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martes, 13 de noviembre de 2018

El Dogma de la infalibilidad del Papa


EL DOGMA DE LA INFALIBILIDAD DEL PAPA
Por: Christian

Veremos qué es y que no es la infalibilidad papal, y en qué casos se puede aplicar, además del hecho de que estuvo siempre presente en la tradición viva de la Iglesia, y no es un invento modernista.

MITO: En 1870 el Papa decidió que era infalible y su opinión irrefutable. Desde entonces los católicos creen que el Papa nunca se equivoca. Si en algún tema el Papa cambia de postura, entonces está demostrando por pura paradoja que su infalibilidad es pura ficción.

Probablemente ningún dogma sea tan controvertido y falseado dentro y fuera de la Iglesia católica como este, ni tan mal entendido incluso para muchos católicos. Vamos a dividir este artículo en tres partes, en la primera parte explicaremos por qué este dogma no es una invención moderna, sino -al igual que todo dogma- la declaración oficial de una creencia de siempre; en la segunda veremos qué no es la infalibilidad papal y en la tercera vemos lo que realmente es y en qué casos se puede aplicar.

Antes de abordar el tema de la infalibilidad del Papa en concreto hay que entender por qué los católicos creemos que el Papa es el cabeza de la Iglesia por institución divina.

¿De dónde sacamos que Jesús nombró a un sucesor y le dio poder para dirimir los conflictos? Pues del Nuevo Testamento. Creo que cualquiera que leyera este texto por primera vez no tendría ningún problema en ver claramente en este pasaje cómo Jesús instaura su Iglesia, pone a Pedro a su cabeza y le confiere el poder de la infalibilidad:

"Bienaventurado eres, Simón Bar-Joná, porque no te ha revelado eso la carne y la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro (Petros), y que sobre esta piedra (petra) edificaré Mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y a ti daré la llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares sobre la tierra, será también atado en los cielos; y todo lo que desatares sobre la tierra, será también desatado en los cielos". (Mateo 16:17-19)

En el original griego, "petra" es piedra, más exactamente "roca grande", y al igual que en castellano es sustantivo femenino. A Simón no le puede dar un nombre femenino así que lo masculiniza y le llama "Petros", o sea, exactamente la misma palabra pero cambiada de género puesto que cambia el género de la cosa nombrada, algo de fácil comprensión para un hablante de español.

Pero aunque este pasaje se escribió originalmente en griego, las palabras dichas por Jesús fueron en arameo, y en ese idioma la palabra para piedra es "kepha" (por eso se le llama también Simón-Cefás) no varía, así que lo que Jesús dijo originalmente es "Tú eres Kepha y sobre esta kepha edificaré mi Iglesia". (Si desea profundizar más en esta cuestión puede consultar nuestro artículo: ¿De dónde sacan los católicos que Pedro fue el primer Papa?)

Otro pasaje, palabras que Jesús le dijo a Pedro durante la Última Cena:

"Simón, Simón, mira que Satanás va tras de vosotros para zarandearos, como trigo: Más yo he rogado por ti a fin de que tu fe no perezca; y tú, cuando te conviertas, confirma a tus hermanos" (Lucas 22:31-32)

Cuando Jesús resucitado se aparece a Pedro, perdona sus tres negaciones con otras tantas bendiciones que señalan su futura función:

"apacienta mis corderos… apacienta mis corderos… apacienta mis ovejas" (Juan 21:15-17)

Pedro es el pastor, los cristianos los corderos, la verdad el alimento que nos debe dar. Y que Jesús no tenía ninguna intención de dejar a su Iglesia abandonada a sus propios recursos, sino que pensaba sostenerla y ayudarla a conservar la fe por siempre, lo vemos en este otro pasaje:

"A mí se me ha dado toda potestad en el cielo y en la tierra. Id pues, e instruid a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándolas a observar todas las cosas que yo os he mandado. Y estad ciertos que yo estaré siempre con vosotros, hasta la consumación de los siglos" (Mateo 28:18-20)

Esta guía doctrinal vendrá del Espíritu Santo:

"Y yo rogaré al Padre, y os daré otro Consolador, para que esté con vosotros eternamente, el Espíritu de Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve, ni le conoce; pero vosotros le conoceréis, porque morará con vosotros, y estará dentro de vosotros… Mas el Consolador, el Espíritu Santo, que mi Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo, y os recordará cuantas cosas os tengo dichas" (Juan 14:16-17,26).

Los protestantes interpretan este pasaje como que Dios nos concedió a todos la inspiración necesaria para entender e interpretar correctamente las Escrituras. En tal caso no hay más que mirar su situación para ver que no ha sido así: cada protestante tiene capacidad para variar la doctrina y crear su propia iglesia (por eso hay miles de ellas). Los católicos creemos que sólo el Papa recibe esta ayuda cuando se trata de interpretar la doctrina, por eso nuestra Iglesia sigue siendo Una, Santa[1], Católica (= universal) y Apostólica.

PARTE 1

LA INFALIBILIDAD DE LA IGLESIA Y SU MANIFESTACIÓN A TRAVÉS DEL PAPA

La Iglesia, desde el principio, ha considerado que se pueden hacer declaraciones oficiales infalibles en asuntos de doctrina de dos maneras: mediante concilios católicos (universales) y mediante declaraciones papales (preferentemente dentro de un concilio y arropado por él).

La infalibilidad que Jesús garantiza a su Iglesia ("os lo enseñará todo") cristaliza en su cabeza visible, el papa, de forma que sólo hay una voz, sólo hay una fe, sólo hay una doctrina (sólo una libre de error, claro). Esta promesa se da, como vimos, "hasta la consumación de los siglos", así que no se limita a Pedro, sino a todos sus sucesores.

Jesús promete enviar a su Iglesia el Espíritu Santo para que la mantenga libre de error; no para que no exista la herejía, sino para que la Iglesia sepa librase de ella y sobreviva. No dijo Jesús que las puertas del infierno no se acercarían a la Iglesia, sino que no "prevalecerían" contra ella, o sea, que en la lucha contra el mal y el error, la Iglesia saldría siempre victoriosa, intacta.

Desde el principio, los cristianos estaban convencidos de que el Espíritu Santo velaba por su Iglesia y evitaba que las doctrinas erróneas (que enseguida proliferaron) pudieran triunfar y asentarse dentro. Para ello, desde el mismo inicio organizaron concilios donde discutir las diferencias que surgían, convencidos de que en esos concilios el Espíritu les ayudaría a establecer la verdad (véase en Hechos el Concilio de Jerusalén que organizaron los apóstoles). Pero junto a los concilios vemos desde el principio la autoridad mayor que muestra Pedro y luego sus sucesores.

Los protestantes señalan que en el Concilio de Jerusalén no fue Pedro el protagonista, sino Pablo, con lo cual cuestionan su papel de líder. Esto no es correcto, Pablo no fue el líder del concilio, sino quien planteó la cuestión que allí se trataba, o sea, quien llevó el problema buscando una solución. Quien presidió el concilio tampoco fue Pedro, sino Santiago, pues era él el jefe de la Iglesia de Jerusalén. Pero si leemos la descripción del concilio en Hechos 15 vemos que solo se recogen dos discursos, primero el de Pedro, que ofrece la solución que luego será aprobada, y luego el de Santiago, que comunica la decisión del concilio y la justifica haciendo referencia a Pedro y el razonamiento por él expuesto. Por tanto lo que vemos en el concilio es, más allá de las formas en sí, a Pedro liderando las decisiones y siendo el punto de referencia, aunque no el dictador que decide al margen de los demás. Con concilio o sin él, un Papa debe estar arropado por la Iglesia, no actuar al margen de ella, y en ese sentido el Concilio de Jerusalén marcó el modelo a seguir.

Eso mismo lo vemos en posteriores concilios, donde el patriarca de Roma tiene un peso especial y su opinión es respetada por todos. La lapidaria frase "Pedro habló por boca de León" recoge un buen ejemplo temprano de esta primacía. El Concilio de Calcedonia (año 451) se reunió para decidir sobre el monofismo (la creencia de que Jesús era sólo Dios, no hombre) que se estaban extendiendo por oriente. Tras los debates, el patriarca romano, San León Magno, ratificó el credo de Nicea y declaró las nuevas ideas herejes. Tras su declaración, toda la asamblea (suponemos que excepto los herejes) dijo la famosa alocución: "Esta es la fe católica. Pedro habló por boca de León". Las definiciones dogmáticas de este concilio han sido reconocidas desde entonces como infalibles tanto por la actual Iglesia Católica como por la actual Iglesia Ortodoxa (las dos ramas en que quedó dividida la Iglesia original).

En el ejemplo de Calcedonia, que no fue la excepción sino la norma, hablamos de 630 padres conciliares, de los cuales sólo cinco eran del patriarcado romano, y aún así, su autoridad fue por todos aceptada como la principal. También vemos que el Papa no actuó imponiendo su voluntad en contra del sentir mayoritario, al contrario, recogió y dio forma sólida a ese sentir, y vemos también cómo la Iglesia en su conjunto consideraba infalible la doctrina que se aclaraba y fijaba (que no inventaba) en esos concilios.

Todos los dogmas de antes y ahora son declaraciones formales de algo que ya existía en la Iglesia, no ideas nuevas innovadoras que cambian la doctrina. Como vimos en el ejemplo anterior, la creencia en la infalibilidad de la Iglesia ya estaba establecida desde siempre, y el papel de Pedro y sus sucesores como cabezas de esa Iglesia también, aunque es cierto (y en esto las épocas pueden variar en uno u otro sentido) que a lo largo de los siglos el papel del Papa fue adquiriendo cada vez más relevancia y focalización. Esto se puede considerar deseable o un exceso, pero no un error doctrinal o una ruptura con la tradición. Precisamente el tener una sola voz es una de las grandes bazas de nuestra Iglesia y la garantía de unidad.

Así pues, en contra del mito, El Papa ni antes ni ahora actúa como un individuo dotado de poderes especiales que le sitúan por encima de la Iglesia, sino que está dotado para funcionar como catalizador, purificador y condensador de las ideas de esa Iglesia. El Papa no es un dictador doctrinal que impone sus ideas, es la cabeza visible y única que asume y difunde con una sola voz la doctrina de toda la Iglesia. Si un Papa se inventara una doctrina y pretendiera imponerla en contra del sentir general de la Iglesia, entonces tendríamos que admitir que "las puertas del infierno" han prevalecido contra la Iglesia, y eso todos los cristianos estamos de acuerdo en que no es posible.

PARTE 2

¿QUÉ NO ES LA INFALIBILIDAD PAPAL?

NO ES INSPIRACIÓN DIVINA

Muy por el contrario de lo que piensan muchas personas, la infalibilidad no significa que el Papa esté divinamente inspirado. Los Apóstoles y los Evangelistas recibieron este don, y sus escritos son aceptados como palabra inspirada por Dios. Más la Iglesia no afirma que el Papa esté inspirado, o que reciba alguna revelación divina, estrictamente hablando. Así, el Concilio Vaticano I (el mismo que proclamó este dogma) declara:

"Porque el Espíritu Santo no les fue prometido a los sucesores de Pedro, a fin de que ellos propaguen una nueva doctrina revelada, sino que, bajo la asistencia del Divino Espíritu, puedan preservar incólume, y explicar con toda fidelidad la revelación o depósito de la fe, trasmitido por los apóstoles".

Por tanto el Papa no puede (ni mediante declaración dogmática ni ninguna otra) poner, quitar o modificar doctrinas de fe. Su misión es sólo preservarla y transmitirla tal como nos llegó desde los apóstoles y mantenerla libre de error.

NO ES IMPECABILIDAD

Es muy deseable que el papa, como cabeza más visible de la Iglesia, sea hombre de grandes virtudes y refleje en su vida los valores cristianos. Pero no es esa su función, su función es la de ser guardián de la fe, y si él como persona es un santo o un escandaloso pecador, eso tendrá consecuencias terribles para las relaciones públicas de la Iglesia, pero no para su integridad. Aún así, como es de esperar, la mayoría de los papas han sido poseedores de grandes virtudes:

De los 30 primeros papas, 29 murieron mártires por defender su fe (verdad es que los historiadores modernos ponen en duda algunos casos, pero ello seguiría dejando un porcentaje abrumador). De los 260 papas que ha habido, 69 han pasado a considerarse santos por sus grandes virtudes cristianas. Sólo 6 de ellos han sido de vida depravada (6 de 260!). Pero incluso algunos consideran que esos 6, o aunque fuese uno solo, son suficientes para no creer que los papas sean elegidos por inspiración del Espíritu Santo. A los que piensan así (católicos y no católicos) habría que recordarles que el mismo Jesús eligió directamente a sus 12 representantes y de ellos 1 fue Judas, que le traicionó (1 de 12). Con un poco de sana broma podríamos añadir que la Iglesia ha mejorado la proporción con mucho (pero mejor no lo decimos porque si alguien no capta la ironía del comentario podría considerarlo blasfemo). Y aún así, esas 6 ovejas negras del papado son un gran punto a nuestro favor, pues aunque hicieron mucho daño a la Iglesia en muchísimos aspectos, el Espíritu Santo, que les había elegido por alguna razón, hizo que a nivel doctrinal mantuvieran limpia y clara la fe de la Iglesia. Ni uno sólo de ellos causó el menor daño a la doctrina, incluso algunos lucharon eficazmente por limpiarla de algunas nuevas herejías. Esto prueba que el Espíritu se asegura de que el papa, en su misión de guardián de la doctrina, mantenga su infalibilidad, pero a nivel humano, cada Papa tiene que luchar con sus propias tentaciones igual que los demás, no posee a ese nivel ningún privilegio que le haga las cosas más fáciles.

Y yendo mucho más atrás y atacando al mismo primer papa, Pedro, los hay que dicen que Pedro dio muestras de muy poca infalibilidad doctrinal cuando fue capaz de negar a Cristo tres veces. Ante esto podemos decir por un lado que lo que hizo Pedro en las negaciones no fue una declaración doctrinal, sino mentir por miedo a que le mataran (con lo que sería un asunto de impecabilidad, no de infalibilidad), y si esto no basta, hay que recordar que Pedro fue "nombrado papa" más tarde, cuando Jesús ya había resucitado, por tanto en esos momentos todavía no era Papa ni había recibido del Espíritu Santo en Pentecostés la prometida infalibilidad.

Los protestantes a menudo mencionan también el famoso conflicto entre Pedro y Pablo mencionado por Pablo en su carta a los gálatas, conflicto que probablemente fue posterior al mencionado Concilio de Jerusalén. El concilio había decidido que los cristianos no necesitaban sujetarse a la Ley de Moisés. Pedro fue a Antioquía, donde estaba Pablo, y allí comía con los cristianos de origen pagano (algo considerado impuro por los judíos). Pero llegaron de Jerusalén unos cristianos judaizantes que no veían eso con buenos ojos, y por alguna razón (por evitar censuras o evitar conflictos) Pedro dejó de comer con los de origen pagano y muchos cristianos de origen judío le imitaron. Pablo, justamente, reprende a Pedro en público por su conducta acomodaticia. Pero esto no es una prueba de que Pedro cae en el error doctrinal, simplemente es un ejemplo de los defectos de todos los seres humanos, incluido el papa, incluido San Pedro (solo Jesús estuvo libre de defectos). El hecho de que Pablo reprendiera a Pedro públicamente tampoco significa un desprecio a su papel de líder y menos aún es la prueba de que Pedro no era líder de nada. Si Pedro o un Papa son hallados en una conducta reprensible, hasta el más "insignificante" de los cristianos católicos tiene perfecto derecho a levantar su voz y reprenderlo, pues con ello no se pone en cuestión su papel vicario sino que simplemente se pone en evidencia su debilidad humana y su falta de cohesión.

En el Concilio de Jerusalén Pedro mostró las cualidades que debe mostrar un Papa (sobre todo en asuntos doctrinales). Pablo no se inventó una doctrina nueva y le convenció de ella a Pedro, Pablo razonó y aclaró a Pedro que lo que él proponía (que los gentiles no necesitaban sujetarse a la ley de Moisés) se derivaba directamente del espíritu de la doctrina de Jesús, y razonó por qué. Sólo después de escuchar a Pablo y a los demás, tomó Pedro la decisión, también basándose en inferencias sobre las Escrituras, y tras su declaración, el asunto quedó zanjado, no por imposición de Pedro, sino porque su decisión fue reconocida correcta por todo el concilio (lo cual vemos por el discurso oficial de Santiago, el que presidía). Ahí tenemos a un papa, no a un dictador ni a un iluminado líder carismático.

EL Papa SE CREE PERFECTO Y LOS CATÓLICOS ASÍ LE CONSIDERAN
(por eso le llaman "su santidad")

El título de "su santidad", independientemente de que nos guste ahora más o menos, es simplemente un título honorífico, no indica que sea realmente santo, de lo contrario todos los papas pasarían automáticamente a ser declarados santos tras su muerte, y la mayoría no lo son. La santidad depositada en el Papa se refiere más bien al cargo que representa como vicario de Cristo, no a él como persona humana. Es la santidad del Espíritu Santo que protege su función y la santidad de Jesús, al que representa, lo que reconocemos al llamarle "su santidad".

Pero tampoco tiene ningún fundamento quienes dicen que el Papa (además de ser el anticristo) se cree, o intenta hacer creer, que es santo y perfecto. El Papa reconoce tener las mismas debilidades a que están sujetos todos los demás hombres. Todas las mañanas al principiar la Misa, dice humildemente al pie del altar: "Yo pecador me confieso a Dios todopoderoso… que pequé gravemente en pensamiento, palabra y obra". Asimismo, al ofertorio de la Misa, ora: "Recibe Padre santo, Dios omnipotente y eterno, esta Hostia inmaculada, que yo indigno siervo tuyo, te ofrezco por mis innumerables pecados, ofensas y omisiones". Definitivamente, no parecen estas palabras de una institución, el papado, que se considera libre de pecado.

LOS CATÓLICOS ADORAN AL PAPA

Los no católicos se escandalizan de que un ser humano pueda arrogarse el don de la infalibilidad, que sólo pertenece a Dios, y lo declaran blasfemia. Pero el asunto a veces queda englobado en algo mucho peor: en muchos blogs protestantes he leído repetidamente la acusación de que los católicos "adoran" al Papa (y a la Virgen, y a los santos, incluso a las imágenes y reliquias) en lugar de adorar sólo a Dios, por lo que somos idólatras y en realidad no somos cristianos (!!).

Esto es un grave error de apreciación, cualquier católico se escandalizaría si su parroquia organizara un acto para "adorar al papa". Sólo se adora a Dios, punto. Lo que los protestantes no entienden (los ortodoxos sí) es lo que nosotros llamamos "venerar". Venerar es mostrar un profundo respeto, amor y devoción por algo que nos acerca a Dios de una u otra forma. Una imagen nos puede ayudar a conectar psicológica y emocionalmente con lo sagrado, por eso se puede venerar, los santos (incluida la más santa de los santos: María) nos acercan a Dios con su ejemplo y su intercesión, por eso se pueden venerar.

Pero la veneración es un acto tan religioso como humano. Una persona puede venerar a sus padres porque los ama y respecta profundamente, un patriota puede venerar a su país, y un enamorado puede sentir una total veneración por la foto de su amada que tiene puesta en el salón (no porque ame a la foto, sino porque al mirarla se siente más cerca de su amada, la siente más presente) y nadie les puede acusar de idólatras por ello. Cuando alguien nos acusa de idolatría por rezar y emocionarnos ante una imagen es como si alguien acusara de adulterio al marido que, estando su esposa ausente, se emociona y habla con su retrato al irse a dormir. Y volviendo al tema concreto del papa, los católicos, que le consideramos representante (vicario) de Cristo en la Iglesia, le veneramos y respetamos porque representa a Jesús, no por sus propios méritos.

PARTE 3

¿QUÉ ES REALMENTE LA INFALIBILIDAD PAPAL Y CUÁNDO ES EL Papa INFALIBLE?

En 1870 El Concilio Vaticano I (reunión de obispos, teólogos, etc) declaró el dogma de la Infalibilidad papal con las siguientes palabras: "El Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra (= con autoridad), esto es, cuando en el ejercicio de su oficio de pastor y maestro de todos los cristianos, en virtud de su suprema autoridad apostólica, define una doctrina de fe o costumbres como que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por esto, dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia[2], irreformables." (Constitución dogmática Pastor Aeternus, Cap 4)

O sea, no se declara que todo lo que dice el Papa sea infalible, sólo lo es cuando hace una declaración formal en ciertas condiciones. El propio Catecismo de la Iglesia (-891) nombra tres condiciones que deben reunirse para que una definición pontificia sea ex cathedra:

1- El Papa debe hablar "como Pastor y Maestro supremo de todos los fieles que confirma en la fe a sus hermanos". (o sea, debe dirigirse a y hablar en nombre de la Iglesia universal, no por cuenta propia expresando su opinión personal)

2- El Papa "proclama por un acto definitivo la doctrina". (Cuando el Papa claramente expresa que la doctrina es definitiva, no puede cambiar)

3- El Papa habla "en cuestiones de fe y moral" (por tanto no es infalible si habla de ciencia, política, economía, deportes o lo rico que está el repollo)

La misión de la Iglesia, y por tanto del papa, es la de preservar pura y sin contaminación la doctrina original cristiana tal como nos fue entregada por los apóstoles, y ninguna declaración ni dogma puede añadir o quitar nada a la doctrina original, sólo clarificarla y preservarla. El Papa no es el autor de la Revelación, sino su infalible intérprete y expositor. No tiene autoridad para quebrantar la ley divina o cambiar un solo ápice de la Escritura. Sus funciones se limitan a trasmitir incólume la fe a través de los siglos.

A esto se añade, en la práctica, que el Papa se convierte en portavoz y árbitro de la voz de la Iglesia, pero no puede usar su infalibilidad para oponerse a ella. Dicho de otro modo, el Papa puede "fijar" una doctrina que es aceptada por la mayoría, incluso tomar partido cuando hay conflicto de opiniones, pero si pretendiese imponer a la Iglesia algo nuevo, algo que la Iglesia no cree… bueno, ya lo comentamos anteriormente, las puertas del infierno no pueden prevalecer contra la Iglesia así que esta situación se considera imposible.

Total, que teniendo en cuenta todo lo que hay que tener para que una declaración papal se considere infalible, sólo se ha invocado oficialmente dicha infalibilidad en dos declaraciones papales, las declaraciones de los dos últimos dogmas marianos (la Inmaculada Concepción, 1854 y la Asunción, 1950), que son al fin y al cabo creencias aceptadas ya por la Iglesia primitiva (los mismos ortodoxos comparten estas creencias aunque las rechazan como dogmas porque no aceptan la autoridad del papa). Esto no quiere decir que con anterioridad no se considerasen infalibles declaraciones formales hechas por papas o concilios, pero vemos que estrictamente hablando, tras la declaración del dogma en 1870 sólo una vez el Papa ha usado esta infalibilidad para afirmar como dogma algo que la Iglesia siempre había ya creído. Juan Pablo II, por poner un ejemplo, fue Papa durante 27 y gobernó la Iglesia estupendamente bien sin necesidad de usar ni una sola vez la prerrogativa de infalibilidad.

Pero puede que la cuestión no sea tanto si la Iglesia (en concilio o en su cabeza, el papa) es infalible como si realmente era necesario y conveniente declararlo dogma. Al fin y al cabo, la Iglesia llevaba 19 siglos asumiendo que el Espíritu Santo la libraba de todo error, y nunca había sido necesario crear un nuevo dogma oficial en torno a ello. Francis Simons, obispo de Indore, escribió:

"En general los teólogos aceptan que sólo dos definiciones doctrinales de los papas reúnen con seguridad las condiciones requeridas para ser infalibles: las que se refieren a la inmaculada concepción de María y a su asunción en cuerpo y alma al cielo. Ambas definieron lo que ya era aceptado en la Iglesia de un modo general. Es, pues, difícil creer que realmente urgiesen o fuesen necesarias semejantes definiciones. Una prerrogativa que quizá sólo se ha usado dos veces en 1.900 años, y aún entonces únicamente para definir unas doctrinas que no precisaban con urgencia una definición infalible, difícilmente puede ser una prerrogativa necesaria."

Un católico no puede negar la infalibilidad pero es una opinión respetable pensar, como este obispo, que no era necesario proclamarlo como dogma. Aún así, su afirmación de que esa prerrogativa "sólo se ha usado dos veces en 1.900 años" es ambigua y confusa. Si se interpreta como que la declaración de un Papa sólo ha sido infalible en dos ocasiones, es falso. Como hemos visto anteriormente, desde el principio Pedro y sus sucesores han hablado con infalibilidad en numerosas ocasiones. Lo que ocurre es que al transcurrir de los siglos, la doctrina de la Iglesia ha ido siendo fijada y cada vez era menos necesario el uso de la infalibilidad. Lo que sí es cierto es que, tal como se definió el dogma de la infalibilidad y las condiciones para su cumplimiento, sólo se ha utilizado esta manera concreta de proclamar una doctrina infalible en dos ocasiones.

Muchos opinan que si esta verdad no se hubiera convertido en dogma, la reconciliación de las diferentes iglesias cristianas sería más fácil, otros opinan que sin proclamar alto y claro esta verdad, precisamente en estos nuevos tiempos de acercamiento y diálogo -y de relativismo- se correría el serio peligro de "negociar" verdades de fe para buscar un compromiso, y la verdad es innegociable. Se puede considerar que la declaración del dogma fue conveniente o inconveniente, pero no es correcto decir que esta verdad fue "inventada" en 1870, la creencia de que el Espíritu Santo mantenía a su Iglesia libre de error (a través del Papa o de los concilios) la encontramos bien asentada desde el principio.

Y en cuanto al enfoque puramente apologético, no podemos esperar que un no-católico acepte que el Papa es infalible en alguna circunstancia, pero al menos sí podemos intentar hacerle entender qué significa realmente esta creencia para que no sigan repitiendeo de buena fe aquell falsedad de que los católicos creen que el Papa "nunca se equivoca" en lo que dice.

[1] "Santa" es por su carácter sagrado, por pertenecer a Dios, no porque sus miembros sean todos santos. En otras palabras la Iglesia es santa aunque sus miembros somos todos pecadores.

[2] "Y no por el consentimiento de la Iglesia" significa que la autoridad del Papa no proviene de un acuerdo adoptado por la Iglesia cediéndosela, sino que proviene de Dios.

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos:


http://es.catholic.net/op/articulos/42365/cat/12/el-dogma-de-la-infalibilidad-papal.html


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domingo, 28 de octubre de 2018

Definición de un Dogma: ¿Invento de la doctrina o formulación de la verdad ya revelada?


DEFINICIÓN DE UN DOGMA: ¿INVENTO DE LA DOCTRINA O FORMULACIÓN DE LA VERDAD YA REVELADA?
Por Anwar Tapias Lakatt

Uno de los mayores ataques que encontramos por parte de los no católicos para mostrar nuestra doctrina como falsa, es el hecho de querer mostrar las fechas de promulgación de los dogmas como la fecha en que se inventaron las doctrinas.

Esto lo viví hace poco en un foro de debate con un protestante, con quien debatía sobre la Biblia y cómo fue definido el canon. En un momento en que lo hice reconocer que el Nuevo Testamento fue definido por la Iglesia Católica, entonces escribe que posteriormente:

“el paganismo se infiltro en el catolicismo desde los siglos V y VI cuando inicio la edad media y se infiltraron toda clase de enseñanzas paganas como la adoración a santos, el colocarles velitas, el purgatorio, el rezo a los muertos, las indulgencias, la veneración de la virgen etc”

Esto es muy común en Internet, en donde en otro sitio anticatólico encontré sobre la Asunción de la Virgen:

Como de todos es sabido, uno de los innumerables títulos que la iglesia católica le concede a María, es el de Reina del Cielo.

¿Cómo se le concede este título?. María, según reza uno de los principales Dogmas de Fe del catolicismo, fue ascendida a los cielos y una vez allí, por la importancia de su misión, es decir, la de ser la escogida para engendrar al Salvador, se le otorgó el título de "Reina del Cielo".

Todo lo anterior no tiene una base bíblica y es de reciente instauración (desde 1950). Por lo tanto, es la propia tradición popular, sin tener en cuenta la Palabra de Dios, la que otorga ese premio y una vez en el cielo, la posibilidad de co-reinar con nuestro Señor Jesucristo.

Para este sitio, la fecha de promulgación del Dogma de la Asunción indica que en esa fecha se inventó la doctrina.

En otro sitio dice sobre el Dogma de la Maternidad Divina:

En el año 431 en el concilio de Efeso comenzó la exaltación de María y el término "madre de Dios" fue aplicado a ella por primera vez.

Nuevamente lanzan una gran mentira haciendo creer que en ese Concilio es cuando se reconoce a María como madre de Dios, cuando ya Ignacio de Antioquia escribía 280 años antes:

Nuestro Dios Jesucristo fue llevado por María en su seno... (S, Ignacio de Antioquia, Carta a los Efesios 18,2).

Pero volviendo al punto central, nos encontramos con la farsa de querer tomar las fechas de promulgación de los dogmas como fechas de invento de las doctrinas. Vamos a colocar una definición de “dogma” tomada del Padre Jorge Loring[1]:

Dogma es una verdad que se apoya en la autoridad de Dios, por eso tenemos obligación de creerla»

A veces la Iglesia define algunas verdades dogmas de fe. No es que esas cosas empiecen entonces a ser verdad. Son verdades que siempre han existido; pero que su creencia ha empezado a ser obligatoria al definirse.

La definición de una doctrina no es su invención, sino la declaración autoritativa de que ha sido revelada por Dios, es decir, que forma parte del conjunto de verdades que constituyen la Revelación cristiana.

Algunas veces la aparición de nuevos errores obliga a la Iglesia a definir y declarar más lo que siempre ha sido verdad, pero que las circunstancias del momento reclaman aclaración.

Esta definición es muy clara y nos deja varios puntos para aprender:

1. Es una verdad revelada por Dios

Toda la Revelación Pública terminó y no hay que esperar una nueva revelación, esto lo deja claro la Constitución Dei Verbum[2]:

La economía cristiana, por tanto, como alianza nueva y definitiva, nunca cesará, y no hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo (cf. 1 Tim., 6,14; Tit., 2,13).

Así que cuando la Iglesia define un dogma no está fuera de la Revelación Pública, sino que se basa en ella misma para dar luz sobre un asunto de fe requerido por la Iglesia en un momento determinado. Y este proceso es guiado por el Espíritu Santo:

Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: "Recibirá de lo mío
y se lo anunciará a ustedes" (Jn 16, 13-15).

Claramente podemos darnos cuenta que todo ya fue revelado pero no todo fue al mismo tiempo explicitado. Eso es distinto a atacar a la Iglesia Católica de que “inventa doctrinas”. Al respecto les comparto un extracto de una entrevista dada por Juan Velez, autor de un libro sobre la vida de Jhon Henry Newman, referente a su ensayo “Desarrollo de la doctrina cristiana”[3]

Desarrollo de la Doctrina Cristiana. ¿En qué consiste este desarrollo de la doctrina?

Durante 20 años más o menos, como estudiante y docente en Oxford, Newman estudió los cambios en las doctrinas y prácticas de los cristianos a lo largo de los siglos. Durante muchos años aceptó la noción protestante de que las doctrinas y prácticas católicas eran una corrupción del cristianismo primitivo. Sin embargo su estudio del cristianismo y las actitudes de la Iglesia Anglicana le llevaron a revisar esta posición. Empezó a comprender que a lo largo del tiempo el cristianismo fuera incorporando algunas doctrinas y las prácticas religiosas correspondientes. Vio que estos cambios tenían una explicación satisfactoria.

Por ejemplo, vio que la creencia en el Purgatorio era un”desarrollo”de la comprensión cristiana del perdón de Dios alcanzado a través del sacramento de la penitencia. Constituye un remedio para la pena que no se ha completado en la tierra. El Purgatorio limpia el alma de cualquier adhesión al pecado presente todavía en el alma que muere en estado de gracia. Aunque el Purgatorio no es mencionado expresamente en la Biblia, la doctrina acerca de esta purificación resulta admisible a causa de la naturaleza del desarrollo genuino de la enseñanza de la Iglesia.

Según Newman ¿Cambia la enseñanza de la Iglesia?

Sí y no. Para ser más preciso, la enseñanza de la Iglesia experimenta un desarrollo.Esto no es lo mismo que decir que la enseñanza “evoluciona”. La evolución implica el cambio de una cosa a otra distinta —la enseñanza de la Iglesia no evoluciona a otra cosa distinta. Atribuir esto a Newman es un error. Newman explicó que el desarrollo puede ser correcto o incorrecto. Un mal desarrollo de la doctrina es denominado una corrupción de la enseñanza del cristianismo. Un ejemplo de buen desarrollo es el ejercicio de la autoridad adquirida por el sucesor de San Pedro. Lo contrario sería de hecho una corrupción, es decir, una omisión en el oficio de Pedro establecido por Cristo mismo.

Newman creía que la religión es un conjunto establecido de verdades doctrinales y de prácticas que no cambian sustancialmente; las formas y los elementos externos pueden cambiar o desarrollarse, pero solo de acuerdo con la realidad original. También es posible conseguir una mejor articulación y una compresión más profunda de estas verdades.

2. Es aceptada y creída por la Iglesia desde siempre

Algo importante de los dogmas es que la enseñanza ya es creída y aceptada, no se está inventando. Por ejemplo, aun cuando en el Concilio de Nicea (325) se define la Divinidad de Cristo:

Versión sobre el texto griego[4]

125 Dz54 Creemos en un solo Dios Padre omnipotente, creador de todas las cosas, de las visibles y de las invisibles; y en un solo Señor Jesucristo Hijo de Dios, nacido unigénito del Padre, es decir, de la sustancia del Padre, Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no hecho, consustancial al Padre, por quien todas las cosas fueron hechas, las que hay en el cielo y las que hay en la tierra, que por nosotros los hombres y por nuestra salvación descendió y se encarnó, se hizo hombre, padeció, y resucitó al tercer día, subió a los cielos, y ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Y en el Espíritu Santo.

Mas a los que afirman: Hubo un tiempo en que no fué y que antes de ser engendrado no fué, y que fué hecho de la nada, o los que dicen que es de otra hipóstasis o de otra sustancia o que el Hijo de Dios es cambiable o mudable, los anatematiza la Iglesia Católica.

Esta era creída desde siempre en la Iglesia. Miremos dos casos:

Clemente de Alejandría:
en su comentario sobre a la primera epístola de Juan escribe:

“El Hijo de Dios, siendo, por igualdad de sustancia, uno con el Padre, es eterno e increado”

Más adelante en la misma obra sigue profundizando en su teología del logos afirmando que la divina palabra es “evidentemente verdadero Dios”, y es agregando que estaba “al mismo nivel” en el Padre, lo cual probaría que tampoco tenía inclinaciones subordinacionistas.

San Ignacio, Carta a los Efesios XVIII,2:

“La verdad es que nuestro Dios Jesús, el Ungido, fue llevado por María en su seno conforme a la dispensación de Dios; del linaje, cierto, de David; por obra, empero, del Espíritu Santo. El cual nació y fue bautizado, a fin de purificar el agua con su pasión.

De este modo, otros dogmas definidos por la Iglesia en siglos posteriores, no indican invención de doctrinas, sino ratificaciones de manera oficial de la verdad ya creída y aceptada por la Iglesia.

3. Se promulga al ser cuestionada

Otro punto importante en los dogmas, tiene que ver con el hecho de que su promulgación también está relacionada con el cuestionamiento de la verdad revelada. Las verdades reveladas mientras sean aceptadas por toda la cristiandad no requieren ser promulgadas, pero cuando surge un cuestionamiento o una amenaza que atente contra la fe, la Iglesia como custodia de la Revelación de Cristo promulga los dogmas. Por ejemplo, en el siglo VII surgió una herejía llamada Monotelismo[5]:

Herejía del siglo VII que sostenía que Cristo posee dos naturalezas pero una sola voluntad. La herejía es un intento de reconciliar las ideas de la herejía monofisita con la ortodoxia cristiana. El emperador Heracleo (610-641), en un encuentro con los monofisitas, formuló que Cristo tendía dos naturalezas pero una sola voluntad. Esta idea recibió apoyo del patriarca de Constantinopla, Sergio. Este punto de vista fue condenado posteriormente por la Iglesia de Occidente, lo cual generó un resquebrajamiento con la Iglesia de Oriente. San Máximo el Confesor escribió una refutación teológica del monotelismo, en la cual sostuvo que la voluntad era una función de la naturaleza y no de la persona. El Monotelismo fue condenado definitivamente por el Tercer Concilio de Constantinopla (680), en el cual se afirmó ««dos voluntades naturales o quereres y dos operaciones naturales, sin división, sin conmutación, sin separación, sin confusión»» (Dz 291).

Como vemos, la herejía monotelista fue condenada en el año 680 con la promulgación de las dos voluntades en Cristo. ¿Quiere decir que en esa fecha se inventó la doctrina que en Cristo hay dos voluntades? No, se defendió de quienes la cuestionaban.

Así hermanos, la próxima vez que alguien te diga que la Iglesia Católica inventó sus doctrinas en x fecha, ya sabemos qué se le puede responder.

[1]http://es.catholic.net/temacontrovertido/330/1747/articulo.php?id=6797

[2] Constitución Apostólica Dei Verbum (1, 4-5) Concilio Vaticano II

[3]http://www.almudi.org/Inicio/tabid/36/ctl/Detail/mid/379/nid/4714/pnid/0/language/es-ES/Default.aspx

[4]http://www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/bvd.htm

[5]http://www.corazones.org/diccionario/herejias_contra_unidadcristo.htm#Monotelismo

Fuente catolicosfirmesensufe.org


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miércoles, 24 de octubre de 2018

¿Prohibió la Iglesia Católica la lectura de la Biblia?


¿PROHIBIÓ LA IGLESIA CATÓLICA LA LECTURA DE LA BIBLIA?

UN DOGMA PROTESTANTE MUY UTILIZADO POR “CRISTIANOS” EVANGÉLICOS Y SECTARIOS, ES EL DE AFIRMAR QUE LA IGLESIA CATÓLICA PROHIBIÓ LA LECTURA DE LA BIBLIA

DESTRUIREMOS LA FALSA HISTORIA QUE SE HAN INVENTADO
Por Miles Christi Manuel Cuevas


Una de las mentiras que continuamente circulan entre los protestantes y sectarios es que la Iglesia Católica prohibió el estudio y la lectura de la Biblia,lo cual no es cierto, en primer lugar tomemos en cuenta que gracias a la Iglesia Católica se recopiló y se hizo el Canon o la lista de libros que conforman las Sagradas Escrituras en Concilios Católicos de Laodicea 360 d.C.,Roma 382 d.C.Hipona 393 d.C., Cartago 393,397 y 419 d.C.y ratificados y reafirmados en el Concilio de Trento en 1546.(S .XVI)

Lo primero que debemos aclarar es que fue la misma Iglesia la que escribió las Escrituras pues fueron los miembros de la única Iglesia formada por Jesús los que escribieron esas cartas, no con la intención de que formaran parte de la Biblia pues no existía como tal, sino para solucionar problemas o inquietudes puntuales de algunas iglesias locales acerca de nuestra fe y para enseñar lo que los escritores consideraban necesario enseñar y aclarar acerca de lo dicho y hecho por Jesús. Por ejemplo, en los Hechos de los Apóstoles, escrito por Lucas, que era discípulo de Pedro y Pablo, se narra en 15, 1-33 como los apóstoles, después de reunirse con los presbíteros a deliberar, deciden enviar a dos delegados, Pablo y Bernabé, a la Iglesia particular o local de Antioquía que formaba parte de la misma Iglesia Universal Apostólica, con una Carta en donde les comunican que la Iglesia había decidido que los cristianos venidos de la gentilidad no tienen que cumplir los preceptos judíos ni circuncidarse para acceder a la salvación.

Esta Carta es mencionada en la Biblia y no hace parte de ella porque quizás se extravió pero la narración si es útil para mostrar que todas las que escribieron los apóstoles o sus discípulos, hagan o no parte de la Biblia hoy, las enviaron para enseñar las Escrituras y los actos y dichos de Jesús (los Evangelios), para aclarar aspectos teológicos o dogmáticos de la fe Católica (exégesis), o para comunicar decisiones acerca de cómo debía funcionar la Iglesia Universal en algunas materias, y esas cartas fueron dirigidas a los propios discípulos o miembros de su misma Iglesia (Hebreos, Corintios, Romanos, Antioquía, Efesios, Gálatas, etc.).

Entonces, si fue la misma Iglesia Católica la que escribió los textos y epístolas que hoy consideramos como las Escrituras, y lo hizo para enseñar la fe a los miembros y fieles de su misma Iglesia como lo muestran todas las Cartas y los Evangelios del Nuevo Testamento, ello quiere decir que ha sido la Iglesia la que las ha enseñado desde el principio, como lo hizo el mismo Jesús con ellos al predicarles y enseñarles su doctrina y las bases que ella tenía en las Escrituras antiguas,el Evangelio se transmitió de forma oral por los Apóstoles y sus discípulos y eso fue así al menos por 3 siglos aproximadamente,conforme creció la comunidad de cristianos se vió la necesidad de tener por escrito esas enseñanzas para preservarlas para generaciones futuras y eso dio paso a la recopilación de los Escritos que la Iglesia fue quien decidió cuáles eran inspirados, esto es de revelación divina o no.

Por ello no es cierto que la Iglesia haya prohibido jamás leer las Escrituras, sino todo lo contrario pues en uso de la autoridad que les fue dada las enseñaron desde el primer día (Hch 2, 22ss).

Segundo punto importante ,la Iglesia Católica fue quien recopiló,copió,preservó las Sagradas Escrituras por siglos, ya que fueron los monjes copistas quienes mantuvieron vivo ese legado hasta la aparición de la imprenta en el 1440 al 1459 aproximadamente por Juan Gutemberg, así que es a partir del siglo XV que la Biblia empezó a tener realmente una mayor difusión y por lo mismo disponibilidad para obtenerla y leerla por parte de las personas, que digámoslo también la inmensa mayoría de la gente no sabía leer, pues la educación no era generalizada y solo en los conventos o universidades que eran centros religiosos se podría decir que tenían esa capacidad que se fue extendiendo conforme pasaron los años.

Otro punto es que el tener un libro manuscrito, en pergamino era muy caro, y aun los primeros libros impresos tenían un alto valor y costo por lo que estaban fuera del alance de la población en general

Una de las falsedades con que continuamente quieren sorprender los protestantes es decir que en el Concilio de Valencia de 1229 d.C. la lectura de la Biblia fue condenada y puesta en la lista de libros prohibidos, y bueno esto si raya en la falacia extrema¡Por qué es falso! Pues por si no lo saben no hay un Concilio de Valencia como lo dicen los protestantes que solo dicen hay un documento en un archivo en la Biblioteca de París,pero que no es comprobable,ni rastreable y solo basta checar por ustedes mismos en cualquier biblioteca ,o banco de información cuántos Concilios y su nombre hay en la Iglesia Católica, se reconocen 21 Concilios Ecuménicos,sin contar el Concilio de Jerusalén de los Apóstoles y que son los que podrían definir una cuestión tan importante como el Canon Bíblico y la supuesta prohibición del mismo, veamos los nombres de los concilios:

1.- Nicea I
2.- Constantinopla I
3.-Éfeso
4.-Calcedonia
5.-Constantinopla II
6.-Constantinopla III
7.-Nicea II
8.-Constantinopla IV
9.-LetranI
11.- Letrán II
11.-Letrán III
12.-Letrán IV
13.- Lyon I
14.-Lyon II
15.-Vienne
16.-Constanza
17.-Florencia
18.-Letrán V
19.- Trento
20.- Vaticano I
21 Vaticano II

Se fijaron, no hay un Concilio Ecumenico del 1229 en Valencia,he buscado información del mismo y pues no la he encontrado, quizá fue un Concilio local o regional,pero no consta ni su existencia ni su supuesta prohibición de la lectura de la Biblia,o para decirlo de otra forma es una simple y vulgar mentira de los enemigos de la Iglesia que se valen de que no buscar fuentes ciertas y fidedignas.

Por otro lado el índice de los libros prohibidos existió desde 1559 hasta 1966,pero hay que aclarar varias cosas al respecto.

La primera condena históricamente cierta de un escrito por parte de la Iglesia es la de Thalias a Arrio en el concilio de Nicea (325). El Papa Anastasio condenó los escritos de Orígenes en cuanto más nocivos para los ignorantes que útiles para los doctos (400). San León Magno rechazó en Roma los escritos maniqueos, y ordenó a los obispos españoles que hicieran algo similar ante los priscilianistas. Inocencio III condenó el escrito de Joaquín de Fiore contra Pedro Lombardo (IV concilio de Letrán de 1215). Pero eso del concilio de Valencia y de la inclusión de la Biblia en el índice es una falsedad y un anacronismo.

Una de las pruebas de que jamás la Iglesia ha ordenado no leer las Escrituras, son las reiteradas invitaciones que a través de los siglos han hecho los Papas. Habría muchísimas invitaciones mas de Obispos y Sacerdotes, pero sería demasiado extenso reproducirlas todas.

INVITACIÓN DE LA IGLESIA EN TODOS LOS SIGLOS A LEER LA ESCRITURA:

Siglo I.

«Vosotros amados, sabéis bien las Sagradas Escrituras; tenéis un profundo conocimiento de la Palabra de Dios. Guardarlas para acordaros de ellas» (San Clemente, 3º sucesor de Pedro)

Siglo II.

«Leed con mayor empeño el Evangelio que nos ha sido transmitido por los apóstoles» (San Ireneo, Obispo y Doctor de la Iglesia)
.
Siglo III.

«El cristiano que tiene fe se dedica a la lectura de las Sagradas Escrituras» (San Cipriano de Cartago, Obispo y Mártir).

Siglo IV.

«No deje nuestra alma de dedicarse a la lectura de las Letras Sagradas, a la meditación y a la oración, para que la Palabra de Aquel que está presente, sea siempre eficaz en nosotros» (San Ambrosio de Milán, Obispo y Doctor).

Siglo V.

«Cultivemos nuestra inteligencia mediante la lectura de los Libros Santos: que nuestra alma encuentre allí su alimento de cada día…¿Cómo podríamos vivir sin la ciencia de las Escrituras, a través de las cuales se aprende a conocer a Cristo que es la vida de los fieles?....Nos alimentamos con la Carne de Cristo y bebemos su Sangre no solamente en el Misterio de la Misa, sino también leyendo las Escrituras» (San Jerónimo, Doctor de la Iglesia).

Siglo VI.

«¿Qué página o que sentencias hay en el Antiguo y Nuevo Testamento, que no sean una perfectísima norma de la vida humana» (San Benito de Nursia, fundador de la Orden Benedictina),

Siglo VII.

«Pues habíendote enviado el Emperador del Cielo,y el Señor de los hombres y de los ángeles sus cartas, en las que se trata de tu propia vida, ¿cómo te descuidas de leerlas y no manifiestas ardor y prontitud en saber lo que en ellas se contiene? Por lo cual, te encargo que te apliques a ese estudio con la mayor afición y que medites cada día las palabras de tu Creador. Aprende por la Palabra de Dios cuál es para contigo el corazón de Dios» (San Gregorio Magno, Papa y Doctor de la Iglesia).

Siglo VIII.

«Te ruego encarecidamente que te dediques en primer lugar a la lectura de los Libros Sagrados, en los cuales creemos encontrar la vida eterna» (San Beda, Doctor de la Iglesia).

Siglo IX.

«Exhorta a los fieles al descanso dominical para que el cristiano pueda dedicarse a la oración y ocuparse de la Sagrada Escritura» (San Nicolás, Papa).

Siglo XI.

«Siempre dedícate a la lectura de la Sagrada Escritura. A esto entrégate enteramente y persevera y vive con ella» (San Pedro Damián, Cardenal y Doctor de la Iglesia).

Siglo XII.

«Tenemos necesidad de leer la Sagrada Escritura, puesto que por ella aprendemos lo que debemos hacer, lo que hay que dejar y lo que es de apetecer» (San Bernardo, Doctor de la Iglesia)

Siglo XIII.

«Siendo probado, como lo es, que la ignorancia de la Escritura ha originado muchos errores, todos tienen que leerla o escucharla (Gregorio IX, Papa).

Siglo XIV.

«Esta es la Escritura llamada por vosotros Biblia, pero nosotros los bienaventurados la llamamos sol más resplandeciente que el oro que fructifica como la semilla que da ciento por uno» (Santa Brígida).

Siglo XV.

«Así me diste, oh Señor, como a enfermo, tu sagrado Cuerpo para recreación del ánima y del cuerpo, y pusiste para guiar mis pasos una candela que es tu Palabra. Sin estas dos cosas ya no podría yo vivir bien, porque la Palabra de tu boca, luz es de mi alma, y tu Sacramento es pan de vida (Tomás de Kempis).

Siglo XVI.

«Todo hombre peca…si estima más las ciencias profanas que las divinas, y lee más los libros mundanos que los sagrados. Más aún: no comprendo cómo éstos pueden amar sobre todas las cosas a Dios que inspiró tan saludables libros. Aunque no quiero obligar a nadie a leerlos, tampoco puedo eximir a todos de la lectura de la Sagrada Escritura (Adriano VI, Papa).

Siglo XVII.

«De la misma manera que el apetito es una de las mejores pruebas de salud corporal, al gustar de la Palabra de Dios, que es un apetito espiritual, es también señal bastante segura de la salud espiritual del alma» (San Francisco de Sales).

Siglo XVIII.

«Es muy loable tu prudencia, con la que has querido excitar en gran manera a los fieles a la lectura de las Santas Escrituras, por ser ellas fuentes que deben estar abiertas para todos, a fin de que puedan sacar de allí la santidad de las costumbres y de doctrina (Pío VI, Papa).

Siglo XIX.

«Son muchos los testimonios de la más absoluta claridad que demuestran el singular empeño que los Romanos Pontífices y por mandato suyo los demás obispos de la cristiandad, han puesto en los últimos tiempos para los católicos de todos los países traten de posesionarse con afán de la palabra divina, tal como aparece en la Sagrada Escritura y en la Tradición » (Gregorio XVI, Papa).

Siglo XX.

«Queriendo renovarlo todo en Jesucristo, nada deseamos más que el acostumbrarse nuestros hijos a tener la Sagrada Escritura para lectura cotidiana. Por ella pueden conocer mejor el modo de renovar todas las cosas en Jesucristo» (San Pío X, Papa)

Siglo XXI

«Para que la familia pueda caminar bien, con confianza y esperanza, es necesario que esté nutrida por la Palabra de Dios. Por esto es una feliz coincidencia que precisamente hoy nuestros hermanos paulinos hayan querido hacer una gran distribución de la Biblia, aquí en la plaza y en muchos otros lugares. Damos las gracias a nuestros hermanos paulinos. Lo hacen en ocasión del centenario de su fundación, por parte del beato Santiago Alberione, gran apóstol de la comunicación. Entonces hoy, mientras se abre el Sínodo por la familia, con la ayuda de los paulinos podemos decir: ¡Una Biblia en cada familia! ¡Una Biblia en cada familia! 'Pero padre, nosotros tenemos dos, tenemos tres'. 'Pero, ¿dónde las tienen escondidas?' La Biblia no es para ponerla en una estantería, sino para tenerla a mano, para leerla a menudo, cada día, ya sea de forma individual o juntos, marido y mujer, padres e hijos, quizá en la noche, especialmente el domingo. Así la familia crece, camina, con la luz y la fuerza de la Palabra de Dios.» (Papa Francisco)

Dice el Catecismo de la Iglesia Catolica

2653 La Iglesia «recomienda insistentemente a todos sus fieles [...] la lectura asidua de la Escritura para que adquieran “la ciencia suprema de Jesucristo” (Flp 3,8) [...]. Recuerden que a la lectura de la sagrada Escritura debe acompañar la oración para que se realice el diálogo de Dios con el hombre, pues “a Dios hablamos cuando oramos, a Dios escuchamos cuando leemos sus palabras” (DV 25; cf. San Ambrosio, De officiis ministrorum, 1, 88).

2654 Los Padres espirituales parafraseando Mt 7, 7, resumen así las disposiciones del corazón alimentado por la palabra de Dios en la oración: “Buscad leyendo, y encontraréis meditando; llamad orando, y se os abrirá por la contemplación” (Guido El Cartujano, Scala claustralium, 2, 2).

Como pueden ver la Iglesia custodia,promueve y protege el depósito de la Fe del cual las Sagradas escrituras forman parte,pero es necesario no dejarse sorprender, te invito a que leas tu Biblia,pero en ánimo de interpretarla correctamente si eres Católico acércate a tu Iglesia o parroquia, generalmente hay siempre cursos Bíblicos en ellas.

Pregunta tus dudas a un Sacerdote o catequista que te orienten, no puede uno sacar de contexto una sola cita bíblica pues puede caer en el error de no interpretarla sino de forma personal y si no vean por que existen más de 40 mil sectas cada una con diferentes interpretaciones de la Biblia, la única que se mantiene incólume e imperturbable durante más de 2000 años es la verdadera Iglesia de Cristo, la Iglesia Católica que tiene la promesa de N.S. Jesucristo que siempre será asistida por Él (Mt 28,20)

Recuerden que es la Iglesia quien le da legitimidad a la Biblia, no al revés, ya lo dice la escritura ;"La Iglesia es Columna y Baluarte de la verdad " (1 Tim 3,15)

La Iglesia Católica, como el guardián de la Sagrada Escritura, sólo estuvo en oposición a las traducciones no autorizadas, que no es diferente de muchos protestantes que hoy protestan contra diversas traducciones como "liberal" o imprecisa, debido a un sesgo de percepción sobre la base de las creencias religiosas del Traductor ( s). Esto se desprende de una preocupación digna de elogio para la transmisión precisa de la palabra de Dios.Del mismo modo, la Iglesia católica tiene derecho a tener una opinión sobre el asunto sin ser acusado injustamente de ser "anti-Biblia." Los primeros protestantes, entre ellos el propio Martín Lutero, a menudo censuro o prohibió traducciones católicas en sus distritos, sobre la misma base. Es una doble moral, entonces, para acusar a la Iglesia Católica de algo que los protestantes han hecho siempre de forma selectiva, también.

Los protestantes afirman que la Biblia es bastante clara para tener tales cultos, pero ya que nunca han alcanzado la unidad doctrinal en sus propias filas basado solo en la Biblia , esta premisa es muy cuestionable. Por otra parte, esta objeción se niega a ver que toda interpretación de la Biblia se produce en un contexto de un sistema de creencias en general y de la tradición. Si bautistas leen la Biblia juntos, van a llegar a la doctrina Bautista, porque los grupos tienen una forma de preservar sus propias creencias y prejuicios particulares.

James Gairdner (historiador de la Iglesia protestante)

"La verdad es que la Iglesia de Roma no se opone en absoluto a la realización de las traducciones de las Escrituras o para colocarlas en las manos de los laicos en qué se consideraron las medidas preventivas adecuadas. Sólo se consideró necesario para ver que no hay traducciones no autorizadas o corruptos pusieron en el extranjero; e incluso en este caso, parece que las autoridades no se despertaron a especial vigilancia hasta que tomaron la alarma en la difusión de las traducciones de Wyclif en la generación después de su muerte.

. . . Para la posesión por parte de los hombres laicos dignos de traducciones autorizadas de la Iglesia nunca se oponía; pero colocar un arma como una Biblia Inglés en manos de hombres que no tenían respeto por la autoridad, y que la usaría sin ser instruido cómo usarla correctamente, era peligroso, no sólo para las almas de los que leen, sino para la paz y el orden de la Iglesia."


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miércoles, 19 de septiembre de 2018

La Perpetua Virginidad de María y los Padres Apostólicos




LA PERPETUA VIRGINIDAD DE MARÍA Y LOS PADRES APOSTÓLICOS 


¿CREÍAN LOS PRIMEROS CRISTIANOS EN LA PERPETUA VIRGINIDAD DE MARÍA?
Por Jesús Mondragón (Saulo de Tarso) 

Es suficiente la sola mención del nombre de María, para desatar la ira de casi todo protestante y una larga retahíla de improperios en contra de la Madre de Dios Siempre Virgen. El desprecio a las doctrinas de la Iglesia Católica es despiadado. Sus dogmas, calificados como inventos, mentiras y herejías. 

El año 649 después de Cristo, en el concilio de Letrán, el Papa Martín I proclamó el dogma de la Perpetua Virginidad de María: 

"Si alguno no confiesa, de acuerdo con los Santos Padres, propiamente y según verdad por madre de Dios a la santa y siempre Virgen María, como quiera que concibió en los últimos tiempos sin semen por obra del Espíritu Santo al mismo Dios Verbo propia y verdaderamente, que antes de todos los siglos nació de Dios Padre, e incorruptiblemente le engendró, permaneciendo ella, aun después del parto, en su virginidad indisoluble, sea condenado." 

La acusación de las sectas y "cristianos" evangélicos, es que la Iglesia Católica inventó el dogma de la Perpetua Virginidad de María en el año 649, en el concilio de Letrán. Hacen creer a sus seguidores, que antes de esa época nadie creía en la Perpetua Virginidad de María. 

Lo que ellos ignoran o deliberadamente se guardan, es que cuando la Iglesia Católica define un dogma, no es porque esa doctrina se inventó en ese momento y en ese concilio. La Iglesia convoca a un concilio, cuando alguna de sus doctrinas es puesta en duda por algún grupo o corriente ideológica nuevos. 

Por el contrario, la definición de un dogma en tal o cual concilio, es prueba de que esa doctrina ha sido creída por siempre y es hasta ese momento que alguien se ha atrevido a ponerla en duda. La Perpetua Virginidad de María ha sido sostenida desde siempre por la Biblia, la Iglesia y el pueblo de Dios como lo probaremos a continuación. Por ejemplo, 96 años antes del concilio de Letrán del año 649, en el año 553, el Segundo concilio de Constantinopla, le otorgó a María el título de "siempre virgen" (aeiparthenos). 

Los creadores del protestantismo como Martín Lutero, Juan Calvino, Ulrich Zwinglio, John Wesley y Heinrich Bullinger, creían en la Perpetua Virginidad de María. De manera que, son las sectas fundamentalistas del neoprotestantismo, las que han abandonado las creencias de sus "padres" fundadores. 

Por otro lado, las pruebas documentales de la Perpetua Virginidad de María, tienen su origen ya desde los mismos tiempos apostólicos. 

El último Apóstol en morir fue San Juan, muerto hacia el año 100 después de Cristo. Y es precisamente uno  de sus discípulos, quien nos da la primera prueba escrita sobre la Virginidad de María, y de ahí en adelante las evidencias son simplemente inmensas. Demostrando que los primeros cristianos católicos primitivos, han creído desde siempre en la Perpetua Virginidad de María, aunque mal les pese a los protestantes. Los Padres de la Iglesia, es decir, los sucesores de los Apóstoles, nos dan testimonio escrito de ésta doctrina de la Iglesia universal. Es cierto que en diversas épocas aparecieron algunos detractores como Elvidio, Joviniano y otros, que de inmediato fueron refutados por los sucesores de los Apóstoles. De modo que, el consenso unánime de los Padres Apostólicos, siempre ha sido a favor de la Perpetua Virginidad de María. 

Comenzaremos como habíamos dicho, con Ignacio de Antioquía, discípulo del Apóstol San Juan, quien 7 años después de la muerte del Apóstol nos escribe: 

IGNACIO DE ANTIOQUÍA (AÑO 107 d.C) 

"quedó oculta al príncipe de este mundo la virginidad de María y su parto, como también la muerte del Señor: tres misterios clamorosos que fueron cumplidos en el silencio de Dios." EPHES. 19,1: PG 5,660A, SC 10,88

PROTOEVANGELIO DE SANTIAGO (AÑO 150)

"Y estaban en el lugar de la cueva: y he aquí una nube brillante haciéndole sombra sobre la cueva. Y la partera dijo: Mi alma se amplificado este día, porque mis ojos han visto cosas maravillosas: porque salvación es nacida en Israel. Y Inmediatamente la nube se retiró fuera de la cueva, y una gran luz apareció en la cueva, tanto que nuestros ojos no lo podrían soportar. Y poco a poco esa luz se retiró hasta que el niño apareció: y fue y tomó el pecho de su madre María.
Y la partera gritó en voz alta y dijo: ¡Grande ante mí ahora es este día, en que! han visto esta nueva visión.
Y la partera salió de la cueva y Salomé la encontró. Y ella le dijo: Salomé, Salomé, una nueva visión tengo que contarte. Una Virgen ha dado la luz, lo que su naturaleza no permite. Y Salomé dijo: Como Él Señor mi Dios vive, si yo no hago juicio y pruebo su naturaleza, no creeré que una Virgen ha dado a luz." PROTOEVANGELIO DE SANTIAGO 19, 2.3

EPITAFIO DE ABERCIO (AÑOS 170-200 d.C) 

"Yo ciudadano de la ciudad elegida, hice esto en vida, para tener aquí dispuesto un lugar para mi cuerpo. Me llamo Abercio, soy discípulo del pastor casto que apacienta sus rebaños de ovejas por montes y campos, que tiene ojos grandes que todo lo ven. Este es, pues, el que me enseñó…. Escrituras dignas de fe. Él me envió a Roma a contemplar un reino y ver a una reina de aurea veste y sandalias de oro. Allí vi un pueblo que tenía un sello resplandeciente. Y vi la llanura de Siria y todas las ciudades y Nísibe, después de atravesar el Éufrates, en todas partes hallé compañeros, teniendo a Pablo conmigo. Por todas partes me guiaba la fe y en todas partes me dio como alimento el pez del manantial muy grande, puro que lo tomaba una virgen CASTA y lo daba siempre a comer a los amigos teniendo un vino delicioso que se ofrecía (mezclado con agua) junto con el pan." EPITAFIO DE ABERCIO, DACL I,70 

ORÍGENES (AÑO 200 d.C) 

"María conservó su virginidad hasta el fin, para que el cuerpo que estaba destinado a servir a la palabra no conociera una relaxión sexual con un hombre, desde el momento que sobre ella había bajado el Espíritu Santo y la fuerza del Altísimo como sombra. Creo que está bien fundado decir que Jesús se ha hecho para los hombres la primicia de la pureza que consiste en la castidad y María a su vez para las mujeres. No sería bueno atribuir a otra la primicia de la virginidad." ORÍGENES, IN MT. COMM 10,17: GCS 10,21 

"Se debe afirmar que los evangelios ocupan el primer lugar entre todas las escrituras y que entre los evangelios, la primacía corresponde al de Juan. Nadie puede comprender su sentido, si no ha reclinado su cabeza sobre el pecho de Jesús y no ha recibido de Él a María como madre. De una tal categoría deberá llegar a ser aquel que quiera ser otro Juan, de manera que igual que Juan, de él también pueda declarar que es Jesús. En efecto, de acuerdo con los que piensan rectamente acerca de él, ningún otro es hijo de María más que Jesús, y Jesús dice a su Madre: Ahí tienes a tu hijo, como si dijera: He aquí que este es Jesús al que tú has dado a luz." ORÍGENES, COMENTARIO AL EVANGELIO DE SAN JUAN I,4 PG 14:32 

SAN PEDRO DE ALEJANDRÍA (AÑO 305 d.C) 

"Nuestro Dios ,Cristo Jesús ... nació según la carne de nuestra santa y gloriosa Señora, Madre de Dios, y Siempre Virgen ....Porque no he venido a destruir la ley o los profetas, sino a dar cumplimiento, el Salvador Mismo dijo en el Evangelio." 

(Fragmentos: Hasta el momento de la destrucción de Jerusalem los judios y el dia 14 del primer mes lunar) 

"Ellos llegaron a la iglesia de la Santísima Madre de Dios y siempre Virgen María, la cual, como ya se había dicho fue construida en la región del oeste, en el suburbio, por el cementerio de los mártires" HECHOS GENUINOS DE PEDRO DE ALEJANDRÍA, AD 305 

SAN METODIO DE OLIMPO (AÑO 311 d.C) 

"Altísima por siempre (Dios te salve a ti para siempre), Usted Siempre Virgen María, nuestra alegría incesante, Yo regresare nuevamente por ustedes. Tu eres el inicio de nuestra celebración; tu eres el centro y el fin; la Perla más preciosa de todo el reino; el sebo de cada víctima (la grasa de cada víctima), El altar viviente del pan de vida. Salve, tu el tesoro del amor de DIOS. Salve, tú la fuente de amor del Hijo del hombre. Salve, Tú que fuiste cubierta por por la sombra (nube) del Espíritu Santo." ORACIÓN SOBRE SIMEÓN Y ANA 305.d.C 

SAN ATANASIO (AÑOS 296-373 d.C) 

"Si Él hubiese querido solamente apareciese habría podido asumir un cuerpo más excelente, pero en realidad tomó un cuerpo como el nuestro, aunque no a la manera usual y corriente, sino que el suyo es un cuerpo puro y en modo alguno contaminado de unión marital. Lo asumió de una virgen inviolada, pura y no conoció varón. En efecto, siendo él poderoso y creador de todas las cosas, edificó para sí en la Virgen, un templo, o sea su propio cuerpo." DISCURSO SOBRE LA ENCARNACIÓN DEL VERBO, 8: PG 25;109 

"Como el cuerpo del Señor estuvo colocado a solas en el sepulcro, a fin de que pudiera demostrarse su resurrección, fue quizá, por un motivo semejante que su cuerpo provino de María como hijo único, a fin de que creyéramos en su origen divino." TRATADO SOBRE LA VIRGINIDAD 2, CSCO 151,58 

"Con tales enseñanzas quiere el Señor instruirnos acerca del hecho de que María permaneció virgen hasta el fin. En efecto cuando levantado sobre la cruz encomienda a Juan a su Madre diciendo……(Juan 19,26-27) con esas palabras afirma El que María no dio a luz a ningún otro hijo más que al Salvador. Efectivamente si hubiera tenido algún otro hijo el Salvador lo habría tenido en cuenta, sin necesidad de encomendar a su Madre a otro… puesto que ella permaneció virgen después del nacimiento de Cristo, en razón de la insigne pureza del alma del alma de Juan y de la intacta virginidad de María, la encomendó al discípulo como madre." IBID 

"Él tomó verdadera carne de la siempre-virgen María." DISCURSO SOBRE LOS ARRIANOS, 2,70 - 360 A.D. 

EUSEBIO DE CESAREA (AÑOS 275-339 d.C) 

"El retoño que se nutre de la leche materna significa con claridad el nacimiento de Cristo. La tierra árida e inaccesible, en cambio, hace referencia a la Virgen que le dio a luz, es decir: aquella a la que ningún hombre se acercó y de la cual, a pesar de su aridez, brota aquella raíz famosa y aquel retoño nutrido con la leche materna." DEMOSTRACIONES EVANGÉLICAS 

"Él en verdad , al llegar el momento de acercarse al cuerpo terrenal y morar por cierto tiempo sobre la tierra, puesto que la necesidad así lo requería, ideó para sí un nuevo modo de nacer: una concepción sin nupcias, el alumbramiento operado en una virgen casta, una jovencita que es Madre de Dios, el principio de una naturaleza eterna, el sentido de una substancia inteligible, la materia de un resplandor incorpóreo. Todas las cosas que siguieron después están dentro de este mismo orden. Una paloma esplendorosísima, volando desde el arca de Noé , bajó sobre el seno de la Virgen. Pertenece igual a ese mismo orden lo acontecido después: un himen inviolado, y más puro que toda castidad, más excelente incluso que la misma continencia." DISCURSO DE CONSTANTINO 11,9-10 PG 20,1265 

SAN EFREN EL SIRIO (AÑOS 306-373 d.C) 

“¿Cómo hubiera sido posible que aquella que fue morada del Espíritu, que estuvo cubierta con la sombra del poder de Dios, se convirtiera en una mujer de un mortal y diese a luz en el dolor, según la primera maldición?…Una mujer que da a luz con dolores no podría ser llamada bienaventurada. El Señor que entró con las puertas cerradas, salió así del seno virginal, porque esta virgen dio a luz realmente pero sin dolor." EFREN, Diatessaron, 2,6: SC 121,69-70; cf. ID., Himni de Nativitate, 19,6-9: CSCO 187,59 

"Hizo salir su cuerpo del sepulcro, a pesar de que este estuviera sellado, el sello del sepulcro es un testimonio a favor del sello de la virginidad de aquellas que había llevado su cuerpo. En efecto por más que la virginidad de su Madre estuviera provista de sellos, el Hijo de Dios salió vivo de su seno, primogénito entonces como siempre." COMENTARIOS AL DIATESSARON 21:21: SC 121,385 

SAN GREGORIO DE NISA (AÑOS 331-394 d.C) 

“El ángel le anuncia el nacimiento y ella se aferra a la virginidad, porque piensa que mantenerse intacta es superior al mensaje del ángel. Pero tampoco se echa atrás de su decisión por la virginidad." HOM IN NATIV. PG 46,1140s 

SAN BASILIO (AÑOS 329-379 d.C) 

"Puesto que quienes aman a Cristo no admiten que se les diga que la Madre de Dios en un determinado momento haya dejado de ser virgen, nosotros aceptamos como suficiente ese testimonio." HOMILÍA SOBRE LA SANTA GENERACIÓN DE CRISTO 5, PG 31,1468 

ZENÓN DE VERONA (AÑOS 362-372 d.C) 

"Y así como el diablo insinuándose por seducción en el oído, había herido y abatido a Eva, Cristo, también a través del oído, ha hecho su ingreso en el cuerpo de María, y, naciendo de la Virgen, ha eliminado en la mujer todos los vicios del corazón, y ha curado sus heridas. ¡Acoged el signo de salvación! La integridad ha llegado después de la corrupción, la virginidad después del parto." TRATADOS 1, 3: PL 11,352 

SAN CIRILO DE JERUSALÉN (AÑOS 315-386 d.C) 

"Tú te maravillas de lo acontecido. También se maravillaba la propia madre que dijo a Gabriel, ¿Cómo me ocurrirá esto, pues no conozco varón? Lucas 1,34 y el ángel respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cobijará con su sombra, por eso el nacido santo será llamado Hijo de Dios (Lucas 1,35). Incontaminada y sin mancha es esta generación. En efecto, donde sopla el Espíritu Santo, allí queda eliminada toda contaminación, por tanto el nacimiento humano del unigénito de la Virgen está inmune de impureza." CATEQUESIS XII, 32 PG 33,765 

SAN EPIFANIO DE SALAMINA (AÑOS 310-403 d.C) 

"Cristo en efecto, fue con toda verdad engendrado en la carne de María siempre virgen, por obra del Espíritu Santo y al punto fue llamado Emmanuel, cuando aún se hallaba en el seno. Este nombre significa: Dios con Nosotros." PANARION 77,18: PG 42,665 

"¿De dónde proviene una tal maldad? ¿De dónde procede una temeridad tan grande? ¿No te basta el testimonio del nombre para persuadirte, oh hombre pendenciero? ¿Cuándo y en qué época se ha atrevido alguien a pronunciar el nombre de Santa María sin añadir al punto, si es preguntado, el título de virgen? De tales denominaciones en efecto, provienen las pruebas de la virtud. Todos los justos han recibido apelativos que corresponden a la respectiva dignidad de cada cual. A Abraham se le dio el título de amigo de Dios, y jamás le fue quitado. Jacob fue llamado Israel, nombre que nunca ha sido cambiado. Así también Santa María recibió el nombre de Virgen, nombre que jamás será cambiado. La santa Virgen, en efecto, permaneció incorrupta." PANARION 78,6 PG 42,705 

SAN AMBROSIO (AÑOS 340-397 d.C) 

"¿Qué puerta es esta, sino María, que permanece cerrada por ser virgen? Por tanto esta puerta fue María, a través de la cual Cristo vino a este mundo cuando salió a luz gracias a un parto virginal, sin romper los claustros fecundos de la pureza. Permaneció íntegro el seto del pudor y se conservaron intactos los sellos de la virginidad, mientras se desprendía Cristo de una virgen cuya grandeza no podría sostener el mundo entero. Esta puerta, dijo el Señor, ha de permanecer cerrada, y no se abrirá. ¡Bella puerta, María que siempre se mantuvo cerrada y no se abrió! Pasó Cristo a través de ella, pero no la abrió." DE LA FORMACIÓN DE LA VIRGEN 52-53, PL 16,320 

"No era posible que la que había llevado a Dios en su seno pensase luego en llevar a un puro hombre, ni jamás hubiera podido caer José, el varón justo, en semejante locura de querer profanar con sus obras a la Madre del Señor." DE LA FORMACIÓN DE LA VIRGEN 44-45, PL 16,317 

"Sirvaos la vida de María de modelo de virginidad, cual imagen que se hubiese trasladado a un lienzo, en ella como en un espejo, brilla la hermosura de la castidad y la belleza de toda virtud. De aquí podéis tomar ejemplos de vida, ya que en ella, como en un dechado, se muestra con las enseñanzas manifiestas de su santidad, qué es lo que habéis de corregir, qué es lo habéis de reformar, qué es lo que habéis de retener." SOBRE LAS VÍRGENES II, 6 :PL 16,208 

"la Virgen no buscó la consolación de poder tener otro hijo." CARTAS 63,111 - 388 A.D. 

MÁXIMO DE TURÍN (AÑOS 380-423 d.C) 

"La Virgen concibe sin la intervención de varón, el vientre se llena sin el contacto de ningún abrazo, y el casto seno acogió al Espíritu Santo, que los miembros puros custodiaron y el cuerpo inocente albergó. Contemplad el milagro de la Madre del Señor: es virgen cuando concibe, virgen cuando da a luz, virgen después del parto ¡Gloriosa virginidad y preclara fecundidad!" SERMONES 5: PL 57,235 

"Adán nació de la tierra virgen, Cristo fue dado a luz por la Virgen María. La tierra , madre del primero no había sido aún rasgada por los arados, las entrañas de la Madre de Dios, jamás han sido violadas por la concupiscencia. Adán fue plasmado con barro por las manos de Dios, Cristo fue formado por el Espíritu Santo en el seno materno." SERMONES 50-A, PL 57,571 

SAN PAULINO DE NOLA (AÑOS 355-431 d.C) 

"Salve oh, Madre del Señor, Salve oh virgen inviolada, tú que inmune del tálamo nupcial y sin haber tenido relaciones carnales, vas a dar a luz a Dios. Tu pureza ha merecido que poseyeras la corona de Virgen intacta, y a la vez, de madre fecunda." POEMAS 6: CMPIII, nº2380. 

SAN JERÓNIMO (AÑOS 340-420 d.C) 

"Con razón interpretan algunos la puerta cerrada (Ez 44,2) por la que sólo entró el Dios de Israel, como la virginidad de María, la cual permaneció virgen antes y después del parto." COMENTARIO A EZEQUIEL 13,44 PL 25,430 

"Cristo es virgen, la madre de nuestro Virgen, virgen perpetua, madre y virgen. Y es que Jesús entró a puertas cerradas. En su sepulcro, que era nuevo y había sido cavado en la roca durísima, ni antes ni después de él fue puesto nadie….. y yo responderé cómo Santa María, sea a la par madre y virgen, virgen después del parto, madre antes de casada." CARTA 48,21 APOLOGÉTICO A PANMAQUIO PL 22,510 

"Por estar cerrado y sellado se asemeja a la Madre del Señor, que fue a la vez madre y virgen. Por eso, ni antes ni después fue puesto nadie en el sepulcro, nuevo del Salvador, excavado en la piedra durísima. Y, sin embargo, esta virgen perpetua, es también madre de muchas vírgenes." CONTRA JOVINIANO 1,31: PL 23,254 

SAN AGUSTÍN DE HIPONA (AÑOS 354-430 d.C) 

"¿Cómo podrá ser esto- dijo- si no conozco varón? (Lucas 1,34) Ciertamente no hubiese dicho estas palabras si antes no hubiera consagrado su virginidad a Dios. Más como las costumbres de los israelitas rechazaban todavía esto, fue desposada con un varón justo, que no había de quitar violentamente, sino más bien guardar contra todo opresor, lo que ella había prometido con voto." SOBRE LA SANTA VIRGINIDAD 4,4 PL 40,398 

"Celebramos pues con gozo el día en que María dio a luz al Salvador, la casada, al creador del matrimonio, la virgen, al príncipe de las vírgenes, ella virgen antes del matrimonio, virgen en el matrimonio, virgen durante el embarazo, virgen cuando amamantaba. En efecto de ningún modo quitó al nacer, el Hijo todopoderoso la virginidad de su santa Madre, elegida por él. Buena es la fecundidad en el matrimonio, pero mejor es la virginidad consagrada." SERMÓN 188,4 BAC, 447,22-23 

SAN PROCLO DE CONSTANTINOPLA (AÑO 434-446 d.C) 

"Me preguntó (el ángel): ¿Qué ves? Yo respondí: He aquí que veo un candelabro todo de oro ¿A quién representa? A santa María. ¿Por qué ella es representada por un candelabro? Porque ella llevó el fuego inmaterial, el Dios encarnado. ¿Por qué el candelabro es todo de oro? Porque incluso después del parto ella permaneció virgen." HOMILÍA II SOBRE LA ENCARNACIÓN PG 65,700

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