedios, el corazón y el hígado. 

CONCLUSIÓN 

El libro de Tobías no contiene magia negra como aseguran los protestantes, a pesar de que aquí lo hemos demostrado. Pero cuando sólo se tienen prejuicios y odio hacia lo desconocido, únicamente la FE puede ayudarnos a creer... 

PAX ET BONUM 

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